RESUMEN IPC SEGUNDO PARCIAL
1. LA REVOLUCIÓN DARWINIANA
La idea de ciencia demostrativa, plasmada por Aristóteles, se entiende como sistemas de
enunciados organizados de modo tal que algunos de ellos funcionan como primeros principios
cuya verdad es evidente y el resto se obtiene deductivamente. Dado que los principios que rigen
cierto aspecto del mundo (por ejemplo, su dimensión física) están relacionados con lo que puede
saberse acerca de ese aspecto deductivamente, el conocimiento de los principios traslada su
certeza a las demás hipótesis sobre el mundo.
La revolución científica fueron un conjunto de eventos ocurridos entre los siglos XVI y XVII,
cruciales para la física, la astronomía, la biología y la química, entre otras, que transformaron
radicalmente tanto a la ciencia moderna como a la sociedad. Esta revolución trajo consigo un
cambio profundo en la práctica e imagen social de la ciencia. Su alejamiento paulatino de la
filosofía y la creciente valoración del conocimiento empírico profundizaron uno de los rasgos
más distintivos (y valiosos) de la ciencia: su comunicabilidad. Uno de los rasgos centrales que
destacan de esta ciencia es un nuevo modo de entender la ciencia.
DIVERSIDAD Y ADAPTACIONES EN EL MUNDO NATURAL
En la Grecia antigua, la presencia de un rasgo se explicaba apelando a cierta finalidad que ese
rasgo poseía. Por ejemplo, el camaleón se mimetiza porque eso le permite cazar presas de modo
mas eficiente. Así, el carácter adaptativo de la gran variedad y complejidad de rasgos del
mundo natural eran pensados para servir un propósito o fin. La finalidad que explica los
procesos naturales es intrínseca. Por ejemplo, el fin de la semilla es convertirse en árbol y el del
niño es convertirse en adulto, y esa finalidad es parte de la esencia misma de las cosas.
Estas ideas sobre los procesos naturales se vieron alteradas por la cosmovisión cristiana del
mundo natural, que fue cobrando fuerza en Europa hasta volverse hegemónica durante la Edad
Media.
CREACIONISMO Y FIJISMO
A partir de la Edad Media, y hasta el siglo XIX, los estudiosos de la naturaleza suscribieron a la
teoría creacionista. Según esta teoría, toda la enorme diversidad de especies de plantas y
animales fue creada por un Dios creador. En el caso de las religiones abrahámicas, se trata de
un Dios todopoderoso y omnisciente que, de acuerdo con un plan o diseño propio, creó el
mundo natural hace algunos miles de años. Dios diseñó a las especies, que encajaban perfecta y
armoniosamente entre sí y con el entorno que habitan. Además, estas especies son fijas, es decir,
fueron creadas de acuerdo con su plan en su forma actual y no cambian, ya que están
perfectamente adaptadas a la región que habitan. A esta idea de no cambio de las especies se la
conoce como fijismo.
Dentro de este contexto creacionista y fijista, la creación de Dios no solo explica la adaptación y
la diversidad de los organismos al medio, sino también, la compleja organización interna de los
organismos que les permite alimentarse, reproducirse, esconderse, etc.
Según Darwin, para poder abandonar el creacionismo debe “demostrarse cómo las innumerables
especies que habitan el mundo se han modificado hasta adquirir esta perfección de estructuras y
esta adaptación mutua que causa nuestra admiración”. En otras palabras, cómo podrían haber
aparecido las adaptaciones sin un creador.
En primer lugar, se tiene que considerar la evidencia proveniente del registro fósil, estudiada
por la paleontología. Este registro muestra que en el pasado existieron nexos o formas
intermedias entre especias actuales, lo que sugiere que ciertas especias surgieron a partir de
formas más antiguas. La existencia de estas especies intermedias pone en tensión la idea de que
las especies fueron creadas de manera independiente y que no son susceptibles de
transformaciones. Es más, parece sugerir que entre las especies extintas y las especies actuales
hay una relación de parentesco.
En segundo lugar, se debe mencionar los fenómenos referidos a la distribución geográfica de
las especies, estudiados por la Biogeografía. Darwin sostiene, empíricamente, que dos regiones
con características geográficas muy diferentes, pero cercanas entre sí, pueden estar habitadas
por especies similares. Darwin también observó que las islas oceánicas no poseen mamíferos
terrestres más allá de los introducidos por los humanos, mientras que sí poseen otro tipo de
mamíferos como, por ejemplo, murciélagos.
LAMARCK Y EL EVOLUCIONISMO
Jean Baptiste Lamarck fue el creador de la tesis del evolucionismo, opuesta al fijismo, la cual
dice que las especies se transforman a lo largo del tiempo, dando lugar a nuevas especies. Esta
tesis central se presenta acompañada de otras dos mas especificas sobre el modo en que se dan
estas transformaciones: complejidad creciente, y uso y desuso.
I. COMPLEJIDAD CRECIENTE
La tesis afirma que las especies biológicas se transforman unas en otras en una escala de
complejidad creciente. Lamarck explica la diversidad de organismos a partir de una ley que
establece que todas las formas de vida tienden al progreso. Según Lamarck, los reinos animal y
vegetal se encuentran organizados en “una verdadera escala” de complejidad.
Los organismos más organizados, es decir de un mayor grado de complejidad, habrían surgido
por transformaciones sucesivas, a partir de organismos mas simples e imperfectos. Si en la
actualidad se encuentran organismos simples e imperfectos, es porque aparecieron
espontáneamente hace menos tiempo y no han evolucionado aún.
Una consecuencia de esta tesis es que las distintas especies vivientes no se encuentran todas
emparentadas entre sí, sino que constituyen líneas evolutivas paralelas que inician en distintos
momentos de la historia.
II. USO Y DESUSO
Lamarck introduce la tesis de la herencia de rasgos adquiridos por uso y desuso, la cual afirma
que circunstancias ambientales especificas motivan el uso o desuso de ciertos órganos, lo cual
provoca que estos se hipertrofien o atrofien, haciendo que el organismo adquiera un nuevo
rasgo y que ese rasgo sea heredado por su progenie. Los rasgos adquiridos por un organismo en
la interacción con el medio serán luego heredados a su descendencia.
LA REVOLUCIÓN DARWINIANA
La teoría de la evolución de Darwin consiste en dos teorías fuertemente relacionadas pero
independientes entre sí.
o ORIGEN COMÚN: EL ÁRBOL DE LA VIDA
Darwin sostiene que los animales se parecen en algunos aspectos y se diferencian en otros
porque comparten un ancestro en común. Cuanto mas lejano sea ese ancestro compartido, mas
distintos serán, y cuanto mas cercano, mas se parecerán. Para Darwin, la evolución se parece a
un árbol, cuyas ramas nacen unas de otras. A medida que las ramas se dividen y subdividen, los
organismos se diferencian más. Esto es lo que se llama teoría del origen común, la idea de que
todos los seres vivos somos una inmensa familia con distinto grado de parentesco.
Darwin aceptaba que toda la variedad de la vida existente podría descender de uno o unos pocos
ancestros originales. Así, las distintas especies emergen unas de las otras, en un gradual proceso
de diferenciación.
Las homologías son los parecidos estructurales que hay entre unas especies y otras, que no
necesariamente implican una función similar. Las analogías son los parecidos funcionales.
o LA SELECCIÓN NATURAL COMO MECANISMO EVOLUTIVO
Darwin encontró en su lucha por la supervivencia una inspiración clave para su propia teoría: la
naturaleza, lejos de ser un reino de abundancia, es el escenario de una permanente lucha por la
subsistencia entre distintos organismos. Con esto Darwin se refiere a la constante competencia
entre especies y organismos de la misma especie por dejar descendencia.
Una gran inspiración darwiniana fue la selección artificial, que le permitió pensar en la
reproducción diferencial como eje de la especiación (seleccionar aquellos organismos que
queremos que se crucen y dejen descendencia).
EL MECANISMO DE LA SELECCIÓN NATURAL
I. La selección natural no se dirige a objetivos. Es ciega. Las especies que existen en la
actualidad, incluida la nuestra, son puramente contingentes, es decir, podrían no haber
existido si las condiciones ambientales hubieran sido otras.
II. La herencia con variación genera diferencia en los rasgos de los organismos.
III. Rasgos diferentes generan diferencias en la eficacia con la que el organismo desempeña
ciertas funciones en un ambiente (huir de sus depredadores, conseguir alimento, atraer
parejas reproductivas, etc.)
IV. Las diferencias en la eficacia generan diferencias en la aptitud de los organismos. Los
organismos más aptos dejan más descendencia que los menos aptos, esto es, tiene un
mayor éxito reproductivo.
V. Si se suma el éxito reproductivo de los organismos más aptos a la herencia de los rasgos
de progenitores a su progenie, entonces se ve cómo los rasgos de los mas aptos se
esparcirán en mayor grado en la siguiente generación. Si estos rasgos siguiien
representando una ventaja adaptiva
Aclaración de conceptos centrales de la teoría de la selección natural:
Variación: dos ideas distintivas, por un lado, es inagotable: siempre van a surgir nuevas
variaciones. Y por el otro, no siempre las variaciones están dirigidas por el ambiente en
el que se vive. Algunas de las variaciones que surgen de una generación a otra son
aleatorias. La selección natural funciona como un filtro que selecciona aquellos rasgos
que resultan adaptativos y descarta los que no lo son.
Herencia: la mayoría de los rasgos presentes en los progenitores son heredados por su
descendencia. La visión de Darwin sobre la herencia esta inspirada en sus
observaciones sobre la selección artificial llevada adelante por los criadores de animales
y plantas.
Eficacia y aptitud: la eficacia de un rasgo tiene impacto sobre la aptitud del organismo
en su medio ambiente, esto es, impacta en la probabilidad de supervivencia (viabilidad)
y de reproducirse (fertilidad) y dejar descendencia. Puede ocurrir que un rasgo
favorezca la aptitud en términos de fertilidad, pero no de viabilidad, o viceversa.
La aptitud es una noción comparativa. En primer lugar, el mismo rasgo puede
favorecer la aptitud de un organismo en un ambiente dado, pero no en otro. Por
ejemplo, rasgos que son neutrales o incluso ventajosos en un medio ambiente pueden
volverse desventajosos en otros. En segundo lugar, los rasgos son mas o menos eficaces
en comparación con los rasgos de otros organismos con los que se hallan en
competencia.
A través de estos conceptos, la teoría de la selección natural explica el origen, la
diversidad y el carácter adaptativo de las diferentes especies de organismos en virtud
de la aparición de variaciones heredables con diferencias de eficacia en relación con
el medio ambiente en que habitan.
EL PODER UNIFICADOR DE LA TEORIA DARWINIANA
Parte del potencial revolucionario de las teorías darwinianas radica en su poder unificador, es
decir, en su capacidad de volver comprensible una gran variedad de fenómenos bajo los mismos
principios explicativos.
El alcance explicativo de la teoría abarca, asimismo, la circunstancia de que podemos causar a
voluntad acontecimientos de especiación, es decir, de surgimiento de nuevas especies. Se puede
definir a la especie de este modo: dos individuos pertenecen a diferentes especies si y solo sí no
pueden producir descendencia fértil viable. Modificando genéticamente ciertas plantas, los
biólogos pueden producir nuevos organismos reproductivamente aislados de sus progenitores.
De esta manera, gracias a la selección artificial, hoy en día contamos con evidencia directa del
modo en que la selección puede producir nuevas especies.
La amplitud y poder unificador de la selección natural también puede verse en la enorme
diversidad de casos a los que aplica. Ahora bien, el concepto de aptitud es abstracto, es decir, no
hay una sola forma en la que los organismos pueden ser más o menos aptos en un ambiente
determinado. Las diferentes formas en las que se concreta la “aptitud” nos permite aplicar el
mismo concepto a fenómenos muy diferentes, unificándolos así bajo un mismo esquema
explicativo.
La selección sexual es aquella en la que la diferencia en la aptitud se debe a rasgos con la
reproducción sexual: atracción de parejas reproductivas y lucha con especímenes del mismo
sexo.
ACTUALIDAD Y CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN
DARWINIANA
o LA TEORÍA SINTÉTICA DE LA EVOLUCIÓN
La teoría genética permite completar los “huecos” en la teoría de la selección natural, es decir,
proporciona una explicación para los mecanismos de herencia y variación que aquella postula.
La explicación de la herencia en el marco de la teoría sintética de la evolución. Esta teoría
sostiene que las moléculas de ADN presentes en el núcleo de cada célula contienen la
información genética completa del individuo y que esas moléculas tienen la capacidad de
replicarse. El mecanismo a través del cual ciertos rasgos son heredados: la información
genética esta codificada en el ADN de los organismos, los cuales, al reproducirse, lo transfieren
parcialmente a su descendencia. Este es el caso de la reproducción sexual entre organismos
diploides.
Por otra parte, la genética puede también explicar los mecanismos de variación, esto es, la
materia prima de la selección natural. Estas variaciones, que pueden ocurrir durante el proceso
de replicación del ADN, se originan por diferentes motivos (por ejemplo, por una simple falla
en el proceso de copiado o por factores externos). En cualquier caso, las variaciones producen
cambios genéticos visibles en la conformación del ADN que, luego, son heredados por la
descendencia. De este modo, en muchos casos, aparecen rasgos novedosos que pueden ser
ventajosos o desventajosos en la competencia por la supervivencia en el medio ambiente que
habita el organismo.
Así, de acuerdo con la teoría sintética de la evolución, la selección natural actúa sobre los genes
seleccionando aquellos que poseen una ventaja en eficacia.
REPERCUCIONES DEL PENSAMIENTO DARWINIANO
La teoría de Darwin fue disruptiva respecto de la cosmovisión preponderante en el momento en
que vio la luz, promediando el siglo XIX.
En primer lugar, la teoría de la selección natural es incompatible con la doctrina cristiana del
creacionismo. La propuesta evolucionista de Darwin atenta contra esta concepción en dos
formas. Por un lado, es incompatible con la idea de que las especies fueron creadas tal y con son
actualmente, pues mantiene que estas evolucionaron gradualmente a través de millones de años.
En lugar de un plan divino, desde esta perspectiva, lo que ocurre es la aparición aleatoria de
rasgos que de manera azarosa resulta ventajosos, neutros o desventajosos en relación con un
medio y otros organismos de la misma especie.
En segundo lugar, el concepto darwiniano de evolución destruye esta idea de un desarrollo de la
naturaleza hacia “lo mejor”. El ser humano es resultado de los mismos mecanismos de
especiación que el resto de animales y plantas, y forma con ellos una enorme familia.
PRESENTACIÓN: CUESTIONES EPISTEMOLÓGICAS.
Los problemas epistemológicos son los que conciernen a la naturaleza y alcance del
conocimiento científico. El área de la ciencia que se ocupa de estas cuestiones es la filosofía de
la ciencia.
La reflexión filosófica sobre la ciencia es tan antigua como la ciencia misma. Sus raíces están
entrelazadas en una historia común que se remonta a los inicios de la filosofía, cuando los
limites que separaban a la ciencia de la filosofía eran todavía difusos. Ahora bien, recién en la
primera mitad del siglo XX, la filosofía se constituyó como una disciplina autónoma. Este
proceso coincide con la formación del Circulo de Viena y con el surgimiento en su seno de una
corriente epistemológica conocida como positivismo lógico o también como empirismo lógico.
La conformación de la filosofía de la ciencia como ámbito disciplinar fue inspirada por
importantes desarrollos que tuvieron lugar en la ciencia a comienzos del siglo XX.
El Circulo de Viena estaba integrado por científicos y filósofos con formación científica.
Convocados por el físico Moritz Schlick, se reunían en esa ciudad para discutir problemas
filosóficos acerca del conocimiento científico. Cercana al Círculo, se formó en Alemania la
Sociedad de Berlín de Filosofía Empírica, encabezada por Hans Reichenbach.
En su manifiesto, los miembros del Circulo de Viena declararon que su objetivo era “promover
y diseminar la concepción científica del mundo” en la ciencia, la filosofía y más allá de ella.
Con carácter eminentemente cooperativo, esta agrupación abordó problemas filosóficos en torno
a la ciencia, especialmente aquellos de carácter lógico, epistemológico y metodológico.
El positivismo lógico pretendió eliminar el pensamiento metafísico y teologizante de la ciencia,
de la filosofía y de la vida diaria, e imponer un “modo” de pensar fundado en la experiencia y
contrario a la especulación. Y para ello, propuso una depuración o “purificación” de la ciencia
y, por, sobre todo, una transformación radical de la filosofía. La filosofía debía tomar un tenor
mas científico, adoptando los estándares de la ciencia y el rigor de la lógica. Es en este
contexto, que la filosofía de la ciencia se instala como disciplina autónoma.
La tarea de la naciente filosofía de la ciencia era la reconstrucción lógica de la ciencia. Es decir,
se orientaba al análisis de las teorías científicas y a comprender cuál era su vínculo con la
experiencia. El análisis lógico de las teorías permite descomponer los enunciados en otros cada
vez mas simples, hasta llegar a enunciados elementales de carácter empírico, los cuales
resultaran cruciales para la puesta a prueba de las teorías a partir de la experiencia.
El rechazo a la metafísica implicó intentar establecer una distinción clara entre ciencia y
pseudociencia. La distinción procuraba identificar, por una parte, aquellas partes del discurso
que están de algún modo fundadas en, o legitimadas por la experiencia; por otra parte, aquellas
otras partes o formas de discurso que se extravían en la especulación metafísica (y que, como
consecuencia de ello, no tienen lugar en una teoría científica).
Como advierte Michael Friedman, para el positivismo lógico, la tarea de la filosofía es
comprender los objetos con los que trata, esclarecer su metodología y ofrecer una clarificación
lingüística y conceptual, tratando de reconstruir axiomáticamente sus teorías. La filosofía debe
adaptarse a los desarrollos de la ciencia, identificar la estructura lógica de las teorías, su relación
con la evidencia observacional y con otras teorías.
El positivismo lógico identificó algunos problemas que debían ser atendidos por la filosofía de
la ciencia y delineó un marco conceptual y metodológico desde el cual hacerlo. Los
interrogantes y los lineamientos conceptuales que plantea el positivismo lógico permiten
delimitar una etapa inicial que suele denominarse filosofía clásica de la ciencia.
2. LA ESTRUCTURA DE LAS TEORÍAS CIENTÍFICAS Y LA
CONSTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS
La filosofía de la ciencia se orienta al análisis lógico de las teorías científicas y a precisar el
modo en que se vinculan dichas teorías con la experiencia.
LA ESTRUCTURA DE LAS TEORIAS CIENTIFICAS
Las teorías científicas son concebidas como sistema de enunciados, más precisamente, de
hipótesis. Las hipótesis son entendidos como respuestas a las preguntas que se hacen los
científicos en sus prácticas en tanto son enunciados que se proponen para dar cuenta de un
problema. Cuando las hipótesis se formulan se desconoce si son verdaderas o falsas, y se trabaja
para demostrar que son correctas. La ciencia se desarrolla sobre estas formulaciones provisorias
e investiga si, efectivamente, han de ser aceptadas.
LAS TEORÍAS CIENTÍFICAS COMO SISTEMAS AXIOMÁTICOS INTERPRETADOS
Un sistema axiomático es concebido, desde una perspectiva contemporánea, como un conjunto
de elementos. Ese conjunto esta conformado, en primer lugar, por un lenguaje, con términos y
reglas sintáctica de formación de enunciados a partir de esos términos. Entre eloos, algunos
términos se toman como primitivos, mientras que otros se definen. Así, los sistemas
axiomáticos incluyen enunciados que funcionan como definiciones de los términos. Estos
enunciados establecen explícitamente el significado de dichos términos. Además, incluyen otros
enunciados: axiomas y teoremas.
Los axiomas son los puntos de partida, aquellos enunciados que se aceptan sin justificación
alguna. Estos axiomas pueden entenderse como definiciones implícitas de los términos, pues
establecen conexiones entre ellos que esclarecen al menos parcialmente su significado.
Los teoremas son enunciados que se obtienen por aplicación de las reglas de inferencia del
sistema, a partir de sus axiomas u otros teoremas ya demostrados.
Una vez que los términos primitivos son interpretados, los axiomas adquieren contenido
empírico y funcionan como hipótesis fundamentales (idea central o suposición
principal que una teoría científica hace sobre cómo funciona algo en el mundo.
👉 No se puede probar directamente, pero es la base sobre la que se construye toda la
teoría.) de las cuales pueden deducirse como teoremas otras hipótesis, que se llaman
hipótesis derivadas. Finalmente, de esas hipótesis es posible deducir las consecuencias
observaciones, es decir, enunciados que pueden ser evaluados a la luz de la experiencia.
(los efectos o resultados que sí podemos ver, medir o comprobar si la hipótesis
fundamental fuera verdadera.
👉 Son cosas que se pueden observar o experimentar en la realidad.
Ejemplo: Si la hipótesis de la gravedad es cierta, una consecuencia observacional es
que una manzana cae al suelo cuando se suelta del árbol.)
LOS TÉRMINOS QUE COMPONEN LAS TEORÍAS
Se trata de la distinción entre términos teóricos y términos observacionales.
Los términos observacionales son aquellos que se refieren a objetos, propiedades o relaciones a
los que se pueden acceder de modo directo por medio de la experiencia, es decir, por medio de
los sentidos.
En cambio, los términos teóricos son aquellos a cuyos referentes solo podemos acceder de
modo indirecto, por medio de instrumentos o teoremas. Se pueden considerar como términos
teóricos a: gen, bosón de Higgs, microorganismo, electrón, etc.
Ambas partes del vocabulario resultan importantes en la práctica científica. Por un lado, el
desarrollo teórico presupone el uso de un vocabulario específico que sirve a los efectos de
articular los fenómenos observables, explicarlos y predecirlos. Por otro lado, el vocabulario
observacional resulta crucial para el registro de observaciones y resultados experimentales, y la
contrastación empírica de las teorías desarrolladas.
LOS ENUNCIADOS QUE COMPONEN LAS TEORIAS
Los enunciados empíricos básicos se formulan en vocabulario observacional: todos sus
términos no lógicos son observacionales. Lo segundo, se trata de enunciados singulares o
muestrales. Los muestrales son aquellos que se refieren a un conjunto finito y accesible de
identidades, es decir, un conjunto lo suficientemente pequeño como para que los enunciados
puedan ser evaluados veritativamente del mismo modo que los singulares.
Estos enunciados, al referirse a un individuo o una muestra y a lo inmediatamente
observable, tienen una característica importante que es la efectividad, por la que
podemos decidir de manera directa, por simple observación, acerca de su verdad o
falsedad. Por ello, estos enunciados resultan cruciales en la contrastación de hipótesis
científicas. ( Es probar una hipótesis científica con la realidad.
Si coincide con los hechos, se la acepta provisionalmente.
Si no coincide, se la rechaza o se modifica.)
Las generalizaciones empíricas contienen exclusivamente términos no lógicos de carácter
observacional, pero se refieren a clases infinitas o potencialmente infinitas y establecen
regularidades o uniformidades. Existen tres tipos: las universales, las existenciales y las
probabilísticas. Para demostrar la falsedad de los universales, basta con encontrar un
contraejemplo.
Los enunciados teóricos se caracterizan por la presencia de vocabulario no observacional. Estos
contienen al menos un término teórico. Este tipo de enunciados pueden ser singulares,
muestrales o generales. A su vez, los enunciados teóricos pueden ser puros o mixtos. Los puros
son aquellos que solo contienen términos teóricos como vocabulario no lógico, mientras que los
mixtos son aquellos que contienen al menos un termino teórico y al menos otro observacional.
Un ejemplo de un enunciado teórico puro es:
o Los quarks son partículas subatómicas.
Por referirse a entidades que no son accesibles de modo directo, además, en algunos casos, por
tratarse de enunciados generales, estos enunciados no pueden evaluarse por medio de la
observación, sino que solo pueden evaluarse mediante un proceso de puesta a prueba o
constratación empírica.
Los mixtos, o reglas de correspondencia, son aquellos que vinculan lo puramente teórico con lo
puramente observacional. Un ejemplo de un enunciado teórico mixto es:
o Las infecciones causadas por bacterias estreptococos producen enrojecimiento de la
garganta.
La contrastación empírica es el proceso mediante el cual las hipótesis- y con ello las teorías de
las que formas parte- son sometidas a prueba.
EL PROCESO DE CONTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS
RECONSTRUCCIÓN DE LA CONSTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS
Frente a la pregunta de cómo se relaciona el cerebro con las habilidades cognitivas, existe una
primera respuesta que las asociaba al cerebro, sería la hipótesis 1 (H1):
H1: En los mamíferos, las habilidades cognitivas son directamente proporcionales al tamaño del
cerebro.
Dicha hipótesis podía ser descartada sin mayores investigaciones, bastaba recurrir a la
observación del tamaño de los cerebros y del comportamiento. La H1 contradecía los datos
disponibles. Esta hipótesis dependía de otras dos. Por un lado, la que establecía que la relación
entre el tamaño del cerebro de los mamíferos y la cantidad albergada de neuronas era similar en
las diferentes especies (H2). Por otro lado, la hipótesis de que las habilidades cognitivas de los
mamíferos eran directamente proporcionales a la cantidad total de neuronas en su cerebro (H3).
La hipótesis a contrastar o poner a prueba, en este caso, es:
H2: La cantidad de neuronas por milímetro cubico es la misma en los cerebros de todos los
mamíferos.
Esta es la hipótesis fundamental (HF), pues es la hipótesis que se pone a prueba en la
investigación.
Poner a prueba H2 requiere que se deduzca de ella algún tipo de consecuencia que resulte
constatable a partir de la experiencia. Es por eso que se necesitan otros tipos de enunciados,
llamados consecuencias observacionales. Se trata de enunciados empíricos básicos que se
deducen de la hipótesis y que describen aquello que cabe esperar que suceda si se toma a la
hipótesis como verdadera. En este caso, la consecuencia observacional podría formularse del
siguiente modo:
CO2: La cantidad de núcleos neuronales será la misma en las muestras de roedores y primates
analizadas por el equipo de la doctora Herculano-Houzel.
La contrastación o puesta a prueba de esta hipótesis, entonces, se orienta a averiguar si la
hipótesis fundamental es verdadera. Para ello, se propone obtener deductivamente a partir de la
hipótesis una consecuencia observacional, dando lugar al siguiente condicional:
SI H2 entonces CO2.
El enunciado que expresa de modo preciso dichas circunstancias funciona como condición
inicial para la contrastación.
A modo de resumen: primero obtuvimos deductivamente, a partir de la hipótesis, una
consecuencia observacional. Esto nos condujo a formular un condicional que tenía a la hipótesis
como antecedente y a la consecuencia observacional, como consecuente. Y como resultó en la
investigación empírica que el consecuente no es verdadero, pudimos, por aplicación del Modus
Tollens, inferir deductivamente que la hipótesis tampoco lo es. Si generalizamos el esquema de
la refutación de hipótesis obtenemos:
Si HF entonces CO
No es cierto que Co
No es cierto que HF
En los casos en los que la consecuencia observacional resultaba verdadera, la reconstrucción del
a contrastación tendría la siguiente forma:
Si HF entonces CO
CO
HF
En este caso, la hipótesis fundamentada no quedaría refutada. Se observa que la forma del
razonamiento anterior corresponde a la Falacia de afirmación del consecuente: una forma que
sabemos que es invalida. De modo que, la verdad de las premisas no garantiza la verdad de la
conclusión. A diferencia de lo que ocurría con la refutación, aquí no podemos concluir
deductivamente que la hipótesis fundamental es verdadera.
La filosofía de la ciencia se consideró que el mejor camino para entender el proceso de puesta a
prueba o contrastación de hipótesis consiste en detectar la forma de los razonamientos
involucrados y tratar de descubrir, valiéndose de la lógica, si estamos ante argumentos validos
o inválidos.
Consideremos ahora la puesta a prueba de la hipótesis 3 que ahora cumple el rol de hipótesis
fundamental:
H3: Las habilidades cognitivas de los mamíferos son directamente proporcionales a la cantidad
total de neuronas presentes en su cerebro.
De dicha hipótesis es posible deducir la siguiente consecuencia observacional:
CO3: La cantidad de núcleos neuronales será mayor en (la sopa de) los cerebros de chimpancés
analizados por el equipo de la doctora Herculano-Houzel que en los de los cerebros de las vacas.
Así, la contrastación puede ser reconstruida del siguiente modo:
Si H3 entonces CO3
CO3
H3
Al tratarse de un argumento invalido, no hay garantías de la conclusión, dada la verdad de las
premisas; es decir, no hay garantías de que H3 sea verdadera. Si la hipótesis implica la
consecuencia observacional y esta se cumple, no podemos inferir válidamente que la hipótesis
sea verdadera.
Existe una diferencia crucial entre el resultado desfavorable de la contrastación y el favorable,
esto es lo que se conoce la asimetría de la contrastación: establece que, desde un punto de vista
lógico, no se puede verificar, pero sí refutar una hipótesis. La asimetría de la contrastación
tiene consecuencias muy importantes para la ciencia: no contamos con certezas sobre ninguna
hipótesis científica.
EL ROL DE LAS CONDICIONES INICIALES EN LA CONTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS
Las condiciones iniciales son enunciados empíricos básicos cuya función es la de permitirnos
deducir consecuencias observacionales de hipótesis que por su propia naturaleza no pueden ser
evaluadas de modo directo. Pueden cumplir dicha función porque expresan ciertas
circunstancias particulares que, de ocurrir y asumiendo lo afirmado por la hipótesis
fundamental, harían esperables ciertos fenómenos, aquellos descritos en las consecuencias
observables.
Así, podemos formular la condición inicial de la contrastación de H2 del siguiente modo:
CI2: En el laboratorio de la Dra. Herculano-Houzel se disuelven cerebros de roedores y
primates en detergente hasta conseguir una suerte de líquido, se lo agita y se cuenta la cantidad
de núcleos neuronales que contienen en un milímetro cubico.
La contrastación o puesta a prueba de la hipótesis H2 seria de esta forma:
Si (H2 y CI2) entonces CO2
El proceso de refutación de una hipótesis con condiciones iniciales podría verse asi:
Si (H2 y CI2) entonces CO2
No es cierto que CO2
No es cierto que (H2 y CI2)
EL ROL DE LAS HIPÓTESIS AUXILIARES EN LA CONTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS
Las hipótesis auxiliares son hipótesis que intervienen en el proceso de contrastación, que son
cruciales para poder deducir de las hipótesis fundamentales consecuencias observacionales, pero
que no están en discusión (no son aquellas las que están siendo sometidas a prueba).
Si expresamos la hipótesis auxiliar del siguiente modo:
HA2: Disolver una muestra de cerebro en detergente destruye las membranas que dividen las
neuronas, pero mantiene los núcleos celulares intactos.
Se puede enriquecer el esquema de la contrastación con todos los componentes que intervienen
en ella y en ese caso son:
Si (H2, CI2 y HA2) entonces CO2
No es cierto que CO2
No es cierto que (H2, CI2 y HA2)
La contrastación deviene en la refutación de la conjunción de la hipótesis fundamental con la
condición inicial y la hipótesis auxiliar. El esquema de la contrastación en caso que tenga un
resultado favorable puede formularse así:
SI (H3, CI2 y HA3) entonces CO3
CO3
(H3, CI3 y HA3)
Finalmente, las hipótesis auxiliares, además, pueden unirse a la hipótesis fundamental o
principal para deducir de ellas otras hipótesis generales, que son conocidas como hipótesis
derivadas. Estas son enunciados generales que, a diferencia de las hipótesis auxiliares,
dependen de la hipótesis fundamental y pueden ser muy útiles a la hora de ponerlas a prueba.
LAS HIPÓTESIS AD-HOC
Son hipótesis que buscan invalidar ciertas evidencias o anular otras hipótesis auxiliares en
juego. Como hay tantos elementos en juego, las hipótesis ad hoc sostienen a la hipótesis
fundamental y sugieren que son los otros elementos los que nos llevan la idea errada de que
están equivocados. Estas hipótesis son formuladas con el único propósito de salvar a la
hipótesis fundamental de la refutación.
3. LA FILOSOFÍA CLÁSICA DE LA CIENCIA: EL
POSITIVISMO LÓGICO Y EL FALSACIONISMO
LOS PROBLEMAS DE LA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA
LA ESTRUCTURA Y LA CONSTRATACIÓN DE LAS TEORÍAS CIENTÍFICAS
Según la concepción clásica, las teorías empíricas son entendidas como sistemas axiomáticos
interpretados, en los que los enunciados de los distintos niveles se organizan a partir de sus
relaciones lógicas en estructuras deductivas. En el nivel más básico, se encuentran las
consecuencias observacionales. Es a partir de ellas que las teorías, o más precisamente las
hipótesis que las componen, son confrontadas con los resultados de las observaciones y
experimentos para determinar si deben ser aceptadas o rechazadas.
EL CRITERIO DE DEMARCACIÓN
Los positivistas lógicos establecieron uno de los objetivos de la filosofía clásica de la ciencia, a
saber, la determinación de un criterio de demarcación: un modo de determinar con precisión
qué enunciados pertenecen al ámbito de la ciencia empírica y excluir a los que no deben ser
considerados como tales.
Lo que el criterio de demarcación permite es dirimir si un enunciado tiene o no carácter
científico y, por ende, si podría ser incluido o no en una teoría científica. En caso de satisfacer
ese criterio, se podrá determinar si se adecua o no a la experiencia a través de un proceso de
contrastación.
LA DISTINCIÓN CONTEXTO DE DESCUBRIMIENTO VS CONTEXTO DE
JUSTIFICACIÓN
La distinción entre contexto de descubrimiento y contexto de justificación resultó crucial para
delimitar la tarea de la filosofía de la ciencia. Esta distinción fue retomada y discutida por las
corrientes clásicas de la filosofía de la ciencia.
El contexto de descubrimiento abarca las instancias de generación de nuevas hipótesis. En él es
posible reconocer factores psicológicos, sociológicos, etc., que intervienen en el surgimiento de
una idea o hipótesis. Por su parte, el contexto de justificación incluye el testeo y validación de
las hipótesis ya formuladas.
En el contexto de justificación cabe llevar un análisis lógico-filosófico de las teorías. Una vez
formulada una teoría, es posible analizar su estructura y su relación con la experiencia, para
evaluar el grado de apoyo empírico con el que esa teoría cuenta.
Para ambas corrientes clásicas, el positivismo lógico y el falsacionismo, la filosofía de la ciencia
ha de centrarse en el contexto de justificación, esto es, los factores lógicos, metodológicos y
empíricos.
LA JUSTIFICACIÓN DE LAS TEORÍAS EMPÍRICAS
El problema de la justificación consiste en el establecimiento de condiciones de aceptación o
rechazo de las teorías en relación con elementos de juicios empíricos disponibles. Esta cuestión
resulta crucial para la filosofía de la ciencia, ya que el cambio científico supone un proceso
critico en el que las teorías son evaluadas para determinar cuáles de ellas serán aceptadas y
cuáles rechazadas.
EL PROGRESO CIENTÍFICO
El progreso científico era un factum. A simple vista, el progreso podía entenderse como una
continua aproximación a la verdad. El progreso de la ciencia es concebido como una tarea de
avance hacia una meta que, si bien es considerada inalcanzable, motoriza toda la empresa
científica. El progreso es concebido dentro de la corriente clásica como el paulatino
acercamiento a la verdad.
LA EXPLICACIÓN CIENTÍFICA
El concepto de explicación científica ocupa un lugar central dentro de los problemas clásicos de
la filosofía de la ciencia. Sin embargo, existe consenso en considerar que una explicación
científica responde a la pregunta de ¿por qué? en relación con algún fenómeno. Ofrecer una
explicación es emplear conocimiento para dar respuesta a diversas interrogantes.
Según la corriente filosófica clásica, la ciencia produce teorías cuyos enunciados pueden
emplearse para fines explicativos y predictivos.
Las distintas posiciones que resultaron de intentos sistemáticos por responder este interrogante
suelen denominarse modelos de explicación científica. Avalado tanto por el positivismo lógico
como por el falsacionismo, surgió y se desarrolló uno de los más influyentes y también
controvertidos: el modelo de cobertura legal.
LAS RESPUESTAS DEL POSITIVISMO LÓGICO
EL CRITERIO DE DEMARCACIÓN DEL POSITIVISMO LÓGICO
El positivismo lógico planteó su fuerte rechazo con respecto a los contenidos de la metafísica
que pudieran estar presentes en las teorías científicas. Los positivistas lógicos tenían la
convicción de que los problemas metafísicos no eran más que pseudoproblemas originados en
unos inadecuados del lenguaje. Para detectar y eliminar conceptos metafísicos se propusieron
analizar el lenguaje y la estructura de las teorías científicas aplicando los avances de la lógica y
la matemática. Ese propósito se cristalizó en la formulación de un criterio de demarcación
especifico: el requisito de traducibilidad a un lenguaje observacional.
El criterio de demarcación del positivismo lógico determinaba que cualquier afirmación que no
perteneciera a las ciencias fácticas o a las ciencias formales debía ser considerada una
afirmación metafísica.
Las afirmaciones metafísicas no expresan auténticas proposiciones. Esas afirmaciones, en
consecuencia, no son susceptibles de ser consideradas verdaderas o falsas, lo que, de acuerdo
con esta corriente, significa que son expresiones carentes de sentido cognitivo. Por ello, debían
ser eliminadas del ámbito de la ciencia.
El criterio de demarcación del positivismo lógico estipula que, para que un enunciado tenga
sentido, debe ser traducible al lenguaje observacional. En consecuencia, todos los enunciados de
las teorías empíricas deben ser susceptibles de traducción a proposiciones denominadas
protocolares. Estas proposiciones son enunciados empíricos básicos, constituidos
exclusivamente con términos lógicos y observacionales.
Ese criterio fue propuesto para cumplir una doble función: determinar si una afirmación
pertenece o no a la ciencia empírica y, a la vez, indicar si dicha información tiene sentido o
carece de él. En ese ultimo caso, el criterio indica que la afirmación debe ser relegada al ámbito
de la metafísica.
Al conjunto de afirmaciones empíricas básicas se lo denominó base empírica de las teorías,
debido a su papel crucial como “tribunal” frente al cual las hipótesis se confrontan con la
observación.
Que un enunciado pueda ser traducible a enunciados empíricos es lo que garantiza que las
hipótesis sean, si no inductiblemente verificables, al menos, inductivamente confirmables a
partir de la experiencia.
DESCUBRIMIENTO Y JUSTIFICACIÓN: EL PAPEL
Según los positivistas lógicos, una afirmación constituye conocimiento solo cuando se apoya en
la experiencia perceptiva, es decir, en lo dado inmediatamente a los sentidos.
Los principales representantes del positivismo lógico, Carl Hempel y Rudolf Carnap, dieron
origen al denominado inductivismo critico o confirmacionismo. Su propuesta ilustra el modo
en que se utilizaron las herramientas de la lógica para reconstruir y analizar las distintas
instancias de la investigación científica: al aplicar la distinción entre contexto de descubrimiento
y contexto de justificación, los inductivistas críticos determinaron cuál era el papel de la
inducción en cada una de esas instancias.
DESCUBRIMIENTO: ¿INDUCCIÓN O INVENCIÓN DE CONJETURAS?
Según afirma el inductivismo estrecho (una posición que Hempel y Carnap rechazaron), la
investigación científica ideal comienza con la observación de casos particulares, que se registran
en enunciados singulares observacionales y luego, a partir de ellos, al tomarlos como premisas,
se infiere la hipótesis mediante la generalización inductiva (arg. deductivo por enumeración
incompleta).
Según esta posición, los argumentos inductivos se emplean en la generación de hipótesis, es
decir, en la instancia en que se busca producir una respuesta al problema científico que se
investiga.
Sin embargo, de acuerdo con Carnap y Hempel, esta versión inductivista estrecha que propone
la obtención de hipótesis mediante la observación y la generalización inductiva, no es
sostenible por dos razones. La primera es que para hacer observaciones es necesario contar con
un criterio que determine qué es lo que será relevante observar. Tener un criterio que sirva para
determinar qué debe observarse presupone la existencia de una hipótesis preliminar
Sin una hipótesis que determine lo que resuelta relevante, la observación es metodológicamente
inviable. Por lo tanto, concluyen los inductivistas críticos, las hipótesis no se derivan de las
observaciones, sino que estas dependen de aquellas.
La segunda razón es que si, tal como sostenía esta posición, las hipótesis se derivaran
inductivamente a partir de enunciados observacionales que describen casos constatados, no
existirían hipótesis con términos teóricos. Para el inductivismo crítico, las hipótesis teóricas se
generan por medio de la imaginación creativa. La generación de hipótesis ocurre sin aplicación
de la lógica inductiva ni la deductiva.
JUSTIFICACIÓN: LA CONFIRMACION INDUCTIVA DE LAS HIPÓTESIS
Los inductivistas críticos adhirieron a las siguientes tesis de la filosofía clásica de la ciencia:
Las teorías científicas son sistemas de enunciados que se clasifican de acuerdo con su
alcance y según contengan términos teóricos y/o observacionales.
Las hipótesis se contrastan a partir de los enunciados observacionales.
Hempel y Carnap consideraron que, aunque las hipótesis empíricas no puedan ser probadas
concluyentemente, sí es posible confirmarlas, es decir, es posible asignarles un grado de
probabilidad o apoyo inductivo a partir de cada uno de los casos que resultan favorables en
sucesivas contrastaciones. A esta perspectiva adoptada por Hempel y Carnap se la denomina
inductivismo critico porque se admite que los argumentos inductivos no permiten arribar con
certeza a las conclusiones.
EL PROGRESO CIENTÍFICO
El concepto de confirmación inductiva desempeña una función clave en la concepción del
positivismo lógico acerca del progreso científico. En efecto, el desarrollo científico es
considerado como un proceso acumulativo en el que las teorías mas firmes son reemplazados
por otras que las corrigen, enriquecen o amplían, pero siempre conservando el contenido
presuntamente verdadero de las anteriores.
El desarrollo científico se considera un proceso acumulativo en el que las teorías reciben la
justificación inductiva confirmatoria que les confiere un alto grado de probabilidad. Las nuevas
teorías, incluyen los logros de las anteriores, en tanto que conservan el contenido no refutado de
estas.
LA META DE LA UNIFICACIÓN DE LA CIENCIA
Una de las principales metas del positivismo lógico fue la construcción de una ciencia unificada,
tarea que podría llevarse adelante mediante la constitución de un lenguaje observacional
autónomo. El propósito de unificar la ciencia a partir de su lenguaje manifiesta el compromiso
del positivismo lógico con la distinción entre enunciados teóricos y observacionales, que son
uno de los presupuestos básicos de la perspectiva clásica.
En este sentido, la aspiración del trabajo científico radica en alcanzar el objetivo de la ciencia
unificada por medio de la aplicación del análisis lógico del material empírico. El significado de
todo concepto debe ser determinado por una reducción (o traducción) paso a paso a otros
conceptos, hasta llegar a los conceptos de nivel mas bajo, que se refieren a lo dado a los
sentidos.
LA CONCEPCIÓN HEREDADA
La concepción heredada fue la fase del positivismo lógico en Estados Unidos, en la que
manteniendo la perspectiva fundamental instalada por el Circulo de Viena, se revisaron y
modificaron algunas de sus tesis. El objetivo fue hacerlas intentar superar múltiples dificultades
detectadas por los propios pensadores, a partir de sus discusiones críticas.
LAS RESPUESTAS DEL FALSACIONISMO
El falsacionismo o racionalismo crítico se origina en el trabajo del filósofo Karl Popper,
contemporáneo con el auge del Circulo de Viena, y de los filósofos del positivismo lógico que,
junto con Popper, se incluyen en la filosofía clásica de la ciencia.
EL RECHAZO A LA INDUCCIÓN
Popper centró su perspectiva en la reconstrucción racional y el análisis lógico de las teorías,
entendidas como sistemas axiomáticos interpretados con contenido empírico. Aplicó, también,
la clasificación de los componentes de las teorías, que distingue entre enunciados
observacionales, teóricos y mixtos y sostuvo que las teorías deben contrastarse mediante el
establecimiento de relaciones lógicas entre las hipótesis teóricas y los enunciados
observacionales, que aportan los elementos de juicio empíricos.
Una de sus principales tesis fue su rechazo al empleo de inferencias inductivas en la
investigación científica. La posición de Popper acerca de la inducción lo condujo a su vez a
rechazar el criterio positivista de demarcación y a proponer uno propio- la falsabilidad- y,
también, a conceptualizar el proceso de contrastación de hipótesis con el empleo de inferencias
exclusivamente deductivas.
En su tarea de revisión crítica, Popper analizó una de las estrategias e los inductivistas: la de
postular un principio de inducción. Este se expresa en un enunciado que se agregaría a toda
inferencia inductiva y justificaría el pasaje desde las premisas hacia la conclusión. Se trata de un
enunciado general universal que puede tener distintas formulaciones en las que se sostiene que
los casos futuros siempre son como los ya observados o que la naturaleza es constante. Por su
contenido y universalidad, si se aceptara, este principio podría funcionar como una especie de
garantía para legitimar toda inferencia inductiva.
Según Popper, no es posible justificar el principio de inducción porque ni la lógica ni la
experiencia ofrecen recursos para justificarlo. El uso mayoritario no constituye un argumento
lógicamente justificatorio.
Popper sostiene que no debe asignarse a este tipo de inferencias ningún papel en la
investigación científica.
EL CRITERIO DE DEMARCACIÓN DEL FALSACIONISMO
Popper sostiene que, como el criterio de demarcación positivista conlleva la aceptación de la
inducción, debe ser rechazado.
Por otra parte, el autor considera un error del positivismo el que se califique como sin sentido a
todos los enunciados no científicos, pues existen otros tipos de afirmaciones que no poseen
contenido empírico, pero sí pueden tener sentido y expresar proposiciones.
En consecuencia, el criterio de demarcación propuesto por el falsacionismo es solo una
condición para determinar el carácter empírico de una hipótesis.
Según Popper, para que un enunciado pertenezca al ámbito de la ciencia empírica debe ser
falsable. La falsabilidad es una propiedad que se determina lógicamente: una hipótesis es
falsable cuando pueden formularse contra ella enunciados básicos que funcionen como
falsadores fundamentales.
Un falsador potencial es un enunciado empírico básico. Es decir, una afirmación singular (que
especifica una región espacial y un momento en el tiempo), existencial (porque afirma que hay
algo en esas coordenadas espacio-temporales) y observacional (en virtud de que se compone
exclusivamente de términos empíricos, además de los lógicos). El enunciado falsador potencial
describe un fenómeno observable que, de constatarse, refutaría la hipótesis bajo contrastación.
Pero debe tratarse, además, de un enunciado lógicamente posible. Esto significa que no debe ser
contradictorio.
Entre la hipótesis y el falsador potencial debe existir una relación lógica -denominada
incompatibilidad o contrariedad- que determina que no es posible que ambos enunciados sean
verdaderos.
El criterio de demarcación permite así excluir toda información que no sea empírica. Tampoco
los enunciados de las ciencias formales (como la geometría) serán falsables, ya que carecen de
contenido empírico.
Las denominadas leyes probabilísticas son infalsables, porque es imposible que se formulen
para ellas enunciados básicos falsadores potenciales, y por ello, Popper no las considera
conocimiento empírico.
DESCUBRIMIENTO Y JUSTIFICACIÓN: CUESTIONES LÓGICAS Y PSICOLÓGICAS
El contexto de descubrimiento: una cuestión empírica
Para Popper, no existen ni pueden existir reglas lógicas mecánicas (ni inductivas ni deductivas)
adecuadas para generar hipótesis. Por esta razón, el estudio de la invención de hipótesis
pertenece al dominio de las ciencias empíricas, como la psicología de la ciencia o la sociología
de la ciencia, pero no es objeto de reflexión para la filosofía de la ciencia, ya que esta debe
dedicarse al análisis lógico y la reconstrucción racional.
El contexto de justificación: refutación y corroboración, según el falsacionismo
Según Popper, todas las hipótesis prohíben, es decir que no admiten la aceptación de enunciados
que describan casos que las refutarían. Por eso, las mejores hipótesis son aquellas que son mas
falsables, esto es, aquellas que afirman mas o “las que más prohíben”.
Una vez determinado el carácter empírico de una hipótesis, la metodología popperiana prescribe
un procedimiento especial para la contrastación: se trata de intentar refutar la propia hipótesis a
partir de la corroboración de sus enunciados falsadores potenciales. Para llevar ello se deberá
contrastar empíricamente el enunciado básico propuesto como falsador y determinar si se lo
acepta o no.
La metodología popperiana promueve así la critica constante de las creencias científicas.
Siempre deben buscarse nuevas maneras de exponer las teorías a los intentos de refutación,
diseñando contrastaciones que puedan poner en riesgo las hipótesis aceptadas previamente.
Si se hallara que el enunciado básico falsador es falso, habremos hallado un caso que corrobora
la hipótesis.
El concepto de corroboración propuesto por Popper constituye un concepto negativo, cuyo
significado consiste en la carencia o ausencia de algo. La corroboración es la aceptación
provisoria de una hipótesis ante intentos fallidos de refutación.
Este concepto se apoya en el reconocimiento de lo que Popper denomina asimetría de la
contrastación, que consiste en que, por su estructura lógica, las hipótesis universales nunca son
totalmente verificables, pero sí son refutables, ya que para dar por refutada una hipótesis basta
con hallar un solo caso incompatible con lo que ella afirma, es decir, bastará con aceptar un
enunciado básico falsador.
LA FALIBILIDAD DE LA BASE EMPÍRICA
Para Popper, todos los enunciados científicos son provisorios, falibles, hipotéticos. También los
enunciados de la base empírica son revisables, puesto que ellos no son verificables sino que son
aceptados mediante un acuerdo entre los distintos científicos, luego de que cada uno realice su
propia inspección observacional.
Para fundamentar la idea de que la falibilidad alcanza a los enunciados de la base empírica,
Popper argumenta que la idea de que un enunciado básico se verifique por medio de la
percepción sensorial de un sujeto es errónea por dos razones.
La primera es que, para el autor, los enunciados solo pueden justificarse mediante la deducción.
Las experiencias perceptivas no pueden tomarse como premisas para realizar deducciones, ya
que son vivencias, y como tales, son absolutamente heterogéneas con los enunciados, que son
entidades lingüísticas.
La segunda es que el conocimiento científico debe ser válido intersubjetivamente. Esto quiere
decir que lo que se afirma debe ser justificable de igual modo por cualquier sujeto. Pero las
experiencias perceptivas de un sujeto no son intersubjetivas, ya que cada percepción es privada
y cualquier observador realizará un acto perceptivo distinto y único, intransferible.
Por estas razones, los enunciados básicos no se verifican con experiencias subjetivas. Pretender
tal cosa seria caer en lo que Popper llama psicologismo.
El rechazo del psicologismo enfrenta al falsacionismo con una dificultad. El planteo de Popper
para superar este problema se apoya en la distinción entre decisión y justificación. Así, según el
autor, la experiencia perceptiva privada de cada científico motiva su decisión de aceptar el
enunciado, pero no alcanza para justificarlo, pues eso solo puede hacerse mediante la
determinación de relaciones lógicas con otros enunciados. La aceptación colectiva de un
enunciado resulta del consenso, del acuerdo convencional entre distintos observadores que
individualmente han tenido experiencias perceptivas que motivaron su respectiva decisión
particular.
Por lo tanto, todos los enunciados de las ciencias son hipotéticos, es decir, provisorios. No es
posible probar la verdad de las teorías; solamente es posible probar su falsedad.
EL PROGRESO DE LA CIENCIA BAJO LA PERSPECTIVA FALSACIONISTA
La metodología falsacionista postula una noción especifica de progreso científico. Popper
sostiene que la ciencia progresa aproximándose a la verdad, pero a su vez, la verdad de las
teorías jamás puede probarse. ¿En qué consiste, entonces, el avance hacia la verdad?
La respuesta de Popper es que en la medida en que nos deshacemos de los contenidos falsos,
nos acercamos a la verdad. Se trata de un avance hacia la verdad mediante la eliminación de
teorías falsas. Y, en la medida en que la ciencia se aleja de los errores, al descartar teorías
refutadas, estará mas cerca de la verdad. En palabras de Popper, la ciencia progresa mediante
“conjeturas y refutaciones”.
LA EXPLICACIÓN CIENTÍFICA EN LA FILOSOFÍA CLÁSICA DE LA
CIENCIA: EL MODELO DE COBERTURA LEGAL
El modelo de cobertura legal es una de las mas influyentes conceptualizaciones que se
formularon para dar cuenta de la explicación científica. Este modelo fue propuesto, con
variantes, por Carl Hempel y Karl Popper. La idea central consiste en que un hecho resulta
explicado cuando se lo subsume bajo una regularidad, es decir, cuando se muestra que puede
considerárselo como caso de una ley científica. En términos generales, una ley científica puede
entenderse como un enunciado general que describe una regularidad empíricamente constatada.
Explicar un fenómeno según el modelo de cobertura legal consiste en mostrar que responde a
una ley general, que puede ser comprendido a la luz de aquella, pues no se trata de una
ocurrencia aleatoria, sino de un caso de esa regularidad formulada en un enunciado general.
De acuerdo con el modelo de cobertura legal, las explicaciones científicas se estructuran en la
forma de razonamientos en los que el enunciado que describe el fenómeno que se desea explicar
(enunciado denomina explanandum) ocupa el lugar de la conclusión, mientras que las premisas
(denominadas en conjunto explanans) constituyen las razones que se aducen para dar cuenta de
por qué se produjo el fenómeno mencionado en la conclusión. Las premisas que componen el
explanans deben contener, al menos, una ley. Se representa la estructura de las explicaciones
con el siguiente esquema:
L1, L2, L3, ……., Ln Leyes Explanans
………………………
E Explanandum
El enunciado que figura como explanundum se acepta como verdadero. Es decir, ofrecemos
explicaciones de aquello que sabemos que ocurre o ha ocurrido. Además, aquello que se
pretende explicar puede ser de dos tipos diferentes: puede tratarse de una regularidad o patrón o
de un fenómeno particular.
Explicar una regularidad consiste en subsumirla en otra mas general. Explicar dicha regularidad
conllevaría citar como premisas, entre otros enunciados, leyes aún más generales y abarcativas.
Cuando lo que se quiere explicar son fenómenos particulares, el explanans contendrá leyes,
pues sin ellas no sería una explicación de acuerdo con este modelo. Esas leyes estarán
acompañadas por enunciados que describen las condiciones iniciales o antecedentes, que son
aquellos factores específicos cuyo concurso efectivo fue necesario para la ocurrencia del
fenómeno en cuestión.
EXPLICACIONES NOMOLÓGICO-DEDUCTIVAS
La expresión nomos remite al concepto de ley, y las leyes consideradas por excelencia como
tales son las leyes universales, irrestrictas; por otro lado, este tipo de explicaciones tiene la
estructura de un argumento deductivo.
Cuando las leyes involucradas establecen conexiones causales se las denomina leyes causales.
A las explicaciones que se ofrecen en términos de ese tipo de leyes se las llama explicaciones
causales. Si la ley involucrada es de naturaleza causal, entonces, enuncia una conexión causal
entre hechos de un tipo y de otro: afirma que en condiciones normales todo hecho de un tipo A
(la causa) irá inevitablemente seguido de otro de tipo B (el efecto). En esos casos, entre las
condiciones antecedentes de la explicación se incluirá la causa del fenómeno que figura en el
explanandum, que ahora puede entenderse como su efecto.
EXPLICACIONES ESTADÍSTICO-INDUCTIVAS
De acuerdo con Hempel, cuando no se dispone de una ley universal que dé cuenta de un
fenómeno, pueden emplearse leyes estadísticas o probabilísticas. Estos enunciados expresan
que un fenómeno ocurre con cierta frecuencia o para una proporción de esa clase.
En la estructura de estas explicaciones, si bien el explanans ofrece razones que dan cuenta del
explanandum, este ultimo no se sigue necesariamente del explanans como ocurre con la variante
nomológico-deductiva.
REQUISITOS PARA LAS EXPLICACIONES
Según los promotores del modelo de cobertura legal, pueden imponerse algunas condiciones
para que una explicación sea adecuada:
a. Es imprescindible la presencia de, al menos, una ley general en el explanans.
b. La información del explanans debe ser explicativamente relevante con respecto al
explanandum.
c. El explanans debe tener contenido empírico.
d. La ley debe ser verdadera o contar con un alto grado de apoyo empírico.
Popper, de manera coherente con el falsacionismo propuesto y con su rechazo a la inducción,
debilita la exigencia del requisito D: las leyes deben ser aquellas que la comunidad científica
acepta, por encontrarse suficientemente corroboradas.
EXPLICAR Y PREDECIR
El modelo de cobertura legal se extiende también a las predicciones científicas, ya que supone
la identidad estructural entre explicación y predicción. En ambos casos, los razonamientos son
idénticos. La diferencia radica en que, en el caso de las predicciones, el fenómeno descrito en el
explanandum aún no ha sucedido o aún no es conocido, mientras que, en las explicaciones, se
parte de un fenómeno cuya ocurrencia ya se conoce.
EL LEGADO DEL MODELO DE COBERTURA LEGAL
El modelo de cobertura legal fue cuestionado y modificado por sus propios creados, así como
por filósofos que se dedicaron al problema de la explicación en las siguientes décadas. El
modelo de cobertura legal evolucionó dando lugar a otras versiones, algunas de las cuales
conservaron la idea central de explicar mediante leyes, mientras que otras abordaron caminos
alternativos.
4. LA NUEVA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA: THOMAS
KUHN
LA NUEVA FILOSOFIA DE LA CIENCIA: UN ABORDAJE
RENOVADO SOBRE EL CAMBIO CIENTÍFICO
El análisis epistemológico se ocupa de definir cómo se produce el conocimiento científico y
cuál es la dinámica general que determina su producción. Así, un estudio de este tipo nos
permite poner ene videncia que, según el positivismo lógico, la ciencia progresa de manera
continua y acumulativa, es decir que las nuevas teorías-altamente confirmadas- son
cualitativamente mejores que las anteriores por ser mas abarcativas y explicativas. Según esta
corriente, todo conocimiento que se precie de científico debe fundarse en la experiencia y
respetar los criterios formales que la lógica provee y, a partir de allí, es posible avanzar
firmemente en la construcción progresiva de una ciencia cada vez mejor.
Por otro lado, el falsacionismo popperiano postula que es la falsabilidad el criterio de
demarcación que permite distinguir entre los enunciados científicos de aquellos que no lo son.
El criterio popperiano plantea que las hipótesis, para ser científicas, deben poder ser refutadas
en una contrastación experimental.
Thomas Kuhn, en su libro, plantea que el conocimiento científico, como toda creación humana,
no se desarrolla únicamente por la vía de la objetividad y la universalidad propia de la razón,
sino que es necesario, a su vez, contextualizar el funcionamiento de la razón y reconocer que,
con el paso del tiempo, los criterios de racionalidad se ven también ellos mismos alterados.
En este sentido, el texto plantea que para comprender cómo acontecen los cambios científicos
debemos admitir que hay factores externos a la ciencia (ideológicos, religiosos, sociales,
políticos, económicos, etc.) que intervienen en los criterios por los cuales se elige entre
diversas teorías y metodologías.
Uno de los principales problemas que Kuhn observa en las propuestas epistemológicas clásicas
consiste en su pretensión de encontrar un método unificado que justifique de manera objetiva el
conocimiento científico producido. Esta pretensión de evaluación objetiva no tiene en cuenta
que las teorías se evalúan siempre detrás de marcos conceptuales mas amplios. Kuhn rechaza la
universalidad otorgada a las reglas del método, y desde una perspectiva diferente– apoyada en el
estudio y el análisis de la historia de la ciencia-, plantea que los sucesos mas sobresalientes de la
historia de la ciencia transgreden esos cánones metodológicos. Con lo cual, Kuhn desestima esta
exigencia metodológica y llega a la conclusión de que los métodos científicos no son objetivos
y universales, si no que, por el contrario, ellos se modifican a lo largo del tiempo cuando
cambian los marcos científicos y conceptuales de referencia.
Este nuevo enfoque del fenómeno científico establece una imagen de la ciencia que se apoya en
dos pilares importantes: por un lado, se afirma que la elección de las teorías se da a través de un
proceso diacrónico (en el que intervienen múltiples factores a la vez: científicos y extra
científicos), y, por otro lado, se defiende la idea de que el principal agente en la ciencia no es
un individuo o un sujeto aislado, sino la comunidad científica, que se convierte en el agente
motorizador de desarrollo de la ciencia.
Según la perspectiva de Kuhn, no es posible la observación neutral del mundo. La
epistemología de Kuhn niega la pretendida neutralidad de a base empírica y sostiene que toda
percepción presupone siempre algún elemento de orden teórico. En cada caso, las observaciones
están determinadas por perspectivas teóricas diferentes. Vale decir, entonces, que no existen
percepciones u observaciones neutrales, que puedan interpretar los hechos dese afuera y
registrarlos tal como son en sí mismos.
LA NOCIÓN DE PARADIGMA Y SU IMPACTO EN EL ABORDAJE
DEL FENÓMENO CIENTÍFICO
EL PERÍODO PRE-CIENTÍFICO
A la etapa inicial de la práctica científica que se caracteriza por su labor atomizada, así como
por la rivalidad entre las distintas escuelas, Kuhn la denomina periodo precientífico o periodo
pre-paradigmático. Se trata de una etapa específica del desarrollo científico, puntualmente,
aquella que tiene lugar antes de alcanzar su madurez. Madurez que tendrá lugar, recién, con la
aceptación de un paradigma. Esta etapa, para Kuhn, es el periodo previo a la consolidación de
una verdadera comunidad científica que surgirá, correlativamente, con la adopción
mancomunada, por parte de todas las escuelas, de un mismo paradigma y la consolidación del
ejercicio normal de la ciencia que ello acarea.
LA CIENCIA FORMAL
Al pasar del periodo pre-científico al de madurez disciplinar, comienza el de la ciencia normal.
En este periodo, se desarrolla la actividad propia de los miembros de cada especialidad
científica que otorga confianza plena de encontrarse en el buen camino de la investigación. Esto
se da ya que se ha logrado, a lo largo del tiempo, construir una cosmovisión compartida entre
las distintas escuelas que antes competían entre sí.
Un paradigma es, para Kuhn, un verdadero logro científico. Es un logro porque ha sido
producto del consenso entre investigadores e investigadoras. De manera general, se pude
plantear que paradigma es un concepto holista, es decir, una noción bien amplia que nombra la
forma de ver el mundo por parte de todos los investigadores que conforman la comunidad
científica durante un cierto periodo. Los compromisos comunes que el paradigma sintetiza son
los que determinaran, en última instancia, toda la tarea investigativa.
Los principios metafísicos o presupuesto ontológicos son creencias compartidas acerca de qué
es el mundo, qué entes lo habitan, etc., y que otorgan a la comunidad científica un marco común
y general desde el cual acercarse y valorar los fenómenos que serán indagados científicamente.
Estos principios son los supuestos fundamentales que determinaran la orientación de todas las
investigaciones durante un cierto tiempo.
Las generalizaciones simbólicas son los componentes formales o fácilmente formalizables de la
matriz disciplinaria. Las generalizaciones pueden expresar leyes de la naturaleza o definiciones
de términos.
Los valores son un conjunto de principios evaluativos que permiten tener una mirada critica
respecto del mundo y de la propia practica científica.
Los modelos compartidos por los miembros de la comunidad son analogías que permiten
investigar otros fenómenos omitidos hasta el momento a partir de estudios precedentes que
otorgan un posible curso de trabajo a replicar.
El paradigma, además de ser matriz disciplinar, también puede ser considerado, en un sentido
mucho más específico, como ejemplar. Estos ejemplares paradigmáticos conectan la teoría con
la experiencia y señalan desde qué perspectiva teórica debe verse y manipularse la naturaleza.
Funcionan como modelo o patrones de trabajo.
Según Kuhn, la ciencia formal se trata del periodo de trabajo científico que tiene lugar mientras
se mantiene el consenso en la comunidad científica en torno a la vigencia de un cierto
paradigma. Su rasgo distintivo, es su tipo de práctica, a saber, ella se aboca a la resolución de
enigmas. Para que un problema sea entendido como un enigma, Kuhn estipula que este “debe
caracterizarse por tener más de una solución asegurada”. Pero, además, “debe haber reglas que
limiten tanto la naturaleza de las soluciones aceptables, como los pasos que es preciso dar para
obtenerlas”.
De esta manera, los científicos, en el marco de un paradigma, llevan a cabo su propia actividad,
la ciencia normal, esto es, ponen a prueba su ingenio y destreza para contestar preguntas y
resolver problemas puntuales- los enigmas- a partir de una metodología compartida de trabajo.
En palabras de Kuhn, “la existencia del paradigma establece el problema que dene resolverse;
con frecuencia, la teoría del paradigma se encuentra implicada directamente en el diseño del
aparato capaz de resolver el problema”.
Durante la ciencia formal tiene lugar una instancia de acumulación progresiva de
conocimientos sobre el mundo (que se percibe desde cierto paradigma).
Durante la etapa de ciencia normal, la comunidad científica se enfrenta con otro tipo de
problemas y a los cuales Kuhn denomina anomalías. Las anomalías designan casos y
experiencias problemáticas que se resisten a ser explicadas por el aparato teórico y
metodológico con el que se desarrolla la ciencia normal.
EL PERÍODO DE CRISIS
Se trata de una etapa del desarrollo científico intraparadigmático en la que el escepticismo
predomina en la comunidad científica. De allí que se extiende a todos los niveles de su labor:
desde la resolución de los enigmas mas simples hasta las reglas de trabajo y el funcionamiento
general que estructura el desarrollo de la práctica científica normal. Es “un periodo de
inseguridad profesional profunda”. Este periodo conlleva la puesta en cuestión y la consecuente
pérdida de la confianza en el paradigma vigente. Además, en esta etapa, tiene lugar un
proceso de atomización de la comunidad científica que comienza a dispersarse con e objetivo
de abordar las anomalías desde diferentes perspectivas teóricas y metodológicas.
Las crisis indican un cambio en la actitud de los científicos, una modificación en las formas o en
la disposición con la que se lleva adelante la propia practica científica.
Con esto, se da el surgimiento y proliferación de nuevas teorías aisladas que tratan de dar cuenta
del fenómeno anómalo desde otras coordenadas, por fuera del paradigma vigente.
LAS REVOLUCIONES CIENTÍFICAS
Cuando sucede que solo queda una única opción y esta es abandonar el paradigma, estamos ante
lo que Kuhn denomina una revolución científica. En sus palabras, “las revoluciones científicas
son episodios de desarrollo no acumulativo en que un antiguo paradigma es reemplazado,
completamente o en parte, por otro nuevo e incompatible”.
Las revoluciones científicas, entendidas como el abandono de un paradigma que es, en
consecuencia, reemplazado por otro, translocan el curso regular de la ciencia y lo hacen a tal
punto que implican una discontinuidad y un quiebre radical en su curso. Los fenómenos que se
buscan explicar son los mismos, pero la percepción y la evaluación que se hace acerca de cada
uno de ellos es distinta y sobre todo, incompatibles si comparamos una con otra. Es decir, los
fenómenos son comprendidos y abordados desde “otros ojos”.
INCOMENSURABILIDAD ENTRE PARADIGMAS
Inconmensurable designa una característica, un modo de ser, una propiedad o un adjetivo que
indica que algo no se puede medir, que escapa a toda medida o mensura.
La tesis de la inconmensurabilidad entre paradigmas es una cuestión tan fundamental como
irresoluble que repercute directamente en el modo de concebir el cambio científico: ella rompe
con el presupuesto clásico de un desarrollo continuo, acumulativo y progresivo del
conocimiento científico para habilitar una manera alternativa de pensarlo basada en el
presupuesto de la discontinuidad.
Estamos ante una perspectiva científica que considera el conocimiento en términos históricos y,
que acepta que todo saber científico será siempre un saber relativo, relativo al paradigma desde
el cual fue concebido.
EL CONCEPTO DE INCOMENSURABILIDAD EN EL MARCO DE LA ESTRUCTURA DE
LAS REVOLUCIONES CIENTÍFICAS
La inconmensurabilidad puede abordarse desde tres aspectos diversos:
A. Inconmensurabilidad perceptual: el cambio de paradigma es concebido como un corte
radical que inaugura un “nuevo mundo” o una nueva manera de percibirlo.
B. Inconmensurabilidad metodológico instrumental: cada paradigma prescribe una
determinada manera de pensar la realidad y, por ende, también determina la
metodología y el instrumental necesario para abordarla.
C. Inconmensurabilidad lingüística: un mismo término utilizado en dos paradigmas
distintos no refiere a lo mismo, sino que, como cada paradigma inaugura una visión de
mundo alternativa, la significación se verá alterada. Por ende, la inconmensurabilidad
lingüística tiene como consecuencia fundamental, la interrupción de la comunicación
entre paradigmas rivales.
5. LA FILOSOFÍA FEMINISTA DE LA CIENCIA
El androcentrismo es la visión del mundo que sitúa al hombre como criterio de todos los
asuntos humanos. Esta concepción de la realidad se centra en la idea de que la perspectiva
masculina es la única posible y universal, por lo que se generaliza para toda la humanidad. El
androcentrismo conlleva la invisibilidad de los otros géneros y de su mundo, la negación de una
perspectiva propia de otras construcciones de género y la ocultación de las aportaciones
realizadas por las personas de otros géneros.
El sexismo, con frecuencia estrechamente vinculado con el androcentrismo, es la
infravaloración de las personas según su sexo.
MANIFESTACIONES DEL SEXISMO Y EL ANDROCENTRISMO EN
LA CIENCIA
Gran parte de la crítica epistemológica feminista se originó en los sesgos de género y los rasgos
sexistas y androcéntricos que las propias personas científicas identificaron en sus respectivas
disciplinas. Los sesgos de género son perspectivas que se presentan como neutrales, pero
pueden mostrarse como parciales y orientadas de manera selectiva a favor de los intereses de un
género en detrimento de los otros.
OMISIONES SELECTIVAS EN LA HISTORIA DE LA CIENCIA
Los estudios feministas de la historia de la ciencia revelaron que no solamente en las grandes
revoluciones, sino también en reiteradas circunstancias de la práctica científica normal, la
comunidad científica no reconoce los logros de las mujeres científicas y los atribuye a
científicos varones. Este fenómeno fue caracterizado como “efecto Matilda”.
EXCLUSIÓN Y MARGINACIÓN
La representación sexista de ámbitos profesionales se fortalece aun mas debido a que, cuando
algunas mujeres logran ingresar en un sector considerado “masculino”, con frecuencia reciben
como ocupación tareas secundarias como registrar datos, computar, clasificar, ordenar, etc., y
nunca participan de instancias decisivas de la profesión.
Otro reconoció mecanismo de exclusión de este tipo es el denominado techo de cristal. Se trata
de una discriminación jerárquica que opera de hecho impidiendo que mujeres calificadas
asciendan a los niveles superiores de la comunidad científica.
APLICACIONES SEXISTAS Y ANDROCÉNTRICAS
Son las aplicaciones de la ciencia y la tecnología que perjudican a las mujeres al representar sus
intereses como irrelevantes o menos valiosos.
TEORÍAS SEXISTAS
En muchas circunstancias, la ciencia invisibilizó a las mujeres y al género a través de las teorías
mismas. En efecto, la revisión critica de la historia de la ciencia muestra que también las teorías
y conceptos que fueron ejes de profundas revoluciones científicas contienen tales sesgos de
género.
Por ejemplo, la postulación darwiniana del mecanismo de selección sexual, contiene
presupuestos sexistas que invisibilizan o infravaloran la función de las mujeres.
El sesgo sexista de la teoría es identificable en el supuesto darwiniano de que las hembras,
carentes de rol activo, permanecen pasivamente a la espera del resultado de las contiendas para
elegir al “mejor macho”. Indudablemente, el papel de las hembras parece minimizado y
devaluado frente al papel de los machos en el desarrollo de la especie.
ESTEREOTIPIA SEXISTA
Los análisis de filosofía de la ciencia revelaron que, con frecuencia, las teorías científicas acerca
de las diferencias sexuales refuerzan los estereotipos de sexo, es decir, reproducen la
vinculación infundada entre ciertos rasgos biológicos y las conductas o roles socialmente
asignados.
CONCEPTUALIZACIONES SEXISTAS
En su avance analítico, la filosofía de la ciencia detectó otros casos en los que el sexismo está
presente, incorporado en los conceptos que aparecen en las hipótesis que constituyen las teorías.
Cuando el sexismo afecta la conceptualización, ese efecto se propaga en las diversas
manifestaciones del discurso científico e impacta en la información que recibirán las personas
condicionando sus posibilidades y decisiones.
CORRIENTES DE LA FILOSOFÍA FEMINISTA DE LA CIENCIA
Si bien existen dentro de la filosofía feminista de la ciencia diferentes posiciones, existe un
concepto central que concentra los consensos básicos generales de la perspectiva. Se trata de la
noción de sujeto cognoscente situado. La situacionalidad epistémica del sujeto implica que el
conocimiento se constituye en sus relaciones particulares con lo conocido y con lo conocido por
otros cognoscentes. Desde esta perspectiva, se considera que todo conocimiento es situacional,
es decir que la manera en que se conoce refleja la situación del sujeto cognoscente.
A su vez, la situacionalidad epistémica esta determinada por varios componentes:
i. La corporalidad. Es el modo en que experimentamos el mundo en nuestros cuerpos
según su constitución y ubicación en el espacio y el tiempo.
ii. El conocimiento proveniente de nuestro propio cuerpo y nuestros estados mentales.
Se trata del conocimiento en primera persona que aunque pueda describirse, dado que
es interno, no es transmisible.
iii. La representación que hacemos de los objetos. La versión que construimos de los
objetos varía según nuestras emociones e intereses, nuestras relaciones con otros y
nuestra cosmovisión.
iv. La situación social. Esta determina las diferencias en la asignación de poder que recibe
cada sujeto, y estructura sus metas, intereses, normas, hábitos, emociones y habilidades.
En este contexto teórico, el género es considerado como un modo de la situación social que
resulta de la manera en que las sociedades operan con las diferencias sexuales.
LA TEORÍA FEMINISTA DEL PUNTO DE VISTA
La teoría general del punto de vista considera que la situación social proporciona una posición
epistémicamente privilegiada. Los partidarios de esta teoría sostienen que la perspectiva de los
grupos desfavorables, entre ellos el de las mujeres, es epistémicamente superior a la de los
grupos dominantes cuando se trata de estudiar los fenómenos sociales y políticos que los
involucran.
Cuando las teorías del punto de vista adoptan la posición feminista, afirman que existen para las
mujeres tres tipos de privilegio epistémico (o acceso superior a los objetos de conocimiento):
Las mujeres tienen un conocimiento mas profundo de la sociedad.
Mientras que la perspectiva patriarcal tienda a representar las desigualdades sociales
existentes como naturales y necesarias, la perspectiva de las mujeres representa a estas
correctamente como socialmente contingentes y muestra cómo podría revertirse.
Las mujeres construyen una representación del mundo social en relación con intereses
humanos universales.
EL FEMINISMO EPISTEMOLÓGICO POSTMODERNISTA
Esta tesis sostiene que la identidad de los sujetos cognoscentes no es fija, ni estable, ni
necesaria, sino que es cambiante, contextual y contingente. En consecuencia, el conocimiento
producido por los sujetos detentará esas mismas características.
De acuerdo con el postmodernismo, las identidades de los sujetos cognoscentes determinan
diferentes perspectivas de conocimiento. No es posible conocer la realidad tal cual es. En
consecuencia, no es factible ni esperable alcanzar una teoría científica unificada que capture la
verdad total acerca del mundo.
Esta tesis se concentra en la idea de que el género se construye socialmente a partir de prácticas
y discursos que son contingentes y, por ello, transformables. A partir de esta idea, el feminismo
postmodernista epistemológico formula los cuestionamientos que caracterizan su enfoque
crítico. Estos son:
Teorías que pretenden justificar prácticas sexistas
Discursos científicos que utilizan el concepto de mujer
La perspectiva feminista postmodernista recibió diversas críticas. Las más significantes son:
La indiscutible circunstancia de que distintas mujeres experimenten el sexismo de
maneras diferentes no implica que no exista un elemento en común que pueda asociarse
con una identidad femenina.
Renunciar a la categoría de mujer conduce a que las perspectivas subjetivas se
multipliquen al infinito.
EL EMPIRISMO FEMINISTA
El pilar fundamental de esta perspectiva es el reemplazo de la noción de sujeto individual de la
ciencia por la de la comunidad científica. El empirismo feminista concibe la ciencia como una
empresa social protagonizada no por científicos individuales, sino por comunidades de
conocimiento.
Para esta perspectiva, el fundamento de la evaluación de las teorías es la base empírica y la
lógica. Estos adoptan la tesis de la carga teórica de la observación. Esta tesis les conduce a
afirmar que no hay un lenguaje puramente observacional, ni una observación pura sin una carga
teórica. Los términos observacionales son ellos mismos, en alguna medida, también teóricos.
Toda investigación, llevada adelante por las comunidades científicas, debe emplear la evidencia
empírica y la lógica para procurar acercarse a la verdad. Los valores característicos de las
teorías son indiscutiblemente sociales dado que no existe un criterio único que determine su
interpretación, su modo de aplicación y su jerarquización.
El empirismo feminista propone analizar críticamente esos estándares de evaluación y sus
aplicaciones con el fin de visibilizar compromisos sexistas y androcéntricos presupuestos en la
aceptación de teorías.
El reconocimiento de valores y factores sociales no desplaza ni elimina la lógica ni la evidencia
empírica como ejes de la investigación científica. Ambos grupos de factores (los sociales y los
lógicos) no son incompatibles sino complementarios.
ACTUALIDAD DE LA FILOSOFIA FEMINISTA DE LA CIENCIA
En la actualidad, los debates entre las tres tendencias continúan vigentes. Algunas tesis
compartidas por estas tres son:
El pluralismo
La situación del sujeto cognoscente
El rechazo a la pretensión tradicional de establecer normas de validación o justificación
de teorías que sean universales e independientes del contexto de la investigación.
6. LA DIMENSIÓN ÉTICA DE LA CIENCIA
LA DISTINCIÓN ENTRE HECHOS Y VALORES
Los hechos son estados de cosas, situaciones o eventos. Por otro parte, los valores están en
juego cuando se habla sobre lo que es bueno o está bien, sobre lo que es valioso, sobre lo que
debería ser. Están relacionados con los juicios de valor que hacemos cotidianamente, al opinar
sobre un hecho.
Las afirmaciones descriptivas dicen cómo son las cosas, expresan juicios de hecho. Mientras
que, las afirmaciones valorativas expresan una evaluación de un fenómeno, expresan juicios de
valor.
La tarea de la ética es la reflexión sobre los valores en distintas esferas de la experiencia
humana. En algunas de ellas, los valores están formulados de modo explícito. En otras esferas,
en cambio, los valores están implícitos.
LA INTEGRIDAD CIENTÍFICA
Hay una serie de valores inherentes a la practica científica, que se han agrupado bajo el titulo de
“integridad científica”. Estos valores expresan el consenso en torno a la idea de que las
comunidades científicas deben mantenerse altos estándares de honestidad y rigor profesional en
sus aportes científicos. Esto presenta algunas dificultades, ya que el conocimiento científico es
altamente especializado y seria imposible para observadores externos supervisar todo lo que
ocurre al interior de cada laboratorio o grupo de investigación.
LA REVISIÓN POR PARES COMO UN MECANISMO PARA GARANTIZAR LA
INTEGRIDAD CIENTÍFICA
El desarrollo de la ciencia exige una contribución honesta de sus miembros, pero no podemos
confiar ciegamente en los datos provistos por un científico. Existen mecanismos institucionales
para intentar asegurar el cumplimiento de ciertos estándares, de modo tal que no cualquier cosa
pueda ser publicada en una revista especializada. Uno de los mas fundamentales es el sistema
de revisión por partes.
Para publicar los resultados de una investigación, el trabajo debe ser revisado y aprobado por
investigadores de la misma especialidad. Las revistas científicas convocan evaluadores
externos, que deben juzgar el valor de la contribución que se les presenta. Este sistema tiene un
rol central, además, para asegurar la calidad de los aportes científicos.
En síntesis, este sistema aspira a garantizar la honestidad, el rigor y la calidad de las
contribuciones científicas, pero, no siempre es posible filtrar todas las contribuciones
deshonestas o poco rigurosas.
DOS ASPECTOS ÉTICOS DEL SISTEMA DE REVISIÓN POR PARES: LOS
“INCENTIVOS PERVERSOS” Y EL ACCESO A LA INFORMACIÓN
Este sistema puede presentar aspectos problemáticos. Por un lado, es posible que el sistema de
revisión por pares tenga efectos no deseados e impulse a quienes investigan a comportarse de
modo poco ético. Por otro lado, es posible que el sistema de revisión por pares excluya
contribuciones valiosas o dificulte el acceso a una formación científica.
El primer aspecto involucra los “incentivos perversos”. El objetivo del sistema no es que
alguien produzca muchas publicaciones, sino que produzca publicaciones relevantes. No
siempre es posible saber de antemano si la hipótesis que se investiga resultará fructífera, o si se
obtendrán resultados publicables. Es habitual que quienes investigan estén muy preocupados
por obtener resultados que puedan ser publicados, y esto los puede incentivar a comportarte de
modo poco honesto.
El segundo aspecto ético relevante es la importancia de del acceso a la información científica.
El conocimiento puede avanzar más rápido si los científicos y las científicas comparten sus
descubrimientos. Sim embargo, compartir los resultados provisorios de una investigación puede
resultar perjudicial para quien investiga.
Otra discusión relevante es la relativa a los derechos de propiedad intelectual. Las revistas
científicas no les pagan a los científicos que publican en ellas, mientras que las revistas sí
cobran por el acceso a esas publicaciones.
LOS CONFLICTOS DE INTERÉS COMO UNA AMENAZA PARA LA INTEGRIDAD
CIENTÍFICA
Un problema adicional muy discutido en la ética científica son los conflictos de intereses entre
quienes investigan y quienes financian las investigaciones. Las publicaciones pueden ser
públicas o privadas. En muchos casos, las grandes empresas disponen de generosos
presupuestos dedicados al desarrollo científico, y pueden pagar salarios mas altos que las
universidades o centros de investigación. Sin embargo, en algunos casos queda claro que la
misión de las empresas no necesariamente coincide con los objetivos de quienes hacen ciencia.
LA ÉTICA DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
En los últimos años, se ha comenzado a discutir sobre los dilemas éticos que presenta la
investigación con datos tomados de internet, dado su potencial efecto negativo sobre la
privacidad de las personas.
LA ÉTICA DE LA INVESTIGACIÓN EN LAS CIENCIAS BIOMÉDICAS
La búsqueda de la verdad, la honestidad o el rigor profesional no pueden ser los únicos valores
que orienten la practica científica. La practica de la investigación esta siempre atravesada por
valores que los científicos deben tomar en consideración. El problema ético, en algunos casos
biomédicos, aparece en el desarrollo mismo de la investigación.
En la actualidad, la mayoría de las comunidades científicas coinciden en que no es moralmente
aceptable negarle a un paciente un tratamiento seguro y eficaz. Las instituciones científicas de
los países democráticos cuentan con comités de ética y paneles de revisión institucional que
deben autorizar las investigaciones.
LA ÉTICA DE LA INVESTIGACIÓN EN OTRAS ÁREAS DE LA CIENCIA
Investigadores en sociología, psicología y antropología pueden encontrarse con problemas
similares, y preguntarse cuándo es aceptable mentirles o retacearles información a quienes se
ofrecen para participar en un experimento. Toda investigación científica está atravesada por
problemas éticos. Estos problemas no son excluyentes de las investigaciones con voluntarios.
Un problema similar se plantea, por ejemplo, en el desarrollo de las investigaciones hechas con
información obtenida de internet. Los usuarios de internet dejan sus marcas al navegar por
diversos sitios, ya sea de forma directa, al intervenir en foros o redes sociales, o de forma
indirecta, mediante la información que los sitios conservan.
Los criterios de privacidad aptos para una era previa a la invención de internet resultan
ineficientes para resolver el problema.
LA ÉTICA DE LOS USOS DE LA CIENCIA Y EL PROBLEMA DE LA
RESPONSABILIDAD CIENTÍFICA
No es fácil separar la investigación científica de los usos a las que se la destina. Ante la
pregunta de si es legítimo hacer una contribución al conocimiento cuando el uso que se hará de
ese conocimiento es moralmente inaceptable, podemos distinguir entre la ciencia pura y
aplicada y, por otro lado, la tecnología.
De acuerdo con esta distinción, la tarea de la ciencia pura es ampliar los conocimientos sobre el
mundo, guiada por la curiosidad de quienes investigan. La ciencia aplicada es aquella cuyos
objetivos vienen dados “desde afuera”. Ejemplos de esto son el desarrollo de una vacuna, un
pesticida o de formas de energía renovable. Aquí los científicos se encuentran haciendo aportes
a su campo de investigación, pero ya no guiados por la mera curiosidad, sino orientados a un
propósito de interés practico.
La ética adquiere relevancia cuando se evalúa la tecnología, que es la utilización de la ciencia
para la fabricación de artefactos útiles o la modificación de la realidad. Las organizaciones
abocadas al desarrollo tecnológico utilizan el conocimiento científico disponible para modificar
el entorno en el que viven las sociedades humanas.
Esta distinción es problemática: no está claro que sea tan fácil separar los procesos de
descubrimiento, propios de la ciencia pura y aplicada, de los procesos de producción propios de
la tecnología.
Algunos críticos cuestionaron esta postura, a la que denominaron cientifista. En este sentido,
autores acusaban a las posiciones cientifistas de defender lo que él autor llamaba una “ciencia
martillo”. Un martillo es una herramienta sin valor moral y lo único que puede ser criticado es
cómo lo usa quien lo empuña. Según Mari, esto no es cierto cuando se trata de la ciencia.
Marí reivindicaba una postura “anticientificista”, según la cual el desarrollo científico y el uso
de los descubrimientos son indisociables. La posición anticientificista sostiene que deberíamos
hablar de tecnociencia como una esfera común que reúne ambas dimensiones. De acuerdo con
la postura anticientificista, no es posible distinguir entre una esfera neutral y otra
valorativamente comprometida, sino que toda la tarea tecnocientífica tiene que ser evaluada en
su conjunto.
El epistemólogo británico Philip Kitcher admite que hay cierta autonomía de la práctica
científica, pero rechaza la idea de que los científicos eligen qué investigar de un modo
completamente independiente del contexto social. Kitcher considera que los temas de
investigación siempre están vinculados con los intereses humanos. La comunidad científica solo
busca respuestas a preguntas relevantes.
Decir que un problema científico es relevante equivale a decir lo que es para una comunidad
determinada en un momento determinado. La curiosidad de los científicos está tan guiada por
intereses mundanos como nuestra curiosidad cotidiana.
LA RELACIÓN ENTRE CIENCIA Y DEMOCRACIA
Kitcher sostiene que, ante investigaciones como la de Wilson, que abordan cuestiones con
profundad implicancias sociales, deberíamos estar alerta ante dos asimetrías. En primer lugar,
cuando se investigan las posibles causas de la desigualdad social, es necesario advertir lo que
Kitcher llama una asimetría epistémica: las creencias ya están inclinadas en una dirección.
Muchas personas creen de antemano que ciertas desigualdades están justificadas. Según
Kitcher, entonces es posible que quienes investigan se apresuren a aceptar hipótesis que
confirmen sus prejuicios, y no analicen la evidencia con el rigor que la seriedad del problema
amerita.
Además de esta simetría, Kitcher señala que existe una asimetría política: los resultados de
investigaciones sobre temas de relevancia social tienen efectos dispares sobre distintos sectores
de la población.
Las garantías de libertad de expresión, las instancias de deliberación publica, la transparencia de
los procesos legislativos, entre otros mecanismos, dan lugar a lo que podemos llamar una
comunidad ampliada de evaluadores. La tarea de evaluación sobre la ética científica les
corresponde a todas las personas que integran una comunidad.
7. POLÍTICAS CIENTÍFICAS
QUÉ ES LA POLÍTICA CIENTÍFICA
LOS PRIMEROS LINEAMIENTOS DE LA POLÍTICA CIENTÍFICA
A lo largo de la historia de la ciencia, muchos casos de financiamiento científico se realizaban a
través de mecenas, aquellas familias poderosas que financiaban y protegían a científicos y
artistas. Sin embargo, actualmente la investigación científica no depende del mecenazgo. Se
suele considerar que la organización institucional de la actividad científica, tal como la
conocemos hoy, nace recién hacia finales de la Segunda Guerra Mundial. A partir de ese
hecho, los gobiernos de los países industrializados comprendieron la importancia de movilizar
sus recursos científicos para sus objetivos políticos.
DEFINICIÓN DE POLÍTICA CIENTÍFICA
Se llama política científica a las medidas públicas que adopta un Estado para fomentar el
desarrollo de la investigación científica, tecnológica e impulsar la innovación, con el fin de
poder utilizar los resultados de esa investigación para el crecimiento y el desarrollo del país.
David Guston propone pensar a la política científica como una suerte de contrato social en el
que la comunidad política acuerda con la comunidad científica que le proveerán los recursos
que necesiten dejando que la propia comunidad científica sea la que decida a qué investigadores
deberían ir esos fondos. El objetivo de los políticos que financian es obtener beneficios
tecnológicos futuros de parte de la comunidad científica.
Según Mario Albornoz, la definición de la política científica como las medidas publicas que
adopta un Estado con relación a la ciencia abre dos líneas de reflexión. Una se refiere a cómo se
dan las influencias políticas en la ciencia, y la otra se orienta a evaluar cuáles son las
instituciones e instrumentos que utilizan los gobiernos para operar en la política científica.
La implementación de una política científica depende de decisiones políticas condicionadas por
cuestiones contextuales e históricas, por eso se dice que la política científica está atravesada por
una cuestión de poder.
Las políticas científicas deben ser planificadas, esto es, deben ser sostenidas durante un largo
plazo para poder alcanzar los objetivos propuestos. Tal planificación debe tener en cuento
varios factores. Algunos de ellos son:
1. La decisión sobre los objetivos de la investigación que se financiarán.
2. El monto total de la inversión en investigación y desarrollo.
3. La organización interna del sistema de investigación.
4. La aplicación de los resultados de la investigación, es decir, la transferencia de ellos
hacia los sectores productivos.
LOS OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
A la interrogante de si deben financiarse proyectos de ciencia aplicada o básica, hay dos
diferentes posturas posibles: la perspectiva practicista que considera que se debe dar prioridad a
la ciencia aplicada y la perspectiva cientificista que prioriza la ciencia básica.
PERSPECTIVA PRACTICISTA: PRIORIDAD DE CIENCIA APLICADA
La perspectiva practicista afirma que se debe priorizar el financiamiento de la ciencia aplicada,
ya que la ciencia debe estar explícitamente al servicio de la sociedad. Por lo tanto, desde ese
punto de vista, la investigación científica debe contribuir directamente a resolver problemas
prácticos vinculados al desarrollo económico y social del país. Según esta posición, entonces, la
política científica de un país debe ser diseñada prioritariamente en función de los intereses y
urgencias nacionales, esto es, de sus intereses económicos y sociales.
PERSPECTIVA CIENTIFISTA: PRIORIDAD DE LA CIENCIA BÁSICA
La perspectiva cientifista sostiene que debe darse prioridad a la financiación de la ciencia
básica. En el informe de Vannevar Bush, se demostró la importancia de la investigación
científica en la ciencia. Esto parte del supuesto de que las investigaciones en ciencia básica
traerán beneficios eventualmente en el futuro.
CRÍTICAS A LA POSTURA PRACTICISTA QUE PRIORIZA LA FINANCIACIÓN DE LA
CIENCIA APLICADA
Quienes priorizan el financiamiento de proyectos en ciencia aplicada suelen considerar que el
problema de la financiación en ciencia básica reside en que sus beneficios no parecieran ser
inmediatos. Los beneficios a largo plazo no compensarían las pérdidas en el costo de
oportunidad de no invertir prioritariamente en ciencia aplicada.
CRÍTICAS A LA POSTURA CIENTIFICISTA QUE PRIORIZA LA FINANCIACION DE LA
CIENCIA BÁSICA
Los autores que sostienen que se deben financiar prioritariamente los proyectos de ciencia
básica deben enfrentar una serie de objeciones de tipo político en contextos poco desarrollados
como el de Latinoamérica y otras regiones en vía de desarrollo.
¿DEBEN FINACIARSE LAS CIENCIAS HUMANAS Y SOCIALES?
Fish sostiene que las humanidades “no hacen nada” si por “hacer” entendemos que produzcan
efectos en el mundo. Desde este punto de vista, no producen ningún tipo de transferencia de los
resultados de su investigación en la ciudadanía en general. Su valor, entonces, pareciera ser
puramente intrínseco, ya que solo pueden considerar (y reconocer) su valor los propios
investigadores en ciencias sociales y humanidades. En otras palabras, solo “producen” placer en
aquellos que la cultivan.
Por su lado, Federico Vasen resaltó el rol que juegan las humanidades en la formulación de las
políticas públicas: las humanidades pueden aportar importantes puntos de vista a cuestiones
relacionadas con los aspectos éticos, sociales, y legales de la investigación científica y la
innovación tecnológica.
INVERSIÓN Y ORGANIZACIÓN DEL SISTEMA DE INVESTIGACIÓN
CIENTÍFICA
Para ser llevada a cabo, la ciencia necesita recursos humanos y materiales. Los recursos
humanos son las personas que llevaran adelante la investigación científica. Y los recursos
materiales mas importantes son salarios y equipamiento para desarrollar esas investigaciones.
En general, la ciencia o la tecnología pueden ser financiadas por empresas, por universidades o
por agencias del Estado. Casi todos los países del mundo tienen sistemas mixtos, en los que
distintos sectores aportan su cuota de recursos para la investigación.
FORMAS DE MEDIR LA INVERSIÓN EN CIENCIA
Para determinar qué países invierten más o menos en ciencia, se utilizan dos medidas. La
medida absoluta indica cuánto invierte un determinado país en desarrollo científico y
tecnológico. Esta medida aporta información, pero no necesariamente permite evaluar
comparativamente la política científica de cada país.
La medida relativa de inversión en ciencia y tecnología toma en cuenta la cantidad de dinero
invertido, relativo al PBI del país. En las discusiones sobre inversión científica, suele tomarse en
cuenta esta medida relativa de inversión en ciencia y tecnología.
En países con industria tecnológica más avanzada, la inversión en ciencia y tecnología proviene
mayoritariamente de empresas privadas, mientras que en los países en vía de desarrollo (como
la Argentina o Brasil) la inversión suele provenir mayoritariamente del Estado.
MODOS DE LEGITIMACIÓN DE LA CIENCIA
Para determinar quién es un buen científico y quién no lo es, se utilizan dos criterios. Los
criterios tecnológicos se refieren a la contribución de la persona en cuestión a la innovación
técnica. Usualmente los criterios tecnológicos pueden medirse en la importancia y la cantidad
de patentes del investigador en cuestión.
Los criterios académicos se refieren a la contribución de la persona al conocimiento científico.
Esa contribución usualmente adopta la forma de artículos publicados en revistas especializadas.
COMUNIDAD CIENTÍFICA ARGENTINA
En la Argentina, la actividad científica y tecnológica está mayoritariamente compuesta por
organismos e instituciones del Estado: universidades nacionales, agencias de investigación,
institutos de investigación y empresas de innovación tecnológica.
El sistema argentino pretende mantener cierta armonía entre ciencia básica y aplicada, y entre
distintas áreas de investigación.