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Cristo Viene, Preparate

El documento aborda el tema del arrebatamiento de la iglesia, enfatizando la promesa de Jesucristo de regresar por sus creyentes. Se presentan pasajes bíblicos que alientan a los fieles a mantener la esperanza en su retorno, así como la importancia de vivir en preparación para este evento. Además, se diferencia entre el arrebatamiento y la segunda venida de Cristo, destacando que el primero es un evento exclusivo para los creyentes.

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Cristo Viene, Preparate

El documento aborda el tema del arrebatamiento de la iglesia, enfatizando la promesa de Jesucristo de regresar por sus creyentes. Se presentan pasajes bíblicos que alientan a los fieles a mantener la esperanza en su retorno, así como la importancia de vivir en preparación para este evento. Además, se diferencia entre el arrebatamiento y la segunda venida de Cristo, destacando que el primero es un evento exclusivo para los creyentes.

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16 de Abril del 2005

Tema: El arrebatamiento
Tema Específico: Jesucristo viene por su iglesia, prepárate
Pasaje Bíblico: I Tesalonicenses 4; 13 al 18 y San Juan 1; 1-3

La venida del Señor


13
Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no
os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 14Si creemos que Jesús murió y
resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
15
Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos
quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16El Señor mismo,
con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo.
Entonces, los muertos en Cristo resucitarán primero. 17Luego nosotros, los que vivimos, los
que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir
al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 18Por tanto, alentaos los unos a los
otros con estas palabras.1

(1)“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi
Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy pues, a preparar
lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí
mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” (Juan 1:1-3)

Introducción

EL RAPTO O ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA

Una de las más nobles características humanas es la capacidad de tener esperanza a pesar
de los problemas cotidianos. Cuanto mayor es esta capacidad cuando se pone la esperanza
en algo que ocurrirá realmente, como lo es ser arrebatados para ir a la casa de nuestro Padre
celestial.
Después de su resurrección Jesucristo prometió que volvería por su iglesia. El creyente
puede tener la absoluta certeza de que se cumplirá esta promesa. La esperanza basada en
esta promesa puede capacitar al creyente para pasar cualquier prueba o problema. Estas
promesas no sólo tienen que ver con la realidad de su retorno. También nos enseñan a vivir
a la luz de estas promesas.

1Reina-Valera 1995—Edición de Estudio, (Estados Unidos de América: Sociedades


Bíblicas Unidas) 1998.

1
Los apóstoles y la iglesia de los primeros tres siglos esperaban, de todo corazón, que Cristo
regresara en la época de ellos, a buscar a su iglesia. La bendita esperanza que motiva a la
iglesia del primer siglo era la expectativa del inminente retorno de Cristo, esto es, la súbita
e inesperada llegada de Cristo en cualquier momento.
La pequeña iglesia de Tesalónica se inquieto porque alguien decía que el día señalado ya
había pasado y ellos habían sido dejados atrás. La respuesta del apóstol Pablo en dos
cartas, les lleno de esperanza y de coraje para compartir el evangelio con gran pasión, aun
pasando por pruebas y dificultades. Tuvo como fin el aclarar ciertas dudas que ellos tenían
con respecto a la doctrina cristiana. Por ejemplo:
a) ¿Que será de los nuestros que murieron?
c) ¿Hay algo mas allá después de esta existencia?
d) ¿Existe una resurrección final?
e) ¿Existe una recompensa para los justos y un castigo para los inicuos?
El apóstol se propone dar un mensaje de consolación a los cristianos haciéndoles saber lo
que les espera a los creyentes en Cristo Jesús. Creer que Cristo Jesús puede venir en
cualquier momento ha producido históricamente vidas santas en sociedades impías, una
iglesia evangelística y con visión misionera.
Por doquier, millares de personas se preocupan por este hecho solemne, y están persuadidos
de que algo grave debe acontecer pronto; aunque burladores y escarnecedores de los
últimos tiempos repitan: -"¿Dónde está su prometido advenimiento? ¡Pues desde que
durmieron los padres, todas las cosas continúan como han sido desde el principio de la
creación!", y que el siervo malo diga: -"¡Mi Señor se tarda!" (Mateo 24:48). Sin embargo,
"El que ha de venir vendrá, y no tardará" (Hebreos 10:37); "por tanto, estad vosotros
también preparados; porque a la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá" (Mateo
24:44).

Estamos seguros de que existe, entre los que son del Señor, una creciente convicción
basada en la Palabra de Dios de que Cristo volverá pronto para arrebatar a su Esposa
querida (o sea, a todas las almas redimidas por Su preciosa sangre), e introducirla en la
"casa del Padre", donde muchas moradas hay.

1.-Que es el Rapto o Arrebatamiento,

El término "rapto" es una expresión de la palabra griega Rapio (que significa arrebato,
desaparición). Poco antes del fin del mundo, Cristo retornará en el aire y se llevará con él a todas
las personas - vivas y muertas - que hayan confiado en Cristo como su Salvador. Estos serán los

1.1Es algo nuevo? arrebatar personas al cielo, no es nada nuevo. Enoc, Elías y
Jesucristo.

1.2 Cual es el propósito? (Llevarnos a la casa del Padre y librarnos de la ira que
habrá de venir)

1.3 Cuando y como sucederá (La final Trompeta, boda judía)

2.-Que pasa cuando morimos.

2
2.1 La muerte del Pecador

2.2 La muerte del creyente (Salmo 116-15, estimada es a los ojos de Jehová, la
muerte de sus santos)

Esta establecido para los hombres que mueran una sola vez y después de eso, el Juicio,
debemos salvarnos en vida, después ya no hay esperanza.

3.- Y cuando sucederá el arrebatamiento?

Si hay una pregunta que parece surgir más que cualquier otra en estos días es ésta: "¿Cree
usted que la venida del Señor está cerca?" Durante casi 1970 años de nuestra era, los
creyentes han estado anhelando aquel día bendito cuando sonará la trompeta de Dios, el
arcángel dará un grito y el Señor Jesucristo vendrá a reclamar a los suyos. Ahora, cuando el
mundo ha entrado a un nuevo milenio, es inevitable que los cristianos se pregunten,
"¿Cuánto más falta, Señor?"

Muchos están buscando en el horizonte señales que indiquen que su venida está cerca. Sin
embargo, a pesar de la presencia de condiciones globales que dicen que estamos entrando
en la era de los últimos días, la Biblia enseña que no podemos conocer el momento preciso
de su venida, será como Ladrón en la noche, será como el relámpago que se muestra de
oriente a occidente.

Jesús y los últimos escritores del Nuevo Testamento advertían repetidamente que no
podemos conocer el tiempo de su venida. Mateo 24:36 dice, "Pero el día y la hora nadie
sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre." El rapto, o "arrebatamiento," de
la iglesia (1 Ts. 4:16-17) precederá a la Segunda Venida. Si el Rapto es inminente (y las
Escrituras ciertamente sugieren que es así), entonces ocurrirá repentinamente. Es mucho
más sabio estar despiertos y alertas respecto de los tiempos y estar ocupados en la obra de
Dios de evangelizar al mundo (Ver Hechos 1:6-8). Es así como su iglesia puede cumplir
mejor su deseo: "Negociad entre tanto que vengo" (Lc. 19:13).
Pero de algo podemos estar seguros, que Dios nos librara de la hora de la prueba, de la ira
venidera.
1Tes 5: 9
Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro
Señor Jesucristo.
Romanos 5: 9
Luego, siendo ya justificados por su sangre, cuánto más por medio de él seremos salvos de
la ira.
1 Tes 1: 10
...y para esperar de los cielos a su Hijo, a quien resucitó de entre los muertos, a Jesús, quien
nos libra de la ira venidera.
Esta debe ser una esperanza concreta para el creyente. No debemos dejar a nadie que nos
mueva con temores y debemos estar más con nuestros corazones a la espera del Señor
Jesucristo que a la espera de las señales del fin.
Mi esperanza debe estar depositada en Jesucristo.

3
Efesios 5: 29-30
Porque nadie aborreció jamás a su propio cuerpo; {Lit., carne} más bien, lo sustenta y lo
cuida, tal como Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. {Algunos mss.
antiguos tienen . . . cuerpo de su carne y de sus huesos.}
No podríamos ni siquiera suponer que el Señor derramará su ira sobre la iglesia, porque
esto sería como derramarla sobre El mismo, pues somos Su cuerpo. Al decir Su pueblo
decimos que es "El pueblo adquirido por Dios" (1 Pedro 2: 9). El precio para adquirir ese
pueblo fue lo más elevado que se podía pagar: la sangre de Jesucristo. Entonces ¿cómo
podría Dios destruir algo de tan elevado y preciado costo? Quedémonos tranquilos ya que
el período de las tribulaciones no va a ser vivido por nosotros, los que hemos confesado con
nuestra boca que Jesús es el Señor y creído en nuestro corazón que Dios le levantó de los
muertos (Romanos 10: 9,10); porque dice la Palabra que somos "salvos". Salvos, entre otras
cosas, de la "ira venidera".

4.- Que pasará con los que estemos vivos en el arrebatamiento

1 Corintios 15:
51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos, pero todos seremos transformados
52 en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final. Porque sonará la
trompeta, y los muertos serán resucitados sin corrupción; y nosotros seremos
transformados.
53 Porque es necesario que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y que esto mortal
sea vestido de inmortalidad.

6. El Arrebatamiento y La Aparición Gloriosa no son El Mismo Suceso

Existe una tendencia en el pensamiento cristiano de creer que el arrebatamiento de la


Iglesia es el mismo suceso de la venida gloriosa de Cristo con sus santos.
Cuando escudriñamos en detalle estos eventos espirituales, resulta imposible igualar estos
catorce sucesos con los versículos sobre el arrebatamiento y traslado (incluso la
resurrección de creyentes muertos y vivos de la edad de la iglesia) con la venida de Cristo
en poder y gran gloria para establecer Su reino terrenal. ¡ Se trata obviamente de dos
sucesos separados! Aunque algunos cristianos disienten respecto de la duración del período
entre ambos sucesos, todo concuerda en señalar que son experiencias distintas.

Al comparar el arrebatamiento con la aparición gloriosa, notamos claras diferencias entre


los dos sucesos. En el arrebatamiento, Cristo no viene a la tierra con poder y los santos
ángeles como prometiera, sino que viene en el aire, lo que es definido como 'en las nubes'
(1 Tesalonicenses 4:16-17). Tampoco establece Su reino terrenal pues reúne a Su cuerpo en
la casa de Su Padre que esta en los cielos. El no se encarga del anticristo ni ata a Satanás,
tampoco destruye a los reyes de la tierra reunidos en Jerusalén para oponérsele, como es
claro que si lo hace en su aparición gloriosa, siete años después del arrebatamiento de la
Iglesia. Cristo en el arrebatamiento, no viene a la tierra, sino que llama a ''los muertos en
Cristo y a la Iglesia que vive a 'ir arriba' donde se unen unos con otros en las nubes y,
luego, proceden a reunirse con El en el aire. Luego, Jesucristo los lleva a vivir con él en la
casa del Padre, tal como prometió.

Entendamos entonces, estos dos sucesos como la dos etapas de su segunda venida,
separadas ambas por la tribulación la cual con certeza no vivirá la Iglesia de Dios.

4
No hallamos contradictorio entender la Segunda Venida como un solo hecho en dos fases.
Esos dos episodios, el arrebatamiento y la aparición gloriosa, son tan diferentes que es
imposible combinarlos. Uno abarca Su venida por Su iglesia; el otro corresponde a Su
aparición en poder y juicio a la tierra.
Primero, El Raptará a Su Iglesia, que ciertamente no es toda la Segunda Venida sino tan
solo la primera etapa importante. La segunda fase es aquella en que El es reconocido como
"El Rey de reyes y Señor de Señores", después de los 7 años de la tribulación.
Las diferentes actividades que figuran en el gráfico, demuestran claramente que no
podemos combinar en un solo suceso las dos venidas de Cristo: una vez por Su cuerpo y, la
segunda con gran poder y gloria al mundo.
El estudio bíblico del arrebatamiento y la aparición gloriosa junto con el examen de sus
ubicaciones en el gráfico, nos obligan a concluir que no se refieren a un mismo
acontecimiento. Mientras que en la Escritura predomina relatos referidos a la aparición
gloriosa, o sea el momento en que Cristo viene en poder y gran gloria para establecer, por
mil años, Su reino en esta tierra, también la Biblia describe Su Venida en el aire por la
Iglesia.

El arrebatamiento y la aparición gloriosa no son idénticos y no pueden ocurrir


simultáneamente sin torcer violentamente varios pasajes bíblicos.
El arrebatamiento es solamente para los creyentes (ver 1 Tesalonicenses 4: 14,17). El
aclarar que 'si creemos que Jesús murió y se levantó de nuevo' se refiere, evidentemente, a
aquellos que han aceptado el Evangelio "que Cristo murió por nuestros pecados, conforme
a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras"
(1 Corintios 15:3-4). El arrebatamiento es para aquellos que lo hemos confesado como
Señor de nuestras vidas y creemos que Dios le levantó de los muertos ( Rom 10:9)
Cristo no viene por las " meras buenas personas ". El arrebatará solamente a aquellos que
son de El por creer en El, habiéndolo aceptado como su Señor y Salvador.

Conclusión
¿QUIERE USTED ESTAR SEGURO DE IR EN EL ARREBATAMIENTO Y POSEER
LA VIDA ETERNA?
A. Arrepiéntase de sus pecados.
Jesús dijo: "... os digo; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente" (Lucas 13:3).
"... que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento"
(Hechos 26:20...por las obras dignas se conoce el verdadero arrepentimiento.)
B. Deposite su confianza totalmente en el Señor Jesucristo.
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquél que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).
"Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los
hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).
C. Reciba a Cristo por la fe, como su único Señor y Salvador.
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre les dió potestad de ser
hechos hijos de Dios" (Juan 1:12).
D. Testifique a otros de su fe en Cristo Jesús.

Que Dios les bendiga y les guarde, hermano Israel Acosta Acebedo.

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