TOXICOCINETICA
El arsénico puede considerarse un constituyente normal del organismo ya que la
ingestión diaria total de seres humanos sin exposición industrial suele ser de unos
900 µg. La mayoría se ingiere con los alimentos y el agua. La carga corporal
normal en adultos es de unos 20 mg.
Absorción. El arsénico presente en el aire ambiente es, fundamentalmente, óxido
arsénico trivalente. Su paso a las vías aéreas y posterior absorción pulmonar
depende tanto del tamaño de la partícula como de su forma química. Las finas
partículas absorbidas son captadas por leucocitos, células del sistema
reticuloendotelial e hígado, que actúan como barreras protectoras. Por vía
digestiva, las partículas de mayor tamaño son menos tóxicas porque se eliminan
por las heces antes de disolverse. Las sales de arsenito, al ser más solubles en
agua, se absorben mejor que el óxido. En general, los arsenicales inorgánicos
pentavalentes se absorben mejor que los trivalentes, probablemente porque
reaccionan menos con el contenido intestinal y la mucosa. Los arsenicales
orgánicos trivalentes se absorben poco, mientras que los pentavalentes lo hacen
en grado variable. Los organoarsenicales naturales, en cambio, se absorben
totalmente. El arsénico también se puede absorber por la piel. Una vez absorbido,
el arsénico se transporta unido a proteínas plasmáticas e inicialmente difunde a
órganos y tejidos vascularizados, como es el caso del hígado y riñón.
Posteriormente, se produce una redistribución hacia el pulmón, pared intestinal y
bazo, uniéndose a grupos sulfhidrilo de las proteínas tisulares. También puede
sustituir al fósforo en el hueso, donde permanece años. El arsénico puede
atravesar la placenta y ocasionar daño fetal; sin embargo, sólo pequeñas
cantidades atraviesan la barrera hematoencefálica, y su entrada es irreversible ya
que los quelantes son incapaces de extraerlo fuera del tejido neural. El arsénico
tiene predilección por la piel (dada la abundancia de queratinas, proteínas ricas en
grupos sulfidrilo) y se excreta por descamación epitelial y por el sudor,
especialmente durante períodos de sudoración profusa. También se concentra en
las uñas y el pelo, por lo que constituyen muestras de interés analítico cuando el
análisis en orina es negativo.
La excreción del arsénico absorbido y no retenido ocurre principalmente por vía
renal de forma bastante rápida. Los compuestos inorgánicos ingeridos tienen una
vida media de unas 10 h, excretándose entre un 50 y un 80 % en unos 3 días, de
manera que de 3 a 4 semanas después de una intoxicación aguda el análisis de
orina es negativo.