PR OC E D I M IE N T O: Or dinar io
M A T E RI A : C uidado Pe r s onal
D E M A N D A D NT E C ar m e n L uz Sánc he z R os ale s
RUT: 8.423.872 -4
D OM I C IL I O:
A ve nida O’Higgi ns N º1650,
de par tam e nto 1304, e dif ic io L e blón,
c om una y r e gión de A ntof agas ta
C OR R E O E L EC T R ÓN I C O
r e s ide nc iale lizabe th.c l@gm ail.c om
T E L É FON O
+ 56990078737
NIÑO D I L A M PA D IL L A SOT O
RUT 28.043.480 -9
D OM I C IL I O A ve nida O’Higgi ns N º1650,
de par tam e nto 1304, e dif ic io L e blón,
c om una y r e gión de A ntof agas ta
A B OGA D A PA T R OC I N A NT E : R uth Olive r a de la Fue n te
RUT: 15.427.917 -2
EMAIL: r utholive r ad@gm ail.c om
D OM I C IL I O:
A ve nida O’Higgi ns N º1650,
de par tam e nto 1304, e dif ic io L e blón,
c om una y r e gión de A ntof agas ta
DEMANDADO C A R L OS E N R I QUE SOT O B A R R OS
RUT: 17.249.223 -1
D OM I C IL I O: Calle Apalta Nº2066, Rosario,
Rengo, región de O’ Higgins
(ruta H-50 Nº2066)
DEMANDADO CLAUDIA MARÍA PA DI L LA
A GU I L E R A
RUT: 28.674.959 -3
D OM I C IL I O: Calle Apalta Nº2066, Rosario,
Rengo, región de O’ Higgins
(ruta H-50 Nº2066)
T E L É FON O + 56962467895
EN LO PRINCIPAL: Demanda de Cuidado Personal; PRIMER OTROSI:
Cuidado Personal Provisorio SEGUNDO OTROSÍ: Acompaña documen tos;
TERCER OTROSI: Se tenga presente; CUARTO OTROSI: Patrocinio y poder.
S.J. DE FAMILIA DE RENGO
Carmen Luz Sánchez Rosales , ch ilena, empresaria, cédula de iden tidad
número 8.423.872-4, do miciliada en Avenida O’Higgins Nº1650, depar tamen to
1304, edificio Leblón, co muna y región de Antofagasta , a US. Respetuosamente
digo:
En virtud de lo dispuesto en el ar tícu lo o ctavo inciso qu into d e la Ley
19.968 y demás normativa p ertin ente, v engo en demand ar el cuidado p ersonal de l
niño DILAM PADILLA SOTO, ch ilen o, estudian te, cédu la d e id entid ad
N°28.043.480-9, de 2 años de edad, con domicilio en Avenid a O’Higgins
Nº1650, departamento 1304, ed ificio Leb lón, comuna y r egión de Antof agasta,
en contra de su de su madr e biológica Claudia María Padilla Aguilera ,
empleada, cedu la nacional de id entid ad Nº 28.674.959-3, de nacionalidad
Bolivian a y respecto de su padre r egis tral Carlos Enrique Soto Barros ,
empleado, cédula n acion al d e id entid ad Nº17.249.223 -1, ambos domiciliados en
calle Apalta Nº2066, Rosario, Rengo, reg ión de O’Higgins (ruta H -50 Nº2066),
en razón de los siguientes fundamentos de h echo y derecho que paso a expon er:
HECHOS:
1. Que, desde el año 2023 estoy bajo el cuidado del niño Dilam Padilla
Soto, en una situación de hecho ya qu e su madre Claudia María Padilla
Aguilera de nacionalidad Bo liviana, decidió d ejar lo bajo mi
responsabilidad d esde su primer mes de vid a .
2. Que, para contextualizar a SS. se hace per tinente señalar:
• Claudia Padilla Aguilera, la madre d e Dilam er a una
trabajadora en mi empresa de hotelería , ella había llegado a
Chile en el mes de noviembre de 20222, embarazada de 8
meses, a trabajar, situación que en su estado le ser ía
complejo, prin cipalmen te por el av anzado estado de su
embarazo. Al poco tiempo de lleg ar a Chile y por la lógica del
transcurso del tiempo d io a luz a Dilam P adilla Soto. En esa
época yo le comen cé a ayudar en el cu idado de su h ijo,
producto de que, cuando el niño nació, se dio una
circunstan cia particular en la que ella y su hermana me
solicit aron ayuda.
La ayud a que me r equiri eron junto a Aracely, la hermana d e
Claudia fu e, que le facilitara una h abitació n de la resid encial
porque de lo contrario no le entreg arían a Dilam a
Claudia, cuando pregunte el porqué, ella me señaló que
habían encon trado co caín a en la sangr e d el recién nacido y
eso imposibilitaba la entr ega. E n virtud d e ello se abrió la
causa proteccion al P-158-2023 seguid a ante el Tr ibunal de
Familia de Antofagas ta . Ello se d ebía a qu e la madre
consumía en el embar azo alcoho l y drogas. En esa
oportunidad me p arecía una persona desvalida y que
necesitaba ayuda, me h ablab a de sus h ijos que ten ía en
Bolivia y me gener aba angustia y un sentimiento fraterno de
ayuda por ese niño pequ eño que, de no ayudarla, lo más
probable es que iría a un centro d e acog id a.
Ella, Claudia, tiene un acabado cono cimien to del sistema y en
esa época, me p idió que le ayud ara con un lugar para que la
asistente social creyera que ella estab a bien . Atendido lo que
señalé, yo acced í a ayudarla, todo r esultó bien y fin almente
con fecha 18 d e enero de 2023 le en tregaron a Dilam.
• Durante los meses de enero y febr ero d e 2023, permití a
Claudia Padilla qu e se alo jara en la residencial d e mi
propiedad ubicada en Antofag asta, ello con el objetivo de que
ese niño no quedara en el desamp aro, en un país desconocido
y sin más ayuda qu e su madr e. Sin emb ar go, dicha s ituación
no pudo mantenerse por mucho tiempo ya que ella estab a
siempre en estado de ebr iedad y se qu edaba dormida en
cualquier lugar . Yo le había encargado qu e abriera la puerta
de la residencial en retr ibución, pero ello er a imposible en ese
estado. Además, las constantes quejas de las trabajadoras
quienes debían ver al niño porque ella fig uraba dormida eran
muchas. En una opor tunidad Mally Y uliana Velásquez,
trabajadora de la residen cial, me contó que Claudia hacía
comentarios a tod as las personas en la r esidencia señalando:
“yo no quiero a este niño” “lo dejaré en cualquier parte” y
finalmente a mediados d e febrero de 2023 debió ab andonar la
residencial. En esa épo ca yo v isitab a segu ido al n iño porque
me preocup aba mucho la situ ación d e la madre.
• A mediados de f ebrero del año 2023, C lau dia se me acerco y
me pidió si podía cuidar le al niño y a que ella d ebía v iajar a
Bolivia, le señalé que er a difícil porque yo tenía una lesión en
mi muñeca, sin embargo, ella viajo igual y para mi
desconcier to dejó al niño en una toma d el secto r norte de
Antofagasta, al cuidado de una complet a desconocida. Al
enterar me de ello, jun to a su hermana y tía del niño, Aracely,
fuimos a buscar al niño hasta ese lugar, estaba en eviden te
descuido y traía picaduras de insectos, maloliente, con su
pañal sucio, con un evidente abandono y descuido .
Finalmen te, la madre tardo un mes en volv er a Chile, duran te
todo ese p eriodo Dilam estuvo b ajo mi cuidado. Ella llegó a
Chile a fines de marzo de 2023 , lo visitó u nas tres horas y me
lo trajo d e vuelta ya que era su cump leaño s y me solicitó que
lo cuidar a porque tenía “un carrete”.
• En el mes de mar zo de 2023, C laudia, la madre de Dilam me
volvió a pedir que cuidara del niño , accedí y progresivamente
este se fue quedando comp letamen te en mi casa, bajo mi
cuidado. Ella después del trab ajo v enía a v erlo, pero siempr e
desde los juev es desaparecía y apar ecía los días lunes . Si
bien, esa situación me incomodaba, el saber que el niño o
estaba conmigo o estaba en una toma, me impedía
reclama r.
• Así se mantuvo la situación de cuid ado hasta el décimo mes de
vida del niño, sin embargo, un día del mes de noviembre de
2023, Claudia vino hasta mi do micilio , salió como siempr e a
pasear con el niño y simp lemente no vo lv ió más. La busque
incansablemen te, pero no podía hacer much o ya que ella es la
madre y tien e la decisión sobre él y su destino. Sin mayor
explicación al pasar los días adver tí en conversaciones con
sus conocidas, que ella lo hab ía llevado hasta Bolivia , no
comprendí muy bien sus motiv acion es, pero ella es la madr e y
debe velar por su hijo . Lamen tablemen te meses después me
enteré que, el niño nunca estuvo con ella , sino que ella fue
solo a dejarlo a Boliv ia y no lo vio en 4 m eses.
• A inicios de Julio de 2024, me logré comunicar con ella, le
señalé que qu ería visitar al n iño, que qu ería verlo y entonces
ella me contó que Dilam estaba en Bo livia y que llevaba
cuatro meses allá , con su abuela materna y sus dos hermanos
de 18 y 6 años, pero que, sin embargo, estaba preocupada
porque el niño se arrancaba de la casa ( un niño de 1 año
con 6 meses) y pasaban las motos, que podía ser
atropellado y que su madr e era muy adulta y p adecía
enfermed ades que le imped ían cuidar lo bien . Eso provocó un a
angustia muy gr ande en mí y le d ije qu e qu ería ir a v erlo, me
señaló que, si quería ir por él, ella lo autorizaba, pero que
solo lo haría si yo pagaba sus pasajes de ida y regreso a
Bolivia también . Accedí aun cuando co mprendía que ella se
aprovechab a del cariño que yo mantenía h acia Dilam.
• A fines del mes julio de 2024 volv imos desde Boliv ia ,
lamen tablemen te ella por estar en fiestas con los amigos,
perdió el vuelo qu e les había comprado y d ebió volver a ch ile
por tierra, a nu estra llegad a a Chile, Claud ia estuvo solo un as
horas con el niño y me señaló que tenía un “Carrete”, me
entregó a Dilam y desde ese momento el niño está conmigo.
Ella lo visita una vez al mes, q ue es cuand o yo le compro los
pasajes para que lo veng a a ver y diariamente le enviamos
videos para qu e este al tan to de su desarr ollo. Quiero dejar
presente que a la madre JAM ÁS se le ha negado el acceso a
su hijo, ni menos privar a l niño de su id entidad , situación
que además me lleva a incentivarla para que venga, lo
conozca y ambos siempre sepan de la existencia de su
vínculo. Hago presente es ta informació n porque ella ha
señalado en la causa pro teccional que yo n o le pe rmito v erlo,
sin embargo y como puede apreciarse, yo compro los pasajes,
le envió v ideos y jamás me h e negado a qu e lo visite.
• Desde la lleg ada de Dilam a Chile, man ifestó un
comportamien to dif erente, algo distraído y retraído en muchas
oportunidades. Además, manifestab a terror frente a dif erentes
ruidos como la aspiradora, el ven tilador. No podía dormir con
la luz apagad a y tanto su lenguaje co mo su forma de
relacionarse me p arecían difer entes a un n iño de su edad. En
la crianza de Dilam participa muy activ amente además mi
hermana María Paulina Sánchez , ella es en fermera por lo que
conforme a su exp ertise me acompañó al co ntrol sano del n iño
y le contamos a su pediatra la Dra. Pam ela Guiñez Lattus ,
que creíamos que pod ía ser un prob lema de audición o algo
más neurológico. Ella nos derivó a una con sulta con la Neuro
pedíatr a la Dra. María Eliana Bizke Lü ttecke a objeto de
que lo evalu ará y nos orien tara en esos parámetros o bien
debíamos ver otr a alternativa. Con fech a 2 5 de noviembre d e
2024 la visitamos y ella nos envió a realizar exámenes de
audición y evalu aciones neuro lógicas.
Tras la evaluación d e la Neurólog a y la aplicación de los
distintos elementos de observación del Test ADOS -2, se
determinó y según se acompaña en el informe del cen tro
terapéu tico Munay, de fech a 14 d e diciembre de 2024, el
diagnóstico d e Tr astorno del Espectro Autista, en un rango
moderado a severo y trastorno del lengu aje, comunicación e
interacción social asociado a la Condición del Espectro
Autista grado II.
Con esa infor mación y guiadas por la n euróloga Mariana
Contreras Arriagada , era importante y urgente que el niño
recibiera el aco mpañamien to profesional adecuado y nosotros
como grupo familiar la educación necesaria para aco mpañar lo
de la mejor forma.
Ya con fecha 17 de enero de 2025 , se extendió el certif icado
de diagnóstico p ara ser presentado en la Asistente Social e
iniciar los trámites ante el COMPIN. Se in dicó continuar con
la terapia ocup acion al y fonoaudió loga, además de p erman ecer
en el Jardín Inf antil a modo de estimu lación tempran a.
Se solicitó además pautas de manejo conductual por
Psicología Infantil, ev aluación y man ejo por Terap ia
Ocupacional, de Fono audiolog ía y O torrinolar ingología
infantil para d escartar Hipo acusia.
• Atendido que el niño ha e s tado bajo mi cu idado prácticamente
toda su vida, como SS. comprenderá en mi descanso laboral
participa toda mi familia y es importan te que Dilam lo hag a
también junto a nosotros, el reco noce a nu estra familia co mo
núcleo y tien e derecho a co mpartir y par ticipar tamb ién . En
virtud de ello, le s olicité a Claud ia que me autorizara a viajar
con el n iño a Brasil, en ese momento ella comen zó con
evasivas y tras neg ar el per miso, me contó como gracia , que
un amigo suyo h abría reconocido a Dilam en el Reg istro Civ il.
Señalándome ““tómese una pastilla pal do lor de cabeza que
lo que le voy a contar, no le gustará nada …” Ello me alertó ,
sin duda, ya que es un comp leto desconocido y consider ando
la cond ición de Dilam, es un riesgo que se en cuentre con
terceros extraños , es importante agr egar q ue Dilam tiene un
problema en el lenguaje, ello no p ermite que se comunique
bien y en caso de riesgo difícilmente podría advertirse,
sumado al cono cimiento qu e tengo d e qu e su m adre pad ece
consumo problemático de alcoho l y drogas y su negligencia
desde antes d el nacimiento con el niño, me llevo a in terponer
una med ida d e protección en f avor del niñ o, según consta en
causa P-465-2025 seguida ante el tribu nal de familia de
Antofagasta y desde el 28 de febrero de 2025, mantengo el
cuidado personal provisorio del niño , conforme se acred ita.
3. Que, como SS. podr á observar, desde el mes de julio de 2024, el niño ha
sido visitado por la madre solo una vez por mes , aun cuando ella nunca
ha ten ido una situación económica d esfavorable, ya que si bien h a
trabajado siempr e informal, su priorid ad jamás han sido sus hijos , sin
embargo ella lo vien e a ver solo si yo facilito los recursos económicos
para el viaje, esto sin que represen te b ajo ninguna circunstancia una
privación a su derecho a v isitar l o, sino más bien, al menos de mi parte
lo quiero ver como una ayuda ya que ella tiene otra hija de 6 años
abandonada en Bolivia , p ero lo lógico es que, si ella estuv iera
interesad a en verlo, lo llamar ía y lo visitaría más seguido ya que los
pasajes no son tan caros si se plan ifica b ien , ella v ive sola en Ch ile,
como señalé, sus otros hijos están en Bolivia, el n iño tiene dos años y
una condición méd ica de cuidado.
4. Que, la responsabilidad d el cuidado del niño, si b ien, se dio p or la
necesidad d e la madr e ya qu e, no tenía co n quien dejarlo mien tras ella
trabajaba en prin cipio , no guard a relación con que ella con posterior idad
incluso en los horarios en los que ella tenía disponibilid ad de tiempo no
se preocupara más por él, dejándolo en abandono, ella no tiene ap ego
alguno por el niño, no le impor ta, no contribuye en su cuid ado, no
pregunta co mo está él, no lo v isita si yo no le envió los pasajes y con u n
profundo dolor, cuando se habla sobre su Condición de
Neurodivergencia , ella señala que yo lo inven to, que el niño es un
mañoso o que estamos equivocados.
5. Que, el n iño se encu entra en Ch ile desde el mes de Julio ya que cuando
ella lo retiro d esde mi domicilio, lo fue a dejar a Bolivia con su abuela
matern a, pero atend ido que allá se encontr aba solo y en peligro ya que
esta al cuidado de una adulta mayor, una vecina y su hermana de 6 años
de edad, era peligroso porque estaba sien do atendido y podría incluso
ser atropellado ya que salía solo a la calle con solo 1 año de edad.
Lamen tablemen te SS. el descuido y la negligen cia ha sido la tónica
durante estos dos años, la madre no tiene habilid ades suficientes que le
brinden segurid ad y estabilidad a Dilam . De ello da cuenta el paso d el
tiempo, no hay, no ex iste un sen tido d e r esponsabi lidad que le per mita
comprender qu e ocurr e cuando un niño tiene una condición
Neurodivergente, abandonar a un niño desde recién nacido no guard a
relación con el in terés d e co men zar desde ahora, es necesario que ella
asista a ter apia para comprend er que su hijo es un ser hu mano y mer ece
respeto y cuidado, pero por sobre todo cariño, amor y compr ensión.
Elementos que ev identemen te no es capaz de entreg ar y simplemen te lo
expone. Si, lo expon e a desconocidos, lo utiliza co mo herramienta de
intercambio y eso SS. debe ser amparado. La señora Claudia Padilla n o
puede seguir d eten tando un a responsabilid ad tan gr ande , d ebe edu carse,
aprender, co mprender la responsabilidad q ue imp lica el cuid ado de un
niño que no puede d efenderse solo.
Que, además SS. la madre man tien e consu mo problemático d e alcohol y
drogas lo que ev entualmen te pued e ser el principal prob lema de su
descontextu alización de la realid ad , ella no tiene interés alguno de
contribuir en su cuid ado y edu cación , sino que me amenaza con
llevárselo cuando se molesta conmigo a mo do de vengan za, pero no par a
que esté con ella, sino qu e tal como h a ocu rrido, lo llev a par a dejarlo al
cuidado de o tras personas .
6. SS. además es pertin ente que usted est é en conocimien to que, la Sra.
Claudia Padilla, actualmen te vive en la comuna de Rengo, donde
mantiene una r elación con don Carlos Soto Barros, persona que NO es el
padre bilógico del niño y lo habría reconocido registr almente,
desconociendo esta parte las motivaciones que la llevaron a eso y que
a la luz de las últimos episodios ocurridos en la zona, podrían
hacernos pensar lo peor . Que, con esa persona, la señora Claudia
Padilla man tien e una relación sentimen tal y arr iendan una p ieza en el
domicilio ubicado en Calle Apalta Nº2066, Rosario, Rengo , allí duerm en
en una cama de 1 pla za junto a su hija de 6 años Astrid. Quien
tampoco la hija del Sr. Carlos y no se en cuentra escolarizada . Esta niña
tampoco v ive con ella, sino que se encuen tra de “v isita” y ella tien e la
intención de r egresarla a Bo livia por lo que nos ha señalado en
conversacion es y al tr ibunal en la causa de protección .
Debo hacer presente SS. que la madre cuan do fue visitada por la asistente
social mintió y alter ó la infor mación , señalando que viv e en la casa junto
a su pareja Carlos, solos y que arriendan es e domicilio comp leto , ello me
consta ya que nosotros visitamos a la madre de la niña . Allí vivía una
mujer mayor de aproximados 75 años y otro hombre de aproximados 35
años, quienes nos recibieron y nos explicar on la situación de Claudia en
ese domicilio, ella es efectiv amen te arrend ataria de una pieza y duerme
allí junto al Sr. Carlos y su hija d e 6 años d e edad.
7. Que, la madre h a utilizado en diversas opor tunidades al niño como med io
para obtener el pago d e los pasajes aér eos para viajas a Boliv ia a v er a
sus otros dos hijos , con quienes tiene escasa y nula r elación más que
visitarlos cada cier to tiempo y traer los desde Boliv ia deb iendo los n iños,
experimentar viajes solos , junto a amigos o su hermano mayor de 18 años
y se encuentran solo d e “visita en Chile” . Debo señalar que los viajes
que realizan son por tierra, ella no los lleva y trae, sino que los espera en
la frontera, ellos deben sortear el viaje solos o con compañía de su
hermano mayor de apen as 18 años de edad .
Que, la madre tal como lo señ alé man tiene consumo problemático d e
alcohol y en virtud d e ello he entablado una acción de protección en
favor del niño a objeto que se proteja su integridad física y psíquica,
además de su der echo a una bu ena edu cació n, salud mental.
8. Que, Dilam Tras la evalu ación de la Neu róloga y la aplicación de los
distintos elementos de observación del Test ADOS -2, se determinó y
según se acompaña en el informe del centr o terapéutico Munay, de fecha
14 de diciembr e de 2024, el diagnóstico de Trastorno del Espectro
Autista, en un rango moderado a severo y trastorno del lenguaje,
comunicación e in teracción social asociad o a la Condición del Espectro
Autista grado II.
Se encuentr a en terap ias de interv enció n con la neuróloga Marian a
Contreras Arriagada en el centro terapéutico Munay con terap ia
ocupacion al y fonoaudió loga, además de permanecer en el Jardín Infantil
a modo de estimulación tempr ana , todo ello a ob jeto d e ayud arlo en la
estimulación y otros tratamientos que requiera par a que logre un corr ecto
desarrollo e integr ación en la sociedad .
Asimismo, con fech a 17 de en ero de 2025, se extendió el certif icado d e
diagnóstico para ser presentado en la A sistente Social e in iciar los
trámites ante el COMPIN.
9. Que, en la causa proteccion al esta ha manifestado la inten ción de
relacionarse con su hijo, pero desde hace 3 meses que no viaja, no
solicita los pasajes, no llama para sab er de él, por lo que h emos debid o
ubicarla par a que eso se mantenga. Ello en relación a que comprend emos
que el niño debe man tenerse en contacto con su v ínculo familiar y
conocerlos de la manera más adecu ada p osible a fin d e man tener su
derecho de identidad inalter able.
10. Que, luego de ingresada la medid a proteccional en favor de Dilam, la
madre ha manif estado su interés de retir arlo desde nuestro domicilio , sin
pensar en el beneficio del niño, sino más bien en una conducta ego ísta,
pensando en su bien estar emocion al y no en el in terés superior del n iño y
pretende llev arlo hasta su actual domicilio donde como señalé, arrienda
una pieza con una cama de plaza y med ia y duerme junto a su hija (que
tampoco es hija d e Carlos) y Carlos Soto , s u actual pareja.
11. Que, cabe hacer presen te ad emás SS. que la madre d e Dilam, trab aja d e
temporer a, con una jornada extensa , situación que o curre a d iario en las
familias, pero consider ando la cond ición d e neurodivergen cia d e Dilam
resulta p eligroso qu e él se encuen tre al cuidado de ter ceros , más si se
considera que él no tiene un lenguaje fluido y escasa co municación ,
situacion es que lóg icamente la madre no co nsidera porque solo p iensa en
ella y no en las cond iciones del niño .
12. Que, la madre de Dilam conocía de cerca mi realid ad socioeconó mica y
no dudo un segundo en d ejar lo a mi cuidado desde su nacimiento y solo
cuando pasa por periodos d e impu lsividad y con objeto de que me sien ta
agraviad a, retira al n iño sin p ensar en las consecuencias para él, motivo
por el cual una y otr a vez ha d ebido volv er a dejar lo conmigo.
13. Que, su impresentab le conducta desde el nacimien to del n iño y su
intención de manipu lar las situaciones u tilizando el temor de “quita rme”
al niño provocan in estabilidad y rie sgo a su h ijo qu e no logr a
dimensionar, ejemplos claros son los ep isodios en qu e me negu é a
cuidarlo o no le di en el gusto en algo , llevándoselo de mi lado PARA
DEJARLO EN OTRO LUGAR, no para tenerlo bajo su cuid ado.
14. Que, esta es una práctica habitu al para ella y puede observarse desde que
ha dejado a todos sus hijos al cuid ado de otras personas sin asumir
responsabilidad alguna d e cuid ado, volviéndose una persona riesgosa
para sus hijos y que puede expon erlos a cualqu ier situación atend ido
además su consumo problemático de alcoho l y drogas.
15. Estas circunstan cias dejan de manif iesto la necesidad de regu lar de
acuerdo a los hechos la situación legal, ya que soy yo sobre quien recae
la responsabilidad del cuidado y n ecesid ades de l niño.
16. El abandono por parte del padre de los cuid ados de Dilam son una causal
más que justificada para la variación del cu idado personal, que reitero en
la práctica, nunca dejó de ser ejercido por mí.
DERECHO:
De conformid ad a lo dispuesto en el artícu lo 22 5 y sigu ientes del Código
Civil, el cual prescr ibe que podrá el juez, en caso de inhabilidad es física o
moral de ambos padres, confiar el cu idado personal de los hijos a otra personas
o persona competente. ..
Teniendo presente además el in terés sup erior del niño, principio r ector de
nuestra leg islación y consagrado en el artícu lo 16 de la ley 19.968 sobre
Tribunales de Familia y en la Convención de los der echos del niño, r atif icada
por Chile, qu e expr esa en su artícu lo 9° “Los estados partes velaran porque el
niño no sea separado d e sus padres contra la voluntad de estos, ex cepto cuando
(…) tal separación es necesaria en el inter és superior del niño. Tal
determinación puede ser necesaria en casos particular es, por ejemplo, en los
casos en que el niño sea ob jeto d e maltrato o descuido por par te de sus padre s o
cuando estos viven separados y debe adop tarse una decisión acerca del lug ar de
residencia del n iño. (…)”.
La misma conv ención recono ce el der ech o de todo n iño a un nivel de vida
adecuado p ara su desarrollo f ísico, mental, espiritual, moral y social.
Así también se d esprender del artículo 42 de la ley 16.618, que señ ala qu e se
entender á que uno o ambos padr es se encuentran en el caso de inh abilidad física
o moral, es así co mo lo señ ala en N° 3 d el mencion ado articulado, que cuando no
velaren por la crianza, cuidado personal o educación del hijo ; el Nº6 “cu ando
maltr atar en o dieren malos ejemplos al menor o cuando la perman encia de éste
en el hogar constituye un peligro par a su moralid ad ” y el N°7 que señala que
cuando cualesquiera otras causas coloquen al menor en peligro moral o
material. Norma que se cump le cabalmen te como expuse y porque en v irtud de
lo dispuesto en el artículo 225 del Código Civil en relación al ar tícu lo 42 Nº3, 6
y 7 de la ley 16 .618 es la madre qu ien ha dados malos tratos a Dilam y no ha
velado por su crianza lo qu e afectar á su desarrollo poster ior, y emo cionalmente.
A su vez, el artículo 16, establece: “Interés superior del niño, niña o
adolescente y derecho a ser oído. Esta ley tiene por objetivo garantizar a todos
los niños, niñas y adolescentes que se en cuentren en el territorio naciona l, el
ejercicio y go ce pleno y efectivo de sus der echos y garantías.”
En igual sentido, el Artículo 1 de la Ley 21.430, establece: “ Objeto de la ley.
Esta ley tien e por objeto la garantía y protección in tegral, el ejercicio efectivo y
el goce pleno de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, en especia l, de
los derechos humanos que les son reconocidos en la Constitución Política de la
República, en la Con vención sobre los Derechos del Niño, en los demás tratados
internaciona les de derechos humanos ratificados por Chile que se encuen tren
vigentes y en las leyes. Créase el Sistema de Garantías y Protección Integral d e
los Derechos de la N iñez y Adolescencia, que estará integrado por el conjunto
de políticas, institucion es y normas destinadas a respetar, promover y proteger
el desarrollo físico, menta l, espiritual, m oral, cultural y social de los niños,
niñas y adolescen tes, hasta el máximo de lo s recursos de los que pueda disponer
el Estado. Formarán parte de este Sistema, entre otros, los Tribunales de
Justicia, el Congreso Nacional, los órganos de la Administración del Estado, la
Defensoría de los Derechos de la Niñ ez y la s instituciones señaladas en el Título
IV de la presente ley qu e, en el ámbito de sus competencias, deban ejecu tar
acciones d e protección, promoción, preven ción, restitución o reparación para el
acceso, ejercicio y goce efectivo de lo s derechos de los niños, niñas y
adolescentes. Para los efectos de esta ley, se entenderá por niño o n iña a todo
ser humano hasta los 14 años de edad, y por adolescente a los mayores de 14 y
menores de 18 años de edad. En caso de qu e exista duda sobre si un n iño, niña o
adolescente es o no menor de 18 años de edad se presumirá que lo es, siempre
que vaya en b eneficio de sus derechos.”
Y el Artícu lo 36, por su parte: “ Derecho a la protección contra la violencia .
Todo niño, niña y adolescente tiene d erecho a ser tratado con respeto. Ningún
niño, niña o adolescente podrá ser sometido a violencia, malos tratos físicos o
psíquicos, descuidos o tratos neg ligentes , abusos sexuales o de cualquier otra
índole, venta, trata, explo tacion es, tortura u otro trato ofensivo o degradante.
Toda forma de maltrato a un niño, niña o adolescente, incluido el maltrato
prenatal, está prohibido y no puede justificarse por circunstancia alguna. El
maltrato corporal relevante y el trato degr adante, que menoscabe gravemente su
dignidad, constituyen delitos de conformidad a la legislación penal vigente . Es
deber de las familias, de los órganos del Estado, de la sociedad y de las
organizaciones de la sociedad civil que se relacionen con la niñez, asegurar a
los niños, niñas y adolescentes la protección contra la violencia y los cuidados
necesarios para su pleno desarrollo y b ien estar. El cumplimiento de este deb er
corresponde prioritariamente a los padres y/o madres, a sus representantes
legales o a quienes los tengan a su cuidado 1.
Mismo orden estab lece el Artículo 59 qu e, a su vez, dispone: “Reglas generales
para la adopción y aplicación de medid as de protección administrativas y
judiciales . Toda medida administrativa o judicial de protección d e los derechos
del niño, niña o adolescente deberá:…b) Determinarse sólo cuando ella sea
necesaria y proporcional, se oriente hacia la satisfa cción integral y óptima d e
los derechos del niño, niña o adolescente a menazados o afectados, considerando
su contexto familiar y comunitario.
c) Establecerse por el tiempo necesario que asegure la protección d el niño,
niña o adolescente y garantizar su revisión periódica por la autoridad que la
haya decretado.
d) Adoptarse sólo una vez que se haya oído al niño, niña o ado lescen te a
quien pudiere afectar, en el caso que corresponda, atendiendo a su desarrollo y
madurez, y a sus padres, madres, representantes o personas que lo tengan bajo
su cuidado…”
En igual sentido, el artículo 9 de la Conven ción Interamericana de Derechos del
Niño señala: “1. Los Estados Partes velará n por que el niño no sea separado de
sus padres contra la voluntad de éstos, ex cepto cuando, a reserva d e revisión
judicial, las autoridades competentes determinen, de conformidad con la ley y
los procedimientos aplicables, que tal separación es necesaria en el interés
superior del niño. Tal determinación puede ser necesaria en casos
particulares, por ejemplo, en los casos en que el niño sea objeto de maltrato o
descuido por parte d e sus padres o cu ando éstos viven separados y debe
adoptarse una decisión acerca del lugar de residencia del niño.”
Por su parte, el artículo "Art. 226. Podrá el juez, en el caso de inhabilidad
física o moral de ambos padres, confiar el cuidado personal de los hijos a otra
1 Lo dest aca do y su br ayad o es nu estr o.
persona o personas competentes, velando primordialmente por el interés
superior del niño conforme a los criterios establecidos en el artículo 225 -2.
Nuestra Corte Suprema ha señ alado qu e la determinación del inter és superior del
niño, en casos de cuidado y custod ia de menores de edad se debe hacer a partir
de la evaluación de los co mportamientos parentales específ icos y su impacto
negativo en el bienestar y desarrollo del niño según el caso, los daños o riesgos
reales, probados y no especu lativos o imag inarios, en el b ienestar del niño.
POR TANTO, y en conformidad a los artícu los 22 5 y siguientes del
Código Civil, la Convención Internacional de los derechos de l Niño, artículo 42
números 3, 6 y 7, de la ley N°16.618.-
RUEGO A US., Tener por interpuesta demanda de c u idado personal en
contra de doñ a Claudia María Padilla Ag uilera y de su padre reg istral Carlos
Enrique Soto Barros , ya individualizad os, admitir la a tramitación y acoger la
demanda, ord enando qu e el cuid ado person al del niño D I L A M PA D I L L A SOT O , ,
cédula nacional de identidad N°28.043.480-9 sea detentado por mí, y ordenando la
inscripción de cu idado personal al margen de su partida de nacimien to, con
costas.
PRIMER OTROSÍ: Solicito a S.S. que en virtud de los dispuesto en el artículo
22 de la ley 19.968 que establece la “Po testad cautelar. Sin perjuicio de lo
dispuesto en leyes especia les, en cualquier etapa del proced imiento, o antes d e
su inicio, el juez, de oficio o a petició n de parte, teniendo en cu enta la
verosimilitud del derecho invocado y el p eligro en la demora que implica la
tramitación , podrá decretar las medidas cautelares conservativas o innovativas
que estime procedente s. Estas últimas sólo podrán disponerse en situaciones
urgentes y cuando lo exija el interés superior del niño, niña o adolescente, o
cuando lo aconseje la inmin encia del daño que se trata de evitar.
Las medidas cautelares podrán llevarse a efecto aun antes d e notificarse a la
persona contra quien se d icten, siempre qu e existan razones graves para ello y
el tribuna l así lo ordene expresamente. Transcurridos cinco días sin que la
notificación se efectú e, quedarán sin valor las diligencias practicadas. El juez
de familia podrá ampliar este plazo por motivos fundados.
El “Artículo 71 .- Medidas cautelares es peciales . En cualquier momento del
procedimiento, y aun antes de su inicio, d e oficio, a solicitud de la autoridad
pública o de cua lquier persona, cuando ello sea necesario para proteger los
derechos del n iño, niña o adolescente, el juez podrá adoptar las sigu ientes
medidas cautelares: b) Confiarlo al cuidad o de una persona o familia en casos
de urgencia. El juez pref erirá, para que a suman provisoriamente el cuidado, a
sus parientes consanguíneos o a otras personas con las que tenga relación de
confianza…
d) Disponer la concurrencia de niños, niñas o adolescentes, sus padres, o las
personas que los tengan bajo su cuidado, a programas o acciones de apoyo,
reparación u orientación, para enfren tar y superar las situaciones de crisis en
que pudieren encon trarse, e impartir las instrucciones pertinentes… La
resolución que d etermine la imposición de una medida cautelar deberá fundarse
en anteced entes que sean ca lificados como suficientes para ameritar su
adopción, de los que se d ejará expresa cons tancia en la misma…”
Y el artículo 16, que establece: “Interés superior del niño, niña o adolescente y
derecho a ser oído. Esta ley tiene por objetivo garantizar a todos los niños,
niñas y adolescen tes que se encuen tren en el territorio naciona l, el ejercicio y
goce pleno y efectivo de sus derechos y gar antías.”
Que, durante la tramitación de la pr esente causa se proceda co mo medida
cautelar innov ativ a, otorg arme el Cu idado Personal provisorio respecto d el n iño
D I L A M PA D I LL A SOT O , cédula n acion al d e identidad N°28.043.480-9, actualmen te
bajo mi cu idado y que vive en mí mismo domicilio, fundamen tado en igu ales
antecedentes de lo prin cipal de esta pres entación y se disponga a su v ez la
concurrencia sus padres, a programas o accion es de apoyo, rep aración u
orientación, par a enfrentar y superar las situación actual.
SEGUNDO OTROSÍ: Vengo en acompañar los siguientes docu mentos:
1. Certificado d e nacimiento de Dilam Pad illa Soto, cédula nacional de
identid ad Nº28.043.480 -9, de fech a 11 de febr ero de 2025, fo lio
500608659599.
2. Informe social p ericial emitido por la perito Débora Murray Gasc,
Asistente Social, inscrita bajo el r egistro 3488 de la I lustre Corte de
Apelacion es de Antofagasta, de fecha 17 de febrero de 2025. Con sus 5
anexos.
3. Set de boletas de co mpras realizad as para la vestimen ta del niño.
4. Carnet Con trol Sano qu e en su hoja 5 “Mi Historia de Salud” establece el
historial de n acimien to y reten ción del n iñ o por anteced entes de consumo
OH y embarazo no con trolado.
5. Informe de clasificación y Diagnóstico/Hipótesis d el cen tro de
rehabilitación integral Munay que obser va median te Test ADOS -2 y
establece el diagnóstico de Condición del Espectro Autista Gr ado II en
Dilam Padilla Soto.
6. Derivacion es a evalu ación por manejo con ductual por Psico logía Infan til,
evaluación y manejo por Terapia Ocup acional, de Fonoaudio logía y
Otorrinolaringo logía infantil para d escartar Hipoacusia.
7. Copia de la C édula Nacional de Id entid ad, en que consta que el niño
figuraba reg istralmente como Dilam Padilla Padilla.
8. Link en que consta el audio enviado por la madre en evid ente estado de
ebriedad.
9. [Link] [Link]/file/d/1 iNhJ3Xm7 -
baAZfsq4WlrN8SoUEwVWO37/view?usp=drive_link
10. Certificado de Diagnóstico con d erivación p ara inscrip ción en Co mpin.
11. Certificado de Alu mno regular d e Dilam Padilla Soto.
TERCER OTROSÍ: Solcito muy respetuosamente se tenga a la v ista las causas
P-138-2023 y P-465-2025 ambas del trib unal de Familia d e Antogafasta, sin
perjuicio que la causa ultima se aco mpaña s u Ebook para mayor conocimien to .
CUARTO OTROSÍ: Solicito tener pr esente que vengo en conferir p atrocinio y
otorgar poder a la Abogada, Ruth Oliver a de la Fuente , cédula nacional de
identid ad Nº15.427.917 -2, domiciliada para estos efectos en Avenida O’Higgins
Nº1650, departamento 1304, ed ificio Leb lón, comuna y r egión de Antof agasta ,
señalando como for ma de notificación el correo electrón ico
rutholiver ad@[Link] m , quien f irma en señal de aceptación.