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Pasos Previos en La Elaboración de Un Proyecto

El documento detalla los pasos previos necesarios para la elaboración de un proyecto, enfatizando la importancia del enfoque de marco lógico (EML) en la identificación de problemas y diseño de soluciones. Se aborda la necesidad de realizar un diagnóstico claro y realista de la situación actual, involucrando a las partes interesadas y utilizando diversas metodologías para recopilar información. Además, se subraya la importancia de una comunicación transparente y la priorización de problemas para garantizar el éxito del proyecto.

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Pasos Previos en La Elaboración de Un Proyecto

El documento detalla los pasos previos necesarios para la elaboración de un proyecto, enfatizando la importancia del enfoque de marco lógico (EML) en la identificación de problemas y diseño de soluciones. Se aborda la necesidad de realizar un diagnóstico claro y realista de la situación actual, involucrando a las partes interesadas y utilizando diversas metodologías para recopilar información. Además, se subraya la importancia de una comunicación transparente y la priorización de problemas para garantizar el éxito del proyecto.

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Pasos previos en la elaboración de un

proyecto

Introducción
Luego del camino recorrido, llegó la hora de formular y redactar el proyecto. Ya contamos con un
marco metodológico y con herramientas que nos ayudan a pensar desde el punto de vista de la
responsabilidad social. Ahora, veremos cómo unir las partes para preparar el proyecto, darle
forma y fundamento y definir los aspectos que están pendientes de definición.

1. Pasos previos en la elaboración de un proyecto


En el primer módulo, hicimos hincapié en la gestión del ciclo del proyecto y en la metodología del
marco lógico para entender el proceso completo del diseño de un proyecto y sus etapas desde
estas perspectivas.

A modo de recordatorio, podemos decir que el enfoque de marco lógico (EML) es una
herramienta basada en resultados para la conceptualización, diseño, ejecución, seguimiento y
evaluación de proyectos. Su utilidad reside en la simplicidad para estructurar la planificación de
proyectos y comunicar su información esencial, en forma lógica y visual, a las partes interesadas,
entre las que se incluyen los beneficiarios.

Con el EML, un proyecto tendrá en claro cuál es su propósito y justificación, quiénes estarán
implicados en su proceso, qué problemas se resolverán y de qué manera se medirán los avances
y resultados obtenidos.

También, recordemos que esta metodología contempla dos etapas: la de identificación del
problema y de las alternativas de solución y la de diseño y planificación del proyecto. En esta
lectura, retomaremos la primera etapa “en la que se analiza la situación existente para crear una
visión de la situación deseada y seleccionar las estrategias que se aplicarán para conseguirla”
(Ortegón, Pacheco y Prieto, 2015, p. 17). En esta etapa, se realizan los principales análisis que
propone la metodología: de involucrados, de problemas (fotografía de la realidad), de objetivos
(perspectiva de una situación mejor) y el análisis de estrategias.
Diagnóstico
Comenzaremos esta lectura comentando un caso para ir analizándolo junto a la teoría. La
situación está basada en la descripción que realiza la Organización de las Naciones Unidas para
la Educación, la Ciencia y la Cultura (2016) en un material confeccionado específicamente para el
armado de proyectos y dice así: ingresa una nueva directora a la institución educativa Amigos de
la Paz y lo primero que se plantea es armar un proyecto para conseguir que la institución brinde
una oferta de calidad superior de formación de estudiantes, mediante una eficiente administración
de los recursos. Para ello, reunió a las partes interesadas y comenzaron a diseñar este proyecto.

Antes de comenzar con cualquier proyecto e, incluso, con la profundización de una idea, es
probable que revisemos estudios previos, investigaciones o apelemos a conocimientos y
experiencia del terreno. Muchas de estas ocasiones originan el descubrimiento de situaciones no
deseadas o susceptibles de ser modificadas, sobre todo, cuando se busca lograr soluciones de
triple impacto como un mayor nivel de equidad o mejorar la calidad de vida de un sector de la
población, proteger el medioambiente, etc.

Estas experiencias suelen ser el puntapié para empezar a buscar antecedentes, conseguir
testimonios y agudizar la mirada a los fines de aprovechar la observación como técnica de
recolección de información.

Otra manera de conseguir disparadores para un proyecto puede ser convocar un grupo de trabajo
que aporte ideas, opiniones u orientaciones que le vengan rápido a la mente sobre la propuesta.
Luego, es posible decidir si este grupo continúa en el proyecto. La conocida técnica del
brainstorming o lluvia de ideas es la más utilizada y también puede contribuir con este objetivo de
generación de ideas, ya que algunas pueden ser prometedoras.

Los métodos recién mencionados son los más sencillos. Existen muchos otros, de mayor o menor
complejidad, dependiendo el uso que se les dé y el contexto. Algunos de ellos pueden ser:
entrevistas semiestructuradas, grupos foco, talleres, etc.

Lo que importa en esta instancia, básicamente, es la interpretación que se realice de los datos
recabados para el diagnóstico. Esto porque lo que necesitamos es un análisis realista de la
situación inicial y de lo que buscaremos lograr con el proyecto. Para ello, es fundamental conocer
cuáles son las fortalezas y debilidades de la situación actual para aprovechar eficientemente
todos los recursos con los que contaremos para llevar adelante el proyecto.

Retomando el caso, recordemos que la nueva directora de la institución tiene como objetivo
optimizar la calidad educativa de la organización que dirige, siempre haciendo buen uso de los
recursos. Para ello, comenzó organizando una reunión en la que invitó a las partes interesadas a
conversar para obtener información de la situación actual, de fuentes primarias, es decir, de lo
narrado por los protagonistas.

Para realizar un diagnóstico realista, tenemos que buscar el problema, ya que todo lo que
hagamos para tratarlo tendrá un efecto menor si lo abordamos tarde o cuando ya es evidente. Por
lo tanto, la cuestión en esta instancia es hacerse las preguntas correctas, no para obtener las
respuestas, sino para orientar la recolección de información. Estas preguntas guías podrían ser:

¿Cuál es el problema que queremos resolver?


¿Cuál es la situación actual (lo más realista posible)?
¿A quiénes afecta?
¿Qué situación queremos lograr?
¿Cómo vamos a hacerlo?
​¿Con cuántos recursos contamos y qué calidad tienen?

Se podría considerar que la complejidad que presenta la realización del diagnóstico está en
arribar a la verdadera comprensión de la realidad para proponer la mejor estrategia de
transformación que llevaremos o intentaremos llevar a cabo. Con un buen diagnóstico objetivo de
la situación actual, podremos planificar las acciones necesarias y concretas, así como obtener
una visión general de la situación futura antes de decidir cómo actuar.

Así, el diagnóstico está estrechamente vinculado con la etapa de identificación del proyecto. En
esta instancia, los dos pasos más importantes son el análisis de la situación inicial (problema y
análisis del contexto), y la elaboración y priorización de las ideas de proyecto. Lo ideal es que
ambos pasos se efectúen junto con las comunidades participantes o personas y organizaciones
que las representen.

Volvamos al caso. Después de esta reunión, la directora decide priorizar los problemas
institucionales para comenzar a buscar soluciones que la ayuden a alcanzar el objetivo propuesto
de brindar una formación de calidad para los estudiantes. En la reunión técnica del equipo
directivo y docente, se plantean varios problemas importantes y, luego de horas de análisis,
terminan por definir que el problema prioritario es resolver el bajo nivel de lectocomprensión en
los alumnos y alumnas, esbozando varios fundamentos.

Es importante destacar que esta etapa del proyecto no se resuelve de un solo intento, sino que es
un proceso iterativo y secuencial, de investigaciones y definiciones entre muchos involucrados.

Para elaborar el diagnóstico base del proyecto, será necesario considerar lo siguiente:

Identificar las necesidades existentes en la población analizada y ordenarlas por prioridad;


Indicar las causas que han originado el problema y que mantienen la situación carencial;
Identificar el problema como lo perciben las personas afectadas;
Describir la situación social y el contexto en el que se inscribe el problema, como así
también, su ubicación;
Investigar y analizar bibliografía sobre el tema y notas periodísticas que haya sobre el
problema;
Prever la población a quién va dirigido el proyecto y las partes involucradas; y
Prever los recursos y, en función de esto, desarrollar las estrategias posibles que permitan
superar esa situación.

Más adelante haremos foco en algunos de ellos, ya que, como pudimos apreciar, varias de estas
recomendaciones son las que se abarcan en los diferentes análisis propuestos por el EMP.
Cualidades de un buen diagnóstico de proyecto
Se espera que un buen diagnóstico contemple lo siguiente:

Situación inicial definida con claridad: es clave que cualquiera que se interese por el
proyecto entienda cuál es la situación que lo ocasiona, sin tener que profundizar en su
lectura. Para ello, será fundamental seleccionar solo los datos más pertinentes para ser
concretos en la caracterización.
Objetivo principal preciso: que nadie tenga dudas de cuál es el objetivo del proyecto ni
cuestione las intenciones de este por un error en la definición del objetivo. La contribución
social debe ser inmediatamente visible, tanto para la credibilidad del proyecto como para
sumar gente al equipo.
Comunicación transparente: no hay manera de trabajar en equipos colaborativos si la
información no es compartida por todos o, al menos, la más relevante. Sin embargo,
además, la comunicación entre los miembros del equipo y sus públicos no debe tener
dobleces ni generar dudas. Cada uno tiene que contar con la información que necesita para
llevar adelante su tarea, como así también, los beneficiarios y el resto de las partes
interesadas, para no crear falsas expectativas. Además, entre todos es más fácil encontrar
mejores alternativas de solución.
Incursionar en otras metodologías: aunque en este módulo hacemos foco principalmente
en el EML, existen muchas metodologías, sobre todo, ágiles, que se adaptan también a los
nuevos desafíos a los que nos enfrenta el mundo.

Actividad de repaso
Para llevar adelante un proyecto, podemos apelar a diferentes
metodologías tales como:

Hábiles

Completas

Permanentes

Ágiles

EML

Análisis iniciales
A continuación, haremos foco en algunos de los aspectos que se incluyen en el diagnóstico y que,
por lo general, son parte de las solicitudes que exigen los organismos de financiamiento y
cooperación para completar el perfil del proyecto. Aunque cada organizador o receptor de
proyectos tiene sus propios formularios o exigencias de presentación de propuestas, en general,
se solicita lo siguiente:

Antecedentes de la situación o problema que motiva el proyecto para justificarlo: esto se


corresponde con la descripción de la situación anterior y actual del problema que se quiere
resolver e intervenir. Por lo tanto, será clave enfocarse en:

Los motivos que dan origen a la propuesta de este proyecto: puede ser por mera
observación de la realidad o por pedido de la población afectada, también se dan los casos
en los que las autoridades identifican que hay falencias en sus poblaciones o en las metas
que quieren lograr, entre otros motivos.
Las características de la situación negativa a transformar: en general, se desprenden de los
motivos, pero siempre es clave profundizar en el tema para validar que ese es el problema
más grave o el principal.

Las razones que hacen que la solución sea de interés para la comunidad: modificar la
situación negativa será en beneficio de algo o alguien y tendrá consecuencias a las que
habrá que atenerse.

Cuando el proyecto se presentará a organismos del Estado o este se verá involucrado de


alguna manera, es importante fundamentar cuál será su función o participación para
resolver el problema. En general, este tipo de intervenciones ocurren cuando el proyecto
requiere que se brinde un bien o servicio público (por ejemplo, transporte público, agua
potable, etc.). Esto se debe a que se hace más difícil que un proveedor privado se interese
por ofrecer estos bienes o servicios que son una solución natural que debería garantizar el
Estado para el bienestar de la sociedad.

En esta sección, también se deben incorporar aspectos relevantes del proyecto como quiénes
serán los involucrados, el marco general de la situación y una síntesis de esta.

La mayoría de las veces se solicita una justificación del proyecto, explicar su porqué, su razón de
ser, los motivos por los que esta intervención es necesaria.

Y, por último, en caso de que haya sinergia con iniciativas afines, esto será un gran aporte para
realizar un trabajo conjunto, con estrategias más contundentes para garantizar la sostenibilidad
del proyecto.

En nuestro caso de la institución Amigos de la Paz, las reuniones con los involucrados dejaron
entrever varias situaciones que se identifican como antecedentes de la situación que se busca
corregir tales como: baja motivación de los estudiantes por los aprendizajes; bajo nivel educativo
de los padres y madres de familia; bajo rendimiento académico de los estudiantes, escaso
desarrollo de la capacidad de los estudiantes para resolver problemas; falta de creatividad para
escribir; indisciplina de muchos estudiantes; fuerte interés de los alumnos por participar en redes
sociales; baja capacidad de algunos docentes para el uso de tecnologías (Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 2016).

Zona y población afectadas: en esta sección, lo que debemos hacer es describir las
características de la zona afectada y una estimación de su población, a partir de la cual se puede
elaborar una división geográfica del área impactada por el problema. También será de utilidad si
podemos definir, justamente, las características de los grupos sociales involucrados o afectados
por el problema. Contar con información sobre sexo, edad, estudios u ocupación, nivel
socioeconómico y demás datos que nos puedan dar un panorama de la población con la que se
trabajará. Para orientar estas respuestas, podemos apelar a preguntas que nos hagan reflexionar
sobre si los grupos sociales seleccionados son los pertinentes, tales como:

¿Hay alguna particularidad en algún sector de la población que haga que sea afectada con
mayor intensidad por el problema? ¿Por qué?
¿Qué características sociodemográficas destacan más? ¿Alguna hace que la población sea
más vulnerable?
¿Se podrían aplicar las mismas estrategias a toda la población afectada? En caso de que
no, ¿por qué?

Contexto: esto constituye el marco de referencia del proyecto, a partir de compartir una definición
específica del tema del proyecto, luego de procesar la idea que nos permitió darle lugar. Con el
tema, debemos contar también lo que haremos para resolver el problema o situación actual, en
qué lugar o ámbito lo aplicaremos, una caracterización de la población objetivo, es decir, de los
beneficiarios del proyecto; la cobertura y área geográfica en la que se incidirá; los plazos de
ejecución que luego se trasladarán a un cronograma de actividades a realizar; los responsables
del proyecto, es decir, el análisis de involucrados: beneficiarios, gestores, implicados y lo que se
quiere lograr, el objetivo o propósito.

Situación negativa que se intentará modificar (análisis del problema) y su gravedad: antes
de iniciar el diseño del proyecto, es fundamental delimitar y describir el problema o la situación
que se pretende abarcar, sus metas y objetivos, con la mayor claridad y exactitud posible, a los
fines de evitar imprecisiones o malas interpretaciones que, más temprano que tarde, terminarán
por repercutir en el desarrollo del proyecto. Recordemos cómo el enfoque de marco lógico trata
este tema con el árbol de problemas.
Además de describir el problema, es importante analizar su gravedad en función de algunos
criterios como:

Temporalidad: la permanencia de este problema en la población y si hubo variación en


algún momento, para bien o para mal.
Relevancia: si el problema expone una circunstancia temporal, un hecho no previsto o, por
el contrario, si es una situación estructural, de larga data.
Grado de avance: cantidad de la población (porcentaje, por ejemplo) afectada por la
situación negativa o problema o que podría estarlo, con base en datos calificativos y
cuantitativos que respalden la información (Giesecke, 2003).

En este punto hicimos hincapié anteriormente al retomar el caso de la institución Amigos de la


Paz, en el que se describieron los problemas prioritarios detectados que dieron origen al principal
problema que abarcará el proyecto: el bajo nivel de lectocomprensión en los alumnos y alumnas.

Intentos previos de solución: si los hubiera, sería importante qué ocurrió que el problema
persiste, cómo fue, cuáles fueron los avances o retrocesos desde ese intento, etc.

Identificación de los públicos involucrados y sus intereses: como vimos en el primer módulo,
no solo es clave contar con el apoyo de múltiples participantes, sino que es inevitable para que el
proyecto pueda seguir el curso adecuado hacia la consecución de sus objetivos. En esta
instancia, por tanto, se define la participación de los diversos públicos y actores en el proyecto,
como así también, sus intereses, expectativas y formas de abordarlas para no generar
confusiones. Si volvemos a lo antes estudiando, para el análisis de los involucrados se requerirá
lo siguiente:

Identificar, describir y clasificar a todas las partes que, de una u otra manera, serán
impactadas por el proyecto: personas, grupos u organizaciones que puedan beneficiarse o
ser afectadas por el proyecto.
Identificar sus expectativas e intereses.
Definir cuál será o podría ser la injerencia e impacto de cada involucrado o grupo en el
desarrollo del proyecto.
Para organizar esta tarea, se puede diseñar una tabla o matriz como la que figura a continuación.
Aunque la información registrada debe estar especialmente vinculada a cada proyecto, en este
caso, compartimos la matriz diseñada para el proyecto de la situación problemática que venimos
estudiando sobre los estudiantes de Amigos por la Paz.
Tabla 1: Ejemplo de matriz para el análisis de involucrados

Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 2016, pp. 28-30.
Por último, ya que continuamos trabajando desde la perspectiva del EML, se sugiere llevar a cabo
este proceso de identificación y priorización de problemas mediante procesos participativos con la
finalidad de considerar todas las variables que impactan en el problema a intervenir.

A partir de acá, el trabajo continúa con el análisis de problema y el de solución que ya


conocemos. Compartimos a continuación los del caso que venimos trabajando.
Figura 1: Árbol de problemas

Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 2016, pp. 32-33.

Para profundizar en el caso Amigos de la Paz, se realizó el análisis del problema y acordaron,
entre los involucrados, el siguiente esquema de árbol de problemas.
Figura 3: Árbol de objetivos
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 2016, pp. 34-35.

Para indagar en la situación problemática planteada sobre la institución Amigos de la Paz, se


realizó el análisis de los objetivos que originó este esquema de árbol de solución.

Viabilidad técnica y económica


Hasta acá ya se fue definiendo el problema y algunas posibles soluciones y maneras de
abordarlo. Ya deberíamos tener información suficiente, incluso, sobre posibles requisitos técnicos
o legales, potenciales riesgos y, quizás, podemos haber incursionado en la búsqueda de fuentes
de financiación públicas, privadas, nacionales, internacionales, etc. Por esta razón, el paso
siguiente será analizar si contamos con las posibilidades, capacidades y medios para alcanzar los
objetivos propuestos. Todo esto, claro, una vez seleccionada la alternativa de solución que se
perseguirá con el proyecto.

Cuando hablamos de viabilidad del proyecto, hacemos referencia tanto a la capacidad técnica
para poner en marcha el proyecto y conseguir las soluciones, como a la económica, es decir, a
los recursos que se van a necesitar para la ejecución del proyecto, en el tiempo previsto y con las
personas que contamos.

Las viabilidades técnica y económica son determinantes del proyecto y, por lo tanto, el estudio de
estas se debe realizar en instancias iniciales para poder diseñarlo y planificarlo correctamente.
Es tal la importancia de valorar ambos aspectos que, si en algún momento de la fase de
diseño y/o planificación del proyecto se valorase la existencia o probabilidad de que
surgieran problemas técnicos o de financiación insalvables para su ejecución, deberá
desestimarse dicha ejecución. También existiría la posibilidad de modificar el proyecto
para que sea viable o incluso sustituirlo por otro alternativo. (Carrión Rosende y
Berasategi Vitoria, 2010, p. 27)
Para el estudio de la viabilidad técnica, se deberá valorar si es factible técnicamente producir la
propuesta (producto o servicio) con la que se pretende dar solución al problema. Esto implica
tener la certeza de que los recursos humanos de los que disponemos tienen la capacidad y
conocimiento para lograr esta propuesta y que, además, contamos con los recursos necesarios
(insumos, materiales, medio de producción, etc.) para ello. En otras palabras, tener la seguridad
de que no habrá ningún impedimento técnico a la hora de producir y alcanzar la solución.

La viabilidad económica tiene que ver con una estimación de los recursos que se requerirán para
llevar a cabo el proyecto y acudir a fuentes de inversión, por un lado. Mientras que, por otro,
también refiere al cálculo de la rentabilidad económica del proyecto, en la que se observa la
relación entre el costo y los beneficios. “El proyecto será viable si los beneficios superan a los
costes o, en caso contrario, si existe la posibilidad de financiación que cubra las pérdidas
generadas en la ejecución del proyecto” (Carrión Rosende y Berasategi Vitoria, 2010, p. 28).

En relación con el caso analizado de la institución que busca mejorar el nivel de lectocomprensión
de los estudiantes, recordemos que la recién incorporada directora tiene la intención de lograr
revertir esta situación haciendo un uso eficiente de los recursos, por lo que esto hace suponer
que aplicará las estrategias óptimas para paliar cada problema detectado. Además, dentro de los
involucrados, hay un equipo técnico que advertirá sobre las posibilidades de aplicar las
estrategias acordadas en el contexto de las instituciones, con los docentes que requieren
seguimiento y con el apoyo escolar a las familias para que acompañen la evolución de sus hijas e
hijos.

Criterios de calidad
Con el objetivo de lograr el mayor éxito posible con el proyecto es que algunos estudios sugieren
asociar su desarrollo a criterios de calidad. Con estos se apunta a mejorar el impacto y la
sostenibilidad del proyecto. Veremos, a continuación, cuáles son los más relevantes (Agencia
Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, 2012):

Pertinencia

Grado en el que el proyecto abordará los problemas de los beneficiarios. Mientras mejor
identificados y definidos estén los siguientes aspectos, más pertinente serán el proyecto y sus
partes:

Beneficiarios;
Problemas de los beneficiarios y el resto de los involucrados;
Análisis de dichos problemas;
Objetivos con la explicación de los beneficios que se obtendrán, a largo y mediano plazo, si
el proyecto se desarrolla exitosamente;
Resultados esperados tanto por el equipo que llevará adelante el proyecto como por los
beneficiarios; e
Igualdad de género, fundamentalmente, cuando el proyecto busca implementar la
responsabilidad social a través del triple impacto.
Eficacia

No solo contempla los resultados alcanzados, sino también que se logren en el tiempo
planificado y con la calidad esperada. Vale destacar, en acuerdo con los autores, que “un
proyecto también es eficaz en la medida en que deja capacidad instalada tanto en los
beneficiarios como en la institución ejecutora” (Agencia Presidencial de Cooperación
Internacional de Colombia, 2012, p. 15).

Eficiencia

Sería haber logrado los resultados haciendo el mejor o menor uso de los recursos.

Sostenibilidad

Referida a la continuidad de lo logrado con el proyecto, junto con los beneficios para los
destinatarios, aun después de haber acabado. Esta consolidación de los procesos se logra mejor
cuando:

Se continúa con los resultados del proyecto una vez finalizado;


Se logra una apropiación del proyecto por parte de los beneficiarios, fomentando su
participación activa;
Se consigue un apoyo perpetuo de los organismos públicos;
Se propone una tecnología acorde a las condiciones locales; y
​Se respeta el medioambiente que existe independientemente del proyecto.

Actividades de repaso
La sostenibilidad del proyecto se logra mejor cuando la comunidad busca
soluciones en ONG, prescindiendo del apoyo de los organismos públicos.

Verdadero

Falso
Referencias
Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (2012). Manual de
formulación de proyectos de cooperación internacional.

Carrión Rosende, I. y Berasategi Vitoria, I. (2010). Guía para la elaboración de proyectos.


Administración de la Comunidad Autónoma del País Vasco. Departamento de Educación,
Universidades e Investigación.

Giesecke, C. (2003). Guía General de Identificación, Formulación y Evaluación Social de


Proyectos de Inversión Pública a nivel de Perfil. Ministerio de Economía y Finanzas de Perú.

Ortegón, E., Pacheco, J. y Prieto, A. (2015). Metodología del marco lógico para la planificación,
el seguimiento y la evaluación de proyectos y programas. Naciones Unidas.

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (2016).


Texto 2. Formulación de proyectos. Serie “Herramientas de apoyo para el trabajo docente”.
UNESCO.

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