Revista de Relaciones Internacionales,
Estrategia y Seguridad
ISSN: 1909-3063
[email protected]
Universidad Militar Nueva Granada
Colombia
Bartolomé, Mariano
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA EN LAS RELACIONES
INTERNACIONALES
Revista de Relaciones Internacionales, Estrategia y Seguridad, vol. 12, núm. 2, julio-
diciembre, 2017, pp. 43-66
Universidad Militar Nueva Granada
Bogotá, Colombia
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REVISTA - Bogotá (Colombia) Vol. 12 N.° 2 - Julio-diciembre
43
rev.relac.int.estrateg.segur.11(1):43-66,2017
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA
EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES*
Mariano Bartolomé**
Resumen
El presente artículo de reflexión se inserta en el campo
específico de la seguridad internacional contemporá-
nea, que cotidianamente exhibe múltiples formas de
empleo de la violencia, en diferentes partes del mundo.
En ese contexto, se propone un trabajo de naturaleza
exploratoria, que repase las diferentes significaciones
del concepto guerra en el campo de la seguridad in-
Referencia: Bartolomé, M. (2017). El empleo actual del concepto guerra
en las relaciones internacionales. Revista de Relaciones Internacionales,
Estrategia y Seguridad, 12(2), 43-66. DOI: http://dx.doi.org/10.18359/
ternacional, apartándose de las lecturas tradicionales,
relacionadas con los postulados de Clausewitz. Los ni-
veles de análisis serán el descriptivo y el explicativo,
*
El presente trabajo deriva del proyecto de investigación en curso
(Código J143) El sistema mundo en el siglo XXI y el ejercicio de la
fuerza, desde los atentados del 11S hasta el conflicto de Crimea.
Aceptado: 31 de marzo de 2017
Estudios de casos. Los medios empleados y los debate en el Derecho
Evaluado: 6 de marzo de 2017
Recibido: 2 de marzo de 2017
Internacional Público, en desarrollo en el Instituto de Relaciones
Internacionales (IRI) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
**
Graduado y doctor en Relaciones Internacionales. Secretario
Artículo de Reflexión
Académico de la Facultad de Defensa Nacional (Fadena), de
la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF). Profesor en
el Doctorado en Relaciones Internacionales de la Universidad
Nacional de La Plata (UNLP), en la Maestría y Doctorado en
Relaciones Internacionales, de la Universidad del Salvador (USAL) y
en la Licenciatura en Relaciones Internacionales, de la Universidad
ries.2793
Nacional de Lanús (UNLa). Correo electrónico: marianobartolome@
yahoo.com.ar
44 REVISTA DE RELACIONES INTERNACIONALES, ESTRATEGIA Y SEGURIDAD
y se anticipa, a modo de confirmación, el avance de enfoques que abordan la
cuestión de la guerra de manera integral, y de esta manera se trasciende el uso de
la violencia como herramienta racional para revalorizar otros factores.
Palabras clave: asimetría, Clausewitz, conflicto armado, fuerzas armadas, gue-
rra, violencia.
THE CURRENT USE OF THE CONCEPT WAR IN INTERNATIONAL
RELATIONS
Abstract
The present reflection article is inserted in the specific field of contemporary
International Security, which daily exhibits multiple forms of employment of
violence, in different parts of the world. In this context, we propose a work
of exploratory nature, which reviews the different meanings of the concept of
“war” in the field of International Security, far from the traditional points of view,
related to the postulates of Clausewitz. The levels of analysis will be descriptive
and explanatory, and it is possible to confirm the advance of approaches that
understand the issue of war in an integral way, transcending the use of violence
as a rational tool to reassess other factors.
Key words: Armed conflict, armed forces, asymmetry, Clausewitz, violence, war.
O EMPREGO ATUAL DO CONCEITO GUERRA NAS RELAÇOES
INTERNACIONAIS
Resumo
Este artigo de reflexão está inserido no campo específico da Segurança Interna-
cional contemporânea, onde podem ser observadas periodicamente múltiplas
formas de uso da violência, em diferentes partes do mundo. Neste contexto, o
trabalho explorativo proposto trata-se de uma revisão dos diferentes significados
do termo “guerra” no campo da Segurança Internacional, fora das leituras tra-
dicionais relacionadas com os princípios de Clausewitz. Nossa análise será des-
critiva e explicativa, e confirma um avanço de leituras que abordam a questão
da guerra holisticamente, indo além do uso da violência como uma ferramenta
racional para revalorizar outros fatores.
Palavras-chave: assimetria, Clausewitz, conflito armado, forças armadas, guerra,
violência
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REVISTA - Bogotá (Colombia) Vol. 12 N.° 2 - Julio-diciembre
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Introducción en tres fases, y finalmente unas bre-
ves conclusiones. En su primera fase,
A mediados de noviembre de 2015, a el desarrollo analiza inicialmente al
propósito de la ocurrencia de una se- concepto guerra desde la perspectiva
rie de atentados terroristas en París, el tradicional de la seguridad internacio-
papa Francisco consideró que una ter- nal; luego se repara en abordajes alter-
cera guerra mundial se hallaba en ple- nativos a este, de uso actual, basados
no desarrollo, aunque se presentaba en criterios cuantitativos y cualitativos;
de manera fragmentada en múltiples por último, se consignan ciertas in-
conflictos armados, genocidios y ac- novaciones registradas en los últimos
ciones destructivas, en diversas partes tiempos, que a priori pueden sugerir
del planeta. Menos de dos meses más un empleo laxo y poco riguroso del
tarde, en una entrevista periodística, concepto. Para concluir, debe decirse
Giovanni Sartori se refirió al impac- que los niveles de análisis fluctúan en-
to en suelo europeo del extremismo tre los planos descriptivo y explicativo,
fundamentalista islámico, sentencian- y que las conclusiones eventualmente
do que el Viejo Continente se hallaba incluyen aspectos prescriptivos.
inmerso en una guerra de nuevo tipo.
En sus propias palabras: “vivimos una
guerra terrorista, global, tecnológica y La guerra en la perspectiva
religiosa” (Gómez Fuentes, 1 de enero tradicional de la seguridad
2016). Más allá de la coincidencia, o internacional
no, con apreciaciones tan alarmantes
como las formuladas por el Sumo Pon- Se dice de la seguridad internacional,
tífice y el renombrado politólogo italia- de manera simplificada, que es un
no, lo que se pone en tela de discusión campo de las relaciones internaciona-
es si en ambos casos se está emplean- les cuya especificidad está dada por su
do el concepto guerra de manera co- objeto de estudio, que son las amena-
rrecta, de acuerdo con las visiones en zas que se ciernen sobre los actores
boga, o si asistimos a un uso de escaso del sistema internacional, y los efectos
rigor académico. que esta situación genera. Este recor-
te disciplinar dista de ser homogéneo,
Con este contexto, el presente trabajo desde el momento cuando compiten
tiene como objetivo repasar las formas dentro de sus límites dos visiones clara-
predominantes de empleo del concep- mente diferenciadas, correspondiendo
to guerra en las relaciones internacio- la primera de ellas a perspectivas de
nales actuales, con natural hincapié en claro cuño teórico realista basadas en
el campo de la seguridad internacional. una matriz westfaliana. En esa pers-
A ese efecto, se presenta una estruc- pectiva, el foco del análisis se centra
tura básica compuesta por la presente en la forma de empleo del instrumen-
introducción, una etapa de desarrollo to militar por parte del Estado, inclu-
donde se lleva adelante lo propuesto, yendo las políticas específicas que este
Mariano Bartolomé
46 REVISTA DE RELACIONES INTERNACIONALES, ESTRATEGIA Y SEGURIDAD
adopta a la hora de prepararse para pendientes o considerados tales, cuya
una guerra, prevenirla o involucrarse solución se confía a la violencia organi-
en ella (Walt, 1991). Quienes se adhie- zada” (Ramírez, 2009, p. 39). Aunque
ren a esta óptica rechazan todo inten- el italiano no explicita el protagonismo
to de redefinirla, argumentando que estatal, sí lo sugiere al hablar de gru-
cualquier eventual modificación de la pos políticos independientes, en tanto
agenda de seguridad destruiría la co- la referencia a la violencia organizada
herencia intelectual que se registraba presupone que existe un aparato pre-
en este campo de análisis (Del Rosso, parado para ese objetivo, que sería el
1995). Así, la seguridad internacional constituido por las Fuerzas Armadas.
queda vinculada con la polemología,
esa disciplina que el francés Bouthoul Sin embargo, hay definiciones que evi-
(1984) definió alguna vez como “el es- dencian el carácter estatal de la gue-
tudio objetivo y científico de la guerra rra. En este sentido, Yoram Dinstein la
como fenómeno social susceptible de entiende como la “interacción hostil
observación” (p. 60). entre dos o más Estados, sea en un
sentido técnico o material” (citado por
La impronta de este enfoque no solo Mei, 2013, p. 41); aquí, el sentido téc-
remite al sistema estadocéntrico que nico alude al estatus formal producido
emergió tras la Guerra de los Treinta por una declaración de guerra, mien-
Años, sino fundamentalmente a los tras el sentido material remite al uso
planteos elaborados dos siglos más tar- de las Fuerzas Armadas, al menos por
de por Clausewitz, de donde se deriva una de las partes. Más contundentes
que la guerra es un fenómeno político e inequívocas son las definiciones de
básica y esencialmente interestatal, li- Martin Van Creveld (2004), que indica:
brado a través del instrumento militar “un conflicto armado librado en forma
nacional, formado por ciudadanos. Es abierta por un Estado contra otro, a
cierto que en la obra del prusiano se través de sus ejércitos regulares” (p. 3),
encuentran referencias a formas de y de Luigi Ferrajoli: “enfrentamiento
combate que rompen con ese mode- armado y simétrico entre Estados lle-
lo, como sería el caso de las pequeñas vado a cabo por ejércitos regulares”
guerras (Kleine Kriege) o las guerras (citado por Ramírez, 2009, p. 27).
populares (Volkskriege), pero ellas con- Aunque sin concertar el apoyo uná-
figuran siempre episodios auxiliares y nime del pasado, todavía hoy se re-
tributarios al esfuerzo bélico militar. gistran adhesiones a estas visiones
En consonancia con esa perspectiva, tradicionales, según las cuales la segu-
que suele ser conocida como “Trini- ridad internacional remite a la forma
dad Clausewitziana” debido a sus tres de empleo del instrumento militar y a
elementos basales, una definición clá- la guerra, siendo esta última una activi-
sica de guerra es aquella elaborada dad de claro sesgo interestatal. En esta
por Norberto Bobbio: “conflicto entre línea, un renombrado académico bra-
grupos políticos respectivamente inde- sileño sugiere que el objeto de estudio
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de la seguridad internacional es el de de la guerra y su tipificación en justa o
las relaciones de fuerza entre unidades injusta (Aznar, 2012). En esta línea de
decisorias basadas en el mutuo reco- investigación, que reconoce a Walzer
nocimiento y delimitación de las res- entre sus principales referentes, actual-
pectivas estructuras estratégicas (Saint mente se destaca Bellamy (2009) por
Pierre, 2013). Si la mención de unida- la erudición de su análisis, en perspec-
des decisorias remite inequívocamen- tiva histórica.
te a un actor estatal, la idea de estatura
estratégica puede dar lugar a malinter- Hasta aquí la visión tradicional de la
pretaciones. En concreto, refiere a la guerra, experiencia interestatal instru-
aptitud de un Estado para proyectar su mentada a través de instituciones ar-
poder y avalar sus decisiones interna- madas permanentes. Sin embargo, ya
cionales o su voluntad política en un se ha anticipado que hoy existen claras
ámbito de relaciones de poder. Dicho divergencias entre los académicos en
en otras palabras, la estatura estratégi- torno a los alcances y límites de ese
ca es lo que permite a ese Estado bus- concepto, pudiéndose discriminar a
car un protagonismo y un rol activo en grandes rasgos entre quienes se aferran
el plano internacional, en lugar de li- a las mencionadas lecturas y quienes
mitar sus acciones al ámbito vecinal, y adoptan aproximaciones más flexibles.
aunque involucra todos los factores de Tal flexibilización se entiende a partir
poder, la dimensión militar es funda- de lo planteado al inicio de este artí-
mental (Contreras Polgatti, 2004). culo, en el sentido de la existencia de
dos visiones claramente diferenciadas
El derecho internacional público es de la seguridad internacional; en esta
la forma jurídica que adoptan las línea de razonamiento, si la lectura tra-
mencionadas relaciones de fuerza dicional de la guerra responde a una
entre unidades decisorias, a las que determinada perspectiva de la segu-
refiere Saint Pierre. Ese enfoque jurí- ridad internacional, en la medida en
dico analiza la guerra desde diferentes que esta perspectiva se erosione, es de
perspectivas, siendo particularmente esperar que lo mismo le acontezca a
interesantes los cuatro abordajes que la mencionada lectura. En este punto,
propone el citado Bobbio: como an- resulta imprescindible aclarar que el
títesis del derecho, como instrumento poder militar, más allá de su enorme
del derecho, como objeto del derecho e insoslayable importancia, no solo no
y, por último, como fuente del dere- monopoliza la agenda de la seguridad
cho. El cruce de estos cuatro abordajes internacional contemporánea, sino
con cinco dimensiones del accionar que probablemente tampoco sea su
bélico (¿quién?, ¿contra quién?, ¿con tema más relevante, si se repara en el
qué?, ¿cómo?, ¿en qué medida?) des- incremento cuantitativo y la compleji-
emboca en un tema candente, objeto zación cualitativa de sus contenidos, a
de acaloradas discusiones y controver- partir de la incorporación de nuevas
sias: el de la legitimidad o ilegitimidad visiones y perspectivas.
Mariano Bartolomé
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Existen matices y divergencias a la rencia tecnológica (Lynn Jones, 1991).
hora de explicar cómo se desembocó Así, durante el decenio posterior a la
en este estado de cosas, aunque resul- contienda interhegemónica, los deba-
ta imposible soslayar el impacto que tes en este campo indagaron preferen-
en este campo tuvieron los enfoques temente qué actores (profundización)
preliminares de Ullman (1983), quien y cuáles temas (ampliación) debían ser
en épocas de vigencia de la Guerra incluidos en esta área temática. Así,
Fría arguyó que lo que definía a una los criterios de profundización y am-
acción o secuencia de eventos como pliación constituyeron las claves de la
“amenaza” a la seguridad no era su producción académica de esos años
naturaleza militar o no, sino su capaci- en materia de seguridad internacional
dad de afectar drásticamente y en un (Tarry, 1999).
lapso relativamente próximo la calidad
de vida de la población, o de reducir Una revisión bibliográfica, aun de
el abanico de opciones políticas del naturaleza no exhaustiva, arroja nu-
Estado, o de otros actores (personas, merosos enfoques alternativos sobre
grupos, corporaciones, etc.) que inte- la evolución de la agenda de la segu-
ractuarán con este. ridad internacional. Solo por citar al-
gunos casos a modo de ejemplo, está
No es un secreto que los estudios so- Buzan (1997), que la ha detallado
bre el aumento y la complejización de como un proceso de cambios paula-
la agenda de la seguridad internacio- tinos, ordenables en una secuencia de
nal se expandieron desde el fin de la tres estadios, en cuyo transcurso se in-
compulsa bipolar. Ese avance ha sido corporaron al análisis de dimensiones
explicado a partir de la interacción de del poder alternativas al militar y acto-
cuatro factores: la constante incorpo- res diferentes al Estado. Por su parte,
ración de nuevos métodos de análisis, Ayoob entiende que la evolución de la
particularmente de las ciencias socia- agenda de la seguridad internacional
les; la exploración de nuevos periodos se vincula con la búsqueda de una de-
históricos, con los cuales se rompe finición de seguridad que preserve sus
cierto encorsetamiento que se obser- contenidos originales de sesgo realista,
vaba en relación con las cuestiones pero al mismo tiempo que incorpore
asociadas al conflicto Este-Oeste; el las preocupaciones de seguridad de
aumento cuantitativo de los centros de la mayoría de los países (los “subalter-
estudios universitarios en la materia, nos”, en su línea discursiva), que son
interconectados a escala global, termi- internas y suelen guardar relación con
nando con el monopolio temático que procesos incompletos o deficientes de
otrora tenían los organismos estatales consolidación estatal (Ayoob, 1997).
(sobre todo militares), y la prolifera- Una tercera ampliación que algunos
ción de publicaciones especializadas, autores agregan a las dos modificacio-
que facilitan el debate de ideas, la di- nes más importantes observadas en
fusión del conocimiento y la transfe- este ámbito, derivadas de los procesos
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
REVISTA - Bogotá (Colombia) Vol. 12 N.° 2 - Julio-diciembre
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de profundización y ampliación men- discrecional de este que no ha hecho
cionados, remite a la incorporación más que desvalorizarlo. Sobre esta
del “mercado” como proveedor de se- cuestión, Elkins (2010) comenta que
guridad, a partir del surgimiento de las es habitual la referencia a la guerra
llamadas Compañías Militares Privadas de forma metafórica por parte de un
(Krahmann, 2008). actor, para dar cuenta de un elemen-
to o cuestión susceptible de generar-
Más cerca de nuestras latitudes, se ha le un daño, que consecuentemente
interpretado que la agenda de la segu- debe ser neutralizado o desactivado.
ridad internacional se amplió a partir Ese elemento puede ser externo al
de la progresiva erosión de su modelo actor o interno, pero percibido como
tradicional dominante, el llamado pa- “ajeno”, por cuanto conspira contra el
radigma westfaliano, entendiendo que propio bienestar. Ejemplos de lo pri-
tanto en el referido desgaste como en la mero serían los habituales llamados
aparición de nuevos enfoques desem- gubernamentales a sus sociedades ci-
peñaron un papel crucial los avances viles a librar guerras contra la pobreza
producidos en el campo teórico de las o la desnutrición, mientras la “guerra
relaciones internacionales, que a su vez al narcotráfico” sería una muestra re-
dieron cuenta de lo registrado en el pla- presentativa de lo segundo. En las dos
no de la praxis. En esa zaga de avances opciones, el uso del vocablo guerra da
teóricos, iniciados en la década de los cuenta de la prioridad conferida a la
setenta con la irrupción del concepto cuestión, traducida en la asignación de
de transnacionalidad, luego continua- recursos escasos.
dos con el planteo de la interdependen-
cia compleja y aportes de cuño marxista
reenfocados en estudios de paz, los en- Perspectivas cuantitativas y
foques constructivistas y postmodernis- cualitativas de las guerras actuales
tas no han quedado al margen, aunque
su importancia suele ser soslayada (Bar- Con el contexto que proporciona la
tolomé, 2006 y 2016). evolución de la agenda de la seguri-
dad internacional en los últimos tiem-
Precisamente los enfoques constructi- pos, un rápido repaso a la situación
vistas han sido de capital importancia actual arroja una doble confirmación.
en la cuestión que nos ocupa, que es En primer lugar, analistas y académicos
la flexibilización de la visión tradicio- le otorgan una insoslayable vigencia a
nal de la guerra, desde el momento las guerras tradicionales y sus proba-
cuando admiten la deconstrucción y bilidades de ocurrencia en el corto
resignificación de conceptos, así como y mediano plazos, sobre todo de la
la aparición de otros nuevos, al calor mano de renovadas pujas geopolíticas
de factores ideacionales. Sin embar- clásicas motivadas por el acceso a, o
go, también hubo un cierto abuso del el control de, recursos naturales es-
concepto, un empleo absolutamente tratégicos (Klare 2001, 2003 y 2006).
Mariano Bartolomé
50 REVISTA DE RELACIONES INTERNACIONALES, ESTRATEGIA Y SEGURIDAD
También constituye una alerta en este todo su transcurso se generan menos
sentido el constante y creciente de- de mil decesos; conflictos armados
terioro de las relaciones de seguridad medios, cuando el total de víctimas fa-
entre Estados Unidos y Europa, por un tales producidas a lo largo de todo su
lado, y Rusia, por otro, una degrada- desarrollo supera el millar, aunque no
ción que hace unos meses llevó al mi- se alcanza esa cifra en ninguno de los
nistro de Defensa eslavo a advertir el años comprendidos; y guerras, cuando
inicio de una nueva Guerra Fría.1 En los muertos exceden el millar en cada
segundo término, no obstante lo ante- uno de los años que componen su lap-
dicho, no son ese tipo de contiendas so de duración.2 Un modelo similar,
las predominantes en el tablero global, aunque más complejo, es el que pro-
sino otras formas de conflicto arma- pone la Universidad de Heidelberg,
do. Esas formas de conflicto armado que clasifica a los enfrentamientos ar-
prevalecientes merecen diferentes de- mados en disputas violentas, guerras
nominaciones, para conformar así un limitadas y guerras propiamente di-
panorama extremadamente heterogé- chas, a partir de la sumatoria de
neo, aunque algunos criterios de siste- diversos indicadores cuantificables:
matización pueden esbozarse. personal involucrado por las partes in-
tervinientes, víctimas fatales, desplaza-
Algunos expertos entienden que el dos internos y refugiados, entre otros
criterio que define a una guerra, in- (Heidelberg Institute for International
dependientemente de otras cuestio- Conflicts Research, 2016).
nes, es la intensidad de la violencia
que conlleva, pudiendo esta medirse Otras perspectivas, aunque coinciden
en términos cuantitativos. Un ejemplo en que una guerra se determina por
en este punto lo aporta la Universidad criterios cualitativos antes que cuan-
de Uppsala, cuya matriz se ha hecho titativos, simplemente entienden que
mundialmente conocida sobre todo sus contenidos pueden variar con el
a través de los trabajos realizados por paso del tiempo; de esta manera, un
Wallensteen y otros académicos du- fenómeno que en otras épocas no hu-
rante más de dos décadas (Wallens- biera sido definible como guerra hoy
teen y Sollemberg, 1999; Pettersson sí puede serlo. Como se anticipó en la
y Wallensteen, 2015). La institución sección anterior del presente trabajo,
sueca en su mundialmente conocida puede decirse que esto comprende la
base de datos Uppsala Conflict Data aplicación de criterios constructivistas
Program (UCDP) discrimina entre con- al campo de la seguridad internacional.
flictos armados menores, cuando en Un ilustrativo ejemplo es el conocido
1
Declaraciones del ministro ruso, Dmitri Medvédev, durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, en
febrero de 2016.
2
La base de datos en cuestión (UCDP) se encuentra disponible en http://ucdp.uu.se/
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
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concepto nuevas guerras, acuñado en Siria, Irak o Libia serían adecuados
las postrimerías del siglo pasado por la ejemplos actuales. Por último, no pue-
británica Mary Kaldor (2002, 2005 y de soslayarse el carácter absoluto que
2006), refinado en etapas ulteriores y adquiere esta contienda al menos para
empleado hasta el presente por mu- uno de los contendientes (el actor sub-
chos otros autores. Del conjunto de estatal), lo que neutraliza un inhibidor
aportes realizados sobre esta cuestión, clave del proceso de escalada conoci-
queda claro que estos eventos no solo do en la lógica clausewitziana como
exhiben formas asimétricas de empleo ascensión a los extremos (Mei, 2013).
de la violencia y protagonistas subes- De seguro, ese carácter absoluto se
tatales, sino también importantísimos constituye en un factor adicional a la
déficits de gobernabilidad, vínculos si- hora de explicar la prolongación de es-
nérgicos con la criminalidad organiza- tos conflictos en el tiempo.
da y clivajes de tipo cultural antes que
ideológico. Münkler (2005), por su Las diferencias entre las guerras tradi-
parte, destaca de las nuevas guerras su cionales y los conflictos armados de
carácter difuso, que dificulta una cla- sesgo asimétrico, protagonizados par-
ra discriminación en cuatro sentidos: cial o totalmente por actores no esta-
entre guerra y paz; amigo y enemigo; tales –de los cuales las llamadas nuevas
combatiente y no combatiente, y vio- guerras son un epítome–, resultan evi-
lencia permitida y no permitida. dentes. Aunque no existen disensos en
esta cuestión, su validez fue recordada
También debería agregarse a ese breve recientemente a partir de la compara-
listado de cualidades distintivas de las ción que efectuó un periodista británi-
nuevas guerras la prolongación en el co (Storey, 30 de junio de 2015) entre
tiempo de estos eventos, a despecho la batalla de Waterloo, tal vez la más
de una eventual debilidad creciente famosa y trascendente en su época,
de sus protagonistas. Este fenómeno que precisamente es la que vivió Clau-
suele obedecer a que en la mayoría sewitz, y la llamada Guerra de Afga-
de esos episodios existen terceros ac- nistán de nuestros días, exactamente
tores estatales involucrados, enfrenta- doscientos años más tarde. Hace dos
dos entre sí, que de esa manera pujan siglos, en los campos belgas chocaron
por sus respectivos intereses, al tiempo de forma simétrica dos ejércitos de
que evitan un choque directo.3 Tal in- base nacional, a resultas de lo cual uno
volucramiento se traduce en respaldos de los bandos desplazó al otro de sus
materiales o económicos que impiden posiciones, y lo obligó así a retirarse;
el agotamiento de los contendientes, hubo un contundente vencedor, por
que de esta forma se tornan crónicos caso Wellington, y las hostilidades tu-
(Fisher, 26 de septiembre de 2016); vieron una nítida finalización. En con-
3
Este formato es habitualmente conocido como guerra por delegación (en inglés, proxy war).
Mariano Bartolomé
52 REVISTA DE RELACIONES INTERNACIONALES, ESTRATEGIA Y SEGURIDAD
traste, en suelo afgano no se registró entonces integraba el Consejo de Se-
una sola batalla en más de una déca- guridad Nacional (NSC) del presiden-
da, sino una continua insurgencia, con te Bush, apuntó sobre ese hecho, un
clivajes sectarios, signada por la asime- cuarto de siglo más tarde: “La Guerra
tría; el concepto victoria se volvió vago del Golfo se ve hoy como una anoma-
y difuso, sin registrarse una culmina- lía: corta e intensa, con claro comien-
ción clara de las hostilidades. zo y final, enfocada en repeler una
agresión externa […] y combatida en
El autor de esta comparación incluso campos de batalla por ejércitos com-
fue más allá, hasta cuestionar cuáles binados, no en ciudades por fuerzas
son los criterios que permiten hablar especiales e irregulares” (Haas, 31 de
actualmente de “buenas guerras”, julio 2015).
siendo que su fisonomía ha mutado. En
esta línea de pensamiento, se identifi- Las comparaciones históricas también
can como factores por tener en cuenta son contundentes, si se toma como
el resultado de la contienda armada, referencia la Primera Guerra Mundial.
el involucramiento de la sociedad en Un siglo después de la Gran Guerra,
dicha contienda y la importancia de múltiples conflictos armados azotaban
ese evento en la historia y evolución todos los continentes (tabla 1), lo que
del propio Estado. La interacción de generaba miles de muertos y enormes
los tres factores debería responder, al masas de desplazados y refugiados, y
menos en teoría, si la participación en ninguno de ellos era trinitario.
el conflicto armado de marras fue ne-
cesaria, exitosa y con aceptables cos-
tos materiales y humanos (Storey, 30 ¿Un uso “à la carte”
de junio de 2015). del concepto guerra?
Considerados en su conjunto, los con- En este contexto tan dinámico, y de
flictos armados de la pos Guerra Fría contornos tan difusos, diversos hechos
han encajado de manera mucho más acontecidos en el tablero global en los
nítida en los esquemas de las nuevas últimos años vuelven a poner sobre el
nuerras, que en los cánones de la gue- tapete la fisonomía de la guerra. De la
rra tradicional; esto a pesar de que, mano de las acciones de Rusia en Cri-
como hemos anticipado, en la ma- mea y regiones orientales de Ucrania,
yoría de esos episodios se detecte el y de China en su cercano exterior, se
involucramiento de terceros actores sostiene que emergen nuevas formas
estatales. Probablemente la Guerra del de guerra fuertemente influenciadas
Golfo de 1991 haya sido el último gran por la globalización de raíz tecnoló-
evento bélico de formato clausewitzia- gica (Pomerantsev, 29 de diciembre
no. Richard Haas, quien hoy preside de 2015). Una globalización que no
el influyente Consejo de Relaciones constituye per se una amenaza a la
Exteriores estadounidense y en aquel seguridad, sino en todo caso un factor
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
REVISTA - Bogotá (Colombia) Vol. 12 N.° 2 - Julio-diciembre
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Tabla 1. Principales conflictos armados, a un siglo de la Gran Guerra (2014)
Área geográfica País Referencia
El conflicto interno más antiguo del hemisferio, librado entre el
Estado y las insurgencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
América Colombia
Colombia (FARC) y (en grado claramente menor) el Ejército Nacional
de Liberación (ELN).
Tras la anexión de Crimea por parte de Rusia, enfrentamientos entre
tropas gubernamentales y grupos armados prorrusos apoyados por
Europa Ucrania
Moscú, en el oriente del país, concretamente en las regiones de
Donetsk y Lugansk.
Desarrollo de la operación Borde Protector, por parte de las Fuerzas
Gaza de Defensa de Israel contra la infraestructura de túneles de la
organización Hamas, en la Franja de Gaza.
Plena ofensiva de la organización árabe sunnita Estado Islámico de
Irak Irak y el Levante (ISIS, por sus siglas en inglés), autobautizado Estado
Islámico, dominando importantes ciudades, en particular Mosul.
Medio Oriente Conflicto extendido que alcanza todo el territorio nacional y
enfrenta, por un lado, al Gobierno de Assad y, por otro, a números
Siria
grupos armados de base étnica o religiosa, destacándose ISIL, ahora
Estado Islámico.
Sangrientos enfrentamientos entre los hutíes, movimiento de raíz
chiíta, oriundo del norte del país, y sectores sunníes de la población,
Yemen
que incluyen la rama yemení de los Hermanos Musulmanes y Al
Qaeda, en la Península Arábiga (AQPA).
Virtual falla estatal y fragmentación territorial, producto del
enfrentamiento de diferentes facciones desde las postrimerías del
Gobierno de Muammar Kadafi, derrocado en octubre de 2011,
África Sahariana Libia
muchas de ellas extremistas islámicas. Las acciones armadas
rebalsaron los límites del país y alcanzaron Túnez, Argelia, Níger y
Mali.
Conflicto armado que comenzó a principios de 2012, a partir del
Mali pronunciamiento independentista de la etnia tuareg, luego agravada
África a partir de la aparición de facciones extremistas islámicas.
Subsahariana
República
Violencia interreligiosa entre cristianos y musulmanes.
Centroafricana
Persistencia del conflicto desatado en 1991 con la caída del
Gobierno de Siad Barré. Múltiples enfrentamientos entre diferentes
Somalia
milicias, destacándose Al-Shabab, miembro de la red Al Qaeda, de
África Oriental corte sunnita wahabita.
Conflicto interétnico desatado en sus territorios meridionales poco
Sudán del Sur
después de su independencia, celebrada en 2011.
Continuación del conflicto iniciado con la invasión estadounidense
y el derrocamiento del régimen talib, en 2012, configurando
el conflicto armado con participación de Estados unidos de
Asia Central Afganistán
mayor duración. La situación obliga a dilatar los cronogramas
de repatriación de efectivos, de Estados Unidos y socios de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte [OTAN].
Fuente: elaboración propia.
Mariano Bartolomé
54 REVISTA DE RELACIONES INTERNACIONALES, ESTRATEGIA Y SEGURIDAD
susceptible de reforzar, maximizar o gía bélica registrada durante los siglos
agravar amenazas. La literatura recien- XIX y XX, e identificó dos grandes hi-
te refiere a esta cualidad bajo el rótulo tos que marcan el final y el inicio de
de “conductores (drivers) de inseguri- tres generaciones de conflictos: en el
dad”, “potenciadores de riesgo” (Insti- primer hito, el incremento del poder
tuto Español de Estudios Estratégicos, de fuego, aunado al desarrollo del arte
2013) o “causas subyacentes” (Abbott, táctico, decretan que el poder de fue-
Rogers y Sloboda, 2006), cuya lista está go masivo reemplace al poder huma-
dominada por la heterogeneidad: amén no masivo tácticamente pobre; en el
de la globalización, la pobreza y des- segundo, al poder de fuego se le suma
igualdad socioeconómicas extremas; una mayor movilidad.
el cambio climático, las brechas tecno-
lógicas, las ideologías radicales, el cre- Así, puede hablarse de un proceso
cimiento poblacional, la urbanización evolutivo donde la primera generación
masiva, la escasez de recursos naturales, de conflictos culmina con las guerras
particularmente el petróleo, la militari- napoleónicas, la segunda se prolonga
zación global y la licuación del poder hasta la Primera Guerra Mundial, y la
del Estado en beneficio de formas alter- tercera es generada por los alemanes
nativas de gobierno, entre otras. en la Segunda Guerra Mundial. Se-
cuencialmente, cada una de las tres
Esas guerras fuertemente influencia- etapas genera una ampliación del
das por el proceso globalizador pue- campo de batalla, que en el caso de los
den expresarse en diferentes planos, 4GW abarca a la sociedad en su con-
por lo general simultáneamente: el junto y a su cultura. Estos eventos no
psicológico, el de los medios de co- reconocen límites claros entre guerra
municación, el económico, el legal y y paz, o entre combatientes y no com-
el cibernético, entre otros, además del batientes, ni permiten identificar con
referido a la violencia física. Sin embar- precisión los frentes de batalla. Están
go, los dos primeros planos mencio- signados por una gran dispersión geo-
nados (el psicológico y el mediático) gráfica y valorizan, en mayor medida
sobresalen del conjunto. La expresión que en cualquier generación anterior,
psicológica y mediática de estos even- el rol de las operaciones psicológicas
tos inevitablemente traza paralelismos y el manejo de los medios masivos de
con la idea previa de Guerras de Cuar- comunicación (Lind, 1989; Lind, Sch-
ta Generación (4GW), surgida hacia mitt y Wilson, 2001).
fines de la década de los ochenta, a
partir de un desarrollo teórico que se El desarrollo conceptual de las 4GW
difundió inicialmente desde las publi- experimentó un avance a partir de
caciones del Marine Corps estadouni- las campañas bélicas estadounidenses
dense. Uno de los primeros trabajos que se desarrollaron en Irak y Afganis-
en la materia (Lind, 1989) asoció este tán, tras los atentados terroristas del
concepto a la transición en la morfolo- 11S. En esa etapa evolutiva, el énfasis
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
REVISTA - Bogotá (Colombia) Vol. 12 N.° 2 - Julio-diciembre
55
se colocó en el carácter mucho más pública internacional la imagen de Vla-
político que militar de estos conflictos, dimir Putin como el único líder verda-
subrayando que la meta concreta es deramente resuelto a combatir abierta
producir la parálisis política del opo- y frontalmente a la organización Estado
nente. Su desarrollo se registra simul- Islámico, en contraste con una admi-
táneamente en diferentes sentidos y nistración Obama titubeante e irresolu-
en una línea de tiempo mucho más ta. En el terreno, en tanto, los ataques
larga que los conflictos convenciona- soviéticos no se habrían concentrado
les, y se prioriza así la viabilidad de mucho en el Estado Islámico como en
los objetivos a largo plazo antes que la otros grupos opuestos al régimen de
efectividad de las acciones bélicas en Assad, muchos de ellos financiados por
el corto plazo. El uso de los medios de naciones occidentales (Pomerantsev,
comunicación y las redes informáticas 29 de diciembre de 2015).
ocupan un lugar central, y sirven de
vehículos para la transmisión de dife- Los episodios en Ucrania contribuye-
rentes mensajes a distintos segmentos ron a un mayor conocimiento en el
de una audiencia que se sabe frag- Oeste de la importancia que adquiere
mentada (Hammes, 2005). en la estrategia militar rusa el concep-
to maskirovka, que ha sido traducido
A grandes rasgos, el caso de Ucrania como enmascaramiento. La idea, vi-
se adapta perfectamente al modelo es- gente hace siglos,4 remite a opera-
bozado. Allí, el ejecutivo ruso explotó ciones de engaño y distracción que
los planos sicológico y mediático de ayudan a optimizar las acciones mili-
manera intensiva y con alto grado de tares propias, y de esta manera capi-
efectividad, y de esta manera desacre- talizan el “factor sorpresa”, al tiempo
ditó a su oponente y melló su imagen que se confunde al oponente. En el
internacional, al tiempo que fragmen- caso ucraniano, el Kremlin utilizó de
taba su cuerpo social explotando sus forma intensiva los propios medios
clivajes étnicos. Estas iniciativas se de comunicación y redes sociales, al
complementaban con acciones bélicas tiempo que manipulaba los que no es-
llevadas adelante por unidades propias taban bajo su control, para distorsionar
de operaciones especiales, o milicias la realidad del país vecino y maximi-
locales dirigidas por Moscú. También zar los éxitos de los rebeldes prorrusos
en Siria los rusos apelaron a las ope- que se alzaban contra la autoridad de
raciones psicológicas sustentadas en el Kiev, así como de sus propias unida-
uso intensivo de los medios de comu- des de combate (Ash, 29 de enero de
nicación, lo cual instaló en la opinión 2015). Evidencia de la consideración
4
Se ha alegado que hay antecedentes de “maskirovka” en el siglo XIV. Concretamente en la batalla de
Kulikovo en 1380, cuando el príncipe moscovita Dmitri Donskói con 50 mil guerreros venció a 150 mil
soldados mongoles y tártaros liderados por Khan Mamai.
Mariano Bartolomé
56 REVISTA DE RELACIONES INTERNACIONALES, ESTRATEGIA Y SEGURIDAD
de esta conducta como un severo de- objetivo de lograr efectos favorables,
safío en el Viejo Continente fue que, a no solo físicos, sino también psicológi-
modo de respuesta, la Unión Europea cos. Esta perspectiva, desarrollada tras
(UE) organizó en el seno de su Servicio la Segunda Guerra del Líbano (Opera-
de Acción Exterior un “grupo de co- ción Recompensa Justa), conceptualiza
municación estratégica”, conformado como guerra híbrida a “una combina-
por expertos en comunicación social ción de la letalidad de la guerra estatal
y periodismo, con el objeto de con- con el fanatismo de la guerra irregular”
trarrestar lo que definieron como ac- (Hoffman, 2007, p 38). Ulteriormente,
ciones moscovitas de desinformación sostiene que la tipificación de ciertas
(Aemisegger, 4 de septiembre 2015). contiendas armadas como asimétricas
es insuficiente y engañosa, asemeján-
Tal fue la repercusión de la conduc- dose más a lo que se concibe como
ta del Gobierno de Putin en relación un conflicto multimodal donde al me-
con Ucrania, maskirovka mediante, nos uno de los contendientes utiliza de
que el prestigioso medio estadouni- forma simultánea y complementaria
dense The Atlantic se preguntó si no los formatos asimétricos y simétricos,
se estaba asistiendo a un nuevo tipo en aras de una mayor letalidad de sus
de guerra. Los especialistas consulta- acciones (Hoffman, 2009).
dos respondieron de manera afirma-
tiva, aludiendo a una guerra no lineal Frente a este punto, aclara Dayspring
signada por la deliberada creación de (2015), a menudo el concepto de gue-
confusión y fragilidad en los adversa- rra híbrida está excesivamente foca-
rios, a través de campañas psicológi- lizado en aspectos vinculados con el
cas sustentadas en las herramientas ejercicio de la violencia física y con ac-
tecnológicas del siglo XXI (Friedman, tores no estatales, cuando en realidad
29 de agosto de 2014). su clave radica en el establecimiento
de objetivos estratégicos y el empleo
También existen numerosas aproxima- encubierto de medios que violan la
ciones a este presunto nuevo tipo de soberanía de otro Estado en tiempos
guerra que lleva adelante Rusia desde de paz. Otros teóricos que analizan la
el concepto guerras híbridas, una refe- aplicación del citado concepto al caso
rencia susceptible de generar confu- de Rusia, esta vez desde el otro lado
sión desde el momento cuando suele del Océano Atlántico, advierten que
ser asociada a los planteos desarro- su uso es válido solamente si remite
llados hace una década por Hoffman a una estrategia del máximo nivel de-
(2007). Conviene recordar que esos cisorio que combine la utilización de
enfoques se referían a la conjunción de medios militares de manera abierta
modos de combate clásicos e irregula- o encubierta, con el empleo intensi-
res, por parte de actores no estatales, vo de los medios de comunicación,
en su enfrentamiento con instrumen- donde la propaganda está en primer
tos militares más poderosos, con el plano y los límites entre guerra y paz
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
REVISTA - Bogotá (Colombia) Vol. 12 N.° 2 - Julio-diciembre
57
tienden a difuminarse; caso contrario, vencer a un rival tecnológicamente su-
se incurriría en el error de reducir un perior como Estados Unidos apelando
complejo y novedoso concepto a un a una variedad de medios.5 Entre estos
mero abordaje de tipo operacional, últimos se incluye el instrumento mili-
nacido al calor de otras circunstancias tar, y se indica que debe emplearse en
(Renz y Smith, 2016). Un renombrado operaciones cortas y precisas, atento a
especialista europeo en asuntos de se- su creciente costo, pero también he-
guridad rusos coincide en cierta insu- rramientas legales (el llamado lawfa-
ficiencia de la noción estadounidense re), económicas y psicológicas, así
de “hibridez” para interpretar las con- como las redes informáticas (network
ductas del gigante euroasiático en Cri- warfare) e incluso la comisión de ac-
mea y Ucrania, alegando de manera ciones terroristas.
contundente lo siguiente:
La guerra irrestricta se presenta a sí
Rusia, puede decirse simplemente, misma como un pensamiento innova-
está aplicando una Gran Estrategia dor sobre la guerra, entendiendo que
en el sentido clásico. Este intento de esta demanda una nueva estrategia
la totalidad del aparato estatal ruso que no se acote al mero aspecto mili-
para gerenciar un conflicto (involu- tar, sino que lo exceda para incluir me-
cra) un amplio rango de diferentes dios no militares. Además, plantea un
ministerios y agencias gubernamen- vínculo directo con el pensamiento de
tales incluyendo aquellas responsa- Sun Tzu, para quien “el supremo arte
bles de la energía, la economía, la de la guerra es someter al enemigo sin
ecología y otras, que trabajan juntas luchar”. Su traducción en doctrina ofi-
bajo el liderazgo del Estado Mayor cial habría tenido lugar en 2003, mo-
General (de la Defensa). (Giles, mento cuando el Ejército Popular de
2015, p. 21) Liberación (PLA) adoptó el concepto
de tres guerras en referencia a la coor-
El caso chino es aún más notable que dinación de operaciones psicológicas,
el ruso, desde el momento cuando manipulación mediática y planteos ju-
plantea un modelo de guerra que has- rídicos para influir en las percepciones,
ta ahora ha excluido el empleo de la estrategias y conductas del oponente.
violencia directa. Ese modelo se cono- Este concepto se instrumenta a partir
ce en Occidente como guerra irrestric- de “mapas cognitivos” elaborados en
ta, de acuerdo con la traducción no diferentes unidades castrenses espe-
literal del título del libro en el cual los cializadas, lo cual capitaliza experien-
coroneles Qiao Ling y Wang Xiangsui cias previas desarrolladas respecto a
(1999) plantean cómo China puede Taiwán (Raska, 2015).
5
Cabe destacar que, de acuerdo con especialistas, la traducción literal del título original del libro sería
Guerra sin ataduras (War without bounds).
Mariano Bartolomé
58 REVISTA DE RELACIONES INTERNACIONALES, ESTRATEGIA Y SEGURIDAD
Llevando a la práctica el planteo descri- Así es como en tiempos de la referida
to, el gigante oriental ha echado mano Primera Guerra Mundial el proceso glo-
a herramientas legales, psicológicas y balizador se detuvo por el estallido de
mediáticas para librar una guerra no esa conflagración, mientras hoy la glo-
declarada con muchos de sus vecinos, balización se “weaponiza” en la medi-
e incluso con Estados Unidos, por la da en que crece el rechazo a enfrentar
supremacía en sus espacios marítimos una nueva guerra. En este sentido, es
cercanos. Hablamos aquí del Mar del en el complejo entramado de la inter-
Sur de China, un enorme reservorio de dependencia donde los países intenta-
recursos naturales energéticos y paso rán explotar y capitalizar las asimetrías
obligado de innumerables líneas marí- de sus relaciones. Y lo harán en tres
timas de comunicación, verdaderas ca- campos principales, que se presentan
rreteras de la economía globalizada. En especialmente atractivos a este efecto:
el marco de esta guerra no declarada, la economía, principalmente las san-
que parece combinar los imperativos ciones, consideradas como una suerte
geopolíticos del siglo XXI con las ense- de “drones” desde el momento cuando
ñanzas de El Arte de la Guerra, Pekín ha generan un alto nivel de daño sin expo-
construido islas artificiales, y con esto ner a las propias tropas; las instituciones
ha reclamado soberanía en sus aguas internacionales, ya sea bloqueándolas o
adyacentes y ha amenazado con san- empleándolas en beneficio propio, y las
ciones económicas a los países vecinos infraestructuras de la globalización, tan-
que no acepten la nueva situación. to físicas como virtuales.
Al mismo tiempo, sobre esas islas sui
géneris y otros puntos costeros e insu- Tres ejemplos que propone el autor
lares, incrementa su presencia militar, grafican la idea de una guerra sin ba-
disputándole a Estados Unidos el papel las basada en la hiperconectividad del
de estabilizador de esta, en lo que se actual mundo globalizado. El primero,
conoce como “estrategias anti-acceso y las represalias que Rusia aplicó contra
de denegación de área” (A2/AD). el régimen de Recep Tayyip Erdogan
tras el derribo de uno de sus aviones
Incluso la Unión Europea también de combate desplegados en Siria, por
concibe nuevas formas de guerra que parte de tropas turcas, consistentes en
no incluyen la violencia física, aunque la suspensión de importación de bie-
debe decirse que esta, al contrario de nes primarios, de licencias para ope-
lo que ocurre en el modelo chino de radores turísticos de esa nacionalidad
guerra irrestricta, no es siquiera con- y de la exención de visa entre ambos
templada en la ecuación. Este modelo países. Turquía precisamente protago-
europeo postula que las sanciones y nizó el segundo ejemplo, al capitalizar
represalias no militares, en el contexto en su favor la posibilidad de regular el
actual de profunda interdependencia e flujo de refugiados sirios en camino a
“hiperconectividad” planetaria, tienen Europa Occidental, con lo cual obtu-
mucho más efecto que en otras épocas. vo de sus vecinos del Viejo Continente
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
REVISTA - Bogotá (Colombia) Vol. 12 N.° 2 - Julio-diciembre
59
réditos financieros claros. A su turno, grupo terrorista no solo es subestimarla,
Europa no reaccionó ante la anexión sino también no entenderla. Pues junto
rusa de Crimea con el envío de tropas, a las células capaces de realizar cruen-
sino con la activación de una batería tos atentados como los registrados en
de medidas que incluyó la suspensión París (7 de enero y 13 de noviembre de
de otorgamientos de visas, el bloqueo 2015), Bruselas (22 de marzo de 2016),
de cuentas bancarias de altos dirigen- Niza (13 de julio de 2016), Berlín (19
tes de Moscú y represalias comerciales de diciembre de 2016) y contra Rusia
específicas contra sectores sensibles de el 17 de noviembre de 2015,6 co-existe
la economía de Rusia, como el finan- una importante y compleja maquina-
ciero y el de la exploración energética ria bélica que en su mejor momento
(Leonard, 2016). se componía de unidades de infantería
motorizada y mecanizada, caballería
Pero el ejemplo más contundente de blindada y artillería pesada, además
esta nueva especie de guerra donde el de grupos de operaciones especiales
plano psicológico y el empleo de me- y francotiradores. En un listado que de
dios de comunicación complementan manera alguna pretende ser exhaustivo,
–e incluso eclipsan– a las acciones bé- el arsenal incluía lanzagranadas RPG;
licas– es el mencionado Estado Islámi- cañones remolcados Howitzer de 105
co, constituido el 29 de junio de 2014 y 155mm; afustes antiaéreos ZU-23
cuando fue oficialmente anunciada su de fabricación rusa; misiles portátiles
existencia por Abu Bakr al-Baghdadi, de origen estadounidense y ruso, tanto
su líder y autoproclamado califa. Cabe antitanque Tow y Kornet, como antiaé-
recordar, en este punto, que la idea del reos Igla y Stinger; blindados de com-
califato remite a la sociedad árabe que bate T-54 y T-55; vehículos Humvee y
Mahoma edificó en el siglo VII y se ex- morteros de 120mm. De acuerdo con
pandió durante épocas posteriores has- algunas fuentes, el Estado Islámico dis-
ta llegar al siglo XIX, cuando el título de ponía incluso de algunos aviones y he-
Califa fue empleado por última vez por licópteros.
Abdulmecid-I, entre 1823 y 1861. Con
la disolución del Imperio Otomano y la Todo este material fue operado por
constitución de la Turquía moderna en tropas regulares que llegaron a ser es-
1924, por obra de Atartuk, esa deno- timadas en 35 mil a 40 mil efectivos
minación fue extinguida. (aunque algunas lecturas incremen-
taron esa cifra hasta 200 mil), de los
Por un lado, en lo que a empleo de cuales cerca del 90 % serían iraquíes
la violencia se refiere, rotular a la or- y sirios, en su gran mayoría ex miem-
ganización Estado Islámico como mero bros de las Fuerzas Armadas de esos
6
Atentado con explosivos contra un avión de transporte de pasajeros ruso Airbus A-321, de la aerolínea
Metrojet de ese país, en vuelo desde Egipto hacia Rusia.
Mariano Bartolomé
60 REVISTA DE RELACIONES INTERNACIONALES, ESTRATEGIA Y SEGURIDAD
países. En el caso de los iraquíes, to- otras organizaciones terroristas o in-
dos ellos con experiencia de combate surgentes. Alcanzó tal importancia y
contra Estados Unidos tras la invasión complejidad esa estructura que Abdel
de 2003, aunque algunos también Bari Atwan (2015), redactor jefe de
participaron en la Guerra del Golfo de Al-Quds Al-Arabi (periódico árabe con
1991. El remanente serían combatien- base en Londres), caracterizó al Estado
tes extranjeros, de unas 90 naciona- Islámico de “califato digital”, título que
lidades distintas, incluyendo naciones ostenta su último libro.
árabes y exrepúblicas soviéticas, ávi-
dos de librar su propia jihad (Martín, Por medio de ese aparato se le ofreció
2015, p. 61). a la feligresía musulmana la posibili-
dad de participar de la construcción
Como se ve, en la forma de empleo de una comunidad unificada, susten-
de la violencia que planteó el Estado tada en sólidas pautas morales y valo-
Islámico coexisten y se complemen- res religiosos, como lo hizo Mahoma
tan sinérgicamente actos terroristas, en el siglo VII tras recibir el mensaje
actividades insurgentes y operaciones divino. De ese llamado no quedaron
bélicas en el sentido clásico; o dicho excluidas las minorías musulmanas en
de otro modo, asimetría y simetría. En países europeos, muchas veces vícti-
este caso el concepto nueva guerra se mas de la exclusión social, económica
torna insuficiente, y consecuentemen- y cultural. El mensaje que transmi-
te inaplicable, pareciendo más atinada te el Estado Islámico enfatiza que la
la idea de guerra híbrida surgida al ca- entidad posee la capacidad real de
lor de la llamada Segunda Guerra del gestionar y gobernar, y proveer así a
Líbano (Operación Recompensa Justa) la población de diversos servicios so-
y referida en pasajes anteriores del ciales –muchas veces gratuitos– que
presente trabajo (Hoffman, 2009). tal vez nunca recibió de los ineficien-
tes o corruptos Gobiernos anteriores,
Por otro lado y complementariamen- hayan sido estos de base religiosa o
te con lo anterior, el Estado Islámico laicos. Esa capacidad se sostuvo en
constituyó y utilizó de manera inten- cuantiosos y diversificados ingresos,
siva una enorme maquinaria de pro- procedentes del contrabando de pe-
paganda orientada a consolidar su tróleo, la compraventa de armas, los
imagen de history-maker, es decir, de secuestros extorsivos, el contrabando
actor que ha irrumpido en la realidad de obras de arte, el cobro de impues-
para reorientar por la senda correcta tos internos (más altos para quienes
el curso de la historia. Ese aparato de no son musulmanes sunníes) y adua-
propaganda, basado en Internet y las nas para mercaderías en tránsito, y las
redes sociales, con énfasis en Twitter donaciones tanto locales como exó-
y Youtube, rompe con el bajo perfil genas. Hacia comienzos de 2015, se
que en este sentido exhibía Al Qaeda estimaba que ingresaban a las arcas de
y de hecho no registra parangón en la organización entre uno y tres millo-
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
REVISTA - Bogotá (Colombia) Vol. 12 N.° 2 - Julio-diciembre
61
nes de dólares diarios, solamente por visión de una especialista (Napoleoni,
los hidrocarburos.7 2015), postula que en el contexto de
vorágine informativa en la cual nos en-
Pero al mismo tiempo, a través de su contramos inmersos, la “propaganda
maquinaria de propaganda la entidad del miedo” capta la atención de la au-
también insta a los fieles a no vacilar diencia global de manera mucho más
en tomar las armas para concretar el efectiva que los sermones religiosos.
citado proyecto de comunidad unifi-
cada, pues, como ha indicado un pe-
riodista español (Martín, 2015): “[…] Conclusiones
muertas las esperanzas de lograr un
mundo diferente, quebrados los sue- El campo de la seguridad internacional
ños libertarios, anegada la justicia por remite al estudio de las amenazas que
la vía democrática, y con la integra- se ciernen sobre los actores del sistema
ción como quimera, el único valor que internacional y los efectos que esta si-
queda es la rebeldía del fusil” (p. 22). tuación genera. Dentro de sus límites,
A ese llamado han respondido perso- el concepto guerra ha experimentado
nas individuales en diversas partes del importantes y sustanciales cambios, al
globo, que migraron hacia los territo- calor de las mutaciones experimentadas
rios controlados por el Estado Islámi- por el mencionado recorte disciplinar.
co para combatir bajo su bandera, o En este sentido, una lectura ortodoxa
permanecieron en sus lugares habi- de la seguridad internacional, centrada
tuales de residencia, transformados en la forma de empleo del instrumento
en potenciales “lobos solitarios”; pero militar por parte del Estado, le asigna un
también han acusado recibo de ese lugar de relevancia al fenómeno de la
llamado diversos grupos preexistentes, guerra en los términos cristalizados tras
que se subordinaron a la autoridad de la consolidación del sistema interna-
al-Baghdadi tornándose en una suerte cional westfaliano y la irrupción de los
de franquicia de su organización. Por planteos teóricos de Clausewitz.
otro lado, un espacio nada desdeñable
dentro de esta estrategia lo ocupa la La rigidez del concepto guerra ha dis-
difusión de los terribles castigos a los minuido, en la medida en que se flexi-
que son sometidos enemigos, delato- bilizaron los contornos de la seguridad
res y desertores, atrocidades que lejos internacional, lo que ha incorporado
de minar el respaldo al Estado Islámi- nuevos enfoques y perspectivas. Esa
co, parecen reforzarlo. La causa, en la flexibilización facilitó que junto a una
7
A comienzos de 2015 se calculaba que el Estado Islámico contrabandeaba hacia el exterior unos 70 mil
barriles de crudo diarios, con un precio promedio de US$ 26 por barril de petróleo pesado y US$ 60 por
barril de petróleo. Tomando en cuenta las comisiones de los intermediarios en estas operaciones ilegales,
se llega al cálculo de US$ 1 millón a US$ 3 millones diarios, lo que totaliza entre US$ 365 millones y US$
995 millones anuales.
Mariano Bartolomé
62 REVISTA DE RELACIONES INTERNACIONALES, ESTRATEGIA Y SEGURIDAD
lectura tradicional de dicho concep- El dato insoslayable, llegados a este
to, asociada al modelo trinitario clau- punto, es que tanto China y Rusia,
sewitziano, coexistan interpretaciones como la Unión Europea, responden
alternativas basadas en criterios cua- en última instancia a una matriz west-
litativos antes que cuantitativos que faliana, mientras el Estado Islámico no
aplican el referido concepto a los con- lo hace. Entonces, nuestra conclusión
flictos armados actuales, signados por más importante es que no sería exa-
formas asimétricas de empleo de la gerado sugerir que el Estado Islámico,
violencia por parte de actores no esta- más que los dos gigantes estatales, ha
tales. Conflictos que encuentran en el anticipado la irrupción de un nuevo
postulado de nuevas guerras propues- tipo de guerra, cuyos trazos más re-
to por Kaldor, un formato referencial. presentativos podrán ser adoptados en
un futuro por otros actores, más allá
Aunque estos abordajes ya no son no- del desenlace que tenga la organiza-
vedosos, por cuanto comenzaron a ción de al-Baghdadi, a tres años de su
construirse teóricamente apenas cul- constitución. Es una suerte de tercer
minada la contienda bipolar, en los úl- estadio evolutivo, considerando como
timos años han ganado importancia los instancias previas a las guerras trinita-
enfoques que abordan la cuestión de rias convencionales y a los conflictos
una manera más integral, si se quiere armados no convencionales, siempre
“holística”, lo cual trasciende el mero desde una perspectiva cualitativa antes
uso de la violencia como herramienta que cuantitativa. La liviana referencia
racional para revalorizar otros factores. a una “Guerra 3.0”, formulada por un
En el marco de esa revalorización, co- periodista español pocos días antes del
bran una importancia crucial factores cierre del presente trabajo (Rodríguez,
económicos, legales, psicológicos y 10 de febrero de 2017), no parece es-
mediáticos, con particular énfasis en tar errada, después de todo.
los dos últimos. Son elocuentes ejem-
plos los casos de Estado Islámico; de Se consideran como rasgos distintivos
Rusia y su maskirovka, que algunos de este tipo de guerra, en primer lugar,
teóricos occidentales se esfuerzan en que guarda una importante correspon-
tipificar como una sui géneris guerra dencia con las versiones actualizadas
híbrida, y de China con la llamada gue- de 4GW, surgidas ya en el corriente si-
rra irrestricta. Al contrario que los dos glo; segundo, que es una guerra signada
primeros casos, el que propone Chi- por la hibridez, en la cual se trascien-
na admite una eventual ausencia de den las formas asimétricas de empleo
violencia armada en la guerra, lo cual de la violencia, para operar también de
suena como un contrasentido aunque acuerdo con formatos simétricos; en
en teoría no lo es; esa ausencia deja de tercer término, es un evento en cierto
ser una posibilidad para convertirse en modo desterritorializado, en el cual las
una certeza, en el planteo europeo de citadas formas asimétricas de empleo
guerras de conectividad. de la violencia pueden ocurrir a miles
EL EMPLEO ACTUAL DEL CONCEPTO GUERRA EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
REVISTA - Bogotá (Colombia) Vol. 12 N.° 2 - Julio-diciembre
63
de kilómetros de distancia de los ám- para las Relaciones Internacionales
bitos geográficos que le dan sentido e y el Diálogo Exterior [Fride].
identidad al conflicto; finalmente, le Aemisegger, C. (4 de septiembre de
asigna un lugar central a las activida- 2015). La Unión Europea contra-
des de propaganda, beneficiadas por rresta la “desinformación” rusa. El
el empleo intensivo de tecnología y
Diario. Recuperado de http://www.
desarrolladas a través de Internet y las
eldiario.es/politica/Union-Europea-
redes sociales, lo que le otorga al pla-
contrarresta-desinformacion-ru-
no psicológico una importancia crucial.
sa_0_427307522.html
Desde esta perspectiva, las reflexiones
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