EXAMEN NEUROLÓGICO
El examen neurológico se inicia durante la consulta médica en la cual se aplica el método
clínico para la producción de conocimiento, con el fin de brindar al paciente un
diagnóstico de salud-enfermedad-atención; pronóstico y recomendaciones del mismo.
El examen neurológico comprende:
a) Observación, de movimientos espontáneos y de posturas.
b) Técnicas, para realizar el examen de:
- Pares craneales
- Funciones de Sensibilidad superficial y profunda
- Funciones de Motilidad
- Funciones Reflejas
a) La Observación permanente y durante todo el tiempo que dure la consulta es
primordial. Cuando se recibe el paciente puede observarse la marcha ó la forma en que
se desplaza; la actitud ó postura que adopta en forma espontánea, ya sea por comodidad
o bien para aliviar algún dolor. También pueden considerarse la presencia de movimientos
involuntarios tipo tics ó temblores.
La facie o fisonomía del rostro es importante para evaluar forma de la cara, simetría,
coloración y tono ó contracción de los músculos faciales. Debe tenerse en cuenta las
variaciones normales de acuerdo con la raza ó grupo étnico; la edad, la profesión y el
sexo. La coloración depende del pigmento melanina, del grosor de la piel, de la cantidad
de vasos sanguíneos y de su flujo, del contenido de la hemoglobina u otros pigmentos.
Durante la relación médico-paciente que se establece puede observarse la manera en que
el paciente cuenta su enfermedad.
Esta evaluación mental considera el discurso o lenguaje verbal y el estado de ánimo,
sentimientos y afecto que son expresados a través del lenguaje paraverbal ó gestual.
El lenguaje verbal revela el proceso del pensamiento a partir de la actividad cognoscitiva
(conocer) y las capacidades de comprender o razonar, lo cual da lógica y coherencia para
completar una idea.
El contenido se refiere a la riqueza o pobreza de la idea que puede definir la orientación
témporo-espacial (percepción de sí mismo y del grupo social al que pertenece en un
tiempo y espacio), la capacidad de atención o concentración, la capacidad de grabar
información para recordar o memoria y el poder expresarlo en un lenguaje escrito.
Finalmente puede ser evaluada la inteligencia o capacidad integradora de las funciones
intelectuales superiores que dependen del pensamiento concreto (proceso-contenido)
anteriormente descripto y del pensamiento abstracto o capacidad de comprender y
explicar ideas sin límites concretos.
Como puede observarse con una breve anamnesis, el médico puede evaluar si el paciente
se halla en estado de alerta o conciencia normal.
b) Técnicas, para realizar el examen de:
-Pares craneales
El examen de los pares craneales consiste en examinar los nervios que inervan
principalmente las estructuras anatómicas de la cabeza y del cuello.
Sistemáticamente se pueden estudiar desde el I par al par XII. Comprenden los niveles de
integración superior que se hacen conscientes y son guardados en la memoria.
Se separan de los nervios que surgen de la médula espinal ó nervios periféricos que
originan respuestas reflejas de acción rápida, involuntarias y no se procesan a nivel
sensitivo-motor a nivel de conciencia, ej. reflejo de estiramiento, reflejo visceral.
I PAR. NERVIO OLFATORIO
El examen de este nervio se realiza identificando olores. Se prueba aproximando a cada
fosa nasal (mientras se ocluye la contraria con un dedo), distintas sustancias no irritantes
como café, tabaco, perfume y sustancias irritantes como menta o alcanfor.
Las alteraciones consisten en la pérdida del olfato o anosmia, en la disminución o
hiposmia, en su perversión, o sea, la percepción de olores diferentes, denominada
parosmia, y en la percepción de olores desagradables o cacosmia (del griego kakos, malo).
II PAR. NERVIO ÓPTICO
El examen de este nervio se realiza con la evaluación de la agudeza visual, del campo
visual, del fondo de ojo y de la visión de los colores.
Agudeza visual
Es el medio para evaluar la mácula. Se examina cada ojo por separado mediante diferentes
escalas de letras o símbolos de distinto tamaño (tablas de Snellem) situadas a una
distancia de 6 m para la visión lejana y 40 cm para la visión cercana. Si no se dispone de
ellas, debe pedirse al paciente que lea un texto, tapando primero un ojo y luego el otro, a
una distancia de 40 cm. Luego, para la visión lejana, se solicita que reconozca objetos o
leyendas situadas a una cierta distancia.
Campos visuales
Es el medio para evaluar la visión periférica. El médico se sitúa frente al paciente, con
los ojos a la misma altura y una distancia de 55cm. Se solicita al paciente que se tape un
ojo con la mano homóloga y el médico hará lo mismo con el ojo y la mano contraria a la
del paciente. Ambos deben mirarse fijamente y con el dedo índice que corresponda a la
mano libre, el médico irá moviendo el mismo por diversos sitios del campo visual, al
tiempo que solicita al paciente que indique cuando realiza algún movimiento.
Fondo de ojo
La inspección del fondo de ojo se realiza con un oftalmoscopio, en una habitación a
oscuras y generalmente con la pupila sin dilatar.
En situaciones especiales puede usarse una droga que provoque la dilatación pupilar; el
paciente debe mirar fijo un punto tratando de no mover los ojos cuando es inspeccionado.
Visión de los colores
Se realiza con una muestra de lanas de colores ó cartilla cromática y se le indica al
paciente que señale los colores verdes, azules y rojos.
III, IV Y VI PAR. NERVIOS MOTOR OCULAR COMÚN, PATÉTICO Y
MOTOR OCULAR EXTERNO
Para evaluar estos nervios óculomotores debe observarse el tamaño y forma de las
pupilas, buscar los reflejos cilio-espinal, fotomotor, de la acomodación y el consensual,
y explorar la motilidad extrínseca del ojo.
-Pupilas: debe observarse su forma circular, su situación central y su tamaño que no
excede de 2 - 5 mm y su igualdad.
-Reflejo cilio-espinal: examina el Plexo Simpático Cervical. Es un reflejo doloroso dado
que se pellizca la piel del cuello y se produce la dilatación pupilar llamada midriasis, del
mismo lado que se efectúa la maniobra.
-Reflejo fotomotor: con un haz de luz dirigida hacia el ojo estimulado se debe observar
la respuesta constrictiva del iris. La respuesta pupilar a la luz es debido a la estimulación
de la retina (receptor) que vehiculiza el estimulo por el nervio óptico (vía aferente) hasta
el cerebro medio donde hace sinapsis con el núcleo de Edinger-Westphal ó fotomotor
(núcleo integrador), desde allí a través del III par ó nervio motor ocular común (vía
eferente) llega a los músculos del iris provocando la constricción de la pupila llamada
miosis.
-Reflejo consensual: el estímulo luminoso que obra sobre un ojo determina a la vez la
contracción de ambas pupilas; tiene la misma vía que el reflejo fotomotor, y la
bilateralidad de la respuesta se explica por la decusación parcial de las fibras del nervio
óptico en el quiasma.
-Reflejo de la acomodación: se busca con el paciente mirando a la distancia y
solicitándole que mire el dedo del médico que se va acercando hasta 10 cm del puente de
la nariz. En este reflejo se producen tres movimientos:
1) contracción pupilar o miosis
2) convergencia (por contracción sinérgica de los rectos internos inervados por el III Par
ó motor ocular común)
3) engrosamiento del cristalino por contracción de la musculatura intrínseca del ojo
(músculo ciliar), este fenómeno no se puede observar a simple vista.
La inervación vegetativa de estos músculos es dada por el III Par ó motor ocular común
y por el V Par ó Trigémino.
El III Par craneal trae fibras parasimpáticas del núcleo fotomotor hasta el ganglio ciliar u
oftálmico que está junto al globo ocular. De él emergen fibras ciliares que inervan al
músculo ciliar y al esfinter o constrictor del iris cuya estimulación produce miosis.
La inervación simpática u ortosimpática nace de un centro cilio-espinal ubicado en el
tórax, en los primeros ganglios simpáticos cervicotorácicos. Éstos nervios rodean a la
carótida constituyendo el plexo pericarotídeo que llega a la órbita por la rama nasal del
nervio oftálmico (rama del V par ó trigémino) para inervar las fibras dilatadoras de la
pupila produciendo midriasis y la elevación del párpado superior.
Esta función antagónica parasimpática (miosis) y ortosimpática (midriasis) con
localizaciones anatómicas diferentes fue descripta por los fisiólogos Claude Bernard y
Horner.
Para evaluar la motilidad ocular ó musculatura extrínseca que determina los movimientos
de los globos oculares, se le dice al paciente que, sin girar la cabeza, siga el dedo del
médico con los ojos en los seis planos que se indican.
Los planos son a la derecha, derecha arriba y derecha abajo; a la izquierda, izquierda
arriba e izquierda abajo.
Se debe observar el movimiento pendular ó conjugado de los ojos. Puede aparecer en la
mirada lateral extrema un movimiento rítmico, en sacudidas, llamado nistagmo que se
agota rápidamente. Este fenómeno es normal.
Los nervios óculomotores inervan los siguientes músculos:
-III Par ó motor ocular común
• Músculo Recto Superior, lleva al globo ocular hacia arriba y adentro.
• Músculo Recto Inferior, lleva al globo ocular hacia abajo y adentro.
• Músculo Recto Interno, lleva al globo ocular hacia adentro en forma horizontal.
• Músculo Elevador del párpado, levanta al párpado hacia arriba. Este músculo además
recibe inervación del Plexo Simpático Cervical.
• Músculo Oblicuo Menor, lleva al globo ocular hacia arriba y afuera.
-IV Par ó Patético
• Músculo Oblicuo Mayor, lleva al globo ocular hacia abajo y afuera.
-VI Par ó motor Ocular Externo
• Músculo Recto Externo, lleva al globo ocular hacia afuera en forma horizontal.
V PAR. NERVIO TRIGÉMINO
Este nervio es motor y sensitivo. Inerva a los músculos masticadores y le otorga
sensibilidad (táctil y termoalgésica) a las 2/3 partes anteriores de la lengua y la cara.
Para estudiar la función motora de los músculos masticadores, se le solicita al paciente
que cierre con fuerza la boca y se palpan los músculos temporales y los maseteros.
Para estudiar la función sensitiva, se evalúa en el territorio de sus tres ramas: oftálmica
(1), maxilar superior (II) y maxilar inferior (III). Con una torunda de algodón y con un
alfiler se va apreciando la sensibilidad al tacto y al dolor respectivamente, realizando
siempre una comparación entre las dos hemicaras y buscando la simetría.
Para estudiar la función refleja deben realizarse los siguientes reflejos:
-Reflejo corneano: Se estimula con una torunda de algodón la córnea del paciente
obteniéndose la oclusión ocular. Los estímulos de aferencia y eferencia se vehiculizan por
los pares craneales V y VII respectivamente y el centro se ubica a nivel protuberancial,
transmitiéndose luego al orbicular de los párpados.
-Reflejo maseterino: Con la boca entreabierta se percute el indice del examinador
colocado sobre el mentón del paciente. Se observa la oclusión de la boca. Las vías de
aferencia y eferencia de los estímulos se vehiculizan por el V par craneal y el centro se
ubica a nivel protuberancial (reflejo trigémino-trigeminal).
-Reflejo nasal: Se estimula con una torunda de algodón por debajo de las fosas nasales
provocando el estornudo ó el cosquilleo nasal.
VII PAR. NERVIO FACIAL
Es un nervio motor que inerva los músculos faciales y además proporciona la inervación
gustativa a los dos tercios anteriores de la lengua por medio de una de sus ramas, la cuerda
del tímpano.
La función motora se explora observando la contracción y simetría del músculo
occipitofrontal, cerrando los ojos e intentando abrirlos, mostrando los dientes, sonriendo,
inflando las mejillas. El explorador debe buscar siempre simetrías.
La función gustativa se estudia estimulando los dos tercios anteriores de la lengua con
sustancias de diferentes sabores, dulce, salado, amargo y ácido.
La función sensitiva de este nervio habitualmente no se explora (piel del conducto
auditivo externo).
VIII PAR. NERVIO AUDITIVO
Este nervio tiene dos ramas:
a) Rama coclear o auditiva. Se explora con el tic-tac del reloj o con la voz cuchicheada,
primero en un oido y luego en otro, buscando la simetría.
Deben realizarse las pruebas de transmisión ósea y aérea por medio de un diapasón
vibrando ubicado en diferentes partes del cráneo buscando la simetría y midiendo el
tiempo de transmisión.
Las pruebas más utilizadas son:
Prueba de Weber. Se coloca el diapasón en la mitad de la calota craneana. Lo normal es
que se perciba el sonido con igual intensidad y duración a ambos lados.
Prueba de Rinne. Colocar el diapasón vibrando sobre la apófisis mastoides del paciente
hasta que este deje de percibir el sonido y poner en ese momento con rapidez el diapasón,
que todavía vibra, delante del conducto auditivo externo del mismo oído. Normalmente
se debe oír de nuevo la vibración.
Prueba de Schwabach. Se coloca el diapasón en vibración sobre la apófisis mastoides y
se mide el tiempo durante el cual el paciente percibe el sonido. Si dura más de 18 segundos
se dice que el Schwabach está prolongado y si dura menos, que está disminuido.
b) Rama vestibular: evalúa la taxia ó capacidad de realizar movimientos coordinados
que puede clasificarse en estática y dinámica.
Para que pueda efectuarse la coordinación se necesitan las tres vías: óptica, vestibular y
sensibilidad profunda inconsciente.
Puede explorarse a partir de distintos movimientos tales como
-Nistagmo espontáneo o provocado: el nistagmo es un movimiento oscilante, rítmico,
bilateral, simétrico que se presenta en la mirada lateral extrema vertical u horizontal de
los ojos.
Tiene dos fases de movimiento, una rápida y otra lenta. La fase rápida le otorga la
dirección, por ejemplo, si la fase rápida es a la derecha, el nistagmo será a la derecha.
Puede ser provocado por movimientos circulares ó por pruebas calórica (estímulos de
temperatura) ó galvánica (estímulos eléctricos).
Pasado cierto tiempo (25-35 segundos) el nistagmo espontáneo desaparece; ello significa
que se ha establecido la compensación. Si este fenómeno dura menos de 15 segundos o
más de 40 se considera patológico.
-Prueba de Romberg: es una prueba para evaluar la coordinación estática.
Romberg- es normal; Romberg+ es patológico.
El paciente se debe colocar de pie con los brazos a los lados del cuerpo y los pies juntos;
el médico indica que cierre los ojos y se coloca por detrás para sostenerlo en caso de que
caiga (Romberg +). A esta prueba se la puede sensibilizar colocando un pie delante de
otro o parado sólo en un pie.
-Prueba dedo-nariz: es una prueba para evaluar la coordinación dinámica. Se indica al
paciente que extienda el brazo y con la punta del dedo indice se toque la punta de la nariz
y repita ese movimiento en forma sucesiva, primero con los ojos abiertos y luego con los
ojos cerrados.
-Prueba talón-rodilla: es una prueba para evaluar la coordinación dinámica. Con el
paciente acostado y con los ojos cerrados, se le pide a que toque su rodilla con el talón
opuesto.
IX PAR. NERVIO GLOSOFARÍNGEO
Es un nervio sensitivo, motor y vegetativo.
La función gustativa se estudia estimulando el tercio posterior de la lengua con sustancias
de diferentes sabores, dulce, salado, amargo y ácido.
La función motora se evalúa a través del reflejo nauseoso y el examen de la deglución.
(véase más adelante)
X PAR. NERVIO NEUMOGÁSTRICO O VAGO
Es un nervio vegetativo, sensitivo y motor. Inerva los músculos de la faringe y la laringe,
y lleva la inervación parasimpática a los pulmones, el corazón y el tubo digestivo. Como
nervio sensitivo preside la sensibilidad de la faringe, parte del tubo digestivo, laringe,
tráquea y pulmones.
La función motora se estudia solicitándole al paciente que abra la boca y diga "A", y se
observa si se produce el ascenso del paladar blando y la úvula que debe ser simétrico.
Para valorar la función laríngea se evalúa la voz indicando al paciente que repita en forma
sucesiva los vocablos "la" y "mi". Normalmente la voz tiene un solo tono.
La función refleja puede investigarse a través del reflejo óculo-cardíaco, que consiste en
comprimir el globo ocular, lo cual motiva que las pulsaciones cardíacas disminuyan 5-8
por minuto.
Las siguientes pruebas evalúan en conjunto el IX y el X par:
-Deglución: se le da al paciente agua para que beba y se evalúa el movimiento deglutorio
y que no haya reflujo, tos ni sofocación.
-Reflejo nauseoso: Con un bajalengua se estimula la pared posterior faríngea o el velo
del paladar provocando la náusea. La vía de este reflejo es glosofaringovaga.
XI PAR. NERVIO ESPINAL
Es un nervio motor e inerva los músculos esternocleidomastoideo y trapecio.
Para su exploración se solicita al paciente que haga movimientos de rotación de cuello y
movimientos en contra de una resistencia.
Debe buscarse el signo "qué me importa" solicitando al paciente que eleve los hombros
en forma conjunta.
XII PAR. NERVIO HIPOGLOSO MAYOR
Es el nervio motor de los músculos de la lengua. Se solicita al paciente que lleve la lengua
hacia delante, hacia arriba y hacia los lados. Además se le pide que con la punta de la
misma empuje los carrillos evaluándose de este modo la fuerza.
Debe observarse también la presencia de temblor y/o desviación a nivel de la punta de la
lengua.
-Examen de la sensibilidad
Se llama sensibilidad a la percepción de estímulos originados en el propio individuo o en
el entorno.
Se explora mediante estímulos aplicados con instrumentos simples (alfiler, algodón),
tubos de ensayo con agua fría y caliente, pesas, reconocimiento de objetos, diapasón u
otros.
El examen de la sensibilidad requiere condiciones adecuadas. El sujeto debe estar
conciente y con los ojos cerrados. La exploración debe ser metódica (cara, tronco y
miembros), en forma simétrica y segmentaria.
El examen comprende la exploración de la sensibilidad superficial y de la profunda.
La sensibilidad superficial incluye la táctil, la térmica y la dolorosa. La sensibilidad
profunda comprende la sensibilidad a la presión (barestesia), a los pesos (barognosia), la
vibratoria (palestesia), el sentido de los movimientos y actitudes (batiestesia), el
reconocimiento de objetos por palpación (estereognosia) y la sensibilidad dolorosa
profunda.
Sensibilidad táctil y dolorosa. Simultáneamente se van a ir alternando en la piel estímulos
dolorosos por medio de una aguja y estímulos táctiles por medio de un algodón o
cualquier objeto romo, y el enfermo contestará "toca" o "pincha" según el caso.
Sensibilidad térmica. Se emplean dos tubos de ensayo que contienen uno agua fria y otro
agua caliente, y se ponen en suave contacto con la piel, debiendo el enfermo contestar
"frío" o "caliente" según el caso.
Sensibilidad profunda.
1. Barestesia: se presiona sobre la piel en distintos lugares solicitando al paciente que
indique dónde se ha presionado más.
2. Barognosia: colocar pesas de distinto valor sobre la mano del paciente, el cual debe
apreciar diferencias en más o en menos de un tercio entre dos pesos distintos.
3. Palestesia: colocar un diapasón en vibración sobre una superficie osea (cresta tibial,
sacro, esternón, dedos, rodilla, etc), el paciente experimenta una sensación vibratoria.
4. Batiestesia: tomar un dedo de la mano (puede ser del pie u otros segmentos corporales)
y lo coloca en determinada posición, se le pide al enfermo que indique su dirección
(arriba, abajo, adentro, afuera).
5. Sensibilidad dolorosa profunda: comprimir masas musculares o pellizcar tendones. No
suele determinar dolor.
Estereognosia. Reconocer por palpación un objeto anteriormente conocido. Esta prueba
pone en juego la sensibilidad superficial y profunda.
-Examen de la motilidad
Comprende el examen de la motilidad activa o voluntaria, la fuerza muscular, la motilidad
refleja, la motilidad pasiva o tono muscular, los movimientos involuntarios y la taxia.
Motilidad activa. Se ordena al paciente que efectúe movimientos específicos para cada
grupo muscular (abrir y cerrar las manos, flexionar y extender los miembros, etc).
El examen se completa con las siguientes maniobras:
Mingazzini: al paciente en decúbito dorsal se le indica elevar ambos miembros inferiores
con flexión de la rodilla a 90° y se le pide que se mantenga en esa posición el mayor
tiempo posible. Normalmente después de un tiempo caen ambos miembros juntos por la
fatiga.
Barré: al paciente en decúbito ventral se le indica que flexione las piernas en ángulo recto.
Si una pierna cae antes es patológico. Esta maniobra se puede hacer también extendiendo
los miembros superiores y manteniéndolos en esa posición con los ojos cerrados.
Fuerza muscular. Se explora realizando maniobras de oposición a los distintos
movimientos:
-Grado V: es capaz de vencer la fuerza que se le opone
-Grado IV: el paciente realiza un movimiento sin oposición de fuerza
-Grado III: no puede realizar los movimientos que se indican
-Grado II: se observa sólo el relieve muscular y no puede realizar movimiento
-Grado I: se observan contracciones aisladas de haces musculares que pueden ser
persistentes, llamadas fasciculaciones.
-Grado O: ausencia total de actividad de grupos musculares
Trofismo: Se llama así al complejo de desarrollo y nutrición de ciertos tejidos como la
piel y anexos, tejido celular subcutáneo, músculos y huesos que dependen de la actividad
del sistema nervioso y de la circulación. Se explora a través de la inspección y palpación
de dichos tejidos.
Movimientos involuntarios: Son movimientos ajenos a la voluntad del paciente, que por
lo general desaparecen durante el sueño y que se presentan en forma transitoria o
permanente (temblor, tics, corea, atetosis, mioclonías, atetosis, contracciones fibrilares,
convulsiones)
Taxia: Es la contracción de los músculos agonista, antagonistas y sinergistas para lograr
un movimiento eficaz.
La taxia se explora en bipedestación (taxia estática) y durante la ejecución de los
movimientos (taxia dinámica).
La taxia estática se explora mediante la maniobra de Romberg y la taxia dinámica se
explora mediante las pruebas de coordinación (dedo-nariz y talón-rodilla). (véase más
atrás)
Motilidad refleja: Se define la maniobra de los reflejos, como la contracción muscular
despertada por la excitación de un tendón, periostio ó piel. Comprende el estudio de los
reflejos osteotendinosos y los reflejos cutaneomucosos.
Para la realización de la exploración de los reflejos debemos recordar la fisiología del
arco reflejo normal, que recoge el estímulo a través de los nervios sensitivos, ganglios,
fibras radiculares, cordones posteriores conformando de esta manera la via sensitiva
centrípeta. La respuesta a esto la da la vía centrifuga motora, a través de los cuernos
anteriores y las raíces de nervios motores.
En forma integrada la fisiología de los reflejos comprende:
a) receptores superficiales ó cutáneo-mucosos y/o profundos ó musculares
b) sinapsis interpuestas monosinápticas ó polisinápticas
c) efectores músculo esqueléticos ó lisos / efectores glandulares
d) niveles de programación simples, automáticos y propioceptivos, inconscientes
ó conscientes
e) nivel de integración medular, mesencefálico ó cortical
Reflejos osteotendinosos ó profundos: son aquellos donde el estímulo se aplica en un
hueso ó tendón.
1. Reflejo aquiliano: La percusión del tendón del tríceps sural produce la extensión del
pie. Puede ser realizado en posición de acostado, sentado ó arrodillado. Levantamos
ligeramente el pie con una mano y con la otra percutimos el tendón de Aquiles. La
aferencia y eferencia del estímulo es a través del nervio ciático polpliteo interno y el
centro está en raíz sacra 1 (S1).
2. Reflejo rotuliano ó patelar: Se percute el tendón rotuliano y se observa la extensión de
la pierna al contraerse el cuadriceps. Puede realizarse con el paciente sentado ó acostado
sosteniendo la rodilla desde el hueco poplíteo. La aferencia y eferencia del estímulo es a
través del nervio crural y el centro está en las raíces nerviosas lumbar 2, 3 y 4 (L2, L3,
I4).
3. Reflejo bicipital: Se percute sobre el tendón del bíceps braquial que produce la flexión
del antebrazo. El explorador tomará el brazo del paciente, que estará relajado, y lo
colocará sobre su antebrazo. Aplicará el pulgar sobre el tendón del biceps y percutirá
sobre el dedo. La aferencia y eferencia del estímulo es a través del nervio mediano y el
centro está a nivel de la raíz cervical 5 (C5).
4. Reflejo tricipital: Se percute sobre el tendón del triceps que produce la extensión del
codo. La maniobra se realiza con el codo flexionado y las palmas hacia abajo, apoyado
suavemente sobre el tórax, se estimula el tendón del triceps por encima del codo. La
aferencia y eferencia del estímulo es a través del nervio radial y el centro está en las raíces
cervicales 6, 7 y 8 (C6, C7, C8).
5. Reflejo supinador ó estilo-radial: Se percute por debajo de la apófisis estiloides del
radio que produce la flexión y supinación del antebrazo. La maniobra se realiza con el
brazo en la misma posición que para obtener el reflejo bicipital ó descansando sobre el
muslo con la mano hacia abajo. La aferencia y eferencia del estimulo es a través del nervio
radial y el centro está en cervical 5 y 6 (C5, C6).
6. Reflejo cúbito-pronador: Se percute por debajo de la apófisis estiloides del cúbito y se
produce la extensión y pronación del antebrazo. La aferencia y eferencia del estímulo es
a través del nervio cubital y el centro está en cervicales 7 y 8 (C7, C8).
Reflejos cutaneomucosos: son aquellos donde el estimulo es realizado a nivel de la piel
ó mucosas.
1. Reflejos cutaneoabdominales: (T8, TI0 por encima del ombligo y T10, T12 por debajo
del ombligo)
Se estimula la piel con un bajalengua ó aguja de afuera a adentro y se observa la
contracción de los músculos abdominales que se manifiesta por la desviación del ombligo
hacia el lado estimulado.
Estos reflejos están ausentes en el niño pequeño, ya que aparecen a los seis meses de vida.
2. Reflejo plantar: (L4, L5, SI, S2) Se estimula la planta del pie a lo largo del borde
externo con una llave ó aguja, se produce la flexión de todos los dedos. Aparece a partir
de los dos años de vida.
3. Reflejo cremasteriano: (LI) Se estimula la cara interna del muslo y se produce la
contracción del músculo cremáster con la consiguiente elevación del testículo.
4. Reflejo bulbocavernoso: (S3, S4) Se estimula con una mano la piel del glande mientras
con la otra se siente la contracción del músculo bulbocavernoso a nivel de la porción
bulbar de la uretra.
5. Reflejo corneano: se describe en la exploración del V par ó Trigémino.