KANT (CRITICA DE LA RAZÓN PURA PARTE 2)
EL ANÁLISIS DEL CONOCIMIENTO
La revolución copernicana
Si la necesidad y universalidad de nuestros
conocimientos no puede proceder de la
experiencia, el conocimiento no podrá explicarse
como una adecuación del espíritu, del sujeto, a
los objetos, tal como habían supuesto los
filósofos hasta entonces. Por el contrario, hemos
de suponer que son los objetos quienes tienen
que adecuarse a nuestro conocimiento. En esta
inversión del papel que juegan el sujeto y el
objeto en el conocimiento radica la llamada
"revolución copernicana" de Kant . El
entendimiento no es una facultad pasiva, que se limite a recoger los datos procedentes de los objetos,
sino que es pura actividad, configuradora de la realidad.
Se ha supuesto hasta ahora que todo nuestro conocer debe regirse por los objetos. Sin embargo, todos
los intentos realizados bajo tal supuesto con vistas a establecer a priori, mediante conceptos, algo sobre
dichos objetos -algo que ampliara nuestro conocimiento- desembocaban en el fracaso. Intentemos,
pues, por una vez, si no adelantaremos más en las tareas de la metafísica suponiendo que los objetos
deben conformarse a nuestro conocimiento, cosa que concuerda ya mejor con la deseada posibilidad
de un conocimiento a priori de dichos objetos, un conocimiento que pretende establecer algo sobre éstos
antes de que nos sean dados. Ocurre aquí como con los primeros pensamientos de Copérnico. Este,
viendo que no conseguía explicar los movimientos celestes si aceptaba que todo el ejército de estrellas
giraba alrededor del espectador, probó si no obtendría mejores resultados haciendo girar al espectador
y dejando las estrellas en reposo. Si el entendimiento está sometido a ciertas categorías que determinan
a los objetos, entonces podemos saber a priori que no ocurrirá nada en el campo de la experiencia
humana que no esté sometido a tales categorías. En consecuencia, el sujeto adquiere un papel
configurador de la realidad, en lugar de ser el mero receptor pasivo de una supuesta realidad objetiva a
la que se debe someter.
¿Cuáles son las condiciones que posibilitan la determinación de los objetos por el sujeto? Kant las
estudiará en la Estética Trascendental y en la Analítica Trascendental.
La sensibilidad y el entendimiento.
A diferencia de lo que habían afirmado los racionalistas y los empiristas, quienes concebían una sola
fuente del conocimiento, la razón o la experiencia, respectivamente, para Kant el conocimiento es el
resultado de la colaboración entre ambas: por la sensibilidad recibimos los objetos, por el entendimiento
los pensamos. Los objetos nos vienen, pues, dados mediante la sensibilidad y ella es la única que nos
suministra intuiciones. Por medio del entendimiento, los objetos son, en cambio, pensados y de él
proceden los conceptos. Ahora bien, como veremos a continuación, Kant afirmará que existen tanto
en la sensibilidad como en el entendimiento unas formas trascendentales, que no dependen de la
experiencia, y que son a priori, por lo tanto, que actuarán como un "molde" al que se tienen que someter
los datos recibidos por la sensibilidad y los conceptos formados por el entendimiento. En consecuencia,
tanto la sensibilidad como el entendimiento adquieren, aunque a distinto nivel, un papel configurador de
la realidad.
2.- La sensibilidad. (Estética Trascendental).
Por sensibilidad entiende Kant la capacidad de recibir representaciones, al ser el sujeto afectado por los
objetos. Esta capacidad es meramente receptiva. El modo mediante el cual el conocimiento se refiere
inmediatamente a un objeto es llamado por Kant intuición; y el efecto que produce un objeto sobre
nuestra capacidad de representación sensible es llamado por Kant sensación; en el caso, pues, de la
sensibilidad, esa referencia inmediata a un objeto es llamada intuición sensible o empírica. Y el objeto
indeterminado de una intuición empírica, lo que supuestamente la causa, es llamado fenómeno. En el
fenómeno podemos distinguir una materia y una forma. La materia del fenómeno es lo que dentro del
mismo corresponde a la sensación. Y la forma "aquello que hace que lo diverso del mismo pueda ser
ordenado en ciertas relaciones". Con esto Kant nos quiere decir que las sensaciones no pueden ser
ordenadas por algo que sea, a su vez una sensación: y si la materia de la sensación procede de la
experiencia, es a posteriori , lo que ordena las sensaciones, la forma, ha de ser algo distinto, por lo que
no puede proceder de la experiencia, y ha de ser, por lo tanto, a priori. Ahora bien, si analizamos el
contenido de cualquier conocimiento, despojándolo de todo elemento procedente del entendimiento, a
fin de quedarnos sólo con el conocimiento sensible; y una vez hecho esto analizamos ese conocimiento
sensible, despojándolo de todo elemento perteneciente a la sensación, nos quedaremos sólo con la
forma del conocimiento sensible. Tendremos entonces la forma pura de la sensibilidad. En el caso de
los objetos que nos representamos como exteriores a nosotros, como una mesa o una casa, por ejemplo,
podemos prescindir de cualquier representación sensible (tamaño, forma, color) pero no podemos
prescindir de representárnoslo como algo en el espacio. De modo similar, por lo que respecta a la
intuición de los estados internos del sujeto podemos prescindir de todas sus características excepto de
representárnoslos en relaciones de tiempo. ¿Qué son el espacio y el tiempo?
El espacio no puede ser una cosa, ya
que las cosas existen en el espacio; si
lo consideramos como una cosa
tendríamos que concebir otro espacio
que lo contuviese, y así
indefinidamente, lo que resulta
absurdo. El espacio tampoco puede ser
un concepto empírico, dado que para
representarme un objeto debo
presuponer de antemano el espacio;
por lo tanto, el espacio no puede
proceder de la experiencia, sino que la
precede. Si no procede de la
experiencia ha de ser una
representación a priori, independiente
de la experiencia. Tampoco puede ser
un concepto discursivo, ya que es
único: no hay una multiplicidad de
espacios que puedan ser
representados mediante un concepto, del mismo modo que representamos la multiplicidad de mesas
bajo el concepto mesa. Si no es una cosa, ni un concepto empírico ni discursivo, el espacio sólo puede
ser una intuición pura, una forma a priori de la sensibilidad, una condición de posibilidad de los
fenómenos, la de todos los fenómenos de los sentidos externos. Lo mismo ocurre con el tiempo: no
puede ser un concepto empírico ni discursivo, y precede a toda experiencia del sentido interno, por lo
que ha de ser necesariamente una intuición pura y a priori, la condición de posibilidad de todas las
representaciones que se pueden dar en el sentido interno. Espacio y tiempo son, pues, formas puras a
priori de la sensibilidad. Con la afirmación de que son formas puras, intuiciones puras, Kant quiere decir
que no son conceptos y que no tienen ningún contenido empírico. Con la afirmación de que son a priori
quiere decir que son independientes de la experiencia y que, en cierto sentido, la preceden, la hacen
posible. Son las condiciones trascendentales de la sensibilidad. Estamos en condiciones, pues, de
explicar cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en matemáticas. Las matemáticas, nos dice
Kant, tratan de las determinaciones del espacio y del tiempo, en la geometría y en la aritmética,
respectivamente. Lo que hace la geometría es analizar las propiedades del espacio, que es lo que hace
la aritmética con respecto al tiempo. Ahora bien, dado que el espacio y el tiempo son las condiciones en
las que ha de darse todo fenómeno, las propiedades del espacio y del tiempo han de transmitirse
necesariamente a todo fenómeno que pueda darse en ellos, (del mismo modo que el molde de la
magdalena imprime su forma a la masa vertida en él, utilizando una burda comparación). De este modo,
todos los conocimientos de las matemáticas han de ser universales y necesarios, puesto que todos los
fenómenos han de darse necesariamente en el espacio y en el tiempo. De esta forma son posibles los
juicios sintéticos a priori en las matemáticas, es decir juicios que aumentan mi conocimiento y que sin
embargo son independientes de la experiencia y, por ello, universales y necesarios
ACTIVIDAD:
1. Explique con sus palabras qué se entiende por giro copernicano
2. plique la diferencia entre conocimiento por sensibilidad y por entendimiento.
3. Investiga cuales son las categorías kantianas.
4. Investiga cuales son las antinomias de la razón.