HISTORIA DE LA FILOSOFÍA
LOS SOFISTAS
• Es un movimiento filosófico surgido en Atenas alrededor del s. V a.C.
• En el verano del año 479 a.C., lideradas por Atenas, las ciudades-estado (polis)
griegas se aliaron (en la llamada Liga Panhélenica) para formar un gran ejército
capaz de enfrentarse a los poderosos persas de Jerjes I y detener su avance hacia
Grecia. Los derrotaron en la batalla de Platea. Esta victoria traerá, por un lado, el
esplendor económico, político y militar de Atenas, y por otro lado, una profunda
democratización de la ciudad, pues dado que la victoria sobre los persas había
exigido la colaboración de todos sus ciudadanos, ahora también todos exigen el
derecho —e incluso el deber—de participar en la vida política de la polis. Ello va a
propiciar el desarrollo de la Oratoria y la Retórica: las artes de hablar
persuasivamente en el ágora (=la plaza pública) para tener éxito político.
• Los «sofistas» son filósofos/pedagogos que crean escuelas donde enseñan dichas
‘artes parlamentarias’, artes de hablar bien en público para convencer al auditorio
con argumentos . Además, cobrarán por enseñarlas, algo insólito y absolutamente
novedoso.
• Estos maestros de la oratoria enseñan a ser excelente (virtuoso) en los debates
políticos gracias a un empleo habilidoso del lenguaje. El ágora (=la plaza pública)
es el lugar propio del saber sofístico. A diferencia del saber cosmológico o 'físico'
de los presocráticos, que se desarrolla en contacto con la naturaleza y mediante la
reflexión solitaria.
• Con los sofistas se produce el llamado ‘giro antropológico’ de la filosofía griega:
frente a los primeros filósofos, los llamados «presocráticos», que son Físicos o
Cosmólogos (estudian la Physis o Naturaleza), los sofistas se ocupan
principalmente del ánthropos, es decir, del Hombre. Sus temas filosóficos
principales se refieren a la Moral, la Política, el Conocimiento, la Religión, el
Lenguaje, etc.
• En teoría política los sofistas afirman que la sociedad es un producto artificial, el
resultado de un antiguo acuerdo/pacto realizado entre hombres que vivían
independientes, en virtud del cual decidieron vivir juntos en aras de la
supervivencia y el bienestar propio, es decir, los hombres viven juntos en sociedad
por interés individual o egoísta.
Rasgos de los sofistas:
Defienden el relativismo moral (no hay valores morales universales, la moral
siempre es relativa a cada sociedad), el escepticismo (no existe ninguna verdad absoluta
o común que le sea dado conocer al ser humano) y el subjetivismo (cualquier
conocimiento siempre es subjetivo, válido sólo para cada individuo particular).
Algunos sofistas importantes son:
PROTÁGORAS: afirmó que el conocimiento de la realidad comienza por los sentidos,
siendo por ello siempre subjetivo, sin que podamos alcanzar alguna verdad objetiva,
común a todos o universal. No hay un Ser inmutable que la razón alcance a conocer. Las
cosas sólo son lo que parecen ser en cada momento a nuestros sentidos. Afirmó que “El
hombre (individual) es la medida de todas las cosas”, y que “Tal como me aparecen (a los
sentidos) la cosas a mí, así son para mí; tal como te aparecen a ti, así son para ti”.
GORGIAS: defendió el más radical escepticismo (=postura filosófica que niega que
podamos conocer alguna verdad universal, es decir, válida siempre para todos). Escribe:
“Nada existe de modo inmutable; suponiendo que algo existiese de tal modo, no sería
cognoscible; y suponiendo que fuera cognoscible, no sería comunicable”. Así pues,
nuestro limitado lenguaje (=lógos) sólo puede expresar el variable aparecer fenoménico
de las cosas ante nuestros sentidos, no el ser esencial permanente de la realidad.
SÓCRATES (470-399 a.c.)
• Su influencia en la historia de la filosofía es enorme, aunque nunca escribió nada.
• Conocemos su vida, que transcurre íntegramente en Atenas, y su pensamiento
gracias principalmente a los ‘diálogos’ escritos por Platón, el más famoso de sus
discípulos.
• Aunque pasó toda su vida tratando de formar buenos ciudadanos, excelentes y
virtuosos, para así conseguir una ciudad también excelente, sabemos que en el
año 399 fue condenado por un tribunal "democrático" ateniense a beber cicuta (un
veneno), acusado de corromper a la juventud y de ser impío para con los dioses de
la ciudad.
Sentido de su filosofía:
• Algunos autores, como Aristófanes (escritor de comedias), lo consideraron un
sofista más. Sin embargo, ni cobra por enseñar ni abre una escuela donde
hacerlo, su enseñanza la realiza por las calles de Atenas y, sobre todo, su actividad
filosófica se orienta a definir ciertas verdades universales, comunes para todos, lo
que aleja su pensamiento del relativismo y el escepticismo sofista.
• Si la virtud (=areté=excelencia que nos proporciona felicidad) es para los sofistas la
búsqueda del éxito político mediante la palabra (=logos) bella, bien adornada, y así
persuasiva, para Sócrates se convierte en el cuidado del alma, del «logos»
humano, mediante la palabra que sólo aspira a la verdad incluso al precio de no ser
aparentemente bella.
• El hombre puede conocer verdades universales gracias a su alma racional, es
decir, gracias a su logos. Pues dentro del alma humana se halla el saber común,
verdadero para todo ser racional, sólo que dormido/olvidado, pero esperando salir
a la luz.
• Su filosofía no se dirige a conocer la Naturaleza (physis), sino a descubrir las
verdades morales de carácter universal que abriga el alma humana dentro de sí
misma. Verdades morales como Bien, Justicia, Amistad, Valentía, Prudencia, etc.
que Sócrates tratará de definir con precisión, porque conocerlas nos proporciona
virtud (=excelencia en nuestro modo de ser).
El método:
El método socrático se denomina Mayéutica (término griego que significa “arte de las
comadronas” o arte de ayudar a dar a luz a las parturientas—sabemos que la madre de
Sócrates era comadrona, y tal vez ello le influyó en la forma de concebir su propio método
filosófico—) que para Sócrates significará el arte de hacer preguntas tales que ayuden a
descubrir las verdades eternas que se hallan olvidadas en el interior del alma racional.
Dos son los momentos de dicho método:
1º) La ironía: preguntas hechas para que al alumno se dé cuenta de su ignorancia,
despertando así su deseo de saber.
2º) Y el diálogo (=el arte de la Dialéctica, así lo llamará más tarde Platón):
preguntas que van dirigiendo la razón del alumno hacia el descubrimiento paulatino, lento,
trabajoso, de la verdades universales que hay dentro del alma racional y que estaban
olvidadas.
El intelectualismo moral:
• Para Sócrates el saber y la virtud coinciden, es decir, que sólo el ‘hombre sabio’
puede ser un ’hombre virtuoso’ (=excelente en su conducta): pues saber qué es el
Bien lleva a ponerlo en práctica, es decir, a ser bueno. Y así ocurre con todas las
virtudes: uno sólo podrá ser justo si sabe qué es la Justicia; ser generoso, si sabe
qué es la Generosidad; ser valiente, si sabe qué es la Valentía, etc. ; y no de otro
modo, a no ser por casualidad.
• Sostiene, por tanto, que la maldad es producida siempre por la ignorancia.
• Sólo cuando lleguemos a definir/conocer/saber bien racionalmente en qué
consisten las virtudes, es decir, cuando alcancemos un conocimiento adecuado de
ellas, podremos ponerlas en práctica tanto en la vida privada (moralmente) como
en la vida pública (políticamente). De ahí que Sócrates se proponga la misión de
dialogar con los atenienses, sus conciudadanos, ser su maestro en la calle (=un
tábano molesto, se llegará a decir de él), para que alcancen la sabiduría de dichas
virtudes por sí mismos y conseguir así una excelente ciudad. Porque en definitiva a
las personas no hay que decirles lo que tienen que pensar, sino acostumbrarlas a
que piensen.