4.
Experimentos de química
La química es la ciencia que estudia la composición y las propiedades de la materia, y las transfor-
maciones que experimenta durante una reacción química.
La química tiene su origen en la práctica de la alquimia, desarrollada durante más de 2.000 años.
Actualmente, es una de las ciencias que más aplicaciones tiene tanto en la industria como en la so-
ciedad en general, gracias a los conocimientos que nos proporciona acerca de la estructura de los
átomos, de la formación de mecanismos complejos, y gracias a la creación de nuevos materiales,
que han mejorado nuestra calidad de vida.
4.1 Reacciones efervescentes
El dióxido de carbono es uno de los gases que encontramos más habitualmente a nuestro alrededor:
en el aire que exhalamos, en las bebidas carbonatadas, en un bizcocho cuyo volumen aumenta gra-
cias a la levadura en polvo. Además de ser uno de los gases invernadero más abundantes.
En las actividades de este apartado descubriremos este gas y algunas de sus aplicaciones.
4.1.1. El globo que se infla
Materiales:
- Vinagre
- Bicarbonato
- Una botella de plástico
- Un globo
- Un embudo
Experimenta y observa:
Echa 4 o 5 cucharadas de vinagre en la botella de plástico. Te aconsejo que primero infles un poco
el globo y dejes salir el aire para que sea más fácil inflarlo después. Rellena el globo con 2 cuchara-
das de bicarbonato con la ayuda del embudo. Engancha el globo a la boca de la botella con cuidado
de que no caiga su contenido en el interior. Cuando el globo ya esté bien sujeto a la botella, levánta-
lo y deja caer su contenido en el interior de la botella. Verás cómo reacciona el vinagre con el bicar-
bonato, y se produce una reacción efervescente en la que se generan burbujas de gas que escapan de
la botella e inflan el globo.
¿Por qué?
Al mezclar el vinagre y el bicarbonato se produce una reacción química entre un ácido, que es el vi-
nagre, y una base, que es el bicarbonato. Uno de los productos de esta reacción es un gas, el dióxido
de carbono, que se libera en forma de burbujas. Este gas enseguida se expande, escapando de la bo -
tella, choca contra las paredes del globo y hace que éste se infle.
¿Sabías que…?
Algunas bebidas como el cava o la cerveza contienen gas que se genera de forma natural debido a la
acción de determinadas levaduras. Sin embargo otras bebidas envasadas, que llamamos
carbonatadas, contienen gas (dióxido de carbono) que se introduce de forma manual en la bebida. El
proceso de envasado de estas bebidas se realiza con la parte líquida a muy baja temperatura y el gas
se introduce a alta presión. Al abrir la lata o la botella, el gas que está sobre el líquido está a mayor
presión que el exterior, y escapa con su sonido característico. El gas disuelto en el líquido va
escapando poco a poco en forma de burbujas.
Diseña tu propio experimento:
Mide con exactitud las cantidades de vinagre y de bicarbonato que utilizas y también la cantidad ge-
nerada de gas, con ayuda de una báscula. Existen vinagres de distintos tipos y distintos grados de
acidez. ¿Cómo afecta esta acidez a la reacción química?
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4.1.2. Extintor casero
Materiales:
- Bicarbonato
- Vinagre
- Velas de té
- Jarra transparente
- Cerillas
Experimenta y observa:
Echa 3 cucharadas de bicarbonato en la jarra y añade un vaso de vinagre. Observa todas esas
burbujas de gas que se forman. Ahora deja reposar la mezcla hasta que acabe de burbujear.
Mientras, coloca varias velas en fila sobre la mesa y enciéndelas con la cerilla. Entonces vierte el
gas sobre las velas ¿Cómo? Simplemente inclina la jarra y déjalo caer. Tú no lo ves, pero el gas está
ahí y caerá sobre las velas antes que el líquido, apagándolas.
¿Por qué?
Cuando mezclamos vinagre y el bicarbonato, estos reaccionan químicamente, generando un gas: el
dióxido de carbono. Este gas es más pesado que el aire, por lo que no sale de la jarra y se queda
reposando en el fondo, justo por encima del líquido. Al inclinar el recipiente, este gas invisible, cae
sobre las velas y las apaga. El dióxido de carbono desplaza al oxígeno, que es necesario para la
combustión. Y así se extingue el fuego.
¿Sabías que…?
Una versión comercializada de este extintor casero la tenemos en los extintores de nieve carbónica.
En ellos el CO2 inicialmente está comprimido en el interior del extintor, donde su presión es alta.
Al accionar el extintor, el gas sale rápidamente, disminuyendo la presión y por tanto disminuyendo
también la temperatura. Al enfriarse el gas forma lo que llamamos hielo seco: partículas de CO2 en
estado sólido.
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4.1.3. Burbujas que suben y bajan
Materiales:
- Agua con gas o gaseosa
- Un vaso
- Fideos gruesos, maíz, arroz, gominolas, etc.
- Cronómetro
Experimenta y observa:
Llena el vaso de agua con gas. Echa tres o cuatro fideos gruesos y observa durante uno o dos minu-
tos lo que sucede en el interior del vaso. Verás cómo los fideos primero se hunden en el vaso y des-
pués ascienden hasta la superficie y se vuelven a hundir.
Elige de todos ellos el fideo más rápido y resérvalo para seguir experimentando con él.
Repite el experimento con otros materiales. Por ejemplo: granos de maíz o arroz, gominolas, etc. y
observa si el fenómeno se repite con todos ellos.
Elige el más rápido de cada uno de los materiales y haz una carrera final para determinar cuál de
todos es el más rápido y cronometra cuántas veces asciende y desciende en un minuto.
¿Por qué?
Cuando echas los fideos en el agua, inicialmente se hunden porque son más densos que el líquido.
Pero habrás observado pequeñas burbujas que se forman sobre el fideo. Estas burbujas son del
dióxido de carbono que inicialmente estaba disuelto en el agua y que, cuando encuentra una
superficie, como la del fideo o los granos de maíz o arroz, forma burbujas de gas. Cuando el
número de burbujas que se acumulan alrededor es grande, se elevan hasta la superficie (arrastrando
con ellas los fideos). Allí, se escapan del líquido, y se expanden en el aire. Así que el fideo vuelve a
hundirse.
Diseña tu propio experimento:
Repite tu experimento con el agua a diferentes temperaturas: fría, y templada. ¿Se forman más o
menos burbujas? ¿Por qué crees que sucede?
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4.2 Reacciones químicas con cambios de color
En este apartado se incluyen algunas de las reacciones químicas más sorprendentes, ya que produ-
cen cambios en la pigmentación de las sustancias reactivas.
4.2.1. Pigmentos vegetales
Materiales:
- Col lombarda
- Agua
- Vasos
- Vinagre
- Bicarbonato
- Una botella de cuello ancho
- Una pajita
Experimenta y observa:
Corta la col en trozos e hiérvela durante unos 20 minutos. Separa el líquido de la cocción, que habrá
quedado teñido de color violeta. Ya tienes tu extracto de pigmentos vegetales. Coloca dos vasos so-
bre una superficie blanca y echa en cada uno de ellos dos cucharadas de extracto de col.
Mezcla en la botella una cucharada de vinagre y una cucharada de bicarbonato. Tapa la boca de la
botella y deja que se mezcle, produciendo el clásico burbujeo. Cuando la reacción haya terminado,
inclina suavemente la botella sobre uno de los vasos con extracto de col. Deja que caiga el gas (el
CO2) que se ha formado en la reacción, pero no el líquido.
Remueve la mezcla del vaso y comprueba cómo el líquido cambia de color.
Pon la pajita en el otro vaso, y sopla en el interior durante aproximadamente un minuto. Observa
cómo ahora también cambia el líquido de color.
¿Por qué?
El extracto de col lombarda que hemos obtenido es un indicador natural de pH. Reacciona cambian-
do de color según el carácter ácido o básico de la sustancia con la que lo mezclemos. Su color origi-
nal es violeta.
La reacción del vinagre y el bicarbonato genera dióxido de carbono. Al soplar, también expulsamos
dióxido de carbono. Este gas se disuelve parcialmente en agua, y se transforma en un ácido débil, el
ácido carbónico. Este ácido reacciona con el extracto de col y cambia el color de la mezcla.
¿Sabías que…?
Sumerge un papel absorbente en el extracto de col y déjalo secar. Después podrás dibujar sobre él
con agua con limón o agua con bicarbonato y obtendrás diferentes tonalidades
Diseña tu propio experimento:
¿Puedes encontrar en tu cocina otras sustancias que cambien de color al reaccionar con los extractos
de col y cúrcuma? ¿Qué podrías decir de su carácter ácido o básico?
¿Puedes encontrar en tu cocina otras sustancias que funcionen como indicadores naturales de pH?
Prueba con otras verduras de color morado: piel de berenj ena, alubias roj as, granada, arándanos,
etc.
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4.2.2. Detector de almidón
Materiales:
- Polvos talco
- Harina de maíz
- Harina de trigo
- Harina de arroz
- Azúcar glass
- Bicarbonato
- Tintura de yodo (betadine)
- Gotero
- Platos
Experimenta y observa:
Coloca una cucharada de cada una de las sustancias mencionadas en un plato. Observa su aspecto:
exteriormente tienen todas un aspecto similar. Todas también tienen una textura similar, al tacto. Sin
embargo la composición es diferente.
Diluye dos gotas de yodo en una cucharada de agua y deja caer una gota de la mezcla sobre cada
una de las sustancias que tienes en los platos. Observa lo que sucede: verás que algunas de las sus-
tancias se tiñen de color marrón (el color de la tintura de yodo), mientras que otras se tiñen de color
azul oscuro, incluso negro.
¿Por qué?
El almidón es un hidrato de carbono de origen vegetal, y que constituye una reserva de alimento
para las plantas. También tiene gran importancia para los seres humanos porque nos proporciona
gran parte de la energía que consumimos en forma de alimentos.
La tintura de yodo normalmente tiene color marrón. Pero en contacto con el almidón, se produce
una reacción química en la que se produce un cambio de color y adquiere un color azul fuerte o
negro.
Diseña tu propio experimento:
El almidón es un alimento de origen vegetal. Sin embargo, muchos fabricantes de fiambres añaden
almidón a sus productos, en forma de fécula de patata o almidón de maíz, a veces en alta proporción
(nos venden almidón a precio de jamón). Haz una prueba en tu cocina echando unas gotas de tintura
de yodo sobre diferentes embutidos en busca del almidón oculto en ellos.
Prueba también con otros alimentos, estos sí, de origen vegetal: manzana, patata, pan, etc.
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4.2.3. Transformando limonada en vino
Materiales:
- Agua
- Fenolftaleína (contenida en algunos medicamentos como laxantes)
- Alcohol
- Amoníaco
- Vinagre blanco
- Vasos o copas
- Mortero
- Colador
- Filtro de café
Experimenta y observa:
1. Prepara el vaso con “limonada”. En un mortero, parte unas pastillas de fenolftaleína y mez-
cla con una cucharada de alcohol. Filtra el líquido pasándolo por el colador y el filtro de
café. El resultado es un líquido amarillento, que mezclarás con un poco de agua para tener
un vaso de “limonada”.
2. En el segundo vaso echa unas gotas de amoniaco y lo déjalo a un lado como si estuviera va-
cío.
3. En el tercer vaso, echa unas gotas de vinagre y déjalo también como si estuviera vacío.
Muestra el vaso con “limonada”. Viértelo en el segundo vaso y el líquido adquirirá un color rosado
rojizo, similar al “vino”. Vierte ahora el “vino” en el tercer vaso, y perderá de nuevo su color trans-
formándose en “limonada”.
¿Por qué?
La fenolftaleína es una sustancia química que funciona como un indicador de pH. Su color cambia
en función del carácter ácido o básico de la sustancia con la que se mezcla. Cuando entra en contac-
to con una sustancia con un pH <8 (como por ejemplo, el vinagre), es incolora. Cuando se mezcla
con una sustancia con un pH>9 (como el amoniaco), adquiere un color violáceo, más o menos in-
tenso.
Diseña tu propio experimento:
Cuando tengas el agua convertida en vino, sopla en el líquido con ayuda de una pajita, hasta que se
vuelva de nuevo incoloro (debido al dióxido de carbono que emites al soplar)
Busca otras sustancias que cambien de color al mezclarlas con la disolución de fenolftaleína.
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4.3. Mezclas y disoluciones
En este apartado realizaremos experimentos para entender cómo se modifican las propiedades de las
sustancias al mezclarlas unas con otras. Y aplicaremos también algunos procedimientos para separar
los componentes de una mezcla.
4.3.1. Líquidos que no se mezclan
Materiales:
- Agua coloreada
- Vinagre
- Alcohol
- Aceite
- Vasos para realizar las mezclas
Experimenta y observa:
Mezcla los diferentes líquidos de dos en dos en los vasos, y anota tus observaciones. ¿Se mezclan?
¿Puedes observar los dos líquidos por separado?
Agita las mezclas y observa lo que sucede. Deja reposar la mezcla después de agitarla. ¿Ahora pue-
des identificar los componentes por separado? ¿Se te ocurre alguna manera de separar los dos líqui-
dos una vez mezclados?
Ahora experimenta con dos de los líquidos que no has conseguido mezclar: agua y aceite.
Echa dos cucharadas de aceite en un vaso. Añade unas gotas de agua coloreada sobre el aceite y re-
mueve. El agua formará unas bolitas de colores en el interior del aceite. Llena un vaso de agua y
echa sobre él unas gotas de la mezcla de aceite y bolitas de agua. Observa cómo el aceite queda so-
bre el agua y las bolitas se depositan en la superficie que separa el aceite y el agua. Al cabo de unos
segundos, las bolitas de colores entran en contacto con el agua, consiguen mezclarse con ella y se
produce una lluvia de colores.
¿Por qué?
Una mezcla es una sustancia formada por varios componentes, que no pierden sus propiedades por
el hecho de mezclarse (que no reaccionan químicamente).
Una mezcla homogénea es una mezcla en la que nos componentes no se pueden diferenciar a simple
vista. En el caso de líquidos, hablamos de disoluciones. Son mezclas homogéneas: el agua y el al-
cohol, o el agua y el vinagre. Una mezcla en la que los componentes se pueden diferenciar a simple
vista, es una mezcla heterogénea: como la del agua con aceite, o el vinagre con aceite.
El agua es una sustancia “polar”: sus moléculas están cargadas positivamente por un extremo, y ne-
gativamente por el otro. Así las moléculas de agua se atraen unas a otras, de forma similar a como
se atraen los polos de un imán. El aceite, es una sustancia “no polar”, no está cargada, ni positiva, ni
negativamente. Así, la estructura de las moléculas de agua no les permite juntarse con las moléculas
de aceite. Y cada uno de los líquidos permanece por separado.
Continúa experimentando:
Investiga los diferentes métodos que podrías utilizar para separar de nuevo los componentes de una
mezcla.
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4.3.2. Columna de densidades y flotabilidad
Materiales:
- Un vaso alto
- Miel
- Detergente líquido
- Agua
- Aceite
- Alcohol
- Colorante alimentario (opcional)
- Pequeños objetos: piezas de construcción de plástico, tomates cherry, canicas, pelotas de
ping pong, granos de legumbre, tuercas, tornillos, etc.
Experimenta y observa:
Prepara la misma cantidad de cada uno de los líquidos por separado. Echa unas gotas de colorante
diferente en el agua y en el alcohol para aumentar el contraste entre capas. Vierte los líquidos en el
vaso, uno a uno y lentamente en el siguiente orden: miel, detergente líquido, agua coloreada, aceite
y alcohol. Ten cuidado de no manchar las paredes del vaso con ninguno de los líquidos. Observa
cómo se forma una columna con los diferentes líquidos.
Echa, delicadamente, los diferentes objetos en la columna de líquidos y observa en qué capa se de-
posita cada uno de ellos.
¿Por qué?
Los líquidos que hemos utilizado, tienen todos diferentes densidades. Los líquidos como el agua, el
aceite o el alcohol, son menos densos que la miel o el detergente líquido. En nuestro experimento
hemos utilizado cantidades iguales de diferentes líquidos, y como tienen diferente densidad, su
masa también será diferente. Así los más pesados (mayor densidad) se depositan en la parte inferior
del vaso, y los más ligeros (los de menor densidad) se depositan en la parte superior.
Esta columna de líquidos nos sirve para experimentar con densidades de sólidos. Cuando introduci-
mos pequeños objetos, éstos se quedan depositados en las capas intermedias, según su densidad. La
pelota de ping-pong es el elemento menos denso de todos y queda depositado en la parte superior de
la columna.
¿Sabías que…?
El estudio de densidades se utiliza para conocer por ejemplo la graduación del vino en su proceso
de elaboración. Como el alcohol es menos denso que el agua, a mayor grado alcohólico, menor será
su densidad.
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4.3.3. Lámpara de lava
Materiales:
- Un vaso alto con un poco de agua
- Aceite
- Colorante alimentario
- Una pastilla efervescente
- Linterna (opcional)
Experimenta y observa:
Deja caer unas gotas de colorante en el agua, y remueve. Rellena el vaso con aceite. Viértelo sobre
el agua coloreada. Sitúate en una zona oscura, coloca una linterna bajo el vaso, apuntando hacia
arriba y deja caer la pastilla efervescente en el interior del vaso. Observa el efecto lámpara de lava
que se produce.
¿Por qué?
El colorante se disuelve en el agua, de manera que queda teñida. Cuando añades el aceite, queda
flotando sobre el agua, porque su densidad es menor. Al echar la pastilla efervescente, cae hasta el
fondo del vaso, porque su densidad es mayor. Pero allí, comienza a reaccionar químicamente con el
agua. El producto de esta reacción, son burbujas de dióxido de carbono, de manera que en la parte
inferior del vaso tienes una mezcla de agua y gas, cuya densidad es menor que la del aceite. Así que
asciende por el vaso hasta que llega a la parte superior, donde el gas se libera, y el agua cae de nue-
vo al fondo, gracias, de nuevo a su mayor densidad.
¿Sabías que…?
Las lámparas de lava que se comercializan como tal, tienen una base científica parecida, pero un
funcionamiento ligeramente diferente. Contienen dos líquidos, igualmente con diferentes
densidades, pero no tanto como el agua y el aceite. El líquido más denso cae al fondo, pero en la
lámpara de lava, la parte inferior se calienta: el líquido se expande, se hace menos denso y asciende
en la lámpara. Al alejarse de la parte inferior (la zona de luz), de nuevo el líquido se enfría, su
densidad aumenta, y vuelve a caer al fondo, para volver a repetir su ascensión.
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4.3.4. Filtro de agua
Materiales:
- Agua
- Tierra
- Una botella de plástico de 1,5 litros
- Arena
- Piedras de río
- Algodón
- Cúter
- Platos
- Coladores de diferentes tramas
Experimenta y observa:
Mezcla en dos vasos agua del grifo con unas cucharadas de tierra. Remueve bien y observa lo que
sucede. Reserva uno de los vasos, y déjalo en un lugar sin perturbaciones, y observa lo que sucede
al cabo de unas horas.
El objetivo es limpiar el contenido del otro vaso, separando el agua de la tierra. Para ello, fabrica -
mos un filtro de agua.
Recorta la parte inferior de la botella, gira la parte superior y colócala invertida sobre la base, a
modo de embudo. Destapa la botella y haz un agujero en el tapón, y vuelve a colocarlo. Filtra la are-
na, para obtener arena de dos grosores diferentes.
Finalmente rellena el filtro en el siguiente orden: coloca un poco de algodón cubriendo el tapón de
la botella. A continuación, arena fina. Después la arena más gruesa. Y finalmente las piedrecitas de
río.
Vierte el agua sucia sobre el filtro y observa cómo va atravesando las diferentes capas, hasta obte-
nerse agua clara a la salida del filtro.
¿Por qué?
El filtro funciona como varios coladores, pero a escala mucho menor, porque los huecos entre las
partículas de arena son microscópicos. Al montar las capas de arena de distintos grosores, consegui-
mos que en cada una de esas capas, el tamaño de los granos sea homogéneo. De esta manera, los
granos se distribuyen de manera que los huecos entre ellos son muy pequeños.
Así, las partículas de mayor tamaño quedan atrapadas en las capas superiores, y las de menor tama-
ño en las capas inferiores.
¿Sabías que…?
El agua que has obtenido es agua filtrada, libre de impurezas sólidas. Pero no es agua potable, ya
que el agua puede contener todavía gérmenes vivos, que pueden producir enfermedades.
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4.4 Cristalización
La cristalización es uno de los métodos que podemos utilizar para separar los componentes de una
disolución líquida. Gracias al proceso de ordenación de moléculas que supone la cristalización, uno
de los componentes de la mezcla se separa en una parte sólida, que llamamos cristal.
En este apartado se incluyen algunos de estos procesos de cristalización con sustancias de uso habi-
tual como azúcar y sal.
4.4.1. Piruletas de azúcar
Materiales:
- Agua
- Azúcar
- Cazo y fuente de calor
- Palitos de madera
- Pinza
- Recipiente alto de cristal
Experimenta y observa:
Mezcla en el cazo 2 partes de azúcar con una parte de agua y remueve hasta que el azúcar se disuel -
va completamente. Calienta la mezcla y a medida que se va calentando, añade más azúcar hasta que
la mezcla esté saturada, cuando ya no puedas disolver más azúcar (aproximadamente con una parte
más de azúcar). Aparta el cazo del fuego y deja que la disolución se enfríe un poco.
Mientras, sumerge uno de los palitos de madera en la disolución, “rebózalo” en el azúcar y déjalo
secar. Así conseguirás que algunos cristales de azúcar queden adheridos al palito.
Cuando estén secos, llena el recipiente de cristal con la disolución de azúcar. Y coloca dentro los pa-
litos, de manera que queden suspendidos en el interior del recipiente sin tocar ni el fondo ni las pa-
redes. Déjalos reposar en un lugar templado, para acelerar la evaporación del agua, y verás después
de unos días cómo se van formando cristales alrededor del palito formando una piruleta.
¿Por qué?
Si miras detenidamente el azúcar, verás que está formado por pequeños cristales de forma cúbica
(es la forma de ordenación de las moléculas de sacarosa). Cuando añades azúcar al agua, los crista-
les de azúcar se disuelven y forman una disolución. Cuando se alcanza el máximo de azúcar que
puede estar disuelto en agua, decimos que la disolución está saturada. Cuanto mayor es la tempera-
tura del agua, más azúcar puedes disolver.
Cuando disminuye la temperatura de la disolución, y además se evapora parte del agua, la disolu-
ción se encuentra en un estado de “sobre-saturación”. Las moléculas de azúcar comienzan a cristali-
zar en cuanto encuentran una pequeña semilla de cristal sobre la que crecer (los cristales de azúcar
adheridos al palillo)
¿Sabías que…?
Puedes utilizar estas piruletas para endulzar tu café de la mañana. Introduce la piruleta en el café ca-
liente, y agítalo ligeramente, de manera que se disuelva parte del azúcar de los cristales. Sácalo
cuando hayas añadido el azúcar adecuado, y reutilízalo las veces que quieras.
Diseña tu propio experimento:
Utiliza diferentes tipos de azúcar: blanco, moreno, panela, etc. y observa las diferencias en la crista-
lización de los diferentes tipos.
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4.4.2. Geodas en un huevo
Materiales:
- Agua
- Alumbre (sulfato alumínico potásico)
- Cáscaras de Huevo
- Recipiente ancho de cristal
- Cola blanca y pincel
Experimenta y observa:
El día anterior, prepara las cáscaras de huevo. Limpia las cáscaras con agua y elimina los restos de
la membrana que protege el huevo. Cubre la parte interior del huevo con una capa de cola blanca y
espolvorea con el alumbre. Elimina los restos de cristales de alumbre que no hayan quedado adheri-
dos a la cola, y deja secar.
Al día siguiente, disuelve unas cucharadas de agua en 2 vasos de agua y agita hasta que esté com-
pletamente disuelto. Añade, poco a poco, más alumbre hasta que veas que no puedes disolver más
(cuando comienza a depositarse en el fondo del recipiente). Separa la parte líquida del resto del fon-
do, echando el líquido en un nuevo recipiente de cristal. Finalmente, rellena los huevos con el líqui-
do que has obtenido. Opcionalmente, puedes añadir unas gotas de colorante alimentario. Y deja los
huevos en una zona aireada, hasta que se evapore el líquido del interior y se formen los cristales.
¿Por qué?
Para hacer crecer cristales, necesitamos primero una disolución saturada, en la que, para un
volumen y una temperatura determinada, tenemos la mayor cantidad posible de soluto disuelto. Una
disolución está sobresaturada, cuando tiene más cantidad de soluto de la que puede estar disuelta a
una determinada temperatura. Esta situación la conseguimos al dejar que se enfríe la disolución
(disminuye la temperatura) y además al dejar que se evapore parte de la disolución (la dejamos
destapada). Los cristales se forman mejor sobre una “semilla” que son los pequeños cristales
adheridos con cola a la superficie interna del huevo.
Las sustancias tienen una forma de cristalizar determinada, en función de cómo se ordenan sus
átomos. El alumbre cristaliza en forma de octaedros (dos pirámides unidas por sus bases). Pero si se
produce el crecimiento de muchos cristales, interfieren unos con otros y simplemente observamos
cristales de forma trapezoidal.
¿Sabías que…?
Esta sal de alumbre se utiliza también como mordiente en tintorería: para fijar los colores en
textiles.
Diseña tu propio experimento:
La ventaja de usar alumbre es la rapidez de su crecimiento y la abundancia de cristales. Pero puedes
repetir este experimento con otras sustancias más fáciles de encontrar, como sal, azúcar, bicarbona-
to, etc. y comparar los resultados.
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4.4.3. Cristales de sal
Materiales:
- Agua
- Sal
- Cazo y fuente de calor
- Recipientes de cristal transparentes
- Hilo de algodón, limpiapipas, plumas de manualidades, etc.
- Trozos de esponja.
- Pinzas
Experimenta y observa:
Llena un cazo con agua caliente y ve echando sal y agitando hasta que la sal se disuelva completa-
mente. Ve añadiendo más sal hasta que la mezcla esté saturada, cuando ya no puedas disolver más
sal, y precipite en el fondo.
Vierte la disolución en los recipientes de cristal, y con la ayuda de las pinzas coloca en el interior un
trozo de hilo, una pluma, o una figura hecha con el limpiapipas…de manera que queden suspendi-
dos sin tocar las paredes, ni el fondo del recipiente.
Observa la formación de cristales después de unos días.
¿Por qué?
Cuando añades sal al agua, los cristales se disuelven y forman una disolución. Cuando se alcanza el
máximo de sal que puede estar disuelto en agua, decimos que la disolución está saturada. Cuanto
mayor es la temperatura del agua, más sal puedes disolver.
Cuando disminuye la temperatura de la disolución, y además se evapora parte del agua, la disolu-
ción se encuentra en un estado de “sobre-saturación”. Las moléculas de sal comienzan a cristalizar y
lo hacen mejor sobre superficies irregulares como el hilo, el limpiapipas, o la pluma.
¿Sabías que…?
Aproximadamente sólo el 25% de la producción mundial de sal se dedica al consumo humano. La
sal se utiliza por ejemplo en la industria de elaboración del papel, y en la industria química, donde
la sal es una importante fuente de cloro utilizado para la fabricación de PVC y de ciertas cerámicas
Diseña tu propio experimento:
Mezcla arte y ciencia. Disuelve cristales de sal al agua coloreada. Utiliza estas disoluciones colorea-
das para hacer un dibujo sobre un papel y observa la textura que adquiere tu dibujo al evaporarse el
agua.
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4.4.4. Estalactitas y estalagmitas
Materiales:
- Agua
- Sal
- Cazo y fuente de calor
- 2 vasos
- Un plato
- Hilo de algodón
- 2 clips
Experimenta y observa:
Prepara una disolución saturada de sal en agua caliente. Vierte la disolución en los vasos y coloca el
plato entre los dos vasos. Corta un trozo de hilo de algodón, suficientemente largo como para que
cuelgue entre los dos vasos. Ata un clip a cada extremo del hilo, e introduce un extremo en cada
vaso, de manera que la cuerda cuelgue entre los dos vasos, sobre el plato.
Observa lo que sucede en los siguientes días.
¿Por qué?
La disolución saturada de agua sube por el hilo de algodón, debido al fenómeno de capilaridad, y
además cae por gravedad sobre el plato, cuando llega a la parte inferior del hilo. El agua de esa
disolución se va evaporando lentamente y la sal va formando cristales que cuelgan del hilo,
creciendo hacia abajo (semejantes a estalactitas) y cristales que crecen hacia arriba sobre el plato
(semejantes a estalagmitas)
¿Sabías que…?
Las estalactitas se forman debido a los depósitos de sales minerales que transporta el agua y qu ese
filtra a través de las rocas. Generalmente las estalactitas crecen en vertical, pero bajo determinadas
condiciones forman estalactitas excéntricas, que crecen el todas direcciones.
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4.5 Reacciones sorprendentes
Algunas reacciones químicas producen cambios sorprendentes: cambios de temperatura, cambios de
color, de aspecto. En este apartado te enseñamos algunas de estas reacciones que te ayudaran a des-
cubrir la cara más divertida de la química.
4.5.1. Calienta-manos casero. Experimento del “hielo caliente”
Materiales:
4. Vinagre blanco
5. Bicarbonato
6. Un cazo
7. Recipiente de cristal con tapa
Experimenta y observa:
Mezcla en el cazo ½ litro de vinagre con dos cucharadas de bicarbonato. Esta mezcla produce una
reacción efervescente, así que echa el bicarbonato lentamente sobre el vinagre para evitar que se
desborde la mezcla. Cuando la reacción efervescente haya finalizado, deberás hervir el líquido re-
sultante a temperatura media durante aproximadamente una hora. Apártalo del fuego cuando veas
que se empieza a formar una ligera costra sobre la superficie líquida. En ese momento, la mayor
parte del agua se habrá evaporado y tendrás una disolución muy concentrada.
Vierte el líquido lentamente en un recipiente de cristal y tápalo. Enfría el líquido en la nevera duran-
te aproximadamente ½ hora.
En los bordes y en el fondo del cazo se habrán formado pequeños cristales. Raspa esos cristales con
una cuchara y guárdalos en un plato para usarlos después.
Pasada la media hora, saca el recipiente de la nevera con mucho cuidado y destápalo. Coge con los
dedos una pequeña cantidad de los cristales, échalos sobre el líquido y observa. Verás que el líquido
cristaliza completamente en cuestión de segundos. Acerca tus manos al recipiente. ¿Notas cómo se
ha calentado?
Puedes reutilizar el líquido fundiendo de nuevo los cristales. Añade una pequeña cantidad de agua o
de vinagre y caliéntalo de nuevo hasta que se funda. Deja enfriar nuevamente en la nevera y podrás
repetir el experimento las veces que quieras.
También puedes construir esculturas de “hielo caliente”. Coloca un plato con un poco de cristal y
vierte sobre él la disolución enfriada.
¿Por qué?
Al mezclar el vinagre y el bicarbonato se produce una reacción química en la que se libera dióxido
de carbono en forma de burbujas de gas. Y se produce además acetato de sodio, que es el líquido
que hemos obtenido. Al hervir el acetato de sodio se evapora la mayor parte del agua de la mezcla y
obtenemos una disolución sobresaturada, que solidifica por debajo de los 54ºC. Al enfriar la mezcla
rápidamente en la nevera, esta disolución está “sobreenfriada”: se mantiene en estado líquido, aun-
que esté a una temperatura por debajo de su temperatura de solidificación. Este estado es inestable:
cualquier pequeña perturbación produce el ordenamiento de las moléculas, y su cristalización. En
este proceso de cristalización se libera energía en forma de calor.
¿Sabías que…?
El ácido acético se comercializa en forma de pequeñas bolsitas de gel que se utilizan como
calentador de manos.
Diseña tu propio experimento:
Este experimento, aunque muy sencillo es difícil de obtener a la primera. Así que prueba distintos
tipos de vinagre, distintas concentraciones, etc. hasta encontrar la proporción adecuada para un me-
jor resultado.
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4.5.2. Pañales superabsorbentes
Materiales:
8. Pañal de celulosa
9. Tijeras
10. Bandeja
11. Agua
Experimenta y observa:
Corta el pañal por la parte absorbente y observa el interior. Quizás consigas ver entre el algodón un
polvillo brillante. Extrae todo el algodón que puedas del pañal y colócalo en una bandeja. Ahora,
echa el agua poco a poco sobre el algodón del pañal y observa cómo al mojarse el algodón, inicial-
mente disminuye el volumen. Pero a continuación comienza a cambiar la estructura, se va gelatini-
zando y va aumentando visiblemente su tamaño. Además adquiere un aspecto muy similar a la nie-
ve. Nieve artificial, con la que podrás jugar y divertirte en cualquier época del año.
¿Por qué?
Ese polvillo que hemos observado es un polímero super-absorbente: el poliacrilato de sodio. Esta
sustancia es capaz de absorber hasta 80 veces su peso en agua. Al absorber el agua, adquiere la es-
tructura de un gel.
¿Sabías que…?
El poliacrilato de sodio es un polímero superabsorbente no tóxico y por eso se utiliza ampliamente
en pañales. Pero también se utiliza en agricultura, por sus propiedades absorbentes o como
decoración, en la elaboración de nieve artificial.
Diseña tu propio experimento:
Comprueba la cantidad exacta de agua que puede absorber un pañal de marcas diferentes.
¿Sabes que puedes encontrar pañales de diferentes tallas, según su capacidad absorbente? Mide la
cantidad de poliacrilato contenida en diferentes pañales y comprueba experimentalmente las dife-
rencias en su capacidad de absorción.
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4.5.3. Pasta de dientes de elefantes
Materiales:
- Agua oxigenada (al 6%)
- Levadura de panadería
- Agua tibia
- Colorante
- Detergente de lavavajillas
- Una botella de boca estrecha
Experimenta y observa:
Mezcla tres cucharadas de agua tibia con una cucharada de levadura y remueve hasta que la levadu-
ra se disuelva totalmente. Reserva esta mezcla.
Vierte en la botella una taza de agua oxigenada. Añade unas gotas de colorante, y una cucharada de
detergente líquido. Agita suavemente la botella para que se mezcle el contenido.
Vierte la mezcla de levadura y agua en la botella y observa la reacción química que se produce.
¿Por qué?
El agua oxigenada se descompone lentamente en agua y oxígeno gaseoso, que forma la espuma
blanca. Esta reacción se puede acelerar, mediante un catalizador. Para ello utilizamos la levadura,
que es un hongo que contiene una enzima llamada catalasa. Esta encima permite aumentar la reac-
ción de descomposición. El detergente se utiliza para que la espuma generada en la reacción sea aún
mayor.
¿Sabías que…?
El agua oxigenada se utiliza como desinfectante porque al aplicar agua oxigenada sobre una herida,
entra en contacto con la catalasa, que también está presente en la sangre, y se produce el oxígeno,
responsable de la limpieza y de las burbuj as que observamos. Este oxígeno oxida y
microorganismos que pudieran estar presentes en la herida.
Diseña tu propio experimento:
El agua oxigenada puedes encontrarla en diferentes concentraciones 3%, 6% o 30%, según la utili-
dad que tenga. Prueba con diferentes tipos y comprueba si se producen diferencias en la reacción
química que se produce.
Repite el experimento, sustituyendo la levadura por sangre (pueden ser restos de sangre en un enva-
se de carne o pescado) y observa la reacción química que se produce.
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4.5.4. La serpiente negra
Materiales:
- Bicarbonato sódico
- Azúcar glass
- Arena
- Un plato de cristal
- Alcohol de quemar o gasolina de mechero
- Un encendedor
Experimenta y observa:
Mezcla dos cucharaditas de bicarbonato sódico con dos cucharadas de azúcar glass. Llena el plato
de arena formando una montaña y haz un hueco en el centro. Rocía la arena con gasolina de meche-
ro y coloca encima la mezcla de bicarbonato y azúcar. Enciende el mechero y acércalo a la mezcla,
hasta que comience a arder. Observa lo que sucede.
¿Por qué?
Con la combustión, el bicarbonato se descompone en carbonato de sodio, vapor de agua y dióxido
de carbono. La combustión del azúcar produce vapor de agua y dióxido de carbono. Además el azú-
car se carameliza por la acción del calor. En este estado, el azúcar se infla por la acción del gas des-
prendido. Como resultado de la combustión se produce así carbonato y carbono inflado debido a los
gases que se generan en una forma que recuerda a una serpiente de color negro.
Diseña tu propio experimento:
Mide exactamente las proporciones de cada sustancia utilizada y comprueba experimentalmente la
mejor combinación para obtener óptimos resultados.
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4.5.5. Géiser de cola
Materiales:
- 1 botella de Cola de 2 litros
- Tubo de caramelos Mentos de menta
- Cartulina
- Celo
- Tijeras
- Un cuadrado de cartón
Experimenta y observa:
Haz un tubo de cartulina con ayuda del tubo de caramelos, y engánchalo con un celo. Recorta tam-
bién un cuadrado de cartón. Introduce 6 caramelos en el tubo de cartulina y colócalo sobre el cua-
drado de cartón. Abre la botella de cola y tápala con el cartón, colocando el tubo de cartulina justo
por encima de la boca de la botella. Sujeta el tubo con una mano y con la otra estira del cartón, de
manera que los caramelos caigan en el interior de la botella.
Observa cómo se produce un chorro de espuma que sale disparado de la botella en forma de géiser.
¿Por qué?
La explosión se produce por la liberación del dióxido de carbono a presión contenido en la cola. Pa-
rece que la rugosidad del caramelo ofrece muchos lugares donde las burbujas de CO2 pueden for-
marse, y la goma arábiga contenida por el caramelo reduce la tensión superficial de dióxido de car-
bono, permitiendo su rápida liberación.
¿Sabías que…?
Un géiser es en realidad una fuente termal que emite al aire una columna de agua caliente y vapor
de agua. Se produce por el calentamiento geotérmico de las aguas subterráneas.
Diseña tu propio experimento:
Repite tu experimento con otras bebidas carbonatadas, y comprueba cuál es la que produce la que
produce la reacción más explosiva.
Comprueba experimentalmente si la temperatura de la cola afecta a la explosividad de la reacción.
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