Biogás
gas combustible producido por digestión anaeróbica
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El biogás es un combustible que se genera en medios naturales o en
dispositivos específicos, por las reacciones de biodegradación de la materia
orgánica, mediante la acción de microorganismos y otros factores, en
ausencia de oxígeno (esto es, en un ambiente anaeróbico).[1] Este gas se ha
venido llamando gas de los pantanos. El biogás se obtiene de desperdicios
orgánicos, puesto que en ellos se produce una biodegradación de residuos
vegetales semejante a la descrita.[cita requerida]
Planta de producción de biogás.
Este artículo o sección tiene referencias, pero necesita más
para complementar su verificabilidad.
La producción de biogás por descomposición anaeróbica es un modo útil
de tratar residuos biodegradables, ya que produce un combustible valioso,
además de generar un efluente que puede aplicarse como acondicionador
de suelo o abono genérico.[cita requerida]
El resultado es una mezcla constituida por metano en una proporción que
oscila entre un 50% y un 70% en volumen, y dióxido de carbono, con
pequeñas proporciones de otros gases como hidrógeno, nitrógeno,
oxígeno y ácido sulfhídrico/sulfuro de hidrógeno. El biogás tiene como
promedio un poder calorífico entre 18,8 y 23,4 megajulios por metro cúbico
(MJ/m³).[cita requerida]
Este gas, adecuadamente depurado,[1] se puede utilizar para producir
energía eléctrica mediante turbinas o plantas generadoras a gas, y también
para producir calor en hornos, estufas, secadores, calderas, calefacción u
otros sistemas debidamente adaptados.[
Composición y características del biogás
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La composición química del biogás depende primordialmente de dos factores: los
materiales empleados en la digestión y la tecnología utilizada para el proceso.
Teniendo eso en cuenta, el biogás puede contener entre 55 – 70% de metano, 30 –
45% de dióxido de carbono y < 5% trazas de otros gases (considerados
impurezas).[2]
Entre sus características el biogás posee un poder calorífico entre 6 – 6,5
kWh/Nm³, su equivalente en combustible es de 0,6 – 0,65 L de petróleo por metro
cúbico de biogás. Temperatura de ignición de 650 a 750 °C. Presión crítica de 74 a
88 atmósfera. Temperatura crítica de -82,5 °C. Densidad de 1,2 kg/m³. Masa molar
de 16,043 g/mol.[3]
El proceso de producción de biogás mediante digestión anaeróbica de la materia
orgánica se divide en cuatro etapas. Así lo han demostrado estudios bioquímicos y
microbiológicos realizados hasta la actualidad.[3]
Etapa I: Hidrólisis
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Para iniciar el proceso de descomposición anaeróbica es necesario que los
compuestos orgánicos puedan atravesar la pared celular y así aprovechar la
materia orgánica. Los microorganismos hidrolíticos producen enzimas
extracelulares capaces de convertir la materia orgánica polimérica en
compuestos orgánicos solubles. Esta etapa es determinante en la velocidad
global del proceso de producción de biogás y puede verse afectada por factores
como: la temperatura, el pH, el tamaño de las partículas, la composición
bioquímica del sustrato, entre otros.[cita requerida]
Etapa II: Acidogénesis
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Se produce la transformación de las moléculas orgánicas solubles en
compuestos que pueden ser aprovechados por las bacterias metanogénicas
(acético, fórmico e hidrógeno), otros más reducidos como (valérico, propiónico,
láctico y otros) y ciertos compuestos que no pueden ser aprovechados por estas
bacterias (etanol, ácidos grasos, y compuestos aromáticos). También eliminan
cualquier traza de oxígeno presente en el biodigestor.[cita requerida]
Etapa III: Acetogénesis
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Aprovechan los compuestos que no pueden ser metabolizadas por las bacterias
metanogénicas (etanol, ácidos grasos, y compuestos aromáticos) y los
transforman en compuestos más simples como acetato e hidrógeno. Unos
microorganismos acetogénicos muy especiales, denominados homoacetogénicos
son capaces de solo producir acetato y pueden ser empleados para mantener
bajas presiones parciales de gas hidrógeno ya que no lo producen.[cita requerida]
Etapa IV: Metanogénesis
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Las bacterias metanogénicas actúan sobre los productos de las etapas anteriores
y completan el proceso de descomposición anaeróbica mediante la producción
de metano. Se ha demostrado que el 70% del metano producido en biodigestor es
resultado de la descarbolixación del ácido acético, debido a que solo dos géneros
de bacterias metanogénicas pueden usar el acetato.
Saneamiento básico en un colegio. Otro objetivo sería el de proveer de cinco horas
de combustión en una cocina a una familia, para lo que ya sabemos que se
requieren 20 kilos de estiércol fresco diariamente. Como se comentó
anteriormente, el fertilizante líquido obtenido es muy preciado, y un biodigestor
diseñado para tal fin a permitir que la materia prima esté más tiempo en el interior
de la cámara hermética, así como reducir la mezcla con agua a 1:3.[cita
requerida]
La temperatura ambiente en que va a trabajar el biodigestor indica el tiempo de
retención necesario para que las bacterias puedan digerir la materia. En
ambientes de 30 °C se requieren unos 10 días, a 20 °C unos 25 y en altiplano, con
invernadero, la temperatura de trabajo es de unos 10 °C de media, y se requieren
55 días de tiempo de retención. Por esta razón, para una misma cantidad de
materia prima entrante, se requiere un volumen cinco veces mayor para la cámara
hermética en el altiplano que en el trópico.[cita requerida]
Plantas de biogás
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Existen instalaciones diseñadas para producir biogás gracias a la recepción de
residuos industriales.
Gracias a estas plantas muchos de estos residuos ya no acaban en vertederos o
tirados en el suelo como lixiviados que contaminan los acuíferos. La gran mayoría
de residuos procedentes de granjas como los purines, residuos procedentes de la
agricultura como maíz o cereales, otros residuos orgánicos de la industria
alimentaria o incluso algunos lodos de depuradora o la fracción orgánica de los
residuos sólidos urbanos pueden ser susceptibles de ser tratados en plantas de
biogás para su aprovechamiento energético.[