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Resumen Historia

La Revolución Libertadora, iniciada con el derrocamiento de Perón en 1955, buscó eliminar el personalismo y la corrupción, pero enfrentó divisiones internas y tensiones con los sindicatos. El gobierno de Frondizi promovió el desarrollismo y la nacionalización del petróleo, aunque su administración fue marcada por la presión militar y políticas económicas desfavorables. Durante la presidencia de Illia, a pesar de un crecimiento económico, el gobierno enfrentó oposición de sectores empresariales y la resistencia de los gremios, culminando en un clima de inestabilidad política.

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Resumen Historia

La Revolución Libertadora, iniciada con el derrocamiento de Perón en 1955, buscó eliminar el personalismo y la corrupción, pero enfrentó divisiones internas y tensiones con los sindicatos. El gobierno de Frondizi promovió el desarrollismo y la nacionalización del petróleo, aunque su administración fue marcada por la presión militar y políticas económicas desfavorables. Durante la presidencia de Illia, a pesar de un crecimiento económico, el gobierno enfrentó oposición de sectores empresariales y la resistencia de los gremios, culminando en un clima de inestabilidad política.

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Revolución Libertadora

La Revolución Libertadora comenzó con el derrocamiento de


Perón el 16 de septiembre de 1955 en Córdoba, y el 23 de ese
mes, el General Eduardo Lonardi declaró su victoria en Plaza de
Mayo. Lonardi, apoyado por grupos católicos y militares
nacionalistas, no buscaba destruir por completo la obra de Perón,
sino eliminar elementos negativos como el personalismo y la
corrupción. Su enfoque conciliador con los sindicatos se resumía
en la consigna "Ni vencedores ni vencidos" y la promesa de
respetar la Constitución de 1949.
Sin embargo, su enfoque conciliador con los sindicatos generó
tensiones con otros sectores de la Revolución, que adoptaron
una postura más agresiva, anticipando el rechazo de los
trabajadores ante las reformas económicas liberales. Los
"comandos civiles" (activistas socialistas o radicales) comenzaron
a tomar el control de los locales, lo que culminó en una huelga
convocada por la CGT el 13 y 14 de noviembre. Lonardi fue
relevado del poder el 13 de noviembre debido a las crecientes
dificultades y divisiones internas.
Tras el desplazamiento del ala nacionalista por el sector liberal, se
designa como presidente provisional al general Pedro Eugenio
Aramburu, con este cambio se intensifica la represión contra el
Peronismo, implementando así la Política Gorila, estableciendo
que toda actividad relacionada con Perón y Eva Perón es
considerada un delito.
Aramburu implementó las políticas económicas recomendadas
por el plan Prebisch, que promovían la desnacionalización de la
economía, deroga por decreto la reforma constitucional de 1949,
eliminando el artículo 40 que protegía los recursos económicos
del país y restauró la Constitución de 1853 con sus 3 reformas.
A partir de 1956 aparecen tres posturas diferentes en el ejército,
que luego se traducirán en enfrentamientos más duros:
• Línea Jacobina (de Isaac Rojas): Su objetivo es eliminar el
peronismo a través de una extensa dictadura.
• Línea Continuista (de Aramburu): Busca el Triunfo de su
continuador civil (Balbín) de la UCR.
• Línea Legalista (de Frondizi): Quería que las elecciones fueran
limpias, ganara quien ganara. No tuvo éxito, porque el
antiperonismo era demasiado fuerte en las otras dos líneas, y
triunfó la proscripción del partido mayoritario

Durante la Revolución Libertadora, los partidos políticos sufrieron


divisiones internas debido a las tensiones generadas por la
política antiperonista:

1.​Unión Cívica Radical (UCR): Se dividió en dos:


●​ UCR Intransigente (UCRI): Liderada por Arturo
Frondizi, quien buscaba una alianza con el peronismo.
●​ UCR del Pueblo (UCRP): Encabezada por Balbín,
alineado con la política de Aramburu (antiperonismo).
2.​Partido Conservador: De este partido surgió el Partido
Conservador Popular, liderado por Vicente Solano Lima,
quien apoyaba al peronismo.
3.​Partido Socialista: Se fragmentó en varias corrientes:
●​ Partido Socialista Democrático: Fundado por Américo
Ghioldi, de tendencia derechista.
●​ Partido Socialista Argentino (PSA): La rama principal
del socialismo, que posteriormente sufrió otra
escisión, dando lugar al Partido Socialista Argentino
de Vanguardia.
Presidencia de Frondizi
Desarrollismo
El desarrollismo, teoría promovida por economistas y sociólogos
norteamericanos y difundida por entidades como el Banco
Mundial, prometía un rápido desarrollo industrial autosostenido.
En lugar de un ‘’retorno al campo’’, como implicó Aramburu con
el Plan Prebisch, se enfocaba en industrias básicas como
petróleo, química pesada y siderurgia para romper la
dependencia externa. Sin embargo, el financiamiento externo en
lugar de resolver la dependencia la reforzaba al atraer empresas
extranjeras que se beneficiaban de las condiciones favorables en
el país.

Batalla del petróleo


Frondizi consideraba el autoabastecimiento petrolero como un
paso crucial hacia la liberación nacional, llamando a esta meta
‘’la batalla del petróleo’’. Al asumir la presidencia, reemplazó al
directorio de YPF, promovió su desarrollo y el Congreso aprobó
una ley que declaraba los yacimientos de hidrocarburos como
bienes nacionales, encargando su explotación a YPF y otras
entidades estatales, prohibiendo contratos que afectaran la
independencia económica.
Sin embargo, en julio de 1953, Frondizi Firmó contratos con
empresas extranjeras que entregaban grandes áreas de
explotación a largo plazo, permitían la importación de equipos
sin impuestos y obligaban a YPF a comprarles el petróleo a
precios más elevados que los internacionales, causando una
enorme pérdida y un perjuicio financiero de 285 millones de
dólares, además de perder 167 millones en utilidades y pagar
más de 2000 millones en impuestos y regalías.
Capitales extranjeros y préstamos
Frondizi atrajo capitales extranjeros con ventajas significativas
pero las empresas no invirtieron en industrias básicas y el
aumento de la extracción de petróleo no mejoró la balanza
comercial. En diciembre de 1958 se solicitó un nuevo crédito al
FMI, que impuso duras condiciones: despidos, aumentos en
tarifas, nuevos impuestos y restricción del crédito. Esta
austeridad redujo el PBI en un 5% y causó pérdidas significativas.
La política no se aplicó a fondo y, bajo el nuevo ministro de
Economía, Álvaro Alsogaray, la restricción del crédito provocó
quiebras y desempleo. Su sucesor, Roberto Alemann, también
tuvo una gestión breve y el gobierno se distanció del pueblo.

Plan CONINTES
Los militares ejercieron una fuerte presión, aceptando su
presidencia solo porque no podían gobernar directamente.
Frondizi fue forzado a implementar medidas antidemocráticas
como el estado de sitio indefinido y la declaración de conmoción
interna en 1958. En marzo de 1960, se aplicó el plan CONINTES,
que subordinó las policías provinciales a comandos militares y
sometió a civiles acusados de terrorismo a jurisdicción militar.
Obreros en huelga podían ser forzados a trabajar en Cuarteles. La
represión debilitó a la resistencia y fortaleció a los
integracionistas y electoralistas, que buscaban un entendimiento
con el gobierno y la participación de partidos neoperonistas en
las elecciones.
Gobierno de Guido
La pseudo democracia
El gobierno provisional de José María Guido, conocido como
"isabelino" porque, como la monarquía inglesa, gobernaba sin
verdadero poder, estaba controlado por los militares. Estos se
dividieron en dos facciones:
●​ Los colorados o "gorilas", que inicialmente dominaron el
gobierno,
●​ Los azules o ‘’pseudo-legalistas’’, que tomaron el control
más tarde.
Esta división generó inestabilidad, con numerosos cambios en el
gabinete (50 ministros y secretarios).
Presionado por la Marina, Guido anuló las elecciones del 18 de
marzo y envió interventores a las provincias. El peronismo, pese a
estar proscrito, mostró su descontento legalmente, como hizo el
gobernador electo Framini al ser impedido de asumir su cargo.
Guido se alineó con los ideales de la Revolución Libertadora,
disolvió el Congreso y anuló las autoridades partidarias.
Para limitar la influencia del voto peronista, se implementó el
sistema de representación proporcional, dispersando el voto y
favoreciendo a partidos más pequeños, mientras se mantenía
vigente la prohibición del peronismo bajo el Decreto de
Aramburu.
La política económica
La política económica siguió un rumbo desnacionalizador,
facilitando la entrada de empresas transnacionales en la industria
y servicios, manteniendo la línea de gobiernos anteriores. Álvaro
Alsogaray, quien fue ministro de Economía en varios periodos,
simbolizó esta continuidad. La breve gestión de Federico Pinedo
en el ministerio provocó una brusca devaluación que benefició a
algunos allegados, pero desestabilizó la economía, y Alsogaray
regresó para intentar estabilizar el país.
Se solicitó un acuerdo "stand by" con el FMI, lo que llevó a
reducir impuestos a las importaciones y aumentar los impuestos
al consumo y las tarifas públicas, favoreciendo a industrias
extranjeras.
Esto resultó en:
●​ Una disminución del PBI en 316 millones de dólares
●​ Una reducción del salario real del 35%
●​ Una caída en el consumo de alimentos como leche y carne.
Alsogaray implementó medidas como:
●​ El pago del aguinaldo en cuotas
●​ Retrasos en el pago de sueldos
●​ Una nueva devaluación del peso.
A finales de 1962, fue reemplazado por un nuevo equipo
económico, que incluía a José Alfredo Martínez de Hoz, quien
más tarde jugaría un papel clave en la dictadura militar.
El peronismo y el programa de huerta grande
El peronismo se dividió en dos facciones principales: el
vandorismo y la izquierda.

●​ Vandorismo: Liderado por Augusto Timoteo Vandor, busca


construir un peronismo sin Perón, con Perón como asesor.
Este sector pretende obtener un estatus legal dentro de la
proscripción del peronismo, negociando con los poderes
establecidos y viendo una posible alianza con Onganía.
●​ Izquierda: Compuesta por miembros más radicales del
peronismo que se oponen a Vandor. En junio de 1962, en
Huerta Grande (Córdoba), redactan un programa con los
siguientes objetivos:
o​ Nacionalización de bancos y sectores clave como
siderurgia, electricidad, petróleo y frigoríficos.
o​ Control estatal del comercio.
o​ Expropiación sin compensación de la oligarquía
terrateniente.
o​ Control obrero de la producción y protección estatal
de la industria.
o​ Prohibición de la exportación de capitales y anulación
de contratos hechos sin el consentimiento popular.

Perón, reconociendo que Vandor podría llevarlo a la derrota, no


lo expulsa del movimiento, sino que intenta unificar al peronismo
reorganizando las 62 Organizaciones de la CGT, incorporando
tanto vandoristas como izquierdistas en la Comisión Directiva
para evitar una mayor división.

Elecciones de 1963
En las elecciones de 1963, Ricardo Balbín, jefe de la UCRP,
anticipando una probable victoria del peronismo, decide no
presentarse como candidato y apoya al Dr. Arturo Umberto Illia,
un dirigente de la corriente sabattinista del radicalismo cordobés.
El peronismo fue nuevamente proscrito, y Perón ordenó la
abstención electoral. Tras el gobierno de Frondizi, la UCRI se
dividió en dos grupos:
●​ Los seguidores de Frondizi formaron el Movimiento de
Integración y Desarrollo (MID)
●​ Los de Oscar Alende crearon la UCRI, que luego se
transformaría en el Partido Intransigente.
Frente a la candidatura de Pedro Eugenio Aramburu por la Unión
del Pueblo Argentino (UDELPA), algunos peronistas votaron por
Illia y otros por Alende, pero la mayoría optó por votar en blanco.
Presidencia de Illia
La debilidad de su gobierno
En 1963, la elección presidencial en Argentina era indirecta,
requiriendo una mayoría absoluta de electores. Illia, con solo el
25,15% de los votos, no obtuvo esta mayoría, lo que permitió
posibles acuerdos entre partidos. Aunque Aramburu ofreció sus
electores a Oscar Alende para evitar la elección de Illia, Alende
no aceptó. Finalmente, Illia fue elegido presidente el 12 de
octubre de 1963, con el apoyo de conservadores, socialistas y
pequeños partidos. Sin embargo, Illia enfrentó un gobierno
aislado: carecía de quórum propio en el Congreso, no tenía el
respaldo total de su partido, y no contaba con el apoyo de los
militares ni de los peronistas. Además, su gobierno enfrentó la
oposición de empresas multinacionales debido a sus leyes
nacionalistas sobre petróleo y medicamentos.
El crecimiento económico
Durante el gobierno de Illia, Argentina experimentó un
crecimiento notable del PBI y de la producción industrial,
recuperándose de la recesión previa. Sin embargo, la industria
solo estaba recuperando su capacidad ociosa. Illia intentó
implementar una ley para controlar los precios de
medicamentos, pero la presión de los laboratorios
multinacionales impidió su concreción. Su administración
enfrentó desconfianza y oposición de empresarios, banqueros y
productores rurales, quienes criticaron las leyes sociales de Illia y
acusaron al gobierno de crear un clima antieconómico y
“totalitario”. El boicot empresarial, que incluyó la evasión de
impuestos, socavó los esfuerzos de recuperación económica del
gobierno.
La relación entre gremios y gobierno
Durante el gobierno de Perón, los gremios se fortalecieron como
aliados clave en su política económico-social. Tras la caída de
Perón, los gremios fueron intervenidos y se permitió la existencia
de múltiples sindicatos por rama para debilitarlos. A pesar de
esto, los gremios continuaron operando a través de la
"resistencia".
Bajo Frondizi, se aprobó la Ley de Asociaciones Profesionales,
que reinstauró el sindicato único por rama de actividad y otorgó
un gran poder económico a la cúpula sindical, incluyendo el
control de los aportes de afiliados y las obras sociales. Este
control generó una "burocracia sindical" a menudo corrupta, que
prefería pactar con el gobierno y los empresarios, perpetuándose
en el poder a través de comicios internos fraudulentos.
El gobierno encontraba más manejable esta cúpula sindical
negociadora que una más radical. Sin embargo, los sindicalistas
necesitaban mantener el apoyo de los obreros para mantener su
influencia. Entre ellos, la facción de izquierda, más radical, había
planteado programas de cambio durante las presidencias de
Frondizi y Guido, en oposición a la dirección más moderada
liderada por Vandor.
La modificación de la ley de asociaciones profesionales
El Plan de lucha de los gremios se había transformado en una
estrategia que abarcaba no solo objetivos gremiales, sino
también políticas económicas y sociales para reinstaurar
postulados justicialistas. En respuesta, Illia promulgó el decreto
969, que regulaba la Ley de Asociaciones Profesionales. Este
decreto prohibía a los gremios el proselitismo y la propaganda
ideológica, limitando así el uso de dinero para fines políticos.
Para controlar el poder económico de los sindicalistas, Illia
estableció que las cuotas sindicales se depositaran directamente
a nombre de las ramas locales, reduciendo la influencia de los
líderes sindicales de Buenos Aires. Además, se exigieron estrictas
garantías de democracia interna en las elecciones de delegados y
gremios.
El decreto 969 provocó que los sindicalistas "negociadores",
tanto vandoristas como no vandoristas, empezaran a buscar
acuerdos con los militares, lo que fue un precursor del golpe de
Onganía.
La represión y el ‘’operativo retorno’’
Se mantuvo un discurso de legalidad y respeto a los derechos
constitucionales, sin recurrir a la represión sistemática del
ejército como en gobiernos anteriores. La Universidad vivió un
clima de libertad y se destacó a nivel mundial. Sin embargo, la
policía continuó reprimiendo manifestaciones, como las del 17
de octubre y la protesta contra el envío de tropas a Santo
Domingo, que resultaron en muertes y violencia.
El gobierno enfrentó el desafío del operativo retorno de Perón,
quien tenía un gran apoyo popular. La administración radical y
Vandor estaban en contra del regreso de Perón, temiendo que
desestabilizara el gobierno y desplazara a Vandor. La estrategia
consistió en difundir ampliamente la noticia del regreso de Perón
para provocar la intervención gubernamental. Perón intentó
regresar el 2 de diciembre de 1964, pero fue detenido en Brasil
por solicitud de Argentina y obligado a regresar a Madrid,
frustrando su retorno hasta noviembre de 1972.
Las elecciones de 1965 y 1966: Vandor versus Perón
En las elecciones de 1965, el peronismo, bajo el nombre de
“Unión Popular” debido a la falta de personería legal, obtuvo 52
diputados frente a 70 de la UCRP, con el vandorismo dominando
las listas peronistas. Perón intentó contrarrestar la influencia de
Vandor mediante su esposa, Isabelita, para reorganizar el
movimiento. Vandor cuestionó la autoridad de Perón, y en enero
de 1966, Amado Olmos y otros diecisiete gremios publicaron una
solicitada en apoyo a Perón, creando las “62 Organizaciones de
pie junto a Perón” tras ser expulsados de la CGT. Perón, incapaz
de enfrentarse directamente a Vandor, apoyó a un candidato leal
en las elecciones provinciales de Mendoza en marzo de 1966.
Aunque el candidato conservador ganó, el leal a Perón obtuvo
una victoria significativa sobre el vandorista, llevando a Vandor a
moderar su oposición para evitar perder más terreno.

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