VIENTOS DE RECUERDOS
Caían las últimas gotas de la primera lluvia,
después de un largo invierno con heladas e incendios,
y este momento era el indicado para Felipe, quien,
sentado una piedra enorme, balanceaba las
sobre
piernas de un lado a otro. Tenía algo más de quince
cubierto
años y su rostro, como de costumbre, estaba
por.un gorro que le llegaba hasta el cuello.
Allí se encontraba como en su segundo hogar,
bajo un frondoso árbol de ceibo' al que consideraba
su refugio y su abrigo. Y como si la naturaleza y los
ángeles se hubiesen puesto de acuerdo para formar
el
cuadro más hermoso de aquella tarde de septiembre,
Felipe divisó el cielo más limpio que podría haber
visto jamás, con nubes dispersas y encendidas de
rocío, y, en contraste, el follaje del ceibo que invadido
por una vitalidad impresionante, demostraba que éste
se encontraba en plena floración. "Correcampo; la
mascota de Felipe, un pastor alemán de color oscuro y
ojos profundos, dormía a su lado plácidamente.
10conocido como "Cuñuri y Gallo gallito":
25
El drbol que llorasangre
Felipe podía percibir en cada suspiro el perfume
Se deleitabacon los aromasde
las
de la tierra húmeda.
los árboles de molle, las
flores, las hierbas silvestres,
pasto que comenzaba areverdecer.
tipas, las jarkas y el
con fuerza la brisa que llegaba del oesteyllenó
Lnhaló
sus pulmones de innumerables fragancias.
exhaló aquel aire junto con sus recuerdos;
Felipe
las palabras del director de la
aún podía recordar
aquel mes de febrerode1974,
escuela deSan Pedro, de
siete años.
cuando éltenía algo así como
el bien de su nieto
-Pero don Nicolás...!, por
le enseñe lo básico, las vocales,
es mejor que usted
cuando crezca un poco más,
el abecedario y, luego,
veremos quépodemos hacer.
mantenido la esperanza de que
El anciano había
en la escuelita, pero había
su nieto fuera aceptado
hacerle bautiza.
sucedido igual que cuando quiso
-comenzó diciendo
-Pe-pe-ro señor director
don Nicolás; ¿qué daño puede hacer mi nietito?
Mirando fríamentea Felipito,el profesor dijo:
-Si le admitimos, se acomplejaría e inquietaria a
todoslos alumnos por... por su...por su... bueno, usted
sabe. Además, en reunión de padres de familia ya han
decidido que su nieto no puede ingresar en esta escuela.
Devld Vdono lemoine
de la mano de su
El muchachíto estaba tomado
tenía la cabeza y el rostro
abuelo y,como siempre,
de pasarnontafñas; desde una
cubiertos por una especie
intentaba mirarlo todo,
de las aberturas de este, Felipe
estabandiciçodo.
No le importaba lo que los mayores
cuadros que servían
y mantenía su mirada fija en los
paredes de la oficina del
director.
de adorno en las
uncuadro donde
Asombrado,vio un mapa de Bolivia,
Bolívar, y
se encontraba un ojeroso y ceñiudo Simón
tarmbién varios otros cuadroscon escrítos,
uno, el más
llamativo, decía:
«Losniñios son el mañana de nuestra Nación»
Aunque los ojos del niño habían visto con
detenimiento aquel cuadro, su mente aún no había
comprendido lo que estaba escrito allí.
El señor director habló de nuevo:
-Don Nicolás, usted sabe que su nieto no
debe quitarse la gorra, y acá no permitimos que los
estudiantes manejen gorras ni sombreros...sería dar
preferencia...
El viejo suspiró. Con una resignación anticipada
había presentido que algo así ocurriría, pero el
deseo
de que su nieto aprendiera a leer y a escribir muy bien
era más fuerte.
Felipe recordó lo que su abuelo había dicho esa
tarde, apretando suavermente la
mano del director:
27
El árbol que llora sangre
-No se preocupe,señor director, mi nieto
seráun
hombre de bien, y aunque nuestro presidente
Bánzer
nosestéllevando a una guerra civil, solo Dios
sabe
seráde la educación;buenas tardes tenga usted. qué
«Evidentemente, las convulsiones sociales en
Bolivia estaban en su auge; el 28 de enero de 1974 Se
decretóel estado de sitio. En junio del mismo año, fue
aplastada sublevación del Regimiento Acorazado
la
de Tarapacá. Tropas al mando del presidente Hugo
Bánzer Suárez derrotaronalos rebeldes delRegimiento
Manchego, sublevados en Santa Cruz. En noviembre,
finalmente, las Fuerzas Armadas tomaron el control
del pais y prohibidas las actividades
declararon de
todos los partidos políticos hasta 1980.»
Elviejo dio media vuelta. Pausadamente salió de la
oficina. La dirección delestablecimiento
daba al patio
de la escuela y los escolares, en ese momento, estaban
en plen0 recreo. Al ver a don Nicolás y a su nieto,
los estudiantes formaron una "calle de amargura';su
curiosidad no tenía disimulo y miraban aFelipe como
si fuera un elfo. Otros se hacían a un
lado, temerosoS;
en cambio, Felipe les sonreía debajo de su
gorra.
Nuevamente don Nicolásse perdió por la
única calle
de San Pedro, como aquella vez,
cuando su nieto no
fuebautizado.
Esta vez su nieto iba caminando,
tomado desu mano.
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El tiempo fue traiscurriendo en la casa de los
Chambi. Doha Natividad segula encadenada a ss
recuerdos de odioy cada vez que vela a su nieto lo
hacla pensando que d era uno de los culpabiesde su
amargura.
El niho recibía el fruto de los tormentos de su
abuela:gritos y palazos con su bastó de sauce.Felipe
era travieso, pero obedientea pesar de que su abuela
noletenía carifio,el niño hacía de todo para azradaria
Sin embaryo, don Nicolás era ed padre,ed profesory
amigo de Felipe.
Los recuerdos de Felipe legaron galopando. Fue
durante el siguiente año, 1975, cuando don Nicolás,
afecto a las noticias,dijo, un tarnto preocupado
-Para quése habrán reunido estos carnicerosen
Charafia? decía esto por la siguiente noticia:
«El 8de febrerodel año en curso,los dictadores
de Chile y Bolivia, el general Augusto Pinochet
y el general Hugo Bánzer, respectivarmente,
suscribenel Acuerdo deCharaña,restableciendo
las relaciones diplormáticas entrearnbos países.
Las imágenes de ese misno año, cuando caía el 16
deagosto,llegabanaFelipe, cuando cumplióocho afios.
Gracias a su amado mentor, ya sabía leer y escríbir
pero algo inquietabaal muchacho; por
correctarnente,
ello, desde ed día de su cumpleaños, Felipe comenzó a
bombardear depreguntas a su abuelo:
29
Elárbolque llora sangre
-Por qué no puedo ir a la escuela? ¿Por qué
no puedo jugar con otros niños? ¿Por quéme tienen
miedo? ¿Por quésoy así?
Don Nicolás siempre suspiraba antes de
responderle:
-Hay muchos niños como tú que solo estudian
y viven en sus casas!, pero la diferencia entre ellos y
vOs, es que vos síque eres muy inteligente. Ahora bien,
respóndeme: ¿quién más que vos cuidaría tan bien a la
abuela y a mí? Solo te tenemos a ti.
Y Felipe se quedaba callado y conforme con
las sabias palabras de su abuelo,pero solo hasta su
próxima pregunta.
A Felipe le gustaba mucho acariciar la barba de su
abuelo. Reia al jalarle, y le decía entre risas:
-PapáNico,pareces un chivo!
La inteligencia del niño se había fortalecido natu
ralmente. Además por lanecesidad,él mismo fabri
caba sus juguetes. Uno de sus preferidos era una lata
ovalada y vacía de sardina a la que había puesto ruedas
de madera y un hilo para arrastrarlo como si se trata
ra de un automóvil de juguete.
Construyó también un
tractor delmismo tipo de material, pero por delante
le puso un pedazo de hojalata.
Era su pala, sujetada
con un alambre,y con este tractorcito improvisado,
30
David Vldoso Lemoine
construía caminitos en el patio trasero de la casa. Sus
vías innovadoraspasaban por debajo de los árboles de
naranjos, higueras y granadas, bordeando la acequia.
Así, Felipe jalaba su cochecito de lata, levándolo por
sendaspreparadas, haciendo el escenario agradable.
En síntesis, se podría decir que Felipe disfrutaba
de sus juegos, construía sus puentes, campamentos y
ciudades por donde pasaban sus carreteras.
En el rostro del Felipe adolescente, de ese Felipe
que continuaba con la cabeza y el rostro cubiertos
por una capucha, se dibujó una sonrisa al recordar
aquellos tiempos...
El ocaso de la tarde estaba siendo devorado por las
primeras sombras de la noche.
Felipe se encontraba aún en Su refugio,
embriagado por los recuerdos. De pronto, su
semblantecambió bruscamente al recordar la muerte
de su abuela, así como un día lleno de Sol,que es
oscurecido por nubes negras galopantes que dejan
caer una granizada, despedazando árboles y toda
clase de hierbas, dejándolas andrajosas y desoladas.
Así, Felipe sintió las garras de la tristeza penetrar
en su alma.
Correcampo, presintiendo el dolor de su amigo y
amo, de un salto se recostó a su lado. Solo le hubiera
31
Bl drbolquellorasangre
faltado decir: jAqul estoy, amigol, para denotar
predisposicióna ayudar.
Felipe alargó su mano, y apoyando la cabeza del
perro sobre su muslo, susurró:
-Sabes, amigo mío, no puedo llorar, pero jamás
olvidaré la primera vez que derramé unas lágrimas.
aquella vez que conocí las diferentes carasque
tiene el
dolor.Me desgarraron hasta mis
entrañas,sin ninguna
compasión.
Nuevamente Felipe se transportó al pasado a
través de sus recuerdos;esta vez,
específicamente, a
la primera semana de noviembre
de 1979, cuando él
tenía doce años.
Recordó que su abuelo había estado
tan enojado
queparecía echar chispasde
tanta indignación,como
un león inquieto en su jaula,
debido a las noticias que
escuchaba en su receptor
(¿cuándo no?)
-No puede ser!-balbuceaba muchocon
enojo,dicen que están
amnetrallando desde aviones
decombate agente
indefensa.Hasta tanquesde
están en la plaza guerra
Murillo, allá en La Paz..
«El 1° de noviembre de
1979, el general
Natusch Alberto
Busch derrocó al
gobierno interino de
Walter Guevara
Arce, mediante
golpe de Estado. un sangriento
Fue anunciado
por los medios
David Vildoso Lemoine
radiales através de un comunicado.Como reacción,
se produjo un levantamiento popular, encabezado
por la Central Obrera Boliviana (COB),formando
barricadas. Las tropas del Regimiento "Tarapacd",
ubicado en El Alto, dirigidas por el coronel Doria
Medina, acudieron a reprimir a población,
la
sangriento. Las
provocando un enfrentamiento
FFAA hicieron sangre delpueblo de forma
correr la
inusitada; estos hechos incluyeron la Masacre
de Todos Santos, donde la policia y el ejército
asesinaron a más de 100 personas e hicieron
desaparecer" a otras 30. Dieciséis días después,
la resistencia popular obligó a Natusch Busch a
devolver el poder al Congreso; éste eligió a Lidia
Gueiler Tejada como Presidenta Constitucional
Interina de la República de Bolivia, hasta que se
convoquea elecciones. »
Estos hechos, a nivel nacional, dieron inicio a los
días fatídicos de los Chambi. A mediados mismo
del
mes falleció doña Natividad Santos. La anciana no
pudo cerrar la grieta llena de resentimientos de su
pobre corazón. El dolor y el odio lo rompieron. Una
mañana la vieja ya no pudo sentir el amanecer. No se
supo exactamente la hora de su último aliento. Felipe
despertó con los gritos de su abuelo:
Natita...!jAhora tú? ¡No, no me dejes!
Felipe, consternado,contempló a su abuelo. Éste
aullaba de dolor. De rodillas, don Nicolás abrazaba el
33
El árbolque llora
sangre
cadáver de mujer que le había
la
cuarenta años, en los buenos y losacompañado durante
malos
momentos.
Felipe jamás olvidaría aquella fecha;
15 de noviembre de 1979, aquel
fatidico
cuando notóque algo má
pasaba, algo inesperado para él; ese día descubri.
que la angustia de ver llorar a su abuelo
era mayor
a todo lo que había experimentado
hasta entonces
La cuestión es que Felipe lloró; muchas
veces Felipe
derramó lágrimas, pero esta vez
experimentó algo
nuevo: las lágrimas que emergieron por su
único ojo
le produjeron un dolor atroz.
-Ay,aayyy.
Refregando su cara contra susrodillas, el muchacho
se tiróal suelo revolcándose por el tormento.
El abuelo, secando sus propias lágrimas, tuvo que
hacer una pausa en sus lamentaciones:
-¡Felipe, hijito, qué te pasa!
Elmuchacho, empapado de lágrimas rechinaba de
dolor.
-Son mis lágrimas, abuelito!, jestán quemando
miojito!
Algo quedóclaro en los hechos aquel día. Felipe
había padecido algo nuevo. Como cuando una mujer
experimenta por primera vez el dolor de un parto,
Felipe padeció un dolor insoportable al
David Vildoso Lemnatne
brotaban por su único ojo, sentía como
las lágrimnas
si un dcido le quemara. Eso no era todo: al
dejar de
llorar, lentamente pasaba a otro tormento, un dolor de
cabeza taladrante que le duraba mucho tiempo.
Desde aquel día Felipe se había dado cuenta de
que estaba destinado aevitar a toda costa llorar, para
no sufrir tan agobiante martirio.
Estossucesos: La mnuerte de doña Natividad Santos,
el rechazo del pueblo de San Pedro para con Felipe y
lasconvulsionessocialesen el pais,contribuyeronpara
que don Nicolás tomara una decisión: irse a radicar
a su casita de campo. Al mes de la muerte de doña
Natividad, el herreroy el muchacho se trasladaron a
evo hogar. Elabuelo meditóesta idea por dos
motivos: primero fue porque a Felipe le cautivaba
el
el lugar, y el segundo motivo: que don Nicolás pensó
que sería mejor educar al retoño de su hija lejos de las
miradas y las malas lenguasde la gente del pueblo.
Monte Grande, un pedazo de paraíso en el mundo,
no pasaba de una hectárea de extensión, suficientepara
que el hombre pudieseadministrary aprovechar una
porción de tierra; como Dios manda, el lugar estaba
cruzando dos ríos, al frente del pueblo de San Pedro.
La casita se encontraba a un costado del huerto;todo
esto estaba protegido por un muro de piedra y barro,
de metro y medio de altura.
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MonteGrande seencontraba al piee de la
colina que rodeaba a todo el Valle de San innmensa
Pedro, El
lugar era estratégicos por su altura se podian
divisar
caminos, rios, casas, la iglesia y la escuela del puehl
con suma claridad, aunque la distancia era de dos
kilómetros aproximadamente. Para legar Monte a
Grande se debía cruzar los dos ríos mencionadog
el Grande y el Chico. En época de lluvias las
de estos afluentes eran extraordinarias
características
un espectáculo mágico de la naturaleza; cuando rio el
Grande se lenaba, era imposible de cruzar; además,
era de un color amarillo oscuro. Lo increíble era el
color del río Chico, completamente negro; espeso,
Como masamorra.
El rio Chico chocaba al grande en una forma
cortante;ambos seunían en un solo curso bordeando al
pie de la gran colina de San Pedro,mientras su color se
transformaba en caféoscuro. Porsemanas, era imposible
cruzarlo. Los Chambi quedaban completamente
aislados hasta que los ríos bajaran su caudal.
Este terruño sería el hogar definitivo de Felipe.
El muchacho se sentía bienaventurado, volaba con
las aves, hablaba con los árboles, contaba con miles
de amigos, desde un escarabajo hasta un hermoso
venado..era libre.
Colina arriba,a unos cien metros de la casa delos
Chambi, se encontraba el segundo hogar de Felipe,
aquel desde el cual recordaba todos estos sucesos; era
e incluso Felipe
inimaginable
agar de una bellera haber creado
Dics pdria
de que soio
estaba seguro
un ugar tan hermoso
deceibo de un grosordescomunal,
Habia un irbol altura del
branos que se ividian a cierta
com cinco pulpo salido de
una
los tentäcuos de un
tromco,como finisima
Debajo de éste habia una piedra
poesia egica precisamente
Aqui,
tamaño de un elefante bianco
horas enteras a
Gel
se sentaba
en este agar Feipe eden
eeionar yecordar. Este pequeño
pemsar y escuchaba.
conhdente todo lo comprendia,
era su
guardaba sus mas intimos secretos Desde
Ademäs de
l muchacho distrutaba los ocasos
este ugr
cada atardecer apreciando
cielo e desde donde
ver a la gente de San Pedro
estaba sentado Podia
y podia incuso
caminando parecian hormiguitas lamando
d talän, talänl, de la campana
escuchar
reuniones y a misas Era
su observatorio
2cases, 2 un telescopio el lo veia
personak no era necesario
observaba la llegada de
los
todo con su único ojo y
de tierra y basura
rios cómo el liquido mezclado
cristalina... y en minutos
empujaba hacia abajo al agua
toda la playa estaba cubierta por
un fango oloroso.
choque del rio Chico con el Grande,
Apreciaba el
cómo seenredaban con sus aguas negras y amarillas,
mismo producto, pero de otro color.
para formar el
fue distinta
Esa primera tarde en su segundohogar
para Felipe. Había disfrutado de los sabores
que letrajo
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