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EL INFORME

 ¿Qué es?
El informe es un texto expositivo y argumentativo gracias al cual se transmite una información y se
exponen unos datos dirigidos a un destinatario que, normalmente, deberá tomar una decisión respecto
al tema tratado en el texto. Hay diferentes tipos de informe; normalmente se suele hablar de informes
técnicos, administrativos y académicos.
El objetivo del informe técnico es presentar de forma clara y detallada un trabajo científico o técnico de
investigación o desarrollo, o describir en qué estado o situación se encuentran algo o alguien muy
concreto (por ejemplo, un edificio que pueda caerse, un paciente que se halla hospitalizado, etc.). Los
informes técnicos también pueden considerarse como un tipo de texto básico de transferencia de
conocimientos.
El informe administrativo tiene como destinataria a la Administración, que es quien debe tomar una
decisión respecto de la situación que se describe detalladamente en el informe que elabora un técnico.
El informe en sí no es muy distinto de un informe técnico, aunque el redactor debe manifestar cuál es
su opinión profesional o experta con respecto a ese problema o situación concretos, ya que de hecho
es la Administración la que le requiere para que exponga cuál es la situación y qué posibles soluciones
tiene.
El informe académico es un texto que se elabora cuando finaliza un proyecto de investigación en el
contexto de una universidad, aunque pueden existir otros tipos de informe en este contexto. En
cualquier caso, su finalidad es valorar los resultados del proyecto, de la beca, del experimento o incluso
del aprendizaje de alguien (las notas académicas no son otra cosa que informes).
Atendiendo a su extensión, al tema o al soporte, los informes también pueden ser de tipo variado:
breves o extensos, de carácter más o menos formal, orales o escritos (aunque los orales suelen tener
como base un informe escrito) y de distinta temática científica o técnica (ramas puras e
interdisciplinares).
Independientemente del tipo de informe de que se trate, la redacción no puede ser ambigua ni
confusa; un informe es un texto claro, preciso y exacto. El lector espera encontrar respuestas concisas
a preguntas como estas:
 ¿De qué trata el informe?
 ¿Quién lo escribe?
 ¿Cuáles son sus conclusiones o recomendaciones?
 ¿Cuál es su importancia?
 ¿Qué implicaciones supone en un determinado contexto profesional o académico?
Atendiendo a las características textuales de los informes, se clasifican en:
a. Informe expositivo: ofrece una explicación sobre unos hechos que normalmente ya han sucedido.
Pretende transmitir una información, unas instrucciones o una descripción de algo. Este tipo de
informes pueden no tener un apartado específico de conclusiones o de interpretación o evaluación, a
pesar de que el objetivo último será que el destinatario extraiga esas conclusiones de los datos
aportados. Estos informes a veces se conocen como dossier.
b. Informe analítico: justifica una decisión o acción ya realizada o, al menos, proyectada. Estos
informes exponen, analizan e interpretan unos hechos pasados o previstos, y defienden la postura o
solución adoptada; también aportan algún tipo de conclusiones y recomendaciones. Muchas veces
estos informes se denominan también propuesta o proyecto.
c. Informe persuasivo: pretende convencer al destinatario para que tome una decisión en la línea de
lo que se expone en el informe. Estos informes parten de un análisis cuidadoso de una determinada
situación o problema, análisis que se realiza a partir de unos criterios muy específicos y muy claros, y
proponen unas recomendaciones o plan de acción (se trata del tipo de informe más utilizado en
consultoría).
Hay que tener en cuenta que los informes se redactan para destinatarios muy diversos. Pueden
dirigirse a un superior en jerarquía, pero también a un grupo de subordinados o a colegas a los que se
facilita una información relevante. A pesar de que no aparezca en todos ellos el componente
persuasivo, es decir, unas recomendaciones explícitas, estos textos suelen formar parte de un proceso
ulterior de toma de decisiones.
¿Para qué sirve?
El informe es un tipo de texto muy común en la comunicación de muchas y muy diversas
organizaciones y empresas. Se utiliza esencialmente para:
a. Transmitir conocimientos, normalmente de tema especializado;
b. Facilitar la toma de decisiones en determinados asuntos por parte de personas de rango jerárquico
superior, en temas normalmente muy específicos.
 ¿Cómo se hace?
1. Etapa preparatoria
En esta etapa debemos plantearnos cuál es la finalidad del informe, cuál es el problema o tema que
debemos tratar y quién es el destinatario. Esto supone plantearnos qué aspectos del asunto espera
conocer el destinatario por medio del informe y, presumiblemente, cuáles son sus conocimientos
previos sobre el tema; además, es imprescindible tener en cuenta qué se pretende que sepa o haga el
destinatario del informe tras haberlo leído.
Es necesario considerar que hay que ser flexibles y adaptarnos en todo momento a los requerimientos
de la situación comunicativa. Cada informe es un texto único, especial, que surge en un contexto
determinado, también único y especial, y la flexibilidad nos permitirá construir textos idóneos para
cada situación.
2. Etapa productora
Conviene recordar las siguientes fases: búsqueda de la información necesaria, apuntes o notas,
agrupación de las notas según la relación entre los temas y selección de la información.
 El objetivo de la recopilación de información es que tengamos todo el material sobre el
que se trabajará antes de empezar la etapa redactora. Hay que colocar sobre el papel
todas las ideas o hechos que tengan relación con el tema o problema en cuestión.
 Es bueno anotar esas ideas o hechos de una forma ordenada, estableciendo un esquema
previo a la redacción.
 Podemos relacionar estas ideas ayudándonos de los mapas mentales, los diagramas de
ideas, y otros métodos para generar ideas, y teniendo en cuenta que la información
suele tener una organización cronológica, causal o según otros tipos de criterios (como
por ejemplo la comparación entre pros y contras, etc.).
3. Etapa redactora
En esta etapa deberemos prestar especial atención a la estructura del texto, ya que de la lógica de esa
estructura dependerá que las ideas se vayan ordenando textualmente de forma adecuada. La
estructura habitual de todo informe es la siguiente:
a. Sumario
b. Introducción
c. Cuerpo del informe
d. Conclusiones
- Plan de acción
- Recomendaciones
- Propuestas
e. Anexos y tablas
Según la relevancia de la información y según el objetivo del texto, el plan de acción puede ir antes de
la introducción, o bien entre la introducción y el cuerpo del informe. Lo mismo sucede con las
recomendaciones y propuestas, que pueden estar al final del texto o antes de la introducción (si es lo
que más le interesa al destinatario).
No queda más que rellenar ese esquema con un lenguaje que cumpla con el registro que requiere la
situación de comunicación. El resultado debe ser un texto claro, preciso, exacto, impersonal y objetivo
(normalmente) y riguroso, a pesar de que pueda tener elementos argumentativos.
El cuerpo del informe
Es la parte más importante y la que no podrá faltar nunca. En ella se definen, analizan, interpretan,
discuten, valoran y desarrollan los aspectos que ayudan a cumplir los propósitos o finalidades del
informe. Dentro del cuerpo del informe puede ser necesario incluir diagramas o tablas que ilustren lo
que queremos decir. En ese caso, no interrumpirán un párrafo y deberán ser presentados antes de su
aparición en el documento. Su función debe ser la de apoyar lo que se apunta en el texto. En muchos
casos, habrá que valorar la conveniencia de que estas tablas y diagramas aparezcan dentro del cuerpo
del informe, o bien en los anexos finales, con la referencia que permita localizarlos adecuadamente.
Al final del cuerpo del informe habrá que redactar un cierre conveniente. Lo mejor es pensar en cuáles
son las ideas fundamentales que deben quedar en la mente del lector al terminar la lectura. Cuando al
final del informe se elaboran unas recomendaciones o propuestas, hay que recordar que las decisiones
finalmente las tomarán otras personas y no el propio autor del informe.
Si el plan de acción, las propuestas y las recomendaciones se colocan al principio del informe, el cuerpo
del informe deberá justificar la adecuación y la viabilidad de ese plan, y de esas propuestas y
recomendaciones.
La introducción
Debe entenderse como una guía que facilite la lectura del informe. Sus finalidades son establecer un
primer contacto con el contenido total del informe, y facilitar unas normas y orientaciones para que el
lector pueda leer y valorar las páginas que siguen. Una introducción no debe ser una visión general,
normalmente vaga, del tema o asunto, ni un desarrollo del tema, ni una enumeración y explicación de
las conclusiones y recomendaciones finales.
En la introducción suele haber una exposición breve del tema central, el "qué" del informe, la
explicación de sus objetivos principales, la concreción de los destinatarios, el anuncio de la
organización o plan general, y una enumeración de los criterios que se han utilizado para elaborar el
análisis. Si se considera necesario, pueden explicarse en la introducción las razones o causas de su
elaboración, el método utilizado para tomar los datos del informe, el contexto en el que este debe
incluirse, la importancia del tema, las limitaciones del informe, las fuentes de la información y la
definición de conceptos clave para comprender los resultados o las conclusiones del informe (esto
sucede a veces en informes con un contenido muy especializado).
Si el informe es muy extenso, pueden incluirse agradecimientos a personas o entidades que han dado
apoyo a la elaboración del informe o que han colaborado, aportando datos e información. Cuando la
introducción es muy breve, por ejemplo, si consta de dos o tres párrafos, no hace falta poner título. Si
es más larga, en cambio, es mejor indicar que se trata de la introducción.
El texto de la introducción debe ser muy conciso, pero al mismo tiempo debe resultar atrayente, para
que el lector se sienta motivado en la lectura.
Los anexos
Recogen material pertinente para comprender el informe. Suponen un apoyo a la información que se
ha aportado en el texto. Los materiales que se aporten deben presentarse de la forma que más fácil de
comprender por parte del destinatario. En los anexos se incluyen tablas, gráficos (de barras, circulares,
de líneas, de áreas) y pictogramas.
El sumario
Una vez terminada la elaboración de los anexos, y como una de las últimas etapas en la redacción del
informe, hay que redactar el sumario. El sumario es el resumen informativo donde se reseñan,
condensados, los elementos esenciales del informe. El sumario sería como la miniatura del informe. Sus
funciones son: dar una visión general del contenido, facilitando lo esencial del mismo; extractar lo que
será mejor retenido, pensando en aquellas personas que no lean la totalidad del informe; y mostrar al
lector dónde se sitúan, dentro del conjunto del informe, cada una de sus partes fundamentales. El
sumario debe contener:
1. el título del informe y su fecha
2. el tema
3. su finalidad
4. su ámbito
5. los criterios empleados
6. los resultados y recomendaciones, ordenadas de mayor a menor prioridad (optativo)
7. su importancia
8. su carácter confidencial o no
9. el código o número de referencia para su identificación

Elaborar un buen sumario puede ser difícil porque supone tener que condensar lo que a veces se ha
explicado en muchas más páginas. Normalmente se afirma que un buen sumario no debe exceder el
10% de la totalidad del texto de un informe. En la actualidad se tiende a reducir este porcentaje al 5%.
Si los informes son extensos, suelen tener al inicio una tabla o índice de contenidos, que se redacta al
final.
Ya hemos dicho que los informes, de todo tipo, deben ser claros, exactos, precisos y concisos. En
cuanto a las pautas generales para su redacción, hay que señalar que suelen ser textos muy
impersonales (la impersonalización se consigue mediante el uso sistemático de la voz pasiva y de las
nominalizaciones, y de elementos léxicos generalizadores que no apunten a una persona concreta que
es el sujeto de la redacción) y con una estructura muy pautada.
Aunque normalmente no aparezca un sujeto concreto, a veces veréis que en algunos informes aparece
una valoración personal (podéis acudir al ejemplo de informe del bloque correspondiente en catalán),
especialmente en textos muy técnicos en los que se ha pedido una valoración de un experto, y en los
que este experto la manifiesta (entonces puede aparecer un "yo" sujeto o una cierta modalización,
sobretodo en las recomendaciones o en las conclusiones). No son textos expresivos, en el sentido de
que no se busca el adorno ni lo accesorio, ni el deleite en su lectura (lo cual no significa que tengan que
estar mal escritos; tienen que ser fundamentalmente claros y deben ser fácilmente comprensibles),
sino que son textos muy funcionales y con unos objetivos muy delimitados.

Práctica 1

Los informes técnicos no suelen estar modalizados, ya que los redacta un especialista en un tema concreto con el objetivo de
mostrar su visión profesional y no sus intereses personales o de grupo. Sin embargo, a veces los informes no tienen mucho o nada
de neutros.

Encontrarás a continuación el primer párrafo y los datos más relevantes de un informe del Ministerio del Interior sobre ETA. Se
trata de redactar el resumen de forma objetiva (como suelen ser los informes) y que luego compares con el original.

Informe sobre ETA del Ministerio del Interior

Primer párrafo (texto auténtico):


El objetivo de este informe es dar a conocer la realidad de la España de hoy. Un Estado integrado de pleno derecho en Europa, que
trabaja codo con codo con los gobiernos democráticos de todo el mundo en busca de soluciones comunes a los más variados
temas, entre ellos el final del fenómeno terrorista que perturba la convivencia ciudadana.

Datos relevantes:

- 21 de enero de 2000: un coche bomba mata al teniente coronel del Ejército Pedro Antonio Blanco García;
- unos días antes, en Navidad, ETA intenta introducir en Madrid dos furgonetas-bomba con 1.688 Kg de explosivos;
- 22 de febrero de 2000, muere el portavoz del PSE en el Parlamento Vasco, Fernando Buesa Blanco y el ertzaina de 26 años
Jorge Díez Elorza al explotar un coche bomba de ETA;
- manifestación de un millón de personas el 23 de enero de 2000 en Madrid con el lema: "Por la paz y la liertad, ¡terrorismo, no!"
(reacción a la muerte de Pedro Antonio Blanco García);
- 23 de febrero, manifestación en Vitoria; unas 60.000 personas, por las muertes de Fernando Buesa Blanco y Jorge Díez Elorza;
- 5 de mayo de 2000, muere en Andoain, Guipúzcoa, José Luis López Lacalle, de 62 años, fundador del Foro de Ermua y
colaborador habitual del diario El Mundo (ataque contra la libertad de expresión);
- 4 de junio de 2000, muere de un tiro en la nuca el concejal del PP de Durango Jesús María Pedrosa Urquiza, de 57 años y
militante del sindicato nacionalista ELA;
- HB y EH siguen sin condenar ningún atentado; - hay más víctimas mortales;
- igualmente cruel es la violencia callejera;
- durante el año 1999 se produjeron en el País Vasco 388 actos de violencia: quema de sedes de partidos, concentraciones ante
domicilios de concejales, cartas bomba, agresiones, etc.;
- en 2000 la violencia callejera en el País Vasco y Navarra se ha duplicado, y son Vizcaya y Guipúzcoa las dos provincias más
afectadas.

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