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Régimen Aduanero
RA · SÉPTIMO CUATRIMESTRE
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Índice
Presentación 4
Objetivos 5
Programa 6
Agenda 8
Bibliografía 8
Glosario 9
Mapa conceptual 22
Módulos
› Módulo 1 23
› Módulo 2 56
› Módulo 3 112
› Módulo 4 172
› Módulo 5 186
› Módulo 6 301
Importante
Paso a paso, iremos develando todos y cada uno de los secretos y misterios vinculados al
tráfico internacional de mercaderías.
Desde tiempos prehistóricos, el hombre y el grupo o tribu a que pertenece están ligados
a un territorio propio que excluye a otros individuos o grupos. Durante mucho tiempo, el
grupo armado fue un instrumento adecuado para defender el territorio de la llegada de
intrusos. Pero los pueblos más avanzados entendieron las ventajas del comercio, de la
relación con otros pueblos, y levantaron las barreras militares para permitir la entrada de
otras gentes que traían productos nuevos y apetecibles.
En nuestro país, la Aduana es una de las instituciones más antiguas; su comienzo se re-
monta a los tiempos de la conquista y colonización española. El primer registro oficial
que se conserva de una operación data del 1 de junio de 1586 y corresponde al ingreso de
mercaderías introducidas por la nave “Nuestra Señora del Rosario”, procedente de Santos
(Brasil), propiedad de Don Alfonso Vera.
En el transcurso de nuestra materia, analizaremos los pasos o etapas que atraviesan las
mercaderías en su secuencia operativa (arribo, descarga, traslado, trasbordo, destina-
ción, libramiento, embarque, etc.), resaltando los derechos y obligaciones de los sujetos
que intervienen en dicho proceso (importadores, exportadores, Transportistas, Agentes
de Transportes, Despachantes de Aduana, etc.), detallando las restricciones directas e
indirectas que establece el Estado en defensa de sus intereses (Derechos a la Importa-
ción-Exportación, Prohibiciones, etc.) y desarrollando en profundidad los distintos des-
tinos que desde un punto de vista aduanero puede darse a la mercadería (A consumo,
Temporaria, En tránsito, ... etc.).
A través de historias y casos reales analizaremos las consecuencias que traen apareja-
das las transgresiones a las obligaciones impuestas por la ley. Veremos casos concretos
de contrabando, tentativa, encubrimiento de contrabando, e infracciones aduaneras, en
cada una de sus modalidades, poniendo a su disposición la jurisprudencia de los casos
judiciales más resonantes en la historia del Comercio Exterior Argentino.
De todos modos, dentro del comercio exterior mundial, Argentina representa tan solo
el 0,48 %.
Como podrá apreciar, queda mucho por hacer en materia de Comercio Exterior en la Re-
pública Argentina, y, así como se necesita de capital y tecnología para producir productos
internacionalmente competitivos, también se necesita de profesionales altamente capa-
citados que posibiliten el tráfico internacional de manera fluida y eficiente, para lo cual
el conocimiento de la materia aduanera es indispensable.
Multimedia
Objetivos
› Identificar los conceptos y principios básicos que regulan la importación y exporta-
ción de mercaderías, con el fin de realizar una adecuada toma de decisiones en mate-
ria aduanera.
Programa
MÓDULO 1: NORMAS LEGALES y NOCIONES FUNDAMENTALES
MÓDULO 2: IMPORTACIÓN
MÓDULO 4: PROHIBICIONES
Agenda
Porcentaje estimativo por módulo según la cantidad y complejidad de contenidos y ac-
tividades:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
MÓDULO 1 MÓDULO 2 MÓDULO 3 M4 MÓDULO 5 MÓDULO 6
Bibliografía
Básica
Complementaria
Glosario
A
ADMISION TEMPORAL. Régimen de aduana por el cual se permite el ingreso dentro del
territorio aduanero de un país, con suspensión de los derechos y tasas a la importación,
de mercaderías importadas con un propósito definido y destinadas a ser reexportadas,
ya sea en su estado originario o como resultado de determinadas transformaciones o re-
paraciones dentro de un plazo preestablecido en la normativa que regula este régimen.
(Ver DESTINACIONES SUSPENSIVAS).
AFORO. Evaluación de una mercadería por la autoridad aduaneras a los fines del pago de
los derechos de aduana.
AGIO y DESAGIO. Se entiende por “agio” la diferencia entre el valor nominal y el valor
real del cambio en un mercado, o bien entre dos mercados, documentos mercantiles,
títulos valor o mercancía dada. En caso de la moneda, se entiende por “agio” la presión
que una moneda buena hace sobre otra inferior, de modo que es la mayor apreciación
de una moneda con relación a otra y se manifiesta, a favor de una moneda buena, con la
prima que se paga por encima del valor nominal de ella. La disminución correlativa en el
valor de las otras monedas o clases de dinero, con las que se paga a las más favorecidas,
se llama “desagio”.
ALTA MAR o MAR LIBRE. Es el vasto espacio marítimo situado fuera del mar territorial,
es decir, de la franja de agua marina que se halla bajo la soberanía del Estado costero.
ANGARIA. Prestación forzosa del servicio de un buque para las necesidades bélicas, im-
puestas a ciudadanos y a extranjeros enemigos o neutrales, en tiempo de guerra y aun
en la paz.
ARANCEL. Es un impuesto o derecho de aduana, que se cobra sobre una mercancía cuan-
do ésta se importa o exporta.
ÁREA ADUANERA. Es la parte del territorio político limitada por la línea aduanera, o
sea, la extensión territorial en la cual, para que tenga acceso la mercancía procedente del
exterior y también para franquear la salida a las del país, se hacen efectivos los preceptos
de la legislación específica aduanera y, cuando procede, los derechos o impuestos del
arancel o tarifa, que es consecuencia natural de aquella legislación.
AUTOSEGURO. Es aquella situación en que una persona, sea física o jurídica, soporta con
su propio patrimonio las consecuencias que se pueden derivar de los posibles siniestros
en su giro comercial o industrial, es decir, sin recurrir a la intervención de ninguna enti-
dad aseguradora.
AUXILIARES DEL SERVICIO ADUANERO. También auxiliares del comercio; son perso-
nas de existencia visible o ideal, conocidas como agentes de comercio exterior, para ges-
tionar en nombre y por cuenta de un tercero las registraciones y los trámites de introduc-
ción y extracción de mercadería ante el organismo fiscalizador. Es importante advertir
que al ser estos el nexo entre el importador o exportador y los organismos de contralor,
dada la importancia que posee la labor que desarrollan, deben estar previamente ha-
bilitados por la Aduana, por lo cual se les exige aprobar un examen de idoneidad en la
materia.
BARRERA COMERCIAL. Son aquellos obstáculos impuestos a nivel nacional que limitan
el libre intercambio a fin de proteger la economía, tales como: tarifas, cuotas, depósitos
por importación, etc.
BENEFICIO. Diferencia existente entre los gastos ocasionados por la producción y venta
de los bienes y servicios y los ingresos obtenidos por la empresa que los lanza al mercado.
BIEN ECONÓMICO. Objeto que se estima apto para la satisfacción de una necesidad hu-
mana, que se haya disponible para este propósito en cantidades limitadas con relación a
las necesidades humanas.
BOOM. Vocablo que indica prosperidad, demanda de mercadería y una corriente rápida
y acentuada hacia la elevación de precios.
BUENA FE. Principio básico que se debe regir en la celebración de todos los contratos
comerciales, y que obliga a las partes a actuar, entre sí, con toda la honestidad, no in-
terpretando arbitraria ni maliciosamente el sentido recto de los términos pactados, no
limitando y exagerando los efectos que naturalmente se derivan de la propia naturaleza
de dicho términos o casos previstos.
CABOTAJE. Navegación o tráfico que hacen los buques entre los puertos de su nación sin
perder de vista la costa, o sea, siguiendo derrota de cabo a cabo. La legislación marítima
y la aduanera de cada país suelen alterar sus límites en el concepto administrativo, pero
sin modificar, por lo común, su concepto técnico.
CAMBIO MONETARIO INTERNACIONAL. Operación bancaria que tiene por objeto com-
prar o vender una moneda estipulada sobre un efecto comercial, pagadero en el extran-
jero, y donde se tiene deudas que pagar, créditos que cobrar o con cuyo efecto se quiere
especular.
CARGA. Se denomina así a aquellas mercaderías que son objeto de transporte median-
te el pago de un precio. También se puede denominar carga a las mercaderías que un
buque, un avión u otro tipo de vehículo transportador, tiene en su bodega o depósito en
un momento dado. También cabe entender por tal al tonelaje de la carga que un buque
puede transportar en sus bodegas.
CARGADOR O USUARIO. Se entiende por tal a la persona física o jurídica que entrega
una o más cargas a un transportador o transportista.
CONSIGNATARIO. Persona designada por el expedidor del producto para que se haga
cargo de él y la entregue al importador; el consignatario y el importador podrán ser la
misma persona física o ideal, si así lo determina el remitente de la misma.
DIVISA. Medio de pago internacional representado por una moneda extranjera emer-
gente de los créditos que un país tiene contra otro por el suministro de mercancías, capi-
tales o servicios, o por las autorizaciones que éste le haya conferido para efectuar pagos
girando temporariamente en descubierto.
ENCLAVES. Territorios que no forman parte del área política de un país, y que por conve-
niencia de administración se incorporan al sistema aduanero de éste. Los enclaves pue-
den, por consiguiente, ser exclusiones o exclaves de otros países o áreas políticas inde-
pendientes.
EXCLAVES. Son aquellas partes del área política de un país administradas, por conven-
ción, como parte del sistema aduanero de otro Estado.
EXPORTACIÓN. Desde un punto de vista comercial, se entiende por tal la salida de una
mercancía de un territorio aduanero, ya sea en forma temporal o definitiva.
FACTURA PRO FORMA. Documento comercial auxiliar, emitido por el vendedor o expor-
tador, en el cual anticipa al importador, con la mayor exactitud posible, las informaciones
que posteriormente estarán contenidas en la factura comercial definitiva.
FLETE. Precio pagado por el transporte de mercancía, destinándose a esta última con la
denominación de carga .
F.O.B. Del inglés “free on board”. Significa, en las relaciones entre fletante y fletador, que
los gastos de embarque corren por cuenta del segundo, y que el transportador entregará
la carga en el puerto al costado del buque.
FRANQUICIA. Libertad y exención que se concede a una persona para no pagar derechos
por la internación o exportación de mercadería o por el aprovechamiento de algún ser-
vicio público.
JURISDICCIÓN ADUANERA. Porción del territorio aduanero dentro del cual las merca-
derías están sujetas a la vigilancia y reglamentación aduanera. Ella comprende no sólo
los puertos u otros lugares donde están situadas las aduanas, sino también el radio de
vigilancia costera o terrestre hasta donde se extiende esa jurisdicción. El área o territo-
rio aduanero se confunde generalmente con el territorio político, siendo la jurisdicción
aduanera el lugar o recinto concreto donde se cumplen las formalidades de índole aran-
celaria de otro tipo.
LÍNEAS DE CRÉDITOS. Se refiere a los créditos que los bancos ponen a disposición del
usuario para determinados fines.
MERCADO. En el lenguaje común se entiende por mercado un lugar –que puede ser una
plaza o un edificio– donde se venden y se compran determinados bienes y se contratan
algunos servicios, con intervención o no de intermediarios, por tanto el mercado es un
elemento necesario de toda organización económica fundada en la división del trabajo
MERCOSUR. Mercado común de América del Sur. Agrupación regional formada por Ar-
gentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. El día 26 de marzo de 1991, en la ciudad de Asunción
del Paraguay, se firma el “Tratado de Asunción” para la constitución de un Mercado Co-
mún entre estos países.
MONOPOLIO. Es aquella situación en que los empresarios, con prescindencia de las con-
diciones del mercado, pueden variar a voluntad el precio de determinado bien o la can-
tidad total ofrecida.
PAÍS DE ORIGEN. Por tal se entiende, si se trata de productos naturales, allí donde son
producidos, y si de manufacturas, el lugar donde se ha efectuado la transformación para
darles la condición con que son introducidas en el país importador.
PÓLIZA DE SEGURO. Documento en que constan las condiciones estipuladas entre ase-
gurador y asegurado con respecto al contrato de seguro. Las primas aplicables se calculan
en función del tiempo de vigencia de los contratos, del valor asegurado, más las de los
riesgos propios de la carga y de los riesgos corridos durante su manipuleo y transporte.
PRECIO. Estimación que se hace de una mercancía en términos de otra, respecto al valor
que cada una individualmente representa.
PRODUCCIÓN. Trabajo realizado para satisfacer las necesidades de otras personas me-
diante el cambio.
RETORSIÓN. Hay retorsión cuando un Estado aplica a otro Estado la misma restricción
o prohibición que éste, en uso de un derecho, ha aplicado en detrimento de los intereses
de aquél.
RONDA URUGUAY. La última de las grandes negociaciones celebrada bajo los auspicios
del GATT con el fin de liberalizar el comercio mundial de bienes y de servicios. Se inició
en Punta del Este (Uruguay) en 1986 y se concluyó en Marraquech en 1995. Fue mucho
más ambiciosa que sus antecesoras (Ronda Dillon, Ronda Kennedy, Ronda Tokio), puesto
que superó con creces el objetivo tradicional y primordial del desmantelamiento aran-
celario y procuró, por otra parte, una mayor integración de los países en desarrollo en el
sistema comercial multilateral. Dio nacimiento a la OMC.
SAARC. South Asian Association for Regional Cooperation. Agrupación regional formada
por todos los países de Asia meridional.
TASA. Derecho que percibe el Estado como persona soberana, por servicios o prestacio-
nes especiales o individualizables, de carácter jurídico-administrativo, organizados con
fines colectivos, y que paga el usuario a su solicitud. (Tasa de Estadísticas, Tasa de Com-
probación, Tasa de Almacenaje, Tasa de Servicios Extraordinarios, etc.)
W-Z
› Entender el origen e historia de los cuerpos jurídicos que regularon el quehacer adua-
nero argentino, analizando su evolución, comprendiendo los motivos que incidieron
en el dictado del actual Código Aduanero, cuáles fueron sus principales fuentes inter-
nas e internacionales, y analizando la estructura adoptada, a efectos de comprender
el punto de vista e intención de los legisladores al momento del dictado del cuerpo
jurídico que actualmente regula la importación y exportación de mercaderías en
nuestro país.
› Tomar los primeros contactos con la realidad del Comercio Exterior Mundial y Nacio-
nal, con análisis de casos reales y concretos que permitan vivenciar el objeto de estu-
dio, permitiendo adquirir las habilidades necesarias para un adecuado desempeño
profesional.
Contenidos
En éste módulo comenzamos a transitar el apasionante camino que nos conducirá al co-
nocimiento pleno de los aspectos aduanero que regulan el Comercio Exterior Argentino.
Luego, veremos como se ha dividido el territorio nacional a los fines aduaneros, precisan-
do conceptos fundamentales para comprender la materia.
Principios Constitucionales.
En nuestra Constitución Nacional encontramos los siguientes artículos que regulan as-
pectos vinculados al guehacer aduanero:
“El Gobierno federal provee a los gastos de la Nación con los fondos del Tesoro Nacional formado
del producto de derechos de importación y exportación, ...”
Se establece que una de las fuentes de los fondos del Tesoro Nacional, es el producto
de los derechos de importación y exportación, y resultan de competencia exclusiva del
Gobierno Nacional.
“En todo el Territorio de la Nación no habrá más aduanas que las nacionales, en las cuales regirán
las tarifas que sancione el Congreso.”
“En el Interior de la República es libre de derechos la circulación de los efectos de producción o fabri-
cación nacional, así como la de los géneros y mercancías de todas clases, despachadas en las adua-
nas exteriores.”
“Los artículos de producción o fabricación nacional o extranjera, así como los ganados de toda es-
pecie, que pasen por el territorio de una provincia a otra, serán libres de los derechos llamados de
tránsito ...; y ningún otro derecho podrá imponérseles en adelante, cualquiera que sea su denomi-
nación, por el hecho de transitar el territorio.”
“Los buques destinados de una provincia a otra, no serán obligados a entrar, anclar y pagar de-
rechos por causa de tránsito, sin que en ningún caso puedan concederse preferencias a un puerto
respecto a otro, por medio de leyes o reglamentos de comercio.”
“La navegación de los ríos interiores de la Nación es libre, para todas las banderas, con sujeción
únicamente a los reglamentos que dicte la autoridad nacional.”
“Corresponde al Congreso:
1. Legislar en materia aduanera establecer los derechos de importación y exportación, los cuales,
así como las avaluaciones sobre las que recaigan, serán uniformes en toda la Nación. ...
10. Reglamentar la libre navegación de los ríos interiores, habilitar los puertos que considere con-
venientes, y crear o suprimir aduanas. ...
El Congreso Nacional delegó (Ley 22.415–Artículos 664 y 755) al Poder Ejecutivo, la fa-
cultad constitucional expresa de establecer y/o modificar los derechos de Importación y
Exportación.
13. Reglar el comercio con las naciones extranjeras, y de las provincias entre sí. ...”
“Las Provincias no ejercen el poder no delegado a la Nación. No pueden celebrar tratados parciales
de carácter político; ni expedir leyes sobre comercio, o navegación interior o exterior; ni establecer
aduanas provinciales; ...”.
A esos elementos esenciales debemos agregar un cuarto que es que una ley establezca la
autarquía del ente (en el caso, la ley ya citada).
La A.N.A. tenía personalidad ya que era una persona jurídica de carácter público con de-
rechos y obligaciones y su representante legal era el Administrador Nacional de Adua-
nas, podía actuar por si misma, en nombre propio. Este elemento es similar al de cual-
quier otra persona jurídica, por ejemplo una S.A., una sociedad civil, etc., pero con una
característica que marca una profundo diferencia ya que es de carácter público con fines
y funciones públicas.
A través del Decreto citado se dispuso la Fusión de la A.N.A. con la D.G.I. atento el carácter
recaudatorio de las mismas para un mayor control y racionalización de costos. Ambos
organismos formaron la Administración Federal de Ingresos Públicos (A.F.I.P.), la que
funciona como una entidad autárquica en el ámbito del Ministerio de Economía y Obras
y Servicios Públicos, asumiendo los derechos y obligaciones de las entidades que se fu-
sionaron.
A través del Decreto de necesidad y urgencia, Nro. 618/97, el Presidente de la Nación, san-
cionó la organización y competencia de la Administración Federal de Ingresos Públicos.
El art. 1 del Decreto 618/97, dispone que a partir de su vigencia quedan disueltas la Admi-
nistración Nacional de Aduanas y la Dirección General Impositiva, siendo reemplazadas
por la A.F.I.P. la que ejercerá todas las funciones que les fueran asignadas por la ley 11.683,
Dec. 507/93 ratificado por la ley 24.447, ley 22.091 (ley de autarquía de la Aduana) y la ley
22.415 (Código Aduanero) las que mantienen su vigencia siempre y cuando no se opon-
gan a las disposiciones del citado decreto.
En el art. 2 se establece que la A.F.I.P. actuará como entidad autárquica en el orden admi-
nistrativo y bajo la superintendencia general y control de legalidad que ejercerá sobre
ella el Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos (Secretaria de Hacienda).
Su patrimonio estará constituido por todos los bienes que le asigne el Estado nacional, y
por aquellos que le sean transmitidos o adquiridos por cualquier causa jurídica quedán-
dole afectados íntegramente los bienes propios o cedidos en uso de la Aduana y D.G.I..
La fiscalización de la A.F.I.P. se rige por las disposiciones de la ley 24.156, norma que regu-
la los sistemas de control del sector público nacional.
El Código Aduanero (C.A.), tiene por finalidad regular todos los institutos que confor-
man el ordenamiento aduanero de base. Fue puesto en vigencia por la Ley Nº 22.415 (B.O.
23/3/81) y reglamentado por el Decreto 1001/82 y sus modificaciones.
Antecedentes Históricos
El Código Aduanero se ha redactado en cumplimiento de la misión de elaborar un cuerpo
de normas organizado, armónico y moderno que regule en forma sistemática la mate-
ria aduanera, encomendado a una Comisión Redactora por resoluciones Nros. 599176 y
695/77 de la Secretaría de Estado de Hacienda.
En consecuencia, el código tiene por objeto regular todos los institutos que conforman el
ordenamiento aduanero de base. Con este alcance y a nivel legal sustituye las ya centena-
rias Ordenanzas de Aduana (ley NO 810 con sus 1.079 artículos) y la denominada Ley de
Aduana, en su texto actual (que cuenta con más de 212 artículos), que resulta del último
ordenamiento efectuado en 1962 y las numerosas modificaciones que se le introdujeron
hasta la fecha. A éstas deben sumarse muchas leyes no incorporadas a la Ley de Aduana
(entre ellas se destacan las leyes 16.686, 17.198, 17.255, 17.412, 17.325, 17.347, 17.352, 18.714,
18.718, 19.184, 19.442, 20.441, 21.838 y decretos leyes Nros. 6.660/63 y 6.692/63).
Cabe afirmar que la legislación aduanera nacional nace como un verdadero sistema ju-
rídico con la sanción el 16 de agosto de 1866 de las primeras Ordenanzas de Aduana (ley
181), elaboradas por don Cristóbal Aguirre.
Diez años después, una comisión presidida por el propio Aguirre propuso algunas mo-
dificaciones, referidas principalmente a la regulación del tránsito terrestre con destino a
Chile, Bolivia, Paraguay y Brasil. Ello determinó el dictado de la ley 810, que sancionó el
30 de septiembre de 1876 las nuevas Ordenanzas de Aduana. El solo hecho de que gran
parte de sus disposiciones continúen en vigencia hoy en día pone de manifiesto el gran
mérito de ese primer cuerpo jurídico aduanero nacional.
No obstante, es menester advertir que las Ordenanzas de Aduana, como no. podía ser de
otro modo, tuvieron en cuenta el comercio exterior tal como se desarrollaba hace más
de cien años y que en la actualidad la situación contemplada por el legislador ha variado
sustancialmente. En el plano operativo, cabe recordar que el tráfico aéreo era entonces
inexistente. A pesar de que existían ya los buques a vapor, la mayoría del tráfico marítimo
y fluvial se efectuaba aún con buques a vela y en alguna medida por esa razón el puerto
de Buenos Aires carecía de muelles. No pudo considerarse la velocidad del tráfico actual,
la utilización generalizada de contenedores, la creación de buques con diseños especia-
les: portabarcazas (lash), portacontenedores, tanques, graneleros, etc.
En el plano tributario, en esa época los derechos de aduana tenían por fin esencial la re-
caudación de rentas, que constituían el principal recurso del Tesoro Nacional. En conse-
cuencia, la legislación no consideró la aplicación de tributos a la importación y a la expor-
tación como un instrumento orientador de la política económica. No pudo contemplar
El citado ordenamiento no definió el sentido que para del derecho aduanero tiene el vo-
cablo “mercadería”, objeto sobre el cual el servicio aduanero debe ejercer el control a la
entrada y a la salida del territorio aduanero. Tampoco precisó la significación de las pala-
bras “importación” y “exportación”.
Por otra parte, el análisis de su articulado pone de manifiesto que gran cantidad de
sus disposiciones tiene naturaleza reglamentaria. Este defecto, si bien pudo en cierto
sentido hallar justificación al tiempo de su sanción, hoy en día resulta inconciliable
con las frecuentes adaptaciones que en la aplicación de la ley imponen los cambios del
mundo económico contemporáneo y la rapidez con que deben dictarse los reglamen-
tos pertinentes.
De tal modo, se fueron agregando a las Ordenanzas de Aduana, en forma marginal, una
serie ininterrumpida de leyes que, al responder a necesidades circunstanciales e inspi-
rarse en principios y filosofías económicas distintas, determinaron la creación y coexis-
tencia de una gran cantidad de pequeños sistemas o cuerpos legales dispersos y carentes
de todo sentido orgánico. Precisar tan solo cuáles de las disposiciones de las Ordenanzas
De todas formas, esta agrupación bajo los denominados textos ordenados de la Ley de
Aduana tuvo una aspiración limitada, es decir, la de constituir la recopilación de una par-
te de la legislación aduanera vigente, por lo que no pudo salvar las incongruencias exis-
tentes entre las normas así ordenadas.
Así, por ejemplo, en Europa continental países como Suiza (Ley federal sobre aduanas,
de 1925, reformada en 1 972), Bélgica (Código de Aduanas, que agrupó antiguas leyes ‑de
1822, 1832. 1843, 1846, etc.‑), España (Ordenanzas de Aduanas de 1924, texto actualiza-
do en 1947), Francia (Código de Aduanas de 1948. con importantes reformas posteriores,
especialmente en 1963, 1965, 1968 y 1971) e Italia (Texto único de las disposiciones legis-
lativas en materia aduanera, de 1973) presentan cuerpos legales de base antigua, con in-
corporación de sucesivas reformas de importancia. En Alemania regía una nueva ley de
aduana desde 1961.
La legislación anglosajona (Gran Bretaña ‑Customs and Excise Act de 1952, modificada en
1979‑ y Estados Unidos de Norteamérica ‑U.C.R. Customs Regulations y Tariff Act de 1930
y las enmiendas de 1970), por razones de idiosincrasia es de tipo acumulativo.
No obstante, cabe advertir que con la creación del Mercado Común entre varios países
de Europa explica por qué el progreso del derecho aduanero nacional en cada uno de los
países integrantes de la Comunidad se ha detenido en alguna medida para alimentarse
a través de los esfuerzos comunitarios. En efecto, los reglamentos y las directivas comuni-
tarias abarcan progresivamente los principales sectores de la legislación aduanera (valor
y origen de la mercadería, conducción en aduana de la mercadería, territorio aduanero,
régimen de circulación en el tránsito comunitario, regímenes suspensivos de derechos,
franquicias para los viajeros, etc.).
América del Sur, al igual que Europa continental, contaba en general con legislaciones
básicas viejas, remozadas parcialmente Así ocurre en Bolivia (Ley Orgánica de Aduanas),
La necesidad de lograr una armonización de las legislaciones aduaneras entre los países
determinó la elaboración de tres convenciones internacionales de fecha 15 de diciembre
de 1950; una atinente a la Nomenclatura Arancelaria, otra sobre el valor en aduana de
la mercadería y una tercera que crea un organismo internacional especializado en cues-
tiones aduaneras: el Consejo de Cooperación Aduanera, con sede en la ciudad de Bru-
selas. Es en el ámbito de este organismo en donde se han volcado con mayor fuerza y
resultados muy satisfactorios las acciones para dotar al derecho aduanero de contornos
precisos, aclarándose el significado de términos y perfilándose los diversos institutos y
regímenes que lo conforman.
Este organismo prestigioso, que cuenta actualmente con ochenta y ocho Estados miem-
bros, entre los cuales figura nuestro país (ley NO 17.587), ha realizado y publicado desde
su creación un conjunto de estudios (Estudios comparados de los métodos aduaneros)
y ha elaborado una serie de Convenciones, Recomendaciones y Resoluciones, debién-
dose destacar por su importancia la Convención concerniente a la armonización y sim-
plificación de los regímenes aduaneros (Convención de Kyoto ‑de fecha 18 de mayo de
1973‑‑‑según se la denomina usualmente) con sus anexos incorporados.
La Comisión Redactora tuvo en cuenta para la elaboración del proyecto de Código Adua-
nero los antecedentes nacionales y extranjeros precedentemente mencionados. Entre
estos últimos, cabe destacar la obra del Consejo de Cooperación Aduanera, en especial la
citada Convención internacional para la armonización y simplificación de los regímenes
aduaneros, con sus numerosos anexos incorporados o proyectados para su incorporación.
1.3.1.- Estructura
La estructura del Código Aduanero comprende un Título Preliminar y 16 Secciones:
Título Preliminar
Cap. I – Ámbito Espacial (Arts. 1 a 8)
Cap. II – Importación y Exportación (Art .9)
Cap. III – Mercadería (Arts. 10 a 16)
Sección I – Sujetos
Servicio aduanero (Arts. 17 a 35)
Auxiliares del comercio y del servicio aduanero (Arts. 36 a 90)
Importadores y exportadores (Arts. 91 a 108)
Otros sujetos (Arts. 109 a 111)
Sección IV – Exportación
Destinaciones de exportación (Arts. 321 a 396)
Salida de la mercadería (Arts. 397 a 409)
Ámbito de Aplicación.
El artículo 1º del Código Aduanero define el ámbito de aplicación del mismo, establecien-
do que sus disposiciones rigen en todo el territorio de la Nación, así como también en los
enclaves constituidos a su favor.
Los enclaves son ámbitos sometidos a la soberanía de otro estado, los cuales en vir-
tud de un acuerdo internacional, se permite la aplicación de la legislación aduanera
nacional.
Los enclaves son ámbitos sometidos a la soberanía de otro estado, los cuales en virtud de
un acuerdo internacional, se permite la aplicación de la legislación aduanera nacional.
Concepto.
Por ejemplo en nuestro país existe un Territorio Aduanero General, que es el que cubre el
territorio continental; un Territorio Aduanero Especial o Área Aduanera Especial, que se
limita a la Isla Grande de Tierra del Fuego.
Pero también un territorio aduanero puede estar constituido por varios países, como por
ejemplo los países que integran la Comunidad Económica Europea (C.E.E.). En virtud del
acuerdo de Roma de 1958 conforman un único territorio aduanero en el cual rige un ré-
gimen arancelario y de prohibiciones único para todos los países integrantes de la C.E.E.
Tipos
El Código Aduanero en el artículo 2º inciso 2º lo define como “... aquel en el cual es aplica-
ble el sistema general arancelario y de prohibiciones de carácter económico a las impor-
taciones y a las exportaciones.”
En la actualidad sólo existe un área aduanera especial que está constituida por la Isla
Grande de Tierra del Fuego, según lo dispuso la Ley 19.640 (B.O. 16/05/72).
Por otra parte la Ley 17.094 en el artículo 1º dispone que “la soberanía de la Nación Argentina
se extiende al mar adyacente a su territorio hasta una distancia de doscientas millas marinas, me-
didas desde la línea de las más bajas mareas, salvo en los casos de los golfos de San Matías, Nuevo y
San Jorge, en que se medirán desde la línea que se une los cabos que forman su boca”.
Por convenciones internacionales, se ha admitido que los estados dispongan de una lí-
nea imaginaria a cierta distancia de sus costas y que ello se tome como límite de las fron-
teras marítimas de cada país; ese ámbito se denomina mar territorial.
Los ríos internacionales, que son aquellos ríos contiguos o divisorios, también se encuen-
tran excluidos del concepto de territorio aduanero.
b) Zona Franca
La zona franca es una porción del territorio nacional que queda excluido del régimen
aduanero vigente, y eximido del cumplimiento de gravámenes y restricciones de todo
tipo existentes al comercio del territorio nacional.
Estas áreas francas deben ser establecidas por ley. Son objeto de regulación por parte del
Código Aduanero en la Sección VII, Capítulo II que abarca los artículos 590 a 599 y por la
Ley Nº 24.331, y será desarrollada en el punto 1.5 de la presente unidad.
c) Los exclaves
El Código Aduanero en el artículo 4 punto 2º define a los exclaves como “... el ámbito some-
tido a la soberanía de la Nación Argentina, en el cual, en virtud de un convenio internacional, se
permite la aplicación de la legislación aduanera de otro estado”.
El artículo 2º de la Ley 17.094 establece que “la soberanía de la Nación Argentina se ex-
tiende asimismo al lecho del mar y al subsuelo de las zonas submarinas adyacentes a su
territorio hasta una profundidad de doscientos metros o más allá de este límite, hasta
donde la profundidad de las aguas suprayacentes permita la explotación de los recursos
naturales de dichas zonas.” aa 2
A los fines del correcto desarrollo de las tareas de control, se dividido el Territorio Adua-
nero en las siguientes zonas:
Zona Primaria
Es aquella parte del territorio aduanero habilitada para la ejecución de operaciones
aduaneras o afectadas al control de las mismas. En ellas rigen normas especiales para la
circulación de personas y el movimiento y disposición de mercadería (Art. 5to. C.A.).
Zona Secundaria
La zona secundaria aduanera es el territorio aduanero, excluido la zona primaria (Art. 6to.
C.A.).
› En las fronteras terrestres del territorio aduanero, entre el límite de éste y una línea
interna paralela trazada a una distancia de 100 Kms.
Artículo 9:
1. Importación es la introducción de cualquier mercadería a un territorio aduanero.
2. Exportación es la extracción de cualquier mercadería de un territorio aduanero.
Se trata de un simple hecho jurídico que, como tal, puede ser producido por la naturaleza
(por ejemplo: mercadería que arriba como consecuencia de un naufragio) o por el hom-
bre y en éste último caso, se un acto lícito (por ejemplo, la mercadería que es liberada a
plaza luego del control aduanero) o ilícito (por ejemplo: la mercadería introducida de
contrabando).
1.4.3.- Mercadería
Concepto.
El Código Aduanero en el artículo 10 define “mercadería” como: “...todo objeto que fuere
susceptible de ser importado o exportado”. Este concepto incluye todo objeto apto para ser
trasladado físicamente, sea susceptible de apreciación económica o no.
En consecuencia, comprende a los bienes materiales o tangibles, pero también a los in-
materiales, caso de la energía eléctrica que se exporta a Bolivia.
El concepto de mercadería se complementa con el art. 11 del mismo cuerpo legal: es mer-
cadería si está contemplada y tiene una Nomenclatura en el Sistema Armonizado.
Todo lo que se importe o exporte está sujeto al control aduanero. Por lo tanto cualquier
cosa puede ser susceptible de imposición en las operaciones de importación o exporta-
ción o directamente someterse a determinados regímenes de prohibiciones, de acuerdo
al criterio del legislador, los cuales obedecen a múltiples factores como ser económicos,
políticos, de orden público, morales, sanitarios, etc..
Mediante ley 25.063, se modificó en forma aislada el art. 10 del Código Aduanero con el
siguiente agregado:
aa 3
Introducción
Los puertos libres o zonas francas, fueron apareciendo sobre las líneas tradicionales de
las rutas de comercio. Italia fue el primer país que estableció tal institución. El primer
puerto franco que se conoce, fue el de Livorno en el año 1547, pudiendo mencionarse
asimismo los puertos francos de Génova (1593), Nápoles (1633), Venecia (1661), Marsella
(1669), Gibraltar (1706) y otros, sin perjuicio de que muchos autores remontan el origen
de la institución a las colonias fenicias.
Las Zonas Francas son áreas del territorio perfectamente deslindadas, generalmente
próximas a un puerto, aeropuerto o zona limítrofe, amparadas por la presunción de ex-
traterritorialidad aduanera; esto es, un lugar en el cual las mercaderías ingresan y per-
manecen sin que estén obligadas a cancelar los tributos al comercio exterior y, en algu-
nos casos también se las exime del resto de los impuestos nacionales y provinciales. Las
ventas desde la zona franca al Territorio Aduanero General, es decir al resto del país, son
consideradas a todos los efectos importaciones del país y las ventas desde el Territorio
Aduanero General a la Zona Franca exportaciones.
Las Zonas Francas, como instrumentos de política aduanera, utilizados dentro del con-
texto de la política económica internacional, han sufrido diversas acepciones vinculadas
con los fines que sucesivamente, a través del tiempo, fueron tenidos en cuenta para su
instalación. Por esto, no han sido un problema exclusivamente de reducción o elimina-
ción de aranceles y derechos, sino que implican, una serie de modificaciones económicas
que tocan temas que en su conjunto componen la orientación de la política económica
de un país.
Las Zonas Francas surgen generalmente como medio para contrarrestar los inconvenien-
tes creados por la barreras tarifarias y no tarifarías al comercio exterior, para agilizar el
intercambio y facilitar la expansión de industrias de exportación, que utilizan intensiva-
mente materias primas, tecnología y equipamiento importados. Fueron creándose para
satisfacer distintas necesidades y objetivos en cada país. Las principales razones de su
creación han sido: aprovechar un enclave geográfico, generar comercio y divisas, promo-
ver el empleo, captar inversión y tecnología extranjeras.
Entre las principales ventajas que la creación de Zonas Francas otorga al comercio y a la
producción caben mencionarse: mejoras operativas, reducción de formalidades y trámi-
tes comerciales, facilidad en los accesos, disminución en los costos de seguro y de manejo
de stocks, ventajas financieras por el diferimiento del pago de aranceles hasta el ingreso
al territorio, ventajas para muestreo, inspección y organización de carga en lotes meno-
res, transferencia de tecnología y mayor demanda de empleo. Las mismas, al constituirse
en un ámbito donde se concentra una gran actividad económica, pueden dar origen a
economías de escala en la producción de determinados bienes y servicios.
Es decir, que en las Zonas Francas se crea un ambiente económico que facilita y promueve
la inversión de capitales orientados al comercio internacional, generando condiciones de
competitividad para potenciales exportadores.
Las Zonas Francas no constituyen parte del Territorio Aduanero General ni Especial. En-
tendiéndose como Territorio Aduanero, todo el ámbito terrestre, acuático y aéreo some-
tido a la Soberanía de la Nación Argentina, así como también los enclaves constituidos
a su favor, en donde se aplica un mismo sistema arancelario y prohibiciones de carácter
económico a las importaciones y exportaciones.
En los artículos Nº 594 a 597 se enuncian y precisan los fines y funciones que pueden per-
serguirse al establecerse áreas francas. En las mismas, la mercadería puede ser objeto de
almacenamiento, comercialización, utilización y consumo, así como también de trans-
formación, elaboración, combinación, mezcla, reparación o cualquier otro perfecciona-
miento o beneficio.
El Código Aduanero reconoce, entonces la existencia de tres tipos básicos de áreas fran-
cas: de almacenamiento; comerciales e industriales, sin perjuicio de admitir la combina-
ción de fines en una sola.
En general, el Código Aduanero se limita a sentar los principios generales que la doctrina
internacional ha elaborado en torno al concepto, beneficios, fines y funciones de estas
áreas francas, constituyéndose en tal sentido en una norma “marco”.
Tal criterio, creemos que es correcto, por cuanto en cada caso, tanto las características de
la zona desde el punto de vista geográfico, como sus condiciones o aptitud económica,
su infraestructura, los aspectos sociales y demográficos, etc., requerirían particulares re-
gulaciones, las que, por otra parte, deberían tener en cuenta la inserción del área en el
contexto socio-económico y territorial internacional, nacional y provincial.
Las áreas francas implican una derogación general e indiscriminada del régimen tribu-
tario aduanero y de la política comercial en un espacio territorial determinado, indepen-
dientemente de que se las considere o no, en las distintas legislaciones, ubicadas dentro
o fuera del territorio aduanero general.
Las actividades que se podrán desarrollar dentro de la Zona Franca están expresamente
previstas en el art. 6 de la citada ley y son de almacenaje, comerciales, de servicio e indus-
triales para la exportación.
Almacenaje : Cuando la mercadería arribada a la zona está en espera, habiendo sido ad-
mitida para proseguir su destino ulterior, durante su estadía se permitirá toda manipu-
lación (conservación, mejora en su presentación, acondicionamiento para el transporte
etc.) siempre que no implique su transformación .
Las mercaderías ingresadas a la Zona Franca provenientes de terceros países, pueden ser
acondicionadas para la venta y ser objeto de operaciones tales como la división en bultos
y el cambio o mejoramiento de su presentación comercial antes de ingresarlas al Terri-
torio Aduanero General. Esta característica de nuestra normativa, hace que los costos de
mano de obra para el acondicionamiento, control de calidad, envases y embalajes, para
procurar una mejor presentación, estén libre de pago de aranceles de importación, ya
que al momento del despacho a plaza, la base del impuesto seguirá siendo el costo CIF
de la mercadería sin los gastos de acondicionamiento.
Cabe destacar que se consideran operaciones comerciales todas aquellas que no afecten
la esencia del bien, ni transformen su condición y estén relacionadas con el mejoramien-
to de su presentación y acondicionamiento para la venta.
Todo producto que no afecte el medio ambiente, la moral pública o configure un delito
su tráfico, está habilitado para ingresar y permanecer en la Zona Franca. No existirán li-
mitaciones de cupos o listas de productos prohibidos creados o a crearse en el futuro. La
Zona Franca configura un entorno de total libertad para el tráfico de productos e insumos
nacionales e importados.
Servicios: Todos los servicios vinculados a la industria y el comercio serán de libre y total
concurrencia en la zona, garantizándose el ingreso irrestricto de toda empresa prestado-
ra de servicios
Cabe destacar que no regirán restricciones económicas para la introducción hacia o ex-
tracción desde las Zonas Francas, a las operaciones de comercio internacional (art. 8), y
que queda prohibido el consumo de mercaderías dentro de la misma en aquellos casos
distintos a las actividades propias del funcionamiento de ésta. Lo expresado anterior-
Las zonas francas descriptas se caracterizan, desde un punto de vista operativo, por fa-
cilitar el desarrollo de actividades y la prestación de servicios esenciales. En general, los
siguientes procesos y servicios están disponibles en una u otra variante del concepto:
› Control de calidad: Es la posibilidad con que cuentan los usuarios de la zona de poder
certificar o garantizar (a través de empresas autorizadas) que sus productos respon-
den a normas o patrones exigidos por los mercados más exigentes, o que los bienes
han sido elaborados respetando disposiciones o regulaciones vigentes o siguiendo
determinados métodos de producción.
Existen, por otro lado, dos servicios comunes a las zonas francas pero cuya disponibili-
dad y uso no son optativos por parte de los usuarios. El primero se refiere al Aduanero
y que está vinculado al grado de control que las autoridades ejercen, sobre empresas y
mercancías, desde el momento en que los bienes, materias primas o insumos ingresan a
la zona hasta el momento en que los productos son importados definitivamente o reex-
portados a terceros países. El segundo servicio es el de Seguridad y Vigilancia, que vela
tanto por las personas, instalaciones y bienes de las empresas de la zona franca como
por la legitimidad de movimientos de mercaderías que se realizan (control del ingreso y
egreso de bienes).
Las Areas Aduaneras Especiales existentes en Manaos y Tierra del Fuego (la primera es
zona franca), constituidas en razón de su particular situación geográfica, pueden funcio-
nar bajo el régimen actual hasta el año 2013.
A partir del 01/01/1995 y, al solo efecto del comercio bilateral entre ambos países, los bie-
nes producidos en dichas áreas francas, gozan de la exención del Arancel Externo Común
o de impuestos nacionales de importación, cuando sean aplicables.
Las partes aprobarán, antes del 31 de marzo de 1995, la lista de bienes producidos en Ma-
naos y Tierra del Fuego que se beneficiarán de las exenciones arancelarias arriba citadas,
así como los requisitos de origen que deberán aplicarse. La lista y las reglas en cuestión,
pueden ser revisadas y modificadas de común acuerdo entre las partes. Esta lista debía
ser elaborada, teniendo en cuenta los bienes efectivamente producidos antes del 30 de
noviembre de 1994.
Deben ser cumplidas las legislaciones nacionales para la internación de productos en los
países en que las respectivas áreas francas a que se refiere el Tratado estén situadas.
Los beneficios determinados en el Acuerdo no podrán ser extendidos a las demás Zonas
Francas Comerciales o Areas Aduaneras Especiales.
Este documento no fue perfeccionado. Es decir, aunque se encuentra firmado por los
Cancilleres no fue reglamentado aún, razón por la cual no es aplicable.
La Zona Franca de Manaos y el área aduanera especial de Tierra del Fuego podrán conti-
nuar funcionando con su régimen especial hasta el año 2013. Es decir, podrán introducir
sus productos en el MERCOSUR, sin pagar el arancel externo común. Si bien, como hemos
visto en el Acuerdo de Ouro Preto, con ciertas salvedades que no han sido reglamentadas.
En cuanto a las áreas francas que, al momento del dictado de la Decisión 8/94 se encon-
traban: 1) en funcionamiento; 2) con legislación vigente pero sin haber comenzado a
funcionar o 3) en trámite parlamentario de creación -como era el caso de la ley nacional
24331 de zonas francas de la Argentina- podrán introducir sus productos en el MERCO-
SUR, pagando el Arancel Externo Común.
aa 4
El artículo 600 del Código Aduanero define al territorio aduanero especial o área adua-
nera especial como al ámbito en el cual:
a) Los tributos que gravaren la importación para consumo y la exportación para con-
sumo no exceden el 75 % de los que rigieren en el territorio aduanero general. Esta
limitación no comprende a las tasas retributivas de servicios.
1. El Acuerdo de Marrakesh que aprobó la ronda Uruguay y fue ratificada por la Ley
24.425, estableció la Organización Mundial de Comercio (OMC), que distingue:
› No dice cómo se cumple la declaración escrita que se exige para toda destinación
aduanera (art.234 C.Aduanero);
› No expresa cómo el servicio aduanero va a cumplir el control cuando arriben
esos servicios;
› No precisa cómo se determina el hecho imponible;
› No aclara si son susceptibles de importación suspensiva.
TEST DE AUTOEVALUACION
1. Que órgano del Poder Público tiene la facultad originaria de crear y suprimir Aduanas ?
a) El Poder Ejecutivo.
b) El Congreso de la Nación.
c) El Ministerio de Economía.
d) El Ministerio de Defensa.
e) La Administración Federal de Ingresos Públicos
f) La Dirección General de Aduanas.
3. Según el Decreto 618/97 (Fusión DGI-ANA): ¿Que órgano del Poder Público efectúa el
control de legalidad de los actos de la Administración Federal de Ingresos Públicos ?
a) El Poder Judicial.
b) El Poder Legislativo.
c) El Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos.
d) El Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Justicia.
e) No se efectúa ningún control de legalidad sobre los actos de la A.F.I.P.
4. Cuál de las siguientes áreas del Territorio Nacional no constituyen Territorio Adua-
nero, ni general ni especial ?
a) El Mar Territorial Argentino.
b) Las Areas Francas.
c) Los Exclaves.
d) El Lecho y Subsuelo Submarino Nacional.
e) Todos las áreas enumeradas precedentemente.
f) Las áreas enumeradas en las opciones a), b) y d) precedentes.
g) Las áreas enumeradas en las opciones a), b) y c) precedentes.
8. Cuál de los siguientes actos no puede realizar el Servicio Aduanero en zona secunda-
ria sin autorización judicial previa ?
a) Detener personas para su identificación y registro.
b) Detener mercaderías para su identificación y registro.
c) Allanar depósitos, locales, oficinas y domicilios particulares.
d) Interdictar y Secuestrar mercadería.
e) Exigir la exhibición de libros, comprobantes y documentos comerciales.
9. Cuál de los siguientes elementos no constituye mercadería en los términos del artí-
culo 10 del Código Aduanero ?
a) El Gas.
b) La Electricidad.
c) Los Organos Humanos.
d) Los Títulos Públicos.
e) Los Residuos Nucleares.
10.Con cual de las siguientes medidas se produce la perdida del derecho de propiedad
sobre la mercadería ?
a) Con la Interdicción con derecho a uso de la mercadería.
b) Con la Interdicción sin derecho a uso de la mercadería.
c) Con el Comiso de la mercadería.
d) Con el Secuestro de la mercadería.
e) En ninguno de los supuestos anteriormente enumerados.
cc 1
1. Que órgano del Poder Público tiene la facultad originaria de crear y suprimir Aduanas ?
a) El Poder Ejecutivo.
b) El Congreso de la Nación (Ver art. 75 de la Constitución Nacional).
c) El Ministerio de Economía.
d) El Ministerio de Defensa.
e) La Administración Federal de Ingresos Públicos
f) La Dirección General de Aduanas.
3. Según el Decreto 618/97 (Fusión DGI-ANA): ¿Que órgano del Poder Público efectúa el
control de legalidad de los actos de la Administración Federal de Ingresos Públicos ?
a) El Poder Judicial.
b) El Poder Legislativo.
c) El Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos.
d) El Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Justicia.
e) No se efectúa ningún control de legalidad sobre los actos de la A.F.I.P.
4. Cuál de las siguiente áreas del Territorio Nacional no constituyen Territorio Aduanero,
ni general ni especial ?
a) El Mar Territorial Argentino.
b) Las Areas Francas.
c) Los Exclaves.
d) El Lecho y Subsuelo Submarino Nacional.
e) Todos las áreas enumeradas precedentemente. (Ver art. 3 C.A.).
f) Las áreas enumeradas en las opciones a), b) y d) precedentes.
g) Las áreas enumeradas en las opciones a), b) y c) precedentes.
8. Cuál de los siguientes actos no puede realizar el Servicio Aduanero en zona secunda-
ria sin autorización judicial previa ?
a) Detener personas para su identificación y registro.
b) Detener mercaderías para su identificación y registro.
c) Allanar depósitos, locales, oficinas y domicilios particulares. (Ver art. 124 del C.A.).
d) Interdictar y Secuestrar mercadería.
e) Exigir la exhibición de libros, comprobantes y documentos comerciales.
9. Cuál de los siguientes elementos no constituye mercadería en los términos del artí-
culo 10 del Código Aduanero ?
a) El Gas.
b) La Electricidad.
c) Los Organos Humanos.
d) Los Títulos Públicos.
e) Los Residuos Nucleares.
10.Con cual de las siguientes medidas se produce la perdida del derecho de propiedad
sobre la mercadería ?
a) Con la Interdicción con derecho a uso de la mercadería.
b) Con la Interdicción sin derecho a uso de la mercadería.
c) Con el Comiso de la mercadería.
d) Con el Secuestro de la mercadería.
e) En ninguno de los supuestos anteriormente enumerados.
Agobiado por el déficit fiscal y cansado de recibir reproches por el calamitoso estado de
la red vial, un gobernador de una provincia argentina lo contrata para que lo asesore en
cuestiones de comercio exterior vinculadas con sus problemas. En la primera entrevista,
el Gobernador le manifiesta que permanentemente le reprochan su inactividad ante el
daño vial que sobre las rutas provinciales producen camiones que transportan mercade-
rías desde Brasil hacia Chile y mercaderías desde y hacia la provincia, que el estado de las
rutas es intransitable y que necesita recaudar nuevos tributos para cubrir los gastos que
demanden la reparación de la red vial como, asimismo, su mantenimiento. Para ello, le
explica que tiene pensado adoptar tres medidas:
Le pide que analice la viabilidad del proyecto en el marco del sistema jurídico argentino
actual, y que produzca un informe, detallando punto por punto los aspectos que se debe-
rían regular de llevarse a cabo el proyecto, o en su defecto, los motivos o fundamentos por
los cuales todos o alguno de ellos pudieran ser inviables.
actividad 2
ZONA PRIMARIA
Llegó el día sábado, y Ud. comenzó a trabajar en “El Puente”, revisando bolsos y auto-
motores. Todo era normal, hasta que de repente dos de sus compañeros detectaron un
Mientras tanto, Garrincha, que había cargado el baúl de su auto al máximo, con merca-
dería que por su cantidad, calidad, variedad y valor hacía presumir un claro fin comercial,
estaba estacionado a la distancia, esperando la oportunidad para hacer de las suyas. Al
verlo solo, puso en marcha su automóvil y se dirigió al lugar de control.
actividad 3
¡Lanzando créditos!
Un importante Banco Público Nacional acaba de lanzar una beneficiosa línea de créditos
tendiente a fomentar las exportaciones regionales a través de la radicación industrial en
Zonas Francas. José Blanco, presidente del directorio de “Espuma”, una de las mayores
fábricas de jabones de tocador del país, encuentra muy beneficiosa la línea de créditos
ofrecida y se pone en contacto con Ud.
Sentados en una amplia oficina del tercer piso de la empresa, el Ingeniero Blanco le dice:
“Veo una excelente oportunidad de expandir nuestras ventas en el Mercosur; la línea de crédito
ofrecida es muy beneficiosa y los pedidos desde Brasil crecen día a día. Me parece que tal vez sería
rentable disponer de una planta elaboradora de jabones en una zona franca. Me interesa sobre-
manera su visión de esta posibilidad. Usted sabe que soy ingeniero y, si bien tengo muchos años en
el comercio, no conozco lo suficiente el régimen de zonas francas; es por eso que me he contactado
con Usted –y tras agregar azúcar al café que la secretaria les ha servido, pregunta puntual-
mente: ¿Le conviene a mi empresa usar una Zona Franca cuando la casi totalidad de su producción
es exportada a los países miembros del MERCOSUR?
A. Básicos (Obligatorios)
› Constitución Nacional
› Código Aduanero (Artículos correspondientes al módulo)
› Ley Zonas Francas
B. Complementaria
› ALSINA, M.A.– BARREIRA, E.C.– BASALDÚA, R.X.– COTTER MOINE, J.P.– VIDAL
ALBARRACÍN, H. G.: Código Aduanero. Comentarios. Antecedentes. Concordancias. Ed.
Abeledo–Perrot.
› BASALDÚA, R.X.: Introducción al Derecho Aduanero. Ed. Abeledo – Perrot.
› FERNÁNDEZ LALANNE, P.: Comentarios al Código Aduanero. Ed. Guía Práctica del
Exportador e Importador S.A.I.C.
› FERRO, C.A.: Código Aduanero Comentado. Ed. Depalma.
› FLORES, O. R.: Comercio Internacional y Régimen Tributario. Ediciones Jurídicas Cuyo.
› Distinguir y comparar los distintos tipos de destinos que desde el punto de vista adua-
nero un importador puede dar a la mercadería, distinguiendo las ventajas y desventa-
jas de unos con relación a otros, lo que suministrará un indispensable instrumento de
conocimiento al momento de brindar asesoramiento comercial.
› Identificar los conceptos básicos y esenciales del funcionamiento del Sistema Infor-
mático María, sistema de registro mediante el cual se canaliza la casi totalidad de las
operaciones de comercio exterior en el país.
Contenidos
IMPORTACIÓN
La necesidad de evitar que las mercaderías puedan ser introducidas a territorio aduanero
en forma irregular o clandestina, permitiendo que el régimen arancelario o de prohibi-
ciones sea burlado, ha motivado que en materia de importaciones las legislaciones ha-
yan extremado la regulación del control al arribo del medio transportador.
Las formalidades, aplicables de manera general a todos los medios de transporte que
arriban al territorio aduanero, comienzan con la presentación ante el servicio aduanero
de la documentación de procedencia a que se refieren los artículos 135, 148, 153 y 160,
según la clase de medio de transporte de que se trate, y con la puesta a disposición de la
mercadería para su examen por la autoridad mencionada.
Desde que el medio de transporte cruza la línea que delimita el territorio aduanero hasta
que el interesado se presenta a la aduana a comprometer una declaración respecto de
las mercaderías ingresadas, indicando la destinación o régimen que pretende para ella,
transcurre un término más o menos prolongado, durante el cual se hace necesario evitar
maniobras que por vía de alteración en la identidad, en la calidad o en la cantidad de la
mercadería o aun por simple sustracción, impidan la correcta aplicación del arancel o de
las restricciones dispuestas por la legislación vigente.
Estas reglas abarcan, pues, el período que transcurre desde el arribo del medio de trans-
porte al territorio aduanero hasta que la persona que tuviere derecho a disponer jurídi-
camente de la mercadería (usualmente el destinatario, también llamado consignatario
de la misma) proceda a solicitar para ello alguna de las destinaciones autorizadas, efec-
tuando entonces una declaración detallada de la misma o, en su defecto, hasta que la
propia aduana, en ausencia o ante la incomparecencia del interesado, proceda (una vez
vencidos los plazos pertinentes) a otorgarle de oficio algunas de las referidas destinacio-
nes (arts. 417 al 452 del C.A.).
Si bien el control aduanero al arribo de los medios de transporte es una tarea necesaria
para posibilitar la aplicación del régimen arancelario y de prohibiciones a la importación,
no es menos cierto que las reglas aplicables y la manera en que estas son llevadas a la
práctica pueden desembocar en inconvenientes para el fluido comercio internacional.
Es por ello que tanto los gobiernos como los organismos internacionales hacen hinca-
pié en la necesidad de reducir al mínimo los inconvenientes que esas medidas pueden
provocar, propendiendo a la simplificación de las formalidades a cumplir por parte del
transportista.
Los INCOTERMS
La complejidad de una transacción comercial internacional lleva a que en los contratos
de compraventa sea necesario determinar claramente por cuenta de quién corren los
distintos gastos y responsabilidades que se originan en este tipo de negocio. Para ello
se han adoptado diversas nomenclaturas sobre términos comerciales que se refieren a
estos temas, siendo la más difundida la publicada por la Cámara de Comercio Interna-
cional (CCI), que tiene sede en París. Esta institución, de carácter privado, publicó en 1936
la primera edición de los llamados INCOTERMS (Internacional Chamber of Commerce
Trade Terms) o “cláusulas de precio”, los cuales conforman un conjunto de reglas aplica-
bles internacionalmente con el propósito de facilitar la interpretación de los términos
comerciales comúnmente utilizados en una transacción internacional.
La aceptación de los INCOTERMS es optativa para los operadores. Estos términos se pre-
sentan en abreviaturas de tres letras y fueron sujetos a varias revisiones (1953, 1967, 1976,
1980, 1990 y 2000). La última versión entró en vigencia el 1/1/00 y se compone de 13 tér-
minos clasificados en cuatro categorías.
Todos los contratos de transporte están regidos por normas nacionales e internacionales
y se formalizan en documentos cuyo formato varía según el modo de transporte.
Le sugerimos en esta instancia que usted analice todos y cada uno de los modelos de
documentos de transporte que se encuentran en el área de Materiales.
Artículo 135
1. Todo buque debe traer a bordo para su presentación al servicio aduanero:
a) la declaración de los datos relativos al buque;
b) el o los manifiestos originales de la carga, incluida la declaración del equipaje no
acompañado y de las encomiendas marítimas;
c) el manifiesto del rancho;
d) el manifiesto de la pacotilla.
2. No habrá obligación de manifestar los aparejos y utensilios del buque ni el equipa-
je acompañado de los pasajeros.
› El Manifiesto de Carga, documento que contiene una lista de las mercancías que
constituyen el cargamento de una nave, una aeronave o cualquier otro vehículo de
transporte, en el momento de su llegada a un territorio aduanero o su salida de un
territorio.
› El documento que prueba el contrato de transporte (Carta de Porte Carretero, Ferro-
viario o Aéreo, Conocimiento de Embarque o Conocimiento para transporte intermo-
dal o multimodal), expedido por la empresa de transporte y entregado al embarcador
como recibo de la mercancía que se va a transportar.
› El documento que acredita el régimen aduanero al cual está sujeta la mercancía
transportada, tal como la exportación, la importación o el tránsito.
Si se tratare de buques con una capacidad de cincuenta pasajeros como mínimo, el ma-
nifiesto de rancho podrá contener una declaración parcial, siempre que la mercadería no
detallada en él fuese almacenada a bordo en depósitos, que serán clausurados y sellados
o precintados con intervención del servicio aduanero; estado en que permanecerán has-
ta la partida del buque. En este supuesto, se deberá efectuar una declaración con el de-
talle de los accesos a los depósitos antes referidos, a fin de que queden individualizados
con relación a los demás compartimientos.
Sobrante de Mercadería
Artículo 141
1. Cuando al concluir la descarga resultare sobrar mercadería con relación a la que
hubiera sido declarada de conformidad con lo dispuesto en los artículo 135 y 136,
deberán justificarse las diferencias con la respectiva carta de ratificación o en las
demás formas previstas en este código o en sus disposiciones reglamentarias, dentro
del plazo de dos días a contar desde la finalización de la descarga.
2. Las diferencias no justificadas en la forma prevista en el apartado 1 darán lugar
a la aplicación de las sanciones que pudieren corresponder por los ilícitos que se
hubieran cometido.
Artículo 142
1. Cuando al concluir la descarga resultare faltar mercadería que hubiera sido decla-
rada de conformidad con lo dispuesto en los artículos 135 y 136, deberán justificarse
las diferencias con la respectiva carta de rectificación o en las demás formas previstas
en este código o en sus disposiciones reglamentarias, dentro del plazo de dos días a
contar desde la finalización de la descarga.
2. Cuando las diferencias no hubieran sido justificadas en la forma prevista en el
apartado 1, se presumirá, sin admitirse prueba en contrario y al solo efecto tributa-
rio, que la mercadería faltante ha sido importada para consumo, se hallare o no su
importación sometida a una prohibición, considerándose al transportista y al agente
de transporte aduanero solidariamente responsable de las correspondientes obliga-
ciones tributarias.
3. Lo dispuesto en el apartado 2 será de aplicación sin perjuicio de la responsabilidad
por las sanciones que pudieren corresponder por los ilícitos que se hubieran cometido.
Le solicito que proceda a la lectura del articulado correspondiente a las Vías de arribo
Terrestre y Aérea, marcando las mínimas diferencias que existen con la vía de arribo
acuática desarrollada.
Arribada forzosa
La solicitud de permanencia deberá presentarse en todos los casos antes de la salida del
medio transportador y con una antelación suficiente para permitir la comprobación de la
existencia a bordo de la mercadería respectiva.
Cuando resultare faltar mercadería sometida al régimen de permanencia a bordo del me-
dio transportador y su consumo estuviere autorizado se presumirá, sin admitirse prueba
en contrario y al solo efecto tributario, que la misma ha sido importada para consumo, se
hallare o no su importación sometida a una prohibición, considerándose al transportista
y al agente de transporte aduanero solidariamente responsables de las correspondientes
obligaciones tributarias, ello sin perjuicio de la responsabilidad por las sanciones que
pudiesen corresponder por los ilícitos que se hubieran cometido.
La mercadería
Toda la mercadería
Toda mercadería que incluida en el
que es descargada,
ingresa a territorio manifiesto de la
queda sometida al
aduanero debe carga que estuviere
Régimen de Depósito
hacerlo por lugares y destinada al lugar
Provisorio de
horas habilitadas. de arribo deberá ser
Importación.
descargada
Toda la mercadería que es descargada, desde que fuere recibida en el lugar de depósi-
to hasta tanto se autorizare o se le asignare de oficio, según el caso, alguna destinación
aduanera, queda sometida al Régimen de Depósito Provisorio de Importación, debiendo
el importador solicitar una destinación de importación dentro del plazo de quince días
contado desde la fecha del arribo del medio transportador (sin perjuicio de poder hacer-
lo con anterioridad), procediéndose a su destinación de oficio si no lo hiciere.
a) las condiciones que debe reunir el ámbito que se pretendiere habilitar a tal fin;
b) si se habilita para recibir cualquier mercadería o sólo ciertas especies de ella;
c) si se habilita para ser utilizado por cualquier persona, por personas determinadas o
únicamente por el titular de la mercadería depositada;
d) el importe de la garantía que debe prestar el depositario a fin de asegurar el fiel cum-
plimiento de sus obligaciones.
Faltantes de Mercadería
4. Todo ello, sin perjuicio de la responsabilidad por las sanciones que pudiesen corres-
ponder por los ilícitos que se hubieren cometido.
2. Destinaciones Aduaneras
Las destinaciones aduaneras de importación son destinos que, desde un punto
de vista aduanero pueden dársele a las mercaderías introducidas en el territorio
aduanero. Dichos destinos son objeto de regulación específica constituyendo sen-
dos regímenes aduaneros.
El titular de la mercadería debe optar por escoger alguna de las destinaciones au-
torizadas, lo que hará a través de una manifestación de voluntad expresada en la
correspondiente solicitud de destinación. Si el titular no fuese conocido o se des-
entendiera, dicha opción será hecha por el servicio aduanero (despacho de oficio).
Otras veces la ley presume de pleno derecho la existencia de una voluntad tácita
de optar por determinada destinación aduanera (es el caso del contrabando, fal-
tantes u otros hechos ilícitos).
DESTINACIONES SUSPENSIVAS
Entre las Destinaciones Aduaneras, en los arts. 278/284 del C.A., se intercala el de-
sarrollo de un trámite especial, un “procedimiento”, el Despacho Directo a Plaza,
aplicable tanto a la importación para consumo como a la importación temporaria
ya que, pese a las diferencias en cuanto a sus regímenes, en ambas hay un despa-
cho a la plaza (libramiento) que puede ser encuadrado en este procedimiento.
4. Declarante
La presentación de la solicitud de destinación aduanera debe ser efectuada por
quien tuviere “la disponibilidad jurídica de la mercadería”.
Es por ello que entre la documentación complementaria que la aduana exige (arts.
235 in fine, 254 in fine, 288 in fine y 299 in fine) debe acompañarse la que acredite
el derecho a disponer jurídicamente de la mercadería. Normalmente quien tiene
el derecho, por excelencia, a disponer de la mercadería, es el propietario de ella,
ya que es ínsito al derecho de propiedad el poder poseer la cosa, disponer o servir-
se de ella, usarla y gozarla (art. 2513 Cód. Civil), quien puede delegar o transmitir
sus facultades de disposición sobre la mercadería en otras personas en razón de
contratos de orden comercial o bien en virtud del carácter de ciertos documentos
representativos de la mercadería de uso común en el tráfico comercial.
Por tal razón este título reconoce los principios de necesidad (es decir que es ne-
cesario para ejercitar el derecho incorporado al mismo), literalidad (vale decir que
el derecho tiene la extensión y límites que resultan del mismo, sin que puedan
ser invocados otros documentos o actos para enervar o acrecentar los derechos de
él dimanantes) y autonomía (por la cual el tenedor legitimado del conocimiento
puede disponer de la mercadería con independencia de los actos que pudieran ha-
ber comprometido los antecesores en su derecho, siempre que ellos no emerjan
del documento mismo) . Por otra parte la ley de fondo otorga a este tipo de título
un sistema de transmisión ágil. En nuestro caso, el conocimiento puede ser “nomi-
nativo”, “a la orden” o al “portador”. En atención a que estas dos últimas formas son
las más comunes, el tenedor del título (si es el portador) o el tenedor con una ca-
dena ininterrumpida de endosos (si es a la orden) se considera investido de todos
los derechos que tendría el propietario de la mercadería, aún cuando no lo fuera.
Lo que se transmite son los derechos a la entrega de la mercadería, su posesiónpor
intermedio del capitán y el derecho a disponer de los mismos antes de la entrega,
con la sola transmisión del título.
El importador debe solicitar una destinación de importación dentro del plazo de quin-
ce días contado desde la fecha del arribo del medio transportador, caso contrario será
pasible en forma automática de una multa equivalente al uno por ciento del valor en
aduana de la mercadería de que se tratare, ello sin perjuicio de la destinación de oficio
de la carga.
Documentación Complementaria
Mediante Resolución Nº 1022/92 modificada por las Resoluciones 456/96 y 196/98 (se
agregan en Materiales para su estudio. Ver: Documentación Complementaria R196), el
Servicio Aduanero autoriza con sujeción al régimen de garantía, el despacho de aque-
lla mercadería respecto de la cual el registro de la pertinente declaración se pretendie-
re efectuar sin la presentación conjunta de toda o parte de la siguiente documentación
complementaria:
Ignorando Contenido. aa 1
Dentro de los primeros diez días contados a partir del arribo del medio de transporte,
el interesado puede declarar que ignora todas o algunas de las condiciones de la mer-
cadería que habrá de ser objeto de destinación, indicando el número, marca y envase u
otras características suficientes para su individualización. En tal caso debe proceder a su
revisación a fin de comprometer una declaración aduanera correcta. Tanto la “toma de
contenido” (ver la mercadería) como la solicitud de destinación aduanera correspondien-
te deben efectuarse dentro del plazo de veinticinco días, contado a partir del arribo del
medio transporte.
En este punto debe quedar perfectamente claro que el plazo de 10 días del arribo es para
presentar la solicitud, y a partir de allí se le adicionan 15 días más, es decir, si la presenta
justo el día 10, tendrá 25 días en total para tomar contenido y dar destinación, pero si la
presentó el día 5 desde el arribo, tiene 20 días en total.
Declaración Supeditada
Si en sede aduanera hubiere en trámite alguna controversia, sumarial o no sumarial, ori-
ginada en la declaración de los elementos necesarios para la clasificación arancelaria,
valoración o aplicación de los tributos y prohibiciones referidos a una mercadería de im-
portación, que fueren identificados aquellos que hubieren de ser objeto de declaración,
el interesado podrá comprometer ésta última en forma supeditada a la del antecedente,
respecto de la cual existe identidad de causa litigiosa.
Libramiento
Podemos definirlo como el acto por el cual el servicio aduanero autoriza el retiro de la
mercadería objeto de despacho, no debiendo confundirse con el acto de llevarse la mer-
cadería, ya que podría ocurrir que se encuentre autorizado a retirarla, pero no tiene dine-
ro para el pago del almacenamiento, la mercadería se encontraría “liberada” pero dentro
de zona primaria.
Finalmente puede darse el caso de que no medie una manifestación expresa de volun-
tad pero la ley, por las circunstancias del caso, presuma de pleno derecho la voluntad de
optar por determinada destinación aduanera. Tal es el caso del contrabando, del faltante
de mercaderías arribadas al territorio aduanero sin que haya mediado a su respecto li-
bramiento a zona secundaria u otros hechos irregulares que hacen presumir en el res-
ponsable de los mismos la voluntad de integrar definitivamente la mercadería al circuito
económico del mercado interno, lo que, desde el punto de vista aduanero conocemos
como importación definitiva para consumo (arts. 142, ap. 2; 151, ap. 2; 157, ap. 2; 164, ap. 2;
211, ap. 1 y 638).
Los artículos 636 y 637 al describir el hecho gravado por los derechos de importación
hacen referencia al hecho de la “importación para consumo”, omitiendo hacer mención
alguna de la “destinación” correspondiente, pues han querido captar como presupuesto
de hecho generador del tributo a “hechos” y no a “manifestaciones de voluntad”, pues si
bien en los hechos irregulares referidos en el artículo 638 la ley considera que ha habido
voluntad de importar para consumo, no puede dejar de reconocerse que ella proviene de
una presunción legal .
La solicitud de destinación de importación para consumo no podrá desistirse una vez pa-
gados o garantizado el pago de los tributos que gravaren la importación para consumo o
Cando el interesado lo hubiere solicitado con una anterioridad mínima de un mes al ven-
cimiento del plazo de permanencia acordado o dentro del plazo de diez días a contar
de la notificación de la denegatoria de prórroga, la Administración Nacional de Aduanas
podrá autorizar que la mercadería importada temporariamente sea sometida a la desti-
nación de importación para consumo, siempre que no fuere aplicable una prohibición y
no se desvirtuare la finalidad tenida en cuenta al concederse la importación temporaria.
aa 1
En esta declaración tienen importancia todos los aspectos, desde la tecnología que utili-
za, las mermas, sobrantes con valor o sin valor, las pérdidas irrecuperables. Esto debido
a que el importador deberá demostrar en todo momento de que forma cumple con el
régimen.
Nota: Le sugiero que para la debida comprensión de éste tema proceda a leer y estu-
diar concienzudamente los arts. 250 a 277 del Código Aduanero, y la lectura somera –
resaltando principales características– del Decreto 1439/96 y la Resolución Nro. 72/92
que se agregan en el área de Materiales del Módulo.
La finalidad del instituto es otorgar un plazo para permitir a los importadores hacerse de
fondos para el pago de los impuestos, colocar la mercadería en todo o parte o bien reem-
barcarla, transferirla o fraccionarla, entre otros.
El art. 34 del Decreto Reglamentario Nro. 1001/82 dispuso un plazo de tres meses para la
vía marítima y fluvial y un mes para la terrestre o aérea.
Este plazo, exiguo para esa época, obedeció a la realidad de los Depósitos Fiscales “Pú-
blicos” de aquel momento, que se encontraban abarrotados de mercadería, y tenía su
Durante el año 1997, y a raíz del escándalo mediático originado en el bleff denominado
“Aduana Paralela”, dicho plazo se acortó a irrisorios 15 días por entender que “… tal reduc-
ción redundará en un mayor y efectivo control … para la prevención de ilícitos … al permanecer por
lapsos mínimos en jurisdicción aduanera”, ello sin perjuicio del otro fundamento esgrimido
“… traerá aparejada una mayor presteza en la percepción de la recaudación fiscal …”.
Mientras esto afectaba a los propietarios de los Depósitos Privados Fiscales, otro sector
emergente aplaudía la medida por verse claramente beneficiado. Habían nacido las Zo-
nas Francas, con la posibilidad de “almacenar” mercadería sin el pago de impuestos por
un plazo de hasta 5 años.
Cuando se despacha por Directo a Plaza, los plazos para retirar la mercadería son:
VÍA ACUÁTICA – 5 días contados a partir del día siguiente de haber iniciado la descarga.
VÍA TERRESTRE – Hasta el día siguiente del arribo del medio transportador.
VÍA AÉREA – Dentro de las 24 horas siguientes al arribo del medio transportador.
Caracterización
Receptando los principios y recomendaciones de la Convención de Kyoto del año 1973, el
Código Aduanero (Ley 22.415–Año 1981) define al Régimen de Tránsito Aduanero de Im-
portación como la Destinación Suspensiva en virtud de la cual la mercadería importada
que carece de libre circulación en el territorio aduanero, puede ser transportada dentro
del mismo desde una aduana de ingreso a otra aduana (interior o de salida), sin el pago
de tributos (con excepción de tasas retributivas de servicios), ni la aplicación de prohibi-
ciones de carácter económico.
Modificaciones
Ante la implementación del Sistema Informático María de Registración, y a efectos de
obtener mayor celeridad en la tramitación de los tránsitos aduaneros nacionales, duran-
te los primeros años de la década del noventa se dispuso modificar por la vía reglamen-
taria el contenido de la declaración comprometida, pasando de una declaración “detalla-
da” a una declaración “sumaria” de la mercadería.
Dentro de los Anexos reformados, se encuentra el Anexo E, que en su Capítulo 1ro. regula
lo concerniente al Régimen de Tránsito Aduanero y que consta de un cuerpo de definicio-
nes que aclaran, delimitan y precisan los términos aduaneros utilizados, desarrollando
posteriormente principios y prácticas recomendadas cuya aplicación general e incorpo-
ración en la legislación nacional se consideran esenciales para la armonización y simpli-
ficación de los procedimientos aduaneros.
Impedimentos
Cuando algún hecho impidiere la prosecución del transporte de la mercadería someti-
da al régimen de tránsito de importación, la persona a cuyo cargo se encontrare en ese
momento el medio de transporte debe dar aviso de inmediato al servicio aduanero o, en
caso de mediar distancias que impidan la rápida concurrencia del mismo, a la autoridad
policial más cercana, bajo vigilancia de la cual quedarán el medio de transporte y la mer-
cadería que trajere a bordo, hasta que tomare intervención el servicio aduanero.
Faltantes
Se considerará importada para consumo de pleno derecho cuando resultare faltar mer-
cadería sometida al régimen de tránsito de importación, y cuando ha transcurrido el pla-
zo de un mes, contado a partir del vencimiento del que hubiere sido acordado para el
cumplimiento del tránsito, sin que el medio de transporte que traslada la mercadería
arribare a la aduana de salida o interior, considerándose al transportista o a su agente
como deudor principal de las correspondientes obligaciones tributarias y como respon-
sables subsidiarios del pago, en forma solidaria, a los cargadores, a los que tuvieren dere-
cho a disponer de la mercadería y a los beneficiarios del régimen de tránsito de importa-
ción, quienes podrán invocar el beneficio de excusión respecto del deudor principal; ello
sin perjuicio de la responsabilidad por las sanciones que pudiesen corresponder por los
ilícitos que se hubieren cometido.
Plazos y consecuencias. aa 1
Si el medio de transporte no arribare en el plazo que le fijare el Servicio Aduanero, pero
lo hiciera dentro del mes contado a partir del vencimiento de dicho plazo, se aplicará au-
tomáticamente al transportista una multa equivalente al uno por mil del valor en aduana
de la mercadería de que se tratare, por cada día de retardo.
Cada registro en el SIM es tarifado con un importe de U$S 10,00 que debe ser pagado
por el operador junto con los impuestos correspondientes al despacho de la mercadería.
Registro de Importador
Tanto las personas físicas como las personas jurídicas interesadas en efectuar importa-
ciones deben en primer lugar inscribirse en el Registro de Exportadores e Importadores
de la Dirección General de Aduanas, para obtener la habilitación que permita al usuario
el acceso al Sistema María.
Secuencia
1º Presentación de las mercancías ante la autoridad aduanera
Las empresas transportistas tienen un rol importante en las operaciones de comercio ex-
terior, por cuanto cumplen las siguientes funciones:
3º Canales de Selectividad
La aduana argentina utiliza canales de selectividad para las tareas de control de las mer-
caderías, a saber:
a) Canal Verde
Se efectúa la presentación del Despacho de Importación, se realiza un pequeño control
sobre la documentación a efectos de constatar que ha sido integrada y está completa e
inmediatamente se autoriza el libramiento de forma inmediata, sin control físico de la
mercadería. Es el más claro reflejo de la aplicación del principio del “Despacho en Con-
fianza” en que se asienta el andamiaje de control aduanero.
c) Canal Morado
Implementado en enero de 1999. Implica la intervención conjunta de la Dirección Gene-
ral de Aduanas (DGA) y de la Dirección General Impositiva (DGI) en las tareas de fiscali-
zación de los valores declarados para las mercaderías. Las operaciones procesadas por
este canal están sujetas a la constitución de garantía de depósito en efectivo o aval ban-
cario por la diferencia de tributos entre el valor declarado y el determinado por la DGA.
d) Canal Rojo
Cuando fuere asignado este canal, el Despacho de Importación incluirá el control de los
documentos, la verificación física y el análisis de valor, como condiciones previas para el
libramiento de la mercadería.
Tributos
De modo general, todos los productos importados son gravados con los siguientes im-
puestos:
› Derechos de Importación.
Se aplica la alícuota correspondiente al arancel externo común.
› IVA Adicional.
Se divide a los contribuyentes en dos grupos conforme su status tributario; por un
lado los denominados Responsables Inscriptos que pagan una alícuota general del 10
%, existiendo una alícuota diferenciada del 5 % para frutas, legumbres y hortalizas
frescas, y por otro lado los denominados “Responsables No Inscriptos” o registrados
en el denominado Régimen Simplificado que tributan una alícuota general del 12,70
› Impuestos Internos.
Grava con diferentes alícuotas las bebidas alcohólicas y no alcohólicas, cigarros, ciga-
rrillos, hornos a microondas, aparatos de sonido, grabación, reproducción de videos y
televisión y vehículos con motores diesel.
Liquidación Tributaria
Para ilustrar éste ítem se utilizará como ejemplo un lente astronómico (“luneta astronó-
mica”) como el bien que está siendo importado por vía aérea por el Régimen General,
para su posterior comercialización.
Están exentas de la presentación de LAPI las importaciones realizadas por los regímenes
de encomiendas postales y muestras.
El Regimen de Importación Simplificada puede ser utilizado por los importadores (per-
sonas físicas o jurídicas, excluidas las empresas de correos) que efectúen operaciones por
la modalidad de encomiendas postales o que sean transportadas por los permisionarios
de los Servicios Postales/Courries.
Introducción
La instalación de este sistema significa poseer una herramienta informática que bene-
ficia tanto a la Aduana (mejorar información, análisis de riesgo y control), como a los
terceros que se benefician por la reducción de errores formales y de tiempo insumido
en trámites realizados ante la Aduana, pagando sus obligaciones por débito automático
desde su propia terminal, evitando riesgos de posibles hurtos.
documental: que permite el sustento jurídico, ya que tanto el personal aduanero como
los otros sujetos intervinientes asientan por escrito y firman todas las operaciones en el
documento único que emite el sistema,
informática: dado que constan en este sistema todos los pasos realizados para la emi-
sión de este documento único.
Ante cualquier eventualidad que provoque que el S.I.M. quede fuera de servicio, se utili-
zará el S.I.D.I.N. vigente con anterioridad al mencionado. Dentro de los tres días siguien-
tes de restablecido el sistema, los usuarios deberán ingresar todas las operaciones reali-
zadas en dicho período.
1. Módulo Manifiesto
Para iniciar la descarga de las mercaderías, el agente de transporte aduanero deberá pre-
sentar el manifiesto general de carga, con carácter de declaración sumaria. Dicha decla-
ración es genérica por cada conocimiento de embarque, con el detalle de cantidad, peso
bruto, y los datos relativos al transportista y al agente. Este documento es emitido por el
S.I.M. y su presentación ante la Aduana se efectuará luego del arribo del medio de trans-
porte, pudiendo iniciar la carga del mismo con antelación a efectos de evitar un costo de
permanencia en zona primaria aduanera.
Ya descargadas las mercaderías e ingresadas al depósito otro de los usuarios del S.I.M., el
depositario indicará al sistema cantidad y estado de las mercaderías recibidas. Una vez
que han egresado del mismo, el manifiesto estará cancelado.
Para obtener todos los datos solicitados, puede consultar la información aportada por el
agente de transporte y por el depositario.
4. Módulo Recaudación
A través de este módulo se administra en forma automática todo lo relacionado con las
percepciones y pagos por impuestos y tasas derivados de las operaciones aduaneras rea-
lizadas ante el S.I.M.
Una vez acreditado el depósito en esa subcuenta, el usuario desde su terminal afecta los
fondos al pago de declaraciones aduaneras, liquidaciones complementarias o consti-
tución de garantías. El sistema María controla la existencia de fondos en la subcuenta,
acepta la oficialización de la declaración y la registra.
Por otra parte, este módulo del S.I.M. permite garantizar las operaciones que controla, ya
sea en efectivo o valores. Para la primera, el usuario debió depositar fondos (dólares) en
la subcuenta María y para la segunda, presentará la garantía en la aduana interviniente,
previa certificación de los funcionarios partícipes.
5. Pantallas de consultas
Para el área de control del sistema María, se prevé un menú de consultas e impresión de
las transacciones comprendidas en el sistema.
Controles de Selectividad
A los fines de un correcto, eficiente y moderno control aduanero, se implementó un sis-
tema de tres canales: rojo, naranja y verde, que se disparan mediante procedimientos de
selectividad lógica (inteligente y por azar), creándose las Unidades Técnicas de Verifica-
ción (U.T.V.), para que un funcionario especializado en el área asuma la plena responsabi-
lidad en el control de la operación elegida.
A su vez, existe la selectividad por clave inteligente, lo cual indica que a determinados
despachos de importación se le asignará canal rojo en base a parámetros preestable-
cidos, ya sea según la mercadería que se importa, el origen o procedencia de la misma,
En dicho canal se incluirán aquellos despachos de importación para consumo que serán
seleccionados por distintas áreas aduaneras y serán pasibles de verificaciones conjuntas
D.G.I./D.G.A. Las causas que prevé el artículo 1º de esta norma para ser incluido en el canal
morado son:
A las importaciones incluidas en este canal de selectividad, deberán constituir una ga-
rantía de depósito en dinero efectivo o aval bancario por la diferencia de tributos entre el
valor declarado y aquel considerado correcto por la D.G.A.
aa 2
Bibliografía
› ALSINA, M.A.–BARREIRA, E.C.–BASALDUA, R.X.–COTTER MOINE, J.P.–VIDAL ALBA-
RRACIN, H. G.: “Codigo Aduanero. Comentarios. Antecedentes. Concordancias” Ed. Abe-
ledo–Perrot. Año 1984.
› BASALDUA, R.X.: “Derecho Aduanero” Ed. Abeledo–Perrot. Año 1992.
› INSTITUTO DE CAPACITACION ADUANERA (Buenos Aires), Profesor: CRUZ, Adriana,
“Importación I”, Ed. ICA.
› FERNANDEZ LALANNE, P.: “Comentarios al Código Aduanero” Ed. Guía Práctica del
Exportador e Importador S.A.I.C..
› FERRO, C.A.: “Código Aduanero Comentado” Ed. Depalma.
› FLORES, O. R.: “Comercio Internacional y Régimen Tributario” Ediciones Jurídicas Cuyo.
› www.marianet.com María Servicios Integrales S.A.
PLAZOS
Depósito Provisorio 15 días hábiles contados desde la fecha de ingreso del medio transportador.
25 días a partir de arribo del medio transportador.
Ignorando contenido
Se puede declarar 10 días dentro del plazo de Depósito Provisorio. El plazo rige a partir del ingreso de la mercadería al depósito.
VÍA ACUATICA 5 días contados a partir del día siguiente de haber iniciado la descarga.
VÍA TERRESTRE Hasta el día siguiente del arribo del medio transportador.
Directo a Plaza VÍA AEREA Dentro de las 24 horas siguientes al arribo del medio transportador.
92
Impugnación 10 días a partir de la notificación.
Bienes de Capital
y de Informática y
Solicitud de clasificación: 15 días luego de presentada ante la DGA.
Telecomunicaciones
La Dirección de aplicaciones de la política Industrial se expedirá sobre la solicitud: 5 días hábiles.
no producidos en
Se publica en el B.O. para que los interesados puedan manifestar su opinión: 10 días habiles.
Certificado de ALADI
› El Certificado se tiene que emitir dentro de los 60 días siguientes de haber emitido la
factura comercial (Acuerdo CR 91).
› El plazo de validez del certificado de origen son 180 días a partir de su emisión (Res. CR
252, texto consolidado de la Res. CR 78).
› Dentro del AAP.CE/35 (Mercosur con Chile) y AAP.CE/36 (Mercosur con Bolivia), el cer-
tificado de origen se tiene que emitir a más tardar 10 días hábiles da partir de la fecha
de embarque.
› Res. MEOSP 763/96: Cuando hay una apertura de investigación que puede ser de Dum-
ping, compensatorio, específicos o medida de salvaguardia. El certificado se exigirá a
los 60 días posteriores de la fecha de publicación de la apertura en el Boletín Oficial.
93
módulo 2 | Asistente académico aa 2
TEST DE AUTOEVALUACION
3. ¿Qué sujetos son responsables por las obligaciones tributarias emergentes del fal-
tante de mercadería ingresada en Deposito Provisorio de Importación?
a) El Transportista y el Agente de Transporte.
b) El Depositario y subsidiariamente quien tuviere el derecho a disponer de la mer-
cadería.
c) Quien tuviere la disponibilidad jurídica de la mercadería y subsidiariamente el
depositario.
d) El Despachante de Aduanas.
e) Los enumerados en los incisos a) y d) precedentes.
4. ¿Cuál de los siguientes actos materiales no puede ser realizado durante la permanen-
cia de la mercadería bajo el régimen de deposito provisorio de importación?
a) Actos de reconocimiento de la mercadería.
b) Actos de traslado de la mercadería.
c) Actos de fraccionamiento de la mercadería.
d) Actos de conservación de la mercadería.
cc 1
3. ¿Qué sujetos son responsables por las obligaciones tributarias emergentes del fal-
tante de mercadería ingresada en Deposito Provisorio de Importación?
a) El Transportista y el Agente de Transporte.
b) El Depositario y subsidiariamente quien tuviere el derecho a disponer de la merca-
dería. (Ver art. 211 del C.A.).
c) Quien tuviere la disponibilidad jurídica de la mercadería y subsidiariamente el
depositario.
d) El Despachante de Aduanas.
e) Los enumerados en los incisos a) y d) precedentes.
4. ¿Cuál de los siguientes actos materiales no puede ser realizado durante la permanen-
cia de la mercadería bajo el régimen de deposito provisorio de importación?
a) Actos de reconocimiento de la mercadería.
b) Actos de traslado de la mercadería.
c) Actos de fraccionamiento de la mercadería. (Ver art. 209 del C.A.).
d) Actos de conservación de la mercadería.
A efectos de despejar sus dudas y actuar sobre seguro, decide consultarlo a Ud. en los
siguientes puntos:
actividad 2
BAGUETAS
La empresa necesita continuar con la importación de las mismas “baguetas”, y Ud., como
responsable del área de Comercio Exterior, está convencido de que su clasificación y de-
actividad 3
CUPIDO
Con fecha 01-01-03, el camión de la empresa brasilera TORO, conducido por el chofer
Joao Saudade, ingresa con carga a Territorio Aduanero Nacional al amparo de la Destina-
ción suspensiva de Transito de Importación hacia el interior, debiendo hacer el recorrido
Paso de los Libres – Córdoba en un plazo máximo de tres días según la siguiente hoja de
ruta: Paso de los Libres – Santo Tomé–... – Paraná – Santa Fé – San Francisco – Arroyito –
Córdoba.
Al llegar a Paraná, observa que se le está haciendo tarde, que el tránsito está muy pesado
y peligroso, por lo que decide hacer noche en la ciudad de Paraná. Luego de descansar
una hora en el hotel, se da una ducha y se dirige al centro de la ciudad para cenar. Sin
prestar atención al ambiente del restaurant, comienza a observar la carta y encuentra
el menú de su preferencia: “Dorado a la Parrilla con Roquefort”. Cuando levanta la vista
para hacer su pedido al mozo, observa sentada muy cerca una hermosa mujer. Al poco
tiempo ambos estaban hablando un excelente portuñol.
En este escenario, indique las consecuencias penales y tributarias que tendría el accionar
de Joao en los siguientes supuestos:
a) Llega a destino y con la mercadería intacta a los 29 días de vencido el plazo de tránsito
otorgado.
b) Llega a destino y con la mercadería intacta a los 33 días de vencido el plazo de tránsito
otorgado.
c) Llega a destino y con la mercadería intacta a los 6 meses de vencido el plazo de trán-
sito otorgado, alegando que su atraso se ha debido a las circunstancias referidas pre-
cedentemente, que él entiende amparadas como caso fortuito y fuerza mayor.
d) Llega a destino y sin la mercadería a los 6 meses de vencido el plazo de tránsito otor-
gado, manifestando que a la carga se la robaron en algún momento, pero no hizo
denuncia policial porque recién se entera.
Además de las consecuencias penales y tributarias, en cada uno de los supuestos indique
los responsables (primarios y secundarios, solidarios y subsidiarios) que se verían afecta-
dos por dicha conducta.
Una vez instalado el software, se podrán abrir los archivos “crucigramas.puz”, los que de-
berá completar.
horizontal:
vertical:
horizontal:
vertical:
horizontal:
vertical:
1.Acto por el cual la aduana autoriza disponer de las mercaderías despachadas. (11)
2.Derechos Especiales de giro. (3)
3.Acondicionamiento de la carga de un buque con el de que esta no se dañe o eche a perder. (8)
4.Recipiente diseñado para facilitar el traslado de mercaderías en distintos medios de transportes.
(10)
5.Dirección General de Aduanas (sigla). (3)
6.Pequeñas y medianas empresas (sigla). (5)
9.Asociación Internacional del Transporte Aéreo (Abr. Inglés) (4)
11.Cuerpo Juridico armónico y sistemático que regula una rama del derecho. (6)
12.Comunidad del Caribe. (7)
14.Daño sufrido por una mercadería. (6)
19.Cámara de Comercio Internacional (Sigla). (3)
21.Organización de Estados Americanos (sigla). (3)
22.A bordo (inglés). (6)
23.Asociación Latinoamericana de Libre Comercio. (5)
24.Avión combinado de pasajeros-carga. (5)
25.Organización para el desarrollo de la agricultura y distribución de alimentos (sigla - inglés). (3)
26.Marca (inglés). (4)
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1.Persona bajo cuyo nombre y responsabilidad gira la expedición del buque. (7)
4.Aduana (en Inglés). (6)
6.Sometido a sumario o proceso criminal. (9)
9.Fuente supletoria o secundaria del derecho. (4)
10.Acuerdo General sobre Tarifas y Comercio (sigla/inglés). (4)
11.Mal que se impone a quienes han cometido un delito. (4)
13.Dirección General de Aduanas (sigla). (3)
15.Fuerza de seguridad nacional que actúa como autoridad de prevención de ilícitos aduaneros.
(11)
18.Canal de selectividad que implica verificación física y control exhaustivo de la mercadería. (4)
19.Marca (inglés). (4)
20.Conocimiento de embarque (Abr. Inglés) (2)
21.Onza (Abr. Inglés). (2)
22.Cantidad de una mercadería que puede ser introducida en el país. (4)
24.Destinación suspensiva de importación. (10)
25.Medio de pago internacional representado por una moneda extranjera. (6)
26.Una de las vías de arribo a territorio aduanero. (5)
27.Tipo de territorio aduanero. (8)
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1.Ambito sometido a la soberanía de otro estado donde ser aplica la legislación aduanera
argentina. (7)
2.Impuesto al Valor Agregado (Sigla). (3)
3.Organización para el desarrollo de la agricultura y distribución de alimentos (sigla - inglés). (3)
4.Onza (Abr. Inglés). (2)
5.Derecho de Importación específico mínimo (sigla). (4)
7.Trabar o asegurar una carga en bodega. (7)
8.Documento Unico Aduanero en la Unión Europea (sigla). (3)
10.Nombre con el se denominaba a la legislación aduanera que derogó el Código Aduanero y que
se encontraba en vigencia desde el año 1876 (ley 810) . (10)
11.Sometido a sumario o proceso criminal. (9)
12.Asociación Latinoamericana de Libre Comercio. (5)
13.Carga en un vehículo o nave. (8)
16.Flete (inglés). (7)
17.Cámara de Comercio Internacional (Sigla). (3)
19.Camión (Inglés). (5)
20.Policía Aeronáutica Nacional (sigla). (3)
22.Arancel Externo Común (sigla). (3)
23.Derechos Especiales de giro. (3)
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B.- Complementaria
› ALSINA, M.A. - BARREIRA, E.C. - BASALDÚA, R.X. - COTTER MOINE, J.P. - VIDAL
ALBARRACÍN, H. G.: Código Aduanero. Comentarios. Antecedentes. Concordancias. Ed.
Abeledo - Perrot.
› BASALDÚA, R.X.: Introducción al Derecho Aduanero. Ed. Abeledo - Perrot.
› FERNÁNDEZ LALANNE, P.: Comentarios al Código Aduanero. Ed. Guía Práctica del
Exportador e Importador S.A.I.C.
› FERRO, C.A.: Código Aduanero Comentado. Ed. Depalma.
› FLORES, O. R.: Comercio Internacional y Régimen Tributario. Ediciones Jurídicas Cuyo.
› Distinguir y comparar los distintos tipos de destinos que, desde el punto de vista adua-
nero, un exportador puede dar a la mercadería, merituando las ventajas y desventajas
de unos con relación a los otros, lo que suministrará un indispensable instrumento de
conocimiento al momento de brindar asesoramiento comercial.
› Identificar los conceptos básicos y esenciales del funcionamiento del Sistema Infor-
mático María, sistema de registro mediante el cual se canaliza la casi totalidad de las
operaciones de comercio exterior en el país.
Contenidos
EXPORTACIÓN
En la segunda fase es el responsable del medio de transporte quien debe declarar ante el
servicio aduanero genéricamente cual es la mercadería transportada y la cantidad de la
misma. En ésta la declaración no siempre es previa a la salida del vehículo del territorio
aduanero.
La solicitud de destinación aduanera que debe ser hecha por escrito incluye por una parte
la manifestación de voluntad de quien tiene la disponibilidad jurídica de la mercadería
de someterla a un determinado tratamiento aduanero. Esta es la solicitud de destinación
propiamente dicha que exterioriza la voluntad de acoger la mercadería en un determi-
nado régimen aduanero.
Por otra parte incluye una “declaración en detalle”, en la cual se indican todos aquellos
elementos necesarios para proceder a una correcta clasificación arancelaria y valoración
de la mercadería a los fines tributarlos y el régimen de prohibiciones.
Esta distinción es reconocida por el propio Código, el que si bien permite el desistimiento
de la solicitud de destinación de exportación para consumo por el artículo 334 y siguien-
tes, no admite que se pueda rever la “declaración en detalle” anexa a ella (art. 321)
Inalterabilidad
La declaración contenida en la solicitud de destinación de exportación es inalterable una
vez registrada y el servicio aduanero no admitirá del interesado rectificación, modifi-
cación o ampliación alguna, salvo las excepciones previstas expresamente en el Código
Aduanero.
Es decir que, para que proceda la rectificación una vez presentada, es necesario que se
cumplan los siguiente presupuestos:
Supeditación
Si en sede aduanera hubiere en trámite alguna controversia, sumarial o no sumarial, ori-
ginada en la declaración de los elementos necesarios para la clasificación arancelaria,
valorización o aplicación de los tributos, prohibiciones y estímulos a la exportación refe-
ridos a una mercadería de exportación, que fueren idénticos a aquellos que hubieren de
ser objeto de declaración, el exportador podrá comprometer esta última en forma supe-
ditada a la del antecedente. El pronunciamiento final que recayere en sede aduanera se
hará extensivo a la declaración supeditada, sin perjuicio de la eventual interposición de
los recursos que, individualmente, pudieren corresponder contra la decisión.
Plazo de Validez
El decreto 1001/82 fija en treinta y un (31) días el plazo de validez de la solicitud de expor-
tación, contado a partir del día de su registro.
Libramiento
Es el acto administrativo por medio del cual el servicio aduanero autoriza la salida con
destino al exterior de la mercadería objeto de despacho.
La destinación definitiva de exportación para consumo consiste, pues, en uno de los des-
tinos que puede dársele a la mercadería exportada. A ella se accede a través de una ma-
nifestación de voluntad que opta por alguno de los regímenes previstos en la ley. Dicha
voluntad en unos casos es expresa y en otros es tácita, en algunos casos la declaración de
voluntad es emitida por un particular que tiene la disponibilidad jurídica de la mercade-
ría; en otros casos es emitido por el servicio aduanero o es presumida por la ley.
Pero también puede ser que la ley presuma la finalidad para consumo del agente que
exporta la mercadería. Esta voluntad presunta de optar por la destinación definitiva se
pone de manifiesto en los denominados supuestos “irregulares” de exportación para
consumo; esto es el caso de contrabando, del faltante de mercaderías que se hallaren
en zona primaria aduanera listas para ser exportadas o que hubieran salido al solo efec-
to de ser transportadas a otro punto del mismo territorio aduanero, o los supuestos de
violación de las condiciones que justificaron la exportación de mercaderías sujeta a su
retorno (arts. 370, 390, 391, 401 y 727). Estos hechos hacen presumir en el responsable de
los mismos la voluntad de retirar definitivamente a la mercadería del circuito económico
interno que es lo que conocemos como exportación para consumo.
Los artículos 724 y 725 del C.A. al describir el hecho gravado por los derechos de exporta-
ción hacen referencia al hecho de la “exportación para consumo” omitiendo referirse a la
destinación correspondiente. Ello obedece a que el presupuesto del hecho generador del
tributo quiere independizarse de las manifestaciones de voluntad, expresas o implícitas,
que le sirvieren de causa pues, si bien en los hechos irregulares referidos en el artículo
727 la ley considera que ha habido voluntad de exportar para consumo, no se puede dejar
de reconocer que ella proviene de una presunción legal.
Formalización
La solicitud de destinación de exportación para consumo debe formalizarse ante el ser-
vicio aduanero mediante declaración escrita, mencionando la posición de la mercadería
en la nomenclatura arancelaria aplicable así como la naturaleza, especie, calidad, esta-
do, peso, cantidad, precio, lugar de destino y toda otra circunstancia o elemento necesa-
rio para permitir la correcta clasificación arancelaria y valoración de la mercadería de que
se tratare por parte del servicio aduanero, por lo que se requiere que la misma sea veraz,
completa e inequívoca.
Desistimiento
El desistimiento es la revocación o retractación de la declaración de voluntad plasmada
en la solicitud de destinación de exportación para consumo, tendiente a dejar sin efecto
el procedimiento administrativo puesto en marcha a partir del registro y las consecuen-
cias tributarias y de prohibiciones.
El servicio aduanero puede exigir del interesado que, dentro del plazo que al efecto le
fijará y que no podrá ser inferior a dos días, le proporcione información complementaria
sobre las características técnicas de la mercadería a exportar, bajo apercibimiento de de-
clarar la caducidad de la solicitud de destinación de exportación para consumo.
Diferencias de Cantidad
El exportador puede embarcar mercadería en menor cantidad que la declarada en la so-
licitud de destinación de exportación para consumo, siempre que, una vez concluida la
carga, diere aviso al servicio aduanero para su constatación y registro en el correspon-
diente permiso.
Por esta norma se posibilita embarcar en menor cantidad con relación a la cantidad previa-
mente “declarada” en el permiso de embarque. De modo que, en la oportunidad en que
el documentante puede hacer que la declaración sea veraz (presentando a embarque
exactamente lo declarado en el permiso) o inexacta (presentando mercadería que difie-
ra de lo declarado), puede sin embargo presentar mercadería que difiera de lo declarado
sin que ello constituya una inexactitud punible y/o encuadrable en el art. 954, pero sólo
en lo concerniente a la cantidad declarada y sólo en tanto esa cantidad presentada sea
menor; y para tal posibilidad se le impone una condición: dar aviso a la aduana “después”
del embarque (“ ... una vez concluida la carga”).
Pero para ello no puede soslayarse que el dispositivo en trato impone una condición: dar
aviso a la aduana (de haber embarcado menor cantidad) “después” de finalizada la carga; es
decir dar aviso –después de la finalización del embarque– de un hecho que se da durante
el embarque y hasta la finalización del embarque.
Asimismo, corresponde tener presente que el art. 959 inc. c) del C.A. (Art. 97 dec. 1001/82)
expresamente faculta al servicio aduanero a admitir una tolerancia en mayor cantidad
para poder embarcar cuando se tratare de mercadería sólida, líquida o gaseosa que por
sus condiciones o circunstancias, fuera susceptible de aumentar o disminuir su cantidad,
admitiéndose hasta un 4 % sobre la base de la unidad de medida y hasta el 6 % para el
corcho en planchas.
Con relación a este régimen, el Poder Ejecutivo de la Nación, en el ejercicio de sus facul-
tades reglamentarias ha establecido:
Art. 40.- A los fines de lo previsto en el artículo 351 del Código Aduanero y sin per-
juicio de lo establecido en regímenes especiales:
a) los bienes de capital que hubieren de ser utilizados como tales en un pro-
ceso económico, siempre que el beneficiario de la exportación temporaria
fuere propietario de tales bienes y tuviera obligación de retornarlos al país
en virtud del contrato respectivo;
b) los bienes destinados a ser presentados o utilizados en una exposición, feria,
congreso, competencia deportiva o manifestación similar, pertenecientes a
personas residentes en el país;
c) las muestras comerciales, siempre que:
7. Sin perjuicio de lo previsto en el artículo 453, inciso d), del código, la Adminis-
tración Nacional de Aduanas podrá exigir una identificación especial de la mer-
cadería para poder verificarla a su satisfacción al momento de la reimportación.
Formalización
La solicitud de destinación de exportación temporaria debe formalizarse ante el servicio
aduanero mediante declaración escrita, mencionando la posición de la mercadería en
la nomenclatura arancelaria aplicable así como la naturaleza, especie, calidad, estado,
peso, cantidad, precio, lugar de destino y toda otra circunstancia o elemento necesario
para permitir la correcta clasificación arancelaria y valoración de la mercadería de que se
tratare por parte del servicio aduanero.
Cuando la exportación temporaria tuviere por objeto someter la mercadería a algún tra-
bajo de perfeccionamiento o beneficio, en la declaración deberá indicarse la finalidad a
que será destinada, el lugar en que se cumplirá la misma y todo otro elemento necesario
para el control del servicio aduanero.
Cuando los residuos aludidos fuesen exportados para consumo, se hallarán sujetos al
pago de los tributos correspondientes. En el supuesto en que retornasen, de conformi-
dad con el régimen autorizado, no se hallarán sujetos al pago de los tributos que grava-
ren la importación para consumo.
Transferencia
La propiedad, posesión, tenencia o uso de la mercadería que se hallare sometida al régi-
men de exportación temporaria no puede ser objeto de transferencia.
No obstante ello, cuando existieren motivos fundados, el interesado podrá solicitar dicha
transferencia y la Administración Nacional de Aduanas podrá autorizarla, previa consul-
ta, si correspondiere, a los organismos técnicos que debieren intervenir por la índole de
la operación o la especie de la mercadería. En tal caso, el nuevo responsable será consi-
derado, a todos los efectos, como si se tratare del originario, debiendo otorgar garantía
suficiente en sustitución de la oportunamente presentada.
a) tres años, cuando la mercadería que constituyere un bien de capital hubiere de ser
utilizada como tal en un proceso económico;
Prórroga
Con una anterioridad mínima de un mes al vencimiento del plazo acordado y mediando
motivos fundados, el interesado podrá solicitar a la Administración Nacional de Aduanas
la prórroga del mismo, la que evaluará los motivos expuestos y, si fueren razonables, con-
cederá por una sola vez una prórroga por un período que no podrá exceder el del plazo
originario.
Vencido el plazo para solicitar la prórroga prevista en el artículo 364 caducará el derecho
a solicitarla.
Debe formalizarse por escrito ante el Servicio Aduanero en la misma declaración por la
que solicita la exportación (Art.375). Así pues, a partir de los datos de la mercadería, en
otra hoja complementaria debe establecerse la ruta a seguir, con mención de lugares y
tiempo de recorrido intermedios. Debe estar firmada por el Agente de Transporte Adua-
nero quien será el responsable del tránsito, y certifica dicha firma el despachante inter-
viniente (Art. 375).
La D.G.A. determinará los requisitos y formalidades (se realiza por intermedio de las re-
soluciones antes mencionadas) (Art. 376).
Por razones de operativo, la mercadería sujeta a tránsito de exportación puede ser objeto
de transbordo (Art. 377).
Si algún hecho impidiera la prosecución del transporte, el encargado del mismo debe
dar aviso inmediato al servicio aduanero, o a la autoridad policial más cercana, bajo cuya
autoridad y vigilancia quedará el medio de transporte y la mercadería, hasta que tome
intervención el servicio aduanero (Art. 378).
Cuando el hecho fuera de tal magnitud, que hiciera aconsejable su transbordo, a pedido
del interesado y previa comprobación por el servicio aduanero, se autorizará con control
el transbordo (Art. 379).
En los casos en que algún hecho impida la prosecución del tránsito a pedido del interesa-
do, el servicio aduanero podrá suspender el plazo para el tránsito por el período necesa-
rio para superar el impedimento (Art. 381).
Con esa finalidad, el servicio aduanero podrá disponer la utilización de sellos y precintos,
el empleo de custodia aduanera u otras medidas de control (Art. 383 del C.A.). La Aduana
de Registro verifica y coloca precintos numerados que aseguren lo medido y establece
la numeración en la documentación. La Aduana de destino, antes de permitir el libra-
miento al exterior de la mercadería, verifica la inviolabilidad de los precintos y autoriza
su paso al exterior. Si la Aduana de Salida tuviera dudas, puede proceder o contraverificar
la mercadería.
Se formaliza ante el servicio aduanero por declaración escrita con mención de todos los
datos de la mercadería y todas las circunstancias y elementos que se consideren perti-
nentes (por la aduana), (Art. 387).
Las guías constan de anverso con los datos de mercadería, destino, medio de transpor-
te, consignatario. En el reverso se encuentran sectores reservados para el cumplido de la
mercadería embarcada. Lo realmente cargado puede diferir –en menos– de lo declarado.
La Guía de Removido consta de cuatro (4) ejemplares, y la que se dirige al Área Aduanera
Especial lleva un quinto ejemplar para la Dirección General Impositiva.
Acá vuelven a aparecer, como en el tránsito de exportación, los conceptos de Guía y Torna-
guía (ejemplares todos idénticos del 1 al 5), que sirven para la Aduana de Destino (guía)
y para devolver con las novedades producidas a la Aduana de Procedencia (tornaguía),
El removido no está sujeto a tributos (Art. 389). Son mercaderías nacionales o nacionali-
zadas de libre circulación.
Si al arribo faltare mercadería, salvo caso fortuito o fuerza mayor, se presume al efecto
tributario exportada para consumo. El ATA debe comunicar a las aduanas de procedencia
y destino si hubiera algún impedimento (Art. 390).
Transcurrido un (1) mes a partir del vencimiento, el removido tiene un plazo para reali-
zarse; sin arribar el medio se presume exportada, salvo caso fortuito o fuerza mayor de-
bidamente acreditados (Art. 391).
La carga y descarga del removido terrestre se efectúa también bajo la exclusiva responsa-
bilidad del Agente de Transporte Aduanero.
Cuando el medio de transporte no arribare en el plazo establecido, pero dentro del mes
Responsabilidades
La mercadería introducida a Zona Primaria Aduanera para su exportación, que no fuere
cargada e ingresare a un lugar de depósito aduanero, desde el momento de su recep-
ción, queda sometida al régimen de depósito provisorio de exportación hasta tanto se
autorice o se le asigne de oficio alguna destinación o se la restituyera a plaza (Art. 397 del
Código Aduanero).
Los depósitos y plazoletas destinados a este régimen deben estar habilitados por el Ser-
vicio Aduanero a pedido de los depositarios, propietarios o usuarios del predio. La Adua-
na concede la autorización con carácter precario, debiendo el lugar reunir condiciones de
seguridad, con determinadas alturas de paredes y alambrados, (no menor de 2,50 me-
tros), ventanas, enrejados, cerraduras de seguridad (en poder del propietario una y otra
el servicio aduanero); se colocan precintos numerados al terminar la labor diaria y hay
presencia aduanera durante las operaciones que se efectúen.
Por el artículo 398 reglamentado por el decreto 1.001/82, Art. 44, la mercadería que se
encuentra en depósito provisorio de exportación, debe ser sometida a una destinación
aduanera o retornada a plaza dentro del plazo de un (1) mes, o caerá en rezago, es decir,
se procederá a su venta en pública subasta.
Este plazo puede prorrogarse, en cosos justificados, por única vez, por un plazo que no
supere el originario. Debe solicitarse cinco (5) días antes del vencimiento del mismo. Si
se deniega la prórroga, el interesado tiene tres (3) días para destinar a contar desde la
notificación de la resolución denegatoria.
Así pues, el Art. 398 se refiere a mercaderías a las que no se le ha solicitado destinación
aduanera o restituido a plazo, mientras que el Art. 399, si bien se lo ha hecho, se ha venci-
do el plazo para cumplimentar lo solicitado.
Los depósitos pueden ser de administración pública, privada o mixtos (Ej. EDCADASSA,
en el Aeropuerto de Ezeiza), habilitados por la Aduana y bajo control del Servicio Adua-
nero (Art. 205, 207 y 208 del Código Aduanero) y se puede requerir del depositario una
constancia escrita de la recepción (Art. 202).
Los bultos con signos exteriores de deterioro, o de haber sido violados, se almacenan en
lugar aparte. También se consigna en el libro de registro general, con la franja de Mala
Condición” (Art. 203 y 206) y por supuesto se registran sus características y peso.
Los bultos en el depósito provisorio de exportación sólo son objeto de los actos materia-
les de reconocimiento y/o transbordo indispensables para su conservación, de acuerdo
con la provisoriedad que caracteriza a la permanencia de los mismos en depósito adua-
nero. Las responsabilidades para con el Fisco, subsisten hasta el egreso de las mercade-
rías, que deben ser recibidas por persona autorizada (Art. 215). Las relaciones entre los
interesados y el depositario se rigen por las normas del derecho común (Art. 216). Los
gastos de manipuleo corren por cuenta del interesado (ya que son de su interés, Art. 210).
Son responsables solidarios, en forma subsidiaria, los que tuvieren derecho a disponer
de la mercadería, pudiendo invocar el beneficio de excusión respecto del beneficiario.
Será aplicable al depósito provisorio de exportación los artículos 201 al 210, 215 y 216. (De-
pósito Provisorio de Importación), que hemos desarrollado precedentemente (Art. 402
del Código Aduanero).
› Hacerlo por lugares habilitados y en su caso por rutas y dentro de horarios establecidos.
› Poner el medio de transporte a disposición de Servicio Aduanero para su control.
› Presentar al Servicio Aduanero, dentro de los plazos que estableciere la reglamen-
tación, la relación de carga. No será necesario la declaración de la pacotilla, ni del
rancho, provisiones de a bordo o suministros.
El artículo 403 del Código Aduanero fue reglamentado por el decreto 1.001/82, Art. 45.
Los transportistas o agentes de transporte aduanero que los representan deben presen-
tar al Servicio Aduanero, la relación de cargo, según el medio de transporte, en los plazos
que se determinan a continuación:
Todo medio de transporte que salga del territorio aduanero debe someterse al control
del Servicio Aduanero y debe hacerlo por lugares y horarios habilitados. El control se
efectúa mediante visitas de fondeo en los buques y aviones, e inspecciones a la carga.
La Dirección General de Aduanas (DGA), determinará las formalidades a que debe ajus-
tarse la confección de la relación de carga (Art. 404). La reglamentación por (Resolución
ANA 1272/88), que indica cómo se deben integrar los formularios según se trate de bu-
Por el artículo 408 se establecerán las condiciones para los medios de transporte. Este fue
reglamentado por el decreto 1.001/82, Art. 47:
El articulo 409 establece que todo medio de transporte nacional que con motivo del
transporte de pasajeros o mercadería saliera del territorio aduanero y debiere permane-
cer fuera del mismo en forma transitoria, se considerará en forma automática en régimen
especial de exportación temporaria, sin necesidad de solicitud ni de garantía alguna.
aa 1
Bibliografía
› ALSINA, M.A.–BARREIRA, E.C.–BASALDUA, R.X.–COTTER MOINE, J.P.–VIDAL ALBA-
RRACIN, H. G.: “Codigo Aduanero. Comentarios. Antecedentes. Concordancias” Ed. Abe-
ledo–Perrot. Año 1984.
› BASALDUA, R.X.: “Derecho Aduanero” Ed. Abeledo–Perrot. Año 1992.
› INSTITUTO DE CAPACITACION ADUANERA (Buenos Aires), Profesores: LAURIA Jorge,
ZUBILLAGA Marcela, ALBA Carolina, “Exportación I”, Ed. ICA.
› FERNANDEZ LALANNE, P.: “Comentarios al Código Aduanero” Ed. Guía Práctica del
Exportador e Importador S.A.I.C..
› FERRO, C.A.: “Código Aduanero Comentado” Ed. Depalma.
› FLORES, O. R.: “Comercio Internacional y Régimen Tributario” Ediciones Jurídicas Cuyo.
› www.marianet.com María Servicios Integrales S.A.
TEST DE AUTOEVALUACIÓN
a) 30 días.
b) 5 días.
c) 15 días.
d) 31 días.
e) 10 días.
a) El cargador.
b) El transportista o su agente de transporte.
c) El beneficiario del Régimen de Removido.
d) El Despachante de Aduana interviniente.
e) Los que tuvieren derecho a disponer de la mercadería.
cc 1
a) 30 días.
b) 5 días.
c) 15 días.
d) 31 días. (Ver art. 38 del Decreto 1001/82).
e) 10 días.
a) El cargador.
b) El transportista o su agente de transporte. (Ver art. 392 del C.A.).
c) El beneficiario del Régimen de Removido.
d) El Despachante de Aduana interviniente.
e) Los que tuvieren derecho a disponer de la mercadería.
El flamante encargado de comercio exterior del molino harinero “El Trigal” del interior
del país, Sr. José Mármol se encuentra contento y confundido. Contento porque acaba de
recibir un llamado telefónico desde Brasil confirmando la compra de la mayor carga que
se haya exportado desde que él se encuentra en el puesto, pero confundido por cuanto le
han planteado una modalidad operativa que desconoce. Si bien conoce el negocio hari-
nero en todos los aspectos vinculados a la producción y comercialización interna, carece
de conocimientos y experiencia en el ámbito del comercio exterior. Hasta ese llamado,
todos los pedidos se realizaban por equipo completo (1 camión) por lo que se limitaba
la operación a un solo embarque, un solo camión, una Factura Comercial, un permiso de
embarque. Todo muy simple.
Pero en este caso, el importador brasilero, Sr. Milton Dos Santos, le confirmó la compra
de 4 equipos completos de Harina de Trigo.
El problema se suscitó cuando el Sr. Mármol le manifestó al Sr. Dos Santos que le exten-
dería 4 Facturas Comerciales, una por cada camión, que es como habitualmente él estaba
acostumbrado a hacer.
El Sr. Dos Santos le manifestó que de esa forma no se realizaría la operación, que se tra-
taba de una sola operación de compra-venta, por lo que no entendía por qué tenían que
hacerse cuatro Permisos de Embarques distintos. Que si no podía realizarse la operación
al amparo de un solo Permiso de Embarque, la operación no se realizaría.
¡¡No quiero perder la venta!!! –le comentó muy preocupado, agregando: Le pido que me diga
qué debo hacer y por qué, pues si resuelvo bien esta situación tal vez logre otros contactos en Brasil
y deseo conocer cómo actuar en estas circunstancias.
actividad 2
CAMINOS NUEVOS
El gerente general de la empresa, Sr. Franz Ditche, lo cita a usted a su oficina, pues nece-
sita su asesoramiento en esta circunstancia tan particular. Con expresión grave le mani-
fiesta:
— Como usted sabe, nuestra empresa tiene un largo recorrido y parte de nuestro éxito se debe a
nuestro particular esmero en cumplir con nuestras obligaciones en tiempo y forma. Le pido que
analice esta situación y vea el modo más adecuado para resolver este problema suscitado tenien-
do en cuenta lo que le he dicho– deja en sus manos los contratos realizados en los que se
detallan los plazos y condiciones de las obras en Uruguay y finaliza: Espero su respuesta a
la brevedad y no olvide incluir todos los detalles de su análisis, no quiero ningún tipo de errores ni
omisiones que nos puedan dañar patrimonialmente ni afectar nuestro buen nombre y prestigio.
A partir de ese momento, los interrogantes se apoderan de su mente: ¿Qué debe hacer la
empresa para evitar el incumplimiento de las obligaciones asumidas como consecuencia
de la Exportación Temporaria oportunamente concedida? ¿Cuáles son las distintas hipó-
tesis de resolución? ¿Cuál de todas las hipótesis de resolución es la mas conveniente?
actividad 3
EL EXAMEN
En éste punto el tribunal pregunta al Sr. Loseto: ¿Dónde se produce la exportación en este
segundo supuesto?
El Sr. Loseto guarda silencio, la pregunta le ha hecho dudar, navegar por un río nacional
no constituiría una extracción de mercadería del territorio aduanero y en consecuencia
no se produciría una exportación, pero él está seguro de la definición dada y de que re-
movido es una destinación de exportación.
Ante el silencio del Sr. Loseto, el Tribunal le redirige la pregunta a Ud.: ¿Se produce una
exportación en el segundo supuesto de removido previsto en el art. 386 ap. 2do. del Có-
digo Aduanero?
actividad 4
Para realizar las actividades de este módulo, se utilizará el software Across Lite. El mismo
se podrá descargar desde: http://www.litsoft.com/across/alite/download.htm.
Una vez instalado el software, se podrán abrir los archivos “crucigramas.puz”, los que de-
berá completar.
horizontal:
vertical:
horizontal:
1.Cómo es la multa que se aplica por cada día de atraso en la Destinación de Removido. (10)
7.Daño sufrido por una mercadería. (6)
8.Código Aduanero (Abr.). (2)
9.Derecho, canon, tasa (inglés). (3)
12.Cámara de Comercio Internacional (Sigla). (3)
13.Zona constituída por el Territorio Aduanero, excluída la zona primaria. (10)
16.Unidad utilizada para medir la capacidad de buques en términos de contenedores de 20 pies
(sigla - Inglés). (3)
17.Inciso (abr.). (3)
19.Quién es el principal responsable de las obligaciones tributarias emergentes de faltantes en
depósito provisorio de exportación. (11)
21.Impuesto al Valor Agregado (Sigla). (3)
22.Estimulos a las exportaciones. (10)
24.Nomenclatura común mercosur (sigla). (3)
25.Cómo es la declaración aduanera una vez registrada. (11)
26.Pequeñas y medianas empresas (sigla). (5)
27.Onza (Abr. Inglés). (2)
28.Presión o represalia económica contra empresas o países. (6)
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1.Recipiente diseñado para facilitar el traslado de mercaderías en distintos medios de transporte. (10)
6.Sanción aplicable en los Ilícitos Aduaneros. (5)
9.Tratado de Libre Comercio en Norteamérica (sigla/inglés). (5)
10.Organización para el desarrollo de la agricultura y distribución de alimentos (sigla - inglés). (3)
11.Autorización legal de embarcar más mercadería que la declarada pero dentro de precisos
parámetros preestablecidos. (10)
14.Cámara de Comercio Internacional (Sigla). (3)
16.Cómo es la habilitación de los Depósitos Fiscales ?. (8)
19.Guía Aérea (Abr. Inglés). (3)
21.Manifiesto internacional de cargas (sigla). (3)
22.Arancel Externo Común (sigla). (3)
23.Sujetos que representan a los auxiliares del servicio aduanero. (10)
25.Asociación Internacional del Transporte Aéreo (Abr. Inglés) (4)
26.Una de las vías de arribo y salida de la mercadería de territorio aduanero. (5)
27.Organización de Estados Americanos (sigla). (3)
28.Onza (Abr. Inglés). (2)
vertical:
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vertical:
1.Evaluación de una mercadería por la autoridad aduaneras a los fines del pago de los derechos
de aduana. (5)
2.Conocimiento de embarque (Abr. Inglés) (2)
4.Mal que se impone a quienes han cometido un delito. (4)
5.Cámara de Comercio Internacional (Sigla). (3)
6.Derecho, canon, tasa (inglés). (3)
7.Ambito sometido a la soberanía de otro estado donde ser aplica la legislación aduanera
argentina. (7)
8.Presión o represalia económica contra empresas o países. (6)
10.Transportista (Inglés). (7)
14.Obligación que se contrae, a satisfacción de la Aduana, con el objeto de asegurara el pago de
derechos o el cumplimiento de otras obligaciones. (8)
16.Remolque (inglés). (7)
17.Autorizar la permanencia de la mercadería importada temporalmente por un plazo igual al
originario. (9)
18.Carga, cargamento (inglés). (4)
19.Medida cautelar que implica la pérdida de la posesión de la mercadería. (9)
21.Dispensa total o parcial de una obligación tributaria. (8)
24.Bodega de un buque (Inglés). (4)
25.Incoterm: Franco a bordo (3)
26.Sigla del Organismo Público encargado del control aduanero en la República Argentina (4)
horizontal:
1.Cómo se denomina al documento por el cual se destina una exportación ? ..... de Embarque. (7)
4.Acuerdo General sobre Tarifas y Comercio (sigla/inglés). (4)
8.Cámara de comercio internacional (Abr. Inglés). (3)
10.Fuente supletoria o secundaria del derecho. (4)
12.Carga, cargamento (inglés). (4)
14.Marca (inglés). (4)
15.Conocimiento de embarque (Abr. Inglés) (2)
16. Derecho, canon, tasa (inglés). (3)
18.Estimulos a las exportaciones. (10)
20.Evaluación de una mercadería por la autoridad aduaneras a los fines del pago de los derechos
de aduana. (5)
22.Incoterm: Costo, seguro y Flete. (3)
23.Una de las vías de arribo y salida de la mercadería de territorio aduanero. (5)
24.Impuesto al Valor Agregado (Sigla). (3)
27.Organización de Estados Americanos (Sigla). (3)
29.Quien es el responsable principal por las obligaciones emergentes de faltantes en el Régimen
de Transito. (13)
31.Retardo en el cumplimiento de una obligación. (4)
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1.Plazo excepcional que se otorga para cancelar una deuda vencida. (9)
4.Unidad de longitud. (5)
6.Una de las vías de arribo y salida de la mercadería de territorio aduanero. (5)
8.Cantidad de una mercadería que puede ser introducida en el país. (4)
10.Guía Aérea (Abr. Inglés). (3)
11.Muestra (inglés). (6)
13.Mercado común del sur. (8)
14.Organización de Estados Americanos (sigla). (3)
15.Nomenclatura común mercosur (sigla). (3)
16.Porción de mar que no forma parte del Territorio Aduanero. (11)
19.Fuente supletoria o secundaria del derecho. (4)
20.Acuerdo General sobre Tarifas y Comercio (sigla/inglés). (4)
22.Cómo es la multa que se aplica por cada día de atraso en la Destinación de Removido. (10)
26.Cámara de Comercio Internacional (Sigla). (3)
27.Policía Aeronáutica Nacional (sigla). (3)
28.Código Aduanero (Abr.). (2)
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horizontal:
vertical:
› Código Aduanero (Artículos correspondientes al módulo 3 – Arts. 321 al 409 del C.A.)
› Conocer los órganos del poder público que se encuentran facultados para la imposi-
ción y supresión de prohibiciones, lo que le permitirá adquirir los elementos de juicio
necesarios para comprender la intención del legislador en la distribución de atribu-
ciones en este aspecto tan importante del Comercio Exterior.
Contenidos
PROHIBICIONES
Siguiendo en este punto el criterio establecido por el Dr. Ricardo Xavier Basaldúa, po-
demos clasificar las restricciones que afectan el tráfico internacional de mercaderías en:
Artículo 609 – Son económicas las prohibiciones establecidas con cualquiera de los
siguientes fines:
En el G.A.T.T. de 1994 cabe recordar lo previsto en los art. XX y XXI (excepciones autori-
zadas por razones de moral pública, salud pública, sanidad animal o vegetal, protección
del patrimonio artístico, histórico o arqueológico, conservación de recursos naturales
agotables, seguridad pública, etc.). Obviamente, no debe tratarse de una restricción en-
cubierta al comercio internacional ni aplicarse ejerciendo una discriminación arbitraria
entre los países.
Toda restricción que no surja del arancel aduanero resulta ser no arancelaria, aun si se
trata de restricciones derivadas de la aplicación de otros tributos que gravan a las im-
portaciones (v. gr. tasa de estadística, IVA, tributos internos, contribuciones para fondos
específicos, etc.).
Directas:
Deben considerarse restricciones directas todas las prohibiciones, absolutas o relativas,
que afectan a las importaciones o las exportaciones.
La excepción a una prohibición puede ser concedida a favor de una sola persona, que es
lo que habitualmente se designa como régimen de monopolio. Cuando la excepción se
concede a favor de varias personas estamos frente a lo que generalmente se denomina
régimen de licencia, como también se llaman licencias las autorizaciones que a esas per-
sonas se otorgan en excepción a la prohibición.
A su vez, las restricciones directas pueden ser diferenciadas según si persiguen fines eco-
nómicos o no, conforme hemos desarrollado precedentemente (Arts. 609 y 610 del Códi-
go Aduanero).
Indirectas:
Deben incluirse entre las restricciones “indirectas” todos los tributos que gravan la im-
portación o la exportación de las mercaderías.
Por su parte, las restricciones indirectas, que no impiden en forma absoluta la importa-
ción o la exportación, pero sí la dificultan, cuando se manifiestan a través de tributos que
gravan la importación o la exportación, serán arancelarias si consisten en derechos de
importación o de exportación que se inscriben en el arancel aduanero. En caso de no ser
así cabe afirmar que se trata de medidas de efecto equivalente.
Desde el punto de vista del comercio interno, es claro que cada mercado puede hallarse
sujeto a restricciones que también podrían calificarse de directas o indirectas. En este as-
pecto, la formación de un mercado único obliga a uniformar los criterios para establecer
tales restricciones.
Restricciones en el Mercosur
Las restricciones no arancelarias en algunos casos deben ser armonizadas; en otros co-
rresponde su eliminación.
Ello resulta comprensible puesto que las restricciones establecidas por razones no eco-
nómicas (salud pública, sanidad animal y vegetal, etc.) no han de ser suprimidas, sino
armonizadas.
Así, por ejemplo, si en una situación coyuntural se establece una prohibición de impor-
tación para proteger la industria local de cierta mercadería, esa finalidad no se vulnera si
se admite el libramiento de la mercadería bajo la destinación de tránsito de importación,
porque en tal caso la mercadería no puede incorporarse a la circulación económica inter-
na ni competir con la producida por la industria local que se pretende proteger.
Las prohibiciones entrarán en vigencia a partir del día siguiente al de la publicación, ex-
cepto cuando la norma que la estableciere determinare una fecha posterior. O bien, que
la norma que estableciere una prohibición de carácter no económico dispusiere expresa-
mente que el momento de su entrada en vigencia es el de la fecha de su dictado.
a) expedida con destino final al territorio aduanero por tierra, agua o aire y cargada en el
respectivo medio de transporte;
b) en zona primaria aduanera, por haber arribado con anterioridad al territorio aduanero.
El Poder Ejecutivo podrá disponer que las prohibiciones a la importación tampoco al-
cancen a mercadería que se encontrare en otras circunstancias, tales como la amparada
por carta de crédito irrevocable o pagada en todo o en parte, en las condiciones y con las
limitaciones que en dichos casos se establecieren.
El Poder Ejecutivo podrá disponer que las prohibiciones a la exportación tampoco alcan-
cen a mercadería que se encontrare en otras circunstancias, tales como la amparada por
carta de crédito irrevocable o pagada en todo o en parte, en las condiciones y con las limi-
taciones que en dichos casos se establecieren.
Las excepciones otorgadas a favor de una persona determinada deben ser establecidas
por ley.
aa 1
Bibliografía
› ALSINA, M.A.–BARREIRA, E.C.–BASALDUA, R.X.–COTTER MOINE, J.P.–VIDAL ALBA-
RRACIN, H. G.: “Codigo Aduanero. Comentarios. Antecedentes. Concordancias” Ed. Abe-
ledo–Perrot. Año 1984.
› BASALDUA, R.X.: “Derecho Aduanero” Ed. Abeledo–Perrot. Año 1992.
› BASALDUA, Ricardo Xavier, “Mercosur y Derecho de la Integración”, Ed. Abeledo-Pe-
rrot. Año 1999.
› FERNANDEZ LALANNE, P.: “Comentarios al Código Aduanero” Ed. Guía Práctica del
Exportador e Importador S.A.I.C..
› FERRO, C.A.: “Código Aduanero Comentado” Ed. Depalma.
› FLORES, O. R.: “Comercio Internacional y Régimen Tributario” Ediciones Jurídicas Cuyo.
TEST DE AUTOEVALUACIÓN
a) 1 año.
b) 3 años.
c) 5 años.
d) 10 años.
e) Nunca se puede transferir la mercadería, salvo autorización del Servicio Aduanero.
8. ¿Qué órgano del Poder Público se encuentra facultado para establecer y suprimir pro-
hibiciones de carácter NO económico a la Importación y Exportación?
a) AFIP – Administración Federal de Ingresos Públicos.
b) DGA – Dirección General de Aduanas.
c) Poder Ejecutivo de la Nación.
d) Poder Legislativo de la Nación.
e) Poder Judicial de la Nación.
9. ¿Qué órgano del Poder Público se encuentra facultado para establecer excepciones
a una prohibición económica a la importación y exportación a favor de una persona
determinada?
a) AFIP – Administración Federal de Ingresos Públicos.
b) DGA – Dirección General de Aduanas.
c) Poder Ejecutivo de la Nación.
d) Poder Legislativo de la Nación.
e) Poder Judicial de la Nación.
cc 1
8. ¿Qué órgano del Poder Público se encuentra facultado para establecer y suprimir pro-
hibiciones de carácter NO económico a la Importación y Exportación?
a) AFIP – Administración Federal de Ingresos Públicos.
b) DGA – Dirección General de Aduanas.
c) Poder Ejecutivo de la Nación. (Ver arts. 631 y 634 del C.A.).
d) Poder Legislativo de la Nación.
e) Poder Judicial de la Nación.
9. ¿Qué órgano del Poder Público se encuentra facultado para establecer excepciones
a una prohibición económica a la importación y exportación a favor de una persona
determinada?
a) AFIP – Administración Federal de Ingresos Públicos.
b) DGA – Dirección General de Aduanas.
c) Poder Ejecutivo de la Nación.
d) Poder Legislativo de la Nación. (Ver art. 633 del C.A.).
e) Poder Judicial de la Nación.
a) ¿Le afectaría la prohibición en el supuesto de que ésta entre en vigencia con posterio-
ridad a que hubiere comprado y pagado la mercadería en el extranjero?
b) Si hoy concreta la compra de la mercadería, ¿qué alternativas prevé la legislación para
que no le afecte la prohibición que entraría en vigencia dentro de 4 días?
c) En el supuesto de que se pudiera importar la mercadería con posterioridad al cuarto
día, ¿qué alternativas tiene para introducirlas a Territorio Aduanero y pagar los tribu-
tos con posterioridad?
actividad 2
DISCAPACITADOS
Efectuadas las presentaciones de rigor, el Sr. Jorge Fonseca le manifiesta que hace un año,
su padre Alberto Fonseca, que era discapacitado (perdió su brazo derecho en un acciden-
te automovilístico), importó un vehículo especial, adaptado y con cambios automáticos,
actividad 3
RESIDUOS NUCLEARES
El Sr. Menéndez le manifiesta: “Desde el mes pasado mantengo contacto con “Security”, una im-
portante trading de origen europeo, que se especializa en el traslado y colocación de mercaderías
especiales, quienes me han asegurado que se han realizado los estudios pertinentes a efectos de
brindar absoluta seguridad para el manejo y conservación de dichos materiales”.
B.- Complementaria
› ALSINA, M.A.–BARREIRA, E.C.–BASALDÚA, R.X.–COTTER MOINE, J.P.–VIDAL
ALBARRACÍN, H. G.: Código Aduanero. Comentarios. Antecedentes. Concordancias. Ed.
Abeledo–Perrot.
› BASALDÚA, R.X.: Introducción al Derecho Aduanero. Ed. Abeledo–Perrot.
› FERNÁNDEZ LALANNE, P.: Comentarios al Código Aduanero. Ed. Guía Práctica del
Exportador e Importador S.A.I.C.
› FERRO, C.A.: Código Aduanero Comentado. Ed. Depalma.
› FLORES, O. R.: Comercio Internacional y Régimen Tributario. Ediciones Jurídicas Cuyo.
› Reconocer los distintos tipos de ilícitos aduaneros que recepta la legislación argen-
tina, el cuerpo jurídico que los contiene, los elementos diferenciadores esenciales, a
efectos de comprender la posición de los ilícitos aduaneros respecto del resto de las
figuras jurídicas que reprimen distintas conductas disvaliosas para el tejido social.
› Conocer los aspectos esenciales de la figura penal del contrabando, sus distintos
supuestos, la figura tentada, su encubrimiento, las penas, las responsabilidades y
demás aspectos vinculados con esta figura penal, cuyo conocimiento resulta indis-
pensable para el futuro desempeño en tareas de Consultoría y Asesoramiento.
› Conocer los aspectos esenciales de los distintos tipos infraccionales que regula la
legislación aduanera, a efectos de comprender las consecuencias que trae aparejada
la transgresión de las obligaciones referidas en los distintos regímenes de importa-
ción y exportación estudiados.
› Determinar el bien jurídico que protegen las normas, haciendo hincapié en los debe-
res que deben observarse en los distintos regímenes, destinaciones, operaciones o
situaciones en las que pudiera intervenir o encontrarse, toda vez que su incumpli-
miento acarrea una sanción.
Contenidos
ILICITOS ADUANEROS
5.- INTRODUCCIÓN
Las disposiciones generales del Código Penal resultan de aplicación en la medida en que
no se le fueren expresa o tácitamente excluidas (art. 861). Tal aplicación supletoria se re-
duce notoriamente en materia de infracciones, pues el código crea y desarrolla una parte
general relativa a las mismas (Disposiciones generales, arts. 894 a 946), intentando cap-
tar más fielmente los supuestos especiales que estos ilícitos plantean y evitando distor-
siones interpretativas.
En materia penal aduanera el código diferencia dos ámbitos: el de los delitos y el de las
infracciones.
Para los delitos se mantiene la exigencia del dolo o culpa en la conducta punible. En este
punto debemos recordar que DOLO es querer el resultado, la voluntad realizadora del
tipo objetivo penal, es decir, querer realizar la conducta que está prohibida. AA1
a) El Delito de Contrabando Simple, en los arts. 863, 864, y su forma agravada en los
arts. 865, 866 y 867, todos del Código Aduanero.
b) El Delito de Contrabando Culposo, en los arts. 868 y 869 del C.A..
c) El Delito de Tentativa de Contrabando, en los arts. 871, 872 y 873 del C.A..
d) El Delito de Encubrimiento de Contrabando, en los arts. 874 y 875 del C.A..
5.1.1.- CONTRABANDO
En otras épocas se concebían a las aduanas como oficinas estatales encargadas única-
mente de recaudar impuestos (derechos de importación o exportación), y se llegó a
afirmar que el bien jurídico protegido era la renta fiscal. Este criterio extremadamente
fiscalista ha ido variando, así como el papel de la aduana, de singular importancia en el
desarrollo económico de los pueblos, constituyendo uno de los medios más idóneos con
que cuenta el Estado para canalizar la política económica que en materia de comercio
exterior adopta.
La ley 21.898, en su Exposición de Motivos, dice que el bien jurídico protegido está cons-
tituido por “el adecuado ejercicio de la función de control del tráfico internacional de
mercaderías asignados a las aduanas”.
El actual Código Aduanero continúa en esa línea de precisar más el contenido del con-
trabando, de manera que quede en claro que lo tutelado no es la recaudación fiscal, ni
la regulación de políticas económicas del Estado, sino el ejercicio de la función principal
encomendada a las aduanas, tal es el control sobre la introducción, extracción y circula-
ción de mercaderías.
Este es el bien jurídicamente protegido por el delito, los otros son derivaciones del con-
trol aduanero que debe ejercerse. Así, por ejemplo, en un caso la salud pública podría
integrar el control aduanero, pero no porque en sí sea resorte de la Aduana sino porque
es el fundamento de una prohibición a la importación o a la exportación, que sí es lo es-
pecíficamente aduanero.
En conclusión, el sólo hecho de impedir o dificultar, de la manera que exige lo ley, esa
función primordial que tiene a su cargo la Aduana de verificar toda la mercadería que
ingrese o egrese del país, es configurativo de contrabando, con independencia de que
alcance o tengo efectos sobre otras cuestiones (fiscales, sanitarias o de seguridad), que
sólo constituye el sustento o fundamento de ese rol que le asigna la ley.
Contrabando Simple
La figura genérica
› “cualquier acto u omisión”; ello significa que no exige un acto u omisión determinado
sino cualquiera y que estos puedan ir separados del ardid o engaño que seguidamente
se exige.
Lo relevante a los fines del actuar punible no son los actos u omisiones, sino que medie
ardid o engaño, pues si no asumen o van acompañados de otros elementos ardidosos o
engañosos, escapan a esta figura y caen en los supuestos del art. 864.
Este tipo legal, exige que la importación o exportación se haya realizado, por lugares o en
horas no habilitados, desvíos de ruta u otras sustracciones al control aduanero.
El art. 130 del C.A. dispone que, sin perjuicio de lo dispuesto en leyes especiales, todo
medio de transporte procedente del exterior que arribare al territorio aduanero o que se
detuviere en él deberá:
a) hacerlo por los lugares habilitados y en su caso, por las rutas y dentro de los horarios
establecidos.
Y el 132 del C.A., dice: “ningún medio de transporte podrá dar comienzo a sus operaciones
de descarga, mientras no hubiere presentado la pertinente documentación y fuere auto-
rizado por la autoridad aduanera”.
Tales obligaciones, que deben observarse para el ingreso o egreso de mercadería al ser
incumplidas, dan lugar a esta modalidad de contrabando.
En cuanto a la “desviación de las rutas señaladas”, sólo considera los desvíos de merca-
derías cuando lo son sin intervención previa del servicio aduanero, toda vez que en el
caso que la Aduana autorice un tránsito, reembarco o transbordo de una mercadería, su
ulterior desvío queda comprendido en el inc. d) del art. 864.
Para que constituyan contrabando las tres hipótesis de clandestinidad, que contempla el
inciso en estudio, deben cumplirse con conocimiento del autor de que esta burlando el
control aduanero.
Ejemplos.
a) lugares no habilitados: es el llamado contrabando “hormiga”, y es el que se realiza por
pasos fronterizos donde no hay aduana, generalmente en el norte y este del país.
b) horas no habilitadas: la aduana tiene un horario hábil de trabajo; fuera del mismo para
efectuar una operación, es necesario solicitar la habilitación del horario; si esto no se
realiza y se desembarca mercadería, estaríamos en la hipótesis que comentamos.
Esta hipótesis delictiva comprende los casos en que se vierten declaraciones falsas en
despachos de importación o permisos de embarque, con la intención de hacer variar el
tratamiento aduanero o fiscal de la mercadería documentada, aunque no hubiere me-
diado una maniobra ardidosa tendiente a impedir o dificultar que la autoridad aduanera
pudiera advertir la falsedad de dichas manifestaciones.
Por ej., una declaración mendaz sobre el valor normal de la mercadería con el propósito
de tributar menores derechos que los que hubiera correspondido pagar si hubiera mani-
festado correctamente su valor real (esa valoración se requiere a los fines de fijar la base
imponible).
La acción u omisión para ser punible debe tener cierta entidad como para dificultar o im-
pedir el control del servicio aduanero, e idoneidad para cambiar el tratamiento aduanero
o fiscal que correspondiere a la mercadería a importar o exportar.
Ejemplo: el caso de los autos para discapacitados. En la época que se cometió este ilíci-
to existía una prohibición relativa a la importación de automotores; sólo podían ingre-
sar bajo el régimen especial para diplomáticos, discapacitados y aquellos personas que
regresaren o viniesen a vivir definitivamente al país. En todos estos casos debían cum-
plirse determinadas obligaciones, siendo una de ellas la imposibilidad de transferirlo o
autorizar su uso, por un tiempo determinado. En razón de ello, y una vez que la persona
discapacitada hubiese obtenido la autorización para ingresar el vehículo, otorgaba un
poder autorizando el uso del rodado, al verdadero adquirente, y recién luego se iniciaba
el tramite de importación.
Para obtener tales beneficios se requiere que juntamente con la declaración aduanera,
se acompañe la documentación complementaria pertinente. Ej.: compra y venta de ar-
mas entre países; es necesaria, para la importación o exportación, la autorización expe-
dida por el Ministerio de Defensa. Para la importación de vehículos es necesario el certi-
ficado de cupo, expedido por la Secretaría de Industria, etc. O bien en aquellos casos en
Si tal certificación hubiere sido expedida irregularmente, esto es contraviniendo las dis-
posiciones legales especificas que regulan su otorgamiento y con conocimiento de ello se
la presentare ante la Aduana, se configuraría el ilícito en comentario, porque tal instru-
mento es idóneo para provocar un tratamiento mas favorable.
De manera que el presentante que ignora el vicio que padece el documento es impune,
pero si por la entidad de la irregularidad y su oficio no podía dejar de advertirlo, podría
imputársele la modalidad del inc. c) a título de dolo eventual.
En cambio si el único elemento de juicio que existe a fin de probar el dolo del sujeto ac-
tivo es la actividad vinculada al quehacer aduanero, ello no sería suficiente y se debe dar
entrada a la figura culposa del art. 869, recayendo la imputación en el responsable de la
presentación.
Esta particular modalidad comisiva constituye, al igual que las de los inc. “b” y ‘’c’’ del art.
864, un supuesto de aquellas maniobras criminosas que en doctrina se ha denominado
“contrabando documentado’’, siendo esencial que la simulación se cumpla ante el servi-
cio aduanero. Entendiendo “servicio aduanero” como el conjunto de derechos, deberes y
funciones que pesan sobre la Administración Nacional de Aduanas, como órgano jerár-
quico aduanero, en tal sentido, pueden cumplir ese servicio otros organismos distintos
de la Aduana, por ejemplo la Gendarmería Nacional o Prefectura Naval Arg., que contro-
lan el tráfico fronterizo por razones territoriales.
“Simula” aquél que represento una cosa (operación como en una destinación aduanera
de importación o exportación), fingiendo lo que ella no es.
Hay casos en los cuales se simula alguna característica propia de la mercadería en despa-
cho (subfacturación, sobrefacturación, origen, procedencia etc.); si bien existe una simu-
lación, la misma está destinada a falsear la verdad acerca de un aspecto o elemento de la
mercadería que se importa o exporta (precio, valor, origen, costo de producción pureza,
calidad, especie etc.), pero no resulta estar encaminada inmediatamente a fingir una
“operación o destinación aduanera de importación o exportación”, por lo que estos casos
deben ser juzgados según el inc. “b”.
Agravantes y Atenuantes:
La ley, teniendo en cuenta la mayor o menor afectación del bien jurídico protegido, agra-
va o atenúa el delito, y consecuentemente le aplica mayor o menor pena.
Las causas por las que un delito puede agravarse (calificarse) o atenuarse, tiene que ver
con los medios utilizados, la ocasión o el tiempo, lugar, forma de ejecución, cantidad de
personas que intervengan, consecuencias que acarrea el ilícito, estados psíquicos del su-
jeto, etc.
Así por ejemplo, el delito de robo se agrava o califica, por haberse cometido en despobla-
do y con armas, o en poblados y en banda.
Artículo 865:
Se impondrá prisión de dos a diez años en cualquiera de los supuestos previstos en
los artículos 863 y 864 cuando:
a) intervinieren en el hecho tres o más personas en calidad de autor, instigador o
cómplice;
b) interviniere en el hecho en calidad de autor, instigador o cómplice un funcionario o
empleado público en ejercicio o en ocasión de sus funciones o con abuso de su cargo;
c) interviniere en el hecho en calidad de autor, instigador o cómplice un funcionario
o empleado del servicio aduanero o un integrante de las fuerzas de seguridad a las
que este código les confiere la función de autoridad de prevención de los delitos
aduaneros;
d) se cometiere mediante violencia física o moral en las personas, fuerza sobre las
cosas o la comisión de otro delito o su tentativa;
e) se realizare empleando un medio de transporte aéreo, que se apartare de las rutas
autorizadas o aterrizare en lugares clandestinos o no habilitados por el servicio
aduanero para el tráfico de mercadería;
f) se cometiere mediante la presentación ante el servicio aduanero de documentos
adulterados o falsos, necesarios para cumplimentar la operación aduanera;
g) se tratare de mercadería cuya importación o exportación estuviere sujeta a una
prohibición absoluta ;
h) se tratare de sustancias o elementos no comprendidos en el artículo 866 que por
su naturaleza, cantidad o características, pudieren afectar la salud pública.
Artículo 867 – Se impondrá prisión de cuatro (4) a doce años en cualquiera de los
supuestos previstos en los arts. 863 y 864 cuando se tratare de elementos nucleares,
explosivos, agresivos químicos omateriales afines, armas, municiones o materiales
que fueren considerados de guerra o sustancias o elementos que por su naturaleza,
cantidad o características pudieren afectar la seguridad común salvo que el hecho
configure delito al que correspondiere una pena mayor.
Artículo 868 del Código Aduanero: Será reprimido con multa de pesos doscientos
treinta y seis con veinte centavos ($ 236,20.-) a pesos dos mil trescientos sesenta y dos
($ 2.362,00.-):
a) el funcionario o empleado aduanero que ejercitare indebidamente las funciones
de verificación, valoración, clasificación, inspección o cualquier otra función fiscal
o de control a su cargo, siempre que en tales actos u omisiones mediare negligencia
manifiesta que hubiere posibilitado la comisión del contrabando o su tentativa;
b) el funcionario o empleado administrativo que por ejercer indebidamente las
funciones a su cargo librare o posibilitare el libramiento de autorización especial,
licencia arancelaria o certificación que fuere presentada ante el servicio aduanero
destinada a obtener un tratamiento aduanero o fiscal más favorable al que corres-
pondiere, siempre que en el otorgamiento de tales documentos hubiere mediado
grave inobservancia de las disposiciones legales específicas que lo regularen.
La experiencia indica que el actuar desplegado por el autor de contrabando para su logro
requiere de cierto descontrol por parte del servicio aduanero.
Es por ello que con la finalidad de combatir el contrabando, se crea la modalidad culpo-
sa, que constituye la contrapartida de las conductas que se reprimen como contrabando
doloso.
Esta exigencia que en forma expresa se enuncia en el inciso a) del articulo en comentario
(“que hubiere posibilitado la comisión del contrabando o su tentativa”), requiere una ex-
plicación en el supuesto contemplado en el inciso b).
Del texto de la norma del inciso b), surge que el documento extendido irregularmente
debe haber sido presentado ante la Aduana con el fin de obtener un tratamiento adua-
nero o fiscal más favorable al que correspondiere, esto es, requiere que se configure el
supuesto de contrabando doloso contemplado en el inc. c) del art. 864.
Artículo 869 del Código Aduanero: Será reprimido con multa de pesos doscientos
treinta y seis con veinte centavos ($ 236,20.-) a pesos dos mil trescientos sesenta y dos
($ 2.362,00.-): quien resultare responsable de la presentación ante el servicio adua-
nero de una autorización especial, licencia arancelaria o certificación que pudiere
provocar una tratamiento aduanero o fiscal más favorable a que correspondiere o
de algún documento adulterado o falso necesario para cumplimentar una operación
aduanera, siempre que se tratare de un despachante de aduana, una gente de trans-
porte aduanero, un importador, un exportador o cualquier otro que por su calidad,
actividad u oficio no pudiere desconocer tal circunstancia y no hubiere actuado do-
losamente.
La presunción de culpa emerge de la calidad, oficio o actividad del sujeto activo, con re-
lación a la irregularidad o falsedad del documento. Ello quiere decir que los que ejercen
cierta actividad, por su habitualidad en el manejo de documentos, están más capacita-
dos para detectar la irregularidad y los efectos que producen esa presentación.
Ello significa que los casos de mayor frecuencia comisiva serían actos de tentativa y que
los que alcanzaran el grado de consumación quedarían reducidos a su mínima expre-
sión. Tal anomalía ha llevado o que se lo regule en forma distinta, apartándose del siste-
ma del Código Penal, que reduce la pena que correspondiera, si se hubiese consumado
el delito, de un tercio a la mitad.
Se puede desistir de la declaración, siendo su efecto sólo eficaz a los fines tributarios. El
art. 238 dice: “El desistimiento de la solicitud de destinación de importación para consu-
mo no exonera de responsabilidad por los ilícitos que se hubieran cometido con motivo o
en ocasión de la declaración al solicitarse la destinación” (el art. 337 regula lo mismo pero
para exportación). El contrabando documentado se consuma con la sola presentación
ante el servicio aduanero.
Los hechos definidos en los cuatro incisos del art. 874, sólo constituyen encubrimiento de
contrabando si se los vincula a un delito de contrabando ya ejecutado por un tercero. Se
excluye el autoencubrimiento, que por quedar comprendido dentro de los actos defen-
sistas no sería punible.
En lo referente al inciso b), la obligación de denunciar debe emanar de la ley; tal es el caso
de lo establecido en el art. 177 del Código Procesal Penal respecto a los funcionarios o
empleados públicos que en funciones adquieran el conocimiento de un delito de acción
pública, al igual que los médicos parteras, farmacéuticos y demás personas que ejerzan
el arte de curar, salvo los hechos al amparo del secreto profesional.
El apartado 2 del art. 874 contempla la escala penal, la cual es más reducida que la figura
simple de contrabando y se aproxima a la de encubrimiento de cualquier delito.
El apartado 3 del art. 874 prevé la agravación de la figura básica de encubrimiento de con-
trabando cuando: a) el encubridor fuera un funcionario o empleado público o integrante
de las fuerzas armadas o de seguridad; y b) por la habitualidad comisiva en el supuesto
del inc. d) del apartado 1 del 874.
La primera agravante deriva del deber funcional de su cargo, que les exige una mayor
abstención de quebrantar la ley y los hace merecedores de mayor castigo.
Exención de Pena
El fundamento de las presentes excusas absolutorias está dado por el valor que el legisla-
dor otorga a los vínculos familiares y de amistad, el que cesa si el móvil de la conducta es
obtener un beneficio económico o de asegurar el producto o provecho del contrabando.
En los supuestos previstos en los artículos 863, 864, 865, 866, 871, 873 y 874 del Código Adua-
nero, además de las penas privativas de la libertad, se aplicarán las siguientes sanciones:
a) el comiso de las mercadería objeto del delito. Cuando el titular o quien tuviere la dis-
ponibilidad jurídica de la mercadería no debiere responder por la sanción o la merca-
dería no pudiere aprehenderse, el comiso se sustituirá por una multa igual a su valor
en plaza, que se impondrá en forma solidaria;
b) el comiso del medio de transporte y de los demás instrumentos empleados para la
comisión del delito, salvo que pertenecieren a una persona ajena al hecho y que las
circunstancias del caso determinaren que no podía conocer tal empleo ilícito;
c) una multa de cuatro a veinte veces el valor en plaza de la mercadería objeto del delito,
que se impondrá en forma solidaria;
d) la pérdida de las concesiones, regímenes especiales, privilegios y prerrogativas de que
gozaren;
e) la inhabilitación especial de seis meses a cinco años para el ejercicio del comercio;
f) la inhabilitación especial perpetua para desempeñarse como funcionario o empleado
aduanero, miembro de la policía auxiliar aduanera o de las fuerzas de seguridad,
despachante de aduana, agente de transporte aduanero o proveedor de a bordo de
cualquier medio de transporte internacional y como apoderado o dependiente de
cualquiera de estos tres últimos;
g) la inhabilitación especial de tres a quince años para ejercer actividades de importa-
ción o de exportación. Tanto en el supuesto contemplado en este inciso como en el
previsto en el precedente inciso f), cuando una persona de existencia ideal fuere res-
ponsable del delito, la inhabilitación especial prevista en ellos se hará extensiva a sus
directores, administradores y socios ilimitadamente responsables. No responderá
quien acreditare haber sido ajeno al acto o haberse opuesto a su realización;
h) la inhabilitación absoluta por doble tiempo que el de la condena para desempeñarse
como funcionario o empleado público;
i) el retiro de la personería jurídica y, en su caso, la cancelación de la inscripción en el
Registro Público de Comercio, cuando se tratare de personas de existencia ideal.
Cuando se tratare de los supuestos previstos en los artículos 868 y 869 del Código Adua-
nero, además de la pena de multa se aplicarán las sanciones establecidas en los incisos
d), e), f), g) e i) del apartado 1 de este artículo. En el supuesto del inciso f) la inhabilitación
especial será por quince años.
Para la aplicación de las penas establecidas en este Título, se entenderá por valor en plaza:
Intereses Moratorios
Vencido el plazo de quince días, contado desde que quedare firme la sentencia o resolu-
ción que impusiere pena de multa sin que su importe hubiera sido pagado, el condenado
debe pagar juntamente con el mismo un interés sobre la cantidad no ingresada en dicho
plazo, incluida en su caso la actualización respectiva, cuya tasa será la que fijare la Secre-
taría de Estado de Hacienda (actualmente: 3 % mensual).
Intereses Punitorios
1. Los intereses previstos en el artículo 882 se devengarán hasta el momento del pago o
de la interposición de demanda de ejecución fiscal.
2. En el supuesto de interponerse demanda de ejecución fiscal, la multa adeudada,
actualizada en su caso, y los intereses devengados hasta ese momento devengarán,
a su vez, un interés punitorio cuya tasa será la que fijare la Secretaría de Estado de
Hacienda (actualmente: 4,5 % mensual).
RESPONSABILIDAD
Graduación Penas. aa 2
Las mismas penas previstas para el autor del delito de contrabando, de su tentativa o de
su encubrimiento, serán aplicadas a quien hubiere determinado directamente a otro a
cometerlo (instigador) o al que tomare parte en la ejecución del hecho (coautor) o pres-
tare al autor o autores un auxilio o cooperación sin los cuales no habría podido cometerse
(cómplice primario o necesario).
El cómplice secundario que cooperare de cualquier otro modo a la ejecución del hecho
y el que prestare una ayuda posterior cumpliendo promesas anteriores al mismo, serán
reprimidos con la pena correspondiente al delito, disminuida de un tercio a la mitad.
Responsabilidad Indirecta
Las personas de existencia visible o ideal son responsables en forma solidaria con sus de-
pendientes por las penas pecuniarias que correspondieren a éstos por los delitos adua-
neros que cometieren en ejercicio o con ocasión de sus funciones.
Cuando una persona de existencia ideal fuere condenada por algún delito aduanero e
intimada al pago de las penas pecuniarias que se le hubieren impuesto no fuera satis-
fecho su importe, sus directores, administradores y socios ilimitadamente responsables
responderán patrimonialmente y en forma solidaria con aquélla por el pago del importe
de dichas penas, salvo que probaren que a la fecha de la comisión del hecho no desem-
peñaban dichas funciones o no revestían tal condición.
1. a los 15 años, cuando se tratare de delitos cuya pena fuere de reclusión o prisión per-
petua.
2. después de transcurrido el máximo de duración de la pena señalada para el delito, no
pudiendo en ningún caso exceder de 12 años ni bajar de 2 años.
3. a los 5 años, cuando se tratare de hechos reprimidos únicamente con pena de inhabi-
litación perpetua.
4. al año, cuando se trataré de un hecho reprimido únicamente con inhabilitación
temporal.
5. a los 2 años, cuando se tratare de hechos reprimidos con multa.
aa 3
Se consideran infracciones aduaneras los hechos, actos u omisiones que son reprimidos
por transgredir las disposiciones de la legislación aduanera.
Tipicidad
La calificación de un hecho como infracción aduanera requiere que, previamente a su
realización, se encuentre previsto como tal en las disposiciones del Código Aduanero.
Prohibición Analogía
En materia de infracciones aduaneras no cabe la incriminación por analogía.
Especificidad
La norma que rige específicamente el caso desplaza a la que lo pudiera comprender en
forma genérica.
Para establecer cuál es la norma penal más benigna se debe comparar la totalidad del
contenido de las normas penales de las leyes cuya aplicación correspondiere.
Los efectos de la norma penal más benigna se operarán de pleno derecho, pero no alcan-
zarán a aquellos supuestos en que la resolución condenatoria se encontrare firme, aún
cuando no se hubiere cumplido la pena.
Responsabilidad
Principio General
No se aplicará sanción a quien hubiere cumplido con todos los deberes inherentes al ré-
gimen, operación, destinación o a cualquier otro acto o situación en que interviniere o se
encontrare, salvo los supuestos de responsabilidad por hecho de otro.
Las personas de existencia visible o ideal son responsables en forma solidaria con sus
dependientes por las infracciones aduaneras que éstos cometieren en ejercicio o con
ocasión de sus funciones.
Cuando una persona de existencia ideal fuere condenada por alguna infracción e inti-
mada al pago de las penas pecuniarias que se le hubieren impuesto no fuere satisfecho
su importe, sus directores, administradores y socios ilimitadamente responsables res-
ponderán solidariamente con aquélla por el pago del importe de dichas penas, salvo que
probaren que a la fecha de la comisión del hecho no desempeñaban dichas funciones o
no revestían tal condición.
Menores
Cuando un menor que no hubiere cumplido 14 años de edad cometiere un hecho que
constituyere infracción aduanera no será personalmente responsable. En este supuesto,
responderá aquél a cuya guarda o cuidado se encontrare el menor al momento de come-
terse la infracción.
Cuando un menor que fuere mayor de 14 y no hubiere cumplido 18 años de edad come-
tiere un hecho que constituyere infracción aduanera responderá solidariamente con
aquél a cuya guarda o cuidado se encontrare al momento de cometerse la infracción, sin
perjuicio del derecho de este último a repetir del menor el importe pagado.
Concurso de Penas
Concurso Ideal
Cuando un mismo hecho constituyere más de una infracción aduanera, se acumularán
las penas correspondientes a los diversos hechos punibles. La suma de estas penas no
podrá exceder el máximo de la mayor de la especie de pena de que se tratare.
Concurso Real
Cuando concurrieren varios hechos independientes, constitutivos de dos o más infraccio-
nes aduaneras, se impondrán las penas correspondientes a todas las figuras involucra-
das, salvo disposición especial en contrario.
Graduación
Las penas serán graduadas en cada caso según las circunstancias, la naturaleza y la grave-
dad de las infracciones y los antecedentes del infractor.
Atenuación
Cuando mediaren motivos suficientes de atenuación se podrá reducir la pena a aplicar
por debajo de los topes mínimos previstos en el Código Aduanero.
Si el importe de la atenuación superare el importe de Pesos dos mil ciento ochenta con
treinta ($ 2.180,30.-) el Administrador deberá elevar las actuaciones al superior jerárqui-
co competente para su aprobación.
Autodenuncia. aa 4
Cuando el responsable de una declaración inexacta comunicare por escrito la existencia
de la misma ante el servicio aduanero con anterioridad a que éste por cualquier medio la
hubiere advertido o a que hubiere un principio de inspección aduanera o a que se hubie-
ren iniciado los actos preparatorios del despacho ordenados por el agente verificador, se
reducirá en un setenta y cinco por ciento el importe mínimo de la multa que correspon-
diere y, sin necesidad de proceder a la apertura de un sumario, se dispondrá la pertinente
rectificación.
Valores
Se entiende por valor en plaza: 1) el valor en aduana, con más los gastos de despacho y los
tributos que gravaren la importación para consumo de la mercadería de que se tratare,
si la infracción se hubiere cometido en relación con una importación; y 2) el valor impo-
nible, con más los tributos interiores que no fueren aplicables con motivo de la exporta-
ción, si la infracción se hubiere cometido en relación con una exportación.
Intereses Moratorios
Vencido el plazo de quince días contado desde que quedare firme la resolución que im-
pusiere pena de multa sin que su importe hubiere sido pagado, el condenado debe pa-
gar juntamente con el mismo un interés sobre la cantidad no ingresada en dicho plazo,
incluida en su caso la actualización respectiva, cuya tasa será la que fijare la Secretaría
de Estado de Hacienda (actualmente: 3 % mensual), los que se devengarán hasta el mo-
mento del pago o de la interposición de demanda de ejecución fiscal.
Intereses Punitorios
En el supuesto de interponerse demanda de ejecución fiscal la multa adeudada, actuali-
zada en su caso, y los intereses moratorios devengados hasta el momento, devengarán, a
su vez, un interés punitorio cuya tasa será la que fijare la Secretaría de Estado de Hacien-
da (actualmente: 4,5 % mensual).
Reincidencia
Serán considerados reincidentes, los que habiendo sido condenados por resolución fir-
me por una infracción o un delito aduanero cometieren una nueva infracción aduanera,
siempre que:
La acción para imponer penas por las infracciones aduaneras se extingue por:
a) amnistía;
b) muerte del imputado;
c) prescripción;
d) pago voluntario del mínimo de la multa.
b) Muerte: Las sanciones que se aplican en las Infracciones Aduaneras son de naturaleza
penal, en consecuencia, de carácter personalísimo, por lo que, fallecido el responsa-
ble por el hecho infraccional dicha responsabilidad no se traslada a terceros.
Para que la comisión de otra infracción o de un delito aduanero tengan efecto interrum-
pido debe mediar, a su respecto, resolución o sentencia condenatoria firme.
En los supuestos en que las infracciones aduaneras fueren reprimidas con pena de
multa y comiso, la acción penal también se extingue por el pago voluntario del mínimo
de la multa que pudiere corresponder por el hecho de que se tratare y por el abandono
a favor del Estado de la mercadería en cuestión, con la entrega de ésta en zona prima-
ria aduanera.
Además de asegurar un pago mínimo, el otro gran beneficio de este instituto es que el
antecedente infraccional no es asentado en el registro de Infractores.
a) amnistía;
b) indulto;
c) prescripción;
d) muerte del condenado.
Para que la comisión de otra infracción o de un delito aduaneros tenga efecto interrupti-
vo debe mediar a su respecto resolución o sentencia condenatoria firme.
Si la acción judicial promovida o sustanciada para hacer efectivas las penas por infrac-
ciones aduaneras se desistiere o, en su caso, se declarare la caducidad de la instancia, la
misma no tendrá los efectos suspensivos ni interruptivos de la prescripción.
La prescripción de las acciones para imponer y para hacer efectivas las penas por infrac-
ciones aduaneras corre, se suspende y se interrumpe separadamente para cada uno de
los imputados o responsables.
d) Muerte: Las sanciones que se aplican en las Infracciones Aduaneras son de naturaleza
penal, en consecuencia, de carácter personalísimo, por lo que fallecido el responsable
por el hecho infraccional dicha responsabilidad no se traslada a terceros.
Es todo acto u omisión tendiente a impedir o dificultar el adecuado control que le com-
pete a la aduana sobre las importaciones y exportaciones, cuando el valor de la mercade-
ría objeto del ilícito no supere el límite monetario previamente establecido.
Artículo 947 – En los supuestos previstos en los artículos 863, 864, 865, incisos a) y h),
871 y 873, cuando el valor en plaza de la mercadería objeto de contrabando o su ten-
tativa, fuere menor de cinco mil pesos, el hecho se considerará infracción aduanera
de contrabando menor y se aplicará exclusivamente una multa de dos a diez veces el
valor en plaza de la mercadería y el comiso de ésta.
Para su configuración deben darse los mismos elementos que para el delito, en particu-
lar, la conducta dolosa o intencional del autor.
Esto significa que con respecto al delito de contrabando simple doloso –arts. 863 y 864–,
a su tentativa –arts. 871 y 873– y a los dos supuestos de contrabando calificado regulados
en los incisos a) y h) del artículo 865, el escaso valor de la mercadería objeto del delito
juega como elemento moderador de la sanción a aplicarse, y permite otorgarle al ilícito
el tratamiento de una infracción aduanera.
Es obvio que se trata de una omisión involuntaria, pues, como se expresara anteriormen-
te, el bien jurídico “salud pública” no queda neutralizado por el menor valor de la merca-
dería objeto del contrabando. Se debe pues modificar el artículo 947 citado a fin de sus-
tituir el inciso h) por el inciso g) del mismo artículo 865, que sí se refiere a la mercadería
cuya importación o exportación estuviera alcanzada por una restricción absoluta.
Volviendo a la redacción del Código Aduanero, el artículo 947 sustituye la expresión “el
hecho constituirá infracción aduanera” que contenía su norma antecedente –art. 194,
primer párrafo de la L.A., texto ley 21.898–, por la fórmula “el hecho se considerará in-
fracción aduanera”, queriendo significar que por su estructura la conducta es delictiva
y a través de una ficción legal se la considera infracción a efectos de aplicarle un criterio
punitivo más benigno.
Así, en los casos que preceptúa la norma, el reducido monto de la mercadería actúa como
una excusa absolutoria que si bien no le resta punibilidad al acto, lo atempera en su re-
proche penal. La modificación de la norma en el sentido de no otorgarle a ese elemento
monetario el efecto de que “el hecho constituya infracción aduanera”, sino de que obli-
gue a “considerarlo” como tal –art. 947–, resulta fundamental para afirmar que en todos
los casos, aún en los que cita la norma, el tipo penal delictivo se encuentra integrado,
posee todos sus elementos constitutivos, y la referencia al menor valor de la mercadería,
sólo en los supuestos en que la ley le otorga eficacia, podrá atemperar el aspecto punitivo
de ese hecho que ya se ha configurado como delito y que ya ha adquirido una categoría
o entidad determinada.
Excepciones
No obstante que el valor en plaza de la mercadería objeto de contrabando o su tentativa
fuere menor de cinco mil pesos, el hecho se constituirá delito y no infracción de contra-
bando menor, en cualquiera de los siguientes supuestos:
b) cuando el imputado hubiera sido condenado por sentencia firme por cualquiera de
los delitos previstos en los artículos 863, 864, 865, 866, 871 y 873 o por la infracción
de contrabando menor. En este último supuesto corresponde realizar la siguiente
aclaración: una cosa es que ocasionalmente se incurra en contrabando y que la insig-
nificancia de su objeto permita cierta benevolencia, y otra es premiar a los que habi-
tualmente incurren en el mismo y planifican su concreción en forma escalonada para
Participación
Las penas previstas en el artículo 947 para el autor del contrabando menor también se
aplicarán a quien hubiere determinado directamente a otro a cometerlo, al que coope-
rare de cualquier modo a su ejecución o al que prestare una ayuda posterior cumpliendo
promesas anteriores a la comisión de la infracción.
Competencia
En la infracción de contrabando menor el sumario será instruido y resuelto por la auto-
ridad aduanera, que es el órgano que determina el valor en plaza de la mercadería al
momento de la constatación del ilícito.
Para la comprensión de éste importante tipo infraccional debemos recordar que la base
sobre la cual descansa el sistema aduanero es la veracidad y exactitud de las declaracio-
nes acerca de la naturaleza, calidad y propiedades de las mercaderías que se detallan en
las destinaciones u operaciones que se realizan en las aduanas, como así también de to-
dos los demás datos relevantes que puedan ser requeridos en la destinación u operación
de que se trate. Es imprescindible que los despachantes de aduana, importadores, trans-
portistas, agentes de transporte, tripulantes, etc. suministren precisa y concretamente
todos los elementos de juicio e informaciones necesarias que permitan al servicio adua-
nero ejercer sus facultades de control, en particular en lo que se refiere a la aplicación de
prohibiciones y determinación de los tributos y estímulos a la exportación que pudieren
corresponder.
Concepto
Consiste en efectuar ante el servicio aduanero una declaración relacionada con cual-
quier operación o destinación de importación o exportación, que difiera en su conteni-
do, sin justificación, con la verificación objetiva que realice la aduana siempre que haya
sido efectuada sin dolo y que, en caso de pasar inadvertida, causare o pudiere causar un
perjuicio fiscal, una transgresión a una prohibición de importar o exportar o el ingreso o
Artículo 954
1. El que, para cumplir cualquiera de las operaciones o destinaciones de importación
o de exportación, efectuare ante el servicio aduanero una declaración que difiera
con lo que resultare de la comprobación y que, en caso de pasar inadvertida, pro-
dujere o hubiere podido producir:
a) un perjuicio fiscal, será sancionado con una multa de uno a cinco veces el
importe de dicho perjuicio;
b) una transgresión a una prohibición a la importación o a la exportación, será
sancionado con una multa de uno a cinco veces el valor en aduana de la merca-
dería en infracción;
c) el ingreso o el egreso desde o hacia el exterior de un importe pagado o por
pagar distinto del que efectivamente correspondiere, será sancionado con una
multa de uno a cinco veces el importe de la diferencia.
2. Si el hecho encuadrare simultáneamente en más de uno de los supuestos previs-
tos en el apartado 1, se aplicará la pena que resultare mayor.
Responsable de la infracción
Surge de la propia redacción del artículo que es responsable de la infracción quien “efec-
tuare” la declaración ante el servicio aduanero, o sea originariamente el importador, ex-
portado, Despachante de Aduana, Transportista, Agente de Transporte.
En este punto corresponde tener presente que el cargador o expedidor de las mercade-
rías desde el extranjero es ajeno a la relación jurídica que se entabla entre el importador
declarante y el Fisco. El importador, al aceptar la consignación y declarar las mercaderías,
asume su propia responsabilidad por la operación que compromete.
Inexactitud
La inexactitud puede referirse a las distintas circunstancias o propiedades de las merca-
derías, tales como valor, especie, volumen, cantidad, calidad, origen, etc.
Falta de “dolo”
Es importante dejar perfectamente en claro que la inexactitud debe ser efectuada sin
dolo, porque si se efectuara de manera intencional y voluntaria, estaríamos en presencia
del Delito de Contrabando y no de Infracción Aduanera.
Potencialidad
Asimismo, es necesario remarcar que la declaración inexacta no necesariamente debe
producir alguna de las consecuencias previstas en los incs. a), b) y c) del art. 954, sino que
solo es necesario que la inexactitud hubiere podido producir alguna de las consecuencias
previstas en los incisos referidos.
Perjuicio Fiscal
Consiste en la falta de ingreso al servicio aduanero del importe que correspondiere por
tributos cuya percepción le estuviere encomendada, el ingreso de un importe inferior al
que correspondiere por tal concepto o el pago por el Fisco de un importe que no corres-
pondiere por estímulos a la exportación;
Asimilación a definitivas
Las declaraciones relativas a operaciones o destinaciones de importación se consideran
como si fueran de importación para consumo y las relativas a operaciones o destinacio-
nes de exportación como si fueran de exportación para consumo, con excepción de la
declaración relativa a la operación de reembarco que se considera como de importación
para consumo. En este último supuesto, si de la comprobación resultare menor cantidad
de mercadería que la declarada en la solicitud de reembarco, se considerará como si hu-
biera resultado mayor cantidad que la declarada.
Esta solución se debe a que, mientras en las destinaciones de importación para consumo
y de exportación para consumo la determinación del perjuicio fiscal que podría ocasio-
nar la declaración inexacta en caso de pasar inadvertida no ofrece dificultades, no sucede
lo mismo con las restantes destinaciones y operaciones aduaneras que no se encuentran
gravadas. Y sucede que, por ejemplo, si se pretende importar temporalmente cierta mer-
cadería y se declara una cantidad menor que la realmente involucrada, de pasar inad-
vertida la inexactitud de la declaración, la cantidad no declarada podrá permanecer por
tiempo indeterminado en el territorio aduanero sin que por ello se paguen los tributos
que gravan su importación para consumo, lo que constituye un evidente perjuicio fiscal.
Ejemplos Jurisprudenciales
› Se manifestaron tractores y resultaron máquinas móviles para extracción y movi-
miento de tierra (Sala U, 27-11-72, “S.A.D.E. S.A.” ‘’DA.’’, t. V, p. 55 1.).
› La declaración no se ajustó a la calificación que la firma exportadora del exterior atri-
buyó al producto, no habiendo probado además el apelante que las denominaciones
que le dio son las formas genéricas de mencionar al producto (Sala 11, 2-8-82, “Calvo
Juan C,” “D.A.”, t. V, 54.).
› Los efectos (pinturas ordinarias para escuelas) que se omitió consignar en el despacho
no pueden considerarse meros accesorios de los lápices que se documentaron, ya que
tienen individualidad propia como objetos de consumo (1- 12-69, “D.A. “ t. III, p. 269.).
› No se manifestó el elemento ftalato dimetílico, que por tratarse de un antidetonante
cambia el tratamiento fiscal de las mercaderías (9-4-70, “Carli S.R.L.” “D.A.” t. 11, p.
651.).
› El exceso en un despacho forzoso bajo el régimen ALALC de 26.807 m3 de lapacho
en rollizos, no amparado por el certificado de origen y que no fue declarado (La Ley
1978-A-405.).
Causales de Justificación
Artículo 958 – Salvo disposición especial en contrario, en los supuestos en que este
código hubiere previsto la dispensa del pago de tributos por las causales de siniestro,
caso fortuito, fuerza mayor o rectificación de declaración debidamente justificada,
las diferencias que fueren consecuencia directa de dichas causales no serán tomadas
en consideración a los efectos punibles.
Causales de excusación
En cualquiera de las operaciones o de las destinaciones de importación o de exportación,
no será sancionado el que hubiere presentado una declaración inexacta siempre que
mediare alguno de los siguientes supuestos:
Todo medio de transporte procedente del exterior que arribare al territorio aduanero o
que se detuviere en él, deberá presentar inmediatamente después de su llegada o en la
oportunidad en la que el servicio aduanero ejerciere el derecho de visita la declaración
de la “carga”, “rancho”, “pacotilla”, “equipaje no acompañado” y “encomiendas postales”,
es decir, debe tener declarada la totalidad de la mercadería que arriba con el medio de
transporte.
La responsabilidad del transportista, deriva del especial celo que debe tener en vigilar
que las personas que trabajen o permanezcan en el medio de transporte no cometan
ilícitos.
a) Excepción a una prohibición: El art. 626 del Código Aduanero establece que la importa-
ción o la exportación en excepción a una prohibición puede ser autorizada bajo la condi-
ción del cumplimiento de determinadas obligaciones.
A su vez el art. 627 establece que en algunos supuestos la propiedad, posición, tenencia
o uso de la mercadería beneficiada con la excepción a una prohibición de importación
no puede ser objeto de transferencia cuando ésta implicare una violación a los fines que
fundamentaron el beneficio. En consecuencia, la transferencia de la propiedad de una
mercadería en estas condiciones configuraría la infracción prevista en el tipo en trato.
Así por ejemplo, de acuerdo a lo dispuesto en Dec. 1568/92 permite a los ciudadanos ar-
gentinos que estuvieren viviendo más de un año en el exterior a traer su vehículo –usa-
do– en excepción a la prohibición económica relativa que rige para la importación de
vehículos usados, poniéndole como condición que no transfiera la propiedad, posición,
tenencia o uso del automotor por el plazo de un año. En consecuencia, la transferencia
de dicho automotor antes del vencimiento del plazo configuraría el tipo infraccional en
análisis.
b) Exención de Tributos: Los arts. 667/668 del Código Aduanero facultan al Poder Ejecutivo
de la Nación a acordar exenciones tributarias bajo condición de cumplimiento de deter-
minadas condiciones.
A su vez, el art. 669 del C.A. establece que en algunos supuestos la propiedad, posesión,
tenencia o uso de la mercadería beneficiada con una exención de tributos que gravaren
Transgresión Formal
Cuando el incumplimiento de la obligación que hubiere condicionado el beneficio no
afectare la finalidad que motivara su otorgamiento, el responsable de las transgresiones
previstas en los incisos a) y b) del artículo 965, será sancionado con una multa del uno al
diez por ciento del valor en aduana de la mercadería en infracción, y el tenedor no será
sancionado.
Artículo 970
1. El que no cumpliere con las obligaciones asumidas como consecuencia del otorga-
miento del régimen de importación temporaria o del exportación temporaria, según
el caso, será sancionado con una multa de uno a cinco veces el importe de los tributos
que gravaren la importación para consumo o la exportación para consumo, según el
caso, de la mercadería en infracción, multa que no podrá ser inferior al treinta por
ciento del valor en aduana de la mercadería, aun cuando ésta no estuviere gravada.
2. En el supuesto previsto en el apartado 1, si la importación para consumo o la ex-
portación para consumo, según el caso, de la mercadería en infracción se encontrare
prohibida se aplicará además su comiso.
Tenedor
Todo el que por cualquier título tuviere en su poder con fines comerciales o industria-
les mercadería importada temporariamente, a cuyo respecto no se hubiere cumplido la
obligación sustancial o de fondo (no la formal) asumida como consecuencia del otorga-
miento del régimen, será sancionado en forma solidaria con el autor de la transgresión.
Infracción Formal
Cuando el incumplimiento de la obligación no afectare la finalidad que motivara el otor-
gamiento de la importación temporaria o de la exportación temporaria, el responsable
de las transgresiones será sancionado con una multa del uno por ciento del valor en
aduana de la mercadería en infracción, no castigándose al tenedor.
Téngase presente que a los fines del código aduanero, se considera que el cumplimiento
de la obligación de reexportar o de reimportar dentro del plazo acordado afecta la fina-
lidad tenida en cuenta para el otorgamiento del régimen respectivo, no aplicándose lo
previsto en el apartado.
› si vencido el plazo de un mes sin que el medio de transporte arribe a destino, se aper-
tura Sumario Contencioso en contra del transportista por la presunta comisión del art.
973 C.A., y solidariamente en contra del importador o exportador.
Mercadería NO Admitida
Artículo 977
1. El viajero de cualquier categoría, el tripulante o cualquier persona que introduje-
re o pretendiere introducir al territorio aduanero por vía de equipaje o de pacotilla,
según el caso mercadería que no fuere de la admitida en tal carácter por las respecti-
vas reglamentaciones, será sancionado con una multa de uno a tres veces el valor en
aduana de la mercadería en infracción.
2. En el supuesto previsto en el apartado 1, si la importación para consumo de la mer-
cadería en infracción estuviere prohibida se aplicará además su comiso.
Para la comprensión de este tipo infraccional debemos recordar las notas características
del régimen de equipaje que se encuentran en los arts. 488 a 505 del Código Aduanero,
en particular el art. 489 que define equipaje como: “Constituyen equipaje los efectos nuevos
o usados que un viajero, en consideración a las circunstancias de su viaje, pudiere razonablemente
utilizar para su uso o consumo personal o bien para ser obsequiados, siempre que por la cantidad,
calidad, variedad y valor no permitieren presumir que se importan o exportan con fines comercia-
les o industriales”, como asimismo, el régimen de pacotilla que se encuentra establecido
en los arts. 517 a 528 del Código Aduanero.
Como se podrá apreciar, lo que se reprime es la vía por la cual se intenta el ingreso de la
mercadería, toda vez que la misma puede encontrarse perfectamente admitida por el
régimen general no obstante ello constituiría infracción en los términos del art. 977 ap.
1 precedentemente transcripto, atento la vía utilizada para su introducción al territorio
aduanero.
El art. 59 del Decreto 1001/82 ha establecido una serie de prohibiciones específicas –no
genéricas– para el régimen de equipaje, a saber:
a) las armas de fuego que no contaren con la autorización del organismo competente,
explosivos, inflamables, estupefacientes, objetos obscenos y literatura subversiva o
pornográfica;
Mercadería Admitida
Artículo 979
1. El viajero de cualquier categoría, el tripulante o cualquier persona que extrajere o
pretendiere extraer del territorio aduanero por vía de equipaje o de pacotilla, según
el caso, mercadería que no fuere de la admitida en tal carácter por las respectivas re-
glamentaciones, será sancionado con una multa de uno a tres veces el valor en adua-
na de la mercadería en infracción.
2. En el supuesto previsto en el apartado 1, si la exportación para consumo de la mer-
cadería en infracción estuviere prohibida se aplicará además su comiso.
Como se podrá apreciar, en este supuesto se reprime la vía utilizada para la extracción de
la mercadería, no encontrándose contemplada la sanción por la omisión en la declara-
ción o por la declaración falsa en exportación.
Lo dispuesto en los artículos 977 y 979 será también aplicable a la importación y a la ex-
portación, según el caso, de mercadería bajo el régimen de franquicias diplomáticas
cuando la misma no estuviere amparada por tal régimen.
El que transfiere la propiedad, posesión o tenencia de mercadería que hubiere sido im-
portada bajo los regímenes de equipaje, pacotilla o franquicias diplomáticas en trans-
gresión a lo previsto en los mismos, será sancionado con una multa de uno a tres veces el
valor en aduana de la mercadería en infracción.
Así, por ejemplo, en el Régimen de equipaje los artículos 504 del Código Aduanero y
67 del Decreto 1001/82 establecen que la propiedad, posesión o tenencia de los efectos
nuevos o bien con un uso tal que permitiere considerarlos nuevos y que hubieren sido
importados en virtud del régimen de equipaje con exención en le pago de derechos de
importación, no pueden ser objeto de transferencia a título oneroso durante el plazo de
dieciocho (18) meses, contado a partir de la fecha de la introducción de los respectivos
efectos a plaza.
A su vez, el art. 982 del C.A. establece que todo el que por cualquier título tuviere en su
poder con fines comerciales o industriales mercadería importada bajo los regímenes de
equipaje, pacotilla o franquicias diplomáticas cuya propiedad, posesión o tenencia hu-
biera sido transferida en transgresión a los previsto en dichos regímenes, será sanciona-
do, en forma solidaria con el autor de la transgresión contemplada en el artículo 981, con
la pena allí establecida, y si la mercadería de que se tratare constituyere un automotor,
el tenedor será sancionado en forma solidaria con el autor de la transgresión aun cuando
no la tuviere con fines comerciales o industriales.
Artículo 983
1. El que se presentare al servicio aduanero al de correos para tomar intervención en
la verificación y despacho de una mercadería recibida en carácter de envío postal,
será sancionado con el comiso de la mercadería en infracción cuando de la verifica-
ción efectuada con su previa conformidad resultare que la mercadería:
a) fuere de aquella que debe llevar la etiqueta verde u otro medio de identificación
que indicare la necesidad de control aduanero y no tuviere tal identificación;
b) no fuere de la admitida en carácter de envío postal.
2. En el supuesto previsto en el apartado 1, el comiso podrá ser reemplazado a pedido
del interesado por una multa igual al valor en plaza de la mercadería, salvo que se
tratare de mercadería cuya importación estuviere prohibida.
Se establece la sanción aplicable al que se presentare al servicio aduanero para tomar in-
tervención, en la verificación y despacho de una mercadería recibida en carácter de envío
postal. cuando se configurare, como resultado de dicha diligencia de verificación, alguno
de los ilícitos previstos en los ínc. a) y b), excepción hecha de la mercadería de importa-
ción prohibida, en donde el comiso es sustituible por multa (ap. 2).
Artículo 985 – El que por cualquier título tuviere en su poder con fines comerciales o
industriales mercadería de origen extranjero, sujeta al pago de impuesto internos,
que no presentare aplicado el respectivo instrumento fiscal, conforme lo exigieren
las disposiciones en vigencia, será sancionado con el comiso de la mercadería de que
se tratare y con una multa de uno a cinco veces su valor en plaza.
Esta infracción de naturaleza formal ha sido establecida con el propósito de poner una
segunda barrera a mercaderías tales como perfumes, bebidas alcohólicas, cigarrillos,
etc.. que habitualmente ingresan vulnerando los controles aduaneros, en particular, a
través del denominado “contrabando hormiga”, de muy difícil combate en virtud de las
connotaciones sociales que el mismo tiene.
Los instrumentos fiscales previstos a tal fin cumplen un doble objetivo: acreditan el pago
de los impuestos internos y, a los fines aduaneros, la legítima introducción al país de las
mercaderías a las que se aplican.
El tipo infraccional en trato sanciona la simple tenencia (con fines comerciales e indus-
triales) por el hecho de no llevar aplicados los elementos de identificación de las merca-
derías sujetas a impuestos internos.
Estampillado Aduanero
Artículo 986 – El que por cualquier título tuviere en su poder con fines comerciales o
industriales mercadería de origen extranjero, que no presentare debidamente apli-
cados los medios de identificación que para ella hubiere establecido la Administra-
ción Nacional de Aduanas, será sancionado con el comiso de la mercadería de que se
tratare y con una multa de uno a cinco veces su valor en plaza.
En virtud de ello, todo tenedor de mercadería de origen extranjero con fines comerciales
o industriales que no presente debidamente aplicados los medios de identificación que
para ella hubiere establecido el servicio aduanero, será susceptible de sanción conforme
lo establecido en el tipo infraccional precedentemente transcripto.
Artículo 987 – El que por cualquier título tuviere en su poder con fines comerciales o
industriales mercadería de origen extranjero y no probare, ante el requerimiento del
servicio aduanero, que aquélla fue librada lícitamente a plaza, será sancionado con
el comiso de la mercadería de que se tratare y con una multa de uno a cinco veces su
valor en plaza. A los efectos de la comprobación a que se refiere este artículo, sólo se
admitirá la documentación aduanera habilitante de la respectiva importación. No
será de aplicación lo dispuesto en este artículo cuando el hecho encuadrare en cual-
quiera de los supuestos previstos en los artículos 985 y 986.
Uno de los requisitos necesarios para configurar la infracción consiste en no poder acre-
ditar la legítima introducción de la mercadería, es decir, que ella fue librada lícitamen-
te a plaza, lo cual sólo puede demostrarse –en principio– mediante la documentación
aduanera habilitante, esto es, el despacho de importación mediante el cual se inicia la
operación de importación al solicitar la correspondiente destinación aduanera.
El rigorismo probatorio del art. 987 se acentúa con la disposición contenida en el art. 8º
del decreto 4.531/65, en cuanto establece: “Sólo se admitirán los medios de prueba que espe-
cíficamente y en cada caso se establecen, siendo irrelevante el ofrecimiento de todo otro medio de
prueba en defecto de los exigidos, por lo que sin más trámite serán rechazados aunque pudieran
demostrar la legitimidad de la tenencia, Introducción o cumplimiento de obligaciones tributarias”.
Por su parte, el art. 9º del mencionado reglamento dispone: “Sin perjuicio de lo establecido
en las demás disposiciones del presente título y a fin de poder determinar en cualquier momento
su legítima Introducción al país y correcto uso o utilización toda operación comercial con merca-
derías de origen extranjero deberá efectuarse mediante el otorgamiento a favor de quien reciba las
mercaderías por cualquier título, de una factura, recibo, remito u otro documento donde conste,
con prescindencia de otras, las siguientes especificaciones con caracteres indelebles: ... d) cantidad,
especie, calidad y origen de las mercaderías... e) números, año y aduana que expidió el despacho o
póliza por la cual se nacionalizó la mercadería...”, todo ello sin perjuicio de la aclaración que
formula su art. 12 en cuanto al “carácter adicional” de dicha documentación en relación
con las constancias y pruebas requeridas.
Además de las sanciones de multa y comiso previstas en los artículos 955, 986 y 987, el
servicio aduanero podrá disponer con carácter de pena la clausura del local o comercio
donde la mercadería se encontrare por un plazo de hasta un año y en caso de segunda re-
incidencia la clausura se dispondrá por el plazo mínimo de seis meses hasta un máximo
de dos años, y además la inhabilitación para ejercer el comercio por igual tiempo.
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Bibliografía
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“Régimen Legal II”, Ed. ICA.
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Exportador e Importador S.A.I.C..
› BONZON, Juán Carlos: “Derecho Infraccional Aduanero”, Ed. Hammurabi S.R.L.
› FERRO, C.A.: “Código Aduanero Comentado” Ed. Depalma.
› MEDRANO, Pablo H.: “Delito de Contrabando y Comercio Exterior”, Ed. Lerner Libre-
ros. Año 1991.-
› FLORES, O. R.: “Comercio Internacional y Régimen Tributario” Ediciones Jurídicas Cuyo.
CULPABILIDAD
El autor de un hecho penalmente típico y antijurídico puede ser culpable, con arreglo al
Código Penal, en dos formas distintas, a saber: por DOLO o por CULPA.
El DOLO está constituido por dos elementos: el elemento “intelectual” que consiste en la
comprensión o conocimiento de la criminalidad del acto ejecutado, y el elemento “voliti-
vo” que consiste en el querer el acto cuya criminalidad comprende.
DOLO es querer el resultado, la voluntad realizadora del tipo objetivo penal, es decir,
querer realizar la conducta que está prohibida.
Clases de DOLO:
1. Dolo Directo: es aquél en que el autor quiere directamente la producción del resulta-
do típico. Ej. Pedro quiere matar a Juan y le dispara cinco balazos.
2. Dolo Indirecto: cuando el autor para obtener la meta de su acción sabe que se produ-
cirán otros resultados, que inclusive pueden series indiferente o no desear. Ej. Pedro
quiere matar a Juan, quien viajará en avión y para ello coloca una bomba en el avión,
produce una catástrofe aérea; no solo provoca la muerte de Juan sino también de to-
dos los pasajeros, es decir que directamente quiere la muerte de Juan e indirectamen-
te la de todos los restantes pasajeros.
3. Dolo Eventual: en este supuesto el autor se representó la realización del tipo como
posible, y sin perjuicio de ello realiza la conducto prohibido. En términos corrientes,
es la conducta del que dice “que se aguante”, “si pasa mala suerte”, “qué me importa”;
aquí no hay una aceptación del resultado como tal, sino que su aceptación es como
posibilidad, como probabilidad.
DELITOS CULPOSOS
El delito culposo es aquel en el cual el autor realiza la conducta prohibida sin dolo, es
decir sin intencionalidad; pero como consecuencia de su obrar descuidado, negligente,
se produce el resultado dañoso.
El dolo es la forma ordinaria y más grave. La culpa es la menos grave y excepcional. A títu-
lo de culpa únicamente se responde penalmente si una disposición particular lo dispone
respecto de un delito determinado.
Según el Código Penal, cuatro son las formas en que una persona puede actuar con cul-
pa, a saber: la imprudencia, la negligencia, la impericia en el propio arte o profesión y la
inobservancia de los reglamentos o de los deberes del cargo.
AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN:
AUTORÍA
Frecuentemente el delito no es obra de una sola persona, sino que concurren varias, de-
biendo distinguirse quién es el autor o autores, y quién o quiénes han participado en el
hecho, es decir, han prestado una colaboración o ayuda el mismo.
Autor: Es el que tiene el dominio del hecho, es el que tiene en sus manos el curso del he-
cho, el que tiene el poder de decisión sobre la configuración central del hecho.
El aporte al hecho que cada uno de ellos hace es de naturaleza tal que debe existir un
plan concreto del hecho y una división de tareas, y sin ese aporte el hecho no podría ha-
berse realizado Ej.: el que se apodera del dinero de las cajas de un banco, mientras otro
mantiene a todo el personal contra la pared con un arma, no está cometiendo un hurto
(art. 162), y el del arma una coacción (art. 149 bis), sino que ambos son coautores del deli-
to de robo a mano armada (art. 166, inc 2).
PARTICIPACIÓN O COMPLICIDAD
En un delito pueden intervenir no solo los autores, sino también aquellas personas que
colaboran directamente o indirectamente en el hecho, y de acuerdo a su intervención se
graduará la pena que les corresponde.
Solo los tipos dolosos, es decir aquellos que requieren intencionalidad, admiten la par-
ticipación.
a) Partícipe necesario o Cómplice Primario: (art. 45 C. Penal y art. 886 primera parte del
C. Aduanero) es el que presta al autor o autores un auxilio o cooperación sin los cuales
no habría podido cometerse, tendrá la pena establecida para el delito. Estos son los
b) Partícipe no necesario o cómplice secundario:(art. 46 C.P. y art. 886 segunda parte del
C.A.) Los que cooperen de cualquier otro modo a la ejecución del hecho y los que pres-
ten una ayuda posterior cumpliendo promesas anteriores al mismo, serán reprimidos
con la pena correspondiente al delito, disminuida de un tercio a la mitad. Ej.: el que
oculta en la casa lo robado en razón de una promesa que se le hiciera antes de come-
terse el delito. El cómplice secundario no participa en el hecho.
c) Instigador: (art. 45 C.P. y art. 886 primera parte del C.A.) Es el que determinó dolo-
samente a otro a la comisión de un delito. La instigación debe cometerse mediante
un medio psíquico; no constituyen instigación los medios sutiles o las meras insinua-
ciones (art. 45 del C.P.); el instigador tampoco participa en el hecho, su participación
consiste en convencer al otro a realizar la conducta prohibida.
TEST DE AUTOEVALUACIÓN
cc 1
4. ¿Cuál de las siguientes penas no resulta aplicable en los actos culposos que posibilitan
el Contrabando y uso indebido de documentos (Arts. 868 y 869 del Código Aduanero)?
a) Comiso de la Mercadería.
b) Multa.
c) Inhabilitación para el ejercicio del comercio.
d) Inhabilitación para desempeñarse como funcionario o empleado público.
e) Retiro de la personería jurídica para las personas de existencia ideal.
DECLARACIONES INEXACTAS
Dichas excepciones se admiten bajo dos condiciones, una de naturaleza “material” y otra
de naturaleza “temporal”:
En tal sentido, debe tenerse claramente presente que quien formula una declaración
ante el Servicio Aduanero para cumplir cualquiera de las operaciones o destinaciones
de importación (o exportación), compromete originaria y decisivamente su responsabi-
lidad, pues su inexactitud constituye la transgresión a un deber jurídico para con el fisco
y es objeto de sanción penal si tal inexactitud produjere o pudiere producir alguna de las
consecuencias previstas en el apartado 1 del art. 954 del Código Aduanero.
En concordancia con el criterio adoptado por la mayoría de los países del mundo, el sis-
tema jurídico nacional exige al documentante la presentación de una declaración com-
prometida previa a la realización de la operación, estableciendo mecanismos por azar e
inteligentes para proceder a la selección de las operaciones que serán objeto de tareas de
control con distinto grado de intensidad (canales verde, naranja y rojo).
Dicha medida produjo una serie de inconvenientes en la práctica cotidiana, toda vez que
impedía la rectificación de cualquier tipo de errores o falencias que se detectaren con
El cambio de criterio, evidentemente, implica la adopción de un riesgo por parte del Es-
tado, toda vez que posibilita que un importador limite sus riesgos al efectuar una decla-
ración inexacta, especulando con el canal de selectividad que el sistema le asigne. Si es
verde, las posibilidades de detección son menores, en consecuencia las posibilidades de
que detecten su inexactitud son ínfimas, lo que propiciará que no se autodenuncie; en
cambio, si le toca canal naranja o rojo, las posibilidades de detección se incrementan,
pero como se abre esta nueva posibilidad legal, se presenta “espontáneamente” al servi-
cio aduanero y se autodenuncia para usufructuar el beneficio de la reducción de la pena
en un 75 %, y la no registración de antecedentes infraccionales.
TEST DE AUTOEVALUACIÓN
5. ¿Quién es responsable por las Infracciones de Contrabando Menor que pudiere come-
ter la Municipalidad de la ciudad de Córdoba en el ejercicio de sus funciones?
a) La Municipalidad con su patrimonio.
b) El intendente en su carácter de Administrador.
c) El intendente conjuntamente con los co-autores, instigadores y cómplices.
d) Nadie, porque goza de inmunidad infraccional.
9. ¿Es susceptible de sanción la conducta de un viajero que omite declarar ante el Servi-
cio Aduanero que extrae o pretende extraer del territorio aduanero por vía de equi-
paje mercadería admitida en el régimen?
a) Sí, porque la omisión de declarar constituye una infracción.
b) No, porque la omisión de declarar no constituye una infracción.
c) Sí, porque según el valor de la mercadería será un Delito de contrabando o una
Infracción de Contrabando Menor.
cc 2
5. ¿Quién es responsable por las Infracciones de Contrabando Menor que pudiere come-
ter la Municipalidad de la ciudad de Córdoba en el ejercicio de sus funciones?
a) La Municipalidad con su patrimonio.
b) El intendente en su carácter de Administrador.
c) El intendente conjuntamente con los co-autores, instigadores y cómplices.
d) Nadie, porque goza de inmunidad infraccional.
9. ¿Es susceptible de sanción la conducta de un viajero que omite declarar ante el Servi-
cio Aduanero que extrae o pretende extraer del territorio aduanero por vía de equi-
paje mercadería admitida en el régimen?
a) Sí, porque la omisión de declarar constituye una infracción.
b) No, porque la omisión de declarar no constituye una infracción.
c) Sí, porque según el valor de la mercadería será un Delito de contrabando o una
Infracción de Contrabando Menor.
— Disculpe mi atrevimiento, pero me encuentro muy preocupado y creo que Ud. puede suminis-
trarme ayuda, asesorándome en un tema vinculado a la importación de automotores para dis-
capacitados.
— Ayer por la tarde, personal de la Policía Federal Argentina concurrió a mi domicilio y proce-
dió al secuestro de mi vehículo Mercedez Benz que supe adquirir en la concesionaria “El Avión”,
donde compran sus vehículos casi todos los miembros de la farándula. Esta mañana fui perso-
nalmente a la concesionaria, y su dueño, el Sr. Rivili, entre otras cuestiones, me comentó cómo
hacían para traer los vehículos.
— El Sr. Rivili me comentó que contrataban los servicios de un discapacitado de escasos recursos
(mientras menos recursos mejor), a quien se le ofrecía dinero a cambio de utilizar su discapa-
cidad para importar un vehículo, y en el caso de aceptar éste se realizaban los estudios médi-
cos y gestiones para la obtención del Certificado de Discapacidad, y se hacía ante un Escribano
Público amigo un boleto de compra-venta como contradocumento ante la entrega del dinero
y una autorización de manejo para poder circular durante el tiempo que dure la prohibición
de transferencia. Se importaba el vehículo con exención de gravámenes, habitualmente el dis-
capacitado estaba presente en el acto de verificación del automotor ante el servicio aduanero,
tras lo cual, el vehículo era llevado a la concesionaria y puesto a la venta –como sucedió en mi
caso–. De ser interceptado en la vía pública, se exhibía la autorización de manejo efectuada
ante Escribano Público.
— En realidad, me han recomendado dos abogados, uno especialista en delitos aduaneros y otro
especialista en infracciones aduaneras, pero antes de decidirme a cuál de ellos contratar, nece-
sito que, como experto en Comercio Exterior, me asesore respecto a lo acontecido, el régimen de
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Recordar
Para su comprensión debemos remontarnos al comienzo de la década y recordar el ta-
maño del muro arancelario y de prohibiciones que rodeaban a la economía nacional y lo
estancada que se encontraba la producción automotriz local, con precios elevadísimos,
con modelos de autos obsoletos y pasados de moda en los países desarrollados, en don-
de incluso ya habían sido sacados de circulación. Todo este cocktail de variables hacía un
caldo de cultivo muy propicio para las iniciativas ilícitas en materia de Comercio Exterior.
La farándula local se encontraba consternada: ¿de qué valía que las estrellas de televi-
sión, el cine, el deporte o empresarios anduvieran en caros vehículos nacionales si los
mismos ya eran “demodé” en el exterior?. Los “egos” adinerados no se encontraban satisfe-
chos, necesitaban su real símbolo de status.
Marco Legal
Para comprender la maniobra, debemos recordar que en el país existía un Regimen
Especial de Franquicias para Discapacitados (Leyes 19279, 22499, 24183 y normas re-
glamentarias) que establecía un sistema de facilidades para posibilitar a las personas
Entre los beneficios, se les permitía importar automotores de ingreso prohibido para
el resto de la sociedad, estableciendo la ley 24.183 la eximición de gravámenes a la im-
portación. Esto, con la condición de que el mismo debía ser afectado a su uso personal,
no pudiendo ser vendido, donado, permutado, cedido ni transferido a titulo oneroso o
gratuito durante un determinado lapso de tiempo (4 o 5 años). Solamente se establecía
que cuando el grado de discapacidad impidiera al discapacitado conducir por sus propios
medios, se podía autorizar el manejo del automotor por un tercero.
Su opinión
Es conveniente que elabore su respuesta teniendo presente los siguientes parámetros:
Fecha: 09-11-2000
————————————————————————————————————
Considerando:
2°) Que, en la sentencia que revocó la absolución dictada por el juez de primera instancia,
el a quo consideró acreditado que Constancio Carlos Vigil había eludido la prohibición de
importación de automotores extranjeros para particulares, vigente al momento del he-
cho, al hacer ingresar al país un vehículo de ese origen. Con tal fin, se valió de su depen-
diente, Juan Carlos Albarracín (beneficiario de una franquicia de importación para lisia-
dos, conf. ley 19.279, modificada por ley 22.499, y decreto reglamentario 1382/88), quien
fue presentado ante la aduana como destinatario aparente del automóvil. La maniobra
se consolidó con la colaboración de la escribana Dubovis de García, por cuyo intermedio
se había formalizado previamente un poder por el cual Albarracín concedía a Vigil, de
modo irrevocable, amplias facultades de uso, administración y disposición del rodado
con anterioridad a su ingreso a plaza.
3°) Que el recurso extraordinario interpuesto por la defensa de Constancio Carlos Vigil se
apoya sobre dos puntos principales: la interpretación errónea que el a quo habría asigna-
do al art. 864, inc. b, del Código Aduanero, y la omisión de aplicar al sub lite el principio de
retroactividad de la ley penal más benigna.
4°) Que según el criterio de la defensa de Vigil, el hecho atribuido al nombrado nunca po-
dría haber configurado el tipo de contrabando, pues éste requiere que el servicio adua-
nero resulte engañado, mientras que aquí, si alguien resultó engañado, fue, en todo caso,
el o los funcionarios de la dependencia administrativa que habilitaron la importación.
En conclusión -afirma- nunca se podría frustrar el control de la aduana, ya que ésta nada
tenía que controlar y por lo tanto no puede existir el contrabando.
5°) Que, por su parte, la defensa de la escribana Dubovis de García fundó su apelación en
la arbitrariedad de la decisión de la cámara, que habría aplicado erróneamente las re-
glas del Código Aduanero, prescindiendo de la normativa específica que rige el caso (ley
19.279, con sus modificaciones y decreto reglamentario), y de los preceptos regulatorios
7°) Que la subsunción que ha realizado la cámara de la conducta de Vigil como constitu-
tiva de coautoría de contrabando no resulta objetable en los términos en que lo hace su
defensa. En efecto, se tuvo por probado que fue Vigil quien hizo ingresar al país un auto-
móvil extranjero que se encontraba alcanzado por una prohibición de importación. Para
ello, Albarracín no fue más que un instrumento que le permitió lograr ese objetivo, al
tramitar en su propio nombre una franquicia para discapacitados y, con ella, presentarse
ante la aduana como interesado personal en la importación. De este modo, Vigil, verda-
dero importador, logró eludir la prohibición que regía a su respecto, y así, en los términos
del art. 864, inc. b, del Código Aduanero, impidió el control del servicio aduanero con el
propósito de someter al automotor a un tratamiento aduanero distinto del que le hubie-
ra correspondido, esto es, la prohibición de importación.
9°) Que en dicho precedente, entre otros, fue advertida la necesidad de develar qué es lo
que se oculta tras operaciones de importación aparentemente legales, y de reconstruir
la realidad a través de una consideración global del hecho. Así, frente al fraccionamiento
de mercadería con el propósito de eludir las restricciones a su ingreso, el Tribunal señaló
que “si bien las formas en la documentación aparecen guardadas, ello sólo constituye un
‘ropaje de legitimidad’ para encubrir el verdadero propósito perseguido que no es otro
que eludir, mediante ese ardid, alguna prohibición o determinado tratamiento fiscal.
La exterioridad del acto, al ocultar su realidad, obra, precisamente, como un medio en-
10) Que el hecho atribuido no significó una mera violación al régimen de la ley 19.279 o
el incumplimiento de las obligaciones que condicionaban el beneficio derivado de ella,
sino que representó, además, una acabada burla a las facultades legales de control de la
aduana, cuya protección constituye el fundamento de la incriminación del contrabando
(conf. Fallos: 311:372, considerando 11 del voto del juez Petracchi). Con su proceder, los
imputados impidieron que el servicio aduanero ejerciera su función específica de verifi-
car, clasificar y valorar la mercadería de que se trata, a fin de determinar el régimen legal
aplicable a ella (art. 241 del Código Aduanero), en el ejercicio del control sobre el tráfico
internacional de mercaderías como parte de sus facultades de aplicar y fiscalizar las pro-
hibiciones a la importación (art. 23, incs. a y b, del Código Aduanero).
11) Que por esta razón, y en tanto en el caso se vieron afectadas facultades claramente
aduaneras, antes que las correspondientes a otra repartición administrativa, no resulta
aplicable al caso la doctrina de Fallos: 312:1920, (“Legumbres S.A. y otros”), invocada por
la defensa de Vigil para rechazar la tipicidad de la acción imputada como contrabando.
12) Que carecen de fundamento los agravios de la defensa de Dubovis de García ende-
rezados a cuestionar por insuficiente la motivación de la sentencia apelada con relación
a la calificación de la conducta de la nombrada como partícipe secundaria del delito de
contrabando cometido por Vigil y su dependiente. En efecto, en el decisorio recurrido
se examina correctamente cuál fue el aporte de Dubovis al hecho principal, a saber, la
confección de un instrumento orientado a reducir al mínimo los riesgos que conlleva-
ba para Vigil la simulación de la identidad del importador que se iba a realizar ante la
aduana. Tal como señala el a quo, la naturaleza ilícita de la operación que se iba a llevar
a cabo emergía del propio texto de lo manifestado por las partes, en la medida en que de
él surgía que un lisiado, beneficiario de una franquicia según la ley 19.279, expresaba su
voluntad de conceder amplias facultades de uso -respecto de un automóvil cuya impor-
tación estaba prohibida- a quien estaba alcanzado por la prohibición. Ello resulta, por sí
solo, suficiente para considerar configurada la participación endilgada, toda vez que la
escritura en cuestión, más allá de su invalidez por la ilicitud del objeto (art. 953 y concs.,
Código Civil), le daba al verdadero importador una cierta confianza en cuanto a que el
importador “interpuesto” no iba a abusar luego de su posición. Dicho en otras palabras,
que quien pagó el auto, pudiera luego disfrutar de él “como si fuera el dueño”. Desde esta
perspectiva, es clara la irrelevancia de lo sostenido por la defensa con relación a que el
poder era inservible y a que no hubiera sido presentado nunca ante la aduana, pues su
finalidad no era la de complementar el ardid ante la aduana, sino la de asegurar tanto
Frente al contenido de este acto -como lo ha señalado la cámara- tampoco pueden existir
vacilaciones con respecto al dolo de la imputada. Y aunque se considerara que el texto de
la escritura es insuficiente, las características de sus protagonistas, que le eran conocidas,
permitían adquirir la certeza de que se iba a hacer ingresar ilegalmente un automóvil
mediante la invocación fraudulenta de una franquicia de importación ante la autoridad
aduanera, y que en el contexto de este plan delictivo el instrumento de que se trata te-
nía por función disipar los riesgos que la operación implicaba para Vigil. Es decir, que
la conducta de otorgar una escritura como la que se examina, nada tiene que ver con la
conducta genérica y estereotipada de “otorgar una escritura”. En efecto, la que se juzga
en autos no fue independiente del plan delictivo ya descripto, ni del aprovechamiento de
su resultado por parte de uno de los coimputados, lo cual borra cualquier apariencia de
estereotipo y de conducta social adecuada.
13) Que, por lo expuesto, habrán de rechazarse los agravios de ambos recurrentes orien-
tados a objetar la calificación legal de los hechos como constitutivos de coautoría y par-
ticipación secundaria de contrabando agravado (arts. 864, inc. b, y 865, inc. a, del Código
Aduanero), que fuera efectuada por el a quo.
14) Que si bien con relación al reclamo de aplicación retroactiva de la ley penal más be-
nigna el recurso carece de fundamentación suficiente, por no haber rebatido la apelante
el argumento de la cámara referente a que el hecho, tal como se ha configurado, sigue
siendo contrabando, corresponde tratar dicho agravio en razón de que el principio invo-
cado opera de pleno derecho (conf. Fallos: 277:347; 281:297; 295:729 y, más recientemen-
te, 321:3160 APelesur”).
15) Que, con relación a este punto, la defensa de Vigil ha señalado que “hoy día no existe
la prohibición absoluta de importación ni tampoco específica, ni es ilícito comprar un
automóvil en el exterior y traerlo al país. En consecuencia, por imperio del art. 2° del or-
denamiento sustantivo (...) debe considerarse desincriminada la conducta y sólo posible
el juzgamiento bajo la órbita de la infracción aduanera” (fs. 1048). En síntesis, sostiene
que si el hecho por el que fuera condenado Vigil se cometiera hoy, ya no sería conside-
rado delito, en razón de que se ha producido un cambio legislativo en un elemento del
tipo de contrabando que no es meramente coyuntural, sino que es “parte de todo un sis-
16) Que el planteo reseñado impone tratar la cuestión relativa a la aplicabilidad del prin-
cipio de retroactividad de la ley penal más benigna cuando, como en el caso, entra en
juego una ley penal en blanco, en tanto para la configuración del delito de contrabando
se requiere de la existencia de mercaderías que deban ser sometidas, en alguna forma,
al control aduanero. Corresponde, por consiguiente, analizar si la derogación de la pro-
hibición de importación de automotores producida por el decreto 2677/91 ha afectado
retroactivamente la punibilidad del contrabando de tales bienes.
18) Que, sin perjuicio de lo señalado, corresponde juzgar en este punto si el reemplazo
del tratamiento aduanero por uno más beneficioso para quien pretenda adquirir auto-
móviles importados ha significado, en alguna forma, una atenuación de la punibilidad
del contrabando de tales bienes que torne aplicable el principio consagrado por el art. 2°
del Código Penal (conf. art. 9 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y art.
15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y art. 75, inc. 22, Constitución
Nacional).
19) Que con relación a la aplicación de la regla citada en materia de leyes penales en blan-
co, la jurisprudencia tradicional del Tribunal ha señalado que el derecho del imputado a
beneficiarse por una nueva configuración normativa “...es, en principio, comprensivo de
los supuestos en que la norma modificada, aunque ajena al derecho represivo, condi-
ciona la sanción penal. Pero la modificación de tales preceptos no configura un régimen
más benigno si no traduce un criterio legislativo de mayor lenidad en orden a la infrac-
ción cometida (Fallos: 211:443, “Moisés Maskivker”, pág. 448, caso en el que se rechazó
que la reforma del régimen de percepción de un impuesto interno, en la medida en que
la infracción a dicho impuesto continuaba siendo punible bajo la nueva normativa, fuera
un supuesto de “mayor lenidad”).
Como corolario, el predominio de la vigencia de la nueva ley sólo resulta admisible frente
a supuestos como aquellos en los que se consideró que la modificación legislativa había
hecho perder todo sustrato al régimen coactivo que acompañaba a la normativa de que
se trataba (en este sentido, Fallos: 295:729, “S.A. Mario Cairo”, y especialmente, disidencia
del juez Petracchi in re: “Ayerza” -Fallos: 321:824-, en donde se estableció que la liberación
del mercado cambiario derogaba la punibilidad de la extracción de divisas del merca-
do de cambios local de manera prohibida por el régimen penal cambiario; la mayoría
en cambio, se pronunció por el criterio contrario conforme la jurisprudencia de Fallos:
320:763, “Argenflora).
20) Que el principio de la retroactividad de la ley penal más benigna surge como conse-
cuencia de la idea de defensa social que sirve de base a la legislación punitiva; tal idea
importa admitir que toda modificación de estas normas obedecerá a que el legislador ha
encontrado un desajuste entre las leyes anteriores y los fines que perseguía al dictarlas,
esto es, que la nueva disposición sirve mejor a los intereses que se buscaba tutelar y, por
ello, debe ser esta última la que se aplique a los hechos que hayan de juzgarse después
de su sanción. En las leyes penales en blanco, sin embargo, la modificación de la regla-
mentación que condiciona su aplicabilidad no necesariamente refleja una variación en
la valoración de la realidad que se regula, sino que, frente a una mutación de las circuns-
tancias, puede resultar necesario modificar la regulación para que ésta se mantenga
acorde con aquellas pautas invariadas (conf. dictamen de Fallos: 293:522, ya citado). En
otras palabras, “si la ley en blanco asegura el efecto de regulación que persigue la nor-
ma complementaria, mediante la derogación de la norma complementaria se excluye
la formación ulterior de este efecto de regulación sin que, no obstante, queden nulos los
antiguos efectos” (conf. Jakobs, Günther, “Derecho Penal. Parte General. Fundamentos y
22) Que no impone una conclusión contraria el hecho de que la liberación de la importa-
ción de automotores haya sido el producto de un cambio radical en la política económica
del país, en cuyo contexto ya no cabría reprochar el haber introducido ilegítimamente
en el pasado un vehículo cuyo ingreso hoy puede lograrse con sólo abonar los impuestos
pertinentes. Es justamente esta última circunstancia la indicativa de que la importación
continúa produciéndose bajo la supervisión de la aduana. Por lo tanto, no se ha visto al-
terada la punibilidad del contrabando de automotores por valerse fraudulentamente
de una franquicia para discapacitados, sin que del régimen del decreto 2677/91 pueda
derivarse una variación sustancial de la valoración social respecto de la conducta bajo
juzgamiento.
23) Que en el agravio relativo a que el hecho sería hoy una mera infracción al régimen
arancelario subyace la idea de que ya no sería necesario recurrir al contrabando para ac-
ceder a un automóvil importado, pues bastaría con pagar los impuestos correspondien-
tes. Sin embargo, al analizar si se aplica la ley más benigna se debe considerar únicamen-
te si el hecho, tal como fue cometido, queda alcanzado retroactivamente por la nueva
norma; a este respecto, determinar a qué medios recurriría hoy el autor frente al nuevo
plexo normativo, sólo conduce a un razonamiento hipotético carente de relevancia. Lo
decisivo no es que ya no le convenga recurrir al delito, porque existe una alternativa legal,
sino la subsistencia del carácter delictivo de un hecho de esa naturaleza.
ES COPIA
Considerando:
1°) Que contra la sentencia (fs. 998/1010) de la Sala B de la Cámara Nacional de Apelacio-
nes en lo Penal Económico que condenó a Constancio Carlos Vigil como coautor y a Ana
María Dubovis de García como cómplice secundaria del delito de contrabando calificado
previsto en los arts. 864, inc. b y 865, inc. a del Código Aduanero, las defensas de ambos
interpusieron sendos recursos extraordinarios que les fueron concedidos (fs. 1039/1063,
1020/1038 y 1087/1088, respectivamente).
2°) Que para así resolver, el a quo revocó la resolución de la instancia anterior sobre la
base de estimar que la conducta de Vigil acreditada en la causa había consistido en elu-
dir la prohibición de importación de automotores de origen extranjero para particulares
vigente al momento de los hechos, al introducir en el país un vehículo de esa procedencia
valiéndose de la calidad de discapacitado de un empleado de su empresa, para encua-
drar de ese modo la importación bajo el régimen de franquicias concedidas a lisiados por
la ley 19.279 (modificada por ley 22.499) y su decreto reglamentario 1382/88.
Agregó que para ello había contado con la cooperación secundaria de la escribana -Du-
bovis de García- ante quien se formalizó un poder mediante el cual el dependiente le
otorgaba a Vigil de modo irrevocable amplias facultades de uso, administración y dispo-
sición del rodado con anterioridad a su ingreso a plaza (fs. 537/540 y 368/371).
3°) Que el recurso extraordinario interpuesto por la defensa de Constancio Carlos Vigil se
apoya en dos cuestiones: el alcance que cabe asignarle al delito de contrabando contem-
plado en el art. 864, inc. b, del Código Aduanero, y la aplicación al sub lite del principio de
retroactividad de la ley penal más benigna.
A partir de ello plantea que la conducta atribuida a Vigil constituye una infracción en los
términos del inc. b del art. 965 del código citado, ya que el único control que pudo ser
burlado fue el de aquella dirección, en su carácter de autoridad competente para conce-
der el tratamiento aduanero y fiscal más favorable, y, subsidiariamente, sostiene la apli-
En ese mismo orden de ideas considera que hubo un apartamiento de lo resuelto por
este Tribunal en la causa “Legumbres” (Fallos: 312:1920), cuya aplicación habría sido omi-
tida sin fundamentos por el a quo pese a su relevancia para la solución del sub lite, ya
que allí se habría distinguido claramente que sólo aquellas funciones específicas de la
actividad aduanera pueden ser tenidas en cuenta para la integración del tipo penal de
contrabando y que esta comprensión excluye toda interpretación formal que pretenda
incluir en esa figura cualquier infracción al control aduanero, por el solo hecho de que él
le haya sido atribuido por una norma general.
A ello agrega que aun cuando no se tratara de un cambio de política y sí sólo de una mo-
dificación de un elemento coyuntural u ocasional del tipo penal, el principio de retroac-
tividad sería de todos modos aplicable ya que de lo contrario los tipos penales en blanco
rozarían el límite prohibido por el principio de legalidad, pues ninguno de ellos tiene
completitividad ni valor por sí mismo si es que no cuentan con el imprescindible aporte
de los elementos “accidentales” que les dan razón de ser.
4°) Que el remedio interpuesto por la defensa de Dubovis de García se funda en que el ré-
gimen especial para la importación de vehículos previsto por la ley 19.279 y su modifica-
toria 22.499, deroga las normas generales que sobre la materia prevé el Código Aduane-
ro, punto respecto del cual el a quo no se habría pronunciado, y al hacer aplicación de este
último régimen con prescindencia del especial que contiene en sí todos los elementos
definitorios de la infracción y las sanciones pertinentes, habría efectuado una aplicación
analógica de la ley penal en abierta violación al principio de legalidad.
Asimismo cuestiona los presupuestos de derecho sobre los que se atribuyó responsabili-
dad penal a su asistida en el marco de las normas que regulan los deberes y obligaciones
de los escribanos públicos y las del contrato de mandato del Código Civil. En este sentido,
Señala que ella no fue un sujeto activo que intentó burlar el control aduanero sino que
el poder que confeccionó y mediante el cual se le atribuye complicidad sólo instrumentó
la voluntad de los intervinientes. Por un lado, “nunca fue presentado ni utilizado ante las
autoridades aduaneras, resulta totalmente inservible e inidóneo siquiera para intentar
realizar un trámite ante la Aduana”. Su intervención de modo alguno pudo “dar un viso
de formalidad y legalidad al engaño que se efectuó al Servicio Aduanero”. Por otra parte
tampoco transfirió la propiedad del vehículo -lo cual era legal y fácticamente imposible-
y no fue un elemento que le asegurara a un tercero la propiedad de algo que no fuera pro-
pio. Así concluyó en que no se encontraba probado que hubiera tenido certeza o siquiera
sospecha fundada de que tras el poder se ocultaba un propósito delictivo.
5°) Que en lo que respecta a la inteligencia acordada a las normas de carácter federal
referentes al contrabando y al sistema de franquicias tendientes a facilitar la adquisición
de automotores a lisiados, el recurso interpuesto resulta procedente ya que la decisión
impugnada ha sido contraria al derecho que el apelante fundó en ellas.
6°) Que el art. 864, inc. b, del Código Aduanero, en el cual fueron encuadrados los hechos,
consagra como contrabando la realización “de cualquier acción u omisión que impidiere
o dificultare el control del servicio aduanero con el propósito de someter a la mercadería
a un tratamiento aduanero o fiscal distinto al que correspondiere, a los fines de su impor-
tación o de su exportación”.
7°) Que dados los términos del remedio deducido en autos, el punto a resolver en primer
término es si los hechos incriminados configuran una “acción u omisión” que en el caso
“impidió o dificultó” el “control del servicio aduanero”.
8°) Que, en principio, cabe señalar que las circunstancias del sub lite difieren sustancial-
mente de las tenidas en cuenta por esta Corte al fallar en el precedente “Legumbres” (Fa-
llos: 312:1920), cuya aplicación extensiva pretende la defensa de Vigil. Ello es así toda vez
que el elemento del “ardid o el engaño” presente en la figura penal aplicada en ese caso
-art. 863 del Código Aduanero- no resulta exigible como elemento del tipo penal en que
fueron encuadrados los hechos investigados en el sub lite.
9°) Que este Tribunal ha señalado que la incriminación de ese delito tiene un fundamen-
to económico y persigue, esencialmente, la protección de normas establecidas por razo-
nes de orden público. Dentro de esta concepción las funciones aduaneras comprenden
las facultades necesarias para controlar la concurrencia de los supuestos que regulan los
gravámenes de esa naturaleza o fundan la existencia de restricciones o prohibiciones a la
importación y exportación (Fallos: 312:1920, considerandos 8°, 13, 14 y 16).
10) Que, asimismo, las normas del Código Aduanero (ley 22.415) son aplicables con carác-
ter supletorio respecto del régimen de importación de automotores estructurado sobre
la base de la ley 21.932 y de sus normas reglamentarias, y ambas constituyen un conjunto
normativo especial cuyas disposiciones no necesariamente deben sujetarse al ordena-
miento de base previsto en aquél (Fallos: 319:1046, “Batistini”).
11) Que este Tribunal recordó en el último de esos precedentes que en la exposición de
motivos del Código Aduanero, al hacerse referencia a la sección VIII de dicho ordena-
miento -referente a las “prohibiciones a la importación y a la exportación”- se expresa:
“La sección establece un estatuto básico de las prohibiciones que contemplan los diver-
sos aspectos que interesan aduaneramante. Con ello se persigue reunir los principios y
reglas que regulan la materia como así también que ese estatuto se aplique en forma
supletoria con relación a las normas que impongan prohibiciones”. Se agregó en ese or-
den de ideas: “De esta manera, la tarea del legislador se verá facilitada notablemente en
el futuro, pues al dictar la medida respectiva sólo deberá expresar el objeto de la prohi-
bición y los puntos en que quiera apartarse de las disposiciones generales y supletorias
previstas en el código”.
13) Que este régimen se integra con la consagración de prohibiciones de naturaleza rela-
tiva contempladas por ley (art. 633) al exceptuar a una o varias personas (arts. 612 y 629)
del régimen de prohibiciones generales. Tal el caso del sistema de franquicias estatuido
por la ley 19.279, según las reformas introducidas por la ley 22.499, y su decreto regla-
mentario 1382/88, tendiente a facilitar la adquisición de automotores a lisiados, que tuvo
“...en miras la imprescindible obligación del Estado de acudir en ayuda de las personas
que, padeciendo infortunios físicos invalidantes para su deambulación normal, necesi-
tan de tal colaboración para su readaptación, siendo uno de los medios idóneos para ello
14) Que en este contexto normativo, los “controles estatales” a los que está sometida la
importación de automotores extranjeros en hipótesis como las de autos no se circuns-
cribe, como señala la defensa de Vigil, sólo al control que le compete a la Dirección Na-
cional de Rehabilitación, habilitada a autorizar la realización de la importación. Existe
todo un marco reglamentario dictado por el Ministerio de Economía y la Administración
Nacional de Aduanas con el solo objeto de salvaguardar el ejercicio de otros controles
que le son propios y específicos al Estado a través de sus distintas ramas de ejercicio del
poder público, cada una en el ámbito de sus competencias.
17) Que, en tales condiciones, a partir de las circunstancias de hecho que se tuvieron por
probadas en las instancias anteriores (confr. considerando 2°), la acción de presentar una
autorización de importación de las características de la de autos y de efectuar frente al
control aduanero una falsa manifestación sobre el destino de uso personal exclusivo de
la mercadería a importar por parte del beneficiario de la franquicia, unidos a la creación
de la relación jurídica simulada antes referida, con el fin de introducir a plaza -como fi-
nalmente sucedió- un automotor con franquicia aduanera sorteando mediante esta ac-
ción la prohibición establecida en el régimen que le hubiera correspondido al verdadero
interesado en la destinación aduanera, configura el elemento del tipo penal de contra-
bando de realizar “cualquier acción...que impida o dificulte” el control del servicio adua-
nero sobre la existencia de prohibiciones a la importación.
18) Que tal proceder impide o dificulta al servicio aduanero en su específica función de
verificar, clasificar y valorar la mercadería de que se trata, con el fin de determinar el ré-
gimen legal aplicable ella (art. 241 del Código Aduanero) en el ejercicio del control sobre
19) Que al ser ello así, corresponde señalar que no resultan admisibles los agravios de
ambos recurrentes pues sus argumentos no son suficientes para modificar la calificación
de los hechos como contrabando efectuada por el a quo.
20) Que de aceptarse la tesis de los apelantes cabría concluir en que todos los casos de
contrabando se convertirían en materias penal-impositivas. Es obvio que quien ingresa
una mercadería sin abonar las gabelas correspondientes, de algún modo omite el ingreso
de recursos fiscales a los que estaría obligado, pero la esencia del delito de contrabando
excede el de la integridad de la renta aduanera, es decir, es más que un mero supuesto de
defraudación fiscal pues, como ya se dijo precedentemente, tiende a evitar que se frustre
el adecuado ejercicio de las facultades legales de las aduanas para el control sobre las
importaciones y exportaciones (ut supra considerando 9°).
21) Que, por otra parte, no excluye el carácter delictivo del hecho incriminado la circuns-
tancia de que el medio utilizado para sortear la prohibición de importación -esto es, la
franquicia otorgada para lisiados- se haya obtenido de conformidad con la normativa
aplicable (leyes 19.279 y 22.499 y decreto reglamentario 1382/88). Ni tampoco esta última
circunstancia traslada el ejercicio de la pretensión punitiva al marco de las infracciones
por el incumplimiento de la obligación que hubiera condicionado el otorgamiento de la
franquicia (arts. 965, inc. a, del Código Aduanero y 6° de la ley 19.279 según modificacio-
nes introducidas por el art. 1.5 de la ley 22.499).
22) Que ello es así desde que es admisible que existan distintas conductas desarrolladas
a lo largo de un mismo iter criminis sujetas a diferentes disposiciones legales y regla-
mentarias específicas, hipótesis en las que no puede desecharse, según las particulari-
dades de cada caso, el concierto previo entre sus autores para ejecutar el plan criminal
por ellos diseñado, un eventual concurso -bajo cualquiera de sus modalidades- delictivo
e infraccional entre el acto de obtención de la autorización para importar al amparo de
la franquicia, el acto mismo de importación ante la Administración Nacional de Aduanas
y el cumplimiento de las obligaciones emergentes del régimen una vez producido el in-
greso a plaza.
23) Que, en tales condiciones, se convierte en abstracto el planteo para que subsidiaria-
mente se aplique el régimen de infracciones y específicamente el del tipo penal del art.
4° de la ley 23.771 como más favorable (fs. 1061 vta./1062), como así también el agravio
fundado en la violación al principio que veda la analogía.
24) Que en cuanto a la aplicación retroactiva de la ley penal más benigna, el remedio
intentado resulta infundado ya que no rebate el argumento del a quo al sostener que
aun de admitirse la línea de razonamiento del recurrente sobre el particular, no hubo un
cambio del régimen penal aplicado ya que sigue constituyendo el delito de contrabando
bajo la modalidad descripta el hecho de simular una importación bajo el mismo régimen
de franquicias para discapacitados vigente al momento de cometerse los hechos cuando
el verdadero importador y destinatario del vehículo no es quien se presenta con aquella
calidad ante el servicio aduanero (conf. fs. 1001 vta./1002).
25) Que en cuanto a los agravios de la defensa de Dubovis de García basados en la arbi-
trariedad de lo resuelto, a partir de la omisión de considerar el régimen legal que rige
el ejercicio de la profesión notarial, no guardan relación directa e inmediata con lo de-
cidido.
Por todo ello, conforme con lo dictaminado por el señor Procurador Fiscal, se declaran
parcialmente procedentes los recursos extraordinarios y se confirma la sentencia apela-
da. Hágase saber y devuélvase. AUGUSTO CESAR BELLUSCIO.
ES COPIA
Considerando:
2°) Que con respecto a los procesados Constancio Carlos Vigil y Juan Carlos Albarracín,
la sentencia recurrida revocó la decisión del a quo que había absuelto de culpa y cargo a
los nombrados por el delito de contrabando calificado (arts. 864, inc. b, y 865, inc. a, del
Código Aduanero).
a) art. 864 inc. c: porque no se acreditó en autos -por Afalencias de la instrucción”- que se
haya presentado “ante el servicio aduanero una autorización especial, una licencia aran-
celaria o una certificación expedida contraviniendo las disposiciones legales específicas
que regulen su otorgamiento, destinada a obtener, respecto de la mercadería
b) art. 864 inc. b: porque tampoco se tipificó la conducta consistente en “impedir o difi-
cultar el control del servicio aduanero con el propósito de someter a las mercaderías a un
tratamiento aduanero o fiscal distinto del que correspondiere a los fines de su importa-
ción o de su exportación”.
Así, para el sentenciante, Albarracín -”hombre de paja” a la sazón- falseó ante el organis-
mo de aplicación -Dirección Nacional de Rehabilitación- y no ante la Dirección Nacional
de Aduanas, el verdadero destino que recibiría el vehículo a importar, por lo que a su
juicio la acción quedó atrapada por el art. 864 inc. c -y no por el inc. b- del Código Adua-
nero; pero como se trataba de una ley penal en blanco que debía ser integrada con otras
normas para su especificación punitiva, al momento de producirse los hechos, ni la ley
19.279 (reformada por la ley 22.499), ni el decreto 1382/88, “encuadraban la infracción a
su régimen en las previsiones del Código Aduanero respecto del delito de contrabando”.
Para el juez inferior, estas disposiciones sólo establecían un castigo de naturaleza admi-
nistrativa y económica, sin referencia a sanción penal alguna, lo cual impedía extender
el alcance de las normas del Código Aduanero que definen y castigan el delito de con-
trabando, a la transgresión del régimen de condiciones de la ley 19.279, como asimismo
considerar a esta ley como norma integradora de la ley penal en blanco. Si el art. 895 del
Código Aduanero prohibía expresamente en materia de infracciones la incriminación
por “analogía” -concluyó el sentenciante- cuanto más debía tenerse presente esa prohi-
bición en materia de “delitos” aduaneros.
3°) Que aun en el supuesto que ello no fuera así, el juez de primera instancia reputó im-
posible la condena a los procesados en orden al principio de retroactividad de la ley pe-
nal más benigna, toda vez que la conducta por los que se los juzgaba fue desincriminada
por el decreto 2677/91 (B.O. 27/12/91), que abrogó la prohibición de importar vehículos
que existía cuando se cometieron los hechos que se investigan en esta causa (Código Pe-
nal, art. 2°, inc. 2°: “Si la ley 19.279 era de índole integradora de una ley penal en blanco
-señaló el sentenciante- el dictado de una norma que eliminó la prohibición que le servía
de sustento ha dejado sin contenido sustancial a dicha norma integradora, por lo que no
se verificará reenvío alguno hacia ella desde la ley de tipo abierto”).
4°) Que en cuanto a la escribana Ana María Dubovis de García, la sentencia recurrida re-
vocó la absolución decretada por el juez de primera instancia, quien no había hallado
prueba que permitiera incriminar a la nombrada de haber tenido conocimiento de que
el poder que se formalizó ante ella, y a través del cual el empleado Juan Carlos Albarracín
otorgó a su empleador Constancio C. Vigil de modo irrevocable amplias facultades de
uso, administración y disposición del rodado antes de su ingreso a plaza, ocultaba un
propósito ilícito; el juez en lo penal económico no pudo formularse un juicio de certeza
que lo convenza de que Dubovis de García fue partícipe de un hecho presuntamente de-
lictivo, aportando la condición necesaria -mediante el referido instrumento de mandato-
para que el delito se perpetrara.
5°) Que la cámara no compartió el juicio absolutorio del juez de grado a favor de los coim-
putados Vigil, Albarracín y de la escribana Dubovis de García, a la vez que destacó que la
materialidad de los hechos en los que se sustentaba la pretensión punitiva del Estado
respecto de los dos primeros -esto es: utilización ilícita por parte de Constancio C. Vigil de
una franquicia a favor de un discapacitado empleado suyo (Juan Carlos Albarracín) con
miras a ingresar al país un automóvil marca Mercedes Benz “con accesorios opcionales”
destinado a su exclusivo uso personal- no se cuestionaba y -por ende- los reputó plena-
mente probados.
Con referencia a ello, el tribunal a quo expresó lo siguiente: AEn efecto, surge de la prue-
ba acumulada que el nombrado (Constancio Carlos Vigil) es uno de los dueños de la Edi-
torial Atlántida donde trabajaba Juan Carlos Albarracín; fue quien soportó los gastos re-
lativos a la adquisición del rodado y quien posteriormente lo utilizó (asumiendo también
los costos que irrogó aquella posesión); fue a quien se le confirió amplias facultades de
uso, administración y disposición del vehículo; fue quien se interesó inicialmente (y se
ocupó posteriormente) de los trámites que debían realizarse para el ingreso de un ve-
hículo como el secuestrado, es decir, numerosas circunstancias por las que se pone de
manifiesto su determinante intervención en el hecho, y la imposibilidad de considerar
ausente la deliberada intención de eludir el control aduanero mediante la simulación
orquestada, en cuya organización participó desde el comienzo, asesorándose sobre lo
que debía conseguir para lograr la importación en cuestión. Por esta última circunstan-
cia -concluyó el tribunal a quo- queda claro que no correspondería que tenga recepción
favorable el argumento relacionado con la supuesta ignorancia de las circunstancias tí-
picas en examen”.
6°) Que así planteados los hechos, la cuestión a dilucidar por la instancia inferior se cen-
traba en la individualización de la norma (penal o administrativa) que subsumía la con-
ducta de los encartados Constancio Carlos Vigil y Juan Carlos Albarracín; juicio de tipici-
dad que tendría directa incidencia sobre la suerte de la coimputada Ana María Dubovis
de García, si se acreditara -en el peor supuesto para ella- que el delito no se hubiera con-
sumado sin su participación dolosa.
7°) Que el tribunal a quo se enfrentó a tres cuestiones esenciales para la suerte de esta
causa, que en su momento también representaron el fundamento central del fallo ab-
solutorio que a la postre revocó: a) ley penal en blanco; b) proscripción de la analogía en
materia penal; y c) principio de retroactividad de la ley penal más benigna.
Para la cámara la lesión al bien jurídico protegido por la norma penal en examen -fa-
cultad de control de la Aduana sobre las operaciones de exportación e importación de
mercaderías- no halló satisfacción social suficiente a partir del momento en que auto-
rizó la libre importación de automotores, como lo entiende la defensa, pues a su juicio:
A...la simulación de una importación bajo un régimen de franquicia para discapacitados
cuando, en realidad, el verdadero importador y destinatario del vehículo no es quien se
presenta con aquella calidad ante el servicio aduanero, de cualquier forma constituye
una acción por la que se impide el control de la aduana, con el propósito de someter a la
mercadería a un tratamiento aduanero distinto del que hubiera correspondido (art. 864,
inc. b, del Código Aduanero)”.
En este entendimiento, la cámara no dudó en afirmar que Vigil mediante una clara ma-
niobra engañosa -a la que calificó de Aplan común”- y con el concurso doloso de su or-
denanza Albarracín, logró sortear la prohibición relativa de importación de vehículos
vigente al tiempo de producirse los hechos, valiéndose de una franquicia obtenida en
forma ilegal, a través de la cual -y como se ha señalado reiteradamente- impidió el ade-
cuado ejercicio de la facultad de control que le corresponde a la Administración Nacional
de Aduanas.
9°) Que en lo que respecta a la conducta de la escribana Ana María Dubovis de García, el a
quo destacó que el propósito ilícito del negocio surgía de los propios términos del instru-
mento de mandato que la citada extendió a favor de los nombrados, circunstancia que
debió impulsarla a abstenerse de contribuir y/o facilitar la realización de una clara ma-
niobra orquestada con fines delictivos. La cámara entendió que la escribana Dubovis de
García no podía ignorar al tiempo de otorgar el instrumento público de mandato -dada
su presumible versación en derecho- que el automóvil todavía no se había importado,
ni obviamente estaba patentado; ni podía desconocer que el ingreso del rodado se iba
a producir merced a una franquicia para lisiados que concedía excepcionalmente la ley
19.279 a las personas afectadas por incapacidades motoras; ni finalmente que el titular
de la franquicia Juan Carlos Albarracín le otorgaba al destinatario encubierto del vehícu-
lo, Constancio Carlos Vigil, amplísimas facultades de uso, administración y disposición,
antes de que el vehículo hubiera ingresado a plaza. Este conjunto de conductas ilícitas
que el instrumento consigna objetivamente y la escribana legitimó con su firma, tornó
innecesaria -a criterio del a quo- una especial tarea de averiguación por parte de ésta
10) Que los agravios de la defensa de Constancio C. Vigil se refieren a dos aspectos esen-
ciales para la suerte de su defendido, a saber: alcance que debe asignarse a la figura del
delito de contrabando definido en el art. 864, inc. b, del Código Aduanero, y aplicación al
sub lite del principio de retroactividad de la ley penal más benigna.
12) Que los recursos extraordinarios interpuestos son formalmente procedentes por
encontrarse en discusión la inteligencia de normas de carácter federal (art. 864, inc. b,
del Código Aduanero, y ley 19.279, modificada por ley 22.499, y decreto reglamentario
1382/88), así como el principio de retroactividad de la ley penal más benigna (art. 9° de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, art. 15 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y art. 75, inc. 22, de la Constitución Nacional), y la decisión
impugnada ha sido contraria a las pretensiones de los apelantes fundadas en ellos (ley
48, art. 14, inc. 3°).
13) Que la línea argumental que transita la defensa de Constancio Carlos Vigil, vacía de
contenido la norma penal aplicable al sub lite (art. 864, inc. b, del Código Aduanero), des-
aira el bien jurídico protegido por el legislador (indemnidad de la facultad de control del
servicio aduanero), y lo que es más grave aún, desincrimina una conducta que en mérito
a las pruebas producidas en el expediente, deviene típicamente antijurídica, culpable y
adecuada a la ley penal sustantiva; conducta que por el matiz antisocial que exhibe y el
menosprecio al bien común que traduce objetivamente, es pasible de severo reproche
penal porque lesiona uno de los valores fundamentales sobre el cual se asientan la paz
y la convivencia sociales: el orden público económico, de cuya plena vigencia depende
que el Estado pueda cumplir con eficacia y oportunidad los fines que -sintetizados en el
Preámbulo- le encomienda la Constitución Nacional.
14) Que como bien destaca el a quo en su sentencia, está plenamente probado en au-
tos que Constancio Carlos Vigil -importante accionista de Editorial Atlántida S.A. y T.E.L.
E.F.E. Canal 11 al tiempo de producirse los hechos- se ha valido de un ordenanza suyo -el
señor Juan Carlos Albarracín- de humilde condición social y económica y de estado disca-
pacitado motriz, para importar desde Alemania un automóvil marca Mercedez Benz con
“accesorios opcionales” para su exclusivo uso personal, en momentos en que en el país re-
gía una prohibición relativa para la importación de automóviles (es oportuno aclarar que
el art. 3°, inc. c, de la ley 19.279 -B.O. 08/10/71-, modificada por la ley 22.499 -B.O. 24/09/81-,
sólo autorizaba la “adquisición de un automóvil de origen extranjero modelo standard,
sin accesorios opcionales, pero el art. 7°, inc. 2°, del decreto 1382/88 -B.O. 18/10/88-, al
excluir dichos accesorios de la exención impositiva dispuesta por la ley 19.279 permitió
implícitamente la importación de automóviles de origen extranjero modelos Ano stan-
dards Acon accesorios opcionales, contrariando la letra y el espíritu del citado art. 3°, inc.
c, de la ley 22.499, y el fundamento mismo del sistema de exención establecido que la
exposición de motivos de la ley 19.279 puntualiza en estos términos: Ael fin social que se
persigue no justifica favorecer la adquisición de los automóviles de tipo suntuario).
En torno al carácter excluyente que revestiría en esta causa el engaño a la Dirección Na-
cional de Rehabilitación -que la defensa reconoce sin eufemismos- para la tipificación de
la conducta de contrabando que reprime el Código Aduanero, lo cierto es que Constancio
C. Vigil mediante el plan orquestado con el auxilio de otras personas, impidió a la aduana
ejercer la facultad de contralor que le otorga la ley sobre las operaciones de exportación
e importación de mercaderías; facultad que de no haber mediado el obrar simulado de
Vigil y Albarracín, se habría traducido en un categórico rechazo al eventual permiso de
importación que aquél hubiese solicitado como único y auténtico interesado en la com-
pra del mencionado automóvil de fabricación alemana, dada la prohibición que existía
en ese momento. Aquel engaño, entonces, pierde toda relevancia y en su reemplazo se
erige como elemento excluyente para la configuración del tipo, el quebrantamiento in-
tencional del control aduanero.
16) Que ahora bien, debe puntualizarse que no tiene relevancia jurídica la existencia de
“engaño” al organismo administrativo otorgante de la franquicia para eximir de reproche
penal a las conductas que se investigan en esta causa; ni siquiera es exigible esta subrep-
ción en perjuicio de la aduana para una adecuada subsunción al tipo previsto en el art.
864, inc. b, del Código Aduanero; pues sólo basta la “intención, respecto de los supues-
tos que esta norma contempla en los cinco incisos que contiene. En síntesis, el elemento
“ardid o engaño” presente en la figura que describe el art. 863 del Código Aduanero, no
resulta exigible por la norma en la cual fueron encuadrados los hechos investigados en
el sub lite.
La nota de elevación al Poder Ejecutivo Nacional del proyecto de ley de Código Aduanero
ratifica esta interpretación en estos términos: AEl código estructura el delito de contra-
bando distinguiendo entre el caso contemplado en el art. 863, en el que se mantiene la
exigencia de que medie ardid o engaño, y los regulados en el art. 864, para los que sólo
se requiere la existencia de mera intención, como conductas punibles distintas y no ya
supuestos especiales de una figura básica de contrabando (conf. Boletín Oficial, separata
210 del 14 de abril de 1981, pág. 64, impreso por la Dirección Nacional de Registro Oficial
de la Secretaría de Información Pública de la Presidencia de la Nación).
En consecuencia, la pregunta que hay que formular con miras a una correcta adecuación
de la conducta investigada al tipo legal específico, no debe procurar establecer si Vigil
engañó al órgano administrativo o a la aduana, sino si realizó “cualquier” acción u omi-
sión que impidió o dificultó el control del servicio aduanero con el propósito de someter
a la mercadería a un tratamiento aduanero o fiscal distinto al que correspondía (art. 864,
inc. b, del Código Aduanero).
No debe perderse de vista en este sentido que para la objetiva determinación del bien
jurídico protegido: “...el legislador ha concebido el delito de contrabando como algo que
excede el mero supuesto de la defraudación fiscal (Fallos: 296:473 y 302:1078), puesto
que lo determinante para la punición es que se tienda a frustrar el adecuado ejercicio de
las facultades legales de las aduanas, concepto que ha sido precisado en la redacción del
art. 863 del Código Aduanero, circunscribiendo dichas facultades de control, respecto del
contrabando, solamente a los hechos que impiden u obstaculizan el adecuado ejercicio
de las funciones que las leyes acuerdan al servicio aduanero para el control sobre las im-
portaciones y las exportaciones” (Fallos: 312:1920).
17) Que el preciso señalamiento que formuló esta Corte en el citado precedente, conduce
sin más a declarar inaplicable al sub lite la solución que en él se preconiza.
En esa causa se indagaba si constituían contrabando las maniobras atribuidas a los im-
putados, consistentes en exportar mercaderías sin ingresar legalmente las divisas corres-
pondientes, a través de refrendaciones bancarias presuntamente falsas sobre su ingreso,
las que habrían sido asentadas en el cuerpo del permiso de embarque y presentadas
ante el servicio aduanero.
La duda se suscitaba en esos términos, porque el art. 863 del Código Aduanero no enu-
mera las conductas que pueden afectar el control aduanero que se procura salvaguardar,
sino que se limita a comprender en su núcleo el dificultar o impedir mediante ardid o
engaño, el adecuado ejercicio de las funciones que las leyes acuerdan al servicio aduane-
ro para el control sobre las importaciones y exportaciones. Pero sucede que las faculta-
des de la aduana que habrían sido burladas por los denunciados en la causa Legumbres
derivaban no de una ley del Congreso, sino de la circular A-39 del Banco Central de la
República Argentina que dispuso que las aduanas y receptorías no darían curso a ningún
permiso de embarque carente de refrendación bancaria sobre el modo en el que se in-
gresarían las divisas provenientes de las exportaciones.
18) Que así planteados los hechos, no puede abrigarse ninguna duda de que existe una
abismal diferencia entre el precedente ALegumbres” y la cuestión que se debate en estos
autos. En aquella causa, esta Corte confirmó la declaración de incompetencia del fuero
en lo penal económico decidida en ambas instancias, porque los hechos denunciados
no constituían contrabando, dado que el bien jurídico protegido por la norma presunta-
mente infringida correspondía a una función específica del Banco Central de la Repúbli-
ca Argentina -control económico en materia cambiaria- que por razones prácticas había
sido delegada a la Dirección Nacional de Aduanas mediante la ACircular A-39” del Banco
Central de la República Argentina.
En los presentes autos, por el contrario, el bien jurídico tutelado por la norma penal que-
brantada por Vigil corresponde a una función específica del servicio aduanero consisten-
te en controlar la concurrencia de los supuestos que regulan los gravámenes aduaneros,
o fundan la existencia de restricciones o prohibiciones a la importación y exportación;
función que jamás fue delegada a la Dirección Nacional de Rehabilitación, como lo sos-
tiene la defensa de Vigil.
19) Que, en efecto, la ley 19.279 (B.0. 08/10/71) sólo procuró facilitar a las personas dis-
capacitadas la adquisición de automóviles nuevos de fabricación nacional modelo stan-
dard, sin accesorios opcionales, a través de una contribución del Estado no superior al
50% del precio al contado de venta al público; arbitrio que se materializaría a través de
certificados emitidos por el Ministerio de Hacienda y Finanzas a favor del lisiado o insti-
tuciones asistenciales sin fines de lucro que se dediquen a su rehabilitación, y su rescate
se realizaría con imputación a rentas generales.
En este marco y con este preciso alcance, la ley 19.279 estableció en su art. 7° que el Ser-
vicio Nacional de Rehabilitación será la autoridad de aplicación y control de esta ley, a
cuyo fin los organismos nacionales, provinciales y municipales prestarán toda la colabo-
ración que aquélla les requiera y que sea necesaria para el mejor cumplimiento de sus
disposiciones.
20) Que la ley 22.499 (B.0. 24/9/81) no alteró el propósito de la ley 19.279 (esto es, facilitar
al lisiado la compra de un automotor mediante una franquicia o prerrogativa concedida
por el Estado); ya que por el contrario, y congruente con dicho objetivo, sólo autorizó a
los beneficiarios de este régimen la adquisición de un automóvil de origen extranjero
modelo standard sin accesorios opcionales.
La exposición de motivos de la ley 22.499 abona esta interpretación al señalar que: “...
se sustituye el art. 3° de la ley, haciendo extensivo a los vehículos fabricados en el país
las exenciones impositivas que se proponen para los de origen extranjero, ampliando de
esta manera a las personas lisiadas, el espectro de posibilidades para la adquisición de
un automotor, particularmente considerando las ventajas que la obtención local ofrece
a la importación, tanto en cuanto a simplicidad en la operación de compra como en lo
referente a disponibilidad de servicio y repuestos.
23) Que, en efecto, el hecho de presentar una autorización de importación de las carac-
terísticas de la de autos y de efectuar frente al control aduanero una falsa manifesta-
ción sobre el destino de uso personal exclusivo de la mercadería a importar por parte del
beneficiario de la franquicia (Juan Carlos Albarracín), unido a la creación de la relación
jurídica simulada antes referida con el fin de introducir a plaza -como finalmente suce-
dió- un automotor con franquicia aduanera sorteando la prohibición establecida en el
régimen que le hubiera correspondido al verdadero interesado en la destinación adua-
nera, tipifica la conducta consistente en realizar “cualquier acción...que impida o dificul-
te” el control del servicio aduanero sobre la existencia de prohibiciones a la importación,
facultad que no podría ejercitar si no contase este servicio con todos los medios a su al-
cance para verificar, clasificar y valorar la mercadería con el fin de determinar el régimen
legal aplicable a ella (arts. 23, incs. a y b, y 241 del Código Aduanero).
Por las razones señaladas, deben rechazarse los agravios de la defensa de Vigil contra la
calificación de los hechos en la figura de la coautoría de los arts. 864, inc. b y 865, inc. a,
del Código Aduanero, efectuada por la cámara.
24) Que corresponde ahora analizar el agravio consistente en la no aplicación del princi-
pio de retroactividad de la ley penal más benigna por parte del tribunal a quo. Afirman
los recurrentes que si el hecho por el cual fue condenado Vigil se cometiera hoy, resulta-
ría tan sólo una infracción aduanera, ya que sólo se habría configurado la conducta pre-
vista en el art. 954, inc. c, del Código Aduanero, esto es, el pago de un importe distinto del
que debía pagarse.
A criterio de la defensa, no es aplicable en estos autos el art. 899 del Código Aduanero
que prohíbe la aplicación de la ley penal más benigna cuando la nueva ley modificare
el tratamiento aduanero o fiscal de la mercadería, porque la República Argentina cam-
bió radicalmente su política respecto de la fabricación de automotores, en consonancia
con un nuevo ordenamiento económico y social basado en la desregulación económica,
apertura del comercio exterior y liberación de los mercados.
25) Que el agravio de la defensa de Vigil referido a la aplicación del principio de la ley
penal más benigna (Código Penal, art. 2°, inc. 2°) se vincula con la cuestión de las leyes
penales en blanco, toda vez que para la tipificación del delito de contrabando que repri-
me el art. 864, inc. b, del Código Aduanero (típica ley penal en blanco en la cual fueron
encuadrados los hechos por la cámara), es necesario determinar si la derogación de la
prohibición de importar automóviles dispuesta por el decreto 2677/91, trajo aparejada la
desincriminación de la conducta de Vigil como lo sostiene su defensa.
Sin embargo, la valoración social de esta conducta puede modificarse con el transcurso
del tiempo y lo que antes se consideraba reprochable, como resultado de esta suerte de
mutación axiológica deja de serlo, o en su caso, es merecedora de una sanción menor (re-
viste mayor “lenidad). Frente a este supuesto y como fruto de una política criminal clara-
mente orientada hacia la protección de la libertad, el orden jurídico admite la aplicación
extractiva de la ley penal más benigna; fenómeno que debe distinguirse de lo que se co-
noce como aplicación ultractiva de la ley, que se verifica cuando se aplica un precepto ac-
tualmente derogado, pero que se hallaba vigente al momento de producidos los hechos.
26) Que ahora bien, cuando el art. 2°, inc. 2°, del Código Penal prescribe que si la ley penal
vigente al tiempo de cometerse el delito fuere distinta de la que existe al pronunciarse el
fallo o en el tiempo intermedio, se aplicará siempre la más benigna, la doctrina entiende
que el concepto de “ley” que mantiene la norma excede el sentido de ley formalmente
penal, extendiéndose a todas aquellas disposiciones que vienen a integrarse al tipo pe-
nal, completándolo u otorgándole contenido jurídico. De acuerdo con esta interpreta-
ción, cuando el tipo penal tiene que ser integrado con leyes extrapenales, las variaciones
de éstas plantearán también la cuestión sucesoria que tiene que ser resuelta en base al
art. 2° del Código Penal (ver Carlos Creus, Derecho Penal, Parte General, Ed. Astrea, Bs.
As., 1988, pág. 81).
28) Que si bien en las denominadas leyes penales en blanco la norma complementaria
sigue los criterios valorativos que se mantienen inalterables en la norma general, pue-
de suceder que debido a la rápida mutación de las circunstancias que condicionan los
hechos a los que la ley se refiere genéricamente, se torne necesario modificar las nor-
mas complementarias para que la regulación se mantenga acorde con aquellas pautas
axiológicas invariadas (conf. dictamen del señor Procurador General en Fallos: 293:522).
Es que la ley penal en blanco -como afirma Sebastián Soler haciendo gala de un fino gra-
cejo- no cobra valor sino después de dictada la ley o la reglamentación a que se remite y
para los hechos posteriores a ésta; mientras tanto, la ley penal es como “un cuerpo erran-
te que busca su alma”.
En el ámbito penal económico -del que forma parte el derecho penal aduanero- impera
esta peculiar legislación porque normalmente el tipo penal se estructura mediante un
precepto general que es integrado por otras normas específicas de carácter extrapenal,
como única manera de tutelar los bienes jurídicos protegidos por aquél frente a las exi-
gencias de la dinámica propia del sector que regula.
29) Que la norma del art. 864, inc. b, del Código Aduanero -como se ha señalado- consti-
tuye un claro ejemplo de ley penal en blanco, pues para que se tipifique la conducta que
define en forma genérica como: Acualquier acción u omisión que impidiere o dificultare
el control del servicio aduanero, resulta necesario integrar el tipo delictivo con las nor-
mas extrapenales que establecen los supuestos que regulan los gravámenes aduaneros,
o fundan la existencia de restricciones o prohibiciones a la importación y exportación,
recaudos que en forma excluyente corresponde controlar al servicio aduanero (Fallos:
296:473).
Afirman también los recurrentes que si el hecho por el cual fue condenado Vigil se come-
tiera hoy -es decir luego de la sanción del decreto 2677/91 que autorizó la importación de
automóviles en el país- resultaría tan sólo una infracción administrativa.
31) Que la crítica formulada por los quejosos en estos términos es insuficiente en ambos
frentes.
En efecto, la afirmación relativa a que todos los tipos penales que contempla el Código
Aduanero contienen elementos accidentales o coyunturales que al desaparecer, desa-
parece el delito que conformaban en combinación con la norma supuestamente perma-
nente, deviene -cuanto menos- dogmática al no sustentarse en ninguna disposición nor-
mativa o precedente de esta Corte que la respalde.
Sin perjuicio de ello, debe señalarse que si el principio de retroactividad de la ley penal
más benigna se aplicara en forma indiscriminada en materia aduanera y fiscal como el
recurrente lo pregona, ello importaría -como bien lo ha señalado esta Corte- despojar a
priori, a las leyes especiales de toda eficacia, pues el ritmo vertiginoso con que se desen-
vuelve el proceso económico desactualizaría rápidamente las disposiciones anteriores
que intentaban protegerlo (confr. Fallos: 313:153 y 320:763).
32) Que para evitar que esta posibilidad se concrete en desmedro de la eficacia de la re-
glamentación aduanera y fiscal, esta Corte ha señalado enfáticamente que el principio
de retroactividad de la ley penal más benigna no se aplica en aquellos supuestos en los
cuales la norma que tipifica el delito mantiene su vigor y sólo varían los reglamentos a los
que remite el tipo penal (Fallos: 321:824).
La doctrina también ha puntualizado que: “...al integrarse la norma tanto por elemen-
tos permanentes como por otros ocasionales, siempre que se modifique alguno de esos
elementos pareciera que se modifica el tipo penal, pero no es así. Lo que ocurre es que
los elementos accidentales tienen categoría de elementos constitutivos del tipo con re-
ferencia a un momento determinado, pues son coyunturales. Ello significa que se crista-
La afirmación de la cámara consistente en que la sanción del decreto 2677/91 que au-
torizó la importación de automóviles no importó la desincriminación del contrabando,
pues la norma penal que reprime esta conducta y la valoración social que existe sobre
ella se mantuvieron siempre invariables a pesar del cambio operado en este sentido y
del tiempo transcurrido desde que se produjeron los hechos, halla ajustado sustento en
la doctrina de esta Corte y constituye una razonable interpretación de la norma aplicable
a este caso.
33) Que, en efecto, el nuevo régimen establecido por el decreto 2677/91 no liberó el ingre-
so de automotores al país de todo tributo (conf. arts. 17 y 18), como tampoco existía una
prohibición absoluta a la importación cuando Vigil perpetró la maniobra ilícita denun-
ciada (conf. resoluciones del Ministerio de Economía 927/79 y 897/80, citadas en la nota
de elevación al Poder Ejecutivo del proyecto de ley 22.499), de modo que la posibilidad
de importar automotores en forma ilegal al país siempre existió, y como lógica deriva-
ción de ello siempre existió -antes y después de la sanción
34) Que en consecuencia, los agravios de los recurrentes concernientes a que la conducta
de Vigil sólo se halla atrapada por el art. 4° de la ley 23.771 que contempla la situación
de quienes se aprovechan fraudulentamente de regímenes de promoción, no pueden
prosperar. Es que de aceptarse la tesis de los apelantes habría que admitir que todos los
casos de contrabando se convertirían en materias Apenal-impositivas”. Es evidente que
quien ingresa una mercadería sin abonar las gabelas correspondientes, omite el ingreso
de recursos fiscales a los que está obligado, pero la esencia del delito de contrabando
-como se ha señalado- excede el de la integridad de la renta aduanera, es decir, es más
que un mero supuesto de defraudación fiscal, pues el fundamento de punibilidad contra
esa conducta sólo procura evitar que se frustre el adecuado ejercicio de las facultades
legales de las aduanas para el control sobre las importaciones y exportaciones.
35) Que por lo mismo, no excluye el carácter delictivo del hecho incriminado la circuns-
tancia de que el medio utilizado para sortear la prohibición de importación -esto es, la
franquicia otorgada para lisiados- se haya obtenido de conformidad con la normativa
aplicable (leyes 19.279 y 22.499 y decreto reglamentario 1382/88); ni tampoco esta última
circunstancia traslada el ejercicio de la pretensión punitiva al marco de las infracciones
por el incumplimiento de la obligación que hubiera condicionado el otorgamiento de la
franquicia (art. 965, inc. a, del Código Aduanero y art. 6° de la ley 19.279, según modifica-
ciones introducidas por el art. 1.5 de la ley 22.499).
37) Que en relación con el recurso impetrado por la defensa de la escribana Ana María
Dubovis de García, el infrascripto coincide con los fundamentos del voto de la mayoría.
Por ello, concordemente con lo dictaminado por el señor Procurador Fiscal, se declaran
procedentes los recursos extraordinarios interpuestos y se confirma la sentencia apela-
da. Hágase saber y devuélvase. LUIS RENE HERRERO.
actividad 2
“La rueda” que rueda
En el trayecto, y con total ingenuidad, el chofer hizo una pequeña escala en su domi-
cilio personal que quedaba de paso y recogió a “Pedro”, su hijo adolescente de 17 años
de edad, para que lo acompañase.
Arribados al cruce de rutas, una persona desde una camioneta les hace señas con una
linterna indicándoles que lo sigan, tomando un camino secundario, de tierra, hasta
llegar a un gran galpón en medio del campo, donde aguardaban otras dos personas,
una de ellas con aspecto de peón de campo, humilde pero trabajador, quien portaba
en su diestra una enorme pinza para cortar metal y la otra, con botas, manta y aspecto
de patrón de estancia.
En el lugar, le realizan indicaciones para ubicar la parte trasera del camión frente al
galpón, y una vez estacionado, Manolo se le acerca y lo lleva a un costado para hablar
con él.
— Mirá, José, lo que vamos a hacer es descargar la mercadería aquí, luego vos regresás
con el camión vacío hasta la localidad de Río Primero, cenas en el parador, y luego te
dirigís a la Estación de Policía del lugar y denunciás que mientras estabas cenando te
abrieron el contenedor y te robaron la carga. Ahora te doy U$S 500 y después, cuando
coloquemos la mercadería, te doy otros U$S 2000.
Mientras esto sucedía, el chofer observó cómo el peón cortó el precinto con su pinza,
abrió el contenedor y comenzó a descargar el camión. Terminada la descarga, observó
cómo el señor con botas cerraba el galpón colocando un enorme candado. Indudable-
mente, era el dueño del galpón por la forma en que se conducía.
De regreso a su ruta original, su hijo Pedro –que en todo momento había permane-
cido dentro del camión observando la escena– le preguntó por qué había descargado
allí y no en el Depósito Fiscal Aduanero del Hipermercado, donde habitualmente se
descargaba. Ante el silencio de su padre volvió a insistir e insistir con más vehemen-
cia, hasta que su padre le contó todo lo sucedido. El hijo le manifestó que prefería ser
pobre, pero honesto, y que si tenía que optar prefería a su padre desocupado, pero en
casa, y no privado de su libertad en una cárcel penitenciaria.
actividad 3
DÍAS DE RADIO
— He pensado en la posibilidad de traer por diferentes aduanas los conjuntos, partes y piezas y
después ensamblarlos para su venta. ¿Me comprende?
— Sí, lo comprendo y veo que tiene bastante avanzada la idea. ¿Cuál es la consulta que
desea efectuarme?
aa 1
UN PRECEDENTE “GORDO”
Si hay un árbol que dio leña en materia penal aduanera, fue el fallo dictado durante el
año 1976 por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la causa caratulada “Fiscal y
Querellante c/ Humberto Gordo y otros s/ Infracción art. 187 inc. f) de la Ley de Aduana, t.o. 1962”,
al cual recurrían jueces y abogados que de una u otra forma debían intervenir en la tra-
mitación de causas originadas en las modernas formas de configuración del delito de
contrabando.
› “Dentro de la concepción actual del derecho penal económico, la finalidad de la figura de con-
trabando no es primordialmente la preservación de la renta fiscal, sino la preservación de los
objetivos de política económica fijados por el Estado en su carácter de órgano rector de la eco-
nomía nacional”.
actividad 4
Para realizar las actividades de este modulo, se deberá descargar el software Across Lite:
http://www.litsoft.com/across/alite/download.htm
horizontal
1. Causal de extinción de la acción penal por el simpre transcurso del tiempo. (12)
6. Guía Aérea (Abr. Inglés). (3)
9. Declaración jurada de necesidad de importación (sigla). (4)
10. Incoterm: Franco frontera. (3)
11. Onza (Abr. Inglés). (2)
12. Cámara de comercio internacional (Abr. Inglés). (3)
13. Ambito sometido a la soberanía de otro estado donde ser aplica la legislación aduanera
argentina. (7)
14. Acondicionamiento de la carga de un buque con el de que esta no se dañe o eche a perder. (8)
17. Organización para el desarrollo de la agricultura y distribución de alimentos (sigla - inglés). (3)
18. Arancel Externo Común (sigla). (3)
20. Carga, cargamento (inglés). (4)
22. Tipo de culpa. Negligencia en el ejercicio del propio arte o profesión. (9)
24. Exención total o parcial del pago de tributos. (10)
29. Incoterm: Entregada en destino con derechos no pagados. (3)
30. Manifiesto internacional de cargas (sigla). (3)
32. Precio pagado por el transporte de mercancías (cargas). (5)
34. Tipo de concurso de penas en las infracciones aduaneras. (4)
35. Código Aduanero (Abr.). (2)
vertical
horizontal
vertical
horizontal
vertical
horizontal
vertical
horizontal
vertical
horizontal
vertical
horizontal
vertical
horizontal
22. Monto que resulta de la revisión de los documentos con los que se tramitó el despacho. (5)
23. Confín de un estado. (8)
24. Incertidumbre sobre la verdad o existencia de un hecho. (4)
25. Libre sobre vagón. (3)
26. Consorte, esposo, esposa. (7)
28. Pagado (Abr. - Inglés). (2)
29. Onza (Abr. Inglés). (2)
vertical
1. Sigla del Organismo Público encargado del control aduanero en la República Argentina. (4)
2. Perdida de valor por el transcurso del tiempo. (8)
3. Omite denunciar el contrabando estando obligado a hacerlo. (13)
4. Incoterm: Franco frontera. (3)
5. Arancel Externo Común (sigla). (3)
6. Intercambio electrónico de datos con formato stándar (Sigla - Inglés). (3) 7.
8. Principal función del servicio aduanero respecto a importaciones y exportaciones. (9)
11. Concordantes (Abr.). (2)
12. Cámara de comercio internacional (Abr. Inglés). (3)
14. Registro Nacional de Armas (Abr.) (5)
15. Organización de Estados Americanos (sigla). (3)
16. Carga, cargamento (inglés). (4)
19. Acuerdo de Alcance Regional (sigla). (3)
20. A bordo (inglés). (6)
21. Unidad utilizada para medir la capacidad de buques en términos de contenedores de 20 pies (sigla-inglés) (3)
22. Mercaderías que son objeto de transporte mediante el pago de un precio. (5)
23. Sentencia del juez. (5)
24. Incoterm: Entregado con derechos pagados. (3)
26. Código Aduanero (Abr.). (2)
27. Nomenclatura común mercosur (sigla). (3)
horizontal
vertical
horizontal
vertical
1. Causal de extinción de la acción para imponer y ejecutar penas en las infracciones aduaneras.
(6)
2. Nombre con el que se denomina a las contravención aduanera. (10)
3. Pagado (Abr. - Inglés). (2)
4. Declaración jurada de necesidad de importación (sigla). (4)
5. Incoterm: Flete y seguro pagados. (3)
6. Persona bajo cuyo nombre y responsabilidad gira la expedición del buque. (7)
8. Mercancías que tienen por finalidad demostrar sus características y que carecen de valor
comercial por sí mismas. (8)
9. Dirección General de Aduanas (sigla). (3)
10. Liberar de una obligación o responsabilidad. (8)
12. Asociación de países del sudeste asiático (sigla - Inglés). (5)
15. Onza (Abr. Inglés). (2)
16. Incoterm: Costo, seguro y Flete. (3)
18. A bordo (inglés). (6)
20. Cámara de Comercio Internacional (Sigla). (3)
22. Arancel Externo Común (sigla). (3)
24. Acuerdo de Alcance Parcial (sigla). (3)
25. Tipo de concurso de penas en las infracciones aduaneras. (5)
27. Derechos Especiales de giro. (3)
29. Guía Aérea (Abr. Inglés). (3)
31. Manifiesto internacional de cargas (sigla). (3)
› Código Aduanero (Artículos correspondientes al módulo 5 – Arts. 862 al 996 del C.A.)
› Jurisprudencia
› Jurisprudencia Destinación Suspensiva
› Jurisprudencia Cosa Juzgada
› Jurisprudencia Declaración Inexactas
› Jurisprudencia mercadería a bordo
› Extracto resolución 1568
› Contrabando Ocultación
› Automóviles para discapacitados
B.- Complementaria
› Conocer cuáles son las herramientas jurídicas que deberá utilizar para hacer respetar
sus garantías constitucionales ante el servicio aduanero.
› Adquirir habilidad para una correcta gestión ante el servicio aduanero, propiciando el
manejo adecuado de documentos y formularios en uso.
› Reconocer las distintas vías recursivas a través de las cuales los administrados ejercen
la defensa de sus derechos, elementos cuyo conocimiento resulta indispensable para
un correcto desempeño profesional en las áreas de Consultoría y Asesoramiento en el
área de Comercio Exterior.
Contenidos
PROCEDIMIENTOS
El Código Aduanero, en la Sección XIV (artículos 1001 al 1183) desarrolla el derecho pro-
cesal aduanero de un modo integral y completo, en lo atinente a la resolución de todas
las “controversias” ante el servicio aduanero y los recursos respectivos o procedimientos
judiciales en su caso.
Los procedimientos para resolver las controversias que están vinculadas a o derivadas
de algún procedimiento operativo son los que están reglados en la Sección XIV pese a su
epígrafe genérico.
Ha sido la clara y ostensible intención del legislador, reunir la legislación dispersa antes
del Código en tal materia, completarla, y regularla adecuadamente.
Domicilio Procesal
Toda persona que compareciere ante el servicio aduanero deberá, en su primera presen-
tación, constituir domicilio dentro del radio urbano en que la oficina aduanera respecti-
va tuviere su asiento.
El domicilio, concebido como el lugar que la ley instituye como asiento de las personas
físicas o jurídicas, para la producción de determinados efectos jurídicos, representa un
elemento esencial en materia procesal. Dar cierta fijeza jurídica al asiento de quienes
son partes en las actuaciones, constituye un factor de orden y de seguridad que posibilita
la debida sustanciación de los procedimientos. Su constitución debe hacerse por tanto,
de manera clara e inequívoca, con la indicación de calle y número o piso, número o letra
de la oficina o departamento.
Plazos
Perentoriedad
En las actuaciones en sede aduanera los plazos son perentorios, es decir, improrrogables,
en consecuencia, extinguido el lapso acordado para el plazo de que se trate, se produce
automáticamente y sin necesidad de intimación alguna, la caducidad de la facultad pro-
cesal o la pérdida del derecho que se ha omitido accionar.
Cómputo
En el Derecho Aduanero se computan por días hábiles administrativos los plazos que no
excedieren de treinta días y, cualquiera fuere su extensión, los de carácter procesal, salvo
excepciones expresamente contempladas.
Es decir que en las actuaciones aduaneras, todos los plazos superiores a treinta días –sal-
vo los procesales– deben ser considerados corridos.
Cuando un plazo venciere en día inhábil administrativo, se reputa que vence el primer
día hábil inmediato siguiente.
En este punto corresponde tener presente las pautas establecidas en el Código Civil res-
pecto al modo de contar los intervalos de tiempo:
Todas las actuaciones y diligencias del procedimiento en sede aduanera deberán prac-
ticarse en días y horas hábiles administrativos, pero cuando mediaren razones debida-
mente justificadas y fundamentadas, el servicio aduanero podrá habilitar días y horas
para cumplir alguna actuación o diligencia determinada.
Notificaciones
La notificación de los actos de la Administración tienen la virtualidad de asegurar el co-
nocimiento al administrado de lo actuado y darle la oportunidad para ejercer su derecho
de defensa por vía de presentación o de recurso.
Sin perjuicio de los actos cuya notificación estuviere expresamente prevista en los pro-
cedimientos regulados en este código, deberán ser notificados los actos administrativos
de alcance individual que tuvieren carácter definitivo y los que, sin serlo, obstaren a la
prosecución de los trámites; los que resolvieren un incidente planteado o que, en algu-
na medida, afectaren derechos subjetivos o intereses legítimos; los que ordenaren em-
plazamientos, intimaciones, citaciones, vistas o traslados; y los demás que la autoridad
dispusiere.
Medios de Notificación:
Legislación Supletoria
› Se les reconociese a los litigantes el derecho a interponer un recurso ante los tribuna-
les dependientes del Poder Judicial contra las resoluciones de dichos tribunales admi-
nistrativos (supeditadas dichas resoluciones a un “control judicial suficiente”);
En este punto debe tenerse presente que tanto la jurisdicción como la competencia en
materia aduanera son improrrogables, por afectar el orden público y no depender de la
voluntad de las partes.
Competencia de la aduana
En los procedimientos por infracciones, de impugnación y de ejecución en sede adminis-
trativa, corresponderá conocer y decidir en forma originaria al administrador de la adua-
na en cuya jurisdicción se hubieren producido los hechos.
Las cuestiones de competencia que se suscitaren entre las aduanas (dos aduanas preten-
den o se niegan a conocer y decidir una cuestión) serán resueltas por el Administrador
Nacional de Aduanas, cuya decisión será irrecurrible.
e) del recurso de amparo previsto en los artículos 1160 y 1161, excepto en las causas por
delitos aduaneros.
Las causas que correspondiere instruir por los delitos previstos en la Sección XII, Título I,
de este código serán sustanciadas:
a) de los recursos de apelación que se interpusieren contra las resoluciones del admi-
nistrador en el procedimiento por delitos. En la Capital Federal y en los Partidos de
la Provincia de Buenos Aires que se mencionan en el artículo 1027, apartado 2, será
Doble Jurisdicción:
Los delitos aduaneros, conforme lo dispuesto por art. 1026 del CA, tiene un doble juzga-
miento, ya que ciertas penas (como las privativas de libertad) deben ser aplicadas por el
Juez en lo Penal Económico o el Juez Federal –en el caso que el delito se hubiere cometido
en alguna provincia–, y otras penas son aplicadas por la Aduana.
Esto implica que un mismo hecho es juzgado simultáneamente por la justicia y por un
tribunal administrativo. Este sistema dual ha sido motivo de severas críticas, al conside-
rarlo violatorio de garantías constitucionales tales como las de debido proceso, la prohi-
bición de juzgar dos veces el mismo hecho y la posibilidad de sentencias contradictorias.
Este problema fue resuelto por la Excma. Corte Suprema de Justicia, el 10 de marzo de
1983, en el caso “DE LA ROSA VALLEJOS, Ramón s/ contrabando”. El caso fue juzgado por la
Justicia en lo Penal Económico, decidiendo sobreseer definitivamente a De la Rosa Va-
llejos. Por su parte la Aduana, en uso de las facultades, lo condenó por tentativa de con-
trabando y le aplicó las sanciones correspondientes. La Corte reconoció la legitimidad
de esas atribuciones otorgadas a la Aduana y a la Justicia, porque regían para esferas di-
ferentes (delito e infracción). Sin embargo, las limitó a un solo juzgamiento cuando se
trataba de un mismo hecho. Entendiendo que la facultad de la Aduana para la aplicación
de las penas del delito de contrabando es siempre “accesoria” de la existencia del delito
establecido en sede judicial. Por ello la Aduana no tiene facultades para el juzgamiento
de la materialidad del ilícito y la individualización de sus responsables, por tratarse del
mismo hecho típico que sólo puede ser calificado por el órgano judicial competente.
Reducida la doble jurisdicción al punto en que la Corte lo declaró, significa que si el servi-
cio aduanero aplica el criterio, deberá esperar el fallo de la Justicia.
Representación
En los procedimientos de impugnación, de repetición y por infracciones, sólo podrán
presentarse, por un derecho o un interés que no fuere propio, las personas que ejercieren
una representación legal y aquellas que se encontraren inscriptas en la matrícula de pro-
curadores o de abogados para actuar ante la justicia federal.
El representante que no acreditare su personería será intimado a hacerlo dentro del pla-
zo de diez días, que en casos debidamente fundados podrá extenderse hasta sesenta
días, bajo apercibimiento de tenerlo por no presentado en caso de incumplimiento, en
cuyo caso se procederá al desglose y devolución de los escritos y documentos que hubie-
re presentado.
Patrocinio Letrado
A efectos de resguardar el orden procesal y el derecho de defensa de los administrados,
se exige que en todas las presentaciones en que se planteen o debatan cuestiones jurídi-
cas es obligatorio el patrocinio letrado.
Plazos
Los plazos procesales comienzan a correr desde el día siguiente hábil administrativo al
de la notificación.
Para toda diligencia que debiere practicarse dentro de la República y fuera del lugar del
asiento de la oficina aduanera en que tramitare la actuación, quedarán ampliados los
plazos a razón de un día por cada doscientos kilómetros o fracción no inferior de cien.
En este punto debe quedar perfectamente claro que lo que la ley establece es la obliga-
ción de comparecer a prestar declaración pero no a declarar cuando esta declaración le
pudiera perjudicar, toda vez que debe respetarse la garantía constitucional que exime al
compareciente de declarar contra si mismo (Art. 18 de la Constitución Nacional).
La Prueba
El administrador al proveer la producción de la prueba dispondrá cuáles medidas pro-
batorias deben ser producidas por el interesado, fijándole al efecto un plazo prudencial,
bajo apercibimiento de darle por decaído el derecho a producirlas.
Dictamen Jurídico
A efectos de resguardar la legalidad del proceso se exige bajo pena de nulidad que cuan-
do el administrador no fuere abogado, antes de dictar resolución definitiva en el ejercicio
de sus facultades jurisdiccionales, deberá producirse en las actuaciones dictamen jurí-
dico u opinión técnica jurídica previa, que si bien no es vinculante, garantiza el análisis
técnico jurídico de la cuestión controvertida.
Recurso de Aclaratoria
Dictada la resolución definitiva, el administrador no podrá sustituirla o modificarla. Sin
embargo, de oficio o a pedido de parte y sin alterar lo sustancial de la decisión, podrá co-
rregir cualquier error material, aclarar algún concepto oscuro y suplir cualquier omisión
en que hubiese incurrido sobre alguna de las situaciones cuestionadas.
La petición de rectificación puede ser efectuada a petición de parte, en cuyo caso deberá
formularse dentro de los cinco días de la notificación, interrumpiendo con ella el plazo
para apelar, o bien puede ser ordenada de oficio cuando el administrador detectara el
error u omisión en la Resolución, no fijando la legislación un plazo para hacerlo.
Incidentes
Los incidentes son procesos breves que tramitan cuestiones que tienen vinculación con
el proceso principal, pero que no constituyen la cuestión sustancial o de fondo de la cau-
sa, y en consecuencia, deben ser tramitadas por cuerda separada sin perturbar la causa
principal.
Por ejemplo, tramitará por ésta vía el pedido de libramiento con garantía de mercadería
detenida durante la sustanciación de un procedimiento aduanero.
Trámite
El incidente deberá presentarse por escrito en el que debe ofrecerse toda la prueba y
acompañarse la documental que estuviere en poder del interesado. Si no estuviere en
su poder la prueba documental, la individualizará indicando su contenido, el lugar y la
persona en cuyo poder se encontrare.
Nulidades de procedimiento
A efecto de evitar dilaciones procesales innecesarias, el legislador ha establecido expre-
samente que no se podrá declarar la nulidad de un acto de procedimiento si el mismo, no
obstante su irregularidad, hubiere logrado la finalidad a que estaba destinado.
Es decir, que la nulidad por la nulidad misma, por un mero prurito formalista es impro-
cedente en estos procedimientos. Así, por ejemplo, si se alegara la nulidad de una noti-
ficación practicada sin observar todos los requisitos exigidos, como el número o letra del
departamento y no obstante, resultara de las constancias emitidas por el correo oficial
que la notificación la recibió el propio interesado en persona.
Asimismo, la nulidad no podrá ser declarada cuando el acto hubiere sido consentido,
aunque fuere tácitamente (si no lo hiciere a los 5 días de conocido el acto irregular), por
la parte interesada en la declaración.
6.4.-PROCEDIMIENTOS ESPECIALES
Los procedimientos contenciosos en materia aduanera, esto es los establecidos para re-
solver las controversias entre el servicio aduanero y los administrados, son los regulados
en el Título II “Procedimientos Especiales”, y los procedimientos recursivos –derivados de
esos procedimientos especiales– regulados en el Título III “Recursos”.
Los procedimientos especiales del Título II, que, reitero, desde el punto de vista metodo-
lógico son básicamente los procedimientos contenciosos en sede aduanera, son: los de
Impugnación, de Repetición, para las Infracciones, para los Delitos, y de Ejecución; en tal
orden están regulados en los Capítulos 1º a 5°.
Es también a la vez el medio idóneo administrativo para arribar a una decisión de con-
tenido jurisdiccional en todos los casos que son objeto de este procedimiento –además
de las resoluciones de los procedimientos para infracciones o de repetición–, decisión
emanada de juez administrativo competente y que tiene –si queda firme– los alcances
de la cosa juzgada sustancial.
El artículo 1053 dispone que tramitan por este procedimiento las impugnaciones contra
los actos (del servicio aduanero) por los cuales:
En esta enunciación los casos de los incisos a) al e) son supuestos específicos de posible
afectación de derechos o intereses legítimos de los administrados, y el del inc. f) es el
supuesto residual o genérico en el que pueden incluirse una variada gama de actos que
hacen viable este procedimiento reglado, siempre que tales actos no estén previstos en
algún otro procedimiento.
Los actos enunciados en los incisos a), b), y e) contienen una existencia dineraria y la in-
terposición del procedimiento tiene efecto suspensivo sobre su ejecutoriedad (art. 1058).
En cambio las impugnaciones contra los actos enunciados en los incisos c), d) y f) no
suspenden su ejecutoriedad (art. 1058 a contrario), Si la ejecutoriedad del acto pudiere
ocasionar en su caso al interesado la pérdida específica del derecho concreto o un grave
perjuicio, sólo le queda a aquél el remedio excepcional que el propio art. 12 de la ley de
Procedimientos Administrativos prevé para suspender la ejecutoriedad del acto.
Las normas aplicables a este procedimiento son las de este capítulo l° del Título II, las per-
tinentes del Título I, y supletoriamente las de la ley de Procedimientos Administrativos
(esto último en virtud del art. 1017).
Es importante destacar que de todos los casos previstos en los seis incisos del art. 1053,
antes del Código sólo la liquidación suplementaria (y no la originaria) de tributos tenía
un procedimiento reglado para controvertirla y resolverla, que era el del art. 40 de la ley
20.626. Y aún así su determinación por el juez administrativo, no tenía –si quedaba fir-
me– los alcances de la cosa juzgada sustancial pese a ser un acto de naturaleza jurisdic-
cional y habiendo mediado posibilidad de discusión. Así era, pese al procedimiento de la
ley 20.626, en virtud de 10 dispuesto por el art. 79 de la ley 11,683 t.o 1978.
El efecto de cosa juzgada del acto jurisdiccional aduanero firme (que ya existía en mate-
ria de multas y reclamos de repetición), recién se da –con fundamento en la necesidad de
estabilidad y seguridad jurídica de tales actos– en cuanto a las determinaciones tribu-
tarias con el Código Aduanero y se extiende a todos los demás casos que son objeto del
procedimiento de impugnación y se mantiene para las resoluciones del procedimiento
para las infracciones (obviamente también si liquidan tributos) y del procedimiento de
repetición (art. 1183).
En este último aspecto, teniendo en cuenta además los supuestos de pago a requeri-
miento que no pueden ser objeto de repetición, se cierra un circulo en cuanto al principio
ahora asentado en forma total del acto administrativo jurisdiccional firme con efectos de
cosa juzgada sustancial en materia tributaria. En efecto, con el procedimiento de impug-
nación es posible controvertir una exigencia tributaria no abonada; la que también pudo
controvertirse en un proceso sumarial; las respectivas resoluciones –si firmes– además
de ser ejecutables –conducirán al pago– hacen cosa juzgada. El pago tributario que fue
consecuencia de una resolución firme en un procedimiento de impugnación o sumarial
no puede repetirse ni por este procedimiento de repetición ni por ningún otro medio. Si
el pago hubiese sido espontáneo o aún a requerimiento pero sin haber mediado contro-
versia previa (impugnación o sumario), es repetible con este procedimiento más sus re-
cursos posteriores, y si la resolución aduanera quedase firme hace cosa juzgada sustan-
cial. Con lo que se cierra el círculo por el cual una cuestión tributaria puede debatirse una
sola vez en un solo contexto procesal (esto es incluyendo los recursos), necesariamente
a partir del procedimiento administrativo (impugnación o repetición, excluyentes entre
sí), y si la decisión administrativa quedase firme no habrá por ningún medio otra posibi-
lidad de controversia.
Volviendo en particular al procedimiento de repetición, cabe señalar que antes del Códi-
go Aduanero no existía un procedimiento reglado por ley para la tramitación del reclamo
en sede administrativa. Sin embargo, los reclamos se efectuaban –y tramitaban– en sede
administrativa y debían efectuarse como condición de la acción de repetición cuando el
pago había sido espontáneo (art. 81 de la ley 11.683 t.o. 1978).
La otra gran diferencia, esto es reiterativo, radica –ya dentro del contexto de los procedi-
mientos en sede aduanera y los efectos de sus resoluciones– en que antes del Código era
posible repetir un pago a requerimiento cuya liquidación se hubiese controvertido en un
procedimiento administrativo de determinación suplementaria o sumarial con resolu-
ción no apelada, y en el sistema actual no, como ya se vio.
Las normas aplicables a este procedimiento son las de este capitulo 2º del Título II, las
pertinentes del Título I, y supletoriamente las de la ley de Procedimientos Administrati-
vos (este último en virtud del art. 1017).
Por último el sobreseimiento definitivo en cualquier estado del sumario, lo que permite
desvincular a un imputado y aún en su caso concluir la causa sin necesidad de tramitar el
sumario hasta llegar a la absolución, bien definidos los supuestos (inexistencia de los he-
Las normas aplicables a este procedimiento son las de este Capítulo 30 del Título II, las
pertinentes del Título I, y supletoriamente las del Código de Procedimientos en lo Crimi-
nal en primer lugar y las de la Ley de Procedimientos Administrativos en segundo lugar
(esto último en virtud del art. 1017).
Luego, el esquema (que viene dado por los arts. 1026 y 1121) es el siguiente: Prevención
por la autoridad que corresponda y con su resultado elevación de la causa al Juez com-
petente de la Justicia Nacional para su prosecución (digamos juzgamiento) y eventual
aplicación de las penas privativas de libertad y las demás que le competen a la Justicia
según el art. 1026, por una parte, y a la vez remisión de piezas iguales al juez administra-
tivo aduanero competente para la substanciación de la causa tendiente al cobro de tribu-
tos y eventual aplicación de las penas que le competen al servicio aduanero según el art.
1026. Más simplemente, luego de la prevención, siguen en el esquema del Código dos
juzgamientos simultáneos por un mismo hecho o por los mismos hechos, ante la Justicia
Nacional para aplicar unas penas y ante el servicio aduanero para aplicar otras penas.
A partir de este esquema la regulación fue sencilla: aplicación directa del Código de Pro-
cedimientos en lo Criminal en la causa judicial (art. 1121), y aplicación del procedimiento
para las infracciones y supletoria del Código de Procedimiento en lo Criminal y de la ley
de Procedimientos Administrativos en la causa aduanera (arts. 1121 y 1017).
Contra las resoluciones dictadas en las causas judiciales se prevé el recurso de apelación
ante la Cámara Nacional en lo Penal Económico de la Capital o las Cámaras Federales del
interior, según el caso de competencia territorial del juez (en lo Penal Económico o Fede-
ral) de primera instancia (art. 1029).
Esta materia en particular fue de marcados vaivenes en la legislación. Los últimos ante-
cedentes que precedieron al Código fueron el régimen del dec. ley 6660/63 (competen-
cia indistinta del servicio aduanero y de otras fuerzas de seguridad) y el de la ley 19.044
(competencia exclusiva del servicio aduanero).
El Código, en sus arts. 1118, 1119 y 1120 regula un régimen ecléctico o bien equilibrado en-
tre aquéllos regímenes, plenamente justificado y adecuado a la realidad.
Se prevé como principio general que son competentes para sustanciar las actuaciones
de prevención indistintamente el servicio aduanero, o Gendarmería, Prefectura Naval,
Policía Aeronáutica o Policía Federal; el sumario de prevención lo tramitará el organismo
de los enunciados que de oficio o por denuncia hubiera intervenido primero o prevenido,
con la salvedad de que no siendo el preventor el servicio aduanero debe ponerse la mer-
cadería involucrada a disposición de éste.
Pero, por excepción y muy razonable por cierto, se mantiene la competencia exclusiva
del servicio aduanero en los casos del llamado “contrabando documentado” del art. 864
incisos b), c) y e), en los casos de actos culposos o negligentes, y de uso indebido de docu-
mentación de los arts. 868 y 869, y en el caso especial de tentativa del art. 873 (introduc-
ción a recintos de control aduanero de bultos que. contienen otros bultos con señales de
identificación idóneos para producir confusión).
De allí la característica de interpolación justificada, claro está a que antes me referí sobre
la ubicación de este procedimiento en esta Sección XIV. Tiene aspectos comunes o simi-
lares con algunos procedimientos operativos por ejemplo el del “despacho de oficio” del
Título 11 de la Sección V; tiene en común con los procedimientos contenciosos en sede
aduanera que puede derivar directamente de un procedimiento operativo cuando no es
la consecuencia de un procedimiento contencioso mismo.
Interesa en este punto, a la luz del texto del art. 1122, definir concretamente cuáles son los
actos ejecutoriados “posibles” que originan los trámites de ejecución.
A este fin realizo algunas consideraciones previas. En primer lugar, y aunque parezca
perogrullada, debo definir en este caso el alcance del término “ejecutoriado”. Según la
acepción del diccionario de la Real Academia, ejecutoriar es “dar firmeza de cosa juzgada
a un pronunciamiento”; ejecutoriado es el participio del verbo ejecutoriar. Pero como por
propias definiciones del contexto integral del Código, si bien el pronunciamiento firme
de un procedimiento de impugnación hace cosa juzgada, el acto no impugnado queda
firme pero no en cosa juzgada; aquí ejecutoriado, no es pasado en cosa juzgada.
Ahora bien, debe agregarse asimismo a este alcance, el supuesto de “cumplimiento” que
implica el efecto devolutivo de las sentencias del Tribunal Fiscal –en el procedimiento
recursivo– en orden a las condenas al pago de tributos, esto es pese a ser apeladas (por lo
tanto no firmes) conforme lo dispone el apartado 1. del art. 1172.
Ello así porque consecuentemente el apartado 2 del mismo artículo dispone la expedi-
ción de oficio por el servicio aduanero de un “certificado de deuda” a los fines de su ejecu-
ción (y no hay remisión ni ninguna norma más en esta parte).
En consecuencia, los actos que habilitan la ejecución son aquellos que, sea por quedar
firmes y en cosa juzgada, sea por quedar firmes aunque no en cosa juzgada, sea por de-
ber cumplirse por disposición de la ley aunque no queden firmes, quedan “expeditos”
para perseguir el cobro de los importes que liquidan o fijan, así como los actos que en las
mismas condiciones fueron además condicionados a una espera.
Importa también destacar que según la norma del art. 1122, deben cumplirse previamen-
te el plazo de quince días desde que el acto quede ejecutoriado, es decir “expedito” como
se vio, o el de la pertinente espera, para proceder a las medidas de ejecución.
Lo señalo porque en el sistema de la ley 21.369 y de la ley 21.898 (art. 95 de la ley de adua-
na t.o. 1962) no era así; el plazo (diez días en la ley 21.369 y quince días en la ley 21.898)
era desde la notificación de la liquidación no firme (lo cual, en el caso de la ley 21.898,
coincidía con el plazo –quince días– del recurso reglado que tenía efectos suspensivos de
la intimación). Reitero ahora que el plazo de 15 días es desde que el acto quede en cosa
juzgada o firme o expedito en su caso. Y lo indico por si pudiera pensarse que el plazo
de 15 días abarca el plazo de apelación o demanda contenciosa, según el caso, contra el
pronunciamiento de que se trate (que no es así).
Hay un caso particular que queda “expedito” para su ejecución. La liquidación tributaria
efectuada por el contribuyente y conformada por el servicio aduanero no puede ser im-
pugnada. Sin embargo se la debe notificar (art. 786) en caso de no pago y a los fines de
la constitución en mora (arts. 794, 799 y 237 –desistimiento–). Por ello en este supuesto
ante el vencimiento del plazo de notificación o intimación (que debe ser de 15 días con
apercibimiento de ejecución) sin que se verifique el pago, la ejecución queda expedita
sin necesidad de esperar otros quince días porque el acto quedó ejecutoriado en el mo-
mento de su notificación.
Ahora sí puede enunciarse que procede la ejecución –por los respectivos importes– en
sede aduanera:
En todos estos casos y siempre después de quince días (o después del vencimiento del
plazo de espera acordado en su caso) del momento indicado para cada supuesto sin que
se haya producido el pago, podrá el servicio aduanero proceder a tomar las medidas de
ejecución, sin necesidad de intimación previa, aunque a mi juicio deba notificar las me-
didas que tome (no sólo la eventual venta que requiere “comunicación” previa según el
art. 1124) en virtud de lo dispuesto por el art. 1012.
Las medidas de ejecución son las de suspensión de libramiento y embargo de las mer-
caderías a nombre o por cuenta o de propiedad del deudor, garante o responsable que
se encuentren en jurisdicción aduanera (debe entenderse en zona primaria aduanera,
en sede aduanera), y la suspensión de dichos responsables en los registros a cargo del
servicio aduanero en que pudieren estar inscriptos.
La remisión a los artículos 419 a 428 en cuanto a que la venta se dispondrá en los térmi-
nos de dichos artículos, es un tanto confusa respecto de la inclusión de los arts. 419 y 421.
Debe entenderse que se cumplirán los trámites que lleven o no hasta la venta (el intere-
sado puede en su caso impedirla aún después de pagada la seña por el comprador) con-
forme las modalidades, condiciones y posibilidades previstas en el capítulo pertinente
en lo atinente exclusivamente a dichas circunstancias de la “materialización” de la venta.
Si no hay mercaderías en sede aduanera o si las que se localizan no son suficientes para
cubrir lo adeudado, se procederá a la ejecución judicial de la deuda con la emisión del
certificado de deuda como título ejecutivo, ante el Juez Nacional en lo Contencioso Ad-
ministrativo o el Juez Federal del interior según corresponda.
Recurso de Revocatoria
Procede únicamente contra los actos que a continuación se mencionan:
El recurso deberá interponerse dentro del plazo de tres días desde la notificación de la
resolución cuya revocatoria se persigue, a fin de que el administrador los revoque por
contrario imperio dentro de los diez días de recibido, debiendo tenerse presente que la
resolución que dicta causará ejecutoria.
Artículo 1132
Adelanto que quedan excluidas de este aspecto del régimen recursivo que ahora trato,
las resoluciones dictadas en el caso del procedimiento de impugnación del supuesto re-
sidual o genérico del inc. f) del art. 1053, y las resoluciones dictadas en el procedimiento
para los delitos en sede aduanera, cuyos recursos tienen diferente regulación.
El esquema del Código es: la regulación del o de los recursos que corresponden en cada
caso y sus efectos, en el Capítulo 2° del Título 111, y luego la regulación del procedimiento
según el recurso interpuesto, esto es así ante el Tribunal Fiscal en el Capítulo 3°, si ante
la Justicia en el Capítulo 4°, y si se apela la sentencia del Tribunal Fiscal ante la Cámara
Federal en el Capítulo 5°.
Sostengo lo dicho, pese a que el art. 113 punto 2. establece que procede el recurso ante
el T. F. “... en los supuestos de retardo por no dictarse resolución en el procedimiento de
impugnación...” sin hacer distingo –como sí lo hace inmediatamente antes al referirse a
que también procede el mismo recurso contra las resoluciones definitivas en el mismo
procedimiento en los casos de los incisos a) al e) del art. 1053– , y pese a que el art. 1025
inc. d) confiere al T. F. competencia en los recursos por retardo en el dictado de resolución
en el procedimiento de impugnación también sin hacer distingo, de todo lo cual podría
desprenderse que la ley en su juego normativo contempló el caso en cuestión y habría
definido (aunque no tan expresamente) que las materias del inc. f) del art. 1053 no llegan
a conocimiento y decisión del T. F. cuando se llevó a cabo todo el procedimiento y si se dic-
tó la resolución definitiva y, en cambio, cuando no se contempló el procedimiento y por
ende no se dictó la resolución, sí llegaría a conocimiento y decisión del T. F. Esto, aunque
a todas luces ilógico, es lo que definiría el Código.
Pero yo entiendo que en el contexto del art. 1132 punto 2 puede sostenerse que los su-
puestos de retardo que habilitan el recurso se limitan a los casos inmediatamente antes
previstos en la norma para el recurso contra las resoluciones definitivas en el mismo pro-
cedimiento, es decir a los casos de los incisos a) al e) del art. 1053. Con lo cual el distingo
o la exclusión del inc. f) del art. 1053 –también para los supuestos de retardo– se puede
entender por extensión analógica en el mismo párrafo.
Ante la aparente contradicción señalada o bien ante la aparente definición ilógica del
Código en este aspecto, sostengo la inicial aclaración en este punto por corresponder a la
solución “lógica” del esquema “recursivo que consiste en que si el T. F. no es competente
en los casos del inc. f) del art. 1053 cuando se dictó la resolución aduanera definitiva; me-
nos debería serlo cuando no se dictó dicha resolución”.
El plazo de interposición, excluidos los casos de retardo –que no tienen plazo y son de
opción del interesado–, es de quince días desde la notificación de la resolución, en los
dos recursos (plazo de caducidad –arts. 1139 y 1183–).
Ambos recursos tienen efecto suspensivo (art. 1134). Claro que, esta disposición es irrele-
vante para el procedimiento de repetición y para el caso de impugnación del acto que de-
negare el pago de estímulos a la exportación (caso del inc. d) del art. 1053). En cambio es
relevante en todos los demás casos que, salvo el acto por el que se aplican prohibiciones,
llevan una exigencia dineraria; y también es relevante para el caso de las prohibiciones:
el art. 1136 formula correcta aclaración de que el efecto suspensivo no implica autoriza-
ción de libramiento, pero –agrego yo– es importante para impedir el despacho de oficio
de la mercadería.
Además de la ampliación del espectro recursivo para los correspondientes casos de im-
pugnación y de la eliminación del recurso de reconsideración para todos los casos, es de
interés señalar dos aspectos novedosos.
En efecto, antes del Código, estaba previsto, para la materia repetición de tributos, el re-
clamo ante el servicio aduanero necesario cuando se trataba de pago espontáneo. Si la
resolución no se dictaba en término (3 meses, desde el reclamo) el contribuyente tenía
posibilidad de iniciar la demanda contenciosa o el recurso ante el Tribunal Fiscal; era un
caso de retardo con avocación si se ejercía la posibilidad (art. 81 de la ley 11.683 t.o. 1978);
en esto no se innovó porque se mantiene para todas las repeticiones.
Lo que sí estaba previsto era el recurso de amparo por demora ante el Tribunal Fiscal –por
demora en cualquier procedimiento o trámite–, pero que no llevaba el conocimiento y
resolución del fondo del asunto y que ahora se mantiene igualmente en los arts. 1160 y
1161.
El otro aspecto novedoso a comentar –yo diría de política procesal– es que en el Código,
en materia recursiva, el criterio directriz de la vía recursiva que corresponda es el proce-
dimiento previo y no la materia objeto del recurso (aunque la materia haya tenido rele-
vancia en el armado del esquema general).
En el sistema del Código así es sólo en principio. Tan en principio que en términos exactos
los recursos se regulan contra las resoluciones dictadas “en los procedimientos” tal o cual.
De no aceptarse esta posibilidad que planteo, no sería descabellado suponer que contra
esa resolución se interpusiera procedimiento de impugnación en los términos del art.
1053 inc. a) que, por otra parte, al excluir a las liquidaciones de las resoluciones “condena-
torias” en los sumarios podría incluir a las liquidaciones de las absolutorias. Y si seguimos
por este razonamiento se puede llegar a que en un caso así, si se recurriera por el otro
recurso al T. F., éste se declarara incompetente (como se declararía ante una liquidación
sin procedimiento/previo de impugnación).
Yo creo que no es descabellado, pero tampoco es correcto; y que ante una resolución su-
marial como la comentada, no es procedente el procedimiento de impugnación y sí la
demanda contenciosa (claro que en opción con el recurso ante el T. F.).
El art. 1132 es muy claro al respecto; el art. 1053 inc. a) tiene un “desliz” en el punto, y todo
el esquema del procedimiento para las infracciones (ver en particular los arts. 1094, 1099,
1103 y 1112) lleva a concluir que, en primer lugar, la resolución puede ser a la vez absoluto-
ria y determinativa de tributos y, en segundo lugar, tal resolución tiene carácter jurisdic-
cional. Además, como no hay ninguna norma en contrario, ante el sobreseimiento defi-
nitivo y no desvinculación a los efectos tributarios (que es una posibilidad), debe seguir
el sumario hasta que por resolución definitiva se expida sobre ese aspecto (esto puede o
no ser lógico, pero es así, y del propio art. 1099 en el contexto del procedimiento se des-
prende ese sentido más que el contrario; es decir lo que hay que declarar expresamente
es la desvinculación y concluye la causa; a contrario si no se declara esto, la causa sigue).
Mucho más difícil es determinar una solución, sobre planteo análogo al recién visto, en
el caso que la resolución absolutoria deniegue un reembolso (pudo ser pedido por el im-
putado) o se le ocurra a la autoridad del sumario exigir la restitución de un reembolso in-
debidamente abonado. ¿Por qué es difícil? Porque el art. 1094 no incluye estos aspectos,
como sí incluye la liquidación de tributos; y el art. 1112 no obliga al administrador más
que a condenar o absolver y a efectuar la determinación tributaria. Decididamente, el
caso no está previsto.
¿La solución? Yo creo que sigue prevaleciendo el art. 1132 que es el artículo directriz de
los recursos, y si lo que es apelable o demandable es la resolución definitiva dictada en
el procedimiento para las infracciones, así es contenga lo que contenga; esto es, así sea
absolutoria y contenga una exigencia de restitución de reembolso.
Los procedimientos
Ante el Tribunal Fiscal regulado en el Capítulo 30, relativo a la demanda contenciosa,
regulado en el Capítulo 4°, y ante la Cámara Federal relativo a los recursos contra las sen-
tencias del Tribunal Fiscal, regulado en el Capítulo 50, son prácticamente la reproducción
de los regímenes vigentes antes del Código, con ligeras modificaciones meramente for-
males para su adecuación al resto del Código (así se señala incluso en la Exposición de
Motivos), por lo que no corresponde formular comentarios.
Resta dejar aclarado o recordar que contra las resoluciones del juez en lo Contencioso
Administrativo o Juez Federal del interior en las demandas contenciosas por los recur-
sos del Capítulo 2°, existe el recurso de apelación ante la Cámara Federal respectiva (art.
1028, inc. b)) el que se rige por las normas del Código Procesal Civil y Comercial cuando se
trate de repetición de tributos y las del Código de Procedimientos en lo Criminal cuando
se trate de infracciones.
Asimismo que contra las resoluciones definitivas judiciales y del juez administrativo
aduanero en las causas por delitos aduaneros según las respectivas competencias en vir-
tud del régimen de doble jurisdicción, existe en ambos casos el recurso de apelación ante
la Cámara en lo Penal Económico de la Capital o ante las Cámaras Federales del Interior
en su caso, con las normas del Código de Procedimientos en lo Criminal (arts. 1028, inc.
a) y 1029).
aa 1
TEST DE AUTOEVALUACIÓN
5. ¿Con cuál de las siguientes medidas se produce la perdida del derecho de propiedad
sobre la mercadería?
a) Con la Interdicción con derecho a uso de la mercadería.
b) Con la Interdicción sin derecho a uso de la mercadería.
c) Con el Comiso de la mercadería.
d) Con el Secuestro de la mercadería.
e) En ninguno de los supuestos anteriormente enumerados.
9. ¿Ante cuál de los siguientes órganos se interpone Recurso de Apelación por Resolucio-
nes definitivas recaídas en el Procedimiento de Impugnación en los supuestos del art.
1053 incs. a, b, c, d y e del Código Aduanero?
a) Ante el Poder Judicial de la Nación.
b) Ante el Tribunal Fiscal de la Nación.
10.¿Cuál de las siguientes medidas no puede ser adoptada en el marco del Procedimiento
de Ejecución en sede administrativa?
a) Suspender el libramiento de la mercadería que se encontrare a nombre de los deu-
dores.
b) Embargar la mercadería que se hallare en jurisdicción aduanera que fuere de pro-
piedad de los garantes de la deuda.
c) Declarar el comiso de la mercadería que se hallare en jurisdicción aduanera que
fuere de propiedad de los deudores.
d) Suspender en el registro al deudor que estuviere inscripto en alguna de las matrí-
culas cuyo control se encontrare a cargo del servicio aduanero.
cc 1
5. ¿Con cuál de las siguientes medidas se produce la perdida del derecho de propiedad
sobre la mercadería?
a) Con la Interdicción con derecho a uso de la mercadería.
b) Con la Interdicción sin derecho a uso de la mercadería.
c) Con el Comiso de la mercadería.
d) Con el Secuestro de la mercadería.
e) En ninguno de los supuestos anteriormente enumerados.
10.¿Cuál de las siguientes medidas no puede ser adoptada en el marco del Procedimiento
de Ejecución en sede administrativa?
a) Suspender el libramiento de la mercadería que se encontrare a nombre de los deu-
dores.
b) Embargar la mercadería que se hallare en jurisdicción aduanera que fuere de pro-
piedad de los garantes de la deuda.
c) Declarar el comiso de la mercadería que se hallare en jurisdicción aduanera que
fuere de propiedad de los deudores.
d) Suspender en el registro al deudor que estuviere inscripto en alguna de las matrí-
culas cuyo control se encontrare a cargo del servicio aduanero.
Luego de 4 años de sacrificios académicos, de haber egresado con uno de los mejores
promedios en la orientación, y de haber sido contratado en un cargo gerencial en el área
de Comercio Exterior de la empresa frigorífica a la que siempre quiso ingresar, se en-
cuentra saboreando su primer día de trabajo: a primera hora se presentó y cumplió el
protocolo con la jefatura y con el personal subalterno; era la hora de trabajar, la hora de
demostrar que la elección de la empresa no fue equivocada y que estaba en ese cargo por
sus conocimientos y aptitudes y no por azar o amiguismo. Como en todo trabajo, los pri-
meros que lo ponen a prueba son los subalternos, quienes hace años que trabajan en el
área y quieren saber si esta joven persona que acaban de nombrar está en condiciones de
dirigirlos. En las primeras preguntas se pone a prueba la autoridad del nuevo jefe: cada
respuesta que dé, o cada silencio, será comidilla en todos rincones del sector. Cerca del
mediodía, la primera prueba llegó como la esperaba, certera, concreta y contundente: un
empleado del sector de exportaciones golpeó la puerta de su oficina; era el Sr. Fernández,
en su mano traía un sobre abierto y una hoja de papel plegada sobre sí misma. Le autori-
zó que ingrese y luego de los saludos, desenfundó sus lentes y lanzó su inquietud:
› Señor, acabo de recibir ésta notificación de la Dirección General de Aduanas, Aduana de Cór-
doba, en la cual nos deniegan el pago de reintegros en un Permiso de Embarque por el cual
exportamos 11.000 Kg. de carne vacuna de primera calidad a Chile. Si bien los documentos
originarios se confeccionaron sobre 10.000 Kg., al momento del embarque se consiguió ganar
espacio en el medio de transporte y embarcar 1.000 Kg. más, lo que se hizo con la presencia y
autorización del servicio aduanero, consignándose en el Permiso de embarque las cantidades
reales embarcadas y posteriormente exportadas desde nuestro frigorífico en la ciudad de Cór-
doba. Seguramente se trata de un simple entrecruzamiento de documentos, se han expedido
omitiendo analizar el Permiso de Embarque ampliado, donde surge con claridad la cantidad
total exportada.
› Muy bien, ¿y cuáles son sus dudas? –le dijo Ud. mostrando seguridad.
› Antes de contestarle, Sr. Fernández, ¿me podría indicar a qué distancia se encuentra la
Aduana de Córdoba de nuestra empresa? –interrogó Ud. con voz segura.
› A 700 Kms. Señor –contestó inmutable el Sr. Fernández, haciendo un paso hacia atrás,
donde aguarda expectante su respuesta.
Desde ayer se encuentra firme y ejecutoriable una deuda por tributos que Ud. mantiene
con el Servicio Aduanero. Es su voluntad pagarla, pero no dispone del dinero necesario
para hacerlo. Trató de conseguir facilidades pero le informaron que el servicio aduanero
no se encuentra facultado para dividir en cuotas la deuda, se debe pagar todo y de con-
tado. Ante esta realidad no pudo dormir en toda la noche. Su negocio de importación y
distribución de insumos químicos industriales marcha muy bien, realiza importaciones
una o dos veces por semana, no tiene mucha competencia y los productos son de alta
rotación y con vencimiento, lo que le impide mantener stocks en depósitos. Su único pro-
blema es la falta de liquidez transitoria que lo afecta. Un banco le ha ofrecido un crédito,
pero la tasa que cobra es muy alta, similar a la que cobra el Estado por intereses mora-
torios. Tiene que tomar una decisión. Tiene que evaluar los riesgos que está corriendo al
no cancelar la deuda que mantiene con el Estado. Hasta que no tome una decisión, su
mente no estará despejada, continuará tomada por las preguntas que aún mantiene sin
respuesta:
actividad 3
LA GRÚA
Acaba de ser designado Gerente de Comercio Exterior de una importante empresa fa-
bricante de maquinaria agrícola del interior del país. Al tomar posesión del cargo, toma
conocimiento que al anterior Gerente de Comercio Exterior lo despidieron días atrás por
un hecho puntual: hizo cometer a la empresa una Infracción Aduanera en los términos
del art. 970 del Código Aduanero, al omitir pedir prórroga del plazo de permanencia de
una inmensa grúa que se trajo temporariamente de un país vecino para levantar la nueva
planta industrial que se está construyendo, no cumpliendo con una de las obligaciones
principales asumidas al momento de la Importación Temporal de la mercadería. El valor
CIF de la grúa superaba los U$S 300.000, por lo cual el importe de la multa mínima su-
peraría los U$S 150.000 y los tributos por considerarla de pleno derecho importada para
consumo, una cifra similar.
En la primera reunión que tiene con el Sr. Pluma, Presidente del Directorio, éste le co-
menta el tema y le manifiesta que en la Aduana había aperturado Sumario Contencioso
por la comisión de la Infracción Aduanera al art. 970 del C.A., pero que aún no se les había
corrido vista para la defensa. Le manifiesta que en ese momento la empresa se encontra-
ba en un mal momento financiero, por lo que si bien reconoce que se había cometido la
Infracción Aduanera, no disponía de dinero para el pago de la multa y tributos, y necesi-
taba tiempo para conseguirlo.
actividad 4
Para realizar las actividades de este modulo, se deberá descargar el software Across Lite:
http://www.litsoft.com/across/alite/download.htm
horizontal
vertical
1. Acondicionamiento de la carga de un buque con el de que esta no se dañe o eche a perder. (8)
2. Asociación Latinoamericana de Libre Comercio. (5)
3. Acuerdo de Alcance Parcial (sigla). (3)
4. Tribunal Fiscal de la Nación (Sigla). (3)
5. Precio (inglés). (5)
6. Nomenclatura común mercosur (sigla). (3)
12. Domicilio establecido por los usuarios del servicio aduanero. (10)
13. Sujeto que comete el hecho delictivo. (5)
15. Persona física citada a declarar sobre lo que ha visto u oído. (7)
16. Recurso para subsanar errores, omisiones o conceptos oscuros, sin modificar lo sustancial.
(11)
18. Medida Cautelar. (9)
21. Tipo de concurso de penas en las infracciones aduaneras. (4)
23. Derecho, canon, tasa (inglés). (3)
26. Cámara de comercio internacional (Abr. Inglés). (3)
27. Acuerdo de Alcance Regional (sigla). (3)
horizontal:
vertical:
horizontal:
vertical:
horizontal:
1. Sigla del Organismo Público encargado del control aduanero en la República Argentina. (4)
3. Corte Suprema de Justicia de la Nación (Sigla). (4)
4. Plazo (en días) para contestar la vista en el Procedimiento para las Infracciones. (4)
5. Dirección General de Aduanas (sigla). (3)
7. Aplicar la pena por debajo del tope mínimo legal. (7)
9. Intervención exigida cuando se discuten cuestiones jurídicas. (10)
11. Causal de extinción de la acción para imponer y ejecutar penas en las infracciones aduaneras.
(6)
12. Conocimiento de embarque (Abr. Inglés) (2)
14. Intercambio electrónico de datos con formato stándar (Sigla - Inglés). (3)
15. Tipo de culpa. Negligencia en el ejercicio del propio arte o profesión. (9)
17. Asociación de países del sudeste asiático (sigla - Inglés). (5)
18. Trabar o asegurar una carga en bodega. (7)
21. Bahía donde los buques descansan o esperan su entrada a puerto. (4)
23. Mal que se impone a quienes han cometido un ilícito. (4)
24. Código Aduanero (Abr.). (2)
25. Sanción aplicable en los Ilícitos Aduaneros. (6)
vertical:
horizontal:
vertical:
horizontal:
1. Ficticia. (5)
3. Colocación conveniente de las mercancías a bordo. (6)
6. Causal de extinción de la acción para imponer y ejecutar penas en las infracciones aduaneras.
(8)
8. Mal que se impone a quienes han cometido un ilícito. (4)
9. Libre sobre vagón. (3)
10. Supuesto, imitado, falso. (8)
12. Renunciar voluntariamente al procedimiento aduanero solicitado. (8)
14. Corte Suprema de Justicia de la Nación (Sigla). (4)
15. Resolver o terminar una controversia. (7)
16. Carta de Crédito (Abr. Inglés). (2)
18. Espacio de tiempo. (5)
20. Porcentual de derechos aduaneros que tributan las mercaderías. (8)
21. Asociación Internacional del Transporte Aéreo (Abr. Inglés) (4)
22. Área de Libre Comercio de las Américas (Sigla). (4)
24. Evaluación de una mercadería por la autoridad aduaneras a los fines del pago de los derechos
de aduana. (5)
26. Acto que no es válido. (4)
27. Incoterm: Franco a bordo. (3)
28. Tipo de concurso de penas en las infracciones aduaneras. (4)
vertical:
2. Cantidad de años que dura el plazo de prescripción en las Infracciones Aduaneras. (5)
3. Intercambio electrónico de datos con formato stándar (Sigla - Inglés). (3)
4. Conocimiento de embarque (Abr. Inglés) (2)
5. Relación detallada de todo el cargamento de un transporte. (10)
6. Impuesto o derecho de aduana que se cobra sobre una mercancía cuando ésta se importa o
exporta. (7)
7. Representante de una persona física o jurídica. (9)
8. Causal de extinción de la acción penal por el simpre transcurso del tiempo. (12) 9. Libre sobre
vagón. (3)
11. Bien jurídico protegido por el delito de contrabando. (7)
13. Sistema Métrico Legal Argentino. (6)
15. Descuento (inglés). (8)
17. Código Aduanero (Abr.). (2)
19. Carga, cargamento (inglés). (4)
20.Arancel Externo Común (sigla). (3)
23. Guía Aérea (Abr. Inglés). (3)
24. Acuerdo de Alcance Regional (sigla). (3)
25. Organización de Estados Americanos (sigla). (3)
horizontal:
1. Ficticia. (5)
3. Elemento que aumenta la gravedad de una culpa. (9)
7. Omite denunciar el contrabando estando obligado a hacerlo. (13)
10. Plazo ordinario de prueba (en días) en el Procedimiento de Impugnación. (8)
11. Bahía donde los buques descansan o esperan su entrada a puerto. (4)
13. Tribunal Fiscal de la Nación (Sigla). (3)
15. Nomenclatura arancelaria para los países integrantes de la aladi (sigla). (8)
18. Organización de Estados Americanos (sigla). (3)
19. Conocimiento de embarque (Abr. Inglés) (2)
20. Intercambio electrónico de datos con formato stándar (Sigla - Inglés). (3)
22. Incoterm: Costo, seguro y Flete. (3)
24. Liberar de una obligación o responsabilidad. (8)
26. Unidad de longitud. (5)
27. Revisación exhaustiva de una embarcación. (6)
28. Mercancías destinadas al consumo de pasajeros y tripulación a bordo de los medios de
transportes internacionales. (6)
30. Corte Suprema de Justicia de la Nación (Sigla). (4)
31. Tipo de concurso de penas en las infracciones aduaneras. (4)
vertical:
horizontal:
vertical:
horizontal:
vertical:
horizontal:
1. Instrumento utilizado por el servicio aduanero para asegurar las cargas. (8)
4. Dirección General de Aduanas (sigla). (3)
6. Incoterm: Costo, seguro y Flete. (3)
8. Policía Aeronáutica Nacional (sigla). (3)
10. Intercambio electrónico de datos con formato stándar (Sigla - Inglés). (3) 11.
11. Artificio. Maquinación. (5)
13. Manifiesto internacional de cargas (sigla). (3)
15. Unidad utilizada para medir la capacidad de buques en términos de contenedores de 20 pies
(sigla - Inglés). (3)
18. Extraer mercadería de un territorio aduanero. (8)
19. Tipo de concurso de penas en las infracciones aduaneras. (4)
20. Área de Libre Comercio de las Américas (Sigla). (4)
21. Desvinculación del imputado a los fines sancionatorios. (14)
23. Mercaderías que son objeto de transporte mediante el pago de un precio. (5)
24. Sigla del Organismo Público encargado del control aduanero en la República Argentina. (4)
27. Registro Nacional de Armas (Abr.) (5)
28. Documento Unico Aduanero en la Unión Europea (sigla). (3)
29. Conocimiento de embarque (Abr. Inglés) (2)
vertical:
B.- Complementaria