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Oratoria Módulo 3

En este módulo recorreremos al Discurso como género literario específico. Se desarrollarán las partes, las figuras retóricas y una secuencia de Discursos célebres clásicos y modernos.

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En este módulo recorreremos al Discurso como género literario específico. Se desarrollarán las partes, las figuras retóricas y una secuencia de Discursos célebres clásicos y modernos.

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Módulo 3: El Discurso

IN TR ODUCCIÓN AL MÓDULO

Introducción

UN IDAD 4 : EL DISCUR SO

Introducción a la unidad

Tema 1: El discurso como género literario

Tema 2: Tipos de discursos

Tema 3: Argumentación

Tema 4: Figuras retóricas

Tema 5: Conectores

Cierre de la unidad

UN IDAD 5: DISCUR SOS CÉLEB R ES


Introducción a la unidad

Tema 1: Discursos clásicos: Las Filípicas y las Catilinarias

Tema 2: Discursos célebres que cambiaron la historia

Cierre de la unidad

CIER R E DEL MÓDULO

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1 13

Introducción

Oratoria M3
EaD Kennedy

03:29

En este módulo recorreremos al Discurso como género literario específico. Se desarrollarán las
partes, las figuras retóricas y una secuencia de Discursos célebres clásicos y modernos.
Di Sanzo (2019)

Objetivos del módulo

Comprender la estructura del discurso y su clasificación

Conocer las herramientas retóricas y los discursos célebres

Contenidos del módulo

Unidad 4- El Discurso

4.1 El discurso como género literario

4.2 Tipos de discursos


4.3 Argumentación

4.4 Figuras retóricas

4.5 Conectores

Unidad 5- Discursos Célebres

5.1 Discursos clásicos: Las Filipinas y las Catilinarias

5.2 Discursos célebres que cambiaron la historia

Discurso: John F. Kennedy

El siguiente video nos muestra un discurso de John Kennedy.


John F kennedy Berlín subtitulado

Morrison, F. (2011) John F Kennedy Berlín subtitulado. Recuperado el 27 de mayo de 2019 de

[Link]
2 13

Introducción a la unidad

¿Qué es un discurso, sus partes, y su estructura?

Contenidos de la unidad

El discurso como género literario


1

2 Tipos de discursos

3 Argumentación
Figuras retóricas
4

5 Conectores

En esta unidad veremos al segundo elemento de la Trilogía Oratoria. El discurso, como pieza
literaria específica, reúne un conjunto de características que al estudiarlas podemos fortalecer
nuestra capacidad oratoria y, además, tener los conocimientos para su redacción y preparación.

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3 13

Tema 1: El discurso como género literario

El discurso es una pieza literaria específica. Debemos aclarar que un discurso puede ser utilizado
no solo para la oralidad. Puede también ser utilizado solamente para ser leído. La retórica nos va a
ayudar a comprender su estructura, su clasificación.

Por ello, existe una estrecha relación entre Lengua-Oratoria y Gramática-Retórica. Escribir o hablar
implica la construcción de estructuras textuales que vinculan una interdependencia con el
contexto lingüístico con el objetivo de transformar en palabras las ideas que representan el
mundo real o imaginario.

Todo discurso debe mantener una coherencia. Esa coherencia se vincula a una secuencia lógica
de transmisión de ideas, conceptos, pensamientos, para de alguna manera un auditorio-receptor

pueda comprender el mensaje que se quiera dar. Para ello es esencial darle cohesión a esa
estructura que posibilitará su interpretación y eficacia. En definitiva, un orador, al momento de
escribir y dar un discurso, se transforma en un enco-decodificador de ideas.
4 13

Tema 2: Tipos de discursos

Aristóteles, en su obra “La Retórica”, da un puntapié inicial en la categorización de los discursos.


Desde él podemos comenzar a describir una clasificación de discursos.

En términos generales clasifica en tres tipos diferentes de discursos:

Forenses o Jurídicos: desde los cuales el Orador defiende y argumenta lo


que considera justo.

Políticos o Deliberativos: donde el Orador fundamenta o aconseja, y su


opinión sustenta lo que considera útil.

Epidícticos o de ocasión: donde el Orador alaba o critica, y el discurso es


netamente interpretativo que busca intensificar valores para lograr su
adhesión.

Asimismo, Marco Tulio Cicerón, político, abogado y orador de la Roma Republicana, describe en el
estudio de la técnica retórica, distintas fases necesarias para la elaboración del Discurso.

Esas fases son:


LA I N V E N T I O LA D I S PO S I T I O LA M E N M E LA E LO C U T I O E

La búsqueda del tema y los argumentos que lo fundamenten. Es básicamente la inspiración sobre el tema a
tratar.

LA I N V E N T I O LA D I S PO S I T I O LA M E N M E LA E LO C U T I O E

La estructuración de las ideas y argumentos teniendo en cuenta un plan o estrategia discursiva


predeterminada.

LA I N V E N T I O LA D I S PO S I T I O LA M E N M E LA E LO C U T I O E

Que sería la memoria que nos posibilita recordar la organización de la estructura de las ideas.

LA I N V E N T I O LA D I S PO S I T I O LA M E N M E LA E LO C U T I O E
Que es el arte de la expresión oral formal, con la utilización de las imágenes y palabras que sean más
convenientes.

LA I N V E N T I O LA D I S PO S I T I O LA M E N M E LA E LO C U T I O E

Lo que se vincula a la expresión del discurso propiamente dicho. Teniendo en cuenta la gestualidad, la
entonación, la expresividad a la hora de exponer la pieza oratoria.

Si bien el entrenamiento y práctica de la Oratoria requiere que un eximio orador hable en público
sin leer, también podemos afirmar que un discurso bien leído también pude ser eficaz, tal como lo
hemos observado en el discurso de Stanford, dado por Steve Job. En definitiva, la eficacia del

discurso va a estar determinada por la capacidad de lograr conmover, convencer, persuadir,


deleitar. Por lo tanto, podemos afirmar que también un discurso bien leído no desmerece a un
buen orador.

Partes del Discurso

Como toda pieza literaria, el discurso tiene su equivalencia a la estructura básica de Introducción-
Nudo o Desarrollo-Desenlace o Conclusión. En Oratoria vamos a definir a sus tres partes en:

Exordio o introducción

Cuerpo o tronco
Peroración o conclusión

Como género literario el discurso tiene una semejanza al cuento. Es una estructura similar. El
cuento tiene una simetría entre la introducción y el desenlace, con un fuerte sustento
argumentativo en el nudo. También la particularidad que se observa en el cuento es su longitud: el
cuento es para leerlo todo junto. Lo mismo ocurre con el discurso: se lee y escucha en un mismo
momento.

Tipos de Exordio

La manera de comenzar un discurso es de vital importancia. Aristóteles afirmaba que, en un


discurso, el comienzo es más que la mitad del todo y que el exordio es un puente que un puente
que une el alma del orador con el alma del auditorio.

Los exordios se clasifican en cuatro formas diferentes de comenzar un discurso:

Exordio por Instrucción o Insinuación



Es un comienzo suave del discurso. El orador de manera suave y metódica va sumergiendo de manera
progresiva a su auditorio el tema central de su discurso.

Exordio por ex-abrupto



Es un comienzo intempestivo, brusco, sorpresivo, inesperado que busca impactar al auditorio. Puede ser
una frase, una pregunta, una idea que provoca la atención y el desconcierto. Se caracteriza porque no
presenta el tema del discurso.
Exordio Directo

El orador comienza su discurso presentando el tema sin rodeos. Se da por descontado que el auditorio
tiene de antemano los elementos para ya saber cuál es el tema central del Discurso.

Exordio Pomposo

Es aquel comienzo que requiere un énfasis en la solemnidad necesaria en algunas ocasiones. Requiere
respetar un orden de precedencia de autoridades presentes en el auditorio y posibilita que luego se pueda
comenzar a introducir el discurso en el tema específico.

Los exordios son adaptables a las circunstancias, contextos, situaciones. Por ello no existe un
mejor exordio que otro. El orador es quien decide cuál es el tipo de exordio más conveniente,
atento a la circunstancia, contexto y situación en la que debe dar su discurso, al momento de
elegir de qué manera comenzar su pieza oratoria.
5 13

Tema 3: Argumentación

La argumentación tiene como fin lograr incrementar la adhesión de un auditorio a las ideas e
hipótesis que el orador presenta. La Argumentación es el pilar que sostiene a un discurso. Con la
Argumentación se logra influir directamente sobre un Auditorio. La Argumentación no solo implica
la adhesión a una idea, que sería el convencer, sino que necesita movilizar a un accionar o crear
una disposición para hacer algo, que sería el persuadir.

Winston Churchill, político y estadista británico, y eximio orador, presenta un criterio de


estructuración del discurso para su fundamentación argumentativa, en el cual plantea un
“Andamiaje de la Retórica”, que consiste en la creación y desarrollo de distintos bloques de
información basados en dos principios básicos argumentativos para el diseño de las distintas
partes del discurso:

1 Principios de Situación: el Orador presenta al Auditorio implicaciones


descriptivas y volitivas, que desea transferir a su público oyente.

Principios de Valoración: es la presentación de principios axiológicos que


2
el Orador desea plantear como fin último de sus ideas. Sería en la
asignación de valor de los puntos de vista que quiere plantearse al
auditorio.

La argumentación es la base de fundamental de la preparación del discurso, dado que en los


pilares que construya el Orador sus ideas, le permitirá generar cohesión a su pieza discursiva.
6 13

Tema 4: Figuras retóricas

Las figuras retóricas son imágenes que permiten darle fuerza, colorido, vida al discurso. Son
herramientas retóricas, que de manera inconsciente utilizamos al hablar. Esas figuras son, en
definitiva, las que ayudan no solo al orador a embellecer el discurso, sino que además permiten al
auditorio que las ideas tomen forma en la mente, en el pensamiento de los oyentes.

Las figuras retóricas se clasifican en:

Descriptivas

Sirven para mostrar los objetos con claridad y viveza. Entre las figuras descriptivas se destacan: La

Descripción, El Retrato, la Narración, la Definición, la Enumeración, la Comparación, la Antítesis.

Patéticas

Se utilizan para la expresión de sentimientos y pasiones. Encontramos el Apóstrofe, la Conminación, la


Optación, la Execración, la Exclamación, la Hipérbole, la Permisión, la Personificación, la Interrogación, la
Subyección, y la Obstentación.
Lógicas

Las figuras lógicas posibilitan dar fuerza y mayor claridad a las ideas. Producen una fortaleza
demostrativa, entre ellas encontramos a la Amplificación, la Gradación, la Anticipación, la Paradoja, la
Sentencia, la Epifonema, la Corrección y la Concesión.

Ingeniosas

Tienen como finalidad ocultar, velar o disimular el pensamiento. Entre las figuras ingeniosas más

importantes podemos encontrar a la Perifrasis, la Ironía, la Alusión, la Atenuación, la Asociación y la


Preterición.
7 13

Tema 5: Conectores

Los Conectores discursivos son recursos retóricos que permiten relacionar, “conectar” las ideas,
frases, conceptos que se desarrollan en un discurso. Permiten y ayudan a darle cohesión a la
pieza discursiva. Son palabras o frases que posibilitan unir las ideas conformando el sentido del
discurso.

Estos los podemos agrupar en:

Conectores de causa: sustentan lo afirmado: “visto que”, “debido a que”


“dado que”, etc.

Conectores de consecuencia: indican que los enunciados y afirmaciones


que siguen son efecto de lo expresado anteriormente: “por ello”, “por esto”,
“por tanto”, “por consiguiente”, etc.

Conectores de certeza: afirman y ratifican los enunciados ya


anteriormente dichos: “es indudable que”, “es incuestionable que”, “está
claro que”, etc.

Conectores de propia opinión: presentan una mirada propia del orador:


“pienso que”, “sostengo que”, “considero que”.
8 13

Cierre de la unidad

¿Qué es un discurso, sus partes, y su estructura?

El discurso es un género literario específico. Mantiene una estructura propia diferenciada.

Conclusión

El Discurso es la materia prima de la Oratoria. Es la herramienta de comunicación del Orador. El


saber y conocer su estructura, sus principios básicos, permiten al Orador tener un mejor
desenvolvimiento frente a su Auditorio. La Retórica posibilita elaborar un mejor discurso. En la
medida que nos adentramos al conocimiento del Discurso, logramos que el Orador crezca,
evolucione, se perfeccione, en su capacidad de enfrentar a su público de manera eficaz. El
estudio de este segundo elemento de la Trilogía Oratoria, nos prepara a la comprensión del tercer
componente: el Auditorio.

Bibliografía

de referencia

Amado Suárez, A. (2016). Periodismos Argentinos: modelos y tensiones del siglo XXI. Buenos Aires,
Argentina: Konrad Adenauer Stiftung

Dupré, B. (2014). 50 cosas que hay que saber sobre política. Buenos Aires, Argentina: Ariel

Durán Barba, J. & Nieto, S. (2017). La política en el siglo XXI, Buenos Aires, Argentina: Penguin

Schwanitz, D. (2002). La cultura, todo lo que hay que saber, Buenos Aires, Argentina: Taurus

de lectura obligatoria

Loprete, C. (1992). Capítulo 5. Introducción a la oratoria moderna. PP. 89-112. Buenos Aires. Editorial
Plus Ultra.

Monasterio, D. (2010). Capítulos III. Nuevo Manual de Retórica Parlamentaria y Oratoria Deliberativa.
PP. 55-73. Buenos Aires. Konrad Adenauer Stiftung.
9 13

Introducción a la unidad

¿Puede un discurso cambiar la historia?

Contenidos de la unidad

Discursos clásicos. Las Filípicas y las Catilinarias


1

2 Discursos célebres que cambiaron la historia


El Discurso, no solo se lo estudia desde el punto de vista retórico, sino que además podemos
analizarlo desde una visión histórica, de impacto universal, y de construcción de valores
universales.

En esta Unidad, desarrollaremos los Discursos Célebres, teniendo en cuenta dos categorías:
Clásicos y Modernos. En los primeros desarrollaremos las Filípicas de Demóstenes y en la
segunda categoría los 5 grandes discursos modernos.

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10 13

Tema 1: Discursos clásicos: Las Filípicas y las


Catilinarias

Dos personalidades de la historia, se han destacado por su legado retórico: Demóstenes como
exponente de la Oratoria Griega y a Marco Tulio Cicerón como el gran orador Romano.

Demóstenes, quien vivió en Atenas en el Siglo IV A.C. (-386/-322 AC) es considerado el Padre de
la Oratoria. Sus discursos políticos han sido su legado histórico. Las Filípicas son una serie de
discursos dirigidos al pueblo Ateniense ante el avance del Rey Filipos de Macedonia (padre de
Alejandro Magno). Las Filípicas son una secuencia de tres discursos que han quedado como su
gran legado.

En la Roma republicana, otro político, abogado, escritor y orador destacado fue Marco Tulio
Cicerón. Vivió entre los años -106 y -43 A C. Se lo considera como uno de los más grandes
retóricos y estilistas de la prosa en Latín de la República Romana. Se lo llamó el Padre de la
República. Su obra más reconocida como orador son las llamadas “Catilinarias”, que son una
serie de 4 discursos que pronunció ante el Senado y el Pueblo de Roma contra el Senador y
político Lucio Sergio Catilina, quién intentó iniciar un golpe de Estado, el cual fue neutralizado por
Cicerón gracias a su oratoria. Tras su asesinato ordenado por Marco Antonio, se establece el fin
de la República, dando comienzo al período del Imperio.
11 13

Tema 2: Discursos célebres que cambiaron la historia

En la Edad Contemporánea, la Oratoria toma nuevamente un impulso en un marco del desarrollo


de nuevos Estados, y principalmente en sistemas democráticos. Existen muchos discursos que
han dejado una huella en la humanidad, no solo por su impacto, sino que han contribuido a la
instalación de valores de universales.

Discurso de Gettysburg

El Discurso de Gettysburg, conocido como el Discurso de la Democracia, fue pronunciado por el


entonces Presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln el 19 de noviembre de 1863, en el
marco de la Guerra Civil Norteamericana. Este discurso fue dado después de cuatro meses de la

sangrienta batalla de Gettysburg, en la inauguración del Cementerio Nacional de los Soldados.

“Hace ochenta y siete años, nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva

nación concebida en la libertad y consagrada en el principio de que todas las personas son

creadas iguales.

Ahora estamos empeñados en una gran guerra civil que pone a prueba si esta nación, o

cualquier nación así concebida y así consagrada, puede perdurar en el tiempo. Estamos
reunidos en un gran campo de batalla de esa guerra. Hemos venido a consagrar una porción

de ese campo como lugar de último descanso para aquellos que dieron aquí sus vidas para

que esta nación pudiera vivir. Es absolutamente correcto y apropiado que hagamos tal cosa.
Pero, en un sentido más amplio, nosotros no podemos dedicar, no podemos consagrar, no
podemos santificar este terreno. Los valientes hombres, vivos y muertos, que lucharon aquí,

ya lo han consagrado, muy por encima de lo que nuestras pobres facultades podrían añadir

o restar. El mundo apenas advertirá y no recordará por mucho tiempo lo que aquí digamos,
pero nunca podrá olvidar lo que ellos hicieron aquí. Somos, más bien, nosotros, los vivos,

quienes debemos consagrarnos aquí a la tarea inconclusa que los que aquí lucharon

hicieron avanzar tanto y tan noblemente. Somos más bien los vivos los que debemos

consagrarnos aquí a la gran tarea que aún resta ante nosotros: que de estos muertos a los
que honramos tomemos una devoción incrementada a la causa por la que ellos dieron la

última medida colmada de celo. Que resolvamos aquí firmemente que estos muertos no

habrán dado su vida en vano. Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento
de libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparecerá de la

Tierra”

La frase, con la cual finaliza el discurso, se la reconoce como la redefinición de Democracia.

Sangre, Sudor y Lágrimas

El 13 de mayo de 1940, a los pocos meses de comenzada la Segunda Guerra Mundial, Winston S.
Churchill da su primer discurso como Primer Ministro Británico. Hacía apenas 3 días que había
asumido, y Gran Bretaña estaba en serio peligro de ser invadida por los Alemanes. Francia, el
aliado inglés, estaba al borde del colapso, y casi toda Europa se encontraba bajo dominio de Hitler.
Churchill fijó su posición frente a la guerra y su repercusión marcó el destino de Europa y el
mundo. Este discurso es reconocido como el de la Libertad.

“Constituir una Administración de esta escala y complejidad ya es una tarea muy seria en sí
misma, pero debe recordarse que estamos en la fase preliminar de una de las grandes

batallas de la historia, que estamos actuando en muchos otros puntos en Noruega y en

Holanda, que tenemos que estar listos en el Mediterráneo, que la batalla aérea es continua y
que muchos preparativos, tales como los que han sido indicados por mi honorable Amigo,

deben hacerse aquí y en el exterior. Espero que cualquiera de mis amigos y colegas, o ex

colegas, que hayan sido afectados por la reestructuración política, se hagan cargo, y
comprendan totalmente, la falta de ceremonial con la que ha sido necesario actuar. Diré a

esta Cámara, tal como le dije a aquellos que se han unido a este Gobierno: "No tengo nada

que ofrecer, sino sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor".

Tenemos ante nosotros una prueba de la naturaleza más penosa. Tenemos ante nosotros

muchos, muchos largos meses de lucha y de sufrimiento. Me preguntáis: ¿cuál es vuestra


política? Os lo diré: hacer la guerra por mar, tierra y aire con toda nuestra potencia y con toda

la fuerza que Dios nos pueda dar; hacer la guerra contra una tiranía monstruosa, nunca

superada en el oscuro y triste catálogo del crimen humano. Esa es nuestra política.

Preguntaréis: ¿cuál es nuestro objetivo? Puedo responderos con una palabra: victoria,
victoria a toda costa, victoria a pesar del terror, victoria por largo y duro que sea el camino,

porque sin victoria no hay supervivencia. Que quede claro: no habrá supervivencia para el

Imperio Británico, no habrá supervivencia para todo lo que el Imperio Británico ha defendido,
no habrá supervivencia para el estímulo y el impulso de todas las generaciones, para que la

humanidad avance hacia sus metas.”

Discurso de Berlín

El discurso que pronunció el 26 de junio de 1963 el entonces Presidente de los Estados Unidos de

Norteamérica, John F. Kennedy, es un hito histórico. Hacía 2 años que fuera construido el Muro de
Berlín por la ex Unión Soviética. El muro era el símbolo más evidente de la división del mundo en
dos sistemas políticos, económicos y culturales diferentes. También este discurso marca un hito
en la historia de las telecomunicaciones, dado que fue la primera transmisión vía satélite trans-
continental realizada por esa nueva tecnología. Kennedy expresa la libertad como valor universal

del hombre, partiendo del concepto de “ciudadanía”, evocando al ciudadano Romano, como
modelo de hombre libre. Este discurso, proclamado unos meses antes de su asesinato, muestra
al Kennedy estadista, quien anticipa, casi cuarenta años antes, de la caída del muro de Berlín en
1989, donde finaliza la Guerra Fría. Este discurso, también da comienzo a una guerra retórica

abierta entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, donde los dos sistemas convivieron por
décadas, teniendo en vilo al mundo en una potencial guerra nuclear desencadenada por las dos
superpotencias.

“Es un orgullo venir a esta ciudad como huésped de vuestro distinguido alcalde, que

simboliza en todo el mundo el espíritu luchador de Berlín Oeste. Es un orgullo visitar la

República Federal con vuestro distinguido Canciller, que durante muchos años ha
comprometido Alemania a la democracia, a la libertad y al progreso. Y es un orgullo venir

aquí en compañía de mi compañero americano, el General Clay, que ha estado en esta

ciudad durante sus mayores momentos de crisis, y volverá a venir siempre que se le
necesite.

Hace dos mil años, no existía mayor orgullo que decir "Civis Romanus sum" ("soy un
ciudadano romano"). Hoy, en el mundo de la libertad, no hay mayor orgullo que poder decir

"Ich bin ein Berliner!!" (¡¡Soy berlinés!!).

Hay mucha gente en el mundo que realmente no comprende, o dice no comprender, cuál es

la gran diferencia entre el mundo libre y el mundo comunista. Que vengan a Berlín. Hay

algunos que dicen que el comunismo es el movimiento del futuro... ¡que vengan a Berlín! Y
hay algunos que dicen, en Europa y en otras partes, que podemos trabajar con los

comunistas... ¡que vengan a Berlín! Incluso hay unos pocos que dicen que es verdad que el

comunismo es un sistema diabólico, pero que permite un progreso económico... Lass' sie

nach Berlin kommen! ("¡que vengan a Berlín!")

La libertad se enfrenta a muchas dificultades y la democracia no es perfecta, pero nunca

hemos tenido que levantar un muro para encerrar a nuestro pueblo, para prevenir que la
gente se vaya. Quiero decir en nombre de mis ciudadanos, que viven a muchas millas de

distancia al otro lado del Atlántico, muy lejos de vosotros, que ellos sienten como un gran

orgullo el haber podido compartir con vosotros, a pesar de la distancia, la historia de los
últimos dieciocho años. No conozco ninguna ciudad, ningún pueblo, que haya sido asediado

durante dieciocho años y que aún viva con la vitalidad y la fuerza, la esperanza y la

determinación, de la ciudad de Berlín Oeste. Pese a que el muro es la más obvia y viva
demostración del fracaso del sistema comunista a ojos del mundo entero, no encontramos
satisfacción alguna en ello, ya que es, como ha dicho el alcalde, una ofensa no solo contra
la historia, sino también una ofensa contra la humanidad, que separa familias, divide

maridos y esposas, hermanos y hermanas, divide a la gente que desea volver a estar unida.

Lo que es cierto para esta ciudad, lo es para Alemania - la paz real y duradera en Europa no

estará asegurada mientras a uno de cada cuatro alemanes se le niegue el derecho más

elemental de ser un hombre libre, y ello significa poder elegir libremente. En dieciocho años
de paz y buena fe, esta generación de alemanes ha ganado el derecho a ser libre,

incluyendo el derecho a unir sus familias y su nación, con la buena voluntad de todos los

pueblos. Vivís en una defendida isla de libertad, pero vuestra vida es parte de algo mayor.

Permitidme pediros que alcéis vuestros ojos por encima de los peligros de hoy, a las
esperanzas de mañana. Más allá de la libertad de solo esta ciudad, Berlín, o de vuestro país,

Alemania, hacia el avance de la libertad en todos los lugares. Más allá del muro, hacia el día

de la paz con justicia. Más allá de vosotros o nosotros, hacia toda la humanidad.

La libertad es indivisible y cuando un hombre es esclavizado, nadie es libre. Cuando todos

sean libres, entonces podremos dirigirnos hacia ese día en que esta ciudad será unida en
una sola, y este país y este gran continente que es Europa se unirán en un único globo, lleno

de paz y esperanza. Cuando ese día llegue por fin, que lo hará, la gente del Berlín Oeste

podrá sentir una sobria satisfacción por el hecho de que ellos estuvieron en primera línea
durante casi dos décadas.

Todos los hombres libres, vivan donde vivan, son ciudadanos de Berlín. Y, por lo tanto, como
hombre libre, yo digo con orgullo las palabras "Ich bin ein Berliner"”

Discurso de la Luna

El 11 de octubre de 1962, fue el día que inició el Concilio Vaticano II, en Roma. El mundo era
testigo de la convocatoria por parte del entonces Papa Juan XXIII. Roma estaba siendo visitada
por más de un millón de peregrinos y participantes al Concilio. Todos los medios de comunicación

del mundo estaban presentes en la ciudad eterna. El venerado y querido Papa Juan, había logrado
ser respetado por las personalidades más influyentes del planeta. Había dado muchos signos de
acercamiento entre las dos potencias que venían protagonizando la creciente Guerra Fría. Había
tendido puentes con otras religiones iniciando un diálogo ecuménico jamás visto en siglos. Esa
noche, los organizadores del Concilio realizaron una marcha de antorchas hacia la Plaza de San
Pedro para cerrar la intensa jornada. Según los biógrafos del Papa Juan, este no tenía pensado
dar ningún discurso. Con el espectáculo de la plaza repleta de peregrinos con antorchas, y con
una noche de plena luna llena, según captaron las cámaras de televisión, el Papa, inspirado,
decido, dar de manera improvisada, lo que se conoció como Discurso de la Luna. En esos días la
tensión mundial fue aumentando por la crisis de los misiles de Cuba. Nuevamente en el mundo

flotaba la sensación de que comenzaría una nueva guerra con alcances de destrucción jamás
visto. El Papa no solamente insiste sobre la Paz como un valor a defender, sino su liderazgo moral
se destacaba sobre los demás líderes mundiales, ya que la opinión pública veía en él a una figura
mediadora y apaciguadora de los conflictos que se venían sucediendo. Este discurso dio la vuelta

al mundo como un mensaje de ternura, paz y racionalidad a la tensión que se vivía entonces.

“Queridos hijitos, queridos hijitos, escucho vuestras voces. La mía es una sola voz, pero

resume la voz del mundo entero. Aquí, de hecho, está representado todo el mundo. Se diría

que incluso la luna se ha apresurado esta noche, observadla en lo alto, para mirar este
espectáculo. Es que hoy clausuramos una gran jornada de paz; sí, de paz: “Gloria a Dios y

paz a los hombres de buena voluntad” (cf. Lc 2,14).

Es necesario repetir con frecuencia este deseo. Sobre todo cuando podemos notar que

verdaderamente el rayo y la dulzura del Señor nos unen y nos toman, decimos: He aquí un

saboreo previo de lo que debiera ser la vida de siempre, la de todos los siglos, y la vida que
nos espera para la eternidad.

Si preguntase, si pudiera pedir ahora a cada uno: ¿de dónde venís vosotros? Los hijos de
Roma, que están aquí especialmente representados, responderían: “¡Ah! Nosotros somos

vuestros hijos más cercanos; vos sois nuestro obispo, el obispo de Roma”.

Y bien, hijos míos de Roma; vosotros sabéis que representáis verdaderamente la Roma

caput mundi, así como está llamada a ser por designio de la Providencia: para la difusión de

la verdad y de la paz cristiana.


En estas palabras está la respuesta a vuestro homenaje. Mi persona no cuenta nada; es un

hermano que os habla, un hermano que se ha convertido en padre por voluntad de nuestro

Señor. Pero todo junto, paternidad y fraternidad, es gracia de Dios. ¡Todo, todo!
Continuemos, por tanto, queriéndonos bien, queriéndonos bien así: y, en el encuentro,

prosigamos tomando aquello que nos une, dejando aparte, si lo hay, lo que pudiera ponernos

en dificultad.

Fratres sumus. La luz brilla sobre nosotros, que está en nuestros corazones y en nuestras

conciencias, es luz de Cristo, que quiere dominar verdaderamente, con su gracia, todas las
almas. Esta mañana hemos gozado de una visión que ni siquiera la Basílica de San Pedro,

en sus cuatro siglos de historia, había contemplado nunca.

Pertenecemos, pues, a una época en la que somos sensibles a las voces de lo alto; y por

tanto deseamos ser fieles y permanecer en la dirección que Cristo bendito nos ha dejado.

Ahora os doy la bendición. Junto a mí deseo invitar a la Virgen santa, Inmaculada, de la que
celebramos hoy la excelsa prerrogativa.

He escuchado que alguno de vosotros ha recordado Éfeso y las antorchas encendidas


alrededor de la basílica de aquella ciudad, con ocasión del tercer Concilio ecuménico, en el

431. Yo he visto, hace algunos años, con mis ojos, las memorias de aquella ciudad, que

recuerdan la proclamación del dogma de la divina maternidad de María.

Pues bien, invocándola, elevando todos juntos las miradas hacia Jesús, su hijo, recordando

cuanto hay en vosotros y en vuestras familias, de gozo, de paz y también, un poco, de


tribulación y de tristeza, acoged con buen ánimo esta bendición del padre. En este momento,

el espectáculo que se me ofrece es tal que quedará mucho tiempo en mi ánimo, como

permanecerá en el vuestro. Honremos la impresión de una hora tan preciosa. Sean siempre
nuestros sentimientos como ahora los expresamos ante el cielo y en presencia de la tierra:

fe, esperanza, caridad, amor de Dios, amor de los hermanos; y después, todos juntos,

sostenidos por la paz del Señor, ¡adelante en las obras de bien!

Regresando a casa, encontraréis a los niños; hacedles una caricia y decidles: ésta es la

caricia del papa. Tal vez encontréis alguna lágrima que enjugar. Tened una palabra de aliento

para quien sufre. Sepan los afligidos que el papa está con sus hijos, especialmente en la
hora de la tristeza y de la amargura. En fin, recordemos todos, especialmente, el vínculo de
la caridad y, cantando, o suspirando, o llorando, pero siempre llenos de confianza en Cristo

que nos ayuda y nos escucha, procedamos serenos y confiados por nuestro camino.

A la bendición añado el deseo de una buena noche, recomendándoos que no os detengáis


en un arranque sólo de buenos propósitos. Hoy, bien puede decirse, iniciamos un año, que

será portador de gracias insignes; el Concilio ha comenzado y no sabemos cuándo

terminará. Si no hubiese de concluirse antes de Navidad, ya que, tal vez, no consigamos,

para aquella fecha, decir todo, tratar los diversos temas, será necesario otro encuentro.
Pues bien, el encontrarse cor unum et anima una, debe siempre alegrar nuestras almas,

nuestras familias, Roma y el mundo entero. Y, por tanto, bienvenidos estos días: los

esperamos con gran alegría”

Tengo un sueño

Sin dudas, la figura de Martin Luther King, marcó la historia del Siglo XX, en especial en momentos
de tensión mundial y de los conflictos raciales que se vivían en los Estados Unidos por la
segregación de sus ciudadanos de color. Este discurso pronunciado en las escalinatas del
monumento a Lincoln, en Washington, marcaron un antes y después en la lucha por los derechos
civiles. Martin Luther King, era un Pastor de la Iglesia Bautista, generó un movimiento de defensa
de los derechos de los ciudadanos de origen afroamericano, tomando como bandera la no-

violencia. Habían pasado 100 años del famoso discurso de Gettysburg, y en los Estados Unidos
se mantenía vigente, especialmente en los Estados del sur, la discriminación hacia las personas
de color. En pleno Siglo XX, en el país, cuna de la Democracia moderna, donde su presidente
“exportaba” la libertad y democracia al resto del mundo, se seguía practicando la discriminación
política, cultural, social con las personas según el color de la piel. Martin Luther King, da un
discurso que es un llamado de atención a la opinión pública estadounidense, luego de varios
hechos que conmocionaron a la sociedad, donde la comunidad negra había salido a la calle a
protestar y con violencia ante la injusticia que provocaron esos hechos. Utiliza en su discurso

varias figuras evocando no solo al discurso de Gettysburg, sino además a la Constitución y el


Himno Nacional estadounidense, generando una pieza oratoria de excelencia. En el año siguiente
le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz, y en 1965 el Premio Paz en Tierra Juan XXIII. Recibió 20
doctorados “honoris causa” por parte de las mayores Universidades del mundo. Desde el año

1983, el 4 de abril, día de su fallecimiento y asesinato, en los Estados Unidos es día festivo,
equivalente a un Feriado Nacional, en honor a un ciudadano, que sin ser un político o funcionario
ilustre, quedó en la categoría de Héroe o Prócer nacional.

“Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy en la que quedará como la mayor
manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación. Hace cien años, un gran

americano, cuya sombra simbólica nos cobija, firmó la Proclama de Emancipación. Este

importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos


negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de

alegría para terminar la larga noche del cautiverio. Pero 100 años después debemos

enfrentar el hecho trágico de que el negro aún no es libre. Cien años después, la vida del

negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro
vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material.

Cien años después, el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad

estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.

Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En cierto sentido,

llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de
nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaración de

Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería heredero.

Esa nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos
inalienables de 'vida, libertad y búsqueda de la felicidad'. Es obvio hoy que Estados Unidos

ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su

obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto con

el sello de 'fondos insuficientes'. Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia
está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de

oportunidad en esta nación. Por eso hemos venido a cobrar ese cheque, un cheque que nos

dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.

También hemos venido a este lugar sagrado para recordarle a Estados Unidos la urgencia

feroz del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la
droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y

desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el


tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la

sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para

todos los hijos de Dios. Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del
momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta

que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio.

Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar su frustración y que ahora
permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina.

No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga


garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán

sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la

justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva
al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser

culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de

la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la

dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en


violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la

resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma. Esta nueva militancia maravillosa que

ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya


que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se

han dado cuenta de que su destino está atado al nuestro. Se han dado cuenta de que su

libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a

medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de marchar siempre hacia el frente.
No podemos volver atrás.

Hay quienes preguntan a los que luchan por los derechos civiles: '¿Cuándo quedarán

satisfechos?' Nunca estaremos satisfechos mientras el negro sea víctima de los

inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto

nuestros cuerpos, pesados por la fatiga del viaje, no puedan acceder a un alojamiento en los
moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos mientras

la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos

satisfechos mientras a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad con
carteles que rezan: 'Solamente para blancos'. No podemos estar satisfechos y no

estaremos satisfechos, en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en

Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no
estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un

torrente.

No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones.

Algunos de ustedes acaban de salir de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde
zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la

persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos

del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin


recompensa asegura la redención. Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a

Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría

de que, de alguna forma, esta situación puede ser y será cambiada. No nos deleitemos en el
valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las

dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño

arraigado profundamente en el sueño americano.

Yo tengo un sueño de que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de

su credo: 'Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados

iguales'.

Yo tengo el sueño de que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex
esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en

la mesa de la hermandad.

Yo tengo el sueño de que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto,

sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad

y justicia.

Yo tengo el sueño de que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no

serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. ¡Yo tengo un

sueño hoy!

Yo tengo el sueño de que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un

gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día
allí mismo en Alabama, pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de
unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.
¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo el sueño de que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será
bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y

que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono. Esta es nuestra

esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de
esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos

capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de

hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar
juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un

día seremos libres.

Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar

con un nuevo significado: 'Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis

padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad'.

Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.
Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire.

Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la

libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania. Dejen resonar la libertad desde los picos
nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California.

Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. ¡Dejen resonar la libertad

de la montaña Lookout de Tennessee! ¡Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada
montaña de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad! Y cuando esto ocurra,

cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada

caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese

día en que todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y cristianos,
protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo

espiritual negro: '¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso,

¡por fin somos libres!”

Tengo un Sueño
Es un discurso considerado como uno de los más importantes del Siglo XX por su impacto y por la
construcción del valor universal de los derechos civiles.

Discurso para la Historia, completo, Martin Luther King, I h…


h…

Vicjai Carort (2013) Discurso para la Historia, completo, Martin Luther King, I have a Dream, Yo tengo un

Sueño. Recuperado el 27 de mayo de 2019 de [Link]


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Cierre de la unidad

¿Puede un discurso cambiar la historia?

Hay discursos que, a lo largo de la historia, fueron marcando valores considerados hoy como
universales.

Conclusión
El Discurso es la materia prima de la Oratoria. Es la herramienta de comunicación del Orador. El
saber y conocer su estructura, sus principios básicos, permiten al Orador tener un mejor
desenvolvimiento frente a su Auditorio. La Retórica posibilita elaborar un mejor discurso. En la

medida que nos adentramos al conocimiento del Discurso, logramos que el Orador crezca,
evolucione, se perfeccione, en su capacidad de enfrentar a su público de manera eficaz. El
estudio de este segundo elemento de la Trilogía Oratoria, nos prepara a la comprensión del tercer
componente: el Auditorio.

Bibliografía

de referencia

Amado Suárez, A. (2016). Periodismos Argentinos: modelos y tensiones del siglo XXI. Buenos Aires,
Argentina: Konrad Adenauer Stiftung

Dupré, B. (2014). 50 cosas que hay que saber sobre política. Buenos Aires, Argentina: Ariel

Durán Bara, J & Nieto,S (2017). La política en el siglo XXI, Buenos Aires, Argentina: Penguin

Schwanitz, D. (2002). La cultura, todo lo que hay que saber, Buenos Aires, Argentina: Taurus

de lectura obligatoria

Monasterio, D. (2010). Capítulo [Link] Manual de Retórica Parlamentaria y Oratoria Deliberativa. PP.
55-73. Buenos Aires. Konrad Adenauer Stiftung.

Loprete, C. (1992). Capítulo 5. Introducción a la Oratoria Moderna. PP: 85-112. Buenos Aires. Editorial
Plus Ultra.
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