Psicología del discapacitado físico
Unidad IX
EL DUELO
● Proceso de duelo
● Factores que influyen en el duelo
● Las tareas del duelo
Ma. Daybelyss Saviñón
Qué es el duelo ?
El duelo es una respuesta emocional y psicológica natural a la pérdida de alguien o algo significativo en la vida de una
persona. Generalmente, se asocia con la muerte de un ser querido, pero también puede surgir ante otras formas de
pérdida, como la ruptura de una relación, la pérdida de un trabajo, incluso la pérdida de una mascota o la pérdida de un
miembro al igual que la pérdida de facultades.
El duelo es un proceso individual y único para cada persona, y no existe una forma "correcta" de vivirlo. Puede implicar
una amplia gama de emociones, como tristeza, ira, confusión, culpa y soledad. También puede manifestarse
físicamente, con síntomas como falta de energía, trastornos del sueño, pérdida de apetito o problemas de
concentración.
Aunque el duelo es un proceso natural, puede resultar desafiante y doloroso. Algunas personas encuentran útil buscar
apoyo en amigos, familiares o profesionales de la salud mental para ayudarles a sobrellevar el duelo. La duración del
proceso de duelo varía según cada individuo y la relación que tenían con la persona o la situación que ha provocado la
pérdida.
PROCESO DEL DUELO
El proceso de duelo es una respuesta natural y emocional que experimentamos cuando sufrimos una pérdida
significativa, como la muerte de un ser querido, el fin de una relación, la pérdida de un trabajo o cualquier otro evento que
genere un profundo sentimiento de pérdida. El proceso de duelo varía de una persona a otra, y no hay una forma única de
atravesarlo, pero generalmente se pueden identificar varias etapas o fases comunes en el proceso.
Negación: En esta etapa inicial, es común negar o rechazar la realidad de la pérdida. Puede ser difícil aceptar la verdad y
enfrentar el dolor emocional que la acompaña. La negación puede actuar como una forma de amortiguar el impacto
inicial y permitirnos asimilar la pérdida gradualmente.
Ira: A medida que la realidad de la pérdida se vuelve más evidente, es posible que experimentemos sentimientos de ira o
resentimiento. Pueden surgir preguntas como "¿Por qué a mí?" o "¿Por qué tuvo que suceder esto?". La ira puede dirigirse
hacia la persona fallecida, hacia nosotros mismos o hacia otros aspectos de nuestras vidas.
Negociación: Durante esta etapa, podemos intentar negociar o hacer acuerdos para tratar de revertir o cambiar la
situación. Podemos buscar respuestas o soluciones en un intento de encontrar consuelo o alivio. Esta etapa a menudo
se caracteriza por el "¿y si...?" o "si tan solo..." como formas de tratar de racionalizar o encontrar una salida a la pérdida.
PROCESO DEL DUELO
Depresión: A medida que la realidad de la pérdida se asimila completamente, es común experimentar sentimientos de
tristeza profunda, desesperanza y desolación. La depresión en el proceso de duelo no es lo mismo que un trastorno
depresivo clínico, pero puede ser una respuesta emocional intensa y duradera. Durante esta etapa, es importante buscar
apoyo emocional y cuidado personal.
Aceptación: En última instancia, el objetivo del proceso de duelo es llegar a un punto de aceptación. Esto no significa
olvidar o dejar de extrañar a la persona o cosa perdida, sino encontrar una manera de seguir adelante y encontrar un
nuevo sentido de normalidad en nuestras vidas. La aceptación implica integrar la pérdida en nuestra experiencia de vida
y aprender a vivir con ella de una manera saludable.
Es importante tener en cuenta que el proceso de duelo es altamente individual y no sigue un cronograma fijo. Cada
persona puede atravesar las etapas en diferentes órdenes y duraciones, y algunas personas pueden experimentar
retrocesos o fluctuaciones en su proceso de duelo.
Factores que influyen en el duelo:
El proceso de duelo puede ser influenciado por una variedad de factores que afectan cómo una persona experimenta
y atraviesa la pérdida. Estos factores pueden incluir:
La relación con la persona o cosa perdida: La naturaleza y la calidad de la relación previa con la persona o cosa que
se ha perdido pueden influir en el proceso de duelo. Una relación cercana y significativa puede dar lugar a un duelo
más intenso y prolongado.
La forma de la pérdida: El tipo de pérdida puede desempeñar un papel en el proceso de duelo. Por ejemplo, la muerte
de un ser querido, la pérdida de un empleo, el divorcio o la pérdida de una mascota pueden generar diferentes tipos
de duelo a como puede ser la pérdida de algún miembro o alguna facultad y desencadenar emociones y desafíos
específicos.
Experiencias previas de pérdida: Las experiencias anteriores de pérdida pueden influir en cómo una persona
enfrenta y procesa una nueva pérdida. Si alguien ha atravesado pérdidas previas y ha aprendido estrategias de
afrontamiento efectivas, puede estar mejor preparado para manejar una pérdida posterior.
Factores que influyen en el duelo:
Apoyo social: El apoyo social disponible para una persona en duelo puede marcar una gran diferencia en su proceso de
duelo. Tener personas comprensivas y solidarias a nuestro alrededor puede brindar consuelo, aliento y una red de apoyo
emocional.
Creencias y valores personales: Las creencias y valores personales, incluidas las creencias religiosas o espirituales, pueden
influir en cómo una persona interpreta y encuentra significado en la pérdida. Estas creencias pueden proporcionar consuelo y
ayudar a dar sentido a la experiencia de duelo o por el contrario, hacer que se más difícil de superarlo.
Circunstancias adicionales: Otros factores externos, como el estrés financiero, problemas de salud, conflictos familiares o
desafíos adicionales en la vida de una persona, pueden complicar el proceso de duelo y afectar la forma en que se
experimenta y maneja.
Es importante tener en cuenta que estos factores no determinan de manera absoluta el proceso de duelo de una persona, ya
que cada individuo es único y puede responder de manera diferente a estos factores. Cada proceso de duelo es personal y se
verá influenciado por una combinación única de circunstancias y características individuales.
Las tareas del duelo
Las "tareas del duelo" son una serie de procesos emocionales y cognitivos que se consideran necesarios para ajustarse y
adaptarse a la pérdida. Estas tareas, propuestas por el psiquiatra y psicoterapeuta J. William Worden, proporcionan una
estructura útil para comprender el proceso de duelo.
Las cuatro tareas principales del duelo son:
Aceptar la realidad de la pérdida: La primera tarea consiste en aceptar de manera consciente y emocional la realidad de la
pérdida. Implica reconocer y enfrentar la realidad de que la persona o cosa amada ya no está presente. Aceptar la pérdida
es un paso importante para comenzar el proceso de duelo.
Experimentar el dolor y el dolor asociados a la pérdida: La segunda tarea implica permitirse experimentar y expresar el
dolor emocional asociado con la pérdida. Esto implica reconocer y aceptar los sentimientos de tristeza, rabia, confusión,
culpa u otros sentimientos que puedan surgir. Es importante permitirse sentir y expresar estas emociones de manera
saludable.
Las tareas del duelo:
Ajustarse a un entorno sin la persona o cosa perdida: Esta tarea implica adaptarse a un entorno en el que la persona o
cosa amada ya no está presente. Incluye hacer ajustes prácticos y emocionales para enfrentar la realidad de la vida sin la
presencia física de lo que se ha perdido. Esto puede implicar realizar cambios en las rutinas diarias, roles y expectativas.
Reconstruir la vida sin olvidar la pérdida: La cuarta tarea consiste en encontrar un nuevo significado y propósito en la vida
mientras se conserva la conexión con lo que se ha perdido. Implica integrar la pérdida en la narrativa de vida y en la
identidad personal, mientras se avanza hacia la construcción de una vida satisfactoria y significativa. Esto no significa
olvidar a la persona o cosa perdida, sino encontrar una manera de honrar y recordar mientras se sigue adelante.
Es importante tener en cuenta que estas tareas no necesariamente se completan de manera secuencial o en un tiempo
determinado. El proceso de duelo es único para cada individuo y puede variar en duración y orden. Algunas personas
pueden trabajar en varias tareas simultáneamente, mientras que otras pueden pasar más tiempo en una tarea en
particular. La experiencia del duelo es altamente personal y no hay una forma "correcta" o "incorrecta" de atravesarlo.
Unidad X
La sexualidad
1. Definición de la sexualidad
2. Acercamiento conceptual de la sexualidad
3. Componentes psicológicos de la sexualidad
4. Ciclo sexual: deseo sexual- fase de excitación en el hombre y la mujer.
5. Diagnóstico sexual en el paciente con una discapacidad
6. Efectos en la sexualidad sobre la discapacidad
7. Educación sexual
Definición de la sexualidad
La sexualidad se refiere a la dimensión fundamental de la identidad humana que abarca el género, la atracción sexual, las
relaciones sexuales, la orientación sexual, la expresión de género y la intimidad emocional. Es una parte integral de ser
humano y está influenciada por factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales.
La sexualidad abarca tanto los aspectos físicos como los emocionales y sociales de la vida sexual de una persona. Incluye
la forma en que las personas experimentan, expresan y viven su sexualidad, así como las relaciones íntimas y sexuales
que pueden establecer con otras personas. La sexualidad también se relaciona con la autopercepción del género y la
forma en que una persona se identifica y se siente en términos de su género, ya sea masculino, femenino, ambos o
ninguno.
Es importante destacar que la sexualidad es una parte natural y normal de la vida humana y debe ser respetada y valorada.
Cada individuo tiene el derecho de explorar y vivir su sexualidad de una manera que sea consensuada, segura y
satisfactoria para ellos, siempre y cuando no infrinja los derechos y la dignidad de otras personas. El respeto, la
comunicación abierta, la educación sexual integral y la no discriminación son fundamentales para promover una
sexualidad saludable y satisfactoria.
Acercamiento conceptual de la sexualidad
El acercamiento conceptual a la sexualidad es una forma de comprender y explorar el fenómeno complejo y
multidimensional de la sexualidad humana.
Desde una perspectiva biológica, la sexualidad se refiere a los aspectos relacionados con el sexo biológico, la
reproducción y las características sexuales primarias y secundarias. Esto incluye la diferenciación entre hombres y
mujeres, los cambios hormonales durante la pubertad, el deseo sexual y la respuesta sexual.
Sin embargo, la sexualidad también tiene dimensiones psicológicas y emocionales. Se refiere a la forma en que las
personas experimentan, expresan y comprenden su propia identidad sexual y sus deseos sexuales. Esto incluye la
orientación sexual (atracción hacia el mismo sexo, otro sexo o ambos), la identidad de género (sentirse hombre, mujer o
identidad no binaria) y la expresión de género (cómo se presenta y se vive el género en la sociedad).
El acercamiento conceptual a la sexualidad implica reconocer y respetar la diversidad sexual y de género, así como
promover la educación sexual integral, el consentimiento informado y la igualdad de derechos para todas las personas,
independientemente de su orientación sexual o identidad de género.
Es decir, el acercamiento conceptual a la sexualidad implica considerar la interacción de factores biológicos, psicológicos,
sociales y culturales para comprender plenamente la diversidad y complejidad de la sexualidad humana.
Componentes psicológicos de la sexualidad
Deseo sexual: El deseo sexual es una motivación o impulso psicológico que nos lleva a buscar la actividad sexual.
Atracción sexual: La atracción sexual se refiere a la respuesta emocional y/o física que experimentamos hacia otra
persona y que nos lleva a desear una relación sexual con ella.
Identidad de género: La identidad de género se refiere al sentido interno y profundo de ser hombre, mujer, o alguna otra
identidad de género.
Orientación sexual: La orientación sexual se refiere a los patrones de atracción sexual hacia personas del mismo sexo,
del sexo opuesto o de ambos sexos.
Fantasías sexuales: Las fantasías sexuales son pensamientos o imágenes mentales que nos generan excitación sexual.
Actitudes y creencias sobre la sexualidad: Nuestras actitudes y creencias sobre la sexualidad también tienen un
componente psicológico importante.
Es importante destacar que estos componentes psicológicos interactúan entre sí y con otros factores, como los
contextos social y cultural, para dar forma a nuestra experiencia y expresión de la sexualidad. Cabe mencionar también
que la diversidad en la sexualidad es amplia y que cada individuo puede tener una experiencia y una expresión únicas de
su propia sexualidad.
Ciclo sexual: deseo sexual- fase de excitación en el hombre y la mujer.
El ciclo sexual en hombres y mujeres se puede dividir en varias fases, siendo el deseo sexual y la fase de excitación dos etapas importantes.
Aquí está cómo se describen generalmente estas fases en ambos sexos:
Hombre:
Deseo sexual: El deseo sexual en los hombres generalmente se desencadena por estímulos sexuales, fantasías o pensamientos eróticos.
Puede haber un aumento del deseo sexual que lleva a la búsqueda de la actividad sexual.
Fase de excitación: Durante esta fase, el hombre experimenta cambios físicos y psicológicos en respuesta a la estimulación sexual. El pene
puede volverse erecto debido al aumento del flujo sanguíneo hacia los tejidos eréctiles. Además, pueden producirse cambios en el ritmo
cardíaco, la presión arterial y la respiración. La excitación también puede ir acompañada de cambios en el estado de ánimo y la sensación de
placer.
Mujer:
Deseo sexual: El deseo sexual en las mujeres puede verse influenciado por factores emocionales, físicos y psicológicos. Puede ser
desencadenado por estímulos eróticos, fantasías sexuales o una conexión emocional con la pareja.
Fase de excitación: Durante esta fase, la mujer experimenta cambios físicos en respuesta a la estimulación sexual. El flujo sanguíneo aumenta
en la zona genital, lo que puede provocar la lubricación vaginal y la expansión de los tejidos. Además, los pezones pueden volverse erectos y
aumentar la sensibilidad en el área genital. La excitación también puede ir acompañada de cambios en el ritmo cardíaco, la presión arterial y la
respiración. La mujer puede experimentar un aumento en la tensión muscular y una sensación general de placer y anticipación.
Diagnóstico sexual en el paciente con una discapacidad
El diagnóstico sexual en pacientes con discapacidad puede ser un tema complejo y delicado, ya que implica considerar tanto las
necesidades y capacidades del paciente como el respeto a su privacidad y autonomía. Es importante tener en cuenta que la
sexualidad es una parte natural e integral de la vida de las personas, incluyendo aquellas con discapacidad.
Aquí hay algunas consideraciones generales sobre el diagnóstico sexual en pacientes con discapacidad:
1. Enfoque centrado en el individuo: Cada persona con discapacidad es única, por lo que es esencial adoptar un enfoque
individualizado al evaluar su sexualidad. Es importante escuchar y respetar las necesidades, deseos y limitaciones del paciente, así
como involucrar a su familia y cuidadores en el proceso de diagnóstico.
2. Equipo multidisciplinario: La evaluación sexual en personas con discapacidad puede requerir la colaboración de un equipo
multidisciplinario que incluya médicos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, psicólogos y otros profesionales de la salud
especializados en discapacidad y sexualidad. Cada profesional puede aportar una perspectiva única y ayudar a abordar diferentes
aspectos de la sexualidad del paciente.
3. Comunicación abierta y respetuosa: Es esencial establecer una comunicación abierta y respetuosa con el paciente. Esto implica
crear un entorno seguro donde el paciente se sienta cómodo expresando sus necesidades y preocupaciones sexuales. Los
profesionales de la salud deben estar preparados para abordar preguntas y brindar información precisa y comprensible sobre la
sexualidad, la salud sexual y las opciones disponibles.
Diagnóstico sexual en el paciente con una discapacidad
Evaluación de capacidades físicas y cognitivas: Es importante evaluar las capacidades físicas y cognitivas del paciente para
determinar cómo pueden afectar su vida sexual. Esto puede incluir evaluar la movilidad, la función sensorial, las habilidades
comunicativas y las habilidades para tomar decisiones informadas. Dependiendo de las necesidades y limitaciones del
paciente, pueden recomendarse adaptaciones o intervenciones específicas.
Apoyo y educación: Los pacientes con discapacidad pueden beneficiarse del apoyo y la educación sexual adecuada. Esto
puede incluir información sobre anatomía, relaciones saludables, métodos anticonceptivos, prevención de infecciones de
transmisión sexual y otros aspectos relacionados con la salud sexual. Además, es importante brindar recursos y referencias a
servicios especializados en discapacidad y sexualidad.
Cabe destacar que cada caso es único y requerirá un enfoque individualizado. Es fundamental tratar a cada paciente con
respeto, dignidad y empatía, reconociendo su autonomía y capacidad de tomar decisiones informadas sobre su propia
sexualidad.
Efectos en la sexualidad sobre la discapacidad
La discapacidad puede tener diferentes efectos en la sexualidad de una persona, ya que puede influir en su funcionamiento
físico, emocional y social. Algunos de los efectos comunes incluyen:
1. Limitaciones físicas: Dependiendo del tipo y la gravedad de la discapacidad, puede haber limitaciones físicas que afecten la
capacidad de una persona para participar en actividades sexuales. Por ejemplo, la falta de movilidad o la debilidad muscular
pueden dificultar ciertas posiciones o movimientos durante el sexo.
2. Dolor o incomodidad: Algunas discapacidades pueden causar dolor crónico o malestar, lo que puede afectar negativamente
la experiencia sexual. El dolor puede hacer que una persona pierda interés en el sexo o sienta ansiedad anticipatoria debido al
temor de experimentar más dolor durante la actividad sexual.
3. Cambios en la imagen corporal: Las personas con discapacidades pueden experimentar cambios en su imagen corporal, lo
que puede afectar su autoestima y confianza en la intimidad sexual. Sentirse incómodo o avergonzado por los cambios físicos
puede generar inhibiciones y dificultades para conectarse íntimamente con los demás.
Efectos en la sexualidad sobre la discapacidad
4. Barreras de comunicación: Si una discapacidad afecta la capacidad de comunicación de una persona, puede ser más difícil
expresar sus necesidades y deseos sexuales a su pareja. La comunicación abierta y sincera es fundamental para mantener
una vida sexual saludable, por lo que las barreras comunicativas pueden representar un desafío.
5. Estigma social y discriminación: Las personas con discapacidades a menudo enfrentan estigma social y discriminación, lo
que puede afectar su vida sexual. El estigma puede generar sentimientos de vergüenza, exclusión y rechazo, lo que dificulta la
búsqueda de relaciones íntimas y la expresión de la sexualidad.
La discapacidad no define completamente la sexualidad de una persona, y cada individuo tiene sus propias experiencias y
necesidades. Es fundamental fomentar una cultura inclusiva y respetuosa que reconozca y valore la diversidad de las
experiencias sexuales de las personas con discapacidad. Además, como vimos anteriormente, existen recursos y
profesionales de la salud especializados en sexualidad y discapacidad que pueden brindar apoyo y orientación para abordar
estos desafíos.
Educación sexual en el paciente con una discapacidad
La educación sexual es un tema importante para todas las personas, incluidas aquellas con discapacidad. La sexualidad es
una parte natural de la vida y es fundamental que las personas con discapacidad tengan acceso a información y apoyo
adecuados para comprender y disfrutar de su sexualidad de manera segura y saludable.
Cuando se trata de educación sexual en personas con discapacidad, es importante tener en cuenta las necesidades
individuales y adaptar la información y los recursos a sus capacidades y nivel de comprensión.
1. Comunicación y lenguaje: Es fundamental utilizar un lenguaje claro y accesible, adaptado a las habilidades de comunicación
de la persona con discapacidad. Esto puede incluir el uso de imágenes, materiales visuales o recursos multimedia para facilitar
la comprensión.
2. Adaptación de materiales: Los materiales educativos sobre educación sexual deben ser adaptados para que sean accesibles
a personas con discapacidad visual, auditiva o cognitiva. Esto puede incluir el uso de texto en braille, subtítulos en videos o
materiales con un lenguaje sencillo y fácil de entender.
Educación sexual en el paciente con una discapacidad
3. Enfoque en habilidades sociales: La educación sexual también debe abordar las habilidades sociales y las relaciones
interpersonales. Esto puede incluir enseñar habilidades de comunicación, establecimiento de límites personales, consentimiento
y respeto mutuo.
4. Educación sobre salud y prevención: Es importante proporcionar información sobre la salud sexual y la prevención de
enfermedades de transmisión sexual, así como sobre métodos anticonceptivos. Esto puede ayudar a las personas con
discapacidad a tomar decisiones informadas y proteger su salud.
5. Apoyo emocional: La educación sexual también debe abordar los aspectos emocionales y psicológicos de la sexualidad. Las
personas con discapacidad pueden tener preocupaciones, miedos o inseguridades relacionadas con su sexualidad, y es
importante proporcionar un espacio seguro para abordar estos temas y ofrecer apoyo emocional.