Unidad 4 - Competencia
Unidad 4 - Competencia
Bolilla 4
Competencia
Se entiende por tal a la atribución de funciones que efectúa la ley y/o la convención a ciertas
personas que actúan en carácter de autoridad respecto de otras personas que actúan como
particulares. Dicha atribución puede hacerse excluyente o concurrentemente.
Todos los funcionarios públicos tienen otorgada una cierta competencia, incluidos los jueces,
atribuidas por la ley en virtud de distintas pautas que operar algunas veces como reglas y otras
como excepciones a aquellas. Por eso, hay una competencia judicial para sustanciar procesos
con la finalidad de resolver litigios mediante sentencias, y en su caso ejecutarlas.
Palacio la define como la capacidad o aptitud que la ley reconoce a un juez o tribunal para ejercer
sus funciones con respecto a una determinada categoría de asuntos o durante una determinada
etapa del proceso.
Alvarado Velloso toma en cuenta dos pautas orientadoras que se diferencian perfectamente:
Las seis primeras provienen de la ley, con excepción de la territorial que también puede
surgir de la convención, pudiéndose denominar “pautas objetivas externas”. En cuanto
al turno, se encuentra regulado por el propio poder judicial, “pautas objetivas internas”.
• Las que solo ven la persona del juzgador, con la subjetividad que le es propia por la
simple razón de ser humano, son pautas subjetivas que tienden a mantener aséptico el
campo de juzgamiento: las calidades de impartial, imparcial e independiente que debe
ostentar todo juez.
En tanto Palacios, considera que puede dividirse en tres criterios: territorial, objetivo y funcional.
Surge a partir del contenido del litigio mismo que se lleva a conocimiento judicial.
• Competencia objetiva territorial: todo juez ejerce sus funciones dentro de un límite
territorial que casi siempre esta perfecta y geográficamente demarcado por la ley. Para
determinarla, las leyes procesales establecen varios lugares de demandabilidad (art. 5).
A pesar de estar atribuida por la ley, puede ser dejada de lado por los particulares por
medio de convención.
• Competencia objetiva material: en este caso, los jueces que ejercen su actividad en un
mismo territorio se dividen el conocimiento de los diversos asuntos de acuerdo la
materia sobre la cual se fundamenta la respectiva pretensión.
• Competencia Objetiva Funcional: supone la división del proceso en diversas instancias.
El ordenamiento legal establece un doble grado de conocimiento: un juez unipersonal
de primer grado que emite su sentencia resolviendo el litigio, la cual es revisable (bajo
ciertas condiciones) por un tribunal que actúa en segundo grado como órgano de
control.
Este doble orden recibe la denominación de ordinario, significando que tanto el primero
como el segundo, los interesados pueden plantear cuestiones de hecho y derecho. En
algunos casos, la sentencia de la segunda instancias es definitiva; pero en casos
particulares se puede llegar a una tercera instancia de conocimiento ordinario.
Además del conocimiento ordinario, en el orden nacional existe un grado más de
conocimiento extraordinario en el cual no pueden plantearse cuestiones de hecho sino
exclusivamente de derecho (solo relativas al orden constitucional, ley 48).
La función de cada grado es diferente:
o Primer grado ordinario, tiene amplias facultades para interpretar y evaluar los
hechos que originaron el litigio y de aplicar a ellos la norma jurídica que estime
corresponda a fin de absolver o condenar al demandado.
o Segundo grado ordinario, solo debe decidir acerca de los argumentos que, seria
y razonablemente, se expone respecto de los argumentos que fundan la
sentencia que le fue adversa.
o Tercer grado extraordinario, procede de forma similar al de segundo grado, pero
no conoce únicamente aquel argumento que tenga relevancia constitucional.
• Competencia Objetiva Cuantitativa: aquí, dos jueces que tienen idéntica competencia
territorial y material, pueden tener diferente competencia cuantitativa, basada en una
predeterminada cantidad patrón fijada por el legislador, uno será de mayor cuantía si la
excede (prevalece la seguridad jurídica) y otro de menor si no llega (prevalece la
celeridad y la economía en la solución). En SDE, esta determinación la realiza el STJ por
medio de acordada.
• Competencia Objetiva Personal: por diversas razones puede ser necesario atribuir
competencia en razón de las personas que litigan. Por ejemplo, siempre que la nación
sea parte en un litigio, debe someter su juzgamiento a los jueces federales.
La competencia puede ser absoluta o relativa, según que admita o no ser prorrogada o
renunciada por las partes.
Declara el CCyC en su Art. 2605 que “en materia patrimonial e internacional, las partes están
facultadas para prorrogar jurisdicción en jueces o árbitros fuera de la republica, excepto que los jueces
argentinos tengan jurisdicción exclusiva o que la prorroga estuviese prohibida por ley .”
Art. 2609. Jurisdicción exclusiva. Sin perjuicio de lo dispuesto en leyes especiales, los jueces argentinos son
exclusivamente competentes para conocer en las siguientes causas:
La prórroga puede ser expresa, cuando las partes mediante un convenio escrito eligen al juez
que ha de conocer en los litigios que se susciten entre ellas con motivo de las obligaciones
contraídas (art. 75 CCyC), o tacita, cuando las partes realizan actos que implican renunciar a la
competencia del juez fijado por ley.
Art. 2: La prórroga se operará si surgiere de convenio escrito mediante el cual los interesados manifiesten
explícitamente su decisión de someterse a la competencia del juez a quien acuden. Asimismo, para el actor,
por el hecho de entablar la demanda; y respecto del demandado, cuando la contestare, dejare de hacerlo
u opusiere excepciones previas sin articular la declinatoria.
Además, tal como lo establece el Art. 3: La competencia tampoco podrá ser delegada, pero está
permitido encomendar a los jueces de otras localidades la realización de diligencias determinadas.
Los jueces nacionales podrán cometer directamente dichas diligencias, si fuere el caso, a los jueces de paz
o alcaldes de provincias.
Art. 1: Carácter. La competencia atribuida a los jueces es improrrogable, salvo al territorial en los asuntos
exclusivamente patrimoniales, que podrá ser prorrogada de conformidad de partes.
Art. 2: Prorroga Expresa o Tácita. La prórroga se operara si surgiere de convenio escrito mediante el cual
los interesados manifiesten explícitamente su decisión de someterse a la competencia del juez a quien
acuden. Asimismo, para el actor, por el hecho de entablar la demanda; y respecto del demandado, cuando
la contestare, dejare de hacerlo u opusiese excepciones previas sin articular la declinatoria.
Art. 3: Indelegabilidad. La competencia tampoco podrá ser delegada, pero está permitido encomendar a
los jueces de otras localidades a la realización de diligencias determinadas.
Art. 5: Reglas Generales. La competencia se determinada por la naturaleza de las pretensiones deducidas
en la demanda y no por las defensas propuestas por el demandado.
Con excepción de los casos de prorroga expresa o tácita, cuando procediere, y sin perjuicio de las reglas
especiales contenidas en este Código y en otras leyes, será juez competente:
1. Cuando se ejerciten acciones reales sobre bienes inmuebles, el del lugar donde está situada la
cosa litigiosa. Si estas fuesen varias o una sola, pero situada en diferentes jurisdicciones judiciales,
será el del lugar de cualquiera de ellas o de alguna de sus partes, siempre que allí tenga su
domicilio el demandado. No concurriendo tal circunstancia, será el del lugar en que este situada
cualquiera de ellas, a elección del actor. La misma regla regirá respecto de las acciones
posesorias, interdictos, restricciones y límites del dominio, medianerías, declarativas de la
prescripción adquisitiva, mensura y deslinde y división de condominio.
2. Cuando se ejerciten acciones reales sobre bienes muebles, el del lugar en que se encuentren o el
del domicilio del demandado, a elección del actor. Si la acción versare sobre bienes muebles e
inmuebles conjuntamente, el del lugar donde estuvieren situados estos últimos.
3. Cuando se ejerciten acciones personales, el del lugar donde debe cumplirse la obligación expresa
o implícitamente establecido, conforme a los elementos aportados en el juicio y, en su defecto, a
elección del actor, el del domicilio del demando; el del lugar del contrato, siempre que el
demandado se encuentre en él, aunque sea accidentalmente en el momento de la notificación. El
que no tuviere domicilio fijo podrá ser demandado en el lugar en que se encuentre o en el de su
última residencia.
4. En las acciones personales derivadas de delitos o cuasidelitos, el del lugar del hecho; o el del
domicilio del demandado, a elección del actor.
5. En las acciones personales, cuando sean varios demandados y se trate de obligaciones indivisibles
o solidarias, el del domicilio de cualquiera de ellos, a elección del actor.
6. En las acciones sobre rendición de cuentas, el del lugar donde estas deban presentarse, y no
estando determinado, a elección del actor, el del domicilio de la administración o del lugar en que
se hubiere administrado el principal de los bienes. En la demanda por aprobación de cuentas regia
la misma regla, pero si no estuviese especificado el lugar donde estas deban presentarse, podrá
serlo también el del domicilio del acreedor de las cuentas a elección del actor.
7. En las acciones fiscales por cobro de impuestos, tasas o multas, y salvo disposición en contrario,
el del lugar del bien o actividad gravados o sometidos a inscripción o fiscalización; el del lugar en
que deban pagarse o el del domicilio del deudor, a elección del actor. La conexidad no modificada
esta regla.
8. En las acciones de separación personal, divorcio vincular y nulidad del matrimonio, así como las
que versaren sobre los efectos del matrimonio, el del último domicilio conyugal efectivo o el del
domicilio del cónyuge demandado a elección del cónyuge actor. Si uno de los cónyuges no tuviera
su domicilio en la Republica, la acción podrá ser intentada ante el juez del último domicilio que
En nuestra provincia, en cuestión de materia, tenemos fuero Civil, Penal y Laboral. Dentro del
fuero civil tenemos cuestiones Civiles y Comerciales, de Familia, de Ejecuciones Fiscales y en lo
Concursal, Societario y Registral.
Art 28.- El Superior Tribunal de Justicia actuará con todos sus miembros y ejercerá jurisdicción
originaria y exclusiva en los siguientes casos:
1. En las causas que les fueran sometidas sobre competencia o conflictos entre los poderes
públicos de la Provincia o entre las ramas de un mismo poder.
2. En los conflictos internos de las Municipalidades y en los que se susciten entre ellas, y
con las autoridades de la Provincia.
3. En los juicios de inconstitucionalidad de las leyes, decretos, ordenanzas y resoluciones o
reglamentos que estatuyan en materia regida por la Constitución y que se promuevan
directamente ante el mismo por vía de acción.
4. En las acciones de responsabilidad contra sus miembros y demás integrantes de la
Administración de Justicia comprendidos en el Art. 1º de la presente ley, excepto los
referidos en los Incs. 6º y 7º del mismo, una vez que los magistrados hayan sido
separados de sus cargos por el Jurado de Enjuiciamiento”
5. En las causas contencioso-administrativas en el modo y la forma que determine la ley de
la materia.
6. En toda actuación no atribuida expresamente a una de las Salas y en los conflictos que
pudieran plantearse entre las Salas del Superior Tribunal de Justicia o las Cámaras entre
sí.
Art 53.- Los Jueces en lo Civil y Comercial, ejercerán por orden de turno, la jurisdicción voluntaria
y contenciosa en su mayoría, y entenderán en todas las causas civiles y comerciales, cuyo
conocimiento no esté atribuido especialmente a otros jueces.
Art 61 BIS. - El Juez en lo Concursal, Societario y Registral, con asiento en la ciudad capital,
atenderá en todos los Concursos y Quiebras, en todas las cuestiones relativas a la organización o
reorganización de sociedades comerciales, conflictos y demás cuestiones societarias, que se
susciten. Asimismo, deberá entender en todas las cuestiones que se promuevan en el ámbito del
Registro Público de Comercio, encontrándose facultado dentro del marco regular de su
competencia para realizar la valoración de los pedidos de inscripción y dictado de la
correspondiente resolución, siendo apelable la misma por ante la Excma. Cámara de Apelaciones
en lo Civil y Comercial.
Art 80.- Los Jueces de Paz Letrado conocerán dentro de la circunscripción territorial asignada
por el artículo anterior:
En SDE, el STJ es alzada de todos los tribunales inferiores que pueden emitir pronunciamientos
definitivos en sede ordinario; las cámaras de apelaciones son alzada de los jueces de primera
instancia con igual competencia en la materia; y los jueces de paz letrados son alzada de los
jueces de paz no letrados.
1
Declara la ultima acordada sobre montos de cuantía: “… sin embargo, dado que la actividad jurisdiccional
de los Jueces de Paz no Letrados no ha sido aun reglamentada ni se ha dotado a los organismos de los
recursos necesarios para su funcionamiento en consonancia con lo estatuido por la letra literal de la LOT,
cabe por ello disponer que todos los asuntos civiles y comerciales, cuyo monto no excediera de los aquí
detallados, resulten de competencia de la Justicia de Paz Letrada.-“
que el monto cuestionado no exceda de determinada cantidad de pesos son irrecurribles (art.
124). También prevé la posibilidad de un tercer grado ante la Corte de manera excepcional del
recurso ordinario y en los supuestos del recurso extraordinario.
En materia penal, la instrucción se halla sujeta al sistema de doble instancia, pero el juicio se
desarrolla ante tribunales orales de única instancia, cuyas sentencias solo son susceptibles de
recursos extraordinarios de casación e inconstitucionalidad ante la Cámara Nacional de Casación
Penal, así como el recurso extraordinario federal ante la Corte.
La última acordada fija la competencia de los Jueces de Paz Letrados cuando el valor cuestionado
o el haber hereditario no exceda la suma de $150.000. Respecto de los casos contemplados en
el art. 80 inc. B de la LOT, se estimo conveniente fijar su competencia para las demandas por
desalojo, resolución, cumplimiento, cobro de alquileres y demás cuestiones vinculadas con el
contrato de locación, cuando el alquiler no excediere de $10.000 y las que se promuevan contra
intrusos o tenedores precarios cuya obligación sea exigible cuando la tasación fiscal del
inmueble no excediera de $150.000.
En SDE, la LOT establece en su art. 28 que el STJ actuara con todos sus miembros y ejercerá
jurisdicción originaria y exclusiva en los siguientes casos:
• En las causas que fueran sometidas sobre competencia o conflicto entre los poderes
públicos de la Provincia o entre las ramas de un mismo poder.
• En los conflictos internos de las Municipalidades y en los que susciten entre ellas, y con
las autoridades de la Provincia.
• En las acciones de responsabilidad contra sus miembros y demás integrantes de la
administración de justicia comprendidos en el art. 1, excepto inc. 6 y 7, una vez que los
magistrados hayan sido separados de sus cargos por jury.
La Constitución Provincial (art. 193) establece que ejerce jurisdicción originaria y exclusiva en las
causas que le fueran sometidas sobre competencia o conflictos institucionales que se susciten
entre la Provincia y los municipios o entre los poderes de un mismo nivel de gobierno; en las
acciones por responsabilidad civil promovidas contra los miembros del Poder Judicial con motivo
del ejercicio de sus funciones; en las acciones contra las decisiones administrativas que se
deriven del ejercicio de las funciones de superintendencia.
Competencia federal
Es la facultad reconocida a los órganos que integran el Poder Judicial de la Nación para ejercer
sus funciones en los casos, respecto de las personas y en los lugares especialmente
determinados por la Constitución.
Art. 116 CN: Corresponde a la Corte Suprema y a los tribunales inferiores de la Nación, el conocimiento y
decisión de todas las causas que versen sobre puntos regidos por la Constitución, y por las leyes de la
Nación, con la reserva hecha en el inc. 12 del Artículo 75: y por los tratados con las naciones extranjeras:
de las causas concernientes a embajadores, ministros públicos y cónsules extranjeros: de las causas de
almirantazgo y jurisdicción marítima: de los asuntos en que la Nación sea parte: de las causas que se
susciten entre dos o más provincias; entre una provincia y los vecinos de otra; entre los vecinos de
diferentes provincias; y entre una provincia o sus vecinos, contra un Estado o ciudadano extranjero.
Art. 117 CN: En estos casos la Corte Suprema ejercerá su jurisdicción por apelación según las reglas y
excepciones que prescriba el Congreso; pero en todos los asuntos concernientes a embajadores, ministros
y cónsules extranjeros, y en los que alguna provincia fuese parte, la ejercerá originaria y exclusivamente.
Esta deriva de la forma de gobierno adoptada por nuestra Constitución, y su razón de ser
obedece a diversas circunstancias. Dice Lascano que la coexistencia del estado nacional con los
estados provinciales puede originar conflictos que deben ser resueltos por otra justicia que la
local; además ya que a la nación le corresponden las relaciones internacionales, también debe
ejercer la función jurisdiccional en los casos en que deba responder de su ejercicio ante el
extranjero. Se aconseja también debido al interés general al que se vincula el honor de la Nación,
la seguridad de sus instituciones, el cumplimiento de las leyes militares, el patrimonio fiscal, etc.
Caracteres
las que se originen entre los propietarios o interesados de un buque, sea sobre
su posesión o sobre su propiedad; las que versen sobre la construcción y reparos
de un buque; sobre hipoteca de su casco; sobre flotamientos y estadía; sobre
seguros marítimos; sobre salvamento civil y militar; sobre naufragios; sobre
avería simple y gruesa; sobre contratos a la gruesa ventura; sobre pilotaje; sobre
embargos de buques y penas sobre violación de las leyes de impuestos y
navegación; sobre nacionalidad de buque y legitimad de su patente o
regularidad de sus papeles; sobre arribadas forzosas; sobre reconocimientos;
sobre abandono, venta y liquidación de créditos del buque, sobre cumplimiento
de las obligaciones del capitán, tripulantes y, en general, sobre todo hecho o
contrato concerniente a la navegación y comercio marítimo.
Estas causas presuponen que hay una relación directa con la navegación y el
comercio marítimo que son los que se cumplen entre un puerto de la república
y otro extranjero o entre dos provincias por ríos interiores declarados libres para
todas las banderas por el art. 26 de la CN.
La ley 13.998 establece que entenderán en las causas regidas por el derecho de
la navegación y el derecho aeronáutico; lo cual concuerda con el Código
aeronáutico el que dispone que corresponde a la justicia federal el
conocimiento y decisión de las causas que versen sobre navegación aérea o
comercio aéreo en general y de los delitos que puedan afectarlos.
o Causas concernientes a hechos, actos y contratos relativos a medios de
transporte terrestre, con excepción de las acciones civiles por reparación de
daños y perjuicios causados por delitos o cuasideltios: es competente para
conocer de todas aquellas pretensiones por resarcimiento de daños que se
funden en los arts. 1286 y 1757, las cuales son de origen contractual, y no
delictual o cuasidelictual. En lo que concierne a los jueces federales de las
provincias, el conocimiento de esta clase de asuntos se halla supeditado a la
circunstancia de que ellos versen sobre hechos, actos y contratos relativos a los
medios de transporte que liguen a la Capital Federal o un territorio nacional con
una provincia, o dos provincias entre sí, o un punto cualquiera de la nación con
un Estado extranjero y siempre, además que la pretensión se funde, en forma
directa e inmediata, en normas dictada por el gobierno nacional en ejercicio de
las facultades conferidas por el art. 75.
• Por razón de las personas:
o Las causas en que la Nación sea parte: comprende al Estado Nacional, a sus
entes descentralizados y a las empresas del Estado.
Las leyes 48 y 1893 extienden la competencia federal al supuesto de que sea
parte en el juicio un recaudador de las rentas de la Nación, siempre que el pleito
se trate sobre hechos relacionados a la renta y el servicio público.
Compete a la justicia federal conocer en todo pleito que se inicie entre
particulares, teniendo por origen actos administrativos del gobierno nacional y
toda acción fiscal contra particulares o corporaciones, sea por cobro de
cantidades debidas o por cumplimiento de contrato, o por defraudaciones de
rentas nacionales, o por violación de reglamentos administrativos.
o Causas civiles en que sea parte un vecino de la provincia en que suscite el pleito
y un vecino de otra: el art. 11 de la ley 48 establece que la vecindad en una
provincia se adquirirá para los efectos del fuero, por la residencia continua de
dos años, o por tener en ella propiedades raíces, o un establecimiento de
industria o comercio, o por hallarse establecido de modo que aparezca el ánimo
jueces nacionales de primera instancias, en cuyo caso serán resueltos por las
cámaras de que dependa el juez que primero hubiese conocido. Decidirá
asimismo sobre el juez competente en los casos en que su intervención sea
indispensable para evitar una efectiva privación de justicia.
o Pedidos formulados por las entidades estatales cuando se dicten medidas
cautelares que en forma directa o indirecta afecten, obstaculicen,
comprometan o perturben el desenvolvimiento de actividades esenciales de
dichas entidades
Son cuatro las circunstancias excepcionales que influyen en modo directo para que el juez
competente no pueda procesar, resolver o ejecutar lo resuelto en un litigio:
La incompetencia objetiva puede ser alegada por los particulares o declarada de oficio por el
juez. Con respecto a la oportunidad procesal se establece un momento límite y final con carácter
preclusivo que cierra definitivamente la posibilidad de alegarla o declararlo de oficio. Por último,
en cuanto a los medios para atacarla podemos reconocer dos: las cuestiones de competencia y
la declaración oficiosa. Ambos pueden generar conflictos de competencia.
Art. 7 CPCC SDE: Las cuestiones de competencia solo podrán promoverse por vía de declinatoria, con
excepción de las que se susciten entre jueces de distintas circunscripciones judiciales, o entre estos y los de
otras provincias, en las que también procederá la inhibitoria. En uno y otro caso, la cuestión solo podrá
promoverse antes de haberse consentido la competencia que se reclama. Elegida una vía no podrá en lo
sucesivo usarse otra.
Las dos vías posibles para cuestionar son la declinatoria y la inhibitoria. Para ambos se requiere
que no se haya consentido la competencia que se cuestiona y que al deducir una de las vías no
se haya interpuesto la otra con anterioridad.
Art. 8 CPCC SDE: La declinatoria se sustanciara como las demás excepciones previas y declarada
procedente, se remitirá la causa al juez tenido por competente. La inhibitoria podrá plantearse hasta el
momento de oponer excepciones o de contestar la demanda si aquel trámite no se hallare establecido
como previo en el proceso de que se trata.
• Declinatoria: medio acordado por leyes procesales para que el demandado cuestione la
competencia ya admitida por un juez, debiéndose presentar ante él y deduciendo la
excepción de incompetencia, solicitando que cese o decline en el conocimiento de la
causa respecto de la cual lo considera incompetente.
• Inhibitoria: medio acordado por las leyes procesales para que el demandado cuestione
la competencia ya admitida por un juez, debiéndose presentar ante otro juez que no
este conociendo el asunto pero al cual el demandado considera competente y
deduciendo una demanda, solicitándole que declare su competencia y reclame al juez
que está conociendo de la causa que se declare incompetente y cese de su intervención.
En lo referente a sus condiciones y trámite, el CPCC SDE establece:
La aceptación de una demanda inhibitoria por otro juez no vincula al que ya está conociendo una
causa determinada, quien puede reafirmar su propia competencia y, responder negativamente
al pedido de desprendimiento de la causa.
Se les asigna el deber a los jueces de repeler inicialmente el conocimiento de cualquier litigio
que exceda sus atribuciones.
Art. 4 CPCC SDE: Declaración de Incompetencia. Toda demanda deberá interponerse ante juez
competente, y siempre que de la exposición de los hechos resultare no ser de la competencia del juez ante
quien se deduce, deberá dicho juez inhibirse de oficio. Consentida o ejecutoriada la respectiva resolución,
se remitirá la causa al juez tenido por competente. En los asuntos exclusivamente patrimoniales no procera
la declaración de incompetencia de oficio, fundada en razones de territorio.
Conforme lo dispuesto, en los casos en los cuales la prorroga no está permitida, el juez que
recibe la demanda debe declararse incompetente liminar y oficiosamente. En caso de no
hacerlo, le toca al demandado articular tempestivamente la cuestión de competencia. En caso
de que tampoco lo haga el demandado, nadie puede articular la incompetencia con
posterioridad y el juez actuante carece de toda facultad para hacerlo de oficio, exceptuándose
la incompetencia de la justicia provincial, si la cuestión tratada resulta materia federal, que
podrá ser declarada de ocio en cualquier estado del proceso.
La incompetencia decretada por un juez no vincula al nuevo juez a quien se gira el conocimiento
del asunto, a raíz de lo cual puede repelerla.
Conflictos de competencia
Es la contienda que se plantea entre dos jueces cuando ambos emiten sendas resoluciones
coincidentes acerca de sus respectivas competencias para conocer un asunto determinado.
Puede ser:
Art. 13 CPCC SDE: Contienda negativa y conocimiento simultaneo. En caso de contienda negativa o cuando
dos o mas jueces se encontraren conociendo de un mismo proceso, cualquiera de ellos podrá plantear la
cuestión de acuerdo con el procedimiento establecido en los arts. 9 a 12.
Competencia Subjetiva
Se tiene en cuenta solo la persona del juzgador, con total y absoluta prescindencia de las pautas
objetivas, por hallarse en situaciones que generan un interés propio en el juez perdiendo así su
carácter de impartial, imparcial e independiente para actuar libremente.
Recusación
Es el medio que acuerdan las leyes procesales para atacar la incompetencia subjetiva del juez,
aduciendo – o no – la existencia de alguna causal que, de existir, hace inválida la actividad
jurisdiccional por presentarlo al juez en situación de paridad, parcialidad o dependencia.
Podemos distinguir:
• Recusación Causada: de acuerdo al CPCC SDE, art. 17, serán causas legales de
recusación:
o El parentesco por consanguinidad dentro del cuarto grado y segundo de
afinidad con alguna de las partes, sus mandatarios o letrados.
o Tener el juez o sus consanguíneos o afines dentro del grado expresado
anteriormente, interés en el pleito o en otro semejante, o sociedad o
Además de los magistrados mencionados en el art. 14, pueden ser recusados con causa
los árbitros, los amigables componedores y los peritos.
• Recusación Incausada: es el medio que algunas leyes acuerdan a las partes para lograr
el apartamiento de un juez respecto del conocimiento de cierto asunto justiciable sin
necesidad de explicar la razón o la causa por la cual el recusante no acepta su
permanencia en el litigio.
Alvarado Velloso considera que las causas de recusación no pueden ser taxativas ya que
la interpretación los impedimentos subjetivos que hacen que un juez no actué como tal
al procesar o al sentenciar debe ser lo suficientemente amplia como para dar garantía a
las partes de que el juzgador es realmente un tercero respecto el litigio.
“Los jueces de primera instancia podrán ser recusados sin expresión de causa. El actor
podrá ejercer esta facultad al entablar la demanda o en su primera presentación; el
demandado, en su primera presentación, antes o al tiempo de contestarla o de
comparecer a la audiencia señalada como primer acto procesal.
Si el demandado no cumpliere esos actos, no podrá ejercer en adelante la facultad que
le confiere este artículo.
También podrá ser recusado sin expresión de causa un juez del Superior Tribunal o de las
Cámaras de Apelaciones, al día siguiente de la notificación de la primera providencia que
se dicte.
No procede la recusación sin expresión de causa en el proceso sumario y sumarísimo, en
las tercerías, en el juicio de desalojo y en los procesos de ejecución.
Cuando el Superior Tribunal conociere en instancia originaria, solo podrá ser recusado
uno de sus miembros en la forma y oportunidad prevista en los párrafos segundo y
cuarto”.
Como límite, el art. 15 regula que la facultad de recusar sin causa podrá usarse una vez
en cada caso y cuando sean varios los actores o demandados, solo uno podrá ejercerla.
Deducida la recusación sin expresión de causa, el juez recusado se inhibirá pasando las
actuaciones, dentro del primer día hábil siguiente, al que se le sigue en el orden de turno,
sin que por ello se suspendan el trámite, los plazos, ni el cumplimiento de las diligencias
ya ordenadas. Si la primera presentación del demandado fuera posterior a los actos
indicados en el segundo párrafo del art. 14, y en ella promoviere la nulidad de los
procedimientos recusando sin expresión de causa, dicha nulidad será resuelta por el juez
recusado (art. 16).
Art. 18: Oportunidad. La recusación deberá ser deducida por cualquiera de las partes en las oportunidades
previstas en el art. 14. Si la causal fuere sobreviniente solo podrá hacerse valer dentro del 5° día de haber
llegado a conocimiento del recusante y antes de quedar el expediente en estado de sentencia.
Art. 19: Tribunal competente para conocer de la recusación. Cuando se recusare a uno o más jueces del
STJ o de una Cámara de Apelación conocerán los que queden hábiles integrándose el tribunal, si
procediere, en la forma prescripta por la LOT. De la recusación de los jueces de primer a instancia conocerá
la cámara de apelaciones respectiva.
Art. 20: Forma de deducirla. La recusación se deducirá ante el juez recusado, y ante el STJ o cámara de
apelaciones cuando lo fuese uno de sus miembros. En el escrito correspondiente, se expresaran las causas
de la recusación, y se propondrá y acompañara, en su caso, todas las pruebas de que el recusante intentare
valerse.
Art. 21: Rechazo in limine. Si en el escrito mencionado en el art. anterior no se alegase concretamente
alguna de las causas contenidas en el art. 17, o la que se invoca fuese manifiestamente improcedente, o
si se presentase fuera de las oportunidades previstas en el art. 14 y 18, la recusación será desechada, sin
darle curso, por el tribunal competente para conocer de ella.
Art. 22: Informe del magistrado recusado. Deducida la recusación en tiempo y con causa legal, si el
recusado fuese un juez del STJ o de cámara se le comunicara aquella, a fin de que informe sobre las causas
alegadas.
Art. 23: Consecuencias del contenido del informe. Si el recusado reconociese los hechos, se le tendrá por
separado de la causa. Si lo negase, con lo que exponga se formara incidente que tramitara por expediente
separado.
Art. 24: Apertura a prueba. El STJ o cámara integrados al efecto si procediere, recibirán el incidente a
prueba por 10 dias, si hubiere de pronunciarse dentro de la ciudad donde tiene su asiento el tribunal. El
plazo se ampliara en la forma dispuesta en el art. 116. Cada parte no podrá ofrecer mas de 3 testigos.
Art. 25: Resolución. Vencido el plazo de prueba y agregadas las producidas se dará vista al juez recusado
y se resolverá el incidente dentro de 5 días de contestada aquella o vencido el plazo para hacerlo.
Art. 26: Informe de los jueces de primera instancia. Cuando el recusado fuere un juez de primera instancia,
remitirá a la cámara de apelaciones, dentro de los 5 días, el escrito de recusación con un informe sobre las
causas alegadas, y pasara el expediente al juez que sigue en el orden del turno para que continúe su
sustanciación. Igual procedimiento se observara en caso de nuevas recusaciones.
Art. 27: Tramite de la recusación de los jueces de primera instancia. Pasados los antecedentes, si la
recusación se hubiere deducido en tiempo y con causa legal, la cámara de apelaciones, siempre que del
informe elevado por el juez resultare la exactitud de los hechos, lo tendrá por separado de la causa. Si los
negare la cámara podrá recibir el incidente a prueba, y se observara el procedimiento establecido en los
arts. 24 y 25.
Art. 28: Efectos. Si la recusación fuese desechada se hará saber la resolución al juez subrogante a fin de
que devuelva los autos al juez recusado. Si fuese admitida, el expediente quedara radicado ante el juez
subrogante con noticia al juez recusado, aun cuando con posterioridad desapareciesen las causas que la
originaron. Cuando el recusado fuese uno de los jueces del STJ o de las cámaras, seguirán conociendo en
las causas el o los integrantes o sustitutos legales que hubiesen resuelto el incidente de recusación.
Art. 29: Recusación maliciosa. Desestimada una recusación con causa, se aplicaran las costas y una multa
de hasta $1000 por cada recusación, si esta fuere calificada de maliciosa por la resolución desestimatoria.
Excusación
Es el medio que la ley acuerda al juez para afirmar y demostrar ante las partes en el proceso la
ausencia de su competencia subjetiva y se traduce en el deber que tiene de apartarse del
conocimiento de todo pleito respecto del cual o de sus sujetos intervinientes no puede actuar
con plena garantía de imparcialidad, impartialidad, independencia.
Art. 30: Excusación. Todo juez que se hallare comprendido en alguna de las causales de
recusación mencionada en el art. 17 deberá excusarse. Asimismo podrá hacerlo cuando existan
otras causas que le impongan abstenerse de conocer en el juicio, fundadas en motivos graves,
de decoro o delicadeza. No será nunca motivo de excusación el parentesco con otros funcionarios
que intervengan en cumplimiento de sus deberes.
Art. 31: Oposición y efectos. Las partes no podrán oponerse a la excusación ni dispensar las
causales invocadas. Si el juez que sigue en el orden del turno entiende que la excusación no
procede, se formara incidente que será remitido sin más trámite al tribunal de alzada, sin que
por ello se paralice la sustanciación de la causa. Aceptada la excusación, el expediente quedara
radicado en el juzgado que corresponda, aun cuando con posterioridad desaparecieren las
causas que la originaron.
Art. 32: Falta de excusación. Incurrirá en la causal de mal desempeño, en los términos de la ley
de enjuiciamiento de magistrados, el juez a quien se probare que estaba impedido de entender
en el asunto y a sabiendas haya dictado en él resolución que no sea de mero trámite.
Art. 33: Ministerio Público. Los magistrados del Ministerio Publico no podrán ser recusados. Si
tuviesen algún motivo legítimo de excusación, deberán manifestarlo al juez o tribunal y estos
podrán separarlos de la causa, dando intervención a quien deba subrogarlos.