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El documento aborda la problemática antropológica centrada en la pregunta sobre el ser del hombre, que ha sido una preocupación constante a lo largo de la historia. Se exploran las dimensiones de admiración, frustración y desilusión en la existencia humana, así como la búsqueda de significado en un contexto de crisis de identidad. La reflexión filosófica sobre la naturaleza del hombre se presenta como una tarea urgente en la actualidad, ante la creciente desconexión entre el conocimiento científico y la comprensión de lo humano.
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El problema antropolégico
TTOME, COMA, HAGA, COMPREI
¢PERO QUE SE CREEN QUE SOMOS?
La pregunta por el ser del hombre
Scr --------__,
lente. Con la mascara y los contumos,
1 cqué sonosr
elementos esenciales, el vestido que 1
I
I!
SE DIERON CUENTA
QUE TODAVIA NO LO SADEMOS,
lo ala aparioncia y no osta hocho sino
P porctojo
etl a ee a Albert Camus, EI mito do Sisifo ¥
Hay entre las preguntas de la Filosofia una en especial. Quiza sea la mas cereana
de todas y de una vigencia permanente. Mas proxima que ninguna, os a pregunta por
el ser del hombre. Pregunta que se impone, que conmueve y llena de incertidumbre.
l preguntar apropiadamente), porque
Mos de algo ajeno, ni extrafio, sino de
Es dificil responder (pero también es muy difi
estamos comprometidos en ello. Aqui no hablare!
nosotros, de nuestro ser mas intimo, de nuestra vida en este mundo.
Esta es una pregunta que acompafia y atormenta al hombre a lo largo de su vida.
Pregunta universal porque no hace distinciones de edad, sexo o clase social. Pregunta
inevitable, quizd ella sea la que nos haga ser humanos.
Puede pensarse que la reflexion sobre el hombre ha surgido con el hombre mismo.
EI hombre es inseparable de esa reflexién sobre si. Ante el hecho de que somos, de
que existimos, surgen las preguntas: ,por qué? (causa) para qué? (finalidad) gcémo? Onatrenerroniectietents
(inspirada en Mafalda, de Quino)
(modo, manera).GENESIS DEL PROBLEMA FILOSOFICO DEL HOMBRE
Los interrogantes sobre la esencia del hombre y sobre el significado de sit existencia, tanto hoy
Como en el pasado, no nacen en primer lugar de una curiosidad cientifica encaminada al aumento
SRr'saber, los problemas antropolégicos se Impenen por si mismos, Irumpen en la existencia y @
plantean por su propio peso.
No es en primer lugar el hombre el que suscita problemas; sino que &s el propio hombre el que se
hace problematico debido a la vida y a la condicion en que vive.
12 Rtencia, al hacerse problematica requiere una respuesta y obliga @ tomar posiciones. Y esto no
Se lleva a cabo de forma esporddica, para algun que otro privilegiado sino comunmente —al menos
Se evo modo. en la vida de cada hombre disponible y deseoso de autenticidac
La antropologia filosdfica no crea ni inventa los problemas del hombre. Se lo encuentra, los
feconoce, los asume, los examina criticamente. E intenta, fatigosamente, dar una respuesta que
pueda iluminar la problematica concreta y existencial.
La problematica antropolégica se asoma a la vida concreta de maneras Mey distintas. Quizés sea
posible agruparlas en torno a estos tres temas: admiracion y maravilla, frustracion ¥ desilusion,
experiencia de lo negativa.
a- Admiracion y maravilla. La reflexion sobre las dimensiones fundamentales del hombre pueden
hacer de la maravilla y de la admiracion frente al Universo 0 frente al hombre y sus creaciones’
‘admiracién ante el coraje que conquista la naturaleza, los montes, los mares, ante el genio artistico
que se expresa en la musica, la poesia, la danza, la pintura, Admiracion ante el sentimiento de la
amistad y del amor, de una noble accién, del sacrificio de la propia vida por una gran causa.
Maravilla ante el valor y el misterio que se revela en la existencia humana y btisqueda del centro
misterioso de tamafia grandeza que hace del hombre un ser humans
b- Frustracién y desilusién. La mayor parte de las veces la problematica antropologica no surge
ante una contemplacién serena. Muchos hombres viven absortos €n 5.16 empresas exteriores o en la
superficialidad de una vida de masa que se muestra poco. inclinada a la reflexion. Solamente entran
dentro de si en el choque con la realidad, esto es, en la experiencia de la frustraci6n, del fracaso, ©
Ge la derrota, un accidente de transito, la guerra, el genocidio, los campos de concentracién nos
arrancan cruelmente de la dispersion para ponemos frente ‘al problema del significado fundamental
Ge nuestra propia existencia. San Agustin dijo en Confesiones, Libro IV “me converti para mi mismo
en un grave problema’.
© Por lo negativo y el vacio, Muchos hombres intentan un planteamiento de la vida en
conformidad con una filosofia 0 una vision del mundo y del hombre sin tener en cuenta las
Gimensiones profundas y personales del hombre. Esto s° verifica especialmente en las culturas
industrializadas y globalizadas. El hombre vive alienado, como ndmero en el medio de una gran
masa impersonal que lo explota sin tener en cuenta sus problemas personales. O bien corre detras
Ts valores engariosos, orquestados por la publicidad, ‘olvidandose de los verdaderos problemas pero
llega el momento en que se hunde dejando aparecet el vacio y la nada.
Albert Camus (novelista francés del siglo XX) nos ha dado una descripcion impresionante cuando
nos habla del hombre moderno preso entre los engranajes de la vida moderna y super racionalizada:
‘levantarse, tranvia, trabajo, comer, tranvia, trabajo, lunes, martes, miércoles...”, de pronto todo se
derrumba, se revela en toda su crudeza el absurdo y el vacio de semejante existencia. Un dia surge
el porqué, el comenzar, eso es lo importante. El cansancio est al final de los actos de una vida
mecénica pero inaugura al mismo tiempo el movimiento de la conciencia. De ahi el interrogante
fundamental vale la pena vivir?. Juzgar si la vida merece ser vivida o no es responder a la cuestiOn
final de la filosofia’. (EI mito de Sisifo. Paris. 1965). El hombre no vive solamente de economia,
politica y de tensiones sociales. La experiencia del yacio de la nada no es mas que un modo
negativo de protesta y de repulsa de una civilizacion que deberia servir ‘al hombre pero que lo ahoga
en sus aspiraciones mas profundas y personales.ACTUALIDAD Y URGENCIA DEL PROBLEMA
2046 es el ser human? Esta pregunta que es central en la Antropologia Filoséfica, se relaciona en
'gnificado y e propésito de la vida humana. Como todas las preguntas
luralidad de respuestas diferentes, varias de ellas antitélicas, Esas
fe encuentran implicitamente incorporadas a modos de vida y se
/as de cierto tipo y con determinadas organizaciones socio-p
lato lo importante que puede ser explicitarlas para reflexionar acerca
tencia humana? Son preguntas
formas y medidas diversas, los
Nn mayor urgencia a la conciencia
‘separables compafieros de viaje del hombre. Hoy se plantean co!
A primera egy ulete vivir su existencia de un modo verdaderamente humano,
iid da la impresion de que la humanidad en el momento presente de la historia est mas
jologia,
iento organiza un vasto
sector de conocimientos concretos y precisos sobre el hombre. En concomitancia con la explosion
técnica y cient ifica de la humanidad surge un difuso interrogante sobre el significado de lo humano.
Muchos siguen sofiando con el progreso del conocimiento cientifico que generaran automaticamente
una existencia mejor. Por otra parte, también aumenta el ntimero de personas que toma distancia
respecto a la fe absoluta de las ciencias; estén convencidos de que hay en el hombre ciertos
problemas que jamés podrén comprenderse y menos todavia resolverse a través de cambios
extemos y materiales. Sobretodo se comprueba que el aumento vertiginoso de los conocimientos
‘cnicos y analiticos de la existencia humana y el progresivo perderse por entre los laberintos de las.
\certidumbre respecto a lo que constituye el
tec
especializaciones van acompafiados de una creciente
ser profundo y ultimo del hombre.
Quiza estemos asistiendo actualmente a la mas amplia crisis de identidad que ha atravesado nunca
el hombre, crisis en la que se ponen en discusién o quedan marginados muchos de los fundamentos.
seculares de la existencia
josofo alemdn existencialista del siglo XX, escribié en su obra “Kant y el
Martin Heidegger,
la Metafisica” “Ninguna época ha sabido conquistar tantos y tan variados
aeoee
eNO
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esr Whine EAM
@
aa a2noet
Problema de n
conocimientos sobre el hombre como la nuestra...Sin embargo, ninguna época ha conocido al
hombre tan poco como Ja nuestra. En ninguna época el hombre se ha hecho tan problematico como.
en la nuestra”. ' ? ; E :
La misma idea, en términos mas o menos idénticos, Gabriel Marcel, filésofo francés del siglo XX,
dice que el hombre contemporaneo ya no sabe ya quién es y para qué existe.
En este contexto de pérdida de identidad, de incertidumbre y desconcierto respecto a la imagen de\
hombre, Ia reflexién filosdfica, critica y sistematica, se convierte en una de las tareas mas urgentes
de nuestro tiempo. a i
La reflexién antropolégica sistematica e iluminacion de la existencia humana, en este momento de
su historia, constituiran entonces un verdadero servicio al hombre.en
EL PLANTEO ANTROPOLOGICO
Nadie duda de que el hombre es distinto de los otros seres de |
naturaleza pero, en camblo, no todos estén de acuerdo en que la ‘
diferencia entre algunos de ellos —animales, por ejemplo—, y el
hombre es esencial. Para los evolucionistas hay slo una mayor
perfeccién en el hombre pero, en altima Instancia los antepasados de
Sse no son sino animales y de ellos provlene en linea directa. Sin
‘embargo, para la mayor parte de los representantes de la Antropoloata
Filosdfica hav un salto cualitatluo del animal al hombre que no se puede
explicur por transformaclones progresivas, sino por una diferenciacion
Inicial entre ambos. J
_ Cut o cudles son pues, esas caracteristicas distintivas del ser humano?
Si oplicéramos la técnica grupal del torbellino de Ideas, podriamos
proporcionar de Inmediato varias respuestas: que tlene espiritu o alma,
que es libre, que elige valores y actiia de acuerdo con ellos, que tlene
Inteligencia teérica, que tlene sentimlentos superiores, que vive en
sociedad, que tiene historia porque es capaz de evolucionar constan-
temente, que crea bienes culturales, que tlene un lenguaje convencional,
etc. Ahora bien, es posible ordenar esas respuestas de cierta manera
porque algunas se subsumen en otras. As{, el lenguaje convencioncl,
fanto como las normas morales que rigen la conducta de un indlviduo
© de un grupo, son bienes culturales y se dan en la medida en que el
hombre vive en sociedad; toda cultura es historica por su origen y sus
proyecciones; el hombre es libre porque puede elegir entre posibilidades
y esto lo hace s6lo porque tiene inteligencia teérica. Dejando s6lo los
Que pueden ser més significativas quedarian: que tlene espiritu,
inteligencia tedrica y crea bienes culturales. Pero, gestamos todos de
acuerdo en aceptarlas? ma
249Los antiguos griegos habian escrito en el frontispicio de algunos
templor dedieados « Apotar “Condccte 6 mismo: vests eanGets ora
traducible del siguiente modo: "Sabe que eres mortal y no. puedes
compararte con los dioses inmmortales”. Camblando en parte tu sentido
<1 mandato podria convertirse en Ia consigna de todo eniropalogo.
‘Sabe quién eres y podrés saber de donde provienes, qué luger ceupos
fre] Universo y qué ocurrird desputs de tu muerte I “Conéecte a
mismo”, expresién clave de la Antropologia Filosdjica, gener® @ lo
largo de la ‘historia, los més varladas respuestons nn” Se?
1. Soy puramente material y como tal ulviré mientras lo haga mi cuerpo:
después me transformaré en otras sustanclas sigulendo el [Link] la
naturaleea, pero yo habré dejado de tener una Identidad y de ser
hhumeno. Mi cuerpo, a su vez, es una méquina perfectible y la podré
conocer mejor cuanto més conozca acerca de su funclonamiento.
2, Soy puramente material pero de ningtin modo soy una mera
‘méquina, No tengo esencia y debo crearla a través de mis actos. Soy
Jo que hogo y cuando me muera s6lo lo que haya realizado me
constituiré. Después de la muerte no hay nada.
3, Tengo una doble naturaleza: soy materia y espiritu. Por Ia materia
me parezco a los animales y por el esptritu a Dios. Mi funcién en la
terra es prepararme para Ia vida eterna; por eso, debo purlficar ml
alma, ya sea a través de la bisqueda de conocimlentos o de la practica
religiosa. Mi cuerpo es s6lo un lastre del que me liberaré afortuna-
damente con la muerte, después de Ia cual seguiré vivlendo y entonces
sf lo haré de manera plena.
‘4. Tengo una tinica naturaleza: el espiritu, que fue creado a Imagen
y semejanza de Dios. Mi cuerpo es s6lo apariencia pues lo que hay de
“sensible” en él en realidad remite a actos del espiritu que permanecen
encerrados dentro de mi conclencia,
Més allé de estas cuatro respuestas fundamentales —ya sea que
tengamos una concepclén duallsta o monista del hombre, que seamos
materialistas o esplrituallstas— cabe que nos preguntemos qué es lo
més Importante en nosotros, en tanto seres humanos: la inteligencla,
Ia voluntad, los sentimlentos, étc. Y de la respuesta aue demos a esta
prequnta dependeré en gran parte nuestra orientacién en Ia vida.
‘Si somos esenclalmente racionales, nuestra vida tendré que enderezarse
al ejercicio de Ia raz6n, ya sea tedrica, a’través de la adquisicién de
conocimlentos, ya sea practica a través del cultivo de las virtudes. Sl,
en camblo, la primacia In ejercen Jas. sentimlentos tendriamos que
dedicatros. a kr higqueda estética o.a la realizacién del blen. S| por
fin, lo que da al hombre jerarquia de tal es 1a voluntad, deberemos
Intentar quizé superar a los otros, adqutrir poder y, en todo caso, vencer
obstdculos para lograr objetivos de acclén.
Pero... el elegir supone que el hombre tlene libertad, y este atributo
nos conduce @ un nuevo Interrogante. gEs el hombre realmente libre?
do s6lo cree serlo? Se puede pensar en un mundo de titeres acclonados
or hilos invisibles que se sienten muy fellces al mover una plerna o
un brazo creyendo hacerlo por sus prop
podran
hhistéricos, motivaciones inconclentes, factores here
divinos. Esta hipétesis no nos hard sentirnos demasiado orgullosos de
nuestra condicién humana y a ella se le puede oponer otra més
coherente con Ia soberbla de quien ha querido verse como un
microcosmos: lejos de ser titeres, los hombres son enteramente libres
y responsables de sus actos. Al nacer simplemente se encuentran en
lantandose sobre sus
ero que tlene el
us valores oeleglt
el mundo, se descubren a si mismos en él y
proplos pies emplezan a construlrse, tarea difi
méximo de dignidad. Los hombres podrén crear
entre valores prevexistentes, pero siempre serdn
quienes decidan sobre su propia vida, eligiendo hasta cuando ya no cabe
otra posibilidad que la posiblidad la de la muerte. Hay otras
oslciones menos extremas al respecto: el hombre, limitado por
situaclones Insuperables que no pueden cambiar, tlene sin embargo, un
wargen de libertad: puede elegir todo aquello que depende de él: sus
Pensamlentos, sus deseos, sus actos...
A la vez el hombre actéa dentro de una soctedad. CuAl es su relocién
con ésta? ¢Es él esencialmente bueno y la sociedad corruptora? go es
un_mero’ reflejo de una sociedad que le impone sus rasgos
caracteristicos? El hombre s6lo se reconoce a si mismo como tal
viviendo en sociedad pero construye fantaslas sobre el solitarlo, el
alslado —hombre-lobo 0 Robinson Crusoe— fantaslas cada vez menos
frecuentes en un mundo que pone de reileve la influencia de Ia
Personalidad bésica sobre la personalidad individual, en el que se llega
@ sostener que el hombre es él y su circunstancla o que es, basicamente,
seren-el-mundo,
Materia o espiritu, libre o determinado, individuo 0 mlembro de un
grupo, el hombre se analiza y busca su imagen en algiin espejo: la que
éste le devuelve parece milltiple, camblante, dramatica, pero siempre,
en dltlma instancla, fragmentaria,
Martha Frassineti de Galetl aicienriae calpains tain eiieeatia salen aie alia
Filosofia
}
—
Concepciones tradicionales sobre el hombre
El hombre fue motivo de reflexion desde los origenes del
Pensamiento, no solo racional,
profundas reflexiones desde lo
sino que también ha suscitado
A lo largo de Ia historia los hombres han respondido a esta‘’
pregunta. Las distintas respuestas dadas establecen el lugar que el
hombre ocupa en el universo, las relaciones con los otros hombres,
ta naturaleza y los animales.
a
Concepcién clasica del hombre: una visién cosmocéntrica
concepelén clasica del hombre: una visién cosmocéntrica
Acontece o que Weber da en llamar la huida de los
dioses de la tierra. El hombre recupera su libertad y es
Esta consiste en afirmar que lo propio del hombre es su racionalidad. Su
capacidad de raciocinio’és lo que los diferencia de los otrds animales y lo pone
por encima del resto de los seres de la naturaleza.
la raz6n la que hace posible que adquiera su autonomia.
Dira Kant «Atrévete a saber», a abandonar la minoria de
edad, a pensar por vos mismo. Este es el slogan de la
Mustracion.
a
Los griegos tlamaban a la razn, logos, y lo consideraban parte de un
logos superior, que era el principio ordenador del universo. Y como el hombre _El hombre reivindica su vida en el mundo y lo recupera
participaba de ese logos, podia conocer el cosmos. Pero para poder conocer como fuente de conocimiento. Pero esta vez es su razon
las leyes que regian ese orden, debia apartarse del pensamiento el principio ordenador. El hombre es un microcosmos
Podemos decir que como resultado de esta concepcién el pueblo griego dio _conocimiento del universo.
porque contiene en si las condiciones de posibilidad del
a luz no sélo la Filosofia, sino también la Democracia.
Dotado de esta peculiar capacidad, el hombr
ese orden césmico en su
o,estaba llamado a reproducir
ja colidiana. Porque por sui racionalidad el hombre:
puede conocerse a si mismo y también hallar reglas que lo ayuden a convivir
con otros hombres.
7
Una consecuencia de esto fueron las ciudades griegas llamadas Polis. La
vida en ellas estaba reglamentada de tal modo que todos los hombres libres y
adultos participaban de las decisiones de la ciudad
Por ello es que Aristoteles define al hombre como zoon politikon (animal
politico). Esto implicaba ser racional y tener la capacidad de la palabra. Ser
hombre, era ser politico, era entonces formar parte de ese orden cristalizado
en la vida de la polis.
Tal es la conexi6n de estas ideas que los griegos no consideraban hombres
a quienes vivian fuera de los muros de la ciudad.
Esta concepcién clasica se reformula en la Modemidad. Luego de la Edad Media
la raz6n deja de ser considerada peligrosa si no estaba p de Dios.
7 aie autia a los hombres en su busqueda de conocimiento.
Fn nemeamante 1aep DUDS OOS. veneeoe
‘Concepcién judeo-cristiana del hombre
Es una vision teocéntrca. El hombre es pensado como una cratura,
un'sercreado por otro ser superior lamado Dios. Este dios generoso,
on'un acto de voluntad crea un ser a imagen y semejanza suya.
el hambre es un compuesto de alma y cuerpo. Su alma
participa de la divinidad, que es inmortal como su dios creador. Esta
participacién es lo que lo pone por encima del resto de los seres
creados. El hombre es el rey de la creacién.
_La humanidad, segun esta concepcién, descenderia de una pareja
primigenia: Adan y Eva, que habitaban el paraiso. Pero desoyeron
| las loyes divinas y pacaron, ontoncos {uoron ochados do 6!
Para el pensamiento judeo-cristiano, el hombre es caido porque
pecé. Su vida mortal es su castigo, el cielo su recompensa. Pero
i debe ganarse el cielo en su vida en este mundo. Su alma es su
aspecto divino y ésta ansia (su destino es) reencontrarse con su
dios creador.
Y Su libertad consiste en actuar segun la ley divina (el plan de
} Dios). En cuanto a la razén, esta noes suficiente como fuente de
conocimiento, ni mucho menos de redencién. El valor [Link] el.
dea fe, {undamentalmente, en la palabra divina expresada en la Biblia
(y por sus interlocutores autorizados: iglesias, sacerdotes, etc. F
Escenas del Génesis, el primero de los libros de la
Biblia, en ilustraciones de la Edad Media
ey EY ‘\ —SSqsri ti tk RAG
ppicg pip +4 ap agp ep Gp ep ep Fy
bee oS EES
La fey la razon
Crisis, Ruprura. Esperanzas que se hundian, promesss que se
frustraban. Enel siglo los habitantes de a tierra de Judea estaban
desperados. Loe gobiernos, corruptos, dados aa rapiiay al u- \
ce pecion, sin Dios y sin justicia, los habfan entregado manos
+ races, gno somos los elegidos por Dios? se preguntaban, \
Ton, doloridos y sometidos. Los romanos no sélo domins-
“Tega, también querian dominar el alma, extirpar la cultura
Tos ileales Ue los profetas, einstaurar el creo y la bru~
{alidad. El llamado “pueblo clegido” no se sentia clegido, se sentla
vi donado, secificado. Cuando flla la razén, cuando el absurdo
ae arroniza, cuando la muerte aguarda al final de la vida, nace la \
fe, El salmo biblico lo dice: “desde la angustia clamé a Dios",
desde las profundidades lamé a Dios”.
‘Cuando sada cabe esperar, sélo cabe !a esperanza de la fe.
Ellos aguardaban un redentor, un cambio toul de la historia, un
‘yucleo en los acontecimientos, la victoria del bien, esperaban un \
Mesfas, que en hebreo significa “rey” y que toma el significado de \
redentor, salvador”.
‘Dicen los historiadores que miltiples individuos se pre
sentaban a si mismos como Mesfas. Pero s6lo uno cautivé 2 las
tnasas: Jesés de Nazarct, ests Sc drigié a los hombres, alos indi=
Viduos desligados del orden politico, para religarlos en un orden
superior, celsti
mundo, hacia otro mundo. Sus ensefianzas, apoyadas en los profe=
fas del Antiguo Testamento, estan registradas en los escritos de los
‘Su mensaje era, como él mismo decia, de otroapéstoles, Marcos, Mateo, Juan. El resto lo hizo Pablo de
apoyado en los evangelist discipulos de Jesis y en lo mejor del
pensamiento griego.
Pablo descubrié el pecado.
¢Qué es el pecado? El pecado es mancha, es fuerza que habita
en el hombre desde la primera transgresién, la de Adin y Eva,
desde exe “pecado original”, dado en el origen del hombre. Un pe-
cado que ya es parte dela esencia humana y easi una usina del
“Lo que hago no lo entiéndo; pues no hago lo que quiero, sino
Jo que aborrezco, es0 ago", les ensefaba Pablo a los romance.
Pablo vio claramente la dolorosa realidad del hombre escindido.
Un yo que quiere y una fuerza interior que lo empuja en otra di-
recci6n. Esa fuerza que el hombre no puede dominar,
esl pecado. El mal esta dentro,
Jo domina,
humana.
50, es0 es lo que hago”. Esta contra
su interior lo desgarraba, y frente a
denado. Por eso buscaba Ia redencién, la mano celes
diera la gracia. La gracia no se piensa, no se adquiere, no se pla-
nifica, se espera. La gracia es un don, algo tan misterioso como el
pecado del cual debe redimirnos. “Asi que, queriendo yo hacer el
bien, hallo esta ley: el mal est4 en mi”. El mal esta ahi, es parte de
nuestro ser. De este modo se planteé, pues, el advenimiento de
Jestis en cuanto Mesias, es decir, Cristo, como el iniciador de una
‘nueva creaci6n con un nuevo paraiso.
Todo esto implica el misterio, que es lo contrario de la raz6n.
El primer misterio es el mundo en cuanto ereado:
Juntad crea el mundo. Misterio equivale a milagro. El milagro es
imprevisible. Exactamente lo contrario de Ja racionalidad, del
logos, que es previsién, que es ciencia, y leyes. La ciencia establece
que siempre a tal causa sucederd tal efecto.
En la Edad Media se encontraron frente a frente los dos gran-
des ejes de Ia humanidad: el de Ia racionalidad helénica y el del
misterio cristiano.
Llegarfan 2 un acuerdo? ¢Se mezclaria el agua con el a
en su vo-
rite?
(—— Altono ne nerLExiON
Cer quo
sentado por los escitres,
adores y ls testimonios de cieta
época es una de las mayores fala-
clas. Es verdadero que cada época
tentroniza certas ideas, pro no ne=
jamente son las que lienen vi-
encia, aquellas en las que viven
fos hombres de esa época
Amor, caida, democraca,igualdad
Y libertad, derecho a la vida, éstas
‘san algunas de las ideas que se re-
teran en nuesto tiempo La moda se
plea alas ideas, lo misma que ala
vestinenta, Decimos que nos preocu-
pa el aguero de la capa de ozno,
aque no oleramos la discriminacén,
‘que no nos gusta que ls plcias co-
lan excesos. Eso que expresamos
lelevisin, a raves de nuestos
as, os pereistasylo que de-
balimas en la salida con amigos el
fin de semana, Pero jes0 qué de-
nuestra? {Que lo que pensamns fo
ejercemos? {Que somos racionales?
Los hombres de nuestra época tara-
bin leen con avider su horéscopo
en el diario de cada dla, y recurren
al tarot, fa borra del café el um~
banda, Eso es la vida. Las ideas a
veces son la fachada luminosa y
ante de un edificio en ruinas.
vida y las ideas suelen ir por ca~
rminas separadas, independientes,
El cristianismo
y cl “buen mensaje” *
Pero el pueblo necesitaba cre
cencias. Necesitaba creer. En el
seno de la crisis de la civilizacién
romana surgié un nuevo fenéme-
no: la fe. La trajo a Roma un
grupo de judios, o descendientes
de judios, que no erefan en Zeus,
ni en Apolo, ni en dioses grandio-
sos, maravillosos, pero tmbién
caprichosos y cambiantes como
Jos hombres. Crefan en un hom-
bre joven, cercano a treinta afios
de edad, que habia muerto crucifi-
cado, luego de sufrir humillacio-
nes. Un hombre que para los ro-”
‘manos representaba el fracaso, la
miseria. Sin embargo, ese hombre,
Mamado Jesis —que ‘en hebreo
significa “salvador"—, habia taido un nuevo mens
un buen
mensaje. Evangelio es, en griego, eu-angelos, “buen mensaje”.
Jestis no habia venido a ofrecerles pan y circo, les habia ensenado
que la verdadera riqueza estaba en el interior de cada uno: la fe.
Los habfa hecho enfrentar la crisis. ¥ encontrar la salida. Pablo de
Tarso, el gran fildsofo y tedlogo seguidor de las prédicas de Jesis,
aquel que decfa en Efeso “Si yo no tengo amor, nada soy”, tam-
bign hablé de la crisis, y la denominé “pecado”.
| __eeS 7ees e‘San Agustin: la fe es nuest'a guia
Para San Agustin, la raz6n 65 Un instrumento valioso para conocer 12
a {es guiada porla fe. a razén sin la fe es ciega Y NOS.
verdad pera sto si. gulads POTS T's gustin busca una verdad
Ja luz de la fe:
sa ins cues
ee a oa ed nope nae 8
fea re hace posible nuestra
fe en Dios, que trasciende toda inteligencia y que. ol
inteligencia. La fe no puede ser probad2 FOF medio de la raz6n, pues €S
ils quien ilumina a la razén, Por a fe podem: ‘comprender la realidad.
‘San Agustin firma [a existencia del alms El alma es una iluminacion
interior, es algo intimo y racional. Nuestra diferencia con los animales
aarti en el hecho de que fos sees humanas tenn entendimiento. ES~
cribe San Agustin:
No te diferencias del animal mds que por ‘entendimiento; no te en-
vanezcas de otra coso. éPresumes de fuerza? Te vencen los bestias. 2Pre-
umes de velocidad? Te vencen las moscas. ¢Presvimes de hermosura?
10s del pavo real? éPor qué eres entonces
‘2Cusnta belleza hay en las plum
mejor? Por la imagen de Dios. éD6nde esté la imagen de Dios? En la men-
te, en el entendimiento” (In Joan’
nis evangelium tractatus, Il, 4)
‘Através del entendimiento comprendemos lo justo y 10
to distinguimos 10
LA DFERENGA ESRE EL
HOMBRE Y EL ASMA, REAPER
LA CAROIDAD DEL PRIERO DE
injusto, a través del entendi
dadero y lo falso. Los animales carecen de esta fa-
stin-debemos ale-
ver
cultad. Por eso, aconseja San Agust
jarnos de la vida animal, no debemos ser “como el
caballo y e! mulo, que no tienen entendimiento
Pascal: las razones del corazén
Blas Pascal mostré desde nifio una gran capac
dad para la matematica y un vivo interés por la cien~
cia. La ciencia de su época informaba a sus contem-
pordneos que el mundo no era como ellos habian
creido durante siglos, que el universo era ilimitado y
que la Tierra no se encontraba en su centro.
Pascal siente terror frente al inmenso espacio y se KARREL
pregunta: “2Qué es e! hombre con respecto a infinito?”
Para Pascal, la grandeza del hombre consiste en la [Link]-
quefez. El ser humano es pequefo, es miserable, pero es grande por sa
bers pequetio y miserable.
Lo que en los animales es visto como naturaleza, en los seres huma= :
noses visto como miseria, El hombre reconace que Su naturaleza es pa-
recida a la de los animales pero sabe que él es superior. gPor qué 10 sa~
be? zPor qué considera miserable su situacién? soon Spee
SaisEa
i
RS
Pascal encuentra la respuesta en el Génesis, en el hecho de que el
hombre, en sus origenes, habité el paraiso. El ser humano se sabe supe
rior porque tiene conciencia de la caida, porque sabe que en otro tiem=
a Gai ia una naturaleza mejor. Aforamos el lugar del que hemos
‘= 2Por gué, sequin el Gériesis = as pape aot le sh a anes igar del q
ihre 6 suseior ss caido. Porque equién afiora lo que nunca
‘denies Sered vives Por lo tanto, lo que distingue al hombre de los demas animales es el
{Qué ielicin eiablece’Diost’, pens#miento, Escribe Pascal: “Puedo concebir perfectamente 2 un hom=
nite los hatnbresy ios dems>, OFE Sin manos, sin pies, (.) Pero no puedo concebir al hombre sin pen-
eres que hobitan la Tica? =, samiento, Seria una piedra o un animal i
Sen z "EL hombre no es mas que una caja, la mas fragil de la naturaleza,
pero es una cafia pensante. No hace falta que el universo entero se ar-
me para destruirla; un vapor, una gota de agua es suficiente para matar-
lo. Pero, aun cuando el universo lo aplastase, el hombre seria mas noble
que lo que lo mata, puesto que él sabe que muere y la ventaja que el uni-
verso tiene sobre él. El universo no sabe nada. Toda nuestra dignidad
consiste, pues, en el pensamiento.” (Pensomientos, 200.)
Cuando Pascal se refiere al pensamiento no se refiere sélo a la razén.
Como San Agustin, Pascal encuentra que la razén tiene limites que de-
ben ser aceptados. Hay aspectos de la realidad a los que la razén no tie-
ne acceso. Pascal es creyente y entiende que la fe no puede ser explica-
da. “El corazén tiene razones que la razén no comprende”, afirma. El ser
humano no glo comprende la realidad a través de la razén, también la
comprende a través del corazén, a través del Sentimiento y de la fe. En
Pascal, la ciencia y la religién conviven arménicamente pues se ocupan
de ambitos diferentes.
Fuente
La creacién del hombre
Y dijo Dios: ‘Hagamas al ser humano a nuestra
imagen, como semejanza nuestro, y mande en
los peces del mar y en las aves de los cielos, y en
las bestias y en todas las alimafias terrestres, y
en todas las sierpes que serpean por la tierra.
Cred, pues, Dios al ser humano a imagen suya,
a imagen de Dios lo cred, macho y hembra
los cred.
Y bendfjolos Dios, y dfjoles Dios: ‘Sed fecundos y
multiplicaos y henchid la tierra y sometedla;
‘mandad en los peces del mary en las aves de
los cielos y en todo animal que serpea sobre
{a tierra’.
Genesis
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