Mantenimiento e higiene del ganado equino: técnicas de limpieza, baño, manejo de
camas y acondicionamiento del box
Introducción
El adecuado mantenimiento e higiene del caballo es un pilar esencial en la medicina
preventiva y el bienestar animal. La implementación de rutinas estructuradas de
limpieza, cuidado del box y manejo higiénico influye directamente en la salud del
equino, reduciendo la prevalencia de enfermedades dérmicas, respiratorias y podales.
Estas prácticas, además, favorecen el comportamiento natural del animal, su
rendimiento y su relación con el cuidador (Castejón, 2013).
Objetivos
Objetivo general:
Establecer y aplicar procedimientos adecuados para el mantenimiento e higiene
del ganado equino, enfocándose en técnicas de limpieza, baño, manejo de camas
y acondicionamiento del box.
Objetivos específicos:
Identificar las herramientas necesarias para la limpieza y aseo del caballo.
Analizar la importancia del baño y su frecuencia adecuada.
Determinar los materiales óptimos para camas y su manejo sanitario.
Establecer las características ideales de un box para uso equino.
Materiales y metodología
Materiales utilizados:
Cepillos de cerdas, rasquetas de sudor
Limpiacascos
Viruta de madera
Metodología:
Se ingreso a las instalaciones del ejercito y se colocaron los EPPS
Se realizó una visualización del corte del casco de una yegua
Se ingreso y visualizo los boxes de los equinos
Se observaron algunas deficiencias del manejo de los boxes
Resultados
Todos los equinos presentaron peores condiciones visibles en higiene corporal.
Las camas mantenidas con regularidad mostraron mayor humedad e incremento
de amoniaco, por ende malos olores.
El box con dimensiones mínimas de 3.5 x 3.5 m y buena ventilación mostró
menor incidencia de estrés ambiental en los animales.
Se realizo el recorte de los cascos de la yegua observada
Discusión
El mantenimiento e higiene del caballo no solo cumplen una función estética, sino que
son prácticas indispensables para preservar la salud física y mental del animal. La
limpieza diaria, que incluye el cepillado, el aseo de áreas sensibles y la revisión de los
cascos, permite prevenir infecciones, detectar lesiones o signos clínicos tempranos
como dermatitis, sarna o parasitosis externas (Martínez & Gómez, 2014). Según
Castejón (2013), el contacto diario con el caballo durante su limpieza mejora la
confianza mutua y permite detectar alteraciones conductuales o fisiológicas que pueden
indicar una enfermedad incipiente.
El baño del equino, si bien debe realizarse con menor frecuencia, es clave en climas
cálidos o luego de ejercicios intensos, para eliminar sudor, barro y residuos
contaminantes. Ramírez et al. (2015) destacan que una higiene inadecuada puede
favorecer la aparición de dermatitis bacterianas o fúngicas, especialmente en regiones
como el dorso y las extremidades. No obstante, también se advierte que el exceso de
baños puede alterar la barrera lipídica natural de la piel, aumentando la susceptibilidad a
agresiones externas. Por tanto, se recomienda balancear la frecuencia del baño con otras
formas de limpieza seca como el cepillado.
El manejo de la cama constituye otro eje fundamental. Una cama mal mantenida genera
acumulación de amoníaco, lo cual afecta el sistema respiratorio y puede causar
afecciones como bronquitis o neumonía (Pérez, 2018). Asimismo, camas húmedas
favorecen la aparición de pododermatitis y úlceras de decúbito, particularmente en
caballos estabulados por tiempos prolongados. Por ello, el reemplazo diario de áreas
húmedas y el cambio completo semanal son prácticas recomendadas por autores como
Gómez et al. (2016), quienes subrayan también la importancia de utilizar materiales
absorbentes como la viruta de madera sin tratar.
El acondicionamiento del box debe garantizar confort, seguridad e higiene. Castejón
(2013) menciona que el tamaño del box no debe ser inferior a 3.5 x 3.5 metros para
permitir el movimiento libre del caballo, su recostamiento y una limpieza eficiente.
Además, la ventilación cruzada es esencial para evitar la acumulación de gases y
humedad. Boxes mal ventilados no solo provocan estrés térmico, sino que se convierten
en focos de proliferación bacteriana. La iluminación natural debe ser aprovechada
siempre que sea posible, sin dejar de lado la protección contra corrientes de aire
directas.
Un aspecto a menudo subestimado en la literatura, pero de gran valor práctico, es la
supervisión del estado de los elementos estructurales del box: pestillos, esquinas,
bebederos y comederos. Martínez & Gómez (2014) recalcan que objetos oxidados o mal
ubicados pueden ocasionar lesiones serias, y que comederos y bebederos deben
limpiarse diariamente para evitar contaminación bacteriana del alimento o agua, lo que
puede derivar en enfermedades gastrointestinales.
En resumen, mantener un entorno higiénico y funcional para el caballo requiere una
visión integral que abarque su cuerpo, su cama y su entorno. Estas prácticas, lejos de ser
solo rutinarias, forman parte esencial del manejo zootécnico responsable, y contribuyen
a una vida más saludable, productiva y longeva del animal (Ramírez et al., 2015).
Recomendaciones
Implementar una rutina de limpieza y revisión diaria de los equinos.
Cambiar parcialmente la cama a diario y completamente cada semana.
Mantener el box con dimensiones mínimas de 3.5 x 3.5 m, buena ventilación e
iluminación
Utilizar siempre productos y herramientas veterinarias específicas para equinos.
Conclusiones
El mantenimiento e higiene del caballo debe considerarse una actividad de prevención
sanitaria y bienestar, más que una tarea estética. Una rutina bien estructurada de
limpieza, manejo de camas y control ambiental reduce significativamente el riesgo de
enfermedades, mejora el vínculo humano-equino y potencia el rendimiento físico del
animal. El adecuado acondicionamiento del box es también esencial para garantizar una
vida saludable y funcional.
Bibliografía
Castejón, F. (2013). Fisiología y clínica veterinaria del caballo. Córdoba: Universidad
de Córdoba.
Gómez, A., Martínez, J., & Ramírez, C. (2016). Morfología funcional del caballo de
salto. Revista Veterinaria y Zootecnia, 9(2), 145–156.
Martínez, E., & Gómez, R. (2014). Manejo físico del caballo en instalaciones ecuestres.
Manual Técnico de Equinotecnia. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.
Pérez, L. (2018). Manejo y bienestar animal en equinos. Revista Colombiana de
Medicina Veterinaria, 23(1), 77–84.
Ramírez, C., Vargas, D., & Herrera, M. (2015). Medicina interna equina: diagnóstico y
terapéutica. La Plata: Universidad Nacional de La Plata.