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Guía 8

En Hechos de los Apóstoles 1:12-26, se narra el regreso de los apóstoles a Jerusalén tras la Ascensión de Jesús, donde se reúnen en oración y deciden reemplazar a Judas Iscariote. Pedro destaca la necesidad de cumplir las Escrituras y elige a Matías como nuevo apóstol mediante oración y suerte, simbolizando la restauración del número de doce apóstoles, representando al nuevo pueblo de Dios. Este pasaje enfatiza la importancia de la oración y la continuidad de la misión apostólica tras la traición de Judas.

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Guía 8

En Hechos de los Apóstoles 1:12-26, se narra el regreso de los apóstoles a Jerusalén tras la Ascensión de Jesús, donde se reúnen en oración y deciden reemplazar a Judas Iscariote. Pedro destaca la necesidad de cumplir las Escrituras y elige a Matías como nuevo apóstol mediante oración y suerte, simbolizando la restauración del número de doce apóstoles, representando al nuevo pueblo de Dios. Este pasaje enfatiza la importancia de la oración y la continuidad de la misión apostólica tras la traición de Judas.

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Guía 8

Hechos de los apóstoles

Hch 1 12-26

12. Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista poco de

Jerusalén, el espacio de un camino sabático. 13.Y cuando llegaron subieron a la estancia superior,

donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de

Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago. [Link] ellos perseveraban en la oración, con un mismo

espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos. [Link]

de aquellos días Pedro se puso en pie en medio de los hermanos - el número de los reunidos era de

unos ciento veinte - y les dijo: 16. «Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura en la que el

Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca de Judas, el que fue guía de los que

prendieron a Jesús. [Link] él era uno de los nuestros y obtuvo un puesto en este ministerio.

[Link], pues, compró un campo con el precio de su iniquidad, y cayendo de cabeza, se reventó por

medio y se derramaron todas sus entrañas. – 19 Y esto fue conocido por todos los habitantes de

Jerusalén de forma que el campo se llamó en su lengua Haqueldamá, es decir: "Campo de Sangre"

- 20. Pues en el libro de los Salmos está escrito: Quede su majada desierta, y no haya quien habite

en ella. Y también: Que otro reciba su cargo. 21.«Conviene, pues, que de entre los hombres que

anduvieron con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús convivió con nosotros, 22.a partir del

bautismo de Juan hasta el día en que nos fue llevado, uno de ellos sea constituido testigo con nosotros

de su resurrección.» 23. Presentaron a dos: a José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y a

Matías. [Link] oraron así: «Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál

de estos dos has elegido, 25. para ocupar en el ministerio del apostolado el puesto del que Judas

desertó para irse adonde le correspondía.» 26. Echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías, que

fue agregado al número de los doce apóstoles.


1, 12 Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos.

Aquí se nos da a conocer el lugar de la Ascensión, cuya cima mide cerca de 810 m. con

el objetivo de recordar que desde el monte de los Olivos Jesús empezó su entrada en

Jerusalén (Lc 19,29) y lloró al ver la ciudad (Lc 19,41). En el huerto Jesús entró en agonía

antes de su Pasión (Lc 22,39ss).

Tiene un sentido especial el hecho de que descendiera de este monte a Jerusalén el

pequeño grupo de personas que estaban destinadas a llevar el testimonio de Cristo. La

Iglesia debía empezar en Jerusalén, símbolo del pueblo elegido por Dios e imagen

simbólica del nuevo pueblo de Dios.

1,13 Y cuando llegaron subieron a la estancia superior

Las casas grandes tenían debajo del tejado raso una habitación suplementaria, a la cual

se podía subir sólo por una escalera exterior; esta habitación, al revés que la gran sala del

piso de abajo, no está acondicionada para los usos normales de la vida diaria, era una

habitación tranquila, a la que uno se retira para orar o para estudiar la Escritura.

Donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y

Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago.

Tiene sentido profundo que san Lucas enumere los nombres de los apóstoles, aunque ya

había dado en su Evangelio la lista de los mismos (Lc 6,14ss). De aquí en adelante se

presentan como los hombres a quienes Jesús resucitado ha dado plenos poderes y les ha

confiado una misión, y en cuyas manos ha sido puesta la obra salvadora de la Iglesia.

Cambia un poco el orden de los nombres según los menciona Lucas en el Evangelio.

Aquí empieza con Pedro, y ya no menciona su nombre (Simón), sino el sobrenombre que le
dio Jesús, porque evidentemente la primera comunidad tenía muy claro que el Señor le

había dicho que él era la piedra sobre la que fundaría su Iglesia, la mención de juan

enseguida muestra la solidaridad entre ambos.

1,14 Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu Jesús oraba

continuamente. La comunidad de Jesús es una comunidad orante, llama la atención que en

eso de orar no hay excepciones. Los que se sienten llamados por Dios a ser testigos, saben

que no pueden hablar de Él si no hablan con Él, así que se han tomado verdaderamente en

serio la oración. Se nos muestra aquí la importancia de perseverar en la fe y oración sin

desfallecer.

En compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

Es característico de san Lucas que además de los apóstoles, nombre las mujeres como

miembros de la comunidad orante. Se indica la especial posición de la Madre de Jesús en el

nuevo pueblo de Dios, no son hermanos en el sentido más estricto en que nosotros solemos

usar el término. Por la manera general de hablar que se usa en la Biblia, se puede mostrar

cómo el concepto de 'hermano' y 'hermana' puede designar todos los grados y clases de

relaciones de parentesco.

Hasta este momento se puede apreciar como se va constituyendo la comunidad cristiana,

a la luz de la Palabra, la fe y la oración, al igual que la restauración de los doce apóstoles.

1,15 Uno de aquellos días Pedro se puso en pie en medio de los hermanos -el

número de los reunidos era de unos ciento veinte.

Se refiere al período entre la Ascensión y Pentecostés, se hace referencia a Pedro,

porque desde el principio es considerado como el dirigente entre los doce. Según declaran
unánimemente los Evangelios, este privilegio tiene su origen en la expresa vocación dada

por Jesús Es evidente, una vez más, que el uso de la palabra 'hermanos en fe' no se refiere

exclusivamente a parientes hijos de los mismos padres, sino que es un término que los

cristianos usaban entre sí.

y les dijo: 1,16 hermanos, era preciso que se cumpliera la escritura en la que el

Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca de judas, el que fue guía

de los que prendieron a Jesús.

Era preciso que se cumpliera la Escritura, se intenta interpretar el suceso mediante la

Escritura, aquí tenemos un ejemplo de cómo esta Iglesia se esfuerza por hacer evidente y

comprensible la propia experiencia a la luz de la revelación del Antiguo Testamento. Jesús

resucitado ya había dicho que 'tenía que cumplirse todo lo que está escrito acerca de Mí en

la ley de Moisés, en los profetas y en los Salmos' (Lc 24,44).

Para los cristianos, Cristo es la meta, el mensaje central y la clave de comprensión del

Antiguo Testamento.

1, 17 Porque él era uno de los nuestros y obtuvo un puesto en este ministerio. uno de

los nuestros. Percibimos cuán dolorosamente pesaban estos sucesos sobre la joven Iglesia.

1, 18 Éste, pues, compró un campo con el precio de su iniquidad, y cayendo de

cabeza, se reventó por medio y se derramaron todas sus entrañas. 1, 19 y esto fue

conocido por todos los habitantes de Jerusalén de forma que el campo se llamó en su

lengua Haqueldamá, es decir, 'campo de sangre'

Compró un campo y cayendo de cabeza, se reventó. El precio de su pecado no trajo

prosperidad a Judas. En el terreno que con este dinero compró, se precipitó de cabeza y
reventó. El mejor paralelo de este género de muerte lo ofrece (Sab 4,19) que describe la

muerte horripilante de los que no quisieron comprender al justo, sino que lo persiguieron y

condenaron a muerte ignominiosa.

"La narración del fin del traidor parece proceder de una tradición distinta de la que da a

conocer san Mateo ( Mt 27,3). Sin embargo, ambos relatos quieren decir que Judas tuvo un

triste fin, y que el nombre Hacéldama (o Haqueldamá) según la tradición situado en el valle

de Hinnom, en las afueras de Jerusalén permaneció como una advertencia del fin del

apóstol traidor.

Algunos estudiosos piensan que esta explicación, traducida del arameo, la incluyó Lucas

para que los lectores de este libro comprendieran mejor las palabras de Pedro, puesto que el

fin de Judas no había sido narrado en el Evangelio.

1,20 Pues en el libro de los salmos está escrito: quede su majada desierta, y no haya

quien habite en ella. y también: que otro reciba su cargo. (Sal 69, 26 y Sal 109,8)

(majada: lugar donde se recogen de noche el ganado y los pastores)

En estas citas, Pedro ve la situación motivada por el traidor: el sitio que ha quedado

vacío en el grupo de los apóstoles, y la necesidad de nombrar otro apóstol para que ocupe

este lugar. El que lee las dos citas y las compara con el texto del Antiguo Testamento, no

solamente se da cuenta de que se les ha dado otro sentido, sino también de que se ha

cambiado el texto original del primer pasaje para que pudiera ser aplicado a la situación del

Nuevo Testamento.
La Iglesia se sentía autorizada para introducir tales cambios y nuevos sentidos en el

texto del Antiguo Testamento para referirlo todo a Cristo y a los acontecimientos alrededor

de Cristo.

Ser doce

1,21 conviene, pues, que de entre los hombres que anduvieron con nosotros todo el

tiempo que el señor Jesús convivió con nosotros, 1,22 a partir del bautismo de Juan

hasta el día en que nos fue llevado, uno de ellos sea constituido testigo con nosotros de

su resurrección.

Pedro usa un término suave para una acción que en realidad no sólo es 'conveniente' sino

absolutamente indispensable y urgente: restaurar el número de doce apóstoles. El número

doce tiene un simbolismo importantísimo para la comunidad cristiana: El pueblo judío

surgió a partir de las doce tribus de Israel. El nuevo pueblo de Dios surge a partir de doce

apóstoles.

Este empeño de los primeros discípulos por ser doce manifiesta por tanto la conciencia

que tienen de que son ellos el verdadero pueblo de Dios, el nuevo Israel. Se trata, pues, de

un signo importante: antes de manifestar cierta ruptura con Israel, los cristianos desean ante

todo expresar su continuidad con él.

1,23 presentaron a dos: a José, llamado Barsabás, por sobrenombre justo, y a

Matías.

De los discípulos presentados uno se llama José, se apellida Barsabás y tiene por

sobrenombre Justo, que no significa 'piadoso o santo', sino que es un nombre personal

romano. El otro se llama Matías, nombre hebreo que quiere decir “don de Dios”. De
ninguno tenemos datos precedentes, si bien, como ya adelantó el escritor Eusebio de

Cesárea, probablemente Matías perteneció al grupo de los setenta y dos discípulos de Jesús.

La elección de Matías

1,24 Entonces oraron así: "tú, Señor, que conoces los corazones de todos,

muéstranos cuál de estos dos has elegido, 1,25 para ocupar en el ministerio del

apostolado el puesto del que Judas desertó para irse a donde le correspondía. " 1,26

echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías, que fue agregado al número de los doce

apóstoles.

Este relato parece responder a dos preocupaciones importantes. En primer lugar. hay que

explicar cómo pudo fallar uno de los doce escogidos por Jesús. Para ello Pedro apela a la

escritura: este fallo entra misteriosamente en los planes de Dios; Judas es uno de esos

impíos de los que habla el libro de la Sabiduría que, por haber despreciado al Justo y haber

abandonado al Señor.

Por este motivo se dice que oraron. En esta oración se dirige la palabra a Dios como

escrutador de los corazones, es decir, como a quien conoce lo íntimo del hombre, antes de

elegir a los doce apóstoles, Jesús pasó la noche en oración (Lc 6,12). Ahora que la

comunidad se dispone a elegir a un apóstol, también hace oración.

Pero en particular, esta plegaria muéstranos cuál de estos dos has elegido, como todas

las oraciones litúrgicas, está compuesta de un reconocimiento se revela la fe en que Dios ya

ha hecho su elección, y en que puede manifestarla. Pues, no basta ser 'testigo de la

Resurrección, se necesita además una elección del mismo Jesús.


Por consiguiente, se hace la claridad de que la iglesia es constituida y reunida por

Jesucristo, el cuerpo apostólico significa en su conjunto que ella es el verdadero pueblo de

Dios. Lo es en la espera y en la perseverancia en la oración. No le falta más que la vida y la

vida va a venir sobre ella con la venida del espíritu.

De esta forma, se nos refleja que ser cristiano es imitar a Cristo. Y todos los Evangelios

cuentan cómo Jesús se daba tiempo para orar. De su comunicación con el Padre sacaba

fortaleza, paz, energía para enfrentar con amor a esas multitudes que lo seguían a todas

partes y lo acosaban con toda clase de súplicas.

Para enfrentar la vida cotidiana, y las opciones que continuamente se nos presentan,

también estamos llamados a orar, a hacer un alto, un espacio en nuestra apretada agenda, en

nuestra apresurada vida cotidiana y dialogar con Dios. Cuando no lo hacemos, el mundo se

nos viene encima, las situaciones difíciles nos desesperan, nos abaten.

el puesto del que Judas desertó. Cuando más tarde Santiago, hijo de Zebedeo, sea

decapitado por Herodes, ya no se elegirá a nadie para ocupar su puesto, dado que él, a

diferencia de Judas, habrá perdido la vida en el ejercicio de su apostolado.

La palabra 'desertó' trae a la mente la imagen de un puesto vacío, vacante, abandonado.

Habla de huida, de defraudar lo que se esperaba de uno. De echar en saco roto la gracia de

Dios. Es tremendo pensar que uno puede 'desertar' de la propia vocación, dejar de hacer lo

que Dios sueña que uno hiciera, porque lo que uno no hace, quedará eternamente sin hacer.
Matías

Matías. Se podría pensar que el primer candidato (con los tres nombres que parecen

indicar un rango superior) haya tenido una mayor probabilidad. Sin embargo, fue elegido el

segundo, del cual sólo sabemos el simple nombre, es decir, Matías.

Su inclusión en el grupo de los apóstoles no va a ser obra de ningún examen ni

expediente humano, sino del propio Señor Jesús, a quien la Iglesia ha hecho una primera

oración comunitaria profundamente emotiva. De San Matías sabemos que "sus reliquias se

conservan en la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma."

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