0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas16 páginas

Proteccion Radiologica II

Cargado por

jesica.s.pavon
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas16 páginas

Proteccion Radiologica II

Cargado por

jesica.s.pavon
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

DETECCIÓN Y MEDIDAS DE LAS RADIACIONES

El ser humano no puede percibir directamente las radiaciones ionizantes, (En esta parte
del texto nos debemos preguntar el por qué y para la respuesta nos podemos guiar con el
tema visto anteriormente RADIOBIOLOGÍA) por eso ha ideado procedimientos y aparatos
para detectar, medir, cuantificar y analizar las radiaciones ionizantes con la finalidad de
poder prevenir sus efectos perjudiciales y aprovechar las múltiples aplicaciones.

Hay tres formas de interacción

• Producción de carga

• Excitación de luminiscencia en algunos sólidos

• Disociación de la materia.

Cuando la radiación ionizante atraviesa un gas, provoca la ionización de una parte de sus

átomos, liberando así iones positivos y electrones negativos, por eso el gas que

inicialmente se comportaba como aislante eléctrico pasa a ser parcialmente conductor.

Midiendo la corriente eléctrica que circula puede deducirse la intensidad de la radiación

ionizante que lo atraviesa.

En ciertos sólidos transparentes, la radiación provoca la excitación de una fracción de sus

átomos, los cuales se desexitan inmediatamente emitiendo fotones luminosos. La medida

de la luz emitida permite medir y analizar la radiación ionizante de dicha excitación.

En otros casos, la cesión de la energía por la interacción de la radiación puede dar lugar
a disociación, proceso donde se rompen enlaces químicos produciendo alteraciones en la

constitución de la materia, un ejemplo es el ennegrecimiento de placas fotográficas.

Midiendo la intensidad se puede deducir la dosis de radiación que alcanzó dicha placa

fotográfica
.

En medicina, la medida de las radiaciones se realiza en dos situaciones con objetivos

distintos. En acciones se desea determinar la actividad de la fuente de radiación (el

detector se utiliza como contador de películas), y otras veces se quiere determinar el

efecto de un haz de radiación sobre el medio atravesado, en el punto donde se coloca el

detector (el detector se utiliza como dosímetro).

Se debe tener en cuenta que los equipos detectores de la radiación ionizante pueden
variar su respuesta en función del tipo y energía de la radiación, tasa de emisión, la

geometría y las condiciones ambientales en las que se realiza la medida.

En general un sistema de dosimetría​1 ​está constituido por un dosímetro​2​, por su lector y

por los equipos adicionales necesarios. En el documento del Organismo Internacional de

Energía Atómica TRS-398, se enumeran como parte del sistema de dosimétrica los

siguientes componentes: lector (electrómetro), dosímetros (cámaras), cables, conectores,

fundas, maniquíes y dispositivos de verificación de la


estabilidad.

DETECTORES DE IONIZACIÓN
GASEOSA

Los detectores de ionización gaseosa están compuestos por un recinto lleno de un gas a

la presión adecuada y disponen dos electrodos a los que se les aplica una tensión de

polarización, creando por tanto un campo eléctrico en el interior del volumen del
detector.

Como los gases son aislantes, normalmente no circula corriente eléctrica entre ambos

electrodos. Cuando la radiación ionizante alcanza el espacio entre los electrodos, el

campo eléctrico existente dará lugar a que las cargas eléctricas generadas se muevan

hacia los electrodos de signo contrario. Al variar la tensión de polarización aplicada a los

electrodos, varía la amplitud del impulso obtenido, estableciéndose varios tipos de

detectores de ionización gaseosa: cámara de ionización, contador proporcional, contador

de proporcionalidad limitada, contador Geiger y contador de descarga continua

1​El sistema de dosimetría se define como sistema que mide o evalúa, de forma directa

o indirecta, exposición,
​ kerma, dosis absorbida o cualquier otra magnitud dosimétrica.

​2 ​Aquella parte del sistema que gracias a su exposición a las radiaciones ionizantes y

debido a sus propiedades


​ físicas o químicas produce en ese momento o
posteriormente, la transducción de la magnitud dosimétrica a otra fácilmente medible
por el lector.
Cuando la tensión aplicada es baja, la radiación ionizante forma pares de iones que son

recolectados en los electrodos, pero el campo eléctrico es insuficiente para permitir la

recolección de algunos de los iones formados. Al aumentar la tensión, el campo eléctrico

creado es suficiente para que los iones formados alcancen los electrodos y sean

recolectados, creando así una ​zona plana ​donde la amplitud del impulso no aumenta

aunque se incremente la tensión. El detector trabaja en el régimen de ​cámara de

ionización.​ Tensión de trabajo 200-20


V.

Al aumentar el potencial eléctrico, los electrones adquieren energía suficiente para

producir ionizaciones secundarias en el gas del detector de forma que el impulso

observado es mayor que en la cámara de ionización. El campo eléctrico es tal que el

tamaño del impulso es proporcional a la ionización inicial, diciendo así que trabaja en la

zona proporcional.​ Tensión de trabajo alrededor de 500


V.

En la siguiente zona, el tamaño del impulso sigue aumentando con la tensión de

polarización, sin embargo, los numerosos iones positivos generados en las ionizaciones

producen una carga espacial que causa una disminución local del campo eléctrico, por

eso deja de ser proporcional al número de iones iniciales creados por la radiación

incidente, por eso el nombre ​proporcionalidad


limitada.​

Cuando se sigue aumentando la tensión, cerca de los 1.000 V, se produce el fenómeno

de avalancha, y la descarga ocasionada por la radiación ionizante se extiende a todo el

volumen del contador. Este régimen de trabajo se denomina ​zona Geiger, ​todos los

impulsos originados poseen la misma amplitud independientemente de la energía y

naturaleza de la radiación
incidente.

Finalmente, la entrada en la última zona supone que el detector alcanza la ​zona de

descarga continua, ​en la que el dispositivo puede dañarse irreversiblemente si se

mantiene en operación un cierto tiempo.


CÁMARA DE IONIZACIÓN

Las cámaras de ionización se clasifican, en función de la forma de sus electrodos, en

planas o cilíndricas, según estén dotadas de electrodos plano-paralelos o cilíndricos. Las

planas están formadas por un electrodo en forma de cilindro hueco, y el otro electrodo es

una varilla central. La pared exterior de la cámara debe ser delgada para que pueda ser

atravesada por la radiación que se quiere


detectar.

Por su modo de operar, pueden ser cámaras de corriente y cámaras de impulsos. Las

cámaras de corriente detectan el efecto promedio que producen las radiaciones en su

conjunto al interactuar con el gas. Esto da lugar a una corriente eléctrica que se

relacionará con la magnitud dosimétrica para la cual se ha calibrado el detector.

Además, como la corriente generada en la cámara es muy pequeña, se amplifica

previamente mediante un circuito electrónico que constituye un amplificador lineal. Las

cámaras de corriente resultan muy adecuadas para medidas dosimétricas en las que

interesa conocer el efecto global que las radiaciones ionizantes producen. En las
cámaras

de impulsos se mide cada suceso producido por la radiación individualmente. La altura de

los impulsos proporciona además información sobre la energía de la radiación incidente.

Las cámaras de ionización se usan preferentemente para la detección de fotones

(radiación X y gamma) y de partículas beta.

CONTADOR
PROPORCIONAL

En el caso de los contadores proporcionales, no todas las geometrías de electrodos son

igualmente favorables. En un contador con electrodos plano-paralelos, la intensidad de

campo eléctrico necesaria para llegar a la zona de multiplicación requiere una tensión de

polarización muy alta. Por esta razón, en contadores proporcionales como en contador

Geiger, se emplea por lo general una geometría coaxial, de cátodo cilíndrico y ánodo en

forma de un hilo metálico muy


fino.

El contador proporcional trabaja satisfactoriamente como espectrómetro e usa en medida

de actividades muy bajas en muestras ambientales o como detectores de partículas alfa,

beta y
neutrones.

Los contadores Geiger son meros contadores de las partículas ionizantes que alcanzan el

volumen sensible del detector. Los impulsos medidos alcanzaron toda la misma amplitud,

independientemente de la ionización primaria producida por la radiación. Por eso resultan

así mucho más sensibles que las basados en cámaras de ionización y son más

adecuados para medir niveles de radiación muy bajos.

DETECTORES DE CENTELLEO

La interacción de la radiación ionizante en medios materiales tiene como consecuencia

una absorción parcial o total de la energía por el medio. Esta energía cedida de lugar

principalmente a procesos de excitación e ionización, y es también convertida en calor de

la mayor parte de sustancias. Ciertos compuestos cristalinos, materiales luminiscentes,

tienen la propiedad de remitir una parte de la energía absorbida en forma de luz visible o

ultravioleta. Esta propiedad permite una variable en los sistemas de detección, los

llamados detectores de centelleo, formados por una sustancia luminiscente y un

dispositivo fotoeléctrico llamado fotomultiplicador que convierte los destellos luminosos en

impulsos eléctricos y mide la luz emitida por la sustancia luminiscente. Este detector es

capaz de funcionar como espectrómetro, con las ventajas adicionales, de un alto

rendimiento de detección y un tiempo de resolución corto.

Los detectores de centelleo se caracterizan esencialmente por:

• Una respuesta en tiempos muy rápida.

• Buena linealidad en energías dentro de un amplio intervalo.

• Buena sensibilidad a la radiación.

• Pobre resolución en energías.

• Capacidad de discriminación por forma de impulso.


DOSIMETRÍAS PERSONALES

Los dosímetros personales pueden ser dosímetros activos o dosímetros pasivos según

requiera o no de una fuente de alimentación para su funcionamiento. Los dosímetros

pasivos (películas fotográficas, dosímetros termoluminiscentes, emulsiones nucleares o

dosímetros de trazas, dosímetros fotoluminiscentes, etc.) integran la dosis durante su

exposición sin necesidad de estar conectados a los instrumentos de medida. Los

dosímetros activos tienen una respuesta inmediata y continua durante su operación y

proporcionan, en tiempo real, información sobre la dosis acumulada y la tasa de dosis.

Algunos pueden emitir alarma.

TERMOLUMINISCENTES

La termoluminiscencia consiste en la emisión de luz cuando un material es calentado tras

haber sido expuesto a radiaciones ionizantes. Los materiales termoluminiscentes son

sólidos aislantes o semiconductores en los que la radiación ionizante inducen la creación

de pares electrón-hueco que permanecen atrapados en los defectos de la red cristalina

hasta que el material expuesto es calentado posteriormente.

El empleo de la luminiscencia en dosimetría requiere que la luz emitida por el material

termoluminiscente durante el proceso de lecturas sea recogida por un tubo

fotomultiplicador y que exista una electrónica asociada conectada a un sistema

informático en el que se capture y almacene la información de la lectura


dosimétrica.

Los dosímetros termoluminiscentes usados es dosimetría personal, combinan varios

detectores de uno o varios materiales termoluminiscentes, de propiedades dosimétricas

complementarias, alojados bajo filtros de materiales de espesor y composición

adecuados. Ello permite la aplicación de algoritmos de cálculo de dosis, basados en la

relación entre la lectura individual de cada detector, de forma que se aporte información

adicional sobre el campo de radiación para una más correcta evaluación de la dosis

equivalente personal.
Entre las ventajas se destaca su reutilización, su linealidad de respuesta frente a la

energía, la evaluación de campos mixtos, su equivalencia a tejido, su bajo coste, su

facilidad de manejo, su bajo nivel de pérdida de señal, su bajo peso, su reducido


volumen, que o necesita baterías y su facilidad para informatizar el proceso de lectura.

DOSÍMETROS DE PELÍCULA

El dosímetro de película está formado por una película fotográfica colocada en el interior

de una carcasa protectora que contiene los filtros apropiados para el tipo de radiación que

se va a detectar.

Las películas fotográficas usadas en dosimetría en radiaciones consisten en una


emulsión compuesta por cristales microscópicos de bromuro de plata suspendidos en un
medio gelatinoso. En el proceso de revelado de la película los iones de plata se reducen
a la plata metálica en la imagen latente produciendo un ennegrecimiento permanente de
la placa. Mediante los procesos de fijado y lavado se eliminan las partículas de bromuro
de plata que no han sido afectadas por la radiación. Posteriormente, se mide con un

densitómetro la densidad óptica o ennegrecimiento de las distintas zonas de la película

revelada, y es dicha magnitud la que se relaciona con la dosis de radiación mediante el

proceso de calibrado.

Entre las ventajas de las películas destacan que permiten una evaluación selectiva en

campos mixtos, aporta información sobre el tipo y energía de la radiación, constituyen un

registro permanente, permiten reevaluar la dosis, tienen bajo peso y no necesitan

baterías. Como desventajas tendrían que no son reutilizables, el proceso de revelado y la

evaluación de dosis son complejos y difíciles de automatizar, el límite inferior de


detección

es demasiado elevado, presentan problemas de saturación a dosis altas, el proceso de

relevado debe hacerse en condiciones de prácticamente oscuridad y el materia

fotográfico es inestable frente numerosos factores ambientales tales como la luz, calor,

humedad, entre
otros.

DOSÍMETROS ELECTRÓNICOS DE LECTURA


DIRECTA

Los dosímetros electrónicos usados en dosimetría personal están basados en dos tipos
de detectores: tubos Geiger-Müller y semiconductor. Los tubos Geiger-Müller miden la

ionización producida en el volumen activo, por lo que en estos dispositivos el tamaño esta

determinado por el volumen de gas necesario para detectar la radiación. Los detectores

de semiconductor utilizan los pares electrón-hueco generados por la radiación en la zona

activa del detector. El detector está polarizado y se crea un campo eléctrico que onduce

las cargas creadas hacia un circuito externo, que consta de un electrómetro y que

permite medir la carga colectada.

MEDIDA DE LA DOSIS EN HAZ DIRECTO EN RADIODIAGNÓSTICO

En radiología diagnóstica se realizan medidas de dosis en haz directo para estimar las

dosis recibida por los pacientes y para caracterizar el haz de radiación. Estas medidas se

realizan fundamentalmente para establecer y comprobar los procedimientos de buenas

prácticas que permiten la optimización de la protección del paciente y para determinar los

riesgos de forma que las técnicas diagnósticas puedan ser adecuadamente justificadas, y

los casos de sobreexposición accidental investigados.

Para la medida de dosis en el haz directo se utilizan fundamentalmente cámaras de

ionización de díselo apropiado, detectores de semiconductor o dosímetros

termoluminiscentes. Las medidas realizadas en el aire se suelen hacer con cámaras de

ionización o con detectores de semiconductor, mientras que las realizadas en la


superficie

del paciente se efectúan con dosímetros termoluminiscentes, ya que producen menos

artefactos en la imagen y tienen en cuenta la radiación retrodispersada por el propio

paciente
.

Las magnitudes producto dosis-área (PDA) y dosis absorbida en aire en la superficie de

entrada del paciente (DSE) son directamente medibles y proporcionan una forma

adecuada de monitorizar la dosis que reciben los pacientes.

PROTECCIÓN RADIOLÓGICA EN INSTALACIONES DE


RADIODIAGNÓSTICO

Y MEDICINA NUCLEAR
La protección radiológica es el elemento fundamental en las instalaciones de

radiodiagnóstico y de medicina nuclear, tanto en el diseño de las instalaciones y de los

equipos como en la operativa y en la formación del personal. Hoy en día es inimaginable

la medicina sin las imágenes que son proporcionadas por los equipos de radiodiagnóstico

o medicina nuclear, desde una proyección simple, mamografías, imágenes dentales,

tomografías, las gammagrafías, el PET o la fluoroscopia.

No obstante, a pesar del beneficio su uso está sujeto también a un riesgo que hoy en día,

es perfectamente conocido y cuantificado. Por eso, se puede afirmar que el uso de

radiaciones ionizantes en medicina aporta más beneficios que riesgos, siempre y cuando

se haga en condiciones correctas de justificación y optimización.

La protección radiológica es una disciplina científica y tecnológica cuyo objetivo en el

ámbito médico es garantizar que los procedimientos médicos que utilizan radiaciones

ionizantes se desarrollen en condiciones de seguridad, es decir, que las dosis recibidas

sean lo más bajas posible.

PRINCIPIOS GENERALES DE LA
PROTECCIÓN RADIOLÓGICA

La protección radiológica se sustenta en tres principios fundamentales propuestas, con

criterios científicos, desde la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP).

​ os dos primero se aplican


Estos principios son la ​Justificación, Optimización y limitación. L

en cualquier situación, pero l tercero no será de aplicación en el caso de que el sujeto que

se va a proteger sea un paciente sometido a estudios diagnósticos o terapéuticos con

radiaciones ionizantes.

Justificación​, este principio establece que cualquier actividad humana en la que se

utilicen radiaciones ionizantes deberá siempre conducir a un beneficio social neto


superior al detrimento que conlleve, entendiendo por detrimento las consecuencias no
deseables y perniciosas derivadas del uso de esas radiaciones.

​ na vez una práctica está justificada, puede realizarse, ́ pero es obligación


Optimización, u

de las autoridades de cada estado garantizar que el detrimento derivado de su ejecución


sea lo menos posible, teniendo en cuenta factores económicos y sociales. Para ello

deberá:

• Garantizar la optimización (reducción razonable) de las dosis recibidas.

• Disminuir al mínimo el número de personas expuestas.

• Reducir la probabilidad de que se produzcan exposiciones accidentales.

Este principio suele postularse mediante el llamado criterio ALARA (as long as
reasonably achievable) o en castellano <tan bajo como sea razonablemente posible>.

Limitación​, en la mayoría de actividades humanas en las que se hace uso de raciones

ionizantes, este no solo debe ser justificado y optimizado sino que además deberá

limitarse de manera que ningún sujeto participante en dicha actividad supere la dosis de

radiación por encima de unos ciertos límites.

PROTECCIÓN RADIOLÓGICA
OPERACIONAL

La protección en el medio sanitario se dirige a tres grupos: ​pacientes, profesionales ​y

público en general (​ resto de las personas involucradas familiares, otros profesionales,

etc.). Se entiende como protección radiológica operacional aquella constituida por una

serie de medidas y protocolos tendientes a reducir las dosis para pacientes, profesionales

y público en general involucrados en la práctica clínica habitual de los servicios de

radiodiagnósticos y/o medicinas nuclear. Los tres factores básicos que se usan como

herramientas para mejorar los niveles de protección son:

Distancia: ​el factor distancia a la fuente de radiación hace variar drásticamente los
niveles de dosis (y de riesgo).

Tiempo​: el factor tiempo es todavía más intuitivo que el anterior. A menores tiempos de

exposición, menores dosis recibidas. Tiempo y dosis son directamente proporcionales.

Blindaje​: interponer barreras de materiales que absorben parte de la radiación, entre la

fuente y las zonas que se van a proteger, permitirán también reducir las
dosis.

CLASIFICACIÓN Y SEÑALIZACIÓN DE ZONAS DE


TRABAJO
Las distintas zonas de una instalación de medicina nuclear o de radiodiagnóstico deberán

estar clasificadas, en función del riesgo de exposición y teniendo en cuenta la

probabilidad y magnitud de las exposiciones, en las siguientes categorías zonas ​vigiladas


y zonas ​controladas,​ estas últimas podrán ser de ​permanencia limitada, permanencia

reglamentada o de acceso prohibido​. Cada una de estas zonas de trabajo estarán

convenientemente delimitadas e identificadas mediante señales con forma de trébol

sujetas a un código de colores que permite distinguir una de otras. Además, estas
señales informarán del tipo de riesgo: irradiación externa, contaminación o ambos

simultáneamente
.
En el primer caso, se utilizara un trébol bordeado de puntas radiales; en el segundo caso,

el trébol se encontrara en un campo punteado de fondo; e el tercer caso, se usarán

ambas simbologías: puntas radiales más campo punteado de fondo. El acceso a las

zonas vigiladas y controladas deberá estar limitado a las personas autorizadas al efecto.

Estas personas deben haber recibido la formación adecuada al riesgo en cada zona.

CLASIFICACIÓN DE TRABAJADORES EXPUESTOS

Los trabajadores profesionales expuestos se clasifican, según el RPSRI, en dos

categorías:

Categoría A​: pertenecen a esta categoría aquellos trabajadores que, por las condiciones

en las que se realiza su trabajo, puedan recibir una dosis efectiva superior a 6 mSv por

año oficial.

Categoría B​: pertenecen a esta categoría aquellas personas que, por las condiciones en

las que realiza su trabajo, es muy improbable que reciban dosis superiores a 6 mSv por

año oficial.

EVALUACIÓN DE LA EXPOSICIÓN Y DOSIMETRÍA PERSONAL DE


TRABAJADORES

El RPSRI establece dos tipos de vigilancia dosimétrica la ambiental y la de los

trabajadores:

Procedimientos para la vigilancia del ambiente de trabajo​: comprenderán la medición de


las tasas de dosis externas (en el caso de riesgo de irradiación externa) y la medición de

las concentraciones de actividad en el aire y la contaminación superficial (si además

existe riesgo de contaminación).

Procedimientos para la vigilancia individual de los trabajadores:​ las dosis recibidas por los

trabajadores estarán sujetas a una ​determinación ​periódica con una frecuencia no

superior a 1 mes, para la dosimetría interna, de aquellos trabajadores que están

expuestos a riesgo de incorporación de radionucleidos:

• Trabajadores expuestos de ​categoría A​: será obligatorio el uso de dispositivos

(dosímetros) personales e individuales que mejorar la dosis externa.

Adicionalmente, en caso de exposiciones pocos homogéneas, podrán usarse


otros

dosímetros específicos para la medida de dosis en las zonas del organismo más

afectadas. En el caso de riesgo de contaminación interna, será obligatoria la

realización de las medidas o análisis pertinentes para evaluar las dosis

correspondientes
.

• Trabajadores expuestos de ​categoría B​: las dosis individuales se podrán estimar a

partir de los resultados de la vigilancia realizada en el ambiente de


trabajo.

VIGILANCIA SANITARIA DE TRABAJADORES


EXPUESTOS

En el reglamento sobre protección sanitarias contra las radiaciones ionizantes establece

que todos los trabajadores profesionalmente expuestos de categoría A deberán superar

un examen médico previo a su incorporación y, después, exámenes médicos periódicos

que se realizarán, al menos, cada 12 meses.


Estos pueden ser:

• ​Apto: ​para aquellos trabajadores que puedan realizar las actividades que implican

riesgo de exposición asociado al puesto de


trabajo.

• ​Aptos, en determinadas condiciones​: para los que pueden realizar las


actividades que implican riesgo de exposición asociado al puesto de trabajo,

siempre que se cumplan las condiciones que al efecto se establezcan, basándose

en criterios
médicos.

• ​No aptos:​ para los que no podrán desarrollar su labor en puestos que impliquen

riesgo de exposición, debido a que no hayan superado las pruebas médicas

correspondientes
.

TRABAJADORAS
GESTANTES

Las mujeres gestantes, expuestas a radiaciones ionizantes como consecuencia de su

actividad profesional, representan un caso especial, al requerir medidas adicionales de

protección radiológica con el objetivo de proteger al feto.

DISEÑO DE INSTALACIONES BLINDAJE ESTRUCTURALES

La protección radiológica juega un papel destacado en el diseño de las instalaciones. De

ello dependerá, en gran medida, las dosis de radiación recibidas por las personas

implicadas en los procedimientos o personas que permanecen cerca de esas

instalaciones. Por blindajes estructurales aquellos que forman parte de la misma

instalación y cuya presencia y función están garantizadas. Se habla de los blindajes en

paredes, techos, suelos, ventanas, puertas, etc. Su presencia se establece en la fase de

diseño de la instalación. En general, los factores que deben considerarse para el cálculo

del tipo y espesor de blindajes para instalar son:

• Tipos de radiación (y su energía) que se van a usar en la instalación que se debe

blindar
.

• Cantidad de radiación que alcanza cada una de las barreras.

• Uso de las salas adyacentes.

Con estos factores puede calcularse el llamado factor de atenuación, que se le requiere a

cada barrera; una vez calculado dicho factor, es necesario ver si los materiales de
construcción presentes en la sala garantizar dicha atenuación. De no ser así, debería

añadirse algún material adicional como el plomo o el hormigón.

BLINDAJES NO ESTRUCTURALES

En ocasiones, es necesario permanecer total o parcialmente fuera de la protección de los

blindajes estructurales, y en esos casos suele requerirse el uso de protecciones

adicionales que permitan mantener los límites de dosis y optimizar el riesgo asociado.

Este material de protección se clasifica en dos categorías prendas de protección y otros

dispositivos de protección.

PRENDAS DE PROTECCIÓN
RADIOLÓGICAS

Desde el punto de vista de protección de riesgos laborales, están consideradas como

elementos de protección individual. Las más extendidas son el delantal, el collarín de

tiroides, las gafas y los guantes de protección radiológica. Su uso se circunscribe

preferentemente a las salas de intervencionismo radiológico, cardiológico, quirófanos y en

general en el uso de equipos de rayos X de diagnóstico.

Otros dispositivos que actúan como blindajes y que se pueden encontrar en los servicios

de medicina nuclear y sala con equipos de rayos X son:

• ​Pantallas acristaladas de protección radiológica en medicina nuclear​, son

blindajes transparentes detrás de los cuales el técnico prepara las dosis o hace las
elusiones del radiofármaco.

• ​Protectores de jeringas o de viales​, son blindajes con alojamientos cilíndricos de

distintos diámetros en cuyo interior se colocan viales, frascos o jeringas que

contienen o pueden contener isótopos radiactivos.

• ​Pantallas acristaladas de protección radiológica en alas de intervencionismo​,

son pantallas acristaladas normalmente colgadas de un sistema articulado de

suspensión-techo que pueden situarse en distintas posiciones y rentarse de


diferentes maneras.

PACIENTES
GESTANTES

La exposición a la radiación de las mujeres embarazadas, al igual que la de los pacientes

pediátricos, es uno de los aspectos más sensibles en el ámbito de la protección

radiológica. Dicha actitud tiene su base en el hecho de que desde hace tiempo se sabe

que la exposición ​in útero ​comporta riesgos claramente más elevados que la exposición

de un adulto.

En el caso de las mujeres gestantes, será preceptiva la estimación de la dosis recibida en

el útero.

Los criterios generales para tener en cuenta son los siguientes:

• Cuando se lleven a cabo exploraciones o procedimientos con rayos X a mujeres,

siempre se habrá de considerar la posibilidad de que la paciente esté o pueda

estar embarazada.

• Si la prescripción de la prueba que se va a realizar se ha hecho con conocimiento

previo de la situación de embarazo de la mujer afectada, el médico prescriptor

debe valorar y justificar la necesidad de esta.

• Si la situación de embarazo se determina cuando la mujer llega para someterse a

la prueba de rayos X, será el propio servicio de radiodiagnóstico el que deberá

realizar una evaluación.

• Si la situación de embarazo no se descubre hasta después de haberse llevado a

efecto la prueba o el procedimiento con rayos X, cualquiera que sea el profesional

que tenga conocimiento de ello deberá informar, sino fuera el mismo, al radiólogo

o médico responsable.

• Se tendrá en cuenta que, en general, si están convenientemente justificadas y se

adoptan las medidas de protección adecuadas.


• Se procurará que la información que se dé sobre riesgos y beneficios de las

exploraciones y procedimientos con rayos X se adecuada, comprensible y

suficientemente formulada para que permita una valoración personal por la

afectada, o en su caso por su representante legal, sin provocar por ello estados de

ansiedad contraproducentes.
Bibliografía: Manual para
Técnico Superior en Imagen
Diagnóstica y Medicina Nuclear
Ed. Panamericana 2016.

También podría gustarte