0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas5 páginas

Punto 7 Del Cuestionario

xzzx
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas5 páginas

Punto 7 Del Cuestionario

xzzx
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

7.

Consulte que es higiene industrial, como se clasifica y cuáles son sus


campos de aplicación.

La higiene industrial estudia, valora y actúa sobre las condiciones laborales,


factores ambientales físicos (como radiaciones o ruido), químicos (gases, polvo) y
biológicos (virus, hongos, bacterias…) para evitar que se produzcan daños en la
salud de aquellos trabajadores que puedan estar expuestos a estos agentes. La
Higiene Ocupacional tiene un campo de acción definido relacionado directamente
con el medio e indirectamente con el individuo, aunque sería difícil de limitar, ya
que el médico requiere conocimientos del medio y el Higienista del individuo para
poner en práctica la prevención. En otras palabras, así como la seguridad es la
aplicación de normas de trabajo, la higiene estudia los ambientes para detectar y
controlar aquellos factores de tipo físico, químico o biológico que afectan al
trabajador.
La higiene industrial actúa sobre las enfermedades profesionales y encuentra su
diferencia fundamental con las enfermedades transmisibles en el hecho de que
aquellas requieren un conocimiento más cuantitativo de las causas de las
afecciones. Es decir, una medición del medio agresivo que suministre datos sobre
las dosis de los agentes responsables de las afecciones del trabajo. Esta
característica genera una serie de obligaciones y técnicas que salen del campo de
la medicina tradicional y que encajan mejor en las ramas de las ingenierías. La
Higiene Ocupacional o Higiene del Trabajo está encaminada a prestar esta valiosa
ayuda a la prevención de las enfermedades originadas a causa del trabajo con
técnicas de reconocimiento, evaluación y control de esas causas; así como
colaborar en la fijación de valores higiénicos de exposición que garanticen una
mínima agresividad ambiental. Esta especialidad, de nacimiento forzado por el
gran desarrollo industrial y el lento descubrimiento de las afecciones y sus causas,
es una misión que choca con algunos inconvenientes de actuación
Los principales objetivos que persigue esta disciplina son:
 La protección y promoción de la salud de los trabajadores
 La protección del medioambiente
 La contribución a un desarrollo sostenible
Además, una buena higiene industrial también redundará en una mayor
eficiencia. Por eso, tenerla siempre presente es algo que beneficia tanto a los
empleadores como a los empleados.
Aunque a la higiene industrial no se le haya prestado la atención necesaria hasta
el siglo XX (la Revolución Industrial había puesto de manifiesto su necesidad
debido a las elevadas cifras de accidentes y enfermedades laborales), ya Platón
en el siglo V a.C. se percató de las enfermedades profesionales y las introdujo en
sus escritos. En la actualidad, la higiene industrial atañe a todos los ámbitos
laborales y no solo al de los que, a priori, son más inseguros (como los mineros,
por los que se preocupaba el filósofo griego).
Disciplinas de la higiene industrial
Esta disciplina preventiva se divide en cuatro ramas con competencias distintas
en cada una de ellas:
Higiene teórica
Es la rama de la higiene industrial que estudia los contaminantes y su relación con
el hombre a través de estudios epidemiológicos e investigación clínica de sus
efectos en las personas. Es la que estudia la relación DOSIS - EFECTO, es decir
la relación contaminante tiempo de exposición-hombre, para establecer los valores
estándares de referencia para los cuales, no sufrirán ningún tipo de alteración
funcional. Esta es la base de sustentación de la Higiene Ocupacional, ya que por
debajo de estos valores se espera prevenir las enfermedades profesionales. Sin
estos valores de referencia, la Higiene Ocupacional carecería de fundamentación
científica.
Higiene analítica
Investigación y análisis cualitativo y cuantitativo de los
contaminantes presentes en el ambiente laboral. Es la rama de ha Higiene que
analiza cualitativa y cuantitativamente los contaminantes presentes en los
ambientes de trabajo, así como la determinación de estos o sus metabolitos en
muestras biológicas. La aplicación de esta técnica es necesaria en todos aquellos
casos en los que la acción de campo no resuelve suficientemente los datos
precisos para una correcta evaluación.
Higiene de campo
Se encarga de estudiar las condiciones de trabajo, identificando y evaluando los
riesgos detectados al realizar la evaluación de riesgos laborales. Es la que efectúa
el estudio de la situación higiénica en el propio ambiente y puesto de trabajo,
reconoce y toma muestras de los agentes y evalúa las exposiciones para
determinar las condiciones respecto a los riesgos de enfermedad profesional.
Higiene operativa
Estudia los aspectos relacionados con las acciones correctoras y
preventivas que se aplican para mitigar los riesgos en los diferentes puestos. El
concepto “operativo” se aplica en el sentido de actuación positiva para remediar o
corregir las situaciones constatadas como deficientes, en otras palabras, la que
establece las medidas de control En este sentido la Higiene Operativa es la que
efectúa los estudios tendientes a eliminar los riesgos higiénicos de campo, que
generalmente esta incluida dentro de ella.
Fases clave de la higiene industrial
Las fases de una correcta gestión de la higiene industrial son las siguientes:
1. Identificar las condiciones de trabajo que pueden ser perjudiciales para
el trabajador, pudiendo causarle un daño a su salud y bienestar.
2. Medir los niveles de contaminantes en el entorno laboral y evaluar los
resultados obtenidos de las mediciones realizadas, comparando los
resultados con los niveles que se consideran aceptables, es decir, que no
suponen un riesgo o peligro para la salud de los trabajadores.
3. Controlar las condiciones no higiénicas para eliminar las causas de
riesgo y reducir las concentraciones de contaminantes a valores que no
impliquen riesgo para el empleado. Este control tiene que ser periódico ya
que se pueden presentar nuevos contaminantes o bien aumentar las
concentraciones de los existentes.
4. Aplicar las medidas correctoras necesarias para intentar eliminar los
factores de riesgo. Las medidas técnicas eliminan la peligrosidad del agente
contaminante de la siguiente forma:

o Mejorando el proceso productivo se consigue que el impacto de


los agentes contaminantes sea menor.
o Reduciendo la concentración: algunos agentes son perjudiciales
en concentraciones altas. Si se disminuye la cantidad, el riesgo se
aminora considerablemente.
o Impidiendo que se propague el agente contaminante,
implementando algún mecanismo para que no llegue a los
trabajadores.

La importancia de la prevención

Las medidas preventivas para minimizar el riesgo para la salud laboral de los
trabajadores, antes de que se materialice un riesgo, son más importantes que
las reactivas, una vez que se ha producido.

Las medidas preventivas se deben de tomar sobre el foco del contaminante,


impidiendo o minimizando la expansión, como son:

 Diseñar correctamente los lugares de trabajo.


 Tener una iluminación adecuada y aislamiento acústico y/o térmico.
 Distribuir de forma adecuada los elementos, equipos y material de trabajo.
 Automatizar las tareas.
 Controlar la carga física.
 Ofrecer a los empleados los equipos de protección individual necesarios
para su puesto de trabajo.
 Realizar la vigilancia de la salud.

Para concluir, es imprescindible que los trabajadores de la organización conozcan


con claridad las responsabilidades y las funciones de su puesto, así como las
medidas de seguridad laboral asociadas para así garantizar un correcto
funcionamiento de las medidas preventivas.

Metodología de actuación

La actuación de la Higiene Ocupacional se basa en un esquema metodológico


que, con ligeros ajustes, es aplicable a cualquier situación en la que un agente
extraño (contaminante) puede encontrarse en el medio ambiente de trabajo. Ver
figura 12. El centro y origen de la actuación es la supuesta presencia de un
contaminante que puede tener una acción patológica sobre el trabajador; ante esta
situación el primer paso es la identificación ¿de que sustancia (o energía) se
trata?. La identificación, a veces evidente como es el caso del ruido, no lo es tanto
cuando se trata de sustancias químicas; piénsese en el enorme número de
productos industriales en uso cuya composición química es desconocida no solo
para los trabajadores, sino incluso para los técnicos y empresarios que se limitan a
comprar el producto que “mejor les parece”. En algunos casos, además, el
contaminante puede ser generado por el propio proceso como ocurre con ciertas
soldaduras en las que se produce ozono y/o óxidos de nitrógeno a partir del
oxigeno y nitrógeno que componen el aire. Una vez conocido el contaminante es
preciso averiguar “cuanto hay”, puesto que su mera presencia no es peligrosa en
sí misma; de hecho en la vida diaria (fuera del trabajo) estamos expuestos a la
acción de contaminantes, a veces los mismos que en el trabajo, que se
encuentran natural o artificialmente en el ambiente; este es el caso de la
radioactividad natural, los humos de combustión de automóviles, calefacciones, o
de la multiplicidad de sustancias que empleamos en el quehacer diario. A este
saber “cuanto hay” lo denominamos medición.

La medición no tendría sentido si no dispusiésemos de un patrón de referencia


con el qué compararla, de la misma forma que no tendría objeto hacerse un
análisis de sangre si no pudiésemos comparar el resultado con la composición
normal de la misma. A estos patrones de referencia se les denomina en Higiene
Industrial criterios de valoración; el acto de comparar la medición recibe el nombre
de valoración. Es importante señalar aquí que no todas las exposiciones a
contaminantes que se producen en el trabajo son dañinas. De la misma forma que
la mayoría de las exposiciones no laborales no producen acciones patológicas
apreciables, muchas de las laborales no son, afortunadamente, lo suficientemente
intensa o duraderas como para dar lugar a un deterioro de la salud; ello no es
obstáculo para que todas las exposiciones laborales deban ser controladas a fin
de valorarlas debidamente. Por medio de la valoración puede llegarse a dos
posibles decisiones: la situación es segura o es peligrosa. En el segundo caso hay
que adoptar medidas que hagan posible una reducción en la magnitud de la
agresión que la limite hasta valores seguros; en otras palabras hay que efectuar
una corrección ambiental bien sea mediante procedimientos de protección
colectiva (ventilación, modificaciones de máquinas o procesos, sustitución de unas
sustancias por otras menos peligrosas, etc.) o, si no hay alternativa factible,
mediante protección personal. Cuando la valoración nos indica que la situación es
relativamente segura no es correcto, en la mayoría de los casos, considerar que
ello seguirá siendo así indefinidamente; las empresas son entes esencialmente
dinámicos, que cambian constantemente y en ese cambio se incluye también el
medio ambiente de trabajo y sus condiciones; por ello es aconsejable, y en
muchos casos necesario, proceder a la realización de un control periódico que
permita verificar si las condiciones siguen siendo seguras o si, por el contrario, han
evolucionado haciendo necesaria la realización de acciones correctivas.

También podría gustarte