REFLEJOS. "Así como el rostro se refleja en el agua, el corazón refleja a la persona tal como es.
"
Proverbios 27:19
Introducción Muchas veces dejamos a un lado que a Dios le interesa mucho nuestra forma de ser.
Nacemos con rasgos de carácter de nuestros padres pero al pasar de los años algunos serán muy
nuestros y otros
con similitudes a nuestros familiares con los que vivimos, pero te has preguntado: ¿a
Dios le interesa nuestro carácter? Definitivamente sí y muchas de las circunstancias que hemos vivido,
estamos viviendo y viviremos, son un medio o recurso para que el carácter sea trabajado por Dios. Así
que no nos agobiamos, todo tiene
un buen final, si así lo disponemos en el corazón.
A. Nuestro entorno importa
Con quién nos juntamos y quienes están cerca de nosotros, tarde o temprano serán una influencia. (1
Corintios 15:33).
B. Crecer duele
Perdamos el miedo a lo que el futuro nos aguarda, ¡Dios está ahí! (Salmo 16:5).
C. Con la mente de Cristo
La mente y corazón están conectados, vivamos como Jesús vivió. (Daniel 11:32).
• Conclusiór Nuestro carácter ayudará en el desarrollo de la vida personal y familiar, pero sobre todo el
carácter
puesto en las manos de Dios llevará nuestro desarrollo espiritual a una madurez genuina.