“Net.
Art : Creadores, activistas, pintamonas y otros negocios del
arte o n - l i n e “ *
José Ramón Alcalá * *
Supongo que estaremos de acuerdo que la última gran vanguardia
artística ha sido, sin lugar a dudas, el net a r t . Su irrupción en la esfera
artística ha convulsionado -una vez más en la historia del arte contemporáneo-
todos los cimientos, no sólo de la práctica artística, sino del mundo cultural y,
por ende, de la museología y del mercado del arte.
Apenas diez años atrás empezaba a gestarse este movimiento radical y, hoy
por hoy, ya debemos acudir a las bases de datos on-line y off-line para poder
localizar sus acciones y producciones, pues ésta como tal parece haber sido
declarada ya “muerta” por la crítica oficial.
En apenas la distancia que marca una década, ya podemos contemplar una
vanguardia entera –sus acciones y sus consecuencias- con la perspectiva que
nos otorga la historia ante un acontecimiento cerrado, superado. En palabras
de Vuc Cosic (pionero entre los pioneros del [Link]): “El [Link], como área de
investigaciones frenéticas y como territorio de innovación ya no existe. La
intensa búsqueda para descubrir la naturaleza de la comunicación y las
posibilidades de la representación ha sido suplantada por el ‘design’ y el deseo
de las expectativas de los comisarios. Tras el Periodo Heroico del [Link], ha
llegado el [Link], una disciplina artística mucho más estable.”
Ahora parece, por tanto, que estamos en condiciones de aseverar, desde
nuestra privilegiada posición actual gracias a esta mínima perspectiva que nos
ofrece la distancia y el tiempo transcurrido, que existe y ha existido realmente
una vanguardia histórica que se llamó Arte de Red (o [Link]), que tuvo una
evolución en múltiples direcciones, y que ésta recorrió -en el muy breve plazo
de tiempo que comprende su escasamente una década de vida -1994-2002)- la
enorme distancia que separa el espíritu anti-institucional de sus acciones y el
carácter efímero de sus producciones durante sus inicios, hasta la tendencia
casi contraria de la actualidad, que está caracterizada por la creación de
instituciones para el [Link], la penetración de éste en el discurso general del
arte –en una primera fase- y en el mercado del arte –en una fase posterior-, y
por la conciencia generalizada hacia la construcción y el mantenimiento de
archivos que contengan, preserven y divulguen dichas obras y sus evoluciones
tecno-expresivas (como en el caso de [Link], autoproclamado por
su artífice Olia Lialina, como “the first and the only real gallery” site comercial
dedicado exclusivamente a la venta de obras de [Link], y en la que se puede
comprar piezas (“objects”) del Periodo Heroico del [Link] (1994-1998) a dos
mil dólares cada una).
Pero para hablar de [Link] es preciso estar ya instalado en esta nueva
cultura emergente. Una cultura cuyos parámetros particulares (y sus
correspondencias antagónicas con la precedente) describió con rotunda nitidez
Roy Ascott (precisamente no muy lejos de aquí y en fechas no muy lejanas)
Configurando una dinámica funcional para la sociedad actual que está
basada -entre otros muchos- en tres grandes conquistas tecnológicas :
Esta cultura, no sólo ha dotado de nuevos fines a las artes modernas,
para lo que se ha provisto de nuevos medios, sino que su construcción está
siendo posible gracias a creadores con una nueva mentalidad, con una inédita
actitud. Con una capacidad de hacer visible -formalizable- esa nueva visión de
las cosas, esa moderna mirada que refleja el espejo de nosotros mismos, de
cuanto nos rodea. Esa que los pensadores, artistas y poetas han imaginado
junto a los científicos como imagen del mundo, pues la que nos reflejaban los
viejos cristales empañados que heredamos de nuestros padres ya no nos
representa, ya no nos sentimos fielmente descritos en sus partículas
luminescentes.
“El único verdadero viaje,
el único baño de juventud sería
el de no andar hacia nuevos pasajes,
sino tener otros ojos.”
Marcel Proust
Pero no os preocupéis porque no eludiré mi responsabilidad, ni me
deslizaré por sus tangentes. Prometo hablar aquí y ahora de creadores, de
activistas, incluso de algunos pintamonas y de todos los “negocios” del arte de
la Red.
Convendréis por tanto conmigo que deberíamos comenzar por el principio.
Y el principio no es, desde luego, la ansiada taxonomía que promete el objetivo
responsable -frente al ridículo título dado-, de ofrecernos un retrato
naturalista de las semejanzas y diferencias entre sus oponentes (net art - web
art ), sino más bien conformar entre los aquí presentes un pacto tácito sobre
qué se entiende hoy día por práctica artística en la Red.
I. Premisas
¿Qué se entiende hoy día por práctica artística en la Red?
Estoy con Mark Tribe (co-responsable de Rhizome, uno de las más
prestigiosos sites dedicados al Arte de la Red) que “[Link] es todo arte que
está pensado para ser experimentado on-line y para el cual la tipología de la
network es, de alguna manera, integral o fundamental”
Pero el problema, como apuntaba Martin Wattenberg en la cabecera del
site Artport (específicamente creado por los responsables del Whitney Museum
for the American A r t s de Nueva York para albergar las manifestaciones
artísticas de, en, por y para la Red), que “Desde sus comienzos, el [Link] ha
recorrido múltiples direcciones. Más que un medio, el net es un entorno único
para albergar muy diversos medias: programación y animación, audio y video,
videojuegos y comunidades. Cada artista selecciona entre estos caminos y los
relanza hacia nuevas combinaciones...”
A pesar de que hoy día ya podemos hablar incluso de un “periodo heróico
del [Link]” y que sin embargo éste no parte más allá de una fecha tan
reciente como es 1994, la proliferación salvaje de las prácticas artísticas que
se han producido en la Red Internet desde entonces (en menos de una década),
nos plantea una enorme dificultad al intentar abarcar toda la actividad creativa
que se produce y se ha producido recientemente en la RED, e incluso por la
enorme complejidad de comprender éstas.
Natalie Bookchin y Alexei Shulgin, en la “Introducción al [Link] (1994-
1999)” de su comprometida publicación [Link] de un vistazo. La modernidad
definitiva , nos daban un recetario descriptivo de lo que, a su juicio
representaba la práctica del Arte de la Red :
[Link]ón
a. [Link] es un término que se define a sí mismo, creado por la disfunción de una pieza de
software y utilizado originalmente para describir la actividad artística y comunicativa en Internet.
b. Los [Link] buscaban quebrar las disciplinas autónomas y las anticuadas clasificaciones
impuestas a algunas prácticas artísticas.
2. 0% Compromiso
a. Manteniendo la independencia de las burocracias institucionales
b. Trabajando lejos de la marginalidad, intentando conseguir una audiencia substancial,
comunicación, diálogo y diversión.
c. Iniciando caminos al margen de valores anquilosados provenientes un sistema teórico e
ideológico estructurado.
d. T.A.Z (Temporary Autonomous Zone) de finales de los 90: Anarquía y espontaneidad
3. Práctica sobre Teoría
a. El ideal utópico de la desaparición del vacío existente entre el arte y la vida cotidiana, ha sido
conseguido, quizás por primera vez, y convertido en un hecho para la práctica diaria.
b. Llevar más allá la critica institucional: con lo cual un artista/individuo puede equivaler o
situarse al mismo nivel que cualquier institución o corporación.
c. La práctica muerte del autor
Pasando a definir lo que ellos consideraban las “Figuras específicas del [Link]”
1. Formación de comunidades de artistas a lo largo de naciones y disciplinas
2. Inversión sin intereses materiales
3. Colaboración sin consideraciones por la apropiación de ideas
4. Privilegio de comunicación sobre representación
5. Inmediatez
6. Inmaterialidad
7. Temporalidad
8. Acción basada en un proceso
9. Actuación sin preocupación o miedo ante las posibles consecuencias históricas
10. Parasitismo como estrategia
a. Movimiento desde los campos primarios de alimentación de la red
b. Expansión hacia infraestructuras conectadas en la vida real
11. Desvaneciendo fronteras entre lo público y lo privado
12. Todos en Uno:
a. Internet como medio para la producción, publicación, distribución. promoción, diálogo,
consumo y crítica
b. Desintegración y mutación entre las figuras de artista, comisario, escritor, audiencia,
galería, teórico, coleccionista de arte y museo.
Con toda probabilidad, este “manifiesto” descubría al gran público la
forma creativa sin duda culturalmente más aportativa, pero a la vez más
auténtica y más coherente con el medio utilizado y -añado yo de mi cosecha-
artísticamente más vanguardista. Pero no era la única consecuente con el
medio, ni la única capaz de revelarnos un nuevo imaginario, o esa nueva filosofía
del uso creativo de los media. Muchos nuevos artistas, inoculados con la semilla
de esa nueva mentalidad mediática, habían decidido abordar la Red para hacer
de ella un inmenso laboratorio multidisciplinar, multirracial, multicultural,
multimedial, planteando discursos y objetivos tan diversos como dispares.
¿Quién podría entonces atribuirse la potestad de prejuzgar y, peor aún,
jerarquizar todos estos usos y actitudes?
Lo cierto es que todas esas formas de abordar la red, todas esos
planteamientos, formulaciones y actitudes diversas han construido un mapa
creativo de la Red tan variopinto como inabarcable, en el que, sin embargo, se
ha ido implantando -por consenso tácito- unas ciertas jerarquías, si ese nombre
se lo pudiésemos otorgar al hecho de coincidir una mayoría importante de
profesionales y estudiosos de la Red en lo que denominaríamos como “piezas de
referencia” y, en sentido contrario, propuestas no pertinentes, es decir
aquellas que no formarían parte, en ningún sentido ni desde ningún punto de
vista como parte de aquello que nos hemos dado en llamar “Arte de la Red”.
Por tanto, trabajar hacia la construcción de una mínima taxonomía (por
genérica que ésta pueda ser) y que organice o clarifique mínimamente todos
estos abordamientos del medio, proporcionaría a los potenciales estudios
teóricos ese necesario punto de vista -global, metodológico y en cierta manera
historicista (o tan sólo basado en criterios fundados) necesarios para
establecer criterios selectivos, si es que es de nuestro interés hacer coincidir
estas prácticas artísticas con el Discurso General del Arte. Y este punto de
vista no es, como podría parecer a simple vista, unidireccional (desde la Crítica
y la Historia, desde la Institución Arte hacia los artistas y sus producciones),
sino que se revela en muchas ocasiones (y cada vez más), bidireccional y
retroalimentario. Por que, aunque todos estamos de acuerdo en que la mayoría
de los net artistas no esperan nada de la Institución-Arte (como ha quedado
suficientemente claro en el “manifiesto” de Natalie Bookchin y Alexei Shulgin),
pues van en otra dirección, sin embargo, cada día son más los que creen en una
potencial dimensión institucional de este arte y se acercan al Museo (a la
Institución-Arte) para establecer posibles colaboraciones. Como dice el artista
Tamas Banovich: “Desde los mismos comienzos, uno de nuestros retos fue el
de integrar arte digital y basado en la red en el discurso general del arte.
Porque realmente pensábamos que su ghettonización y su definición por su
medio (como herramienta) generaban una situación contraproducente, y yo
pensaba que para ser compatible y generar expectación debería participar del
discurso general”. También, Julian Stallabrass -otro reputado activista de la
Red-, decía en este mismo sentido, pero moderando su optimismo: “Cada uno
ofrece potencialmente algo al otro: el museo proporciona a los artistas on-line
audiencias que de otro modo les sería muy difícil de conseguir y, dado que la
Web está llena de lucrativos sitios comerciales, los artistas on-line ofrecen
claramente al museo una conexión con la cultura más cambiante y
vanguardista. Aunque existe una preocupación real en que el net a r t sea
convertido por el museo en algo acomodado, tal y como ha sucedido por ejemplo
con la fotografía y el vídeo, pues muchos podrían decir que éstas han cambiado
demasiado en su transformación hacia obras de arte de apariencia familiar y
que, sin embargo, el museo no ha cambiado lo suficiente. Pero el reto del arte
on-line es aún mayor y mantiene la esperanza de una transformación del arte
hacia una dirección democrática y participativa.” Desde luego, Vuk Cosic
(pionero entre los pioneros) nos sitúa frente a las potenciales consecuencias
negativas: “¿Cómo pueden estos dos seguir todavía juntos? ¿Por qué? Yo suelo
responder que hay dos razones. Una representa la mayor fuerza en el universo,
que es el conformismo de los artistas, y la segunda es la necesidad de los
museos de mantener su prestigio, y ellos sólo lo hacen mostrando arte
contemporáneo actual.” En cualquier caso, la necesidad de instalar este tipo
de producciones en un servidor que las haga transparentes al mundo, la
búsqueda de financiación (a ser posible, en cash ) posibilitando un trabajo
intensivo y dedicado a medio o largo plazo y la ilusión por conseguir audiencias,
no sólo buscando el anhelado “prestigio profesional”, sino aunque sólo sea por
conseguir credibilidad artística, parece que son poderosas razones para
permitir que ese acercamiento -tan imprevisible o indeseado en muchas
ocasiones- se siga produciendo hoy día.
Por ello, asumí el reto de trabajar en la dirección de conseguir una cierta
organización de todo este material, siendo muy consciente de su dificultad y
ofreciendo como resultado en proceso de construcción algo que tal vez pueda
ser considerado tan sólo como un pobre material crítico, que además es
producto del absoluto desbordamiento que produce trabajar en la Red, pero
desde la honestidad y la responsabilidad de quien trabaja también desde la
Institución Arte (aunque sea tan peculiar, y outsider como el MIDE de Cuenca).
En este punto debo agradecer especialmente las largas y fructíferas
conversaciones de trabajo con Paco Berenguer, cuya Tesis Doctoral tengo el
placer de dirigir. El análisis realizado por mí es, en ciertos aspectos muy
cercano a sus investigaciones. En cualquier caso, la profundidad de sus
investigaciones en torno al concepto y a la metodología sobre la interfaz (y,
fundamentalmente, la interfaz on-line ), al ser fruto del trabajo intelectual
correspondiente a su propia y específica línea de investigación, merece una
consideración en particular (pero que el lector preferirá a buen seguro realizar
a partir de su directo material –algo perfectamente posible en un futuro
inmediato dada la segura pertinencia de su publicación como trabajo de
investigación específico).
Desde luego, en el reto por construir una cierta taxonomía posible, las
dificultades y obstáculos son abundantes y constantes:
I. Diversidad de objetivos, de actitudes, posicionamientos-concepciones
II. Dificultad de “ser espectador usuario” de:
.Gran variedad de modelos
.Interfaces no estándares, o poco intuitivos
.Interactividad de muy diversos niveles
III. Nuevas concepciones creativas y discursivas que intentan escapar a las
clasificaciones. (Propuestas radicales como ARTE = VIDA).
IV. Falta de perspectiva histórica. Ausencia de estudios críticos.
En cualquier caso, la historia del [Link] ya puede ser escrita de alguna
incipiente manera… si acaso no está ya escrita. Sólo tenemos que navegar
por la delirante página web que el Whitney Museum le ha dedicado, en su sección
Artport, a la Idea Line (una historia del net art)
([Link] una modélica
descripción -coherentemente interactiva y on line- de la multitud de diversas
manifestaciones del Arte en Red acaecidas durante su periodo moderno (o pos-
heroico) del net art y que nos demuestra además que el concepto y el rigor
crítico y metodológico no está reñido ni con el atrevimiento ni con la ilusión por
divertir y apasionar.
Este delirante gráfico interactivo y on line, esta fascinante proposición
taxonómica, emanada desde el conocimiento que proporciona en mentes
preclaras la experiencia y el ejercicio responsable de la crítica en la Institución-
Arte, nos revela, a poco que naveguemos a través de su interfaz, una riqueza
creativa y un potencial artístico absolutamente modernos. Se que este término
de “modernidad” no puede ser empleado gratuitamente, aunque está conectado
con la idea de “la modernidad definitiva” (que leíamos antes) de Bookchin y
Shulgin ; por ello y para definirlo con precisión, recalaré en el remanso del
método -siquiera por unos instantes- y lo haré a partir de tres simples –pero
muy densos- gráficos que explican con precisión el alcance de esta modernidad
a partir de las características de su tecnologías.
Así mismo, todo este inconmensurable “maremagnum” de ideas, que no
son sino aproximaciones intuitivas desde el pensamiento o desde la sensitividad
humanas a la idea moderna de mundo, de espacio y de lo vivo, nos dibuja los
retazos proposicionales de un Red que, en mi opinión no deberíamos dejar de
describir, de desnudar, de radiografiar. Tal vez, el retrato, la imagen de ese
imaginario que hoy nos refleja la web -como una gran metáfora de esta nuestra
nueva cultura emergente-, de la que no todos participan (caracterizando una
sociedad en transición que se resiste a abandonar la decadencia perfecta de la
vieja cultura que construyeron los hombres del Renacimiento y
retroalimentaron las vanguardias de la sociedad industrial), esa imagen
apuntada en las intervenciones artísticas en la Red de nuestros hábitos, de
nuestras conciencias programáticas y cosmogónicas, de nuestro sentido de la
transcendentalidad cultural, sea el aspecto más definitorio y clarificador, tal
vez el más apasionante que, a buen seguro, podríamos poner sobre la mesa del
debate que, confío, generará mi intervención.
Por ello, deberíamos dibujar, aunque fuera esbozando, los rasgos de esa
nueva cultura.
¿Qué significa Nueva Cultura?
¿Cuales son las características de esto que hemos dado en l l a m a r
“una Nueva Cultura en ciernes”
“Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo”.
Ludwig Wittgenstein
“El mundo cambia a medida que lo hacen nuestras interfaces.
Los límites del mundo son los límites de nuestra interfaz.
No interactuamos con el mundo, sólo con la interfaz del mundo”.
Peter Weibel
La “cibercultura” anhela la transparencia del “ver a través”. Mediante
nuestras técnicas de recuperación de la información, vemos a través de la
materia, del espacio, del tiempo. Cuando la tecnología nos da acceso mental y
físico a algún lugar (remoto) de la Tierra o en el profundo espacio, más allá de
los límites previos, nuestras mentes la siguen. De ahí que nuestra psicología
deba evolucionar con esa tecnología. Basten dos ejemplos –evolutivos- para
comprender las verdaderas y revolucionarias transformaciones psicológicas y
conceptuales que podía sufrir la percepción del mundo en la mente de los
artistas a través de un uso maduro de las tecnologías actuales: En el año 1992,
a mi regreso a España, después de trabajar como artista/investigador-
residente en el ArtLAb de Tokio, gracias a una Beca de la Canon Foundation in
E u r o p e , pacté con el artista Hirotaka Maruyama que, como manera de
mantener “en caliente” la gran amistad fraguada entre ambos durante ese año
japonés, todos los días del año, él me mandaría -vía Internet- una imagen del sol
amaneciendo por la ventana de su estudio de la bahía oriental de Yokohama,
para que así, yo pudiese disfrutar con más de diez horas de antelación de mi
propio amanecer en el estudio del Golfo de Valencia. En la actualidad, todavía
podemos disfrutar del proyecto Sensorium ([Link] ) que,
en 1996, puso en marcha Shinichi Takemura. Significa una percepción aún más
globalmente planetaria y los recursos y, por tanto, las consecuencias, se
multiplican exponencialmente, pero, básicamente supone sólo una evolución
tecno-conceptual de la misma idea de formalizar perceptivamente lo remoto,
como algo ya mucho más próximo, más dimensionalmente reducido.
Lo que parece evidente es que estos nuevos medios se han consolidado
como herramientas para la comprensión del mundo y para el desarrollo de las
ideas gracias a:
• Una tecnología Instantánea; de alcance y retroalimentación inmediatas.
Sin periodo de adaptación.
• Una tecnología Transparente; capaz de distribuir la información en tiempo
real. Proponiendo la totalidad del mundo como un campo para la
conciencia, y a
• Una tecnología Inteligente, que nos propone una conciencia global.
Imperfecta en esta época incipiente y primitiva que nos ha tocado vivir,
pero que conducirá en breve a formas embrionarias de conciencia
autónoma –con iniciativa y juicio- ( [Link] )
Por ello, el artista que ha decidido trabajar en este medio y con estas
tecnologías, es tremendamente consciente de que todo está por hacer, que la
representación de un nuevo mundo fomalizará los rasgos de esta nueva cultura
en ciernes. Pero sus retos son de todo tipo y la empresa gigantesca.
Fundamentalmente, a mí me interesaría destacar tres grandes retos que por sí
mismos definen el amplio campo de acción que hemos visto gráficamente
representado en la Idea Line de Artport :
y que en las propuestas que ya hemos empezado a ver formalizadas (como
apuntes o esbozos de este work-in-progress actual) se constituye ya la imagen
embrionaria y renovada de los tres protagonistas del hecho creativo :
Gracias a ellas, la visión de la Red -formalizada por sus múltiples y
heterogéneas aproximaciones creativas-, es ya algo tangible.
Idea de la Red desde sus aproximaciones creativas
Ya sabemos, por ejemplo que ésta, es a un tiempo:
a. Oral y escrita
b. Pública y privada
c. Individual y colectiva
También hemos llegado a comprender que la Red es una entidad compuesta de :
1. Cuerpo (Body)
2. Espacio (Space)
3. Lugar (Place)
1. Cuerpo (Body)
-Que este cuerpo está formalizado por una gigantesca Base de Datos.
-Nuestra Memoria Colectiva.
-“En la era eléctrica nos vemos a nosotros mismos cada vez más, traducidos
en términos de información, dirigiéndonos hacia la extensión tecnológica de
nuestra conciencia” Marshall McLuhan
-Es orgánico, su movimiento es perpetuo y se comporta como un sistema auto-
organizado.
-Ver, SHAPIRO, Andréw: El Mundo en un Clic. Ed. DeBolsillo. Barcelona, 2002.
Verónica Perales. Vivant. 1.0. Proyecto on-line basado en la “Memoria” de la Red
2. La Red es Espacio (Space)
-Vacío infinito lleno de tensiones.
-Oscuridad (negritud total).
-El Espacio de Internet no es neutral, no tiene límite claro, no es estable, ni
está unificado.
-Desterritorialización de la práctica artística (en una dimensión planetaria).
-[Link] = Acontecimiento provocado en un “no-lugar” común (acceso común)
desde un ordenador/es individual/es en cualquier lugar. (Doble ubicuidad
contradictoria con la territorialización de las direcciones IP)
-“El mundo es una gran web formada por una red invisible que conecta al ser
humano con todo lo que le rodea” (Shinichi Takemura: Sensorium, 1996)
-La dimensión cuantificadora de su espacio viene determinada por la
información (DATA).
-La dimensión que le proporciona la información = substancia para una potencial
arquitectura específica.
-El tiempo también es una dimensión potencial parametral del “espacio” de la
red (El tiempo no se da en abstracto, sino soportado por un espacio mental (en
constante evolución cultural)
-En tanto que mundo multicultural, estamos buscando modelos de integración
más allá de las disputas por diferencias lingüísticas, raciales, políticas, etc.
Necesitamos metáforas para comenzar a reconocer nuestro planeta, y no sólo
como nuestro hogar, sino como nuestro cuerpo.
-La Red es el sistema metafórico que lo soporta.
-Ver: VIRTUAL WORLDS AND ARCHITECTURAL SPACE: AN EXPLORATION.
Foundation Daniel Langlois. Canadá. 2002.
[Link]
-Ver también: CENTURY, Michel : Pathways to Innovation in Digital Culture.
EGALAB. Modelo 7 para su galería virtual.
Fragmento de los corredores como “Pasajes de Información”
EGALAB. Modelo 7 para su galería virtual
Fragmento de los corredores como “Pasajes de Información”
3. Lugar (place)
-Conexiones.
-La Red como provocador de encuentros.
-Un no-espacio para la acción.
-El MA japonés (espacio = fluido continuo, vivo, reactante y gobernado por un
preciso sentido de la temporalidad y el ritmo. Este espacio (espacio-tiempo)
alude a la compleja red de relaciones entre las personas y los objetos.
-“La red Internet es este m a psicotecnológico, un mundo de intervalos
electrónicos en constante actividad y reverberación”. [Link] Kerckhove.
-“La paradoja: mientras nuestro hardware (la realidad material de la Tierra)
está contrayéndose e implosionando sobre sí mismo (porque nuestras
tecnologías reducen continuamente los intervalos de tiempo y espacio entre las
operaciones), nuestro software (nuestra realidad psicológica y tecnológica), se
expande continuamente”. [Link] Kerckhove.
-El acceso a reinos infinitos está también expandiendo el alcance de nuestra
cultura de fondo en desarrollo.
-Ver: FORESTA, Don: Mondes Múltiple. Éditions BàS. Guyancourt (Francia),
1991.
-Ver: SÓDERQVIST, Jan et BARD, Alexander: La Netocracia. Ed. Prentice Hall.
Madrid, 2003.
-Ver también los trabajos de [Link] de
.Jane Prophet: [Link]
.Seiko Mikami: Molecular Informatics: [Link]
Campos de actuación
Y en este mapa metafórico de la Red, muchas son las aportaciones de los
net-artistas que están interviniendo con muy diversas intenciones y actitudes,
entre los que podríamos destacar:
-El data-base como nueva galería.
(Listas y foros)
• Rhizome:
• The Thing:
• Aleph: [Link]
• Syndicate:[Link]
y/nodenr-152798
• Ädaweb ([Link]): [Link]
• [Link] (Heath Bunting): [Link]
• [Link] per se(Vuc Cosic): [Link]
• Nettime: [Link]
(Activismo político)
• File Room ([Link]): Archive of Censorship. Creado para la Randolf
Street Gallery de Chicago. [Link]
• Own, Beowned or Remain Invissible ([Link]) Intento por organizar
literalmente el espacio de la red “Los artistas me consideran activista y
los activistas artista. Tal vez sea un artivista”:
[Link]
-El Mundo como una gran web.
• Sensorium (Shinichi Takemura): [Link]
• Global Clock Project (Masaki Fujihata):
[Link]
• Refresh ([Link] & [Link]):
[Link]
-Arte como información relacional.
• Connect Applet Profile. Arte relacional a través de software art (Martin
Wattenberg): [Link]
• Selected Apartments (…). Palabras conformando casa.
[Link]
-Hipermedia como nueva forma narrativa.
• Poem*Navigator (Merel Mirage): [Link]
• Grammatron (Mark Amerika): [Link]
-El cuerpo como prótesis.
• Bodies Incorporated (Victoria Vesna): [Link]
• Remedy for Information Disease (Alexei Shulgin):
[Link]
• Future Body (Tina La Porta -Verbal Group):
[Link]
-Internet y sus interfaces como espacio metafórico para la representación.
• Webstalker (I/O/D): [Link]
• Feed (Mark Napier): [Link]
• Riot (Mark Napier): [Link]
• IP III ([n:ja]): [Link]
-Internet como metáfora de la obsolescencia de la información.
• Digital Landfill (Mark Napier): [Link]
• The Shredder ([Link]): [Link]
-Ubicuidad de la información
• Sísifo (Antoni Abad): [Link]
-[Link] y mercado del arte (comercialización).
• Netomat (Maciej Wisniewski): [Link]
• Riot (M. Napier): [Link]
-Net Art y Business.
• Airworld (Jennifer y Kevin McCoy -Verbal Group)Construir tu propio
entorno [Link] imitando los clichés de las plataformas de consumo:
[Link]
-[Link] y la Institución-Arte.
• Map (JODI)Ideado como mapa en continua evolución que rechaza una
posible visión historicista del [Link] a favor de un panorama dinámico de
las relaciones entre los propios artistas y obras:
[Link]
• 1:1 (Lisa Jevbratt): [Link]
• Culture Map (Andy Deck) crítica a los contenidos de los portales
comerciales en la red. [Link]
• Wonderwalker (Marek Walezak & Martin Wattenberg)Sobre la necesidad
de archivar los proyectos basados en Internet y sobre el significado de
coleccionar objetos digitales -inspirado en los Cuartos de las Maravillas
del [Link] : [Link]
En todo este despliegue de formas de actuación del arte de la Red,
¿podríamos atrevernos a proponer una cierta taxonomía? Mis discusiones
intelectuales con mi querido -y ya mencionado en este mismo texto- Paco
Berenguer me permiten apuntar algunas diferencias pertinentes entre un
cierto Browser Art y el [Link] como un sistema conceptualmente
intermediario entre este último y el [Link]. Resulta obvio que en las actitudes
de aquellos creadores cuyas propuestas para la Red y desde la Red las hemos
dado en llamar “Web Art”, existe todavía una cierta tendencia a considerar el
material audiovisual que manejan como un sistema formal, cuya organización se
debe en buena medida a los tradicionales parámetros constitutivos del Arte que
ha caracterizado la cultura saliente y que ha presidido el acto creativo durante
los últimos seis siglos. La percepción y la actitud de aquellos que en la red han
construido todo cuanto hemos denominado creación del tipo “Browser Art”,
está, de alguna manera, relacionada con este Web Art , por cuanto no elude su
responsabilidad respecto a una cierta y necesaria “formalidad “ de la obra
como material que se constituye en obra dispuesta a ser observada, pero que,
a diferencia del [Link] y en sintonía con el [Link] , tiene voluntad de ser
materia constitutiva de la Red. En buena manera y en muchas ocasiones, este
específico e intermediativo “browser art”, es deudor del trabajo tecnicista con
el software, no sólo como material creativo, sino como actitud artística per se .
Algunos ya han convenido denominarlo “software art”, pero, a pesar de su
especificidad y de la pertinencia de su apelación y definición (no puesta en duda
-al menos por parte de quien firma este ensayo-), por sí misma, esta forma de
creación no necesita necesariamente de la Red para desarrollarse. Por ello,
cuando lo hace, es parte del territorio creacional que hemos denominado
“Browser Art”.
III. Una cierta taxonomía posible
En cualquier caso, lo que sí que puedo constatar, volviendo al territorio
más generalista de mi aportación, es que he observado diferentes pares -o
binomios contrapuestos- de actitudes característicamente diferenciadas de los
artistas frente a la Red (o en la Red):
Frente al medio
• Los que tienen en cuenta el medio. ([Link])
• Los que sólo lo usan como mecanismo de divulgación. (pintamonas)
Frente a la cultura
• Los que están ya instalados creativamente en la nueva cultura.
(modernos)
• Los que siguen actuando según los parámetros de la vieja cultura.
(antiguos)
Frente al discurso
• Los artistas y los activistas: Sistema comunicacional para los discursos
del arte actual. ([Link])
• Los diseñadores y publicistas. Sistema compositivo para los lenguajes
artísticos. ([Link])
Algunas conclusiones inconclusas
Pero lo que sí podemos aseverar para terminar, desde esta mínima
perspectiva histórica, es que existe una evolución del Arte de Red, que va
desde el espíritu anti-institucional de sus acciones y el carácter efímero de las
producciones de los comienzos, hasta la tendencia casi contraria actual,
caracterizada por la creación de instituciones para el [Link], penetrando éste
en el discurso general del arte -primero- y en el mercado del arte -después-, y
la construcción y mantenimiento de archivos que contengan, preserven y
muestren dichas obras y sus evoluciones creativas (como en el caso -extremo-
del site -galería [Link] de Olia Lialina, que vende obras del Periodo
Heróico del [Link] --1994-1998--, a 2.000 $ c.u.).
“El net art, como área de investigaciones frenéticas y como
territorio de innovación ya no existe.
La intensa búsqueda para descubrir la naturaleza de la
comunicación y las posibilidades de la representación ha sido
suplantada por el ‘design’ y el deseo de las expectativas de los
comisarios.
Tras el Periodo Heróico del [Link], ha llegado el [Link], una
disciplina artística mucho más estable.”
Vuc Cosic
A lo que me gustaría añadir, para concluir que, sin embargo, los
proyectos interesantes siguen siendo proyectos interesantes.
*. Texto, gráficos e imágenes a partir de la Conferencia pronunciada en La Llotgeta. Aula de Cultura
de la CAM. Valencia, 17/11 2003, dentro del Ciclo de Conferencias “web/[Link] (o el [Link]
contra la [Link])”.
**. José R. Alcalá es Catedrático de "Procedimientos Gráficos de Expresión y Tecnologías de la
Imagen" de la Universidad de Castilla-La Mancha y Director del Museo Internacional de
Electrografía (MIDE) de Cuenca, desde su creación, en 1989. En la actualidad es miembro del
Comité Asesor Internacional del Festival Ciber@RT’04 (junto a R. Ascott, D. de Kerckhove, o C.
Paul) y del jurado de sus secciones “Minimaciones” y “Multimedia off-line, así como responsable
español del proyecto EGALAB (Electronic Galleries and Laboratories for Art Creation) del
Programa Culture 2000 de la Unión Europea.