INTRODUCCIÓN
El Derecho Civil venezolano se erige como una de las estructuras
fundamentales del ordenamiento jurídico, al establecer los principios que regulan
las relaciones jurídicas entre particulares, especialmente en lo concerniente a los
bienes. En este contexto, la posesión y la propiedad son instituciones cardinales
que permiten comprender la dinámica del patrimonio y del dominio sobre las
cosas, tanto desde una perspectiva práctica como jurídica.
La posesión, entendida como la tenencia de hecho de una cosa con la
intención de comportarse como su dueño, representa una situación fáctica que
genera efectos jurídicos significativos. El ordenamiento venezolano le reconoce
protección, incluso frente al propietario, cuando media perturbación ilegítima. Por
su parte, la propiedad es el derecho real por excelencia, que otorga a su titular las
facultades de uso, goce y disposición sobre un bien, dentro del marco normativo y
conforme a su función social.
Este trabajo tiene por finalidad estudiar ambas instituciones a la luz del
Código Civil de Venezuela, su evolución histórica, naturaleza jurídica, elementos,
clasificación, modos de adquisición y mecanismos de protección. Asimismo, se
abordará el contenido del derecho de propiedad, con especial énfasis en el goce
del bien, como expresión concreta del dominio. El análisis combinará normas
legales, doctrina nacional y elementos jurisprudenciales pertinentes para ofrecer
una visión integral y actualizada de estas figuras jurídicas.
LA POSESIÓN EN EL DERECHO CIVIL: FUNDAMENTOS, CLASES,
EFECTOS Y PROTECCIÓN JURÍDICA.
1. CONCEPTO DE POSESIÓN
El artículo 771: del Código Civil venezolano define la posesión como "la
tenencia de una cosa, o el goce de un derecho que ejercemos por nosotros
mismos o por medio de otra persona que detiene la cosa o ejerce el derecho en
nuestro nombre”. Esta definición establece los elementos esenciales de la
posesión: el corpus (tenencia material) y el animus (intención de poseer como
propio).
El Código Civil también distingue entre posesión natural y posesión civil. La
posesión natural se refiere únicamente a la tenencia de la cosa, mientras que la
posesión civil implica la tenencia con la intención de ser propietario .
En cuanto a la protección de la posesión, el ordenamiento jurídico
venezolano reconoce acciones posesorias que permiten al poseedor defender su
situación frente a perturbaciones o despojos, incluso frente al propietario. Estas
acciones buscan mantener la paz social y evitar que los conflictos se resuelvan
por vías de hecho.
2. CONCEPCIONES HISTÓRICAS FUNDAMENTALES. NATURALEZA
JURÍDICA
A lo largo de la historia, han existido dos principales concepciones doctrinales
sobre la posesión:
La concepción romana clásica, representada por juristas como Gayo y Ulpiano,
que entendían la posesión como un hecho amparado jurídicamente, con valor
por sí mismo, más allá de la titularidad del derecho.
La concepción moderna, influida por autores como Ihering y Savigny:
Savigny planteó una teoría subjetiva, según la cual la posesión requiere
animus domini (intención de tener como dueño) y corpus (la tenencia física o
posibilidad de ejercer el poder de hecho).
Ihering, en cambio, propuso una teoría objetiva, que valora el hecho de la
tenencia como tal, con independencia del ánimo del poseedor.
La naturaleza jurídica de la posesión se ha debatido entre quienes la
consideran un hecho jurídico y quienes la consideran una situación jurídica
protegida.
3. OBJETO Y CONTENIDO DE LA POSESIÓN
La posesión puede recaer sobre bienes corporales, sean muebles o inmuebles,
y excepcionalmente sobre ciertos derechos, como el usufructo. El contenido de la
posesión consiste en el ejercicio de un poder de hecho sobre el bien, que puede
incluir el uso, disfrute o disposición fáctica del mismo.
4. ADQUISICIÓN Y PÉRDIDA DE LA POSESIÓN
La posesión se adquiere por la concurrencia del elemento material (corpus) y el
elemento volitivo (animus), los cuales pueden manifestarse de manera simultánea
o sucesiva. Puede adquirirse a título originario (por ocupación, por ejemplo) o
derivativo (por entrega o tradición).
La pérdida de la posesión ocurre cuando cesa el poder de hecho sobre la cosa,
sea por abandono, despojo, pérdida del objeto, o por transmisión a otro sujeto.
5. CLASES DE POSESIÓN
Las principales clasificaciones de la posesión son:
Posesión legítima e ilegítima: según el título que la respalde.
Posesión de buena fe y de mala fe: según la creencia del poseedor sobre
la legitimidad de su tenencia.
Posesión civil y natural: la primera con animus domini, la segunda sin él.
Posesión continua, interrumpida, pública, oculta: atendiendo a las
circunstancias en que se ejerce.
6. EFECTOS DE LA POSESIÓN
Los efectos jurídicos de la posesión son relevantes, aun cuando no exista un
derecho real subyacente. Entre los más destacados se encuentran:
La posibilidad de adquirir el dominio por prescripción.
El derecho a ser protegido frente a perturbaciones o despojos, incluso
por parte del titular del derecho.
La presunción de propiedad a favor del poseedor.
El derecho a los frutos percibidos mientras se posea de buena fe.
7. LA DETENTACIÓN
La detentación es la situación de quien tiene la cosa, pero reconociendo
que otro tiene el dominio o la posesión plena. El detentador no posee en nombre
propio, sino en nombre de otro, como ocurre con el arrendatario, el depositario o el
comodatario. No puede oponer la posesión contra el titular, salvo que exista una
interversión del título.
8. LA PROTECCIÓN POSESORIA. FUNDAMENTO
El fundamento de la protección posesoria radica en la necesidad de
preservar el orden público y evitar que los conflictos sobre la tenencia de los
bienes se resuelvan por la vía de hecho. De allí que el Derecho Civil contemple
mecanismos procesales específicos para proteger la posesión,
independientemente de la titularidad del derecho.
9. LAS ACCIONES POSESORIAS PROPIAMENTE DICHAS. LAS
ACCIONES DE DENUNCIA
Las acciones posesorias permiten al poseedor defenderse de
perturbaciones o despojos:
Acción de mantener: para reclamar contra actos que perturban la
posesión.
Acción de recobrar: para recuperar la posesión perdida por despojo.
Acciones de denuncia: protegen al poseedor frente a amenazas
inminentes de perturbación o daño, como la denuncia de obra nueva
o de obra ruinosa.
Estas acciones son autónomas respecto de las acciones reales o petitorias
y pueden ser ejercidas incluso por quien no sea propietario.
10. LAS ACCIONES POSESORIAS DE MANTENIMIENTO Y
RESTITUCIÓN. LOS ACTOS DE LAS AUTORIDADES PÚBLICAS.
Las acciones de mantenimiento y restitución están dirigidas a mantener o
recuperar el estado posesorio alterado. La jurisprudencia y la legislación civil
suelen conceder plazos breves para su ejercicio, dada su naturaleza sumaria y
urgente.
En cuanto a los actos de las autoridades públicas, en principio, no son
susceptibles de acciones posesorias, ya que se presume su legalidad. Sin
embargo, si un acto administrativo implica una perturbación ilegítima de la
posesión sin el debido proceso, puede abrir la vía para reclamos constitucionales
o contencioso-administrativos.
EL DERECHO DE PROPIEDAD: CONCEPTO, FUNDAMENTACIÓN,
EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y ALCANCES DEL DERECHO DE GOCE
1. NOCIÓN DEL DERECHO DE PROPIEDAD
El derecho de propiedad es uno de los derechos reales más importantes y
centrales dentro del sistema jurídico civil. Se define como el poder jurídico que
tiene una persona sobre una cosa determinada, con la facultad de usarla,
disfrutarla y disponer de ella dentro de los límites legales.
Según el Código Civil, el derecho de propiedad confiere a su titular la
posibilidad de ejercer un dominio pleno sobre el bien, sin necesidad de que otro lo
autorice, salvo cuando existan restricciones impuestas por la ley, los contratos o
los derechos de terceros.
El artículo 115 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
garantiza el derecho de propiedad, estableciendo que "toda persona tiene derecho
al uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes". Asimismo, señala que "la
propiedad estará sometida a las contribuciones, restricciones y obligaciones que
establezca la ley con fines de utilidad pública o de interés general”.
Esta disposición constitucional incorpora el principio de la función social de
la propiedad, indicando que el ejercicio del derecho de propiedad debe alinearse
con los fines de utilidad pública o interés general. De esta manera, se reconoce
que la propiedad no es un derecho absoluto, sino que está sujeta a limitaciones
legales que buscan el bienestar colectivo.
2. FUNDAMENTACIÓN Y CARACTERES DEL DERECHO DE
PROPIEDAD
La propiedad se justifica tanto desde perspectivas individuales como
colectivas. En el plano individual, se considera una extensión de la personalidad
humana y un medio para la satisfacción de necesidades materiales. Desde una
visión social, se fundamenta como un instrumento de organización económica y de
estabilidad jurídica.
Los caracteres esenciales del derecho de propiedad son:
Absoluto, en tanto otorga el poder más amplio sobre una cosa.
Exclusivo, ya que permite excluir a terceros de su goce o uso.
Perpetuo, porque no se extingue por el simple paso del tiempo.
Elástico, dado que se adapta y se restablece automáticamente cuando
cesan las limitaciones impuestas (por ejemplo, un usufructo).
No obstante, estos caracteres no son absolutos en un sentido estricto, pues
el ejercicio del derecho de propiedad se encuentra limitado por normas de orden
público, la función social de la propiedad, y los derechos ajenos.
3. EVOLUCIÓN DE LAS FORMAS DEL DERECHO DE PROPIEDAD
Históricamente, el concepto de propiedad ha sufrido una profunda
transformación. En el Derecho romano clásico, se concebía como un derecho
absoluto del dominus sobre la cosa, sin restricciones.
Durante la Edad Media, la propiedad se fraccionó en múltiples derechos
sobre un mismo bien, como en el caso del señor feudal y el siervo de la gleba.
Esta visión se denominó propiedad dividida o en capas.
La Revolución Francesa consagró la propiedad como un derecho natural,
absoluto e inviolable, según lo establecido en la Declaración de los Derechos del
Hombre y del Ciudadano de 1789. Esta concepción liberal influyó fuertemente en
los códigos civiles del siglo XIX.
A lo largo del siglo XX, especialmente con la expansión del
constitucionalismo social, se incorporó la noción de la función social de la
propiedad, por la cual el ejercicio de este derecho debe orientarse al bien común.
De esta forma, la propiedad pasó de ser un derecho absoluto a un derecho
regulado y condicionado por su utilidad social y económica.
4. EL DERECHO DE GOCE DE LA PROPIEDAD: DIFERENTES
SENTIDOS
El derecho de goce forma parte del contenido del derecho de propiedad y
se refiere a la facultad de obtener utilidad o provecho del bien. Puede entenderse
en distintos sentidos:
Uso: Es la facultad de servirse del bien según su naturaleza, por
ejemplo, habitar una vivienda o conducir un vehículo.
Fructificación: Es la posibilidad de percibir los frutos que el bien
produce, ya sean naturales, industriales o civiles.
Disfrute económico: Implica la explotación económica del bien, sea
directamente o mediante contratos como el arrendamiento o la
concesión.
Aprovechamiento jurídico: Comprende el goce indirecto a través
del ejercicio de acciones jurídicas derivadas del dominio.
Es importante destacar que el goce puede ser ejercido plenamente por el
propietario o puede estar temporalmente en manos de terceros, como ocurre en el
usufructo, el uso, la habitación o en el arrendamiento. En estos casos, el
propietario conserva la nuda propiedad, mientras que el goce queda en cabeza del
titular del derecho real o personal que corresponda.
CONCLUSIÓN
El estudio de la posesión y la propiedad dentro del ordenamiento jurídico
venezolano permite apreciar la estrecha relación entre el hecho y el derecho en la
regulación de los bienes. La posesión, aunque no confiere un derecho real pleno,
es protegida por la ley por razones de orden público y para evitar que los conflictos
se resuelvan por vías de hecho, lo que refuerza su valor jurídico autónomo.
En cuanto a la propiedad, su evolución histórica y su actual configuración
en la legislación venezolana evidencian una transformación desde una visión
puramente individualista hacia un modelo que incorpora restricciones y
obligaciones derivadas de su función social, reconocida expresamente en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Esta concepción equilibra
el ejercicio del dominio con los intereses colectivos y el desarrollo económico y
social.
Ambas figuras, posesión y propiedad, son esenciales para el entendimiento
del régimen jurídico de los bienes. Su correcta interpretación y aplicación
garantizan la seguridad jurídica, el respeto a los derechos patrimoniales y la
resolución pacífica de los conflictos relacionados con el dominio y la tenencia de
las cosas. El análisis conjunto de estas instituciones demuestra la riqueza y
complejidad del Derecho Civil venezolano en materia de bienes.
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