Cuáles son las Propiedades de la materia
Las propiedades de la materia son aquellas que definen las características de todo
aquello que tiene masa y ocupa un volumen.
Es importante reconocer lo que es la propiedad de la materia, ya que está en todo lo que
nos rodea. Al conocer las propiedades, podemos saber cuál es cada materia, la cantidad
que hay y cómo cambia según las condiciones, entre otras cosas.
Las propiedades de la materia pueden ser generales o específicas.
Propiedades generales de la materia
Las propiedades generales de la materia son aquellas características comunes a todos
los cuerpos. Por ello, son características que describen a todo tipo de sustancias, sin
importar la naturaleza de las mismas. En este sentido, se conocen también como
propiedades comunes o extensivas de la materia.
Las propiedades generales de la materia son:
Masa: es la cantidad de materia que contiene un cuerpo, y se suele medir en
kilogramos (kg). Por ejemplo, un kilogramo de arena tiene la misma masa que un
kilogramo de aire, aunque sean partículas distintas.
Volumen o extensión: es el espacio que ocupa un cuerpo, medido usualmente
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en litros (l) o metros cúbicos (m ). Un litro de agua, mercurio o metal fundido
ocuparán un mismo volumen, aunque difieran en otras propiedades.
Peso: es la fuerza que ejerce la gravedad sobre los cuerpos, expresado en Newton
(N). Es una propiedad que depende de la cantidad de masa y del cuerpo que ejerce
la gravedad. Un kilogramo de plomo tendrá un peso menor en la luna respecto a la
Tierra, pero mayor en Júpiter.
Porosidad: se trata del espacio que existe entre las partículas. Es una
característica que cambia según la temperatura y presión, ya que cambia según el
estado de agregación de la materia (sólido, líquido, gas, plasma). Aun así, toda
materia contiene porosidad, sin importar su estado.
Inercia: es la característica que impide a la materia moverse sin intervención de
una fuerza externa. Cuando una fuerza externa es aplicada, la inercia implica que
la materia seguirá moviéndose a menos que se apliquen otras fuerzas externas,
como la fricción o el peso de otro cuerpo.
Impenetrabilidad: es la propiedad de un cuerpo en no poder usar el espacio de
otro cuerpo al mismo tiempo. Es decir, si metemos nuestra mano en un vaso de
agua, la mano desplaza las partículas de agua hacia otros lados.
Divisibilidad: es la capacidad de la materia de dividirse en partes más pequeñas.
Toda sustancia puede ser cortada o separada en trozos al utilizar ciertos métodos.
Un ejemplo es al romper un papel; podemos seguir rompiendo piezas de papel
hasta que solo queden trozos diminutos.
Es importante recalcar que la materia y sus propiedades estarán siempre afectadas por
las fuerzas gravitatorias del medio en que se encuentran y por la fuerza de atracción
entre las moléculas que la componen.
Propiedades específicas de la materia
Las propiedades específicas de la materia son aquellas que diferencian un cuerpo de
otro. Se agrupan en:
Propiedades físicas: son aquellas que definen la estructura medible y visible del
objeto. Por lo tanto, se pueden cuantificar utilizando herramientas o identificar a
través de nuestros sentidos. Algunos ejemplos de propiedades físicas son:
o El olor: cada sustancia tiene mayor o menor capacidad de emanar
partículas gaseosas, y cada una provoca una sensación distinta en nuestro
sentido del olfato.
o El sabor: similar al caso del olor, una sustancia determinada provocará una
sensación única en nuestro sentido del gusto.
o La textura: dependiendo de la sustancia, la textura puede ser lisa, rugosa,
áspera o suave.
o El estado físico: según las condiciones de temperatura, presión y el tipo de
materia, el cuerpo podrá hallarse en estado sólido, líquido, gaseoso o
plasmático.
o La densidad: es una propiedad que depende de cuánta masa tiene un
cuerpo en un volumen específico. Mientras más masa haya en un mismo
volumen, más denso será el cuerpo.
o La viscosidad: indica la resistencia en la fluidez del líquido. Es decir, si es
muy viscoso, será más difícil desplazar las partículas del cuerpo aplicando
fuerzas externas. Si es poco viscoso, será muy fácil desplazarlas.
Propiedades químicas: son las propiedades que cada sustancia tiene con
respecto a otras con la habilidad de crear sustancias nuevas. Algunas propiedades
químicas son:
o La combustibilidad: es la capacidad de una sustancia en producir energía
en forma de calor o luz en presencia de oxígeno.
o La oxidación: es una propiedad que determina cuán fácil es que la materia
pierda electrones.
o La reactividad o reactividad química: es la capacidad de un cuerpo en
reaccionar con otras sustancias. Una sustancia altamente reactiva
reaccionará fácilmente con otras sustancias.
Cuáles son las propiedades físicas de la materia
Las propiedades físicas de la materia son las características visibles y propias de una
sustancia que pueden ser medidas y no producen nuevas sustancias químicas.
Algunas de las propiedades físicas que podemos encontrar son:
Estado físico de la materia: los hay de sólido, líquido, gaseoso o plasma. A su
vez, pasar de un estado físico a otro se traduce en cambios en diversas
propiedades.
Olor: es el aroma que desprende el material, y se puede describir como fragante,
frutal, químico, mentolado, dulce, leñoso, podrido, cítrico, etc. Por ejemplo, el olor
mentolado del eucalipto o menta desprenden un aroma totalmente distinto al
químico de la gasolina.
Sabor: es la sensación que el material crea en nuestro sentido del gusto, y puede
ser salado, ácido o agrio, amargo, dulce, umami y picante. Las limas y los limones
tienen un sabor ácido, mientras que las piñas y los plátanos son dulces.
Densidad: es la relación entre masa y volumen. El aceite es una sustancia menos
densa que el agua, y por eso flota en ella.
Viscosidad: es la resistencia en la fluidez de un líquido, es decir, de desplazar las
partículas de la sustancia. Por ejemplo, algunos jabones líquidos presentan mayor
consistencia debido a su viscosidad, de forma que se mantienen sobre la piel sin
derramarse fácilmente.
Masa: es la cantidad de material que hay en un momento dado, y es común
medirlo en gramos o kilogramos.
Longitud: es el largo del material, generalmente expresado en centímetros o
metros.
Volumen: es el espacio que ocupa un material, usualmente medido en mililitros o
litros.
Temperatura: determina el nivel de energía presente en el material. A mayor
temperatura, más se mueven las partículas contenidas en él, por lo que se genera
un mayor intercambio de energía.
Dureza: es la capacidad del material de cortar y/o rayar otro. El diamante es el
material más duro; por ello, es utilizado como herramienta para cortar otros
materiales.
Fragilidad: determina cómo de fácil es que el material se rompa. Siguiendo con el
diamante, es fácil romperlo al golpearlo con un material contundente.
Maleabilidad: es la capacidad de un material de deformarse por compresión, sin
romperse. Varios metales, como el oro, platino o el cobre, son bastante maleables,
pudiendo comprimirlos sin partirlos en trozos más pequeños.
Ductilidad: es la capacidad de un material de deformarse por tracción, formando
hilos sin romperse. Es también el caso de muchos metales y aleaciones, como el
oro, el latón o la plata.
Elasticidad: es la característica de un material de deformarse y volver a su estado
inicial. Un ejemplo claro es el muelle, que podemos estirarlo mucho y, al soltarlo,
vuelve a su forma inicial.
Punto de ebullición: es la temperatura y presión necesarias para que un material
en estado líquido se vuelva gaseoso. Por ejemplo, el nitrógeno ebulle a
temperaturas muchísimo más bajas que los metales.
Punto de condensación: es la temperatura y presión en la cual un gas pasa a
estado líquido.
Punto de fusión: es la temperatura y presión necesarias para que los sólidos se
fundan, pasando al estado líquido.
Punto de solidificación: es la temperatura y presión a la que un líquido pasa al
estado sólido.
Conductividad: es la capacidad de conducir algún tipo de energía, ya sea calor o
electricidad. Por ejemplo, el aluminio es un conductor eléctrico, pero el vidrio no.
Solubilidad: es la capacidad de una sustancia de disolverse en otra. La sal, por
ejemplo, se disuelve fácilmente en el agua, pero el aceite no.
Opacidad: determina cuanta luz deja pasar un material u otro. La madera es
completamente opaca, bloqueando el paso de la luz, pero el vidrio deja pasar una
gran porción de la luz incidente.
Por otro lado, un cambio físico es aquel en que la sustancia en cuestión conserva sus
propiedades físicas originales sin alterar su composición.
Propiedades Químicas
Qué son las propiedades químicas
Una propiedad química altera la estructura interna o molecular de una
sustancia al interactuar con otra sustancia, creando una nueva.
Las propiedades químicas son observables o distinguibles cuando existe un cambio
químico en la composición original, transformándose en otra diferente. Este cambio
provoca la modificación de los enlaces químicos al estar en contacto con otras
sustancias reaccionantes.
El nivel de oxidación y corrosión al que puede someterse un material depende de las
propiedades químicas del mismo.
Para identificar las propiedades químicas de una sustancia, es necesario tener
conocimientos sobre su reactividad o comportamiento químico frente a otros
componentes. A pesar de que algunas son visibles, la característica principal reside en la
modificación profunda de su estructura.
Cuáles son las propiedades químicas y ejemplos
Algunas de las propiedades químicas que podemos encontrar son:
Reactividad química: es la forma en que una sustancia reacciona con otra,
denominada también como reacción química. Entre ellas podemos encontrar, por
ejemplo, la reactividad con el agua, la reactividad con sustancias ácidas y la
reactividad con las bases o hidróxidos.
Estabilidad o inercia química: es la propiedad de una sustancia de no
reaccionar químicamente con otros elementos o sustancias. Los gases nobles
como el helio, neón o xenón, por ejemplo, apenas participan en reacciones
químicas.
Combustión: es la reacción de oxidación de una sustancia frente al oxígeno que
produce energía en forma de luz o de calor. El nivel de combustión determina si
una sustancia es combustible o inflamable.
Oxidación: es la pérdida de electrones de un átomo o ion. Determina la corrosión
y la oxidación de diferentes sustancias frente a otros compuestos. El hierro, por
ejemplo, puede presentarse en varias formas de oxidación.
Reducción: es el aumento de electrones de un átomo o ion. Es un fenómeno
contrario a la oxidación, pero que pueden suceder simultáneamente, llamándose
reacciones de oxidación-reducción. Se definen ambos fenómenos como reacciones
de transferencia de electrones.
Corrosividad: es el desgaste o deterioro que sufre una sustancia debido a
reacciones electroquímicas. Suele estar ligada con las reacciones oxidación-
reducción.
Inflamabilidad: es la facilidad de una sustancia en encenderse al superar su
punto o temperatura de inflamabilidad. Sustancias como la gasolina o el alcohol
butílico son bastante inflamables.
pH: conocido también como potencial de hidrógeno, mide la acidez o basicidad en
una solución. En otras palabras, determina la variación en iones de hidrógeno
cuando ponemos un soluto (sustancia que se disuelve) en un solvente (sustancia
que disuelve al soluto). Por ejemplo, al poner un ácido en agua, estamos bajando
el pH de la solución, es decir, haciéndola más ácida.
Potencial de ionización: es la energía que hay que suministrar a un elemento
para separar un electrón de uno de sus átomos. La energía necesaria para ionizar
átomos de sodio o potasio es baja, mientras que la del flúor o el neón es bastante
más alta, al ser elementos más estables.
Electronegatividad: es la fuerza de atracción que un átomo ejerce sobre los
electrones de otro. Es un valor que cambia de elemento a elemento, por lo que
cada molécula y sustancia tendrá distintos niveles de electronegatividad. Si
comparamos el titanio con el oxígeno, el primero es un elemento menos
electronegativo.
Entalpía de formación: determina la variación de entalpía en la formación de un
compuesto, o sea, la cantidad de energía absorbida o cedida
termodinámicamente. Por ejemplo, si tenemos metano (CH 4) y oxígeno (O2), ambos
reaccionan para formar dióxido de carbono y agua, cediendo energía al sistema o
medio que contiene estas sustancias.
Vea también Propiedades de la materia, Oxidación y Reacción química.
Características de las propiedades químicas
Las propiedades químicas son diferentes en cada sustancia, ya que su reacción o
comportamiento como reactivo depende de su composición molecular y la del
componente con el cual entra en contacto.
Las propiedades químicas de la materia se caracterizan por producir sustancias nuevas,
siendo ellas generalmente permanentes e irreversibles.
Son siempre acompañados de una modificación profunda en las propiedades de las
sustancias en contacto. Además, se observa generalmente una variación de energía
entre el producto original y producto creado.
Conocer las propiedades químicas nos permiten entender cómo un elemento o
compuesto reaccionará con otro, y qué resultado podemos esperar de dicha interacción.
Aunque en general las propiedades químicas no son visibles, sí podemos ver algunas de
sus consecuencias. Por ejemplo, el proceso interno de la combustión o inflamabilidad
sucede a escala atómica, pero percibimos el resultado al ver fuego o una explosión.
Propiedades químicas y físicas
Las propiedades químicas se diferencian de las propiedades físicas, ya que la última no
crea sustancias nuevas. Sumado a esto, las propiedades físicas son observables y
medibles sin necesidad de conocer su composición.
La diferencia entre las propiedades físicas y químicas radica en que las propiedades
físicas son visibles, medibles y no alteran la sustancia original.
En cambio, las propiedades químicas comportan la reacción de una sustancia con
respecto a otras sustancias, tanto en su comportamiento químico como en la alteración
de su composición. A raíz de esta interacción, se forma otra sustancia.
Propiedades intensivas y extensivas de la
materia
Graduado en Ingeniería de Sistemas Biológicos
Las propiedades intensivas y extensivas de la materia son aquellas
características que la describen, como por ejemplo, masa, volumen, densidad o
temperatura.
La diferencia entre ambos tipos es que las propiedades intensivas son aquellas que se
van a mantener inalterables, aunque la cantidad de materia varíe. En cambio, las
propiedades extensivas cambian en función de la cantidad de materia de un cuerpo.
Recordemos que la materia es todo aquello que nos rodea y que ocupa un espacio, como
el oxígeno, el agua, las rocas, los seres vivos, etc.
Propiedades intensivas de la materia
Las propiedades intensivas de la materia se definen como aquellas que no dependen
de la cantidad de material de un cuerpo.
Esto quiere decir que van a permanecer iguales aunque la cantidad de materia de un
cuerpo varíe. Es decir, que la masa o el volumen pueden variar, y esa propiedad no se va
a alterar.
Entre las propiedades intensivas destacan las siguientes:
Densidad
Es la relación entre la masa de un cuerpo y el volumen que ocupa. Dicho de otro modo,
es la cantidad de materia que posee un cuerpo, expresado en unidades de masa (kg o g)
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y volumen (m o cm ). Por ello, su unidad de medida es kg/m o g/cm .
La densidad de un cuerpo siempre será la misma independientemente de su masa, por
eso es una propiedad intensiva.
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Un ejemplo sería la densidad del hierro, que es de 7,874 g/cm . Eso significa que el
hierro tiene 7,874 gramos de materia por cada centímetro cúbico, sin importar la
cantidad de hierro que estemos midiendo.
Ver también Densidad.
Temperatura
La temperatura es una magnitud que expresa la cantidad de energía cinética de los
átomos de un cuerpo. Dependiendo del país o ámbito, se mide en grados Celsius o
centígrados (°C), grados Farenheit (ºF) o grados Kelvin (K).
La temperatura es una propiedad intensiva porque no va a variar aunque la cantidad de
materia varíe. Un ejemplo cotidiano es que si hervimos agua, la temperatura va a ser la
misma (100 °C a presión atmosférica) así sea un litro de agua o 50 litros.
Ver también Temperatura.
Elasticidad
La elasticidad es una magnitud que mide la capacidad de deformación de un cuerpo una
vez que se ha aplicado una fuerza sobre él. No importa el tamaño del cuerpo o su
cantidad de materia, su elasticidad será siempre la misma y por eso es una propiedad
intensiva.
Por ejemplo, una banda elástica para hacer ejercicio va a tener la misma elasticidad si la
usamos completa o si la cortamos por la mitad.
Temperatura de fusión
Es la temperatura en la cual un cuerpo en estado sólido pasa a estado líquido. Se mide
en grados centígrados (°C), Farenheit (ºF) o Kelvin (K).
Es una propiedad intensiva porque la temperatura de fusión no varía aunque la cantidad
de dicho elemento varíe. Vale destacar que cada material tiene su propia temperatura
de fusión.
Por ejemplo, la temperatura de fusión del agua es de 0 °C a presión atmosférica. Si
tenemos un kilo de hielo o una tonelada igual vamos a necesitar llevar esa cantidad de
material a 0 grados centígrados para que pueda pasar al estado líquido.
La temperatura de congelación, en la cual un cuerpo pasa de estado líquido a sólido, es
también otra propiedad intensiva.
Temperatura de ebullición
Es la temperatura en la cual un cuerpo pasa de estado líquido a estado gaseoso. Se mide
en grados centígrados (°C), Farenheit (ºF) o Kelvin (K).
La temperatura de ebullición es una magnitud que no cambia, independientemente de la
cantidad de materia del cuerpo. Al igual que la temperatura de fusión, cada material
bulle a una temperatura específica. Por ejemplo, la temperatura de ebullición del agua
es 100°C, no importa si hervimos una taza de agua o 50 litros.
La temperatura de condensación, en la cual un cuerpo pasa de estado gaseoso a líquido,
es también otra propiedad intensiva.
Solubilidad
La solubilidad es la capacidad de una sustancia en disolverse en otra y formar así una
mezcla homogénea. Cada sustancia tiene una solubilidad característica según las
condiciones ambientales y del medio. En general, esta propiedad se mide en moles por
litros (moles/l) o gramos por litro (g/l).
Aunque la materia se disuelva más o menos según diversos factores y la solución pueda
llegar a saturarse, la solubilidad no cambia. Por ejemplo, una sustancia con solubilidad
alta con respecto a otra sustancia siempre se disolverá con facilidad.
Tensión superficial
Es la capacidad de los cuerpos en estado líquido de no aumentar su superficie. Esto se
logra porque logran resistir las fuerzas que se aplican sobre ellos y las moléculas que los
conforman se mantienen unidas. Esta capacidad no varía aunque cambie la cantidad de
materia, por eso es un propiedad intensiva.
Por ejemplo, cuando usamos un gotero, la tensión superficial es la que hace que el
líquido caiga como una gota y no como un chorro. Esto es porque la tensión superficial
hace que las moléculas que conforman la gota se mantengan juntas.
Volumen específico
Se refiere al volumen ocupado por una unidad de masa de un cuerpo. Es decir, es la
medida espacial de un cuerpo en un gramo o un kilogramo. Se mide en metros cúbicos
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sobre kilogramos (m /kg) o centímetro cúbico sobre gramos (cm /g).
La cantidad de materia no influye en el volumen específico de un cuerpo y por esta
razón es una propiedad intensiva. Por ejemplo, el volumen específico del agua siempre
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será 0,001 m / kg, sin importar su cantidad.
Viscosidad
Es la propiedad de los cuerpos para resistir la fluidez. Por eso, cuando observamos que
cierto fluido es espeso lo que estamos viendo es una expresión de su alta viscosidad. La
unidad de medida de la viscosidad es el Newton por segundos sobre metro cuadrado
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((N*s)/m ).
Esta característica no cambia aunque la cantidad de materia varíe, por eso es una
propiedad intensiva. Un ejemplo de viscosidad es el aceite para motores, cuya
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viscosidad es de 0,03 (N*s)/m a una temperatura de 20°C. Este valor no varía aunque
haya un litro de aceite o 5 litros.
Resistividad
La resistividad es la magnitud que mide la capacidad de un cuerpo para resistir el flujo
de la corriente eléctrica. Se mide en ohmio por metro (Ω*m).
La medida de resistividad de un material siempre es la misma aunque su cantidad varíe,
por eso es una propiedad intensiva. Por ejemplo, la resistividad del aluminio siempre
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será de de 8,90x10 Ω*m aunque la cantidad sea un gramo o un kilo.
Conductividad térmica
Es una magnitud que mide la capacidad de un cuerpo para transferir calor a otro cuerpo
o a su entorno. Se mide en vatios sobre Kelvin por metros (W/(k*m)).
Es una propiedad intensiva porque es la cantidad de material de un cuerpo puede variar,
pero su conductividad será la misma. Por ejemplo, la conductividad térmica de un
diamante es de 2300 W/(k*m), bien sea un diamante pequeño o uno de gran tamaño.
Calor específico
Es la medida que expresa la cantidad de calor que un cuerpo necesita para aumentar su
temperatura un grado. Se mide en Joules sobre kilogramos por Kelvin (J/(kg*K)) o en
calorías sobre gramos por grado centígrado (cal/(g*ºC)).
Se necesita la misma cantidad de calor específica para un cuerpo, aunque su masa
varíe. Por eso es una propiedad intensiva. Por ejemplo, el calor específico del oro es de
0,0308 cal/(g*°C). Esto aplica para una moneda de oro o para una tonelada.
Propiedades extensivas de la materia
Las propiedades extensivas de la materia se definen como aquellas que dependen de
la cantidad de material de un cuerpo.
Mientras mayor masa o tamaño tenga el cuerpo o sistema, mayor será la proporción de
esa propiedad. Esto quiere decir que las propiedades extensivas no son fijas, varían
según la cantidad de materia.
Además, las propiedades extensivas son aditivas, esto quiere decir que se pueden
sumar. Por ejemplo, si a un litro de agua se le agrega otro litro del mismo líquido, serán
dos litros de agua. En este caso, el volumen del agua se adicionó o sumó.
Estas son las propiedades extensivas de la materia más importantes:
Masa
La masa es la magnitud que expresa la cantidad de materia que tiene un cuerpo. Su
unidad de medida en Sistema Internacional es el kilogramo (kg).
La masa está determinada, entre otros factores, por la cantidad de moléculas en un
cuerpo. A mayor cantidad de moléculas, mayor masa tendrá el cuerpo.
Un ejemplo para ilustrar la masa como una propiedad extensiva es que si tomamos un
saco de arena de 5 kilogramos y extraemos la mitad del contenido, la masa del saco
habrá disminuido.
Te puede interesar profundizar sobre la Masa.
Volumen
El volumen es la medida espacial de un cuerpo de tres dimensiones. Su unidad de
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medida según el Sistema Internacional de Unidades es el metro cúbico (m ). En el
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sistema decimal es el litro, que equivale a 0,001 m , la milésima parte de un metro
cúbico.
La variación en la cantidad de materia implica un cambio en el volumen del cuerpo, por
eso es una propiedad extensiva. Por ejemplo, si en una piscina tenemos 100 metros
cúbicos de agua y sacamos 25 metros cúbicos, ahora el volumen es de 75 metros
cúbicos.
Peso
El peso es una propiedad relacionada con las fuerzas de atracción entre dos sustancias.
Cuando una sustancia tiene una cantidad considerable de masa, como un planeta, esta
atrae a otras de forma perceptible. En concreto, el peso es lo que resulta de multiplicar
la masa por la aceleración aplicada por la gravedad, y se mide en Newton (N).
Como el peso viene afectado por la masa, a mayor cantidad de materia, mayor peso
tendrá la sustancia. Por esta razón, el peso es una propiedad extensiva.
Inercia
La inercia es la propiedad que impide que una sustancia se mueva por si sola en
ausencia de fuerzas externas. A su vez, una sustancia tiene inercia cuando, al aplicarse
una fuerza externa, entra en movimiento.
La inercia depende de la cantidad de la masa del cuerpo. A mayor masa, mayor inercia
tendrá si se encuentra en movimiento. Por ejemplo, un coche pequeño viajando a 80
km/h presentará menor inercia al frenar que un camión pesado que se desplazaba a la
misma velocidad.
Resistencia eléctrica
Es la propiedad de los cuerpos para impedir el flujo de la corriente en un circuito
eléctrico. Su unidad de medida es el ohmio (Ω). La resistencia eléctrica va a variar en
función de la cantidad de material, por eso es una propiedad extensiva. En eso se
diferencia de la resistividad eléctrica, que es una propiedad intensiva que depende del
tipo de material, no de su cantidad.
Por ejemplo, la resistencia eléctrica de un metro de cable es diferente a la resistencia de
un cable de 10 metros.
Carga eléctrica
La carga eléctrica es la propiedad de los sistemas para atraer o repeler a otros cuerpos.
La unidad de medida de la carga es el Coulomb (C). Esta es una propiedad extensiva
porque depende de la cantidad de masa de los cuerpos.
Por ejemplo, una partícula con dos cargas positivas tiene más influencia en su ambiente
que la misma partícula con una sola carga positiva.
Capacidad calorífica
Se refiere a la cantidad de calor que necesita un cuerpo para modificar su temperatura.
Su unidad de medida es el Joules sobre Kelvin J/K. A mayor cantidad de materia, se
requiere más cantidad de calor, por lo que la capacidad calorífica varía.
Un ejemplo es que necesitamos más capacidad calorífica para calentar una olla de sopa,
que la que requerimos para calentar una taza de sopa.
Longitud
La longitud es una magnitud o medida de distancia. Su unidad de medida es el metro
(m). Una variación en la cantidad de masa implica un aumento o disminución de la
longitud, por esta razón es una propiedad extensiva.
Por ejemplo, si una vara de madera mide tres metros y cortamos una sección de 30
centímetros, ahora la longitud de la vara es de 2,70 m.
Número de moléculas
Cada cuerpo tiene un número determinado de moléculas dependiendo de su masa. A
mayor masa, mayor número de moléculas. Esta variación es lo que hace que sea una
propiedad extensiva.
Por ejemplo, en un kilo de harina hay mayor número de moléculas que en medio kilo.
Entropía
La entropía es el grado de desorden de un sistema. Su sistema de medida es el Joules
sobre Kelvin (J/K). A mayor tamaño del sistema, mayor será la entropía. Esto la convierte
en una propiedad extensiva, puesto que el tamaño del sistema influye en su grado de
desorden.
Por ejemplo, en el océano el grado de entropía es mayor que en una colmena de abejas.
Entalpía
Es la cantidad de energía que un sistema intercambia con su entorno, bien sea porque
cede energía o porque la toma. Su unidad de medida es el Joules (J). La cantidad de
Joules varía dependiendo si el cuerpo libera o absorbe energía, por eso es una propiedad
extensiva.
Por ejemplo, si colocamos una taza de detergente de lavar ropa en un galón de agua se
libera más calor que si colocamos una cuchara del mismo detergente.