CARTA DE PABLO A FILEMÓN
D. A. Carson y Douglas J. Moo, Una introducción al Nuevo Testamento (VilaDecavalls, Barcelona,
Editorial CLIE, 2008), pp. 513 – 520.
Jonathan Balboa Bishko
Trabajo realizado en cumplimiento a lo asignado por el profesor Samuel Serrano
para el segundo semestre de la asignatura Nuevo Testamento
como parte de los 3 ensayos de lectura obligatorios.
Alcobendas, Madrid
21/05/2025
INTRODUCCIÓN
De todas las cartas de Pablo, la de Filemón es la más especial. Le escribe a su "querido
amigo" en su carta más corta (335 palabras en griego). El tema que trata es (conociendo el estilo
paulino en sus otras cartas) algo diferente. Aquí se intercede por Onésimo, uno de los esclavos de
Filemón, que ha tenido un contacto personal con Pablo, llegando a ser considerado casi un hijo para
el apóstol. Entonces el apóstol decide pedirle a su "querido amigo" (v. 1) que lo reciba de vuelta,
que envíe de nuevo a Onésimo junto a Pablo y, quizá, lo deje libre.
Se trata de una carta personal, casi privada, pues el documento es más que una mera nota
personal. Pablo remite la carta juntamente con Timoteo; y la dirige, no solo a Filemón sino también
a Apia y a Arquipo. Por tanto, la carta a Filemón se sitúa en algún lugar entre las misivas puramente
privadas y la carta pública dirigida a una audiencia amplia.
Es muy curioso como el tema que se presenta en esta carta puede considerarse como algo
antiguo (hoy día no está permitida la esclavitud tal y como sucedía en aquellos tiempos). Entonces,
¿por qué se siente el mensaje de la carta como algo tan actual? La respuesta a esta pregunta es
sencilla: si miramos con más profundidad, realmente los temas que se tratan son la reconciliación,
el perdón y la fraternidad en Cristo, ideas que siguen siendo muy actuales para nuestro siglo, y
permanecerán para tiempos venideros, así como lo han estado en época de Pablo y aún más atrás.
Valores así son los que debemos encontrar al analizar textos tan simples pero a la vez profundos
como lo es el de la carta de Pablo a Filemón.
DESARROLLO
Autor:
Carson y Moo en este aspecto lo tienen claro: defienden que solo los críticos radicales de la
Escuela de Tubinga han negado la autoría paulina de Filemón. Pero los eruditos contemporáneos
consideran unánimemente que Pablo es el autor de esta carta.
Ocasión:
Esto es lo que se deduce del contenido de la carta: el esclavo Onésimo ha escapado de su amo,
Filemón, y es posible que además haya cometido un robo. Durante su fuga, se encuentra con el
apóstol Pablo, quien en ese momento está preso por decisión judicial. Pablo guía a Onésimo hacia la
fe en Cristo, lo que le presenta un dilema: aunque Onésimo ha sido de gran ayuda para él en medio
de su encarcelamiento y desearía que permaneciera a su lado, la ley romana exige que sea devuelto
a su dueño. Por ello, Pablo decide cumplir con la ley y envía a Onésimo de regreso a Filemón, pero
le ruega que lo reciba con misericordia, y hasta le sugiere, de forma implícita, que le conceda la
libertad.
Sin embargo, Carson y Moo después de escribir esto, añaden que esta explicación tradicional
presenta una importante dificultad: ¿Cómo pudo Onésimo toparse en la cárcel con un hombre que
conocía a su amo? Los estudiosos han intentado responder a esto como si de una novela
detectivesca se tratara. Existen múltiples teorías, pero tal vez la más destacada sea (al mismo tiempo
una de las más antiguas) la que propone John Knox en 1953. Según esta interpretación, la carta
conocida como Filemón habría sido en realidad dirigida a Arquipo. Se sostiene que Arquipo era el
verdadero dueño de Onésimo y que lo había enviado a Pablo. A través de esta carta, el apóstol le
devuelve ahora a Onésimo a su amo, utilizando como intermediario a Filemón, quien era el
supervisor de las iglesias del valle del Lico.
A pesar de su ingenio, esta y otras propuestas no han encontrado mucha aceptación entre los
creyentes.
Procedencia y fecha:
Las especulaciones sobre la fecha y lugar de escritura se basan casi en su totalidad en las de
Colosenses, una epístola con la que la de Filemón está estrechamente relacionada. Ambas cartas
incluyen a Timoteo como co-remitente; ambas aluden a Epafras y a Arquipo; ambas mencionan a
Marcos, Aristarco, Demas y Lucas entre los compañeros de Pablo. Por eso se cree que ambas cartas
fueron escritas al mismo tiempo y en el mismo lugar. Y de igual forma se enviaron juntas a Colosas.
Los autores del libro nos dicen que Pablo estaba en la cárcel cuando escribió ambas cartas. Pero aún
debaten los eruditos sobre si el encarcelamiento fue en Éfeso (55 o 56 d.C.), Cesarea (57-59 d.C.), o
Roma (60-62 d.C.). Actualmente hay mayor votación a favor de que esto sucedió en Éfeso. Sin
embargo, esto aún sigue en debate.
Aportación de Filemón a nuestros días:
Como ya hemos mencionado arriba, al leer la carta de Pablo a Filemón, nos surgen muchas
preguntas. Una de ellas es ¿por qué forma parte del canon? Carson y Moo responden a esto
señalando dos puntos importantes.
En primer lugar, "en esta carta encontramos una hermosa imagen del amor y el respeto
recíproco que han de caracterizar la actividad del cuerpo de Cristo." Pablo mismo nos da un
ejemplo sobre esto. Cuando leemos con qué humildad solicita ayuda a su hermano en la fe
(pudiendo ejercer autoridad sobre él), nos damos cuenta que aquí está tratando de que Filemón
actúe por razones de amor y no por pura exigencia. Aún con todo, sí podemos ver cómo Pablo trata
de ejercer cierta presión a Filemón para que éste haga lo que él desea. Sin embargo, aun así,
Filemón tiene la última palabra, pues queda claro que la decisión es suya.
En segundo lugar, Filemón contribuye a nuestra comprensión de cuál ha de ser el
acercamiento cristiano a cuestiones de orden social como la esclavitud. Tal y como concluye
Marshall: "la implicación final de la enseñanza de Pablo en esta carta es que la fe cristiana es
incompatible con la posesión de esclavos."
Esta carta nos hace pensar en qué cosas son siempre importantes (como el amor, el perdón y
la igualdad) y cuáles cambian con el tiempo, como la esclavitud. Aunque la Biblia no dice
directamente que la esclavitud esté mal, sí nos enseña a amarnos y a perdonarnos, lo que al final no
encaja con tratar a alguien como si no fuera una persona.
CONCLUSIÓN
La carta de Pablo a Filemón, aunque escrita hace mucho tiempo, tiene mucho que decirnos
hoy a la iglesia moderna. Nos habla de valores importantes como arreglar las relaciones rotas,
perdonar y tratarnos como hermanos en la fe, cosas que siempre serán necesarias. Pablo, al pedirle a
Filemón que reciba a Onésimo no como un esclavo, sino como a un hermano, nos enseña que la fe
cristiana nos ayuda a ver a todos con respeto y cariño, sin importar lo que hayan hecho antes o su
posición en la vida. Así como Cristo demostró su gracia por nosotros, nos toca imitarlo con nuestro
prójimo.
Toda ella es una clara exhortación hacia el perdón entre hermanos, la reconciliación y
finalmente la koinonia (κοινωνία), es decir, la comunión entre hermanos en Cristo. La teología que
aborda es una de amor y renovación completa a través de una nueva vida en Cristo. Debemos
aprender a perdonarnos los unos a los otros así como Dios lo hizo con nosotros.
Por todo esto, sigue siendo un ejemplo práctico para la iglesia de hoy. Nos recuerda que la fe
no es solo algo que creemos, sino algo que se vive en las relaciones diarias. Nos desafía a actuar
con compasión y a buscar siempre la restauración, incluso cuando sea difícil o vaya en contra de las
costumbres de la sociedad. En definitiva, el mensaje de Pablo nos anima a construir comunidades
donde reine el amor, el perdón y la verdadera fraternidad, mostrando así el carácter de Cristo en
cada aspecto de nuestra vida.