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Introducción Reaseguro

El reaseguro es un mecanismo que permite a las aseguradoras transferir parte de sus riesgos a un tercero, el reasegurador, para reducir la probabilidad de insolvencia y estabilizar sus resultados financieros. Este instrumento es crucial en la industria aseguradora, ya que permite manejar riesgos elevados que un solo asegurador no podría asumir. La relación entre el asegurador y el reasegurador es independiente, lo que significa que el asegurador sigue siendo responsable ante el asegurado, aunque puede reclamar al reasegurador por las indemnizaciones correspondientes.
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Introducción Reaseguro

El reaseguro es un mecanismo que permite a las aseguradoras transferir parte de sus riesgos a un tercero, el reasegurador, para reducir la probabilidad de insolvencia y estabilizar sus resultados financieros. Este instrumento es crucial en la industria aseguradora, ya que permite manejar riesgos elevados que un solo asegurador no podría asumir. La relación entre el asegurador y el reasegurador es independiente, lo que significa que el asegurador sigue siendo responsable ante el asegurado, aunque puede reclamar al reasegurador por las indemnizaciones correspondientes.
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Introducción

El reaseguro es un instrumento creado por la practica aseguradora, que


permite al asegurador descargar en un tercero la deuda que nazca en su
patrimonio como consecuencia de los riesgos asumidos en los contratos de
seguros, reduciendo las fluctuaciones del resultado y disminuyendo la
probabilidad de que se produzca la insolvencia del asegurador.
Debemos tener en cuenta que en la sociedad hay muchos riesgos que son
de importes muy elevados o incluso superiores a lo que un asegurador
puede asumir, y que el asegurador puede estar expuestos a eventos que
afecten a una póliza de este tipo o bien a un conjunto de pólizas. Para poder
asegurar estos riesgos y estar cubierto para este tipo de eventos, el
asegurador puede buscar los servicios de un tercero, el reasegurador, con el
objetivo de protegerse ante situaciones adversas.
El reaseguro desempeña un rol muy importante en la industria aseguradora
y mueve billones de dólares todos los años en primas e indemnizaciones y
sin el cuál la industria del seguro no podría subsistir.
Como su definición indica para que exista reaseguro, tiene que haber
primero una operación de seguro directo u original.

Necesidad de reaseguro
El seguro es una operación por la cual una parte, el asegurado, a cambio de
una suma de dinero (prima), puede obtenerse una determinada
compensación (indemnización, prestación de un servicio…) en el supuesto
de que ocurra un acontecimiento negativo no deseado. Por su parte el
asegurador, que es el que otorga la compensación, asume un conjunto de
riesgos (su cartera de riesgos) que compensa conforme con las leyes de la
estadística.
En su vida cotidiana, el ser humano está expuesto a infinidad de riesgos que
pueden afectar a su persona o a sus bienes: enfermedades, accidentes,
catástrofes naturales, negligencias, incendios, etc. Estos riesgos son
imprevisibles. No se sabe cuándo se producirán ni la importancia de los
daños que causarán.
Consciente de los peligros que corre, el hombre podrá elegir entre las
siguientes alternativas la que mejor convenga a sus intereses:
Riesgo (Incendio en una casa):
- Evitar. No construir.
- Aceptar. Soportar perdida
- Transferir. Asegurar
- Limitar. Establecer zonas estanco por habitación
- Prevenir. Poner mas medidas contra incencios.

El problema consiste, por lo tanto, en determinar una cuota fija anual con la
cual puedan compensarse, año tras año, los siniestros del grupo. La solución
a este problema se encuentra en las estadísticas, aplicando los métodos del
cálculo de las probabilidades.

Para que los resultados de tales predicciones tengan algún valor, es


necesario que las bases de las estadísticas sean lo más amplias posible,
tanto en el espacio (varios países) como en el tiempo (varios años).

Por otra parte, los riesgos tienen que ser homogéneos tanto en su calidad
como en su valor.
En la práctica resulta imposible reunir un conjunto de riesgos similares en
cantidad suficiente para que juegue la ley de los grandes números. Esta
falta de equilibrio en una comunidad de riesgos tiene por consecuencia la
inestabilidad de la tasa de siniestros.
Por ello cada vez que surja un siniestro de importe elevado de un riesgo
asegurado o bien un siniestro que afecte a varias pólizas aseguradas, el
asegurador, al asumir su responsabilidad, puede encontrar dificultades para
lograr sus objetivos, tales como conseguir el resultado anual previsto,
mantener el rating, el desarrollo de su cuota de mercado, el garantizar la
continuidad en el pago de dividendos, etc.
Por eso está en su propio interés el reducir el riesgo asegurado que soporta
y conseguir un conjunto de riesgos más homogéneos, garantizando que sus
responsabilidades se corresponden con su situación financiera estable, con
sus planes de dividendos, y con sus programas de expansión.
La forma en que una compañía aseguradora reduce sus riesgos asegurados
y homogeneiza su cartera es transfiriendo a un tercero aquella parte de los
mismos que ponen en peligro sus objetivos y entre las fórmulas de
transferencia del riesgo está el reaseguro.

Definición y características generales del


reaseguro
El reaseguro es una modalidad de seguro, en la que el asegurado es una
aseguradora de directo y el asegurador un reasegurador.

El seguro y el reaseguro comparten una naturaleza común asumir un riesgo


económico a cambio de un precio, la prima.
La principal diferencia estriba en que:
- Por un contrato de seguro: la relación se establece entre una empresa
de seguro y el público en general.
- En el caso de reaseguro: el cliente es una entidad aseguradora.

Nos encontramos con diferentes definiciones de diferentes autores y todas


ellas enfocando el mismo hecho, el reaseguro sería:
- El seguro del riesgo asumido por los aseguradores.
- La operación por la que el asegurador disminuye sus riesgos,
cediéndolos a otro, de manera que pueda reducir las pérdidas
derivadas de un contrato de seguro a unos límites tolerables para su
empresa.

En realidad, es como si el asegurador fuese el tomador de un nuevo seguro,


concertado con otro asegurador (el reasegurador o aceptante), en el que se
cubre una parte del riesgo asumido por el primero. Esta operación se
denomina reaseguro cedido, y se documenta mediante un nuevo
contrato, absolutamente distinto e independiente del contrato de seguro
original. Por el contrario, para el reasegurador que acepta riesgos de otro
asegurador, la operación recibe el nombre de reaseguro aceptado.

Autonomía de los contratos de seguro y de reaseguro.


Es importante señalar la total independencia jurídica y económica entre el
contrato de reaseguro y el contrato de seguro directo original que le sirve de
base, ya que ello tiene notable incidencia por lo que se refiere a los
derechos y obligaciones de las partes. Los contratos sólo producen efecto
entre las partes que lo otorgan. En el contrato de reaseguro, entre un
reasegurador y el asegurador de directo. Y en el contrato de seguro directo,
entre el asegurador y un tomador determinado.
En consecuencia, en caso de siniestro, el asegurador directo es el único
responsable frente al asegurado del pago de la indemnización, sin que
pueda argumentar que parte de la misma corresponde al reasegurador con
quien el asegurado original no tiene relación contractual alguna y de cuya
existencia es incluso probable que no tenga conocimiento.
No obstante, el asegurador puede reclamar ante el reasegurador lo que a
éste le corresponda pagar en virtud del contrato de reaseguro suscrito. Pero
si el reasegurador no cumple con su obligación, ello no libera al asegurador
directo frente al asegurado.

Autonomía de voluntad de las partes.


Las dos partes involucradas en un posible acuerdo de reaseguro, son libres
de aceptar o de rechazar dicha operación. Como en la mayoría de las
operaciones mercantiles las partes gozan de esa autonomía de voluntad y
de ahí, la posibilidad de por una parte, el asegurador, ofrecer esa operación
de reaseguro y por otra, el reasegurador, de aceptarla. Una vez aceptadas
por las dos partes, la relación se regirá por lo que disponga en ese acuerdo
alcanzado.

Equilibrio de las partes en el acuerdo de reaseguro.


En el contrato de seguro,
- El asegurador: redacta el documento que regula la relación
contractual: la póliza de seguro.
- El asegurado: lo acepta y se inicia entonces la relación.

Esto supone una “superioridad técnica” del asegurador que ha diseñado la


póliza y que tiene un mayor conocimiento de su funcionamiento. Esto ha
llevado a la necesidad, en el transcurso del tiempo, de establecer unos
sistemas de protección al asegurado regulados por la legislación en esta
materia.

Sin embargo, en reaseguro no sucede así, el contrato que regula la relación


entre las dos partes se acuerda y se redacta entre las dos partes igualmente
expertas en la materia, sin “superioridad técnica” de ninguna de ellas. Por
ello, no será preciso ese proteccionismo mencionado en el contrato de
seguro, y el contrato, como cualquier otro contrato comercial, quedará
sujeto a las normas mercantiles y lógicamente, a las cláusulas reguladoras
convenidas por las partes.

Breve referencia histórica


El reaseguro apareció bastante después de que el mundo del seguro de
directo se creara, debido a que hasta ese momento los aseguradores no
aceptaban más responsabilidades que las que ellos mismos podían soportar.
Las primeras operaciones de seguro directo aparecieron en tiempos
anteriores a los griegos y romanos en torno a los transportes marítimos de
mercancías. Los romanos llamaban a estas operaciones “préstamos a la
gruesa” que se regulaban en sus leyes y que continuarían hasta la Edad
Media.
Sin embargo, las primeras referencias conocidas del reaseguro, tal y como
hoy se entienden, han sido localizadas en el continente europeo y bastante
más tarde.

1370:
1681:

1688
1746:
1846:

Funciones del reaseguro

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