INTRODUCCIÓN
Este informe aborda la rica historia y cultura del pueblo gitano en el contexto de la diversidad cultural
y los estereotipos. Los gitanos, originarios del subcontinente indio, han mantenido una identidad única
y, a su vez, han enfrentado numerosos desafíos a lo largo de su historia, especialmente en Europa,
debido a prejuicios y estereotipos que los han asociado injustamente con atributos negativos o
simplificaciones excesivas.
Este análisis también puede explorar cómo la diversidad cultural promueve el respeto y la
comprensión entre distintas comunidades. La diversidad cultural, vista como un patrimonio de la
humanidad, enfatiza la importancia de valorar las particularidades de cada grupo étnico, en lugar de
basarse en estereotipos que simplifican y distorsionan sus identidades. En el caso de los gitanos, los
estereotipos generalizados han reforzado barreras que dificultan su plena inclusión social, a pesar de
su aporte cultural y la riqueza de sus tradiciones.
Este contexto fomenta un análisis crítico sobre cómo los estereotipos y los prejuicios pueden influir
en la percepción de la identidad gitana y sobre la necesidad de avanzar hacia una mayor integración
cultural. Tal enfoque es esencial para superar las divisiones sociales y permitir un diálogo que valore
la diversidad sin caer en exclusiones ni discriminación, promoviendo así una sociedad más inclusiva y
respetuosa.
COMUNIDAD GITANA
Los gitanos, romaníes o cíngaros son un pueblo o etnia (Conjunto de personas que tienen en
común rasgos culturales, tales como idioma, religión, celebración de ciertas festividades,
expresiones artísticas (como música), vestimenta, nexos históricos, tipo de alimentación y,
muchas veces, un territorio, y que tienen todas las características juntas individuales o más
de dos en común) originaria del subcontinente indio, que data de la época de los reinos
medios de la India, con rasgos culturales comunes (poseen una herencia lingüístico-cultural
común, de origen indoario), aunque con diferencias sustanciales entre sus subgrupos.
Se encuentran asentados principalmente en Europa, pero están presentes también en el resto
del mundo. El Día Internacional del Pueblo Gitano se celebra el 8 de abril,4 en conmemoración
de la fecha de 1971 en la que se instituyeron, en Londres, la bandera y el himno de la
comunidad.
Etimología
El término «gitano» es mayoritario en castellano y se recogen significados positivos, aunque
también connotaciones peyorativas.Es el término que los propios gitanos usan para
autodenominarse en castellano. En el caso de España puede emplearse igualmente el vocablo
«calé» para referirse a los gitanos ibéricos y «caló» para referirse a la variante lingüística
propia. Otro sinónimo utilizado es «cañí».
La palabra «gitano» procede de «egiptano», porque en el siglo XV se pensaba que los gitanos
procedían de Egipto. Cuando llegaron a Europa, muchos grupos de gitanos se presentaban a
sí mismos como «nobles egipcianos»; así, en 1425, dos romaníes solicitaron un salvoconducto
al rey Juan II de Aragón, en el cual se hacían llamar «condes del Egipto Menor». La palabra
«calé» parece proceder del indostaní kâlâ, que significa «negro».
Dado que se pueden encontrar en multitud de países de todo el mundo, existen una gran
variedad de etnónimos. Los principales son los siguientes:
Cíngaro o zíngaro: vocablo derivado probablemente del griego (azínganos,
literalmente 'intocable'), nombre atribuido a una secta maniquea procedente de
Frigia, aunque hay lingüistas que la consideran una falsa etimología. De este término
provienen los derivados en alemán Zigeuner, en húngaro cigány. En México les llaman
en algunas zonas húngaros, en italiano zingaro, en idioma turco cingene y en
portugués y gallego cigano. En francés se usa con doble ortografía tzigane o tsigane.
Algunos romaníes prefieren la forma sin z, porque esta letra les recuerda al tatuaje
empleado por los nazis en los campos de concentración para identificarlos, a pesar de
lo cual es lo recomendado por la Academia Francesa.
Bohemio: término utilizado en francés (bohémiens o boumians) por haber entrado los
gitanos europeos durante el siglo XV mediante un salvoconducto del rey de Bohemia.
Orígenes y migración
Durante siglos los orígenes del pueblo gitano han sido objeto de diversas teorías y
especulaciones sin bases sólidas, entre otras cosas porque su cultura es fundamentalmente
ágrafa y no ha conservado registro histórico. La teoría más extendida afirma, basándose en
análisis genéticos y lingüísticos y a la vista de los
documentos conservados, que proceden de la región del Rayastán, en el norte de la India.
Los datos lingüísticos, en concreto, apuntan a que los antepasados de los gitanos vivieron en
el noroeste de la India, antes de migrar a Occidente pasando por la costa sur del mar Caspio.
Se desconoce si con anterioridad habían migrado desde otro lugar aún más remoto. También
se ignoran las causas exactas de su migración hacia el oeste, que se produjo en torno al siglo
XI. Pero algunos autores sugieren que la salida de India pudo iniciarse antes, hacia el siglo VI
y prosiguió hasta el siglo XI. Tras una estancia en el norte de Persia, se desplazaron
nuevamente hasta Asia Menor, donde se asentaron durante el siglo XIV. La inestabilidad
política provocó el primer éxodo fielmente documentado hacia el oeste y el sur. Una rama del
pueblo gitano se internó en la Europa Central y otra ingresó en el norte de África. La entrada
de los gitanos en Europa se documenta a partir de los primeros años del siglo XV. A fines de
ese siglo la ruta del sur y la del norte ya se habrían unido en algún punto del sur de Europa
(en Francia o España).
Sin embargo, continúa siendo un desafío polémico para la antropología, la historia y la
sociología explicar sus orígenes, su evolución en el tiempo y sus estrategias de supervivencia
en sociedades dentro de las cuales siempre son minoritarios, a pesar del mestizaje y de ser
históricamente marginados.
Los gitanos se vieron severamente perseguidos e incluso exterminados durante el siglo XX.La
inestabilidad política y económica del este de Europa provocó, especialmente a fines del siglo,
otra nueva movilización en masa de la comunidad gitana, todavía en curso, esta vez en
dirección a la Europa central y occidental.
Grupos y subgrupos
Los propios romaníes se agrupan en diferentes divisiones, en función de diferencias
territoriales, dialectales y culturales. Las cinco grandes ramas gitanas son:
Calós, en el norte de África, la península ibérica y el sur de Francia.
Sintis o Manouches, que se desplazan por la frontera francoalemana y especialmente
por Alsacia.
Kalderash, propios de los Balcanes y que nutrieron los grupos de emigrantes a
América.
Doms, se encuentran dispersos en Asia occidental, África del norte, el Cáucaso, Asia
central, la región de Anatolia oriental y partes del subcontinente indio
Romanichels, (Romanichales), del Reino Unido y otros países de habla inglesa como
Estados Unidos
Cultura
Rasgos de identidad
Estudios demográficos muestran que la máxima ambición de los gitanos es la inclusión social
sin pérdida de la cultura propia.
Sus características específicas —tales como las formas de organización familiar y comunitaria
o el diálogo— hacen posible el mantenimiento de una identidad que ya está siendo
reconocida por aquellas mismas estructuras. En España el idioma propio ha ido perdiendo
importancia con el tiempo, pasándose a usar gradualmente la gramática castellana con rasgos
propios (la variedad lingüística denominada caló).
El valor de la palabra y el respeto mutuo (en especial a las personas mayores) son dos rasgos
esenciales que comparten los gitanos.
Prejuicios y discriminación
La historia del pueblo gitano está atravesada desde la persecución más directa hasta la
discriminación más sutil. Algunos artículos señalan esta historia como “El calvario milenario
de los gitanos", los métodos represivos eran variados, e iban desde la esclavitud a la masacre
pasando por la asimilación forzada, la expulsión y el intermamiento. Se consideraba a los
gitanos poco fiables, peligrosos, criminales e indeseables. Eran estos extranjeros a los que se
podía convertir fácilmente en chivos expiatorios cuando las cosas se ponían mal y la población
local no quería asumir la responsabilidad de ello.
Lamentablemente, los gitanos en Argentina enfrentan prejuicios y discriminación
profundamente arraigados en la sociedad. A continuación, te menciono algunos ejemplos:
Prejuicios:
1. Estereotipos: Se les asocia con la mendicidad, el robo y la vagancia.
2. Creencias falsas: Se cree que los gitanos son "nómadas" y no quieren integrarse a la
sociedad.
3. Imaginarios negativos: Se les representa como "extraños" o "foráneos".
4. Asociación con la "suerte" y la "mala suerte": Se les atribuye poderes mágicos o
sobrenaturales.
Discriminación:
1. Acceso a la educación: Los niños gitanos enfrentan dificultades para acceder a la educación
formal.
2. Acceso al empleo: Los gitanos adultos enfrentan discriminación laboral y dificultades para
encontrar trabajo.
3. Acceso a la vivienda: Los gitanos enfrentan dificultades para acceder a viviendas dignas y
seguras.
4. Violencia y hostigamiento: Los gitanos son víctimas de agresiones físicas y verbales.
5. Institucional: La policía y otras instituciones pueden tener un trato discriminatorio hacia los
gitanos.
Ejemplos específicos en Argentina:
1. En 2019, un estudio de la Universidad de Buenos Aires reveló que el 70% de los argentinos
tiene una opinión negativa sobre los gitanos.
2. En 2020, la Ciudad de Buenos Aires implementó un programa para "reubicar" a familias
gitanas en viviendas precarias, lo que fue criticado por organizaciones de derechos humanos.
3. En 2018, un grupo de gitanos fue expulsado de una plaza pública en Córdoba bajo el
argumento de que "estaban molestando" a los vecinos.
Organizaciones que trabajan contra la discriminación:
1. Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ)
2. Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)
3. Organización Nacional de los Pueblos Indígenas y Gitanos (ONPIG)
4. Red de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Promoción de los Derechos de los
Pueblos Gitanos (ROSC)
Idioma
La lengua gitana tradicional es el romaní, un idioma indoeuropeo surgido del sánscrito.
Un estudio del año 2003, publicado por la revista Nature, sugiere que el romaní está
relacionado con el cingalés, todavía hoy hablado en Sri Lanka. En la actualidad, sin embargo,
la mayoría de los gitanos del mundo habla la lengua del territorio en que habita, adaptándola
mediante el fenómeno llamado pidgin. Según algunas autoridade las lenguas gitanas se
agrupan de la siguiente manera:
grupo del Danubio: representado por los kalderash, lovara y curara;
grupo balcánico occidental: que comprende a istrios, eslovenos, javates y arlija;
grupo sinto: eftavagarja, kranarja, krasarja y eslovaco;
grupos rom: de Italia central y meridional;
grupo británico: romaní galés (ya desaparecido) y anglo-romaní;
grupo fínico;
grupo greco-turco o greco-romaní.
grupo ibérico: caló o hispano-romaní, que es una transposición léxica del vocabulario
romaní sobre la sintaxis y la gramática del castellano. Se habla en la península ibérica
por la población gitana. Erromintxela es el nombre que recibe el habla de los gitanos
del País Vasco (buhameak o ijitoak). Es una variante del idioma romaní, con grandes
influencias del euskera.
Además, este idioma recoge en sí mismo el propio itinerario irregular de los gitanos durante
los últimos mil años. Se pueden encontrar restos de vocabulario armenio (grast, caballo),
persa (ambrol, pera; angustr, anillo), eslavo (ledome, congelado) y griego (drom, camino;
kokalo, hueso), así como estructuras sintácticas de dialectos eslavos, del húngaro, del
rumano, del alemán o del castellano.
Religión
La mayoría de los gitanos son cristianos, pero muchos son musulmanes; algunos conservaron
su antigua fe del hinduismo de su patria original de la India, mientras que otros tienen su
propia religión y organización política. En partes del sudeste de Europa, particularmente en
Bulgaria, algunos gitanos que son musulmanes se identifican como turcos étnicos, y a lo largo
de generaciones han adoptado el idioma turco.El budismo Theravada influenciado por el
movimiento budista Dalit se ha vuelto popular en los últimos tiempos entre los gitanos
húngaros.
Algunos gitanos practican la brujería y la quiromancia.
Creencias
Los gitanos de la actualidad a menudo adoptaban el cristianismo o el islam, dependiendo de
cuál era la religión dominante en las regiones por las que habían migrado.Es probable que la
adhesión a diferentes religiones impidiera que las familias contrajeran matrimonios mixtos.6
En Europa del Este, la mayoría de los gitanos son cristianos ortodoxos, musulmanes o
católicos. En Bulgaria, Grecia, Moldavia, Rumania y Serbia, la mayoría de los habitantes
gitanos son cristianos ortodoxos. En Albania, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Macedonia
del Norte y Kosovo, la mayoría son musulmanes. En Croacia, la República Checa, Hungría,
Polonia, Eslovenia y Eslovaquia, la mayoría son católicos. En Europa Occidental, la mayoría de
los gitanos son católicos o protestantes. En Crimea y países de Oriente Medio como Turquía,
Egipto, Irak e Irán, la mayoría son musulmanes. En los Estados Unidos, la mayoría de los
gitanos se adhieren a alguna rama del cristianismo.
Deidades y santos
El beato Ceferino Giménez Malla es considerado recientemente un patrono de los gitanos en
el catolicismo romano.Santa Sara o Sara Kali, también ha sido venerada como santa patrona
en su santuario en Saintes-Maries-de-la-Mer, Francia. Desde principios del siglo XXI, se
entiende que Sara Kali es de hecho la diosa Kali, una deidad hindú traída de la India por los
antepasados refugiados de los gitanos; cuando los gitanos se cristianizaron, fue absorbida de
manera sincrética y venerada como una santa.
Hoy en día, cada vez más se considera a Santa Sara como «una diosa gitana, protectora de los
gitanos» y «un vínculo indiscutible con la Madre India».
Llegada a España
Los primeros documentos de la entrada de los gitanos en la península ibérica datan del siglo
XV, 12 de enero de 1425.Las relaciones entre la población local y los gitanos fueron en general
buenas durante el siglo XV.Sin embargo, a partir de 1469, con la llegada de los Reyes Católicos
al trono, la situación cambió del todo, presumiblemente a causa de la búsqueda de la
homogeneidad cultural en España.Las autoridades dieron a los gitanos un plazo de dos meses
para que tomaran un domicilio fijo, adoptaran un oficio y abandonasen su forma de vestir,
sus costumbres y su idioma, bajo pena de expulsión o esclavitud. Se buscaba la unificación de
los súbditos en toda la Península, siendo el ideal al alcanzar la centralización del poder
político, la existencia de una única religión, una única lengua, una única cultura y, por
consiguiente, una única manera de ser. De tal manera, las Cortes de Castilla de 1594 emitieron
un mandato tendente a separar a los «gitanos de las gitanas, a fin de obtener la extinción de
la raza»,vaticinando la política de las prácticas de esterilización que seguirían otros monarcas
europeos de la Edad Moderna. Antes, en la Navidad de 1571, se había producido una primera
redada contra gitanos varones76 y, posteriormente, aunque se desechó en 1611 la idea de
expulsar a los gitanos de los territorios peninsulares de la corona, en 1633 se promulgó una
nueva pragmática, por la que se negó a los gitanos el carácter de nación y se prohibió incluso
el uso del término gitano en el reino. Poco después, en 1639, se volvió a organizar una nueva
redada de gitanos varones con el fin de destinarlos a galeras para hacer frente a la campaña
de Cataluña.
La Gran Redada
Un acontecimiento que ha sido escasamente estudiado por los historiadores es la Gran
Redada de 1749, también conocida como Prisión general de Gitanos, una operación
autorizada por el rey de España Fernando VI y organizada por el Consejo de Castilla a través
de su presidente Vázquez de Tablada y del marqués de la Ensenada, que se inició de manera
sorpresiva y sincronizada en todo el territorio español el miércoles 31 de agosto de 1749, con
el objetivo inicial de arrestar a todas las personas gitanas y expulsarlas de los territorios
peninsulares. Sin embargo, la medida no llegó a buen fin, adoptándose el proyecto
encaminado a extinguir la etnia gitana a través de separar físicamente hombres y mujeres,
dándoles destinos útiles en los que emplearlos, en un encierro que había de durar hasta el fin
de sus días. Las mujeres quedarían recluidas en casas de misericordia, como la de Nuestra
Señora de Gracia de Zaragozaen tanto que los hombres lo serían en los arsenales. Finalmente,
fueron puestos en libertad en junio de 1765 los gitanos supervivientes que se hallaban aún
retenidos en estos complejos militares.
Migraciones a partir del siglo XVIII
La situación de persecución, junto a todas las leyes y pragmáticas que los discriminaban,así
como a causa del racismo y xenofobia, acentuó el carácter itinerante de las personas gitanas,
Cerradas las puertas a la América española, estas sólo se abrieron tras la promulgación de la
pragmática de 1783, produciéndose a lo largo del siglo XIX una segunda migración masiva de
gitanos hacia Europa y América, aprovechando las rutas europeas hacia el nuevo continente.
Siglo XX
La discriminación legal hacia los gitanos puede observarse en pleno siglo XX, más
precisamente en los artículos 4 y 5 del Reglamento de la Guardia Civil de 1943, donde se
especifica que los gitanos debían ser vigilados de forma especial.
Nomadismo
Un informe del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad afirma que actualmente
la mayoría de la población romaní-gitana está sedentarizada. Se distribuyen de manera
desigual por todo el territorio español, residiendo, particularmente, en las grandes ciudades
como Madrid, Barcelona, Sevilla, Granada, Málaga, Valencia, Zaragoza y Murcia; con una
mayor concentración en las comunidades autónomas de Andalucía, Comunidad Valenciana y
Cataluña. Asimismo afirma que la conjunción de factores históricos, sumados a otros
derivados de los rápidos procesos de cambio social, determina que la población española, por
su origen étnico y su diferencia cultural, en muchos casos, siga siendo aún objeto de
discriminación y rechazo.
La profesora Teresa San Román ha estudiado las diferentes medidas legislativas promulgadas
por las autoridades españolas y ha comprobado cómo existió desde el principio una
contradicción interna en la lógica de esas disposiciones: «La tendencia a la asimilación
durante el siglo XVII y la primera mitad del XVIII es creciente, pero se limitaban los lugares
donde poder asentarse, se restringen los oficios…». Los legalmente avecindados eran
expulsados una y otra vez, y la lógica de sedentarización forzosa/expulsión se sucederá en
todos los países y en todas las épocas.
La socióloga María Helena Sánchez indica que los castigos hacia la comunidad gitana en la
antigüedad recaían tradicionalmente sobre las poblaciones sedentarizadas, lo que hacía poco
atractivo el asentamiento. Al mismo tiempo, la restricción en el ejercicio de oficios conllevaba
el ejercicio de profesiones itinerantes y estacionales.
Argentina
La mayor parte de los primeros gitanos en Argentina emigraron desde los Balcanes,
principalmente en la segunda mitad del siglo XIX, y se dividen en dos grandes grupos: "rom"
(hablantes de romaní) y "ludár" (hablantes de rumano). Los gitanos del grupo rom llaman
"boiás" a los gitanos del grupo ludár; y estos llaman "burbéts" (de gurbetçi - "forastero", en
idioma turco) a los gitanos del grupo rom. Viven en diversos lugares del país; se dedican al
comercio de artesanías, joyas y automóviles. Muchos viven en ciudades, donde han formado
barrios gitanos, y otros viajan a otros países.