NEGOCIACIONES COMERCIALES INTERNACIONALES
La integración andina ofrece la posibilidad de que los Países Miembros aprovechen de
manera creciente las oportunidades que les ofrece participar de manera conjunta en
diversas negociaciones comerciales internacionales. Entre estas negociaciones,
destacan los casos de la OMC, el proceso hemisférico del ALCA y las negociaciones
con MERCOSUR, como las más avanzadas.
El funcionamiento de la Comunidad Andina como un mercado común y la consolidación
de la unión aduanera implican la necesaria actuación coordinada de los Países
Miembros en estas negociaciones internacionales. De otra parte, la actuación de la
Comunidad Andina como bloque mejora la capacidad negociadora con miras a
maximizar los beneficios a alcanzar en las negociaciones, al menor costo posible.
En su momento, la consolidación del mercado común andino y de la unión aduanera
requerirá el perfeccionamiento de la política comercial común frente a terceros. Esto
podrá implicar la necesidad de armonizar los compromisos comerciales que los países
andinos han asumido individualmente frente a terceros, mediante la renegociación de
tales compromisos.
1. Organización Mundial del Comercio -OMC-
La OMC representa el principal foro internacional de negociaciones comerciales. En el
marco de esta organización se definen las normas y estándares que rigen el comercio
internacional. Con la admisión de la República Popular China y de Taipei en noviembre
pasado, la OMC agrupa en la actualidad a 144 países y territorios económicos, con lo
cual quedan aún pocos países por fuera de esta organización, entre los cuales
destacan Rusia y Arabia Saudita.
Durante la última conferencia ministerial de la OMC efectuada en noviembre pasado en
Doha, los países miembros de esa organización adoptaron un programa de trabajo que
en la práctica implica el inicio de la primera ronda general de negociaciones comerciales
multilaterales desde la Ronda de Uruguay lanzada en 1986.
Para los países andinos, la coordinación entre sus posiciones constituye la mejor
oportunidad para aprovechar las oportunidades que ofrecen las negociaciones en la
OMC. Para tal efecto, se requiere de una adecuada articulación entre los organismos
nacionales con sede en cada una de las capitales, las misiones de los Países
Miembros ante la OMC con sede en Ginebra y las entidades comunitarias andinas.
En tal sentido, resulta urgente que los países andinos definan una estrategia para
encarar de manera coordinada la agenda de temas que tienen ante la OMC, incluyendo
las negociaciones comerciales lanzadas en Doha. Dentro de esta estrategia, los países
andinos pudieran considerar la conveniencia de adoptar un esquema de vocería única
similar al que ha sido ensayado en otros foros de negociación.
En el marco de la consolidación del mercado común andino y de la unión aduanera y
del perfeccionamiento de la política comercial común frente a terceros, los países
andinos pudieran impulsar la renegociación de algunos de los compromisos que
asumieron de manera individual en la OMC, con el fin de fortalecer la actuación
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conjunta de los países andinos en esta organización y de lograr un nivel armonizado de
compromisos que reduzca las distorsiones que por esta razón se presentan en el
mercado comunitario. En tal sentido debe notarse que la renegociación de
compromisos, particularmente de consolidaciones arancelarias para productos, es un
proceso frecuente en la OMC.
2. El Area de Libre Comercio de la Américas -ALCA-
La Comunidad Andina viene participando de manera conjunta y con vocería única en
las negociaciones del ALCA, lo que pasa por una estrecha coordinación en la
preparación de las propuestas y en el curso de las reuniones. Ello ha permitido a la
fecha, logros importantes en el curso de las negociaciones y tener una activa
participación en el liderazgo de las mismas, entre otros a través de la Presidencia del
proceso que recae en la actualidad en el Ecuador, así como desde la Presidencia de
distintos Grupos y Comités del ALCA.
En los últimos años ha sido posible avanzar en el desarrollo de las propuestas andinas
respecto de los distintos temas, resolviendo las divergencias que en el camino se
presentaban. Sin embargo, aún se requiere de mayores esfuerzos con miras a
armonizar posiciones respecto a algunos temas en negociación. De otra parte, si bien
en términos generales el ejercicio de las vocerías únicas ha sido satisfactorio, dicho
mecanismo es susceptible de ser perfeccionado.
A medida que las negociaciones avanzan, se requiere intensificar las acciones de
coordinación a efectos de desarrollar la estrategia de negociación de la Comunidad
Andina. Se irá incrementando no sólo la necesidad de que los países efectúen las
consultas requeridas con el sector privado, sino de incrementar la coordinación andina
con miras a armonizar y consolidar las posiciones, a la luz de los objetivos centrales a
alcanzar.
En lo inmediato, ello es de particular relevancia con miras a encarar las negociaciones
de acceso a mercados, las mismas que habrán de iniciarse en mayo de 2002. En
términos generales, lo que se aprecia es que las diferencias que se registran entre las
posiciones de las delegaciones, serían elevadas a consideración del CNC; y que será
en dicha instancia donde tengan que resolverse, como resultado de la negociación, en
la reunión a celebrarse del 24 al 26 de abril en la Isla de Margarita. Corresponde por
tanto intensificar la coordinación andina y adelantar acciones de concertación con otros
países o grupos de países, a efectos de encarar con éxito dicha negociación.
Otros temas de particular relevancia para la Comunidad Andina a ser abordados en la
mencionada reunión del CNC, y que habrán de merecer mayores esfuerzos de
coordinación y concertación, son los relacionados con la aplicación del tratamiento de
las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías, y con el
Programa de Cooperación Hemisférico.
Adicionalmente, será indispensable la coordinación y concertación en los esfuerzos que
se adelantan para resolver las divergencias existentes y alcanzar consenso, con miras a
eliminar los corchetes de los borradores de texto en los distintos Capítulos del ALCA.
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3. Negociaciones del acuerdo de libre comercio entre la Comunidad Andina y el
MERCOSUR
Las negociaciones entre la Comunidad Andina y el MERCOSUR tienen como objetivo
la suscripción de un Acuerdo de Libre Comercio, para lo cual se ha cumplido con una
primera etapa en la que se negociaron acuerdos de preferencias arancelarias fijas con
Argentina y Brasil. Dichos acuerdos cubren un ámbito amplio de productos y han
reportado un creciente intercambio comercial.
Desde el mes de abril de 2001 se han realizado cuatro reuniones de negociación entre
la Comunidad Andina y el MERCOSUR en las que se han tratado los aspectos
normativos y los aspectos referidos a las listas del Programa de Liberación Comercial.
Las discrepancias de posición están referidas principalmente a las características del
Programa de Liberación Comercial; destacando entre ellas las relacionadas con el
ámbito de productos que cubriría el Acuerdo; la composición de las listas de productos
sensibles en términos del universo arancelario y del comercio; los plazos de
desgravación; el tratamiento del Patrimonio histórico; y, la aplicación de sistemas de
estabilización de precios para productos agrícolas.
Con ocasión de la cuarta reunión de negociación realizada los días 29 y 30 de
noviembre de 2001 en Lima, se analizaron las listas preliminares de productos
sensibles de las Partes, es decir aquellos que tendrían plazos de desgravación
arancelaria mayor a 10 años. La lista preliminar de productos sensibles de
MERCOSUR consistía de 762 subpartidas Naladisa 96 (12% del universo arancelario);
en tanto que la lista de la Comunidad Andina contenía 2809 subpartidas Naladisa 96
(43% del universo arancelario). Dicha lista fue el resultado de 2510 subpartidas
presentadas por Colombia; 1622 por Ecuador; 911 por Perú; y, 2006 por Venezuela.
En dicha reunión, los representantes de ambos bloques acordaron seguir con el
tratamiento de los aspectos referidos al Programa de Liberación en la próxima reunión
de negociación fijada para el 19 al 21 de febrero de 2002 en Buenos Aires, para lo cual
convinieron efectuar el 1 de febrero, un intercambio de listas de productos sensibles,
detallando plazos, cronogramas y calendarios de desgravación, así como los períodos
de gracia a que estarán sujetos los mismos, comprometiéndose asimismo a especificar
el tratamiento del Patrimonio Histórico. Adicionalmente se intercambiarán listas de
productos para la desgravación inmediata y cronograma de desgravación general.
Con posterioridad a dicha reunión se agrava la crisis de Argentina, país al que le
corresponde ejercer la presidencia del MERCOSUR en el semestre en curso. En ese
contexto y no habiendo los países andinos culminado el proceso de elaboración de las
listas, se postergó la reunión de coordinación andina prevista para los días 14 al 16 del
presente mes, existiendo la sugerencia de Ecuador de llevarla a cabo los días 3 al 5 de
febrero próximo. Ello retrasaría unos días el intercambio con MERCOSUR inicialmente
previsto para el día 1 de febrero.
A la fecha, sólo Colombia ha remitido las mencionadas listas de productos así como el
tratamiento del patrimonio histórico, aunque mantiene algunos productos en consulta;
en tanto que Perú remitió su lista de productos sensibles. Respecto de la información
suministrada por Colombia, se destaca el que haya incluido el 7% del universo
arancelario en la lista para desgravación inmediata; el 63% del universo en el
cronograma general a 10 años de desgravación; y, el 22% del universo en las listas de
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productos sensibles, para los cuales propone plazos de desgravación de 13 y 15 años.
Asimismo, Colombia respetaría el Patrimonio Histórico, salvo en 16 casos en los que
congela la preferencia y les aplica cronogramas de desgravación de 10, 13 y 15 años.
Perú envió por su parte, un ámbito de productos sensibles que cubre el 14% del
universo arancelario, para los cuales propone plazos desgravación de 15 y 20 años.
El plazo del 31 de diciembre de 2001, fijado por los Mandatarios de ambos bloques con
ocasión de la Cumbre de Brasilia de setiembre del año 2000, como fecha para la
suscripción del Acuerdo de Libre Comercio, fue superado, razón por la que han sido
prorrogados los Acuerdos de Complementación Económica. Si bien los Acuerdos
suscritos con Argentina y Brasil han sido prorrogados hasta el 30 de junio de 2002; las
fechas de prórroga de los Acuerdos con Paraguay y Uruguay varían según los países.
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