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Oratoria Módulo 2

En este módulo, a lo largo de las Unidades 2 y 3, desarrollaremos las cualidades de un buen orador, descriptas ya desde Aristóteles. Además, se estudiará el temor oratorio, sus causas y efectos. Para concluir describiremos a cinco oradores célebres de la modernidad.

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Oratoria Módulo 2

En este módulo, a lo largo de las Unidades 2 y 3, desarrollaremos las cualidades de un buen orador, descriptas ya desde Aristóteles. Además, se estudiará el temor oratorio, sus causas y efectos. Para concluir describiremos a cinco oradores célebres de la modernidad.

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Módulo 2: El orador y los temores que se presentan

IN TR ODUCCIÓN AL MÓDULO

Introducción

UN IDAD 2: EL OR ADOR

Introducción a la unidad

Tema 1: Cualidades del Orador: Físicas, Morales e Intelectuales

Cierre de la unidad

UN IDAD 3: EL TEMOR OR ATOR IO

Introducción a la unidad

Tema 1: Temor Oratorio: causas, síntomas y efectos

Tema 2: La Vergüenza y la Timidez

Tema 3: Oradores célebres


Cierre de la unidad

CIER R E DEL MÓDULO

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1 10

Introducción

Oratoria M2
EaD Kennedy

02:52

En este módulo, a lo largo de las Unidades 2 y 3, desarrollaremos las cualidades de un buen


orador, descriptas ya desde Aristóteles. Además, se estudiará el temor oratorio, sus causas y
efectos. Para concluir describiremos a cinco oradores célebres de la modernidad.
Di Sanzo (2019)

Objetivos del módulo

Conocer las características de un buen orador y el temor oratorio

Contenidos del módulo

Unidad 2- El orador

2.1 Cualidades del Orador: Físicas, Morales e Intelectuales

Unidad 3- El temor oratorio

3.1 Temor Oratorio: causas, síntomas y efectos

3.2 La vergüenza y la Timidez


3.3 Oradores Célebres

Cualidades del buen orador

El siguiente recurso te ayudará a mejorar la expresión de tus ideas con coherencia y propiedad,
aplicando la oratoria.

CUALIDADES DEL BUEN ORADOR

Saire, E. (2018). Cualidades del buen orador. Recuperado el 03 de Mayo de 2019 de:

https://www.youtube.com/watch?v=BZFbAWMGj6U
2 10

Introducción a la unidad

¿Cuáles son las cualidades del Orador?

Contenidos de la unidad

Cualidades del Orador: Físicas, Morales e Intelectuales


1

Desarrollaremos en esta Unidad las cualidades del Orador. En ese sentido, todos los tratados de
los estudios clásicos, nos hablan de las cualidades o virtudes que se deben reconocer en un buen
Orador. Aristóteles, Cicerón, Quintiliano, ya describen las condiciones necesarias para que un
Orador sea probo. El material de lectura nos dará el marco teórico necesario, como así también
nos guiará a la observación de las características de un buen orador.

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3 10

Tema 1: Cualidades del Orador: Físicas, Morales e


Intelectuales

En la primera unidad, hemos desarrollado a la Oratoria, definiendo el concepto de Trilogía Oratoria,


su vínculo con la trilogía básica de la comunicación, se destacó que para comprender a la
Oratoria, se necesita vincularla permanente con sus tres componentes: El Orador, El Discurso y el
Auditorio. En este caso vamos a trabajar con el Orador, por ello, se tiene que analizar lo que
constituye un buen orador. Ya sabemos que entre sus fines destacamos su capacidad de

Conmover, Convencer y Persuadir, pero que se necesita para ser un buen Orador. Todos los que
han estudiado a la Oratoria desde los Griegos, han descripto las características que debe tener un
orador probo. Todos coinciden en destacar tres grandes categorías.

En términos generales, e interpretando a las distintas escuelas clásicas, podemos afirmar que las

tres grandes categorías de las cualidades del orador son las siguientes:

1 Cualidades Físicas

2 Cualidades Morales

Cualidades Intelectuales
3

Cualidades Físicas del Orador


En la Grecia antigua, la Oratoria estaba ligada íntimamente al concepto de Ciudadano, ya que era
símbolo de la libertad, por lo tanto, lo que se pretendía de la imagen de un ciudadano era lo
necesario para ser un buen orador. El porte, la vestimenta, el tono de voz, la pronunciación, eran

las improntas que destacaban a quienes debían hablar en público.

Hemos también mencionado el caso de Demóstenes, quien es reconocido como el padre de la


Oratoria y como el mejor Orador de Atenas. Él, desde joven, era tartamudo, y fue con la práctica de
recitar sus discursos en voz alta con dos piedras de canto rodado, que logró superar esa dificultad

de dicción. También debemos comprender que para un Griego, el porte atlético era parte de su ser,
ellos consideraban que la práctica de los deportes olímpicos era signo de dignidad ciudadana. En
ese contexto fue desarrollada la oratoria.

Es en la Estética donde encontramos el sentido de la importancia de las cualidades físicas del


orador, la Estética es esa rama de la filosofía que estudia la esencia y la percepción de la
belleza; de allí debemos encontrar la relación de la Oratoria con la idea de belleza. En ese sentido,
la oratoria, como arte, nos impone la necesidad de reconocer a la belleza como valor tanto en
orador como en el discurso.

Desde una visión moderna, el desarrollo de la estética, nos ha permitido evolucionar en el


concepto de belleza, hoy se estudian los efectos e impacto de los colores, de la vestimenta, del
escenario, lo mismo ocurre con el sonido y la imagen. En la antigüedad no existía el micrófono, y
herramientas electrónicas, como en el presente, que potencian y perfeccionan la manera de
hablar en público. En este sentido, solo observando a la Publicidad y la Propaganda, vemos como

el impacto en los públicos, son elementos de suma importancia a la hora de definir lo


estéticamente bello.

A modo de ejemplo, el Marketing Político, que desarrolla herramientas para que un político pueda
llegar con eficacia a sus seguidores, estudia en los colores la manera de comunicar y su

influencia. Se dice que en general un candidato debe lucir con tonalidades claras a la hora de
presentarse en público, pero que en el momento de ejercer funciones se deben destacar los
colores oscuros para transmitir autoridad. Lo mismo ocurre con la utilización del audio,
antiguamente los anfiteatros eran diseñados para que la acústica permitir que todo el público

pueda escuchar a quién hablaba en público, hoy con los avances tecnológicos se permiten hasta
modificar los tonos y volúmenes en los actos públicos mejorando la comunicación del orador. Los
asesores de imagen y vestuario son un complemento necesario para el ejercicio de la política.

Desde esa perspectiva, las cualidades físicas son una variable a tener en cuenta al momento de
describir un buen orador.

Cualidades Morales del Orador

¿Qué relación existe entre la moral y la oratoria? ¿Por qué se


deben reconocer virtudes en un Orador? ¿Por qué afirmamos que
un Orador debe tener condiciones morales?

Lo moral nos transporta al concepto de lo bueno, lo correcto, lo que está bien, los valores pueden
ir transformándose en una sociedad con el devenir del tiempo. En el caso de los Oradores, las
condiciones morales, no están sujetas a la misma variabilidad, es una constante histórica, en la
cual la oratoria se identifica con las cualidades y virtudes del Orador.

Existe una frase célebre de Abraham Lincoln respecto a las virtudes morales ligadas a la Oratoria:

“Se puede engañar a todos algún tiempo. Se puede engañar a algunos todo el tiempo. Pero

no se puede engañar a todos todo el tiempo.”

- (Abraham Lincoln, s/f).


Esta frase explica la importancia en la que radica la seducción de la oratoria. El prestigio y
credibilidad de un Orador es el sustento de su eficacia.

Aristóteles (s/f), ya define cuatro cualidades morales que deben reconocerse en el Orador:

La justicia

Un concepto amplio de justicia, estaría definido en la distribución equitativa de lo que le corresponde a cada
uno, la Justicia es una cualidad que nos permite reconocer nuestros deberes y derechos respecto a los
deberes y derechos del otro. La Justicia nos invita a respetarnos y respetar al otro, por ello, en un buen
orador debemos reconocer el valor Justicia.

La templanza

La templanza va ligada al equilibrio, es una virtud que nos permite superar nuestros defectos, nos ayuda a
atemperar, a moderar nuestras pasiones y las exaltaciones de los sentidos. Es una virtud que nos posibilita
el dominio sobre nosotros mismos.

La fortaleza

La idea de fortaleza, fuerza, nos ubica en la capacidad de vencer las dificultades, es la habilidad que nos
permite superar los contratiempos. En un buen Orador esa cualidad es bien marcada, especialmente en la
oratoria política, pues, un político necesita demostrar su fuerza a través de la palabra.
La prudencia

Esta cualidad que reconocemos en un buen Orador, se vincula en la capacidad de medir las palabras, la
prudencia nos posibilita saber qué decir y que no decir, está ligada a la comprensión de las repercusiones
de las palabras que se utiliza. Cuántas frases han repercutido a lo largo de la historia por su connotación
negativa, cuántas personalidades del mundo de la política, han visto finalizada su carrera pública, por haber
dicho palabras de las cuales no se ha podido volver atrás, la Prudencia permite medir el uso de la palabra.

Con su visión, completando las ideas de Aristóteles y Cicerón, amplía esas virtudes, incluyendo a
la probidad, benevolencia y la modestia, exaltando esas cualidades como valores a tener presente
en la formación de un buen orador.

Moralidad y Verdad

Lo moral y ético en un orador se destaca, no tanto por la contraposición entre lo bueno y lo malo, o

entre lo verdadero o falso, sino más bien en algo que no puede ser descuidado de observar,
cuando un público o auditorio detecta a la mentira como sustento argumentativo, el orador pierde
credibilidad y toda influencia sobre a quienes está transmitiendo su discurso. La mentira, como
contraposición a la verdad, descalifica totalmente a un Orador.

Cualidades Intelectuales del Orador

En su obra Introducción a la Oratoria Moderna, Carlos Loprete desarrolla cuatro tipos de


cualidades intelectuales que debe tener un buen orador.
La Inteligencia

La inteligencia como concepto ha tenido una gran evolución, muchos autores, y en particular la psicología,
ha estudiado la inteligencia humana. Todos los seres humanos desarrollamos la inteligencia, con la
inteligencia logramos vivir y superar las dificultades; la vamos desarrollando con nuestra propia
experiencia. Reconocemos la inteligencia en el Orador cuando este habla con efectivo dominio del tema
que desarrolla, y a su vez, transmite garantía de conocimiento y sentido común. Existe el error muy común
de entender a la inteligencia y al intelecto como sinónimos, el intelecto es innato, lo tenemos desde el
momento que existimos; el intelecto nos permite desarrollar la inteligencia, pero no hay dudas que la
inteligencia es adquirida. La Inteligencia es concebida, además, como la capacidad de resolución de
problemas, un buen orador, transmite inteligencia. Desde ese lugar, los clásicos, y especialmente
Aristóteles, nos describe a la Inteligencia como una cualidad que debemos desarrollar como buenos
oradores.

La Imaginación

La palabra hablada, ya de por sí, implica la conceptualización de ideas, es llevar de lo concreto a lo
abstracto, hablar significa poner pensamientos, ideas, imágenes, en interpretaciones. La oratoria nos
transporta al mundo de las ideas, por ello, la imaginación es la capacidad de tener miradas sobre hechos,
lugares, personas, ideas, pensamientos. Con la imaginación también logramos captar la atención de los
oyentes, si no podemos imaginar, como oradores, situaciones, momentos, hechos, personas, ideas, menos
podríamos lograr que un auditorio pueda recrear en su mente lo que nosotros no podemos. Por ello, la
imaginación requiere la preparación y estructuración de nuestro discurso. En ese sentido, las figuras
retóricas, que desarrollaremos más adelantes, juegan un papel importante a la hora del desarrollo del
discurso, ya que con ellas contamos con herramientas que le dan fuerza, colorido, vida a nuestras ideas.

La Sensibilidad

Habíamos ya definido, en el comienzo, que uno de los fines de la oratoria era conmover a un auditorio, es
decir, conmover implicaba apelar a los sentimientos, los sentidos del auditorio para producir en él una
emoción, significa que necesitamos llegar a los sentidos del público. Al igual que la imaginación, si un
orador no tiene la capacidad de sentir, de emocionarse, menos podrá hacerlo con su público. También
habíamos dicho que la humanidad ha necesitado entre 5 y 6 millones de años de evolución para “sentir”
como sentimos ahora. Nuestros sentimientos son producto de una evolución biológica, pero nuestra
capacidad de producir emoción en lo personal, es la que nos permite, como oradores, sensibilizar a un
auditorio, es muy difícil que un auditorio sea persuadido y convencido, si no se ha logrado movilizar sus
sentimientos.

La Memoria

La capacidad de retener conceptos, recordar hechos y palabras, son elementos muy importantes a la hora
de dar un discurso, algunas personas privilegiadas tienen una capacidad extraordinaria de memorizar, pero
en general la memoria necesita ser ejercitada. ¿Un orador debe saber de memoria su discurso?
En principio diríamos que sería un ideal a alcanzar, pero la práctica nos dice que es muy difícil retener de
memoria un texto completo, y extenso, es también importante destacar, que uno de los efectos del temor
oratorio, como veremos más adelante, produce lo que llamamos efecto “mente en blanco”. Ante la
situación de padecer temor oratorio, nuestro inconsciente nos bloquea en nuestra concentración y
recuerdos, ante una situación de presión que nos intimida, con el solo objeto de no continuar por miedo a lo
desconocido.
Un buen orador no descansa su seguridad sobre el texto que ha estudiado de memoria, sino que, la
estructura e ideas principales, son las que le dan soporte a su discurso. Todo buen orador tiene en sus
manos el discurso textual, y luego lo va acompañando con las innovaciones y adaptaciones que van
surgiendo en el momento, una técnica de principiante, es la utilización textual del discurso para su lectura, y
con la práctica y experiencia, la memoria evoluciona sin la presión del temor oratorio.

Características de un buen orador

Un buen orador tiene como característica principal “asegurarse” de presentar un mensaje claro.
En el siguiente recurso estudiaremos las cualidades de un buen orador.
Características de un buen orador / Juan Diego Gómez

Invertir mejor. (2017). Características de un buen orador. Recuperado el 03 de Mayo de 2019

de: https://www.youtube.com/watch?v=VN9cASuFs-Y
4 10

Cierre de la unidad

¿Cuáles son las cualidades del Orador?

Las cualidades del Orador son : Físicas, Intelectuales y Morales.

Conclusión

Hemos desarrollado, dentro del marco de la Trilogía Oratoria, las cualidades de un buen orador, la
clasificación que originalmente nos describió Aristóteles y luego agregó Quintiliano, nos hablan de
cualidades físicas, morales e intelectuales. Las mismas mantienen una sub-clasificación.

Bibliografía

de referencia

Loprete, C. (1992). Introducción a la oratoria moderna. Buenos Aires. Editorial Plus Ultra.

Monasterio, D. (2010). Nuevo manual de retórica parlamentaria y oratoria deliberativa. Buenos Aires.
Konrad Adenauer Stiftung.

de lectura obligatoria

Loprete, C. (1992). Capítulo II. Introducción a la oratoria moderna. PP. 27-44. Buenos Aires. Editorial
Plus Ultra.

Monasterio, D. (2010). Capítulo IV. Nuevo manual de retórica parlamentaria y oratoria deliberativa. PP.
93-106. Buenos Aires. Konrad Adenauer Stiftung.
5 10

Introducción a la unidad

¿Qué causa el temor oratorio?

Contenidos de la unidad
Temor Oratorio: causas, síntomas y efectos
1

2 La vergüenza y la Timidez

3 Oradores Célebres

Esta unidad enmarcada en el concepto de trilogía oratoria, desarrollará el tema del Temor
Oratorio. Se verán cuáles son sus causas, sus efectos y consecuencias, se trabajará sobre la
vergüenza y la timidez, descriptas por la psicología como el origen principal del miedo a hablar en
público. Hemos visto qué cualidades y virtudes son vitales para ser un buen orador, por ello, en
esta unidad pretenderemos conocer al peor enemigo de un orador; uno mismo, muchas veces
pensamos que el discurso, el habla, la vestimenta, un auditorio que puede ser hostil, son factores

que no nos permiten desarrollar nuestra capacidad oratoria, pero los estudios y la práctica retórica
han descripto que en el propio orador encontramos todo aquello que puede jugar en contra de la
eficacia de la oratoria. La oratoria es una actividad social, no natural, nuestro cuerpo no está
acostumbrado a pararse frente a un público, y por ende, el cuerpo reacciona frente al “peligro” de

algo distinto – nuevo- que no conocemos desde lo experimental. Veremos que conocer sobre las
causas, efectos y consecuencia del temor oratorio; nos dará herramientas para superarlo y que
esto nos permitirá desarrollar satisfactoriamente este arte.

Por último en esta unidad, conoceremos una serie de oradores modernos, que se han destacado y
han dejado un legado a nuestra cultura, analizaremos una secuencia de discursos célebres que
dan cuenta de valores universales a través de sus definiciones discursivas y que han dejado una
huella trascendental en la historia.

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Tema 1: Temor Oratorio: causas, síntomas y efectos

El Temor Oratorio es básicamente, el miedo que se padece al tener que hablar en público, está
muy relacionado y de alguna manera emparentado con lo que se conoce como pánico escénico,
este último tiene como característica el miedo de actuar en un escenario, y en sus efectos,
vemos los mismos que con el temor oratorio; en el pánico escénico, un actor está representando
a una figura, personalidad, protagonista. En cambio, en el temor oratorio, el orador se encuentra

representando a sí mismo.

Cuando una persona, en particular, una primera vez, se presenta para dar un discurso ante un
público, se va a sentir condicionado por una situación cultural desconocida, nuestra mente y
personalidad, no reconoce esa situación y, en consecuencia, por lo general percibimos que no
estamos preparados para afrontar este evento. Es la misma situación que de una manera muy
simple podríamos cotejar, hagamos la prueba de conversar con alguien, una persona conocida, y
de repente nos ponen un grabador, un teléfono para registrar lo que estamos diciendo. ¿Qué es lo
que ocurre inmediatamente? El hecho de estar siendo observados y grabados nos intimida de
manera automática, lo mismo y en mayor dimensión si nos ponen delante una cámara para
filmarnos. En el coaching y entrenamientos para hablar en público se observa este fenómeno de
una manera asombros, cómo no estamos acostumbrados a sentirnos observados y registrados,
nuestro cuerpo reacciona de una manera que nos quiere “sacar del peligro”. Existen explicaciones
ligadas a la fisiología, anatomía, y la psicología, parece ser que el miedo lo hemos desarrollado
ancestralmente como una herramienta de supervivencia, el miedo ante un peligro, nos hace
reaccionar para afrontar esa situación. Si nos imaginásemos a un ser humano de hace 5 millones
de años que se encontrara frente a un león; es muy probable que el miedo lo impulsaría a salir
corriendo, escapar, treparse a un árbol con el fin de superar dicha una peligrosidad, el miedo lo
hemos desarrollado como herramienta de subsistencia, pero también, el miedo puede
paralizarnos, si el miedo no lo trabajamos interiormente, en algunos casos puede dejarnos sin
capacidad de reacción.
La psicología brinda variadas explicaciones sobre la palabra miedo, citamos las siguientes
causas a modo de ejemplos ilustrativos: el miedo es un estado físico de nerviosidad, está ligado a
prejuicios o complejos que pueden ser transitorios o permanentes. El miedo oratorio puede estar
vinculado a una sobre-estimación excesiva del propio yo, o bien, si se presenta una situación de
propio celo e intolerancia al mínimo fracaso, también se relaciona la falta de suficiente y correcta
investigación y preparación del tema que uno va a desarrollar. Nuestra reacción es natural,
biológica, frente a una situación no habitual, no común, desconocida, no experimentada con
anterioridad.

La medicina y en particular la fisiología refieren acerca de un mecanismo hormonal que trabaja en


nuestro cuerpo ante situaciones de riesgo, peligro y tensión, nuestro cuerpo segrega una
hormona, la adrenalina. Ésta nos hace sacar más fuerzas de lo habitual en nosotros mismos. La
adrenalina nos hace gastar más energía de lo normal que la utilizada en estado de reposo. El
aumento del ritmo cardíaco, la intensidad de la respiración, la sudoración excesiva, la sensación
de sed, el sentir la mente en blanco o ruborizarnos no son más que efectos del temor oratorio,
nuestro cuerpo, de alguna manera conspira, para sacarnos de una situación que la reconoce
como de peligro. Por ello, los efectos del temor oratorio se combaten desde las causas.
7 10

Tema 2: La Vergüenza y la Timidez

A la vergüenza ya la timidez, hoy las reconocemos como las principales causas que provocan el
Temor Oratorio. La vergüenza sería como el miedo a hacer el ridículo, es un miedo ligado a
sentirnos expuestos desde nuestra persona y ser vistos, reconocidos por la mirada exploradora
del conjunto de los miembros de un público; es una situación emocional, por el cual el orador se
cree que va a fracasar en la exposición. La vergüenza, entre otros, se la puede asociar con la no
maduración de nuestra autoestima en determinadas circunstancias, por ejemplo, ¿cuántos de
nosotros estamos acostumbrados a que nos aplaudan? Nuestros oídos o nuestra mente, ¿han
experimentado el aplauso hacia nosotros? Mayoritariamente no experimentamos ser aplaudidos,
entonces, imaginemos una situación personal dentro del circuito de la oratoria: “Me han

convocado a dirigir unas palabras, alguien seguramente me ha presentado al público y es muy


probable que, por cortesía, protocolo, o hábito, el público me recibió con un aplauso; ante este
hecho, ya comienza a activarse el temor oratorio a nivel inconsciente, nuestro interior comienza a
desatar un alerta como mecanismo de defensa, porque no reconoce como algo "normal" y

cotidiano el aplauso. Por supuesto que esta situación es muy fácil de superar, en los talleres de
oratoria, en las prácticas, el primer ejercicio consiste en ayudar a un orador a familiarizarse con el
aplauso (ser frecuentemente aplaudido). nuestro interior comienza a desatar un alerta como
mecanismo de defensa, porque no reconoce como algo “normal” y cotidiano el aplauso. Por
supuesto que esta situación es muy fácil de superar, en los talleres de oratoria, en las prácticas,
el primer ejercicio consiste en ayudar a un orador a familiarizarse con el aplauso (ser
frecuentemente aplaudido). Nuestro interior comienza a desatar un alerta como mecanismo de
defensa, porque no reconoce como algo “normal” y cotidiano el aplauso. Por supuesto que esta
situación es muy fácil de superar, en los talleres de oratoria, en las prácticas, el primer ejercicio

consiste en ayudar a un orador a familiarizarse con el aplauso (ser frecuentemente aplaudido).

La práctica en este tipo de entrenamiento, escucha activa del aplauso en la cotidianidad de la


experiencia como oradores pone en fuga, colabora eficazmente para eliminar la inhibición de
sentirse atemorizado. El hecho de ser reconocidos por el público mediante el aplauso antes de
iniciar nuestro discurso o disertación deviene alentador, fortalece la autoestima frente al desafío y
resulta, indudablemente uno de los varios antídotos efectivos para ahuyentar al temor oratorio.

La timidez se vincula a nuestro interior, a nuestra intimidad, por ello, nos sentimos "intimidados" al
momento de hablar en público. Nuestra intimidad hace a nuestra persona, somos seres únicos,
irrepetibles, con nuestra propia personalidad, la timidez la vamos desarrollando desde la infancia.
Es el límite entre el mundo externo e interior. El interior es la base de la personalidad, solo nosotros

conocemos los pensamientos, experiencias, ideas, sueños. La timidez en la oratoria, se


relacionaría al temor de sentirnos observados, "conocidos en profundidad" por el auditorio, de la
misma manera que planteamos que no estamos acostumbrados a que nos aplaudan, no vivimos
constantemente sintiéndonos observados por el mundo que nos rodea, no caminamos por una

calle, y creemos que todos los que están caminando junto a nosotros, nos están mirando, nos
subimos a un transporte público, un tren, un subterráneo o un micro y percibimos
permanentemente una sensación que todo el mundo nos observa. Entonces, tratemos de
imaginar la situación que planteamos con la vergüenza; nos llaman a un púlpito, a un atril, para
decir unas palabras, nos aplauden, y de repente 10, 20. 50, 100 personas fijan su atención, su
mirada sobre nosotros, ¡Me están mirando¡, ¡me van a conocer profundamente¡, ¡Todos me están
escudriñando¡, ¡todos van a saber quién soy! Estos pensamientos se nos dan un nivel
inconsciente y conspiran para que comiencen a desarrollar los mecanismos de defensa ante
situaciones para lo cual no nos hemos preparado de forma natural. Tratemos de imaginar la

situación que planteamos con la vergüenza; nos llaman a un púlpito, a un atril, para decir unas
palabras, nos aplauden, y de repente 10, 20. 50, 100 personas fijan su atención, su mirada sobre
nosotros, ¡Me están mirando¡, ¡me van a conocer profundamente¡ , ¡Todos me están
escudriñando¡, ¡todos van a saber quién soy! Estos pensamientos se nos dan un nivel

inconsciente y conspiran para que comiencen a desarrollar los mecanismos de defensa ante
situaciones para lo cual no nos hemos preparado de forma natural. Tratemos de imaginar la
situación que planteamos con la vergüenza; nos llaman a un púlpito, a un atril, para decir unas
palabras, nos aplauden, y de repente 10, 20. 50, 100 personas fijan su atención, su mirada sobre
nosotros, ¡Me están mirando!, ¡me van a conocer profundamente!, ¡Todos me están escudriñando¡,
¡todos van a saber quién soy!. Estos pensamientos se nos dan un nivel inconsciente y conspiran
para que comiencen a desarrollar los mecanismos de defensa ante situaciones para lo cual no
nos hemos preparado de forma natural.
Como vemos la experiencia del temor oratorio, es una experiencia que las padecemos todas las
personas, y como todo arte, toda habilidad, toda práctica social, con capacitación y
entrenamiento, se supera hasta lograr que hablar en público sea natural.

Tanto Diego Monasterio, como Carlos Loprete, en sus obras sobre oratoria, citan a Lew Sarret y
William Foster, quienes en 1936 publicaron “Principios básicos del Orador” y en el cual pronto un
método para vencer el temor oratorio:

Elección del eje temático.


1

Preparación y esquematización del discurso.


2

3 Defensas mentales.

4 Conocimiento de las leyes psicológicas del auditorio.

Control de la mecánica corporal.


5

Desarrollo de actitudes mentales de sostén.


6

La actitud de ansia por transmitir.

La actitud de hablar por una causa justa.

7 Métodos de compensación psicológica.

Compensación por desarrollo de otras virtudes.

Compensación por ayuda a otros infortunados.

Compensación por hallazgo de una ubicación de


liderazgo.

Compensación por consagración a una causa o


institución.
Minimizar el riesgo.
8

9 Enfrentar el riesgo.

En esta descripción, encontramos una sistematización para tener en cuenta un método eficaz que
nos permite superar el temor oratorio. Hay muchos autores que han desarrollado distintas

técnicas, y en todos encontraremos un denominador común: la práctica y entrenamiento


permanente.
8 10

Tema 3: Oradores célebres

Vamos a destacar una secuencia de oradores célebres modernos que se corresponden a 5


discursos que han marcado la historia y que han influido considerablemente en nuestro presente.
También conociendo estas piezas oratorias, descubriremos como un discurso puede cambiar el
rumbo de la Historia.

Los que destacaremos son:

Abraham Lincoln

Winston S. Churchill

John F. Kennedy

S. Juan XXIII

Martín Luther King

W INSTON S. MAR
A BRA H A M LI N C O LN J O H N F. KE N N E D Y S . J U A N XXI I I
C H U RC H I LL

Fue un expresidente de los Estados Unidos. Nació en 1809, y falleció asesinado en el ejercicio de la
presidencia en 1865, fue abogado, político, estadista. Lideró a los Estados Unidos en la llamada Guerra de
Secesión o Guerra Civil Noteamericana, en su mandato se abolió la esclavitud, y ha sido destacado como
uno de los grandes estadistas del Siglo XIX, su célebre discurso conocido como “Discurso de Gettysburg”
ha quedado como legado a la humanidad como el Discurso de la Democracia, puesto que de esa pieza
oratoria, surgió la denominación y definición moderna de Democracia. El discurso citado fue dicho el 19 de
noviembre de 1863, a poco más de 4 meses de la célebre batalla de Gettysburg que selló definitivamente el
rumbo de la guerra civil, y el contexto de la inauguración del Cementerio Nacional de los Soldados.

W INSTON S. MAR
A BRA H A M LI N C O LN J O H N F. KE N N E D Y S . J U A N XXI I I
C H U RC H I LL

Primer Ministro británico en la II guerra mundial, nació en 1874 y falleció a los 90 años en 1965, considerado
uno de los más grandes estadistas del Siglo XX. Lideró a Gran Bretaña contra la Alemania de Hitler, fue
también periodista, cronista de guerra, orador, escritor, oficial del ejército británico, legislador y político de
vasta trayectoria. Entre sus obras se destacan “El Andamiaje de la Retórica”, y las “Memorias de la II Guerra
Mundial”, luego de ser 4 veces nominado, en 1953 le fue otorgado el premio Nobel de literatura por la
academia sueca, también le fue otorgado en 1963 la ciudadanía honoraria por los Estados Unidos. Su
trayectoria pública se caracterizó por su capacidad oratoria, él escribía sus propios discursos, marcando un
antes y un después en medio de la II guerra mundial, y a los comienzos de su función como primer ministro,
fue el que se reconoce como “Sangre, Sudor y Lágrimas”. Ese discurso fue realizado el 13 de mayo de 1940
ante la cámara de las comunes británicas y se lo ubica entre los grandes discursos de la Libertad.

W INSTON S. MAR
A BRA H A M LI N C O LN J O H N F. KE N N E D Y S . J U A N XXI I I
C H U RC H I LL

Fue Presidente de los Estados Unidos, nació en 1917 y murió asesinado en 1963 en el ejercicio de la
presidencia. Joven abogado, político y estadística, un excelente orador. En su mandato se profundizó la
llamada Guerra Fría con la ex Unión Soviética, en el período de su gobierno (1961-1963) sucedieron varios
acontecimientos de impacto global. Se profundizó la carrera armamentista y la carrera espacial, fue una
etapa de la organización de un nuevo orden mundial posterior a la II Guerra Mundial, con motivo del 2.º
aniversario de la construcción por parte de la Unión Soviética del famoso Muro de Berlín, Kennedy da su
célebre discurso conocido como “De Berlín”, en el cual se lo reconoce como el discurso de la ciudadanía
moderna, este discurso fue la primera transmisión televisiva vía satélite de la historia a todo el mundo,
marcando un hito en la era de las telecomunicaciones. El discurso fue dado el 26 de junio de 1963, pocos
meses antes del atentado donde fue asesinado.

W INSTON S. MAR
A BRA H A M LI N C O LN J O H N F. KE N N E D Y S . J U A N XXI I I
C H U RC H I LL

Angelo Giuseppe Roncalli, era el nombre de quien fuera conocido como el Papa Juan XXIII, nació en 1881 y
falleció en 1963. Fue electo Papa en el Cónclave que se celebró en 1958, reconocido mundialmente como el
Papa de la Paz. Su mediación entre los Estados Unidos y la ex Unión Soviética, permitió el freno a la
escalada bélica entre las 2 potencias, especialmente en la que se conoce como la crisis de los Misiles de
Cuba en 1962. El 11 de octubre de 1962, en el contexto de la inauguración del Concilio Vaticano II, dio el
famoso “Discurso de la Luna”, que impactó sobre el mundo en medio de los peligros de una tercera guerra
mundial, en el año 2013, el Papa Francisco, consagró a Juan XXIII como Santo de la Iglesia Católica.

W INSTON S. MAR
A BRA H A M LI N C O LN J O H N F. KE N N E D Y S . J U A N XXI I I
C H U RC H I LL

Nacido en los Estados Unidos en 1929 y asesinado en 1968, Martín L. King fue un activista por los derechos
civiles y pastor de la Iglesia Bautista. Su defensa de los derechos de los ciudadanos de origen
afroamericanos, y dirigente pacifista, le dio un lugar en la historia, en 1964 le fue otorgado el Premio Nobel de
la Paz. Es un modelo mundial de la lucha de los derechos humanos, y su oratoria se ha destacado por ser un
defensor de las protestas pacíficas, su discurso “Tengo un Sueño” dado el 28 de agosto de 1963 en las
escalinatas del monumento a Abraham Lincoln en Washington, es reconocido por muchos expertos como
el mejor discurso del Siglo XX, este discurso marcó un hito en la historia de los derechos de los ciudadanos,
su asesinato está considerado como uno de los más grandes magnicidios del siglo XX, la fecha de su
asesinato, el 4 de julio, es recordado en los Estados Unidos, como día Feriado.
4 técnicas de oratoria

En el siguiente recurso se presentan técnicas y ejercicios para hablar en público, al mismo tiempo
se pretende brindar herramientas para vencer el miedo y la ansiedad.

4 TÉCNICAS DE ORATORIA | Cómo Perder el Miedo a Habl…


Habl…

Toscano, V. (2017). 4 técnicas de oratoria. Recuperado el 03 de Mayo de 2019 de:

https://www.youtube.com/watch?v=7F9ZVMjCKa0
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Cierre de la unidad

¿Qué causa el temor oratorio?

La vergüenza y la timidez son las causas del temor oratorio.

Conclusión

Hemos visto al Temor Oratorio como tema a conocer y entender, para lograr un mejor
desenvolvimiento del arte oratorio. Las causas del temor oratorio, especialmente la vergüenza y la
timidez, entenderlas y conocer sus efectos, nos dan la comprensión de este tema de la trilogía
oratoria. Por otro lado, hemos conocido a los oradores célebres que corresponden a los discursos
célebres modernos, que desarrollaremos en el Módulo III sobre el Discurso.

Bibliografía

de referencia

Loprete, C. (1992). Introducción a la oratoria moderna. Buenos Aires. Editorial Plus Ultra.

Monasterio, D. (2010). Nuevo manual de retórica parlamentaria y oratoria deliberativa. Buenos Aires.
Konrad Adenauer Stiftung.

de lectura obligatoria

Loprete, C. (1992). Introducción a la oratoria moderna. Capítulo II. PP. 27-44. Buenos Aires. Editorial
Plus Ultra.

Monasterio, D. (2010). Nuevo manual de retórica parlamentaria y oratoria deliberativa. Capítulo IV. PP.
93-106. Buenos Aires. Konrad Adenauer Stiftung.
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