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Monografia

El documento aborda la importancia de la detección temprana del Trastorno Espectro Autista (TEA) en centros de salud, destacando que 1 de cada 100 niños puede tener esta condición. Se enfatiza el uso de herramientas como el D.I.T. y el M-CHAT-R para identificar signos precoces y facilitar intervenciones inmediatas, mejorando así el pronóstico de los niños. La investigación propone estrategias para capacitar a los profesionales de la salud en la detección y manejo del TEA, buscando optimizar el desarrollo integral de los niños afectados.

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El documento aborda la importancia de la detección temprana del Trastorno Espectro Autista (TEA) en centros de salud, destacando que 1 de cada 100 niños puede tener esta condición. Se enfatiza el uso de herramientas como el D.I.T. y el M-CHAT-R para identificar signos precoces y facilitar intervenciones inmediatas, mejorando así el pronóstico de los niños. La investigación propone estrategias para capacitar a los profesionales de la salud en la detección y manejo del TEA, buscando optimizar el desarrollo integral de los niños afectados.

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UNIVERSIDAD AMAZÓNICA DE PANDO

VICERRECTORADO

DIRECCIÓN DE POSGRADO

MONOGRAFÍA PARA OPTAR EL DIPLOMADO EN

EDUCACION ESPECIAL CON MENCION EN TRASTORNO DEL


ESPECTRO AUTISTA

DETECCION TEMPARANA DEL TRASTORNO ESPECTRO


AUTISMO EN LOS CENTROS DE SALUD

POSTULANTE:

IVETH SALAZAR COLQUE

COBIJA - PANDO - BOLIVIA

2025
INDICE GENERAL

Índice…………………………………………………………………………..

Índice de Cuadros………………………………………………………….........

Resumen ………………………………………………………………………

Introducción……………………………………………………………………………. 1

1. Justificación ………………………………………………………… 2

2. El problema a investigar…….……………………………………... 3

2. 1. Descripción de la situación problemática ………..................... 3

2. 2. Delimitación del problema ……………………………………… 3

2 3. Planteamiento del problema científico……………………… 3

2. 4. Definición del objeto de estudio……………………………… 3

3. Objetivos ……………………………………………………… 4

3. 1. Objetivo general ……………………………………………… 4

3. 2. Objetivos específicos………………………………………….. 4

4. Sustento teórico, debate y reflexión………………………….. 5

4. 1. Concepto del Trastorno Espectro Autismo…………………. 5

4. 2. Epidemiología ………………………………………………… 5

4. 3. Etiología ………………………………………………………. 6

4. 3. 1. Factores Genéticos …………………………………………… 6

4. 3. 2. Factores Ambientales ………………………………………… 6

4. 4. Patogenia ……………………………………………………… 7

4. 5. Comorbilidades asociadas al TEA …………………………. 7

4. 5. 1. Epilepsia……………………………………………………….. 7

4. 5. 2. Alteraciones del Sueño ………………………………………. 8

4. 5. 3. Salud Mental ………………………………………………… 8

4. 5. 4. Patología Gastrointestinal 8

4. 5. 5. Problemas Odontológicos 8
4. 5. 6. Otras Dificultades Asociadas 8

4. 5. 6. 1. Aspectos ginecológicos ……………………………………. 8

4. 5. 6. 2. Otorrinolaringología ……………………………………… 8

4. 5. 6. 3. Oftalmología ………………………………………………. 9

4. 5. 6. 4. Dermatología ……………………………………………… 9

4. 5. 6. 5. Ortopedia y Traumatología ……………………………… 9

4. 5. 6. 6. Aspecto Nutricional ………………………………………. 9

4. 6. Signos y síntomas ………………………………………….. 9

4. 7. Diagnóstico y clasificación ………………………………. 12

4. 7. 1. Clasificación del CIE 10 para TEA …………………….. 12

4. 7. 2. Clasificación del DSM-V-TR para TEA …………………. 13

4. 7. 3. Niveles de Severidad del Trastorno del Espectro Autista. 15

4. 8. Trastornos del procesamiento sensorial del TEA ……….. 16

4. 8. 1. Trastorno de hipersensibilidad sensorial ………………. 16

4. 8. 2. Trastorno de hiposensibilidad sensorial …………………. 17

4. 9. Abordaje del diagnóstico con la familia …………………. 18

4. 10. Manejo del TEA …………………………………………... 18

4. 10. 1. Manejo del TEA ………………………………………….. 19

4. 10. 1. 1. Psicoterapia ……………………………………………….. 19

4. 11. Intervenciones mediadas por las familias ………………. 19

4. 12. Psicofarmacología ………………………………………… 20

4. 12. 1. Antipsicóticos …………………………………………….. 20

4. 12. 2. Estimulantes ………………………………………………. 20

4. 12. 3. No Estimulantes …………………………………………… 21

4. 12. 4. Inhibidores selectivos de recaptación de serotonina 21


(ISRS)
4. 12. 5. Nuevos agentes farmacológicos ………………………… 21
4. 13. Proceso de atención en salud en todas las edades … 21

4. 13. 1. Primer nivel de atención ……………………………… 22

4. 13. 1. 1. Historia clínica detallada ………………………… 22

4. 14. Pruebas estandarizadas del desarrollo infantil y TEA 23

4. 14. 1. AIEPI …………………………………………………… 23

4. 14. 2. M-CHAT-R ………………………………………………. 23

4. 14. 3. Norma del Desarrollo Infantil temprano ………………. 23

4. 14. 4. Instrumento de Vigilancia del Desarrollo Infantil 25


Temprano ……………………………………………
5. Conclusiones y recomendaciones ………………………… 26

5. 1. Conclusiones generales ……………………………… 26

5. 2. Recomendaciones ………………………………………… 26

6. Aporte científico y social de la investigación …………… 27

7. Bibliografía ………………………………………………… 28

ANEXOS……………………………………………………. 30
INDICE DE CUADROS

Cuadro 1. Signos de alarma de alteración del Desarrollo …………………………………..10

Cuadro 2. Signos de Alarma específicos para TEA…………………………………………12

Cuadro 3. Clasificación DSM -V-TR……………………………………………………….13

Cuadro 4. Niveles de Severidad del Trastorno del Espectro Autista…………………….….15


RESUMEN

La incidencia del Trastorno Espectro Autista se está incrementando ya que 1 de cada 100 niños
puede tener esta condición o Trastorno del Neurodesarrollo, si bien la etiología no está definida
las características según a cada nivel es variada o heterogénea se debe dar prioridad a la
detección e intervención temprana.

La detección de signos precoces de TEA en los centros de salud es primordial mediante el


seguimiento del desarrollo con el D.I.T., el conocimiento de los signos de alerta y el uso del
M-CHAT-R como instrumento de cribaje.

La detección temprana de TEA será importante para la intervención inmediata en los centros
de salud y la familia así se mejorará el pronóstico de los niños en su desarrollo integral.

Haciendo la detección precoz se hará la derivación al profesional competente para el


diagnóstico preciso, pero no se debe perder el tiempo mientras se haga la evaluación se debe
seguir interviniendo.

Palabras clave: Trastorno Espectro Autista, Detección Temprana.


ABSTRACT

The incidence of Autism Spectrum Disorder is increasing since 1 in 100 children may have this
condition or Neurodevelopmental Disorder, although the etiología is not defined, the
characteristics according to each level is varied or heterogeneous, priority should be given to
early detection and intervention.

The detection of early signs of ASD in health centers is paramount through developmental
monitoring with the D.I.T., knowledge of the warning signs and the use of the M-CHAT-R as
a screening tool.

Early detection of ASD will be important for immediate intervention in health centers and the
family to improve the prognosis of children in their overall development.

Early detection will lead to referral to the competent profesional for an accurate diagnosis, but
time should not be wasted while the evaluación is being done and intervention should continue.

Key words: Autism Spectrum Disorder, Early Detection.


Introducción

Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una afección del neurodesarrollo que se caracteriza
por presentar alteraciones en la comunicación y en las interacciones sociales, junto a otras
características, como comportamientos repetitivos, restringidos y estereotipados.

Se trata de un trastorno de alta prevalencia e incidencia, el cual ha sido subdiagnosticado en las


últimas décadas. Sin embargo, las herramientas de las que se dispone en la actualidad y la
investigación epidemiológica han hecho notar que este desorden es frecuente.

Los avances científicos en todas las áreas implicadas, han contribuido a un resultado más
optimista para las personas con trastorno del espectro autista (TEA). Estos avances han dado
lugar a nuevos métodos de detección temprana y abordaje más eficaces. La prevención implica
detectar a los niños pequeños en riesgo antes de que se presente el síndrome completo e
implementar intervenciones diseñadas para alterar el curso del desarrollo temprano del
comportamiento y del cerebro.

En el Marco del Modelo de Atención Integral del Desarrollo Infantil Temprano, se encuentran
distribuidos dentro de los establecimientos de Salud, los cuales cumplen un rol importante en
la detección temprana y la intervención oportuna y eficaz pues para la detección precoz se
iniciaría en un primer nivel que es la “vigilancia del desarrollo” por lo que se está utilizando el
D.I.T., en esta escala se identifica los rezagos en las diferentes áreas del desarrollo, en su
mayoría los niños menores de 3 años presentan rezagos graves en las áreas de comunicación y
lenguaje, socioemocional y cognitiva, donde se refiere al niño a estimulación, fisioterapia o
psicología, en una segunda puntuación de rezago grave.

1
1. Justificación

El autismo es un trastorno muy diverso por la variedad de “síntomas” y por los múltiples grados
de afectación que presentan los sujetos; aunque en todas las personas autistas se observan
alteraciones en las tres áreas del desarrollo, cada uno es completamente diferente a los demás
en cuanto al nivel de gravedad, por esta razón se ha establecido el concepto de “espectro
autista” (Vázquez, 2015, p.8).

Este trastorno puede ser visible en los niños a partir de antes de los 2 a 3 años de edad, esto no
significa que después de estas edades no se evidencia, en realidad si sucede y puede verse a las
6 o 7 años, lo cual empieza a afectar al niño en todas las áreas de su vida, y así mismo a todas
aquellas personas que lo rodean, ya que están involucrados en la evolución del niño sin importar
que tan buena o mala sea la misma.

Por todo esto será importante que en los centros de salud de nuestro país se pueda detectar lo
antes posible esta condición, los rezagos del desarrollo serán un primer momento fundamental
y a la vez los profesiones del área sean capaces de ver los signos de alarma precoces para luego
poder utilizar el MCHAT-R y si este puntuase como riesgo algo para TEA se haga lo referencia
inmediata al profesional o especialista para la evaluación y diagnóstico temprano.

Dentro del sistema de salud publico se conoce que lastimosamente la cita o consulta al
especialista no es inmediata por la demanda, por lo que esta evaluación podría tener su tiempo
pero ya con la detección temprana se puede iniciar la estimulación en las áreas de desarrollo
rezagadas y ganar tiempo con el niño.

Por eso la importancia de la detección temprana del AUTISMO, para que se pueda evaluar y
diagnosticar lo antes posible y así iniciar la intervención lo antes posible y el niño pueda tener
un mejor pronostico y desarrolle las diferentes capacidades en las diferentes áreas y sobre todo
la familia esté emocionalmente estable.

2
2. El problema a investigar

La prevalencia del TEA actualmente es alta se estima que en los últimos años este trastorno
ha incrementado, pero no se tiene una cifra estimada sino una media en la que se calcula que 1
de cada 100 niños tiene autismo. Por lo que es necesario la detección temprana lo que implica
la detección antes de los 4 años.

2.1. Descripción de la situación problemática

En los centros de salud se deja pasar muchos rezagos del desarrollo y no se les hace el
seguimiento pertinente en este caso tan importante para una detección precoz no solo del
Autismo sino también de otros trastornos del neuro desarrollo. Si fuese lo contrario la detección
seria lo antes posible siguiendo de la evaluación el diagnóstico y la intervención temprana
inmediata.

2.2. Delimitación del problema

La delimitación del problema se enmarca en la detección temprana del Trastorno espectro


Autismo, en los centros de salud de nuestro país contando con los conocimientos y
herramientas necesarias para la detección temprana puesto que actualmente la incidencia es
muy alta.

Los rasgos de TEA se pueden ver desde los 18 meses de edad del niño, por lo que esta detección
podría enmarcarse en este rango de edad desde los 18 meses hasta los 36 meses, y así tener un
diagnóstico lo antes posible.

2.3. Planteamiento del problema científico

El problema de la investigación la detección temprana del Trastorno Espectro Autismo en los


centros de salud de la ciudad de Oruro.

2.4. Definición del objeto de estudio

El objeto de estudio es la detección temprana del Trastorno Espectro Autismo en los centros
de salud de la ciudad de Oruro.

3
3. Objetivos

3.1 Objetivo general

Proponer herramientas de detección temprana y eficaz en el Trastorno Espectro Autismo en los


centros de salud de la ciudad de Oruro.

3.2 Objetivos específicos

• Proporcionar a los profesionales de la salud las herramientas para la detección temprana


del TEA
• Describir los diferentes rasgos del trastorno del espectro autista que puedan
manifestarse durante los primeros años de vida del niño.
• Revisar los criterios diagnósticos del TEA según el DSM-5 y el CIE-10.
• Relacionar las posibles causas de autismo según las diferentes teorías existentes.
• Concluir acerca de la importancia de la detección temprana del autismo en los niños,
posterior a la revisión documental.

4
4. Sustento teórico, debate y reflexión

4.1. Concepto del Trastorno Espectro Autismo:

El Trastorno del Espectro Autista (TEA), es un afección del neurodesarrollo que se caracteriza
por deficiencia social: - por ejemplo: no responden a su nombre, no tienen contacto visual, no
muestran interés-, deficiencia en la comunicación: -por ejemplo: no hablan, emiten sonidos
repetitivos (ecolalia)-, deficiencia en la comprensión del lenguaje: -no comprenden el lenguaje
hablado y no responden cuando se les habla, problemas en la entonación y control en la voz-,
deficiencia en la imaginación y conductas repetitivas: actividades repetitivas simples o rutinas
repetitivas elaboradas. (Manual DC:0-5)

Las trayectorias del desarrollo entre los bebés y niños pequeños con TEA presentan una gran
variabilidad individual. Los comportamientos relacionados con la comunicación social, así
como aquellos repetitivos o restrictivos, pueden evidenciarse desde el primer año de vida.
Algunos niños pequeños muestran una pérdida o regresión marcada en las habilidades sociales,
comunicativas y lingüísticas, mientras que otros muestran un patrón de aparición más gradual,
que puede estar marcado por un fracaso en la adquisición de habilidades sociales apropiadas
para su edad o por una desconexión gradual de la interacción social. (Manual DC:0-5)

La edad de inicio varía entre los 12 y los 36 meses. Sin embargo, los lactantes/niños pequeños
sin retrasos en el desarrollo tienden a ser diagnosticados más tarde en la vida, en la etapa
preescolar o más adelante, a medida que aumentan las exigencias de la interacción
social.(Manual DC:0-5)

4.2. Epidemiología

Se trata de un trastorno que en las últimas décadas ha sido subdiagnosticado, sin embargo,
actualmente se disponen de herramientas que han facilitado la detección en etapas más
tempranas y han puesto de manifiesto su alta prevalencia e incidencia. (Manual DC:0-5)

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2023), se estima que 1 de cada
100 niños en el mundo presenta autismo. Esta cifra representa un promedio general, dado que
la prevalencia puede variar significativamente entre diferentes estudios. Aun así, existen
investigaciones rigurosas que han reportado cifras considerablemente superiores.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC)


indican actualmente que 1 de cada 35 niños ha sido diagnosticado con autismo.

5
Además, se ha identificado que los varones tienen aproximadamente cuatro veces más
probabilidad de desarrollar TEA en comparación con las niñas. En consecuencia, se estima
que la prevalencia en niños es de 1 por cada 42, mientras que en niñas es de 1 por cada 189.

4.3. Etiología

El TEA es considerado como una condición poligénica y multifactorial en la que cambios o


variaciones genéticas de distintos tipos interactúan con factores ambientales, lo que resulta en
fenotipos específicos. Gaona (2024).

4.3.1. Factores Genéticos

Se han identificado alteraciones en más de un millar de genes, incluyendo aneuploidías,


variaciones en el número de copias (Copy Number Variations o CNV inserciones, deleciones
y mutaciones de un solo nucleótido (Single Nucleotide Variations o SNV). Los estudios de
genoma completo respaldan la hipótesis de que es necesario heredar entre 15 y 20 genes
(heterogeneidad genética) que actúan de forma sinérgica para manifestar el fenotipo autista.

Entre estos genes, algunos estarían presentes en todos los casos, mientras que otros variarían
según las combinaciones genéticas, lo que explicaría las diferencias familiares, la expresión
fenotípica y su gravedad..

4.3.2. Factores Ambientales

Diversos factores ambientales están relacionados con un aumento del riesgo de presentar TEA.
Aunque su presencia no implica directamente la aparición del trastorno, algunos de estos
factores son:

• Tener hermanos diagnosticados con TEA.

• Edad avanzada de los progenitores (mayores de 40 años) o una diferencia de edad significativa
entre ellos (superior a 10 años).

• Peso extremadamente bajo al nacer o niveles elevados y sostenidos de bilirrubina en neonatos.

• Amenaza de parto prematuro, infecciones del grupo TORCH (Toxoplasmosis, Rubéola,


Citomegalovirus, Herpes, Sífilis) durante los primeros meses de embarazo, exposición prenatal
al alcohol, cocaína, o a medicamentos como el ácido valproico y ciertos ansiolíticos o
antidepresivos empleados para tratar epilepsia o trastornos del ánimo.

6
4.4 Patogenia

La diversidad en los factores causales y la variabilidad en la expresión del TEA impiden


establecer un mecanismo patogénico único y aceptado universalmente. En algunos casos, se
observa una base neuroanatómica, con alteraciones en estructuras como el giro frontal inferior,
el cíngulo, la corteza órbito-frontal y la amígdala. Las funciones de estas estructuras se
muestran alteradas, manifestándose clínicamente como características no exclusivas del
autismo, pero sí demasiado frecuentes, como la alteración de la empatía, afectividad y
cognición inadecuadas, falta de reconocimiento en expresiones faciales, corporales y
emocionalidad de los otros, lo cual es fundamental para una comunicación y sociabilidad
funcional. (Amaral, 2008).

Desde una perspectiva neurobiológica, se plantea que existen alteraciones en la conectividad


cerebral, tanto en el plano funcional como estructural. A nivel histopatológico, en la corteza
cerebral del paciente afectado, se han encontrado disrupciones radiales y tangenciales en la
organización fundamental de las neuronas y de la glía. También se han identificado cambios
en la densidad de las células, diferente orientación de las dendritas, un espacio reducido y
diferente configuración de las microcolumnas de las neuronas, en ciertas partes del lóbulo
frontal. (Amaral 2008), y una disminución selectiva del número de neuronas en el cerebro
medio. Estos cambios perdurables en el neurodesarrollo llevan a conformar un modelo de
alteración conectiva, en el cual las funciones cerebrales presentan diferente grado de actividad.
Schumann (2006).

4.5. Comorbilidades vinculadas al Trastorno del Espectro Autista (TEA)

4.5.1. Epilepsia

Aunque la epilepsia afecta aproximadamente al 1% de la población general, su prevalencia en


individuos con TEA se sitúa entre un 20% y un 40%. Se han identificado dos momentos
críticos para el inicio de esta condición en personas autistas: el primero ocurre antes de los
cinco años y el segundo durante la adolescencia. Los principales factores que incrementan el
riesgo de convulsiones en esta población incluyen la discapacidad intelectual severa,
problemas motores, presencia de una etiología orgánica y antecedentes familiares de
epilepsia. Las crisis parciales complejas, especialmente aquellas que afectan los lóbulos
temporales, son las más comunes en este trastorno.

7
4.5.2. Alteraciones del Sueño

Los problemas relacionados con el sueño afectan entre el 44% y el 83% de los niños con
TEA. Las dificultades más habituales comprenden problemas para iniciar el sueño, sueño
interrumpido o inquieto, resistencia a dormir en su propia cama, múltiples despertares durante
la noche, despertar temprano y una reducción general del tiempo total de sueño. Otras
manifestaciones menos frecuentes incluyen sonambulismo, cefaleas matutinas, llanto
nocturno, apnea del sueño y pesadillas.

4.5.3. Salud Mental

En esta población pueden coexistir diversos trastornos psiquiátricos como depresión,


ansiedad, TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad), trastorno obsesivo-
compulsivo, cambios afectivos cíclicos, trastornos de la alimentación, Síndrome de Tourette
y trastornos psicóticos. El TDAH está presente en hasta el 50% de los casos diagnosticados
con TEA.

4.5.4. Patología Gastrointestinal

Las personas con autismo suelen presentar diversos trastornos gastrointestinales, entre los que
se destacan el dolor abdominal persistente, estreñimiento, diarrea prolongada, reflujo
gastroesofágico y vómitos frecuentes.

4.5.5. Problemas Odontológicos

En estos pacientes, las caries y otras infecciones dentales tienden a detectarse tardíamente,
debido a un umbral de dolor elevado o dificultades para acceder al odontólogo. Además, la
sensibilidad dental y la gingivitis están comúnmente relacionadas con la selectividad en la
alimentación.

4.5.6. Otras Dificultades Asociadas

[Link]. Aspectos ginecológicos: Hirsutismo, síndrome de ovario poliquístico, dismenorrea,


alteraciones del ciclo menstrual y acné, la percepción particular de la menstruación fisiológica
debe ser abordada desde el acompañamiento y apoyo dentro de los TEA. Losh y Piven (2010)

[Link]. Otorrinolaringología: Las infecciones son más frecuentes en niños con TEA y la
frecuencia aumenta cuanto mayor es la necesidad de apoyo del niño. Los trastornos del lenguaje
asociados a los TEA deben ser evaluados exhaustivamente para descartar la organicidad. Losh
y Piven (2010).

8
[Link]. Oftalmología: Las más frecuentes son estrabismo, dificultad con movimientos
oculares de búsqueda voluntaria y Nistagmus Optocinético., así como cualquier otra disfunción
oftalmológica que pueda explicar algún contacto visual alterado en la interacción del niño con
su entorno. Losh y Piven (2010)

[Link] Dermatología: Eccemas, lesiones de rascado o secundarias a comportamientos


autolesivos como mordiscos o pellizcos, así como cualquier comportamiento de rechazo
marcado asociado a contacto o texturas en particular debería ser analizado en el contexto de
una buena salud dermatológica. Losh y Piven (2010)

[Link]. Ortopedia y Traumatología: Secundarios a alteraciones de la marcha, alteraciones


posturales, pies planos, la escoliosis y cifosis, y alteraciones de la rotación en miembros
inferiores, destacando anomalías en la rotación del fémur y fracturas, hiperlaxitud. Losh y
Piven (2010)

[Link] Aspecto Nutricional: La selectividad alimentaria puede deberse a alergias,


intolerancias o rigidez en los hábitos alimenticios, lo que conlleva dietas desequilibradas. La
severidad del TEA también se asocia con una mayor incidencia de sobrepeso y obesidad.

4.6. Manifestaciones clínicas y signos característicos

Las personas con TEA tienen una presentación clínica diversa, por ejemplo, algunos evitan el
contacto social, otros pueden ser sociables e intrusivos, algunos evitan el contacto visual,
prefieren jugar solos, son inexpresivos o tienen expresiones faciales inapropiadas, no entienden
los límites en el espacio personal, evitan o rechazan el contacto físico. (NICE, 2011).

Otro rasgo distintivo en el TEA es la presencia de comportamientos e intereses inusuales.


Algunos ejemplos incluyen alinear objetos o juguetes, jugar repetitivamente de la misma
manera, interesarse particularmente por partes de los objetos, mostrar una marcada necesidad
de orden, molestarse ante cambios mínimos, desarrollar intereses muy intensos o repetitivos,
adherirse a rutinas rígidas, y realizar movimientos estereotipados o repetitivos.

Además, ciertos niños pueden manifestar conductas adicionales como hiperactividad,


impulsividad, agresividad hacia otros o hacia sí mismos, berrinches, reacciones emocionales
desproporcionadas. La capacidad intelectual también varía ampliamente: mientras algunos
presentan una discapacidad intelectual severa, otros poseen un coeficiente intelectual muy
superior al promedio.

9
Es importante realizar la evaluación del neurodesarrollo a los 9, 18 y 30 meses para todos los
niños y una evaluación más minuciosa para pesquisa de TEA a los 18 y 24 meses. (NICE,
2011)

Existen ciertos indicadores tempranos que permiten sospechar alteraciones en el desarrollo


(Cuadro 1), así como signos de alerta específicos que pueden ayudar a identificar posibles
casos de TEA en edad temprana (Cuadro 2).

Cuadro 1.

Signos de alarma de alteración del Desarrollo

EDAD SIGNOS DE ALARMA


6 meses No trata de agarrar cosas que están a su alcance, no mira
a la madre durante la lactancia
No demuestra afecto por quienes le cuidan
No reacciona ante los sonidos a su alrededor
Tiene dificultad para llevarse cosas a la boca
No emite sonidos de vocales (“a”, “e”, “o”)
No rota en ninguna dirección para darse vuelta
No se ríe ni hace sonidos de placer al ser estimulado por
sus cuidadores frecuentes
Se ve rígido y con los músculos tensos
Se ve sin fuerza como un muñeco de trapo
12 meses No gatea
No puede permanecer de pie con ayuda
No busca un objeto que se le esconde.
No dice palabras sencillas como “mamá” o “papá”
No aprende a usar gestos como saludar con la mano o
mover la cabeza
No señala cosas
Pierde habilidades que había adquirido
18 meses No señala cosas para mostrárselas a otras personas
No puede caminar solo
No sabe para qué sirven las cosas familiares
No imita lo que hacen las demás personas

10
No aprende nuevas palabras
No sabe por lo menos 6 palabras
No se da cuenta ni parece importarle si la persona que
le cuida se va a o regresa
Pierde habilidades que había adquirido
2 años No usa frases de dos palabras (por ejemplo: " chau
perro", “viene papá”)
No conoce el uso de objetos cotidianos (ej: un cepillo,
el teléfono, el tenedor, o la cuchara)
No imita acciones o palabras
No sigue instrucciones simples
Pierde el equilibrio con frecuencia
Pierde habilidades que había adquirido
3 Años Se cae mucho o tiene problemas para subir y bajar
escaleras
Babea mucho o no se le entiende cuando habla
No sabe utilizar juguetes sencillos (tableros de piezas
para encajar, rompecabezas sencillos, girar una manija)
No usa oraciones para hablar
No entiende instrucciones sencillas
No imita ni usa la imaginación en sus juegos
4 Años No salta en un solo pie
No muestra interés en los juegos interactivos o de
imaginación
Ignora a otros niños o no responde a las personas que
no son de la familia, rechaza vestirse, dificultades para
dormir o usar el baño
No puede relatar su cuento favorito
No sigue instrucciones de 3 acciones o comandos
No entiende lo que quieren decir “igual” y “diferente”
No usa correctamente las palabras “yo” y “tú”
No habla claro
Pierde habilidades que había adquirido

11
Nota: Fuente: Center for Disease Control and Prevention (CDC)

Cuadro 2.

Signos de Alarma específicos para TEA:

SIGNOS DE ALARMA
• No reacciona cuando la llaman por su nombre.
• No señala objetos para mostrar su interés
• No realiza juegos simbólicos
• Evita el contacto visual y prefiere estar solo
• Tiene dificultad para comprender los sentimientos de otras personas o para expresar
sus propios sentimientos
• Retrasos en el desarrollo del habla y el lenguaje
• Repite palabras o frases una y otra vez (ecolalia)
• Contesta cosas que no tienen que ver con las preguntas
• Le irritan los cambios mínimos
• Tiene intereses repetitivos o restringidos
• Reacciones inesperadas a estímulos sensoriales

4.7. Diagnóstico y clasificación

Los criterios diagnósticos utilizados para el TEA en bebés/niños pequeños son los mismos que
los utilizados para diagnosticar el TEA en niños más grandes, adolescentes y adultos. Sin
embargo, las manifestaciones específicas en el comportamiento de los síntomas socio
comunicativas son diferentes porque los lactantes/niños pequeños tienen habilidades socio
comunicativas y de relación interpersonal más limitadas. Manual DC.

Se cuenta con la clasificación CIE-10 (OMS) y/o DSM-V TR (American Psychiatric


Association) para estos trastornos.

4.7.1. Clasificación del CIE 10 para TEA

CIE 10: F84.0 Autismo en la niñez

CIE 10: F84.1 Autismo atípico

CIE 10: F84.2 Síndrome de Rett

12
CIE 10: F84.3 Otro trastorno desintegrativo de la infancia

CIE 10: F84.4 Trastorno hipercinético con trastorno hiperactivo asociado con retraso mental y
movimientos estereotipados

CIE 10: F84.5 Síndrome de Asperger

CIE 10: F84.8 Otros trastornos generalizados del desarrollo

CIE 10: F84.9 Trastorno generalizado del desarrollo sin especificación

4.7.2. Clasificación del DSM-V-TR para TEA

La última versión de la clasificación internacional de trastornos mentales más importantes, el


Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders-V (DSM-V-TR) reconoce estos
progresos e incluye el Autismo dentro de los trastornos del neurodesarrollo, alejándose de la
antigua conceptualización de Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD). El DSM V
también clasifica según Niveles de Severidad del Trastorno del Espectro Autista.

Cuadro 3

Clasificación DSM -V-TR

A Deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción


social en diversos contextos, manifestados por los siguientes
síntomas, actuales o pasados:
A.1 Déficit en la reciprocidad socioemocional:
Acercamiento social anormal.
Fracaso en la conversación normal en ambos sentidos.
Disminución en intereses, emociones o afectos compartidos.
Fracaso en iniciar o responder a interacciones sociales
A .2 Déficit en las conductas comunicativas no verbales utilizadas en la
interacción social:
Comunicación verbal y no verbal poco integrada.
Anormalidad en el contacto visual y del lenguaje corporal.
Deficiencias en la comprensión y el uso de gestos.
Falta total de expresión facial y de comunicación no verbal

13
A.3 Déficits en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de
relaciones:
Dificultad para ajustar el comportamiento a diversos contextos
sociales.
Dificultades para compartir el juego imaginativo o para hacer
amigos.
Ausencia de interés por las otras personas.
B Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o
actividades que se manifiestan en dos o más de los siguientes puntos,
actualmente o por los antecedentes (los ejemplos son ilustrativos,
pero no exhaustivos).
B.1 Movimientos motores, uso de objetos o habla estereotipada o
repetitiva:
Estereotipias motrices simples.
Alineación de juguetes.
Cambio de lugar de los objetos.
Ecolalia.
Frases idiosincráticas
B.2 Intereses muy restrictivos y fijos que son anormales en cuanto a su
intensidad y focos de interés se refiere, por ejemplo:
Fuerte vínculo o elevada preocupación hacia objetos inusuales.
Intereses excesivamente circunscritos y perseverantes
B.3 Intereses muy restrictivos y fijos que son anormales en cuanto a su
intensidad y focos de interés se refiere, por ejemplo:
Fuerte vínculo o elevada preocupación hacia objetos inusuales.
Intereses excesivamente circunscritos y perseverantes
B.4 Híper o hiporreactividad sensorial o interés sensorial inusual por
aspectos del entorno (como aparente indiferencia al dolor/calor/frío,
respuesta negativa a sonidos específicos o texturas, oler o tocar
excesivamente los objetos, fascinación por las luces o por dar vueltas
a los objetos).
C Los síntomas del autismo tienen que manifestarse en el periodo de
desarrollo temprano. No obstante, pueden no revelarse totalmente

14
hasta que las demandas sociales sobrepasan sus limitadas
capacidades. Estos síntomas pueden encontrarse enmascarados por
estrategias aprendidas en fases posteriores de la vida.
D Los síntomas causan deterioro clínico significativo en el área social,
laboral o en otras importantes para el funcionamiento habitual.
E Las alteraciones no se explican mejor por una discapacidad
intelectual o por un retraso global del desarrollo.

4.7.3. Niveles de Severidad del Trastorno del Espectro Autista.

Cuadro 4

Niveles de Severidad del Trastorno del Espectro Autista.

Nivel de severidad Comunicación social Intereses restringidos y


conducta repetitiva
Nivel 3 Mínima comunicación Marcada interferencia en la
Necesita ayuda muy social vida diaria por
notable inflexibilidad y
dificultades de cambio y
foco atención
Nivel 2 Marcado déficit con Interferencia frecuente
Necesita ayuda notable limitada iniciación o relacionada con la
respuestas reducidas o inflexibilidad y
atípicas dificultades del cambio de
foco
Nivel 1 Necesita ayuda Sin apoyo in situ, aunque Interferencia significativa
presenta alteraciones en, al menos, un contexto
significativas en el área de
la comunicación social
Síntomas Puede ser peculiar o No interferencia
subclínicos aislado, pero sin
interferencia
Fuente: American Psychiatric Association, 2014. (DSM5)

15
4.8. Trastornos del procesamiento sensorial del TEA

Estas alteraciones se diagnostican cuando bebés o niños pequeños muestran respuestas


conductuales que reflejan dificultades para regular la estimulación sensorial. Dichas respuestas
generan malestar o afectan negativamente su desempeño en las actividades cotidianas.

Estos trastornos sensoriales pueden persistir durante la infancia y la niñez temprana, y existe
evidencia de que se mantienen estables a lo largo del tiempo.

Numerosos estudios han demostrado que algunos bebés y niños pequeños presentan reacciones
sensoriales anómalas, significativas y disfuncionales, independientes de otros trastornos del
neurodesarrollo o psiquiátricos. Estas respuestas pueden manifestarse como:

• Hipersensibilidad: reacciones exageradas o intensas ante estímulos sensoriales, con una


latencia reducida, habituación más lenta y una recuperación prolongada.

• Hiposensibilidad: respuestas escasas, débiles o demoradas ante estímulos.

• Respuestas atípicas: conductas inusuales como explorar sensorialmente estímulos no


comunes (por ejemplo, lamer superficies u objetos).

Estas respuestas deben observarse en múltiples contextos (hogar, guardería, comunidad) y


pueden afectar uno o varios dominios sensoriales (táctil, auditivo, visual, vestibular, olfativo,
gustativo, propioceptivo o interoceptivo). La incapacidad para procesar o reaccionar a la
información sensorial de una manera adecuada para la edad se asocia con deterioros para él
bebe/niño pequeño y su familia. Baranek (2002)

Cabe resaltar que estos síntomas no deben ser atribuidos a otros trastornos mentales como
TDAH, ansiedad generalizada, trastorno por estrés postraumático o incluso el mismo TEA,
aunque pueden coexistir con ellos. No obstante, si ya se ha diagnosticado el Trastorno del
Espectro Autista, no es necesario emitir un diagnóstico separado de trastorno del procesamiento
sensorial

4.8.1. Trastorno de hipersensibilidad sensorial

Este trastorno se caracteriza por una tendencia constante a reaccionar de forma exagerada,
intensa o prolongada frente a estímulos sensoriales. Estas reacciones exceden lo esperable para
la edad y nivel de desarrollo del niño.

16
La hipersensibilidad ocurre en diversos ambientes (hogar, preescolar, comunidad) y puede
involucrar múltiples sistemas sensoriales (táctil, auditivo, visual, gustativo, olfativo, vestibular,
propioceptivo e interoceptivo). Aunque existen variaciones individuales en la sensibilidad, se
considera patológica cuando causa un nivel significativo de angustia o deterioro en el niño o
su familia. Los síntomas de hipersensibilidad sensorial observados no se explican mejor por
otro trastorno mental (por ejemplo, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad,
Trastorno de Ansiedad Generalizada, Trastorno del Espectro Autista [TEA] o Trastorno por
Estrés Postraumático [TEPT]), pero pueden coexistir con otros trastornos mentales. Baranek
(2002)

El criterio central del Trastorno de Hipersensibilidad Sensorial es un patrón constante y


persistente de reacciones exageradas, intensas o prolongadas a estímulos sensoriales que es
más grave, frecuente o duradero de lo que se observa típicamente en personas de la misma edad
y nivel de desarrollo. La hipersensibilidad sensorial se produce en más de un contexto (por
ejemplo, el hogar, la guardería/preescolar, entornos comunitarios) y puede afectar a uno o más
dominios sensoriales (por ejemplo, el tacto, el sonido, la visión, el gusto, el olfato, el
movimiento a través del espacio [sensación vestibular], el sentido de la posición de las
articulaciones o la presión sobre los músculos [sensación propioceptiva] y las sensaciones de
los órganos internos [intercepción]). Baranek (2002).

4.8.2. Trastorno de hiposensibilidad sensorial

Este trastorno se manifiesta como una respuesta débil, ausente o muy breve a estímulos
sensoriales, no acorde con las expectativas para la edad del niño.

La hiposensibilidad puede aparecer en más de un entorno (casa, guardería, comunidad) y


afectar distintos sentidos: táctil, visual, auditivo, gustativo, olfativo, vestibular, propioceptivo
e interoceptivo. Se diagnostica como trastorno cuando estas reacciones mínimas generan
malestar importante o comprometen el funcionamiento del niño y su entorno.

Dado que existen diferencias individuales en la sensibilidad sensorial, los comportamientos de


hiposensibilidad sensorial se definen como un trastorno cuando hay evidencia clara de que la
hiposensibilidad sensorial causa angustia significativa o genera un deterioro para el bebé/niño
pequeño o su familia. Los síntomas hiposensibilidad sensorial observados no se explican mejor
por otro trastorno mental (p. ej., trastorno por déficit de atención e hiperactividad [TDAH] de
tipo inatento, depresión, trastorno del espectro autista [TEA]), pero pueden producirse en forma

17
conjunta con otros trastornos mentales distintos del TEA. Miller, Anzalone, Lane, Cermak y
Osten (2007)

Por ejemplo, el bebé/niño pequeño puede no sentir dolor incluso cuando una caída le produce
sangrado o puede no notar un televisor encendido a un volumen muy alto. Miller, Anzalone,
Lane, Cermak y Osten (2007)

Al igual que en la hipersensibilidad, si el diagnóstico de TEA ya ha sido establecido, no se


requiere un diagnóstico adicional de trastorno del procesamiento sensorial.

4.9. Abordaje del diagnóstico con la familia

Cualquier diagnóstico de salud provoca un impacto, de variable intensidad, en el contexto


familiar, por lo que se ven obligados a adaptarse a la nueva situación. Primariamente, aparecen
las dudas, la incertidumbre en la búsqueda del diagnóstico, los desafíos durante el proceso
(logísticos, financieros, culturales o sociales, disponibilidad de servicios y estudios necesarios,
etc.), se suman a la carga emocional ya acumulada; y cuando llega el diagnóstico, suele venir
acompañado de frustración, desorden en las expectativas, culpas y cambios en algunos roles o
dinámicas familiares. Fernández y García (2019)

Se busca generar y promover un nivel óptimo de bienestar para el niño/a y su entorno familiar,
por lo que es necesario conseguir un ambiente familiar lo más saludable posible para crear las
mejores condiciones de cuidado. Fernández y García (2019)

Tras el diagnóstico, es esencial identificar variables que puedan representar factores de riesgo
a nivel individual, familiar o social, así como reconocer aquellos factores protectores que
puedan favorecer la mejora de la situación. Asimismo, se debe ayudar a las familias a
conectar con redes de apoyo disponibles en la comunidad.

La orientación y asesoramiento son claves para que las familias conozcan y elijan los
recursos que mejor se ajusten a sus necesidades y a su realidad familiar. No se trata de
acceder a todos los recursos posibles, ya que esto podría generar una sobrecarga de
información o acciones poco efectivas. Es común que el deseo de ofrecer lo mejor al niño se
confunda con la idea de acumular intervenciones, lo cual puede resultar contraproducente.

4.10. Manejo del TEA

El enfoque más efectivo es aquel que favorece el desarrollo de competencias sociales mediante
el fortalecimiento de diferentes habilidades, adaptando cada intervención a las características

18
del paciente. La detección temprana y la consecuente implementación de un programa de
intervención precoz continúa siendo la opción por excelencia, al relacionarse con una mejor
evolución clínica del niño. Ozonoff & Miller (2015).

Cualquier intervención debe incluir:

• Comienzo lo más temprano posible, incluso antes del diagnóstico definitivo, priorizando
acciones de rehabilitación mientras se continúa evaluando.

• Coordinación entre los padres, el entorno educativo (escuela, colegio, universidad) y el


profesional encargado.

• Conocimiento, por parte de padres y profesionales, de las dificultades propias del TEA para
aplicar estrategias específicas.

• Realización de la intervención en contextos naturales del niño, promoviendo su inclusión y


desarrollo.

• Intervenciones intensivas, frecuentes e integrales.

• Participación de un equipo multidisciplinario en todo momento.

4.10. 1. El manejo puede efectuarse en tres pilares:

[Link]. Psicoterapia.

• La terapia intensiva de comportamiento se refiere al análisis de comportamiento aplicado


(ACA, o applied behavior análisis [ABA]), la cual representa la única terapia convencional que
provee, mediante métodos basados en evidencia, una mejora marginal en los síntomas
nucleares del TEA. Ozonoff & Miller (2015).

• TEACCH y entrenamiento en respuestas pivote son técnicas que aportan herramientas


prácticas para estructurar actividades que promuevan el juego, el aprendizaje y la autonomía.

• Terapias específicas, como la terapia del lenguaje, ocupacional o de integración sensorial,


dirigidas a áreas concretas de dificultad.

4.11. Intervenciones mediadas por las familias

El modelo de intervención mediado por la familia ha mostrado gran eficacia en numerosos


países durante décadas. A diferencia del enfoque tradicional centrado en los profesionales, este
enfoque promueve la corresponsabilidad en el proceso terapéutico. El modelo mediado por las

19
familias busca compartir responsabilidades, hacerlos partícipes de las decisiones y toma de
objetivos terapéuticos, siendo éstos, elegidos y desarrollados de manera consensuada entre los
profesionales evaluadores y las familias; teniendo como resultado las evidentes mejoras
vinculares entre padres, cuidadores, tutores y niños/niñas con TEA, mayor respuesta a
interacciones familiares y una menor saturación en las necesidades progresivas de consultas en
centros asistenciales. Pierucci (2016).

En las primeras fases de evaluación comunitaria, se deben incluir acciones directas en la


dinámica familiar, ofreciendo formación básica a las familias y al niño respecto a sus
desafíos, con un acompañamiento cercano y constante. Esto implica asesorar a los padres
sobre la situación del niño, brindar estrategias específicas, realizar reevaluaciones y hacer un
seguimiento continuo hasta lograr una comprensión, mejora o diagnóstico definitivo.

4.12. Psicofarmacología.

Actualmente, no existe un tratamiento farmacológico que haya demostrado eficacia para los
síntomas principales del TEA. Los medicamentos se utilizan para manejar comorbilidades
específicas y deben ser indicados por un especialista según cada caso.

A citar:

4.12.1. Antipsicóticos

La risperidona y el aripiprazol están aprobados por la FDA para tratar problemas de conducta
e irritabilidad en niños con autismo mayores de cinco años. Ambos son antipsicóticos atípicos
y comparten efectos secundarios como aumento de peso, incremento del apetito, alteraciones
lipídicas, somnolencia y síntomas extrapiramidales. Por ello, se recomienda iniciar el
tratamiento con dosis bajas y aumentarlas gradualmente, además de evaluar parámetros
metabólicos (glucosa, hemoglobina glicosilada, perfil lipídico) y controlar el peso desde el
inicio. En el caso del aripiprazol, también es recomendable realizar un hemograma para
detectar posible neutropenia.

4.12.2. Estimulantes

El metilfenidato requiere seguimiento médico tras el inicio, al mes y a los tres meses,
incluyendo control de peso, talla, presión arterial, frecuencia cardíaca y, en algunos casos,
electrocardiograma, especialmente si hay antecedentes de enfermedades cardíacas.

20
4.12.3. No Estimulantes

La atomoxetina se utiliza cuando los estimulantes no resultan eficaces o generan efectos


secundarios indeseados.

4.12.4. Inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS)

Para la depresión infantil, la FDA ha aprobado el uso de fluoxetina a partir de los 8 años y
escitalopram entre los 12 y 17 años. En el tratamiento del TOC pediátrico, están autorizados
sertralina, fluoxetina, fluvoxamina y clomipramina, cada uno con diferentes edades mínimas.

4.12.5. Nuevos agentes farmacológicos

Se han explorado alternativas como la N-Acetilcisteína, memantina, D-cicloserina, naltrexona


y oxitocina, que han mostrado cierta mejoría en los síntomas del TEA, aunque aún no existen
guías clínicas que respalden formalmente su uso.

4.13. Proceso de atención en salud en todas las edades.

La atención al desarrollo infantil temprano es de suma importancia, ya que influye directamente


en el funcionamiento social de las personas. Un desarrollo adecuado contribuye de manera
decisiva a que el individuo sea funcional y productivo en su vida adulta. Por ello, todos los
niños deben ser evaluados y monitoreados antes de los cinco años, utilizando herramientas
validadas científicamente y con supervisión continua por parte de cuidadores y profesionales
del entorno.

Estas evaluaciones deben adaptarse al proceso evolutivo del niño, más allá de su edad
cronológica. Es fundamental observar su desarrollo en cada etapa, confirmando además que el
funcionamiento corporal no presenta alteraciones de origen orgánico.

El acompañamiento debe ser constante, tanto desde la familia como desde los profesionales,
con reevaluaciones periódicas conforme surjan nuevas necesidades. Esto es especialmente
relevante en la etapa escolar y universitaria, ya que estas fases pueden cambiar las demandas
terapéuticas.

En los casos más severos, el apoyo debe ser más frecuente, integral y centrado en la familia.

El TEA afecta a cada persona de manera distinta, lo que significa que las personas con TEA
tienen fortalezas y desafíos únicos y distintas necesidades de abordaje. Por lo tanto, los planes

21
terapéuticos más efectivos, generalmente incluyen varios profesionales y son adaptados a la
persona en su contexto vital y según su edad. Hyman (2020).

El enfoque multidisciplinario que incluye a la familia dentro del proceso de atención mejora
la evaluación y fortalece los tratamientos, permitiendo un seguimiento más completo. Este
enfoque permite obtener resultados más amplios y eficaces en diagnóstico, intervención y
derivaciones interdisciplinarias. Involucra a todos los especialistas necesarios según las áreas
comprometidas, y ha demostrado ser altamente efectivo en la primera infancia, donde el
impacto de una intervención precoz y basada en la neuroplasticidad es mayor.

La detección de retrasos en el neurodesarrollo o sospecha de TEA puede provenir de:

• Profesionales de salud comunitaria

• Familiares: padres, hermanos, abuelos, tíos, cuidadores

• Otros agentes: docentes, personal de guarderías, tutores

4.13.1. Primer nivel de atención

La evaluación inicia con:

[Link]. Historia clínica detallada

Anamnesis: antecedentes patológicos familiares, antecedentes patológicos personales, detalles


de los Hitos del Neurodesarrollo evolutivo en retrospectiva (según la edad en la que consulta).
Examen Físico: evaluación clínica general y específicamente del neurodesarrollo que incluyen
en la edad Pediátrica:

• Crecimiento: peso y talla

• Destrezas motoras

• Desarrollo socio afectivo

• Habilidades cognitivas y lingüísticas

• Reactividad y conductas apropiadas según el contexto y las situaciones

Las Evaluaciones del neurodesarrollo se realizan a los 9,18 y 30 meses y en busca de signos de
alarma para TEA a los 12 y 24 meses si persisten los signos tempranos. Ante signos persistentes
o indicadores claros de desvíos en el neurodesarrollo, se sugiere derivar al Pediatría (si aún no
ha sido evaluado) para mejor análisis de las conductas y desafíos. En este nivel de atención se

22
deberá incluir en forma oportuna una Evaluación por Oftalmología y Otorrinolaringología con
la finalidad de confirmar o descartar otro cuadro clínico, así también como fonoaudiología y
psicología. García (2006).

4.14. Pruebas estandarizadas del desarrollo infantil y TEA

Se recomienda complementar la evaluación clínica con herramientas específicas de despistaje


según la edad del niño, para decidir si es necesario referir a un especialista ante sospecha de
TEA.

4.14.1. AIEPI: Tanto el AIEPI como la Libreta de Salud del Niño y la Niña contienen pautas
de desarrollo y sugerencias de estimulación para las familias. Este registro debe actualizarse
durante cada consulta médica, ya que acompaña al niño desde su primer contacto con el sistema
de salud.

4.14.2. M-CHAT-R

Entorno a los 18 y 24 meses se debería ver los signos de alarma para el TEA, y realizar el
cribaje especifico con el M-CHAT-R. Un cuestionario con 20 ítems, donde se especifican 3
niveles de riesgo por e algoritmo de puntuación: para tos los ítems excepto el 2,5 y 12, la
respuesta “NO” indica riesgo de TEA; para los ítems 2,5 y 12 la respuesta “SI” indica riesgo
de TEA, entonces: Anexo 1

• Puntuación total entre 0 a 2, indica Bajo Riesgo

• Puntuación de 3 a 7, indica Riesgo Medio

• Puntuación total de 8 a 20, indica Riesgo alto

La herramienta permite realizar detecciones tempranas y activar intervenciones inmediatas,


junto con la derivación a neuropediatría o a profesionales capacitados en diagnóstico de TEA.

4.14.3 Norma del Desarrollo Infantil temprano

Valora las cinco áreas del desarrollo infantil: motricidad gruesa, motricidad fina,
socioemocional, comunicación y lenguaje y cognitivo.

Para mayor precisión en el proceso de valoración, se desarrollarán los conceptos de las cinco
áreas del desarrollo infantil.

a) La motricidad gruesa son las habilidades que se adquieren gradualmente usando los
músculos largos del cuerpo para coordinar movimientos y balance. Estos movimientos
23
incluyen locomoción, inclinación, balance, tono muscular, contracción y extensión de
músculos. Las habilidades de motricidad gruesa permiten a las niñas y niños controlar
músculos del cuello, brazos, parte alta del cuerpo, parte baja del cuerpo y piernas para poder
lograr mantener la cabeza firme, sentarse, gatear, ponerse de pie, caminar y correr . Guía para
los equipos locales (2012)

b) La motricidad fina está relacionada con las habilidades para llevar a cabo movimientos
coordinados, fi nos y precisos usando los músculos pequeños del cuerpo, como los de las manos
y dedos. Las habilidades motoras finas habilitan a las niñas y niños para sostener, alcanzar,
manipular y soltar objetos, y se pueden observar en acciones como agarrar objetos, enroscar,
ensartar, colorear, dibujar, cortar y abrochar. UNICEF (2013).

c) Socioemocional, esta área comprende varias habilidades sociales, autocontrol, control de


emociones, relaciones de confianza e interacciones sociales. Permite desarrollar
comportamientos social y culturalmente valorados, además de la expresión de emociones, y la
imagen de sí mismos. En el área del desarrollo emocional las niñas y niños pasan por etapas en
las que pasan de la total dependencia de otros a la independencia. Se hace evidente a través de
acciones como el llanto, la sonrisa social, formar lazos con otras personas, explorar su cuerpo
a través de sensaciones, identificar a su madre o cuidador principal, imitación, gestos, descubrir
relaciones Serie: Documentos Técnico Normativos 58consigo mismo, expresar enojo, estrés,
sensación de incomodidad, manifestar ansiedad ante lo desconocido, desarrollar independencia
motora, formar autocontrol emocional, aprender normas culturales de comportamiento (reglas,
controles, límites) necesarios para la interacción social. UNICEF (2013).

d) Comunicación y Lenguaje, hace referencia a las habilidades para comunicarse e interactuar


con otras personas, expresar ideas y sentimientos a través de un sistema organizado de señales,
sonidos, gestos y símbolos. En los dos primeros años de vida a través de las primeras palabras,
las señales y los gestos y posteriormente a través del lenguaje articulado etc. . Esta área se
expresa en acciones como: llorar, reaccionar a sonidos a través de movimientos corporales,
hacer sonidos guturales (aguu), hacer sonidos vocales (aa,ee,uu), hacer sonidos consonantes
(b,m,p), combinar sílabas (ta-ta, da-da), denominar objetos, acciones, usar expresiones faciales
para expresar deseos, entender y seguir instrucciones, expresarse a través de las palabras
creando frases, oraciones, relatos. Está relacionado con el desarrollo de las funciones
ejecutivas.

24
e) Cognitivo, se refiere a un proceso a través del cual las niñas y niños aprenden sobre sí
mismos y sobre el mundo a su alrededor, resolución de problemas que permiten el
conocimiento y la adaptación al medio ambiente físico y social. El desarrollo cognitivo en la
primera infancia depende del ambiente en el que niñas y niños crecen y la relación con quienes
los cuidan y se inicia a través de la percepción. Se puede observar su desarrollo cuando, niñas
y niños: identifican a la madre, a la familia, el conocimiento de objetos (presentes y ausentes),
el conocimiento de animales, la asociación de palabras, la comprensión de conceptos
abstractos, la anticipación de hechos, la exploración y la curiosidad por tener explicaciones,
etc. También está íntimamente relacionado con el desarrollo de las funciones ejecutivas.

4.14.4. Instrumento de Vigilancia del Desarrollo Infantil Temprano

La evaluación del desarrollo infantil se hace según dos rangos de edad: 1) de 0 a < de 12 meses
(Anexo N° 2) y 2) de 1 año a < 6 años (Anexo N° 3). Para cada rango de edad existe un
Instrumento de Vigilancia del Desarrollo Infantil Temprano. ADRA (2009).

✓ El registro del puntaje de la valoración del desarrollo infantil se realiza en el Instrumento de


Vigilancia y en la Tabla de Valoración Integral y Seguimiento a niñas y niños, según edad.

✓ Las cinco áreas del desarrollo infantil, se puntúan con 2 si cumple con el hito del desarrollo
y 0 si no cumple.

25
5. Conclusiones y recomendaciones

5.1. Conclusiones generales

La detección precoz es un reto en los centros de salud que se lograría si se formaría a los
profesionales en los signos de alarma y la toma del instrumento de cribaje M-CHAT-R, por lo
que la detección temprana beneficiaria al pronóstico del niño, mejorando su calidad de vida y
también al de la familia.

La intervención en los primeros años ayuda a mejorar las habilidades de comunicación social;
minimizar la gravedad de los síntomas; optimizar el desarrollo del niño, y mejorar el estrés y
el bienestar de los padres. Por consiguiente, la identificación temprana de los niños con autismo
es importante para prestar apoyo a las familias y facilitar el acceso a una educación y un
tratamiento adecuado.

Es un reto como profesionales en el ámbito de la atención temprana capacitarnos, formarnos,


especializarnos para la detección, evaluación e intervención temprana de los trastornos del
neuro desarrollo en este caso del TEA.

5.2. Recomendaciones

• Será importante actualizar los conocimientos del Autismo en los profesionales del
área de salud.
• Es importante conocer los rasgos precoces del Tea para la derivación inmediata al
profesional correspondiente.
• Se recomienda que, en las entidades de salud se realicen campañas informativas con
mayor frecuencia, sobre el autismo para que tanto los trabajadores de las mismas, como
los familiares o mujeres en estado de embarazo, conozcan más acerca de este trastorno.

26
6. Aporte científico y social de la investigación

El aporte de esta investigación es que se conozca más sobre el TEA y la importancia de la


detección temprana, por esta razón que tanto los profesionales de la salud como los padres o
cuidadores, deben conocer los rasgos o síntomas que presenta un niño autista para que al
detectarlos, puedan acudir a tiempo en busca de ayuda y darle inicio a la intervención, la cual
en algunas circunstancias puede verse afectada por la desinformación o diversos factores
emocionales y sociales dentro y fuera del núcleo familiar que retrasen el proceso. El uso de las
diferentes pruebas o instrumentos para la detección de rasgos de autismo que fueron
mencionados dentro del marco teórico ayudaran a identificar a mayor rango los síntomas, y el
nivel en el que se encuentra el niño para obtener una evaluación clínica con su respectivo
diagnóstico y así iniciar la intervención lo antes posible y mejorar el pronóstico del niño.

Desde el punto de vista científico, permite identificar de manera más precisa y rápida los signos
tempranos del autismo, lo que ayuda a entender mejor esta condición y a mejorar los métodos
de diagnóstico y tratamiento. Esto puede conducir a avances en la investigación sobre las
causas y el desarrollo del autismo.

En el aspecto social, esta investigación es fundamental porque facilita que los niños y niñas
con autismo puedan recibir apoyo y atención en etapas tempranas, lo que puede marcar una
gran diferencia en su desarrollo, aprendizaje y calidad de vida. Además, ayuda a reducir el
retraso en el diagnóstico, lo que a su vez puede disminuir el impacto emocional y económico
en las familias y en la comunidad.

27
7. Bibliografía

ADRA Perú. (2009). Guía de estimulación temprana para el facilitador.

Amaral, D. G., Schumann, C. M., & Nordahl, C. W. (2008). Neuroanatomy of autism. Trends
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Norma para la vigilancia del desarrollo infantil temprano. (s.f.). Ministerio de Salud.

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Pierucci, J. M. (2016). Técnicas de andamiaje de las madres utilizadas durante el juego en niños
pequeños con trastorno del espectro autista. Revista de discapacidades físicas y del desarrollo,
28(2), 217–235.

28
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Vázquez, M. A. (2015). Atención educativa de los alumnos con trastorno del espectro autista.
México.

29
ANEXO 1

MCHAT-R

30
ANEXO 2
INSTRUMENTO DE VIGILANCIA DEL DESARROLLO INFANTIL 0-12 MESES

31
ANEXO 3
INSTRUMENTO DE VIGILANCIA DEL DESARROLLO INFANTIL 1-6 AÑOS

32

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