Sinc Roy Tarot
Sinc Roy Tarot
FIAT LUX
Carl Gustav Jung (Suiza; 26 de julio de 1875-Küsnacht, cantón de Zúrich, id.; 6 de junio de 1961)
fue un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, figura clave en la etapa inicial del
psicoanálisis; posteriormente, fundador de la escuela de psicología analítica, también llamada
psicología de los complejos y psicología profunda.
Se le relaciona a menudo con Sigmund Freud, de quien fuera colaborador en sus comienzos. Jung
fue un pionero de la psicología profunda y uno de los estudiosos de esta disciplina más
ampliamente leídos en el siglo XX. Su abordaje teórico y clínico enfatizó la conexión funcional
entre la estructura de la psique y la de sus productos, es decir, sus manifestaciones culturales. Esto
le impulsó a incorporar en su metodología nociones procedentes de la antropología, la alquimia, la
interpretación de los sueños, el arte, la mitología, la religión y la filosofía.
Jung busca e investiga a los arquetipos en las doctrinas de las tribus primitivas, en las doctrinas
secretas esotéricas, en las religiones, en los mitos y leyendas, en los símbolos del Tarot, en las
imágenes de la Alquimia y muy especialmente en los sueños, en los que se apoya para la
psicoterapia.
Hay que empezar por decir que Jung pensaba que no venimos al mundo como una tabula rasa, no
venimos ‘en blanco’ como planteaba Freud, el ser humano según Jung, ya nace con información y
ciertas creencias por default: “no existe una sola idea o concepción esencial que no posea
antecedentes históricos”. Estos antecedentes históricos llegan a nosotros inconscientemente, y
otros los vamos aprendiendo por medio de mitos, leyendas y la experiencia.
No existe una relación real entre Jung y el Tarot, sin embargo su teoria arquetipica está muy
presente en la baraja.
Las cartas del Tarot son imágenes que representan las diferentes etapas de la existencia de los
planos temporales / corpóreas / reales, psicológicos y espirituales.
A veces, estas imágenes se combinan todos estos aspectos, ya veces simplemente se centran en
uno o dos.
Pero de cualquier manera, nos muestra una representación simbólica / pictórica de la vida misma
como un grupo de instantáneas a través del tiempo.
Por lo tanto, es natural que estas imágenes y símbolos, representen los diferentes arquetipos.
Estos arquetipos pueden estar presentes en una serie de cartas, o pueden ser mostrado en una
sola baraja.
Sincronicidad es el término elegido por Carl Gustav Jung para aludir a «la simultaneidad de dos
sucesos vinculados por el sentido pero de manera acausal». «Así pues, emplearé el concepto
general de sincronicidad en el sentido especial de una coincidencia temporal de dos o más sucesos
relacionados entre sí de una manera no causal, cuyo contenido significativo sea igual o similar».
Para evitarse malentendidos «lo diferenciaré del término sincronismo, que constituye la mera
simultaneidad de dos sucesos»
Para acceder a este conocimiento profundo existen los llamados “arreglos del Tarot”, que no son
sino una manera específica de ordenar y disponer los arcanos mayores que permite meditar sobre
ellos con facilidad y conectar con su significado.
Los “arreglos” del Tarot poseen fuertes connotaciones simbólicas que tienen por objeto comunicar
un mensaje metafórico a la mente subconsciente y obtener, cierto tipo de conocimientos o
facultades como el aumento de la capacidad intuitiva, el desarrollo de la empatía hacia los demás
o la adquisición de la conciencia y el control necesarios para tomar las riendas de la propia vida.
El arcano del Loco quedaría fuera, ya que representa al propio iniciado y no tiene un lugar fijo en
el Tarot.
Los ternarios funcionan de forma vertical, integrando todos los planos en un momento concreto.
I – El Mago
Representa la mente consciente, reconoce los elementos y los transmuta. Domina las
circunstancias, se hace el protagonista del universo. Todo gira según su voluntad. Se adentra en el
camino de la vida con seguridad, consciente de su poder de manifestación. Es el “aquí” y el
“ahora”
II – La Suma Sacerdotisa
Represente la mente subconsciente. Pasiva, íntima y secreta energía yin, conoce el universo y la
fuerza operativa que genera. Es la chispa creativa potencial. Intuición, meditación, introspección.
III – La Emperatriz
La unión de las dos fuerzas anteriores orienta al Ser hacia un tercer punto de manifestación, La
Emperatriz, nueva dimensión de la energía yin. Ideas potenciales y voluntad se unen en las leyes
del amor, creatividad y la abundancia de la madre naturaleza. El Ser se hace fecundo y emotivo,
dotando de vida a cuanto le rodea, haciendo cambios con belleza y abundancia. Es la mente
creativa, al servicio de la expansión. “Dar forma, dar vida”.
IV – El Emperador
Es la mente racional. Impone el orden, expresa su voluntad, crea disciplina, ética y organización
social. Desarrolla la facultad de raciocinio, impulsa la ley. Como El Emperador dirige, manda y da
estructura al colectivo: familia, sociedad, gobierno. Se manifiesta de nuevo la energía yang a través
de la severidad del padre. Pone límites y normas.
V – El Sumo Sacerdote
Es la mente intuitiva, la conexión, el puente con lo Superior. Es el maestro que guía y educa para
perpetuar la tradición. Él posee la misión de ser un puente entre los otros seres y lo intangible.
Alimenta la fe. Es el maestro interior.
VI – Los Amantes
Habiéndose manifestado las energías yang y yin en los padres espirituales (I y II) y materiales (III y
IV), es tiempo de que Los Amantes realicen la unión con su complemento energético a través del
amor. El Ser aplica la facultad de elección, conciente de su libre albedrío, discrimina y toma
decisiones. Elige momento a momento el camino correcto.
VII – El Carro
VIII-La Fuerza nos indica que todo en el Universo –desde lo más sutil a lo más denso- es energía,
enmarcada en nuestra responsabilidad. Nuestras capacidades para hacerlo son conscientes e
ilimitadas
IX – El Ermitaño
X – La Rueda de la Fortuna
Representa la ley de rotación. El Ser percibe lo transitorio de las cosas, lo permanente del cambio,
incluso de ser él mismo el primero que se sabe cambiante, en pensamiento, palabra y acción, lo
cual lo lleva a estar alerta ante lo cíclico de las cosas.
XI- La Justicia, representa la ley de causa y efecto (“toda acción tiene una reacción”), energías que
se miden en la balanza que tiene en su mano. Todo lo que pensamos, decimos y hacemos, y hasta
lo que omitimos, genera consecuencias y, cuando somos conscientes de ello, buscamos el balance
en nuestras vidas.
XII- El Colgado, representa la ley de ritmo (“todo oscila de manera rítmica”). Desde las mareas, los
planetas, nuestro propio corazón, todo es ritmo.
XIV- La Templanza, representa la ley de polaridad. Nos habla del equilibrio alcanzado cuando se
logra integrar los opuestos y comprender de qué manera se retroalimentan y se complementan
estas dos aparentes polaridades
Tercer grupo: Procesos evolutivos para llegar a la fusión con el Todo
XV- El Diablo, representa la evolución más básica e instintiva. Es el grado más básico de evolución
del Ser, el no ver más allá de lo físico, el quedarse en lo material.
XVI- La Torre, representa una caída, un cambio profundo, una crisis que nos permite soltar y
buscar lo espiritual. Si lo material de lo que venimos no “cayera”, resultaría imposible
evolucionar. Es el quiebre, o desmoronamiento que nos termina elevando. Es la crisis que, una vez
superada, nos ayuda a superarnos ya crecer.
XVII- La Estrella, representa la percepción de que hay “algo más allá”, la búsqueda de una
renovación, la esperanza de algo mejor tras la crisis anterior. La Estrella es el canal hacia otros
niveles de vibración más altos, más integrados al Universo.
XVIII- La Luna, representa una nueva búsqueda interior, indagando el proceso alquímico de
autotransformación.
XIX- El Sol, representa la conciencia de lo Superior, el encuentro del Yo con su esencia espiritual,
libre, conectado, regenerado.
EL LOCO: Fuera de los tres Septenarios, es la NADA y el TODO, y está tanto al final cuanto al
principio de la secuencia de los arcanos. Representa la pertenencia a algo amplio y total, el ser
libre y conectado con la Vida, la Creación desde su esencia más pura.
El Loco: PALABRAS CLAVE: BÚSQUEDA, LIBERTAD, ENERGÍA, ESENCIA, ORIGEN, VIAJE, GENIO,
PROGRESO.
DESCRIPCIÓN: El Loco es el único, entre los Arcanos Mayores, que no tiene número, representa la
energía sin límites, el impulso creador. Da la sensación de caminar sin rumbo tratando de
encontrar un sentido a la vida. En el fondo de sí mismo busca retornar al Origen. Estamos hechos
de la misma materia que las estrellas, El Loco lo sabe y va en busca de ellas. El Viaje del Loco es un
viaje iniciático, sigue su camino sin tener en cuenta lo que piensen los demás, sin juicios, en
ocasiones sin una plena conciencia, pero siempre de forma independiente, impulsado por la fuerza
interior del inconsciente. Se le pueden encontrar similitudes con el Arcano XIII; de alguna manera
el Arcano sin nombre podría representar el esqueleto del Loco, la transformación necesaria para
poder renacer en otro plano. El Loco es lo indefinido, aquello que no se puede apresar. No se ata a
nada ni a nadie, no se compromete emocionalmente. Es imprevisible.
SIGNIFICADOS EN UNA LECTURA: Inicio de una relación, un trabajo. Viajes. Dirigir la energía (hacia
la carta situada a su derecha). Abandono de una situación (de la carta situada a su izquierda).
Inversiones en Bolsa. Alegría de vivir. Liberación. Necesidad de actuar. Idealismo, espiritualidad.
DESCRIPCIÓN: El Mago es el número I de los Arcanos Mayores, la totalidad en potencia, con todas
las posibilidades a su alcance. Si el Loco parecía ir sin dirección, el impulso del Mago está
orientado ya a una acción concreta, con ilusión. Es hábil en todo lo que hace, cuenta con las
herramientas necesarias para poder iniciar cualquier actividad. Recibe las influencias del cielo
(varita activa en su mano izquierda receptiva) y las aplica en la tierra (mano derecha activa con un
Oro receptivo). Es un iniciado, aunque también puede ser un prestidigitador, alguien que ilusiona
pero que hace trampas. Nos indica que todo es posible, que dispone de la energía vital para
acometer cualquier desafío. El Mago es creativo, elocuente, diestro; domina el plano material y
sabe de sus posibilidades infinitas dirigidas a lo material, a lo concreto. Representa la Voluntad, el
Verbo. Su traje azul y rojo indica un equilibrio entre lo activo y lo pasivo. Se encuentra en
disposición de iniciar, de empezar a vivir experiencias, aunque la posición de sus pies (igual que la
figura masculina de la carta VI) indica indecisión. Al ser, de hecho, el primer Arcano todavía no ha
madurado. Debe aprender a elegir.
DESCRIPCIÓN: Si en las dos primeras cartas los personajes dan idea de movimiento, de acción, en
La Sacerdotisa aparece la idea de pasividad, de conocimiento, incluso de soledad. La Sacerdotisa es
receptiva, acumula (conocimiento, ideas, amor…)
También nos sugiere lo oculto que hay tras el velo, la idea de interiorización y pone de relieve la
relevancia de la intuición, esa comprensión de la esencia de las cosas sin participación de la razón.
Representa, asimismo, la mente deductiva, la inspiración así como la serenidad que resulta de la
comprensión de la verdad. Su amor es desinteresado aunque puede convertirse en una madre
rígida, fría, severa. Su poder se manifiesta de dentro hacia fuera pues como sacerdotisa que es
también es una Iniciadora. La sacerdotisa siempre aporta soluciones, ayuda sin un interés personal
y aunque se encuentra afincada en la materia, su esencia es espiritual. Sugiere pensar antes de
poner en marcha cualquier actividad. El libro que mantiene en su regazo registra la memoria de
todo lo que hemos vivido. Nos invita a estudiar nuestro destino escrito para despertar lo que ya
tenemos grabado.
DESCRIPCIÓN: El Emperador forma pareja con La Emperatriz, y como ella, lleva un cetro que
empuña su mano derecha indicando voluntad de acción. Lleva el número 4, el de la estabilidad y
podemos ver como este número se representa en la carta como IIII y no como IV, lo que nos
reafirma en que el Tarot es progresivo, indicando siempre un avance en su numeración. Se
encuentra el personaje apoyado en un trono, a punto de actuar, de concretar las ideas de la
Emperatriz. La parte superior del cuerpo forma un triángulo cuyo vértice es la cabeza mientras que
sus piernas recuerdan una cruz, símbolo de los cuatro elementos. Uniendo ambos signos se forma
el símbolo alquímico del azufre (principio generador masculino). El Emperador domina la
naturaleza mediante su voluntad. El collar que luce en su pecho simboliza su supremacía, sus
puras intenciones, su responsabilidad, su tendencia a ordenar el caos. La corona y la barba le
confieren poder y dignidad a la par que sabiduría, coraje y virilidad. También se pueden ver un
escudo/blasón y un águila; en esta ocasión es un águila hembra, está incubando un huevo, es el
ánima que se complementa con la Emperatriz. El Emperador es científico y racional, ordenado y
calculador. No dará un paso hasta estar seguro aunque corre el peligro de estancarse, de no
evolucionar.
SIGNIFICADOS EN UNA LECTURA: Situación sólida. Hombre protector. Jefe. Padre justo. Voluntad y
disciplina. Concretar ideas. Poder de decisión. Generosidad. Organizar. Confianza en uno mismo.
DESCRIPCIÓN: Esta carta muestra a un personaje de edad avanzada, tocado con la tiara papal,
representando el poder que ejerce en los cuatro mundos: físico, astral, mental y espiritual.
Sentado ante las columnas representativas del Templo de salomón, el Papa es un “puente” entre
lo divino y lo terrenal. Bendice, con gesto ritual, a dos acólitos que representan las dos vías
iniciáticas, la activa y la pasiva, la vía seca (la del estudio y esfuerzo) y la húmeda (la de la
revelación). Su cetro simboliza la potencia creadora y su poder en los mundos material, intelectual
y espiritual, y más concretamente representa los sefirot del árbol de la vida con las emanaciones
correspondientes al cuerpo, alma y espíritu. Sus manos enguantadas marcadas con la cruz de
Malta revelan la capacidad del Papa para transmitir las claves teóricas de la iniciación. Al estar
dentro del templo la figura del Papa simboliza que la revelación se produce en el interior del ser
humano. Es también la voz de la conciencia, el maestro interior y expresa la armonía que hay entre
la emoción y el pensamiento. A diferencia de la Papisa, el Papa actúa en el mundo, representa una
evolución desde la estabilidad del Emperador hasta la carta nº VI, la vida social, la familia, el hacer
lo que a uno le gusta.
INVERTIDA: Falta de comunicación, falta de moral, intolerancia. Falso Gurú. Persona irreflexiva.
Imprudencia. Falsa ayuda-
Los Enamorados (o Los Amantes): PALABRAS CLAVE: UNIÓN, ELECCIÓN, AMOR, ARMONÍA,
CONFIANZA, ALEGRÍA.
DESCRIPCIÓN: Al igual que en la carta anterior, aquí también vemos a tres personajes pero si con
El Papa se ve una figura de mayor tamaño que las otras dos, evidenciando su poder o influencia,
en el Arcano VI los tres personajes son de igual tamaño, por lo tanto su importancia, su relación,
es en igualdad de condiciones. De la comunicación “vertical” se pasa a la comunicación
“horizontal”. Los tres personajes se miran, hay comunicación entre ellos, representa la unión
familiar aunque también sugiere la idea de elección. El personaje central se encuentra en la
disyuntiva de elegir entre dos opciones, podrían ser la madre y la amada; la tradición y la libertad;
el arte y la ciencia; el bien y el mal en suma. Los tres personajes se tocan, signo energetizante.
Toda la escena se sitúa en el exterior, en el ámbito de la vida social, donde el hombre tiene que
realizar sus elecciones más importantes, o al menos las que a priori le producen más sufrimiento.
El disco solar que hay en el cielo es el principio activo, símbolo de la conciencia, del alma. Es la
inteligencia cósmica, el corazón del mundo, y Cupido (Eros) es el Dios niño, el Dios del Amor que
como manifestación del poder de creación del Universo opera como instrumento del destino.
SIGNIFICADOS EN UNA LECTURA: Tiempo de tomar decisiones. Seguir los dictados del corazón.
Amor, boda. Curación energética. Libre albedrío. Amistad profunda. Familia. Placer. Belleza.
Momentos de felicidad. Trabajo en equipo. Atracción irresistible. Oportunidades.
DESCRIPCIÓN: La carta del CARRO representa la acción por excelencia tanto en el mundo como en
uno mismo, el nº 7 que es el más activo de los números primos así lo indica. Aquí el héroe,
representante de los principios superiores de la personalidad humana, ha tomado una decisión, su
cetro y la corona manifiestan su soberanía adquirida tras la elección establecida. Sólo se le ve
medio cuerpo, vestido con una armadura. Dos máscaras en sus hombros pueden indicar el lado
psíquico y físico, o bien lo positivo y lo negativo, o la comedia y la tragedia; en todo caso se pone
de manifiesto que a pesar de su privilegiada situación, el conductor del Carro se haya sujeto a los
cambios que de manera cíclica se alternarán en su vida. Un dosel cubre al personaje simbolizando
protección divina; las estrellas nos llevan a la carta nº XVII, La Estrella, en la cual ya no hay dosel
pues se ha encontrado el lugar desde donde realizar la acción. El Carro va en busca de ese lugar,
de la acción en el mundo, pero curiosamente no lleva las riendas del carro, el cual parece
firmemente asentado en la tierra. Quizás su acción se efectúa sin esfuerzo, guiado por fuerzas
cósmicas. Los caballos, aunque parecen seguir direcciones opuestas miran en la misma dirección;
es la unión de los contrarios en el plano energético. Este Arcano nos anima a transitar la vía de la
construcción de nuestra personalidad, representa al hombre y su poder de voluntad para abrirse
camino en la vida.
SIGNIFICADOS EN UNA LECTURA: Disciplina y energía dirigidas hacia la victoria, dominio de las
dificultades, agilidad mental, recursos para seguir adelante, acción que genera éxito. Viajes.
Superar obstáculos.
INVERTIDA: Descontrol de las pasiones. Discusiones. Violencia. Miedo a hablar. Falta de confianza.
Exceso de confianza. Cobardía.
CRISIS POSITIVA
DESCRIPCIÓN: El personaje de este Arcano nos invita a salir de la perfección del VIII para entrar en
una crisis positiva correspondiente al VIIII, número que corresponde a la sabiduría y a la búsqueda
de la perfección. Representa al hombre sabio que ha alcanzado la comprensión mediante la
experiencia y vuelve para dar luz a quien quiera seguirle. Su manto oculta parcialmente la lámpara
porque el conocimiento sólo puede ser transmitido a aquellos que realmente lo merezcan. El
anciano de la carta es un personaje que simboliza lo ancestral, lo imperecedero, el principio oculto
de la Kábala. También representa el inconsciente colectivo y su barba azul indica espiritualidad a la
vez que poder creador. Con su vara firmemente apoyada en la tierra concentra y dirige su energía.
Su capucha sugiere además el pasar desapercibido, incluso el don de la invisibilidad. Este anciano
es un maestro espiritual cuyas acciones se ven controladas por su espiritualidad; Es discreto,
paciente y a la vez constante y por ello representa también el paso del tiempo. Es capaz de aislarse
de las corrientes de pensamiento colectivo para permanecer, inmutable, en el centro del Universo.
El error ortográfico de su nombre, con la H de Hermes se puede interpretar como que El Ermitaño
es un iniciado.
DESCRIPCIÓN: El número X cierra el primer ciclo decimal de los Arcanos Mayores; representa dos
conceptos: el cambio perpetuo por una parte y las repeticiones cíclicas por otra. Puede abrir o
cerrar un ciclo. Loa 6 radios de la rueda indican las 6 direcciones del espacio y el centro simboliza
la inmutabilidad hacia la que se debe tender para adquirir equilibrio. La esfinge, que es helénica no
egipcia, alude al misterio de todas las cosas, a los enigmas. Los dos animales pueden simbolizar a
Hermanubis (el que asciende) y Tifón (el que desciende) y representan la inteligencia ascendiendo
por la rueda de la evolución y el yo-consciente volviendo a las profundidades del inconsciente;
sintetizando podrían corresponder a las diversas situaciones que se van repitiendo en la vida de
una persona, los ciclos de la vida. Podría decirse que nada existe por sí mismo sino que fluye entre
la manifestación y la desaparición, entre la marcha y el regreso.
DESCRIPCIÓN: El personaje de esta carta mira al frente, al presente, y su número significa además
estabilidad en el mundo material y espiritual. La Justicia nos invita a la reflexión, al análisis de lo
que está bien y lo que está mal; nos habla de ser justos, de actuar con ética y rectitud. Además se
relaciona con la ley de causa y efecto, la Ley del Karma. La espada es la ley, corta lo superfluo y la
balanza equilibra y es sinónimo de acción justa; es la justicia reforzada por la verdad. Su mirada es
como un espejo, llamándonos a tomar conciencia, a hacerse justicia a uno mismo, darse lo que
uno merece. Con esta carta entramos en la etapa de madurez humana, representa al ser humano
que actúa en consecuencia con la comprensión de las Leyes del Universo y se enfrenta a las
consecuencias de sus actos, comprendiendo que cualquier acción que tome afecta al resto de la
creación y que los efectos de dichas acciones volverán a él. Es la voz de la conciencia que reclama
el equilibrio interior en base a los propios criterios. Es el rigor, la disciplina mental y el poder de
deducción. También indica lealtad, a uno mismo y a las personas de nuestro entorno. Representa
la buena conciencia.
SIGNIFICADOS EN UNA LECTURA: Equidad, acción justa, acuerdos legales, necesidad de reflexión.
Valorar. Rectitud. Honor, cooperación. La Verdad. Operaciones quirúrgicas. Buenas intenciones.
Ley del Karma. La madre perfecta.
DESCRIPCIÓN: Pocas son las cartas del Tarot que impresionan tanto como la nº XIII. El esqueleto
que se muestra en ella sugiere vivamente la figura de la muerte, y así es como se le conoce
habitualmente aunque, para ser exactos, debiera denominarse el Arcano sin Nombre para, de
entrada, afirmar que la muerte no existe; sino que hace referencia a cambios en los niveles de
conciencia. Los huesos, en la relación cuerpo-mente, representan el contacto con la espiritualidad;
son el soporte del cuerpo, de lo material en su ascenso hacia niveles más espirituales. Además el
cráneo lleva silueteado un rostro indicando que hay una nueva vida tras una transformación
profunda. Las cabezas y miembros que aparecen sugieren nuevas existencias, nuevas
oportunidades de avanzar tras romper los lazos de dependencia que existían hasta ahora. La
guadaña separa el grano de la paja, lo importante de lo innecesario. Al encontrarse este arcano en
el septenario del Alma, del equilibrio, representa además el fluir eterno de la conciencia entre la
vida y la muerte y nos indica que la semilla ha de morir para que nazca el árbol.
SIGNIFICADOS EN UNA LECTURA: Cambios en la vida. Desapego. Vencer al miedo. Eliminación del
pasado. Renovación. Nuevos proyectos. Rupturas necesarias.
DESCRIPCIÓN: El personaje de esta carta es un ángel, pero a diferencia de los otros ángeles del
Tarot, éste se encuentra bien aposentado en la tierra. Tiene dos vasijas cuyos líquidos se mezclan,
equilibrando y unificando su contenido. Como todo ángel no tiene sexo, tanto puede ser “el ángel”
como “la templanza” y al ser el 4º grado de la segunda serie decimal (XIIII) representa la
estabilidad. Las vasijas pueden representar cualquier clase de opuestos; en el plano psicológico
una simboliza la imaginación y el sentimiento y la otra la razón y la conciencia, así se expresa en
esta carta el trasvase de energías entre ambas polaridades así como el descenso de energías
celestes al plano material. El color de su vestido indica la pureza de pensamiento. Esta carta hace
que se comuniquen entre sí las energías opuestas que al entrar en contacto se transforman en
complementarias.
DESCRIPCIÓN: El tercer septenario se inicia con el arcano que pone en marcha los procesos de
ascenso espiritual y es curioso que precisamente sea el Diablo, el tentador, quien dé inicio a este
ascenso. El Diablo representa la “sombra”, aquello que siendo parte de nosotros mismos lo
negamos y lo proyectamos en los demás; su cuerpo de color azulado nos indica que su esencia es
espiritual pero el color carne de sus brazos y de los diablillos que le acompañan indican que su
acción ocurre en la materia, en el mundo físico. Tiene alas de murciélago y sugiere pasión en todos
los sentidos. Su mano derecha nos para, el Diablo quiere las cosas “ahora-mismo”, por eso mira al
frente y bizquea, se mira a sí mismo, es egoísta. Su cuerpo está totalmente desnudo pues se
muestra tal y como es, es la tentación y la pasión en estado puro. Los dos personajes que se
encuentran atados entre sí no parecen muy afectados, su naturaleza media humana medio animal
sugiere que debemos dominar nuestras pasiones sino queremos acabar atados a ellas. El Diablo se
encuentra sobre un pedestal, domina la situación, somete a los demás a través de sus propias
cadenas. Es un ángel caído, si conseguimos asumir nuestra sombra este arcano nos llevará a la
Iluminación pues es el guardián de la Torre.
DESCRIPCIÓN: En el Tarot de Marsella este arcano se denomina La Maison Dieu, La Casa-Dios; por
lo tanto a pesar de la interpretación que habitualmente se le suele adjudicar (la destrucción),
tendríamos que referirnos a la Torre como una apertura espiritual, un despertar de lo divino en
nuestro interior. La imagen de la Torre forma parte de los símbolos de carácter ascensional, el
color carne de sus muros delata su carácter humano. La corona con cuatro almenas que se abre a
la lengua de fuego representa el mundo de la razón, de la lógica, de la estabilidad que se “abre” a
la purificación, a la transformación. Los dos personajes no caen de la construcción, uno sale por un
lateral, abrazando la tierra y el otro parece danzar en posición invertida. Una especie de “maná”
cae del cielo; es una ayuda inesperada que viene tras el despertar de la conciencia divina. Con el
nombre de esta carta se puede formar la frase: l´ame et son Dieu (El Alma y su Dios). La Torre nos
advierte de un período en que las estructuras mentales y defensas que hemos ido creando a lo
largo de la vida flaquean, se “derrumban”. A nivel psicológico la máscara creada por el ego (VII) se
rompe, provocando una crisis de personalidad que a pesar de traer dolor y sufrimiento es
necesaria para nuestra liberación.
DESCRIPCIÓN: una gran estrella domina el paisaje, rodeada de otras 7 de menor magnitud. La
estrella es una fuente de luz, por su carácter celeste representa al espíritu que proyecta su
resplandor sobre la noche del inconsciente. El personaje principal de esta carta es una mujer
joven, desnuda que además parece estar embarazada. El cuerpo desnudo denota humildad,
mostrarse uno tal y como es; también pureza, elevación, inocencia; en otro nivel equivaldría a
comprender la verdad sin velos ni vestiduras haciendo mención a la belleza moral y espiritual,
contraponiéndose así a la desnudez de la carta XV (la lujuria, la vanidad, el exhibicionismo). Las
jarras de esta mujer ya no intercambian sus líquidos (XIIII) sino que los vierten al río de la vida y la
tierra (lo físico). El pájaro posado sobre uno de los árboles relaciona al cielo con la tierra, con la
inspiración profunda en el plano material que da frutos. Vemos una rodilla malformada apoyada
en el suelo. Rodilla en hebreo es bérej, raiz trilítera de brajá (Bendición) ahondando así en el
concepto de bautismo (por las aguas que corren a sus pies). Recordemos que la Sacerdotisa (II)
apoya, en la mayoría de mazos, el libro en sus rodillas. La Estrella simboliza la vida cósmica que
ilumina la vida humana estando en contacto directo con ella.
DESCRIPCION: Este arcano muestra una gran luna en cuarto creciente, con rostro. De entrada no
se muestra “llena”, nos oculta una parte de sí misma, es un misterio que representa la gran
fecundidad femenina que se encuentra oculta; por ello simboliza el mundo de los sueños, de lo
imaginario y del inconsciente, todo ello relacionado con la noche. También tiene relación con el
pasado (mira a la izquierda) y la conexión con los ancestros, nuestros antepasados. Dos perros (o
un perro y un lobo) parecen aullarle; las gotas dispersas también suben con lo que tenemos aquí
presente el concepto de elevación, de liberación. El lago de la parte inferior de la carta podría
representar, por una parte el símbolo de la matriz que contiene las aguas de la vida, y el cangrejo
la imagen de la vida germinando; por otra parte simboliza el inconsciente con los traumas y
miedos asociados a la imagen del cangrejo. Se ven dos torres, una a cada lado; da la sensación que
cada perro guarda una de las torres, una representando la razón, la lógica, otra o receptivo, la
imaginación; o tal vez la polaridad cuerpo-espìritu (color carne- color azul celeste). En todo caso
esta carta nos adentra en lo femenino, lo receptivo, la videncia y los sueños premonitorios.
SIGNIFICADOS EN UNA LECTURA: Sueños, Intuición, Madre Cósmica, Misterio, Poesía. El mundo de
la noche. Persona hipersensible. Emociones reprimidas, vidas pasadas. Liberación de complejos y
traumas. Viajes por mar. Inspiración. Secretos que van a salir a la luz. Sensibilidad.
DESCRIPCIÓN: El Sol con rostro humano parece decirnos, desde el cielo del arcano, que está vivo y
consciente. De él surgen once rayos rectos (polaridades masculinas) y once rayos curvos
(polaridades femeninas), siendo el número doce la persona que contempla la carta, pues todos
somos como un rayo vivo y consciente, hijos de este Sol. Debajo, sobre el muro de la existencia
material, se encuentran todos los reinos de la naturaleza que dependen de él y que aparecen
simbolizados por los cuatro girasoles. Estos reinos son el mineral, vegetal, animal y por último,
bastante alejado de los otros tres, el humano.
El caballo es el cuerpo físico y las circunstancias ambientales de este superhombre niño, puesto
que, al igual que un caballo obedece a su jinete, las circunstancias le obedecen a él.
Sobre la cabeza del niño, una corona de seis lotos amarillos, con un rubí en su interior y una
airosa pluma roja, representa la activación de los siete chakras, mediante el correcto uso de la
mente, que le han conducido al estado del hombre nuevo.
DESCRIPCIÓN: La parte superior de esta carta se encuentra ocupada por la figura de un ángel que
aparece entre unas nubes y rayos tocando una trompeta; es el sonido de la Divinidad despertando
el alma del iniciado. La trompeta ostenta un estandarte con una cruz, representando la pureza y la
gloria divina así como el triunfo del bien sobre el mal. La trompeta, además, se encuentra
conectada con el símbolo del cuerno, de origen animal, y su presencia es sinónimo de elevación,
verbo, palabra, en definitiva, la llamada del Eterno. En la parte inferior se ven tres figuras, dos de
ellas muestran rasgos de madurez, representan las dos mitades de la psique (consciente e
inconsciente) de cuya unión nace una nueva conciencia, el niño divino que sale de la tumba. La
tumba es el espacio donde se produce la metamorfosis del cuerpo en espíritu. Representación de
la morada del difunto, lo es además de su alma aunque envuelta aquí en la materia del cuerpo. De
alguna manera se trata de la resurrección, de la encarnación del espíritu en el nuevo hombre /
mujer verdaderos, sin limitaciones. Este arcano nos propone una mutación profunda, una
transformación que nos lleve a unificar nuestros hemisferios cerebrales para acceder a la
Conciencia Cósmica.
SIGNIFICADOS EN UNA LECTURA: Apertura de mente. Hacer caso de las señales. Juicios positivos.
Renovación. Curación de una enfermedad. Exámenes. Guiar a alguien. Entrevistas de trabajo.
Noticias.
INVERTIDA: Perder pleitos. No hacer caso de las señales. Rupturas familiares. Energías del Bajo
Astral.
DESCRIPCION: Este arcano muestra a una mujer danzando dentro de una mandarla. De hecho el
personaje podría decirse que es un ser andrógino dado que posee atributos de ambos sexos,
pechos de mujer y sexo de hombre oculto bajo el velo. Este personaje tan singular (el Ánima
Mundi de los alquimistas) simboliza así la gran potencia espiritual, la totalidad psíquica del iniciado
que, al ritmo de su danza, pone orden al caos desde el interior del Huevo Cósmico. El movimiento
del cuerpo en su danza dibuja el símbolo alquímico del azufre, manifestación de la voluntad
celeste. La mandarla representa a la Vesica Piscis, la unión de dos círculos que forman “la
almendra”. En el cristianismo se le relaciona con el Pantocrátor, el Cristo Triunfante. En las
esquinas aparecen 4 animales, representando por una parte a los 4 evangelistas y por otro los 4
palos de los arcanos menores: Espadas (águila), Copas (ángel), Bastos (león) y Oros (toro/caballo).
También manifiestan los 4 cuerpos del ser humano: el físico, el mental, el emocional y el espiritual.
Los cuatro animales forman entre sí una figura denominada Tetramorfos, simbolizando la
universalidad de la presencia divina. El personaje de este arcano mantiene ciertas
correspondencias con el de la carta XII, indicando que en esta carta, la XXI, se realiza, finalmente,
la tarea de redención encomendada en la nº XII.
SIGNIFICADOS EN UNA LECTURA: Culminación de un objetivo, triunfo, victoria, protección,
altruismo, premios, ascensos. Apertura a los demás. Nobles sentimientos. La Gran Obra del
mundo. Perfección.
INVERTIDA: Fracasos, emociones negativas, estancamiento, cerrarse a uno mismo. Final de una
relación. Mal comienzo, falta de voluntad, muerte, problemas con herencias y patrimonio.