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Analisis de La Funcion Docente

El documento analiza la función docente, enfatizando la importancia de los valores y la inteligencia emocional en la enseñanza efectiva. Se destacan características necesarias para los profesores, como la empatía, la coherencia y el liderazgo, que son cruciales para influir positivamente en los alumnos. Además, se menciona que el desarrollo de la inteligencia emocional es esencial para manejar relaciones y emociones en el entorno educativo.

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Analisis de La Funcion Docente

El documento analiza la función docente, enfatizando la importancia de los valores y la inteligencia emocional en la enseñanza efectiva. Se destacan características necesarias para los profesores, como la empatía, la coherencia y el liderazgo, que son cruciales para influir positivamente en los alumnos. Además, se menciona que el desarrollo de la inteligencia emocional es esencial para manejar relaciones y emociones en el entorno educativo.

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ANALISIS DE LA FUNCION DOCENTE

UNIDAD Nº III
LOS VALORES Y LA INTELIGENCIA EMOCIONAL DE LOS PROFESORES
EN EL DESARROLLO DE UNA FUNCIÓN DOCENTE EFICAZ

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SEMANA 5

Introducción

La función docente cumple un rol fundamental como eje articulador del proceso
de enseñanza–aprendizaje que vivencian los alumnos. Es por ello, que el profesor
debe poseer ciertas características que le permitan desempeñar su rol en forma eficaz.

En esta unidad, señalaremos las características y actitudes más relevantes que


debe poseer un profesor eficiente y eficaz, con la finalidad de hacer un llamado a la
reflexión y al análisis de lo que realmente significa la labor educativa

El primer tema se centrará en la importancia de los valores en el desempeño


profesional de los docentes como agentes modeladores de sus alumnos, luego
centraremos la atención en el tema del liderazgo que debe poseer un profesor en el
desempeño de su rol, posteriormente se analizará el tema de la motivación del docente
y finalmente la inteligencia emocional del profesor como recurso para mantener un
equilibrio adecuado frente a las distintas situaciones a las que el docente se ve
enfrentado en su labor profesional.

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SEMANA 5

Ideas Fuerza

 Todo profesor, tiene una responsabilidad que va má s allá de transmitir únicamente


conocimientos, también debe transmitir valores, todo esto con el fin de favorecer el
desarrollo integral del alumno.

 La institución escolar del futuro deberá contar con profesionales de la educación


que posean las siguientes características:

- Escucha efectiva y buena comunicación oral
- Respuestas asertivas ante obstáculos y reveses
- Dominio personal, confianza en uno mismo, motivación para trabajar en pos de
un objetivo, deseo de desarrollar carrera y tener una alta autoestima.
- Efectividad en la organización, deseo de contribuir, potencial para el liderazgo

 El profesor que lidera, está consciente de la nece sidad de cambio y por lo tanto lo
estimula e impulsa, sin esperar que la autoridad se lo imponga.

 El liderazgo transformacional, consiste, por un lado, en inducir en otros un proceso


continuo de mejoramiento y, por otro, estar en posición de influir para producir la
innovación.

 La motivación está constituida por todos los factores capaces de provocar,


mantener y dirigir la conducta hacia un objetivo, los cuales que variaran de acuerdo
a cada alumno.

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SEMANA 5

1. LOS VALORES EN LA FUNCION DOCENTE

Los valores ayudan a todo educador a superarse personal y profesionalmente,


para convertir el aula en una verdadera escuela de valores.

Una de las actividades humanas con mayor trascendencia e impacto en la


sociedad es, sin lugar a dudas, la labor docente. Por esto, es importante considerar que
toda persona con las funciones de un profesor, tiene una responsabilidad que va más
allá de transmitir únicamente conocimientos.

El maestro o instructor que ha logrado influir positivamente en las personas bajo


su tutela, sin importar la edad de los alumnos o el área de desempeño, seguramente
debe el éxito de su trabajo, a la calidad humana que vive y hace vivir dentro y fuera del
aula; desgraciadamente, muchas veces, el amplio bagaje cultural y de conocimientos
no son suficientes para realizar una labor educativa eficaz.

Objetivamente hablando, el profesor se encuentra en un escaparate donde su


auditorio está atento al más mínimo detalle de su personalidad, por lo cual, tiene una
inmejorable posición para lograr un cambio favorable en la vida de los demás.

Además de la elocuencia, el grado de especialización y el manejo de las


herramientas didácticas, todo educador debe considerar como indispensable vivir los
siguientes valores:

a) Superación

Posiblemente una de las palabras que más se utilizan en un centro educativo, es


precisamente el superarse, y cada vez que un profesor dedica parte de su tiempo para
lograr este cometido, todo su esfuerzo se traduce en acciones concretas, por ejemplo,
aprende e implementa nuevas técnicas de enseñanza, o utiliza el propio ingenio para el
mismo fin; comenta temas de actualidad relacionados con su materia; comparte
experiencias personales; sugiere y ofrece puntos de vista respecto a las lecturas,
películas, espectáculos; posee conocimientos de historia y cultura general; busca
relacionarse con las nuevas tecnologías: internet, e-mail y el chat para orientar sobre
sus riesgos y beneficios, podría decirse que en su clase siempre hay algo nuevo que
comentar.

El aspecto humano es un factor que no debe descuidarse, al menos deben


tenerse nociones básicas de la filosofía del hombre, ética, relaciones humanas, etapas
físicas y psicológicas en el desarrollo de los seres humanos, caracterología, etc. como
herramientas indispensables.

La superación comprende el esfuerzo personal por mejorar en hábitos y


costumbres, en otras palabras: conocer y vivir los valores humanos.

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SEMANA 5

b) Empatía

Aunque la vocación para enseñar supone un genuino interés por los demás, son
acciones concretas las que permiten vivir mejor este valor.

Se demuestra empatía al prestar la misma atención a todos los alumnos, exista


o no afinidad; dedicando un par de minutos a charlar individualmente con cada uno de
los estudiantes, para conocer mejor el motivo de su inquietud, desgano, indiferencia o
bajo rendimiento; ofrecer la ayuda, medios o herramientas necesarias para mejorar su
desempeño, calidad humana o integración al grupo.

Por otra parte, las muestras de empatía pueden ser tan simples como sonreír,
felicitar por el esfuerzo continuo o un trabajo bien realizado; con palabras de aliento
para quien tiene mayores dificultades; reforzando las actitudes positivas; poner al
corriente a quien estuvo enfermo, implementando las estrategias y elementos
necesarios para lograr un mejor aprendizaje.

Lo mismo sucede al corregir con serenidad y comprensión, y en la medida de lo


posible, sin ponerse en evidencia delante de los demás; controlando la impaciencia, el
enojo y hasta el mal humor provocado por circunstancias ajenas y personales.

La empatía exige un esfuerzo cotidiano por superar el propio estado de ánimo, la


poca afinidad con determinadas personas, las preocupaciones, el cansancio y otros
tantos inconvenientes que afectan a los seres humanos. Este valor permite hacer un
trabajo con mejor calidad profesional y humana al mismo tiempo.

c) Coherencia

Todo profesor representa autoridad, disciplina, orden, dedicación y verdadero


interés por las personas. Partiendo de esta base, el ser coherente supone trasladar a la
vida personal las mismas actitudes que se exigen en la sala de clase.

Por ejemplo, es fácil pedir que los alumnos cumplan con sus trabajos a tiempo,
completos, en orden y con pulcritud, pero esto exige revisar, corregir, hacer
observaciones por escrito y entregar resultados con la misma puntualidad solicitada.

Lo mismo sucede con el vocabulario, las posturas, el arreglo personal, hábitos de


higiene y la relación personal que se vive con los demás, esta debe ser amable,
respetuosa, comprensiva. La actitud que adoptan los alumnos en la hora de clase,
muchas veces es el reflejo de la personalidad del profesor; si se desea que maduren,
sean responsables y educados, el ejemplo es fundamental.

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SEMANA 5

De igual forma, ser coherentes comprende el cumplir con las normas establecidas
por la institución: planeación, elaboración de material, seguimiento de un programa,
cubrir objetivos según el calendario, participar en las actividades extraescolares, etc.

Recordemos que para exigir a los demás, es indispensable tener disciplina en la


vida personal y profesional.

d) Sencillez

Posiblemente, uno de los valores que mejor decora y ennoblece el trabajo de un


educador es la sencillez, porque permite reconocer en su labor una oportunidad de
servicio y no una posición de privilegio para tener autoridad o un estupendo escenario
para hacer gala de conocimientos.

Las circunstancias ponen al profesor delante de personas que necesitan de su


intervención, pero la soberbia y el egocentrismo dificultan la comunicación y el correcto
aprovechamiento. Lo mejor es impartir la clase con la intención de aplicar toda la
experiencia, conocimientos y recursos buscando un mejor aprendizaje.

Conviene aceptar que el conocimiento propio tiene un límite y se vive en


constante actualización, esto es muy significativo y otorga mucho prestigio; reconocer
que algún aspecto del tema se desconoce, pedir oportunidad para investigar y tratar el
asunto en una sesión posterior. Es preferible esto, a ser sorprendido mintiendo.

En este mismo párrafo, conviene encontrar en las críticas una oportunidad para
mejorar personalmente, así como aceptar los errores personales, rectificar y pedir
disculpas, si es el caso.

La sencillez también se manifiesta al compartir con otros profesores la


experiencia docente, dando consejos y sugerencias que faciliten a los demás su labor.
De la misma manera, la docilidad con que se sigan las indicaciones institucionales, la
apertura a nuevos procedimientos o la colaboración en cualquiera de las actividades,
son rasgos significativos de apertura y disponibilidad.

e) Lealtad

Desafortunadamente, la falta de lealtad es una situación que se vive en todos los


ámbitos sociales: murmuración, crítica, difamación y falta de honestidad.

Ser leal a una institución significa una completa adhesión a sus normativas,
respeto por los directivos y trabajo en equipo con los colegas. Por supuesto que no
siempre se estará de acuerdo con todo, pero habrá que distinguir la fuente de
inconformidad para actuar acertadamente; si personalmente incomoda, u objetivamente
es un caso que requiere mayor estudio.

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SEMANA 5

Lo primero y fundamental es manifestar las inquietudes con las personas


adecuadas. Una persona falta a la lealtad, cuando desahoga críticas e inconformidades
a espaldas de los directivos, ya sea con los compañeros, amigos, padres de familia e
incluso con los alumnos. Sea en forma individual o en conjunto con otras personas,
estas actitudes son totalmente incorrectas.

Es obligación guardar toda confidencia respecto a las políticas y estrategias;


movimientos del personal; decisiones directivas; situaciones personales de maestros y
alumnos, a menos que afecten considerablemente la imagen y prestigio de la
institución. No está de más recalcar que todo, absolutamente todo, debe consultarse
con las personas indicadas para resolver cualquier género de circunstancias.

f) Alegría

Tal vez una de las figuras más atractivas es la del profesor entusiasta, siempre
con una sonrisa dibujada, optimista, emprendedor; quien difícilmente se enoja, pero a
la vez es estricto y exigente; disponible al diálogo; bromista pero respetuoso; capaz de
comprender y dar un buen consejo.

Esta personalidad no es extraña ni ajena, pero a nadie se le ocurre pensar si


tiene problemas, carencias o dificultades personales, mucho menos, preguntarse cuál
es la fuente de su alegría y serenidad.

Para lograr vivir este valor hace falta esfuerzo y madurez, es decir, dejar los
problemas personales para el momento y lugar oportuno, nunca para desquitarse en el
aula; concentrando toda la atención en lo que se hace: preparación, elaboración,
exposición y conducción de la clase; buscar cómo ayudar a los demás a solucionar los
problemas propios del aprendizaje; planear actividades diferentes: recorrido cultural,
película, asistir a un evento, etc., o dedicar unos momentos a charlar con los colegas.

Si observamos con cuidado, la alegría proviene de una actitud de servicio,


otorgando el tiempo necesario y los propios conocimientos para el beneficio ajeno. La
satisfacción de cumplir con el deber siempre tendrá sus frutos, muchas veces sin
aplausos, pero si con las muestras de aprecio, el agradecimiento de sólo un alumno o
simplemente con los excelentes resultados obtenidos.

No pensemos que es profesor sólo aquel que imparte clases a niños o jóvenes,
también quienes participan en los centros de capacitación de las empresas y las
instituciones con cursos especializados, por mencionar algunos.

La sociedad actual puede recibir un gran beneficio a través de profesores


especializados en cualquier área del conocimiento, la técnica o la cultura, pero también
hace falta ser un verdadero apoyo familiar, líder y ejemplo de integridad, honestidad,
profesionalismo y de valores humanos.

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SEMANA 5

Los tiempos actuales son sin lugar a dudas, de alta competencia. Tendrá que
llegar el momento en que las instituciones educativas deberán ser lo suficientemente
flexibles, para poder enfrentar la problemática que se presenta ante un mundo
globalizado y de alta competencia; soslayar lo anterior representa en todo momento, un
grave riesgo de quienes no teniendo la visión en prospectiva, se atreven todavía a decir
que los viejos tiempos siempre fueron mejores y lo siguen siendo; por el contrario,
aquellos establecimientos educacionales, que sin importar el costo que representa
invertir en la nueva organización con miras a encontrar una alta eficiencia y efectividad,
son los que sobrevivirán en el futuro. Para que esta condición se presente, es
necesario que estas organizaciones cuenten con todos los recursos que permitan
alcanzar lo que se han propuesto y dentro de estos recursos, encontramos el elemento
humano, que para contratarlo no será suficiente que tenga una capacidad intelectual
bien desarrollada, sino además debe tener una serie de habilidades especiales que
tienen que ver con su condición emocional.

La institución escolar del futuro deberá contar con profesionales de la educación


que posean las siguientes características:

 Escucha efectiva y buena comunicación oral.

 Respuestas asertivas ante obstáculos y reveses.

 Dominio personal, confianza en uno mismo, motivación para trabajar en pos de un


objetivo, deseo de desarrollar carrera y tener una alta autoestima.

 Efectividad en la organización, deseo de contribuir, lo cual contribuye un potencial


para el liderazgo.

En otras palabras, se requiere que tengan inteligencia emocional, la cual


podemos definir como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los
ajenos, de motivarnos y manejar bien nuestras propias relaciones.

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SEMANA 5

Para poder desarrollar la inteligencia emocional es necesario contar con las


siguientes aptitudes básicas:

- Autoconocimiento

El conocimiento de uno mismo, permite la posibilidad de crecimiento y mejora. El


arte de la guerra señala que cualquier individuo que desee ganar más de cien batallas
debe conocerse a si mismo y a sus adversarios, partiendo de un reconocimiento
profundo de nuestras emociones y de qué manera éstas pueden verse reflejadas, de tal
manera que se pueda comunicar lo que se piensa y lo que se siente, sin hacer daño a
quienes forman parte de nuestro círculo de influencia. Debemos conocer además con
bastante precisión, nuestras propias fuerzas así como las limitaciones, de tal forma que
trabajemos intensamente con aquellos elementos que nos provocan la mayor
desventaja competitiva. De la misma forma se requiere saber con certeza, cuales son
nuestras cualidades y facultades para poderlas poner al servicio de nuestros
semejantes.

- Autorregulación

Es importante saber manejar adecuadamente los impulsos emocionales de tal


forma que no nos dañemos ni perjudiquemos a los demás, pero es necesario sin lugar
a dudas manifestar las emociones, de igual manera, es imprescindible mantener la
honestidad y la integridad, considerados como principios fundamentales o formas de
vida cotidiana; tendremos que ser además responsables de nuestras labores comunes,
desempeñando de manera eficiente las actividades que tenemos que desarrollar, es
importante que tengamos flexibilidad para realizar cualquier tipo de cambios y estar
abiertos ,o alertas ,para aceptar todo tipo de ideas o enfoques novedosos y de nueva
formación en todo momento, no desechando la información antes de evaluarla
adecuadamente.

- Motivación

Debemos esforzarnos por mejorar o cumplir con nuestras normas de excelencia,


en un afán de conseguir siempre las metas que nos proponemos, las cuales deben
aliarse con las metas del grupo o de la organización, considerando en todo momento
que el bienestar común está por encima de los deseos individuales, debemos
disponernos para poder aprovechar todas las oportunidades que se presentan. En este

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SEMANA 5

aspecto siempre hay que estar preparado buscando tenazmente los objetivos pese a
las adversidades que se puedan presentar en cualquier momento.

- Inteligencia Social

Es importante aplicar tácticas efectivas para persuasión, no se debe de utilizar la


fuerza del poder porque en lo futuro eso se revierte, tenemos que escuchar
abiertamente y transmitir mensajes claros y convincentes, así como negociar y resolver
nuestros desacuerdos, entendiendo que el resultado debe ser “ganar-ganar”, debemos
de inspirar y guiar a los demás, alimentando con un buen trato las relaciones
interpersonales, trabajando con otros para alcanzar nuestras metas compartidas,
creando una sinergia (unión) grupal para alcanzar las metas colectivas.

Trabajando con esas aptitudes básicas emocionales, podemos establecer que va


a existir un adelanto en la inteligencia emocional, para lo cual podríamos decir, que por
lo general, no existe suficiente preparación en las instituciones de educación, lo que sin
lugar a dudas perjudica a los alumnos que egresan de dichas instituciones.

2. EL LIDERAZGO

A fin de comenzar con el tema, es preciso acudir al diccionario de la Real


Academia Española que indica el significado del término líder como la “persona a la
que un grupo sigue reconociéndola como jefe u orientadora”.

Actualmente estamos atravesando por una de las crisis más profundas. Toda la
sociedad y sus instituciones se ven afectadas por esta crisis, la cual tiene como
fundamento, la ausencia de liderazgo.

Es preciso volver a los orígenes, a los principios y a los valores fundamentales


que en gran medida existen en las personas, desde la infancia, desde el seno familiar,
principal núcleo organizativo de la sociedad e institución primera en la que el individuo
desarrolla su máximo potencial.

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SEMANA 5

La UNICEF menciona en su documento “Estado Mundial de la Infancia 2001” que


“en un breve lapso de 36 meses, los niños adquieren capacidad de pensar, hablar,
aprender y razonar y se forman los fundamentos de los valores y los comportamientos
sociales que los acompañaran durante la vida adulta”.

El ser humano desde sus comienzos vivió en sociedad y esa vida, requiere de
instituciones que contribuyan a cubrir desde sus necesidades de supervivencia hasta
las de promoción del individuo y de intereses trascendentales.

El club deportivo y social, el partido político, la iglesia, la biblioteca, y otras


organizaciones permiten que la “energía de participación” de las personas puedan ser
orientadas por un líder, a un fin común establecido por la institución.

Nuestra sociedad necesita de la búsqueda del bien común, y esa meta es posible
lograrla mediante la inteligencia de los individuos, la organización y una orientación del
líder.

La identificación del líder, será un proceso natural que parte de la educación de


los individuos desde los primeros años hasta su vida adulta. Es posible observar
actitudes de liderazgo en niños de jardines infantiles, sin embargo esta condición debe
ser estimulada hacia la participación y los valores, con educación continua a lo largo de
su vida.

Las circunstancias de crisis hacen que surjan entre las personas los líderes. El
liderazgo es un valor adquirido desde pequeños, o quizá transmitido por los
progenitores mediante la ejecución de sus actos, que serán observados y “grabados”
por los hijos. Este proceso requiere de una formación en los valores y en los intereses
de la sociedad, para ser orientada a la vocación de la persona.

El liderazgo requiere compromiso, hacia la familia, la sociedad y sus creencias,


además de la puesta en práctica de los valores como el respeto, la libertad, la
cooperación, el entendimiento, el esfuerzo, y el bien común.

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SEMANA 5

La participación en experiencias de conducción de instituciones, permiten


observar los problemas inherentes a las relaciones interpersonales, la dificultad de
establecer mecanismos que garanticen la expresión individual, la necesidad de
establecer los temas y sus prioridades, la necesidad del fortalecimiento de las
instituciones, y otras tantas cuestiones que requieren un análisis pormenorizado.

Este ejercicio debe propiciarse desde la escuela, quizá canalizando la energía de


participación en la realización de clubes de ciencia, desarrollo del arte, o destrezas
personales a fin de propiciar el cultivo de la mente, el cuerpo y el espíritu. Es necesario
propiciar las tareas de voluntariado, que no afecten al desempeño del aprendizaje
formal de los jóvenes, y que los inserte en la problemática de la sociedad actual. Las
entidades necesitan de la participación de los individuos, y esa participación puede
materializarse desde la colaboración en tareas administrativas, promocionales o
ejecutivas, con los más jóvenes.

Luego el individuo debe compenetrarse y comprometerse con su sociedad


mediante la participación en una ONG, una iglesia o un partido político. De éstas
entidades deben surgir los líderes, como un proceso natural que asegure a la sociedad
que quienes aspiran a los cargos de responsabilidad son los individuos que han
demostrado un férreo sostenimiento de los valores humanos, la capacidad de
resolución de problemas y su vocación de servicio.

El acceso al “poder” le permitirá al líder la concreción de planes que contribuyan a


la acción de la institución. Es preciso que el individuo y su organización posean
propuestas cuidadosamente diseñadas, con fundamentos técnicos sólidos, basados en
conocimiento y construidas sobre los valores. En la actualidad, ese proceso ha llegado
a circunstancias aberrantes donde se identifican los líderes por su “imagen mediática”,
sus recursos económicos o su cuestionada carrera política, y la inexistencia de
propuestas o plataformas de dudosa procedencia o carentes de contenido.

Alguien dijo “No debemos buscar buenos médicos sino procurar que las buenas
personas se conviertan en médicos”, y esta idea puede aplicarse a cualquier profesión
o actividad que desarrolle el ser humano. Desde el juez al albañil, el recolector de
residuos o cualquier otra persona que se desempeña en la sociedad. Debemos
procurar que las “buenas personas” se conviertan en dirigentes.
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SEMANA 5

Si las personas dispusieran de una conciencia hacia los intereses colectivos, esto
permitiría que la sociedad se desarrollara con mayor armonía. Este proceso requiere
que las instituciones tengan una visión y la estrategia para llevarla a cabo, y que
permita el máximo desarrollo de los individuos. Podemos ver organizaciones en las que
se realizan actividades que no coinciden con los objetivos de la institución, sin embargo
no hay un mecanismo que permita captar esa información y dirigirla a las instancias
donde se toman las decisiones para su modificación.

El fortalecimiento de las instituciones requiere de la formación de los individuos,


desde pequeños, en aspectos relacionados a los principios/valores y a su puesta en
práctica en los hechos cotidianos. La educación en los valores es la premisa para el
cambio y su instrumentación estará dada en instituciones fortalecidas.

2.1. Liderazgo ¿Talento Natural o Habilidad Aprendida?

Existen diversas definiciones de liderazgo, entre ella tenemos que liderazgo es


lograr que las cosas se hagan cuando hay un objetivo que alcanzar o una tarea por
hacer, necesitándose más de uno para hacerlo.

Todo líder tiene que saber llevar a su equipo hacia un objetivo, transmitiendo
“visión” sobre el camino a seguir, estimulando a otros a recorrerlo y suministrando
significados que den sentido a la tarea, a la vez, debe asegurarse que todos los
miembros lleguen a la meta.

Todo líder debe:

 Generar compromiso en su equipo


 Poner en acción a su grupo
 Utilizar al máximo las destrezas, los conocimientos y el talento de sus
colaboradores

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SEMANA 5

El liderazgo, constituye un término que se aplica no al individuo aisladamente,


sino a una relación entre un individuo del grupo y los otros miembros del mismo. Este
hecho indica que no podemos hablar del líder sin referirnos también al grupo
encabezado por él.

Liderazgo: ¿Se Nace o Se Hace?

Vieja polémica, con alguna que otra respuesta válida. El dicho al que alude esta
pregunta, los líderes “nacen, no se hacen”, encierra tradición y tal vez ancestral
sabiduría, pero que a la vez genera comodidad y aceptación de un estado de cosas.

Si damos por aprobada esta idea, ¿para qué preocuparse por aprender algo
acerca del tema? Está comprobado que hay personas con talento natural para liderar.
De poseerlo y dejarlo a un costado, es muy probable que como talento sin aplicación se
extinga y quede en el olvido.

Cuando no se cuenta con dones naturales, el camino es la disciplina del


aprendizaje. Para que un talento se manifieste, se necesitan algunas condiciones
necesarias, como una determinada crianza familiar y la oportunidad de participar de
experiencias tempranas en las que se ejerce la capacidad y le permita continuar
ejercitando el don recibido.

Por otra parte, el doctor Douglas [Link] en su libro “Conducción y Liderazgo”,


plantea con respecto a esta pregunta una posición diferente que dice:”los lideres se
hacen, no nacen”, para convertirse en líder es necesario adquirir cualidades de
dirección, las que a su vez se basan en la comprensión profunda y general de los seres
humanos y el comportamiento humano en las organizaciones.

En el texto “El estudio del liderazgo”, de Thomas S. Cohn, C.G. Browne, se afirma
que el problema del liderazgo como fenómeno psicológico está íntimamente
relacionado con aspectos de la naturaleza de la personalidad.

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SEMANA 5

En general los psicólogos han definido la personalidad utilizando uno de los dos
modos:

a) Como efecto que el individuo produce sobre otras personas.


b) Como la pauta total de hábitos de cognición, afecto y donación.

Este último uso es el que se elige más frecuentemente. En este sentido la


personalidad es una abstracción a partir de la conducta observada, y de las relaciones
aparentes de esta conducta con las necesidades y el medio del individuo.

El individuo nunca es una unidad aislada, y lo que el psicólogo debe estudiar son
las interacciones de una personalidad y un medio, la conducta de una mente dinámica
en un campo dinámico del cual forma parte.

“El liderazgo”, es un concepto aplicado a la relación personalidad-medio para


describir las situaciones en que una, o a lo sumo, muy pocas personalidades están
situadas de tal modo en el medio, que su voluntad, sentimiento y percepción dirigen y
controlan a otros en la persecución de una causa.

Generalmente, se ha concebido el liderazgo como atributo específico de un rasgo


de la personalidad que algunas personas poseen y otras no, o por lo menos, que
algunas alcanzan en grado elevado y otras apenas tienen.

La búsqueda de líderes, a menudo se ha organizado hacia la identificación de las


personas que poseen bien desarrollado este rasgo, sin embargo parecería que la
realidad de la situación es muy distinta. De hecho, concebido en la relación con el
individuo el liderazgo no es un atributo de la personalidad, sino una cualidad de su rol
en un sistema social particular y especificado.

De estudios relativamente recientes se va desprendiendo que el tipo de liderazgo


que se ejerza y el éxito que se obtenga como líder depende en gran medida de la

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SEMANA 5

situación y de la capacidad de la persona para actuar en acuerdo con esa particular


circunstancia.

La situación comprende la naturaleza de la tarea, esté estructurado o no, el grado


de competencia y habilidad de los subordinados y el tipo de autoridad que posea el
líder.

Por lo expuesto, una situación comprende múltiples factores y toda situación a la


vez tiene un grado de singularidad especial. No encontrándose dos situaciones
iguales.

2.2. Tipos de Líderes

Los líderes pueden definirse en función de sus características, rasgos de


personalidad o en función de factores de éxito. Resulta conveniente ver en qué medida
la combinación de estos tres elementos ayuda la presentación de una tipología.

Existen numerosas tipologías de liderazgo:

1. Carismático
Es el clásico líder que a través de su personalidad y su influencia, puede inspirar
a los demás a seguirlo. Es un tipo de liderazgo que suele contar con gran popularidad,
siendo el “carisma” una cualidad que para muchos es sinónimo natural de liderazgo.

2. Autocrático

El modo de liderazgo autocrático se concentra en el poder, e impone decisiones


que son acatadas por quienes deben responder con sumisión a su autoridad.

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SEMANA 5

3. Democrático

El liderazgo democrático hace participar a quienes intervienen en la toma de


decisiones logrando compromiso e involucramiento. En su modalidad de actuación, el
líder democrático apela a la persuasión sin usufructuar de su poder para imponerse
sobre los demás.

4. Visionario

El líder visionario transmite a sus seguidores una visión de futuro, transmite una
misión por realizar logrando estimular y generar espíritu de compromiso en sus
colaboradores.

2.3. Papeles del Liderazgo

La función del liderazgo requiere la realización de distintos roles, estos son:

a) Decisorios

El líder actúa como empresario llevando adelante una misión, proyectos que
administra, asignando recursos y controlando desvíos.

b) Informativos

El líder recibe información y la recopila, difunde información a su equipo o


transmite información a otros grupos.

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SEMANA 5

c) Interpersonales

El líder es representante de su grupo, selecciona, capacita o evalúa a su


personal, a su vez el líder de equipo cumple función de enlace a través de contactos
con otros miembros de la organización.

d) Control

El líder realiza una función de revisión de objetivos planeados contra los logrados,
administrando además los recursos asignados al proyecto.

2.4. Autoridad del Líder

Suele entablarse una disputa alrededor de qué es más importante, si el rol formal
o la personalidad de líder para lograr los objetivos.

Al respecto cabe puntualizar que la autoridad de un líder ha de basarse en:

- La autoridad formal, dependiente del rango o categoría.

- La autoridad propia, su personalidad para influir e inspirar a los demás, implica la


auto-autorización para actuar.

- La autoridad experta, dependiente del conocimiento técnico-profesional.

- La autoridad formal, resulta insuficiente de no haber sustento técnico o poder


personal suficiente.

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SEMANA 5

2.5. El Papel de Liderazgo y las Expectativas de los Adeptos

Los hechos y no las palabras inducirán a los subordinados a confiar en su jefe. A


la larga las expectativas de los subordinados respecto del papel de la dirección, aunque
rara vez se manifiestan de manera explícita, tienen que ver principalmente con la
relación entre el individuo y el líder.

- Decisión y mando

El subordinado espera que el líder sea más eficaz, particularmente en sus actos
administrativos. Es verdad que el subordinado puede tener una mediocre percepción
de sí mismo, y por lo tanto no creerse superior al líder. Pero cuando acude a su jefe
con un problema, espera no sólo que sepa resolverlo, sino también que promueva
actos enderezados al hallazgo de una solución.

- Aceptación de la Responsabilidad

El subordinado desea un líder que afronte su responsabilidad y la acepte. Teme


al jefe que esquiva la responsabilidad o que imputa a otros la culpa de los errores.

El líder que culpa constantemente a sus superiores porque no hacen lo que él cree
acertado, origina una atmósfera de incredulidad y debilita la relación líder-adepto con
sus subordinados.

- Equidad de la Evaluación

El individuo experimenta el sentimiento profundo, de que la evaluación no tiene


en cuenta sus problemas especiales ni sus cualidades.

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- Enfoque Racional y Consecuente

En general, no se mira con buenos ojos al líder desprovisto de emociones, pero


también se rechaza al que exhibe una actitud irracional, excesivamente emotiva.

El concepto de consecuencia es importante, incluso cuando el comportamiento


consecuente es insatisfactorio, porque reduce la incertidumbre. Los adeptos desean
que su líder experimente sentimientos, pero no actúe emotivamente. En otras palabras,
quieren un hombre capaz de controlarse.

- Competencia en su Campo

Un aspecto importante del liderazgo consiste en que, a juicio de los


subordinados, el líder sea hombre competente en su propio campo.

El líder que no posea la competencia que sus subordinados esperan, tropezará


con graves dificultades para ser aceptado.

- Inteligencia

Se espera que el líder sea más inteligente que sus subordinados, pero sin
sobrepasar cierto limite. Se rechaza al líder cuya inteligencia excede demasiado la de
sus adeptos. Este resultado se explica en parte, por el hecho de que la diferente
capacidad mental dificulta la comunicación, pero la razón principal es que origina un
sentimiento de inferioridad, de modo que los subordinados temen la posibilidad de que
el líder los menosprecie.

- Orientación Hacia los Resultados

En cada grupo, el reclamo de libertad de acción personal y el deseo de estructura


alcanzan un nivel específico.

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SEMANA 5

- Franqueza y Accesibilidad

El adepto desea sentir que la palabra del líder es inviolable, y que sean cuales
fueren las circunstancias puede confiar en ella. La accesibilidad es importante, porque
promueve la preocupación del líder por sus subordinados.

 Algunas Consideraciones

Luego de realizar un recorrido por los puntos más importantes del tema del
liderazgo podemos concluir que:

El desempeño del liderazgo depende tanto de la organización como de los


atributos propios del líder, con excepción, quizá de casos inusuales sencillamente no
tiene sentido hablar de un líder efectivo o inefectivo, sólo podríamos hablar de un líder
que tiende a ser efectivo en una situación e inefectiva en otra.

Parecería que no existiese un llamado estilo único ni ideal. Podrían producirse


situaciones distintas que demandan distintos estilos para resolverla. No hay una
fórmula única para todos los casos sí podríamos hablar de fórmulas parecidas para
casos parecidos. En realidad pensamos que los líderes exitosos varían sus conductas y
deberían estar preparados para modificar su estilo en función de las circunstancias.
Esto no implica maniobrar con falta de ética ni tampoco implica una modalidad
camaleónica incoherente.

Se considera que para obtener un buen resultado, para que éste sea exitoso, se
deben tener en cuenta ciertos aspectos básicos. Algunos de ellos son poseer una
actitud de aprendizaje constante y dar ejemplo de flexibilidad, adaptabilidad, autocrítica
permanente para que sus conducidos aprendan de él y puedan abrirse a lo nuevo,
animándose a romper viejos paradigmas desarrollando un ambiente propicio para la
creatividad dentro del marco de la participación y el compromiso.

21 [Link]
SEMANA 5

Un buen líder no está dado de una vez y para siempre, un líder aprende, modifica
comportamientos, puede cometer errores, pero los evita en el futuro, es decir,“Aprende
de la experiencia”.

Los líderes efectivos, se inician con algunos talentos naturales, luego se


disciplinan para mejorarse, y hacen del aprender su mejor teoría.

Consideramos que además del talento natural y de la importancia de la


educación en el surgimiento del liderazgo, intervienen ciertas condiciones externas que
son auspiciosas para la emergencia del liderazgo, tales como:

- Tener responsabilidades tempranas en tareas de importancia


- Participar en situaciones donde es necesario alcanzar resultados
- Intervenir en situaciones donde hay que tomar riesgos

Las condiciones externas enunciadas, son estimulantes del desarrollo y


ejercitación de cualidades personales vinculadas con el liderazgo.

2.6. Liderazgo en la Función Docente

Las variadas y cada vez más complejas demandas que la sociedad le plantea al
ejercicio de la función docente, hacen recomendable que el profesor disponga en su
desempeño de las competencias propias del liderazgo transformacional, que le
permitan promover aprendizajes en sus alumnos, inducir el cambio y la innovación, y
convocar a los participantes del proceso educativo para conformar una comunidad
educativa que posibilite la consistencia y coherencia de las visiones, motivaciones,
estrategias y compromisos de sus integrantes.

Se sostiene que para poner en práctica la autonomía profesional debe, en primer


lugar, alcanzar su afirmación profesional, mediante un esfuerzo intelectual que le
permita acudir al conocimiento que le aportan las ciencias y teorías educativas, la

22 [Link]
SEMANA 5

pedagogía, la dinámica de las disciplinas culturales y el saber que le proporciona la


práctica docente cotidiana. En segundo lugar debe disponer de habilidades sociales
para compartir y comprometerse en una verdadera comunidad profesional y, en tercer
lugar, actuar en conciencia profesional, la que se concibe como el compromiso con la
investigación, el conocimiento, la competencia, la ética en su desempeño docente, la
integración y la justicia social.

En la actualidad, todas las profesiones han evolucionado para responder a los


nuevos requerimientos y demandas que la sociedad paradigmáticamente les impone,
desafiando la filosofía, las ciencias y las teorías que las sustentan; las ciencias y las
tecnologías que las instrumentalizan, y la ética que las compatibiliza con el sistema de
valores en que coexisten. Dentro de este panorama emerge distintivamente la función
docente ejercida por el profesor.

Esta función la realiza el profesor en un ambiente social convulsionado,


turbulento, con fuertes tensiones económicas, culturales y políticas que desafían su
profesionalismo, colocándolo en una verdadera encrucijada; puesto a su vez la
sociedad le exige resultados de calidad. Resultados que, muchas veces, no coinciden
con la educación esperada por los diversos grupos de presión e interés que coexisten
en el medio social.

Por otro lado, tampoco se observa la fehaciente expresión de voluntades y


esfuerzos para conformar efectivas redes de apoyo sinérgico que legitime, promocione
y valore la educación como fundamental actividad humana de desarrollo personal y
social.

En otro plano, tampoco la sociedad le proporciona al docente con claridad, las


condiciones adecuadas para la profesionalización que como dimensión, debe
manifestarse, entre otros, en indicadores tales como: una efectiva sistematización de la
formación permanente; la creación y mantenimiento de ambientes propicios para el
ejercicio de su función; el reconocimiento y valoración de su status; el mejoramiento de
los niveles de remuneraciones.

23 [Link]
SEMANA 5

El ser profesor, implica entonces, el juego dinámico e interdependiente de las


dimensiones de profesionalización y. profesionalismo que le permitan asumir el
liderazgo transformacional que debe traducirse en competencias para percibir,
comprender y alentar el cambio, en virtud de su fortaleza profesional de estar en
posición de influir en otros para promover la innovación educativa y así poner en juego
su intrazable rol social de educar.

Consideraremos la función docente, como formas específicas del comportamiento


del profesor, dentro y fuera del aula, asociadas a la tarea de mediar para promover
aprendizajes en sus educandos en convivencia con los demás.

Para ello se sostiene que debe asumir las competencias propias del liderazgo
transformacional, que le permitan convocar a los participantes del proceso educativo
para conformar una comunidad educativa que posibilite la consistencia y coherencia de
las visiones, motivaciones, estrategias y compromisos de sus integrantes. Ello debe
ejercerlo con autonomía profesional, lo que implica, en primer lugar, alcanzar su
afirmación personal, mediante un esfuerzo intelectual que le permita acudir al
conocimiento que le aportan las ciencias y teorías educativas, la pedagogía, la
dinámica de las disciplinas culturales y el saber que le proporciona la práctica docente
cotidiana. En segundo lugar, debe disponer de habilidades sociales para compartir y
comprometerse en una verdadera comunidad profesional y, en tercer lugar, actuar en
conciencia profesional, la que se concibe como el compromiso con la investigación, el
conocimiento, la competencia, (ser competente), la ética en su desempeño docente la
integración y la justicia social.

 Alcances y Sentido Sobre Liderazgo en la Función Docente

La función docente está asociada a la tarea de educar, y se ejercita mediante


formas específicas de comportamientos que surgen del conocimiento y comprensión
del hombre y su desarrollo, de la pedagogía, del saber cultural, del contexto y de la
cotidianeidad. Estos comportamientos deben traducirse en acciones específicas
orientadas hacia la planificación de las acciones educativas con pensamiento
estratégico.

24 [Link]
SEMANA 5

Deben ser una herramienta que le permita al docente tener en cuenta que las
decisiones que se toman ahora tendrán su efecto en el futuro, tanto en el desarrollo y
oportunidades de vida de las personas, como en la construcción de escenarios de
convivencia social. Estos comportamientos son los siguientes:

- Creación e incorporación a ambientes de aprendizajes que promuevan la


interacción y la participación de los agentes involucrados.

- Mediación, para que otros, aprendan en un contexto socio-cultural definido, gracias


a un proceso de mejoramiento continuo de transformación que los direcciona hacia
la auto- transformación integral.

- Evaluación, tanto de los aprendizajes adquiridos por los participantes en el proceso


educativo, como el proceso y producto de su acción docente para propiciar el
seguimiento, el monitoreo y la retroalimentación necesarias.

- Comunicación y relaciones con la familia y con otros agentes educativos para


conformar comunidad de aprendizajes.

- Reflexión e investigación sobre sus prácticas, contrastando, realidades y


deseabilidades, así como realidades y teorías.

Actualmente, existe consenso de que lidera quien está consciente de la


necesidad de cambio, y por lo tanto lo estimula e impulsa, sin esperar la autoridad
burocrática que le imponga hacerlo. Esto es verdadera y efectiva autonomía
profesional, que se debe manifestar en el ejercicio de un liderazgo transformacional,
que consiste, por un lado, en inducir en otros un proceso continuo de mejoramiento y,
por otra parte, estar en posición de influir para producir la innovación. Deboraha Walker
(1993) clarifica la esencia del liderazgo transformacional, al señalar que, la
investigación existente al describirlo converge en aspectos tales como: la toma de
decisiones, la motivación y el empuje de los profesores en la innovación educativa.

En consecuencia, los tres elementos que definen el liderazgo transformacional son:

1. Actitud de colaboración compartida en la toma de decisiones de los objetivos que se


persiguen. Estos líderes, creen que los objetivos organizacionales pueden ser
mejor logrados si hay un compromiso y colaboración compartida.

25 [Link]
SEMANA 5

2. Un énfasis en el profesionalismo del profesor, así como el empuje y la motivación.


Se acepta el supuesto que todos los profesores son capaces de ejercer liderazgos y
de alentar a sí mismos el control (autocontrol).

3. Una comprensión del cambio, que incluya cómo motivar el cambio en otros líderes,
son agentes de cambio y están comprometidos con la educación de los alumnos del
siglo XXI.

En síntesis, el líder transformacional enfatiza el mejoramiento continuo,


comprometiéndose con la optimización del proceso y del producto, alentando el cambio
como necesidad sentida; impulsando la motivación a otros y promoviendo la creación
de oportunidades de liderazgo para el empuje de la gente.

Liderazgo para el cambio es aquel que refuerza el clima de apoyo psicológico. El


líder debe presentar el cambio en base a los requerimientos impersonales (no se aplica
a nadie en particular) de la situación, más que en las bases personales. Las razones
del cambio deben ser acordadas y concordantes con los objetos y normas de la
organización

Los líderes transformacionales son visionarios, colaboradores y facilitadores,


capaces de resolver problemas y lograr consensos. Esto es justamente lo que se
espera de quien ejerce la función docente.

La Función Docente, en un sistema abierto como la escuela, se manifiesta tanto


dentro de ella, con sus debilidades y fortalezas, como en el exterior con sus
oportunidades y amenazas, coexistiendo además, con agentes que actúan como
aliados u oponentes a sus nobles propósitos.

Es en este panorama en donde emerge la figura del docente para concitar


(conmover) y comprometer a la sociedad toda y así asumir el verdadero papel de
liderazgo, se afirma que es el profesor quien debe liderar para que los demás tomen
conciencia de que su labor, junto a otros agentes tradicionales o emergentes, es causa
y efecto de las decisiones y actuaciones de quienes formamos parte de esta sociedad,
y que la particular contribución de cada uno de nosotros en la conformación de redes

26 [Link]
SEMANA 5

estará aportando al desarrollo de las personas y con ello a la justa y armoniosa


convivencia social. Y en este sentido, bien vale la pena comprometerse.

En efecto, todo profesor debe ser un líder, puesto que en el ejercicio de la función
docente debe actuar, sin demora, cuando ha tomado conciencia de la necesidad de
cambio dentro la realidad en que se desenvuelve.

- Asume que su rol educativo se ejercita en torno a un sistema coherente de valores.


Esta característica de agente de cambio se reafirma cuando los demás le atribuyen la
calidad de creíble, pues sabe dónde hay que ir y tiene los conocimientos, las destrezas
y la disposición para hacerlo.

Para que un profesor pueda ser un buen líder debe tomar una serie de consideraciones
como:

a) Manifestar sentido de orientación y visión para el futuro: rescatando con ello, la


esencia del acto de educar. Demuestra sus condiciones de líder también, cuando está
consciente de las posibilidades futuras de sus alumnos

b) Ser capaz de crear y sostener una comunidad de valores compartidos: el profesor


comprende que su labor será estéril si no existen voluntades, motivaciones, estrategias
y responsabilidades compartidas y declaradas para lograr consistencias y coherencias.

c) Actuar inspirado por la filosofía del "nosotros" y no en la del "yo": al reconocer que la
sociedad en la actualidad le asigna una serie de demandas múltiples y a menudo
divergentes, en la cultura organizacional.

d) Asumir que con el ejemplo se hacen tangible las visiones y los valores: al identificar
el modelamiento, en sus distintas manifestaciones, como una alternativa metodológica
viable para promover aprendizajes de actitudes y valores.

Al tener en cuenta las potencialidades y limitaciones de sus alumnos, impulsa sus


talentos, según sus manifestaciones personales, y fija objetivos alcanzables que se
pueden ampliar progresivamente, cautelando de esta manera las motivaciones de
logros y expectativas de reales oportunidades de vida. De este modo está ejerciendo el
liderazgo docente entendido como proceso, mediante el cual el docente entrega lo
mejor de sí mismo para sacar lo mejor de los demás.
27 [Link]
SEMANA 5

A manera de síntesis, estas características se manifiestan cuando el docente:

1. No espera el permiso para iniciar el cambio, cuando éste es percibido y sentido.

2. Es creíble, pues sabe hacia dónde hay que ir y posee los conocimientos y las
destrezas necesarias para hacerlo.

3. Está consciente de las posibilidades futuras de sus educandos y por lo tanto debe
tener un sentido de la orientación y visión para el futuro.

4. Es capaz de crear y sostener una comunidad de valores compartidos.

5. Es consciente que en un mundo complejo y tenso como el que vivimos, las


estrategias que tienen éxito se basarán siempre en la filosofía del "nosotros" y no en
las del "yo".

6. Tiene presente que liderando mediante el ejemplo es como los líderes hacen
tangibles las visiones y los valores.

7. Entrega lo mejor de sí para sacar lo mejor de los demás, fijando para sus alumnos
objetivos alcanzables, ampliándolos e impulsando sus talentos.

Para que estas características se exterioricen en el ejercicio de la función


docente, se hace necesario que el docente disponga de ciertas condiciones propias de
la profesionalización que coadyuven (contribuyen) a su profesionalismo, entendido este
último como el compromiso con los estándares y resultados. Estas condiciones, que se
han denominado ejes de la función docente serán presentadas y analizadas a
continuación.

28 [Link]
SEMANA 5

2.7. Ejes de la Función Docente

Teniendo como referente el modelo de estándares para el desarrollo de la


Formación Inicial, y a manera de sistematización y orientación se analizan tres ejes, en
torno a los cuales debe girar la función docente para que se manifieste el liderazgo en
los términos reseñados anteriormente. Su consideración integral, articulada y
consistente puede ser entendida perfectamente como pautas para la formación, el
desempeño y la evaluación de la función docente. Ellos son:

a) Esfuerzo intelectual

b) Comunidad Profesional

c) Conciencia Profesional

a) Esfuerzo Intelectual

Referido al conocimiento de las ciencias de la educación, las teorías educativas,


la epistemología y las interrelaciones de las disciplinas que aportan los saberes y a las
habilidades metacognitivas como reflexión y crítica, pensamiento estratégico e
investigación-acción.

b) Comunidad Profesional

La sinergia como propiedad del trabajo en equipo, permite potenciar las


habilidades de uno que complementadas con las del otro, facilita y enriquece el
esfuerzo en común. Así, si un integrante de un equipo manifiesta y es reconocido por
los demás por su habilidad, por liderar, ésta puede verse complementada por aquél que
manifiesta o es percibido por los demás por su habilidad para planear, sin desconocer
que este último puede liderar en un momento en otra situación.

Muchos son los acontecimientos que han invadido a la organización escolar


repercutiendo en la función docente y que justifican la conformación de una comunidad
profesional de manera que se pongan en juego procesos tan indispensables para
evaluar la práctica pedagógica, como la consideración de la toma de distancia
necesaria para tomar conciencia de qué se está haciendo y cómo se está haciendo
dentro del concepto de mejoramiento continuo, que permite la actualización y la
innovación percibida y sentida.

29 [Link]
SEMANA 5

Actualmente se están incorporando dos conceptos a la teoría de las


organizaciones: "Empowerment" (ceder poder y control) y "team building" (disponer de
las fortalezas de los integrantes del equipo en un sentido constructivo).

Estos nos ayudan a conocer y a comprender aspectos de la vida íntima, muchas


veces intangibles a las organizaciones y que su identificación y asimilación facilitan el
mejoramiento y el cambio continuo.

"Empowerment" y "team building" tienen que ver con la cultura de la escuela y


con su constitución en la estructura, de modo que propicien la existencia de un
ambiente de colaboración, estableciendo escenarios o creando el clima para que los
integrantes de la comunidad educativa trabajen juntos, asuman liderazgo, compartan la
toma de decisiones y participen en la dirección de la escuela.

Desde esta perspectiva, se deben buscar formas de liderazgo que logren la


participación de todos quienes forman parte de la escuela en oposición a la concepción
de liderazgo tradicional que es jerárquica y autoritaria.

Está de más destacar la importancia de que estas capacidades de compartir


visiones, valores, aceptar y participar en el juego de intersubjetividades para la
identificación y solución de problemas, promover, trabajar en equipo y tomar decisiones
y responsabilidades en conjunto, se promuevan en las etapa de formación docente
inicial y continua. Ellas deben manifestarse en el desarrollo personal y académico, en
sus relaciones con el sistema escolar y con la comunidad. Deben ser ejes transversales
en su proceso de formación, situación que obliga a considerarla en la estructura y
dinámica de los currículos, y en el comportamiento de los formadores para que exista la
concordancia necesaria entre lo deseable y la realidad.

A las instituciones formadoras les corresponde liderar en la conformación de


comunidades de desarrollo profesional docente para poner en práctica el concepto de
formación docente permanente, implicando a académicos, docentes del sistema y
futuros profesores en una real comunidad de aprendizaje docente. Para ello, es
30 [Link]
SEMANA 5

fundamental, la confianza en el otro, respeto, tolerancia y gestos de desprendimientos.


Para mejorar y hacer más equitativa la educación, bien vale la pena intentarlo y
vigorizarlo.

c) Conciencia Profesional

La conciencia profesional debe concebirse como un compromiso con la


investigación, el conocimiento, la competencia, la integración y la justicia social.

Éticamente debe asociarse a la coherencia y consistencia entre el conocimiento,


la disposición y el desempeño docente.

En efecto, aceptado y convencido el futuro docente, o el que está en servicio, de


los principios y orientaciones que rigen el ejercicio de la función docente, (cuyo soporte
está en las ciencias y las teorías de la educación, en la dinámica de las disciplinas y en
las evidencias que le depara la práctica y la realidad, en un proceso metacognitivo y de
crítica constructiva, impregnados de afectividad y valores), debe apropiarlos y
asumirlos, para actuar en rigor de mediador, entre los demás participantes del proceso
educativo y su contexto histórico-cultural. Para ello, se requiere hacer uso de
disposiciones tanto afectivas como instrumentales, consistentes y coherentes, con esos
principios y orientaciones para un efectivo y comprometido desempeño profesional.

De no ser así quedará sujeto a teorías pasajeras o de moda, las cuales dañan a
la educación formal y que, indefectiblemente, lo llevarán a confusiones y desconfianzas
que afectarán su motivación, su espíritu de servicio y su autoestima, exponiéndolo a la
dependencia de la norma o de la rutina, defraudando, de esta manera, a aquellos que
tanto esperan de él.

Existen evidencias empíricas e investigaciones, que revelan que muchas veces el


profesor demuestra conocimientos en su discurso; pero, sin embargo, éstos no se
reflejan en sus disposiciones ni desempeño docente y que muchas veces sus éxitos,
por cierto plausible (admirable) y meritorio, son intuitivos.

31 [Link]
SEMANA 5

En efecto, lo que se ha pretendido enfatizar en este análisis es que la función


docente la debe desempeñar el profesor, ello implica profesionalismo y por lo tanto
debe existir coherencia y consistencia entre teoría, instrumentalización y desempeño
docente con marcada carga afectiva y valórica; como elementos constitutivos y
distintivos de conciencia profesional. Potencia que debe reconocerse como siempre
latente en aquél que por vocación ha abrazado esta carrera.

 A Modo de Síntesis

Se ha entendido la función docente como formas específicas del comportamiento


del profesor, intra y extra aula, asociadas a la tarea de mediar para promover
aprendizajes en sus educandos en convivencia con los demás.

Desde esta perspectiva, debe entenderse que el docente debe ser capaz de
asumir un liderazgo para promover la autorrealización de las personas en convivencia.
Su esfuerzo e influencia será estéril, si no incentiva e impulsa la conformación de
comunidades de aprendizajes para propiciar consonancias en las visiones,
motivaciones, estrategias y responsabilidades de sus participantes.

Este liderazgo en la función docente, se ha identificado como un proceso que


utilizan las personas cuando producen lo mejor de sí mismos y de los demás, de
acuerdo a visiones y valores compartidos.

De acuerdo con los comportamientos que el profesor debe manifestar en la


actualidad para llevar adelante su rol de educar en calidad, equidad y eficiencia debe
asumir un liderazgo transformacional, cuyas características le propicien mejores
condiciones, para que en una nueva cultura escolar, pueda alentar y sostener el
mejoramiento continuo y el cambio percibido y sentido en la escuela.

Para que aquello ocurra, se ha sostenido que el desempeño del profesor debe ser
coherente y consistente con los conocimientos que internaliza y las disposiciones que
posee; esto en consecuencia, es un problema de formación, de conciencia profesional,

32 [Link]
SEMANA 5

que la sociedad toda debe apoyar, sostener y valorar, en una clara demostración por la
revalorización de la función docente.

2.8. Estilos para Educar: Un Modelo para el Liderazgo Docente

Mucho se ha avanzado en los últimos años en estudiar y mejorar diferentes


aspectos de las ciencias de la educación. No obstante, existe un campo en el cual la
psicología educacional no ha profundizado suficientemente sus análisis. Nos referimos
a la relación existente entre aquellos aspectos de la personalidad de los educadores,
que afectan su tarea y los distintos modelos de conducción que emplean al interactuar
con sus alumnos en el contexto educacional.

 Los “Estilos para Educar”

Estos “estilos” son las cuatro formas de que dispone un docente para influir sobre
los comportamientos de sus alumnos, de acuerdo a las observaciones e
investigaciones. Cada una de ellas es apropiada para una determinada actitud de un
alumno o de un grupo, que necesita ser detectada primero, para luego decidir con cual
estilo debe responder el profesor.

El docente necesita capacitarse para un liderazgo flexible y adaptado a cualquier


persona y situación, en vez de aferrarse a sus tendencias predeterminadas.

Dicha flexibilidad, le permitirá un significativo crecimiento personal, al ampliar sus


opciones de estímulos y respuestas, y le será útil además en cualquier otro rol en su
vida. Es como agregar nuevos “programas mentales” a los ya existentes, si hacemos
una semejanza con la mente y una computadora, aunque es mucho más que eso.

Todo ello corresponde al proceso de comunicación docente-alumno: cómo se


comunican, al margen del contenido o cuál asignatura sea dictada, ya sea
matemáticas, inglés, anatomía, un instrumento musical o una práctica deportiva, o se
actúe en ámbitos diferentes al educativo, sobre un subordinado en una empresa, o en
el ámbito militar y hasta en la educación de los hijos, esto es, en toda situación donde
una persona ejerce influencia sobre otra. Todo lo anterior, también es enfocable como

33 [Link]
SEMANA 5

una forma de liderazgo o conducción docente. Entre lo cual podríamos encontrar los
siguientes estilos:

1. El Profesor Conductor:

- Conduce, muestra el camino.


- Imparte directivas, mediante el imperativo del verbo correspondiente (haga, diga,
traiga, termine, etc.)
- Transmite las normas y directivas.
- Mantiene la disciplina.
- Actúa en las emergencias, cuando no hay tiempo para intercambiar ni consultar
opiniones.

2. El Profesor Protector:

- Protege y contiene.
- “Graba” mensajes protectores en la mente del alumno, que luego éste podrá
emplear para auto apoyarse.
- Da permisos para usar el potencial personal y la creatividad, tomar riesgos
calculados y para superar mensajes limitantes o críticos internos (resolver
problemas matemáticos, redactar, hablar en público, aceptar y corregir errores sin
disminuir la autoestima).
- Acepta emociones displacenteras, como el miedo, rabia o tristeza y contiene a la
persona que los experimenta, y acompaña a las emociones placenteras como el
afecto y la alegría.
- Brinda refuerzos positivos de los avances y éxitos.

Está indicado en los momentos de stress, para enfrentar nuevos desafíos y


mantener la motivación ante la adversidad. Al emplear esta forma de conducción
docente se espera responsabilidad por parte del estudiante, pero a la vez se le brinda
la confianza y el apoyo del docente.

Su empleo excesivo, no dependería de las necesidades de los alumnos o las


situaciones especiales que se presenten, sino de una actitud habitual de protección
propia de la personalidad del profesor.

34 [Link]
SEMANA 5

3. El Profesor Racional:

- Razona e invita a pensar y decidir en forma racional, independiente y científica.


- Funciona en un vínculo igualitario, sin importar la investidura o edad.
- Fomenta el trabajo en equipo.

Está indicado para el intercambio de información y el fomento de la iniciativa y


análisis crítico del estudiante, pero en momentos de carga emocional puede ser
percibido como impasible, lejano, siendo preferible el profesor Protector o el próximo a
ser (Creativo).

Sin embargo, los educadores con personalidades excesivamente racionales, (por


lo cual muchos de los mismos tienden a elegir disciplinas de las “ciencias duras”),
aunque sean muy efectivos explicando física o matemáticas, pueden carecer de las
habilidades sociales hoy día como “Inteligencia Emocional” o” Interpersonal”,
propendiendo a generar fallas de comunicación con algunos educandos, especialmente
si éstos tienden a transportar al aula sus conflictos generados en el ámbito familiar.

4. El Profesor Creativo:

Es el más difícil de definir, ya que cubre muchos tipos de situaciones


interpersonales. Podemos ampliarlo con términos como espontáneo o emotivo, ya que
también abarca estos comportamientos:

 Su vertiente emocional, expresa y acepta emociones auténticas, pero de igual a


igual, el educador se conmueve por la tristeza de un alumno, o comparte la
alegría ante un éxito.
 De acuerdo a la orientación humanístico-existencial de las nuevas ciencias de la
conducta aplicadas a la educación, esto es válido, pero debe aplicarse con
cuidado, para mantener la investidura del docente y el respeto del alumno.
 En lo intuitivo y espontáneo, percibe tanto lo evidente como lo latente, el
subconsciente del estudiante, logrando la identificación con el mismo para
responder en consecuencia.

Desarrollando dicha intuición, se podrán motivar conductas donde hayan fallado


los estilos previos sin llegar a manipulaciones no éticas. Sin duda, este estilo es el
menos empleado en el ámbito educativo, y requiere más investigación. Hay algunos
profesores que por su personalidad intuitiva o carismática, y la gran flexibilidad de su
comunicación, obtienen resultados poco comunes.

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SEMANA 5

Aunque sin duda este es el estilo que más puede disfrutar un educador, y el
potencialmente más divertido para sus estudiantes. Debe ser empleado con discreción
y cuando convenga, alternándolo con los tres anteriores acorde a las diversas
individualidades y momentos de los alumnos.

Pero, también existen, y se emplean con mucha frecuencia, formas de


comunicación inadecuadas entre docentes y alumnos. Estas son, en realidad, maneras
distorsionadas de aplicar cada uno de los estilos adecuados. Suelen provocar
disminución del rendimiento escolar, malestar, falta de motivación para el aprendizaje y
hasta síntomas físicos y sociales. Se ha denominado estos estilos:

1. Autoritario (distorsión del Conductor): si bien apunta a hacer cumplir las metas
educacionales y la disciplina, sus contenidos (las palabras y conceptos que usa) y/o
su proceso de comunicación es amedrentante o desvalorizante para el receptor,
generando habitualmente conductas sumisas o rebeldes en el estudiante, a la vez
que reduce su autoestima y motivación.

2. Salvador (distorsión del Protector): en lugar de ayudar al alumno para que supere
alguna dificultad, para que asuma su responsabilidad, hace la tarea por él/ella o le
otorga permiso para no realizarla. También puede “regalar” la nota de una
evaluación. Sobreprotege en vez de proteger.

3. Frío (distorsión del Racional): sólo se interesa por lograr el rendimiento escolar,
pero únicamente en función de su propia conveniencia personal. Descalifica los
sentimientos. No considera la participación colectiva ni el trabajo en equipo.

4. Indiferente: no es exactamente una distorsión del Creativo/Espontáneo. Al que


interactúa en esta modalidad, no le interesa el alumno como persona. Si continúa
en su puesto, es sólo por la retribución económica, no hay motivación profesional
positiva. Algunos docentes, originalmente bien intencionados y motivados,
lamentablemente pueden caer en este estilo por las malas condiciones de su
trabajo, habitualmente en un cuadro depresivo, si están predispuestos al mismo, o
bien, funcionar en este estilo momentánea o parcialmente, debido a conflictos o
carencias que distraen su atención de su labor.

36 [Link]
SEMANA 5

3. LA MOTIVACIÓN

Otro elemento importante dentro de las características personales y profesionales


que debe poseer el profesor en el desempeño del rol docente, es la motivación, ésta
se constituye en un medio importante para apuntalar el desarrollo personal de los
docentes y, por ende, mejorar la calidad, eficiencia y eficacia en la institución escolar.

Es muy común oír decir a los docentes directivos de los establecimientos


educacionales: "hay que motivar a los profesores para que trabajen más y mejoren
la calidad del proceso educativo". Todos los administradores educacionales
enfrentan un reto enorme: motivar a los profesores para que produzcan los
resultados deseados, con eficacia, calidad e innovación, así como con satisfacción y
compromiso, pero, ¿qué hacer para lograrlo?

Para mantener tal grado de compromiso y esfuerzo, las organizaciones tienen que
valorar adecuadamente la cooperación de sus miembros, estableciendo mecanismos
que permitan disponer de una fuerza de trabajo suficientemente motivada para un
desempeño eficiente y eficaz, que conduzca al logro de los objetivos y las metas de la
organización, y al mismo tiempo se logre satisfacer las expectativas y aspiraciones de
sus integrantes. Tales premisas conducen automáticamente a enfocar inevitablemente
el tema de la motivación como uno de los elementos importantes para generar,
mantener, modificar o cambiar las actitudes y comportamientos en la dirección
deseada.

 Concepto de Motivación

La motivación está constituida por todos los factores capaces de provocar,


mantener y dirigir la conducta hacia un objetivo. En el ejemplo del hambre,
evidentemente tenemos una motivación, puesto que éste provoca la conducta que
consiste en ir a buscar alimento y, además, la mantiene; es decir, entre más hambre
tengamos, más directamente nos encaminaremos al satisfactor adecuado. Si tenemos
hambre vamos al alimento, es decir, la motivación nos dirige para satisfacer la
necesidad.

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SEMANA 5

La motivación también es considerada como el impulso que conduce a una


persona a elegir y realizar una acción, entre aquellas alternativas que se presentan
en una determinada situación. En efecto, la motivación está relacionada con el
impulso, porque éste provee eficacia al esfuerzo colectivo orientado a conseguir los
objetivos de la empresa por ejemplo, y empuja al individuo a la búsqueda continua
de mejores situaciones a fin de realizarse profesional y personalmente, integrándolo
así en la comunidad donde su acción cobra significado.

La motivación es a la vez objetivo y acción. Sentirse motivado significa


identificarse con el fin y, por el contrario, sentirse desmotivado representa la pérdida de
interés y de significado del objetivo o, lo que es lo mismo, la imposibilidad de
conseguirlo.

El impulso más intenso es la supervivencia en estado puro cuando se lucha por la


vida, seguido por las motivaciones que derivan de la satisfacción de las necesidades
primarias y secundarias (hambre, sed, abrigo, sexo, seguridad, protección. etc.).

La motivación es resultado de la interacción del individuo con la situación. De


manera que al analizar el concepto de motivación, se tiene que tener en cuenta que su
nivel varía, tanto entre individuos como dentro de una misma persona en momentos
diferentes.

3.1. Motivación y Conducta

Con el objeto de explicar la relación motivación-conducta, es importante partir de


algunas posiciones teóricas que presuponen la existencia de ciertas leyes o principios
basados en la acumulación de observaciones empíricas. Según Chiavenato, existen
tres premisas que explican la naturaleza de la conducta humana. Estas son:

a) El comportamiento es causado: es decir, existe una causa interna o externa que


origina el comportamiento humano, producto de la influencia de la herencia y del
medio ambiente.

38 [Link]
SEMANA 5

b) El comportamiento es motivado: los impulsos, deseos, necesidades o tendencias,


son los motivos del comportamiento.

c) El comportamiento está orientado hacia objetivos: existe una finalidad en todo


comportamiento humano, dado que hay una causa que lo genera. La conducta
siempre está dirigida hacia algún objetivo.

 El Ciclo Motivacional

Si enfocamos la motivación como un proceso para satisfacer necesidades, surge


lo que se denomina el ciclo motivacional, cuyas etapas son las siguientes:

a) Homeostasis: es decir, en cierto momento el organismo humano permanece en


estado de equilibrio.

b) Estímulo: es cuando aparece un estímulo y genera una necesidad.

c) Necesidad: esta necesidad (insatisfecha aún), provoca un estado de tensión.

d) Estado de tensión: la tensión produce un impulso que da lugar a un comportamiento


o acción.

e) Comportamiento: el comportamiento, al activarse, se dirige a satisfacer dicha


necesidad. Alcanza el objetivo satisfactoriamente.

f) Satisfacción: si se satisface la necesidad, el organismo retorna a su estado de


equilibrio, hasta que otro estimulo se presente. Toda satisfacción es básicamente
una liberación de tensión que permite el retorno al equilibrio homeostático anterior.

El ser humano se encuentra inmerso en un medio circundante que impone ciertas


restricciones o ciertos estímulos que influyen decididamente en la conducta humana.

39 [Link]
SEMANA 5

Es indudable también que el organismo tiene una serie de necesidades que van a
condicionar una parte del comportamiento humano. Así, por ejemplo, cuando tenemos
hambre nos dirigimos hacia el alimento. Allí tenemos una conducta. Cuando tenemos
hambre, en nuestro organismo se ha roto un equilibrio; existe, por tanto, un
desequilibrio que buscamos remediar; entonces el organismo actúa en busca de su
estado homeostático. El estado "ideal" sería el de tener el estómago lleno, pero cuando
este equilibrio se rompe, inmediatamente nuestros receptores comunican al sistema
nervioso central que el estómago está vacío, y que urge volver a llenarlo para mantener
la vida. Entonces ese equilibrio, ese estado homeostático, se rompe y el organismo
busca restaurarlo nuevamente. Sin embargo, recuérdese que la homeostasis no es
absoluta sino dinámica, en el sentido de permitir el progreso.

El organismo al accionar la conducta, no siempre obtiene la satisfacción de la


necesidad, ya que puede existir alguna barrera u obstáculo que impida lograrla,
produciéndose de esta manera la denominada frustración, continuando el estado de
tensión debido a la barrera que impide la satisfacción. La tensión existente o no
liberada, al acumularse en el individuo lo mantiene en estado de desequilibrio. Sin
embargo, para redondear el concepto básico, cabe señalar que cuando una necesidad
no es satisfecha dentro de un tiempo razonable, puede llevar a ciertas reacciones como
las siguientes:

a) Desorganización del comportamiento (conducta ilógica y sin explicación aparente).

b) Agresividad (física, verbal, etc.)

c) Reacciones Emocionales (ansiedad, aflicción, nerviosismo y otras manifestaciones


como insomnio, problemas circulatorios y digestivos etc.)

d) Alineación, Apatía y Desinterés: lo que se encuentra con más frecuencia en el


ejercicio de la función docente es que, cuando las rutas que conducen al objetivo de
los profesores están bloqueadas, ellos normalmente “se rinden”. La moral decae, se
reúnen con sus amigos para quejarse y, en algunos casos, toman venganza
descargando su frustración (en ocasiones deliberadamente) contra sus alumnos, u
optan por conductas impropias, como forma de reaccionar ante la frustración.

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SEMANA 5

3.2. Aprendizaje de la Motivación

Algunas conductas son totalmente aprendidas; precisamente, la sociedad va


moldeando en parte la personalidad. Nacemos con un bagaje instintivo, con un
equipo orgánico; pero, la cultura va moldeando nuestro comportamiento y creando
nuestras necesidades. Por ejemplo, mientras en una ciudad occidental, cuando
sentimos hambre vamos a comer un bistec o un pescado, o algo semejante, en
China satisfacen el hambre comiendo perros. Allí el perro constituye un manjar
exquisito. En nuestra cultura esa situación no está permitida. Asimismo, en nuestra
cultura es importante usar el cuchillo, el tenedor, las servilletas, hay que sentarse de
cierta manera, etcétera para satisfacer la urgencia de alimento. De ninguna manera
nos sentamos a comer con los dedos cuando vamos a un restaurante.

Las normas morales, las leyes, las costumbres, las ideologías y la religión, influyen
también sobre la conducta humana y esas influencias quedan expresadas de distintas maneras.
Tal vez se les acepte e interiorice como deberes, responsabilidades o se las incorpore en el
autoconcepto propio; pero también se las puede rechazar. En cualquiera de tales casos, esas
influencias sociales externas se combinan con las capacidades internas de la persona y
contribuyen a que se integre la personalidad del individuo aunque, en algunos casos y en
condiciones especiales, también puede causar la desintegración.

Sucede que lo que una persona considera como una recompensa importante, otra
persona podría considerarlo como inútil. Por ejemplo, un vaso con agua probablemente
sería más motivador para una persona que ha estado muchas horas caminando en un
desierto con mucho calor, que para alguien que tomó tres bebidas frías en el mismo
desierto. E inclusive, tener una recompensa que sea importante para los individuos no
es garantía de que los vaya a motivar. La razón es que la recompensa en sí, no
motivará a la persona a menos que sienta que el esfuerzo desplegado le llevará a
obtener esa recompensa. Las personas difieren en la forma en que aprovechan sus
oportunidades para tener éxito en diferentes trabajos. Por ello, una tarea que una
persona puede considerar que le producirá recompensas, quizá sea vista por otra como
imposible.

El mecanismo por el cual la sociedad moldea a las personas a comportarse de


formas determinadas, se da de la siguiente manera:

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SEMANA 5

1) El estímulo se activa.

2) La persona responde ante el estímulo.

3) La sociedad, por intermedio de un miembro con mayor jerarquía (padre, jefe,


sacerdote, etc.), trata de enseñar, juzga el comportamiento y decide si éste es
adecuado o no.

4) La recompensa (incentivo o premio) se otorga si el comportamiento es positivo. Si


se juzga inadecuado, proporciona una sanción (castigo).

5) La recompensa aumenta la probabilidad de que en el futuro, ante estímulos


semejantes, se repita la respuesta prefijada. Cada vez que esto sucede ocurre un
refuerzo y, por tanto, aumentan las probabilidades de la ocurrencia de la conducta
deseada. Una vez instaurada esa conducta se dice que ha habido aprendizaje.

6) El castigo es menos efectivo; disminuye la probabilidad de que se repita ese


comportamiento ante estímulos semejantes.

7) El aprendizaje consiste en adquirir nuevos tipos actuales o potenciales de conducta.


Este esquema no sólo es válido para enseñar normas sociales sino, además,
cualquier tipo de materia. Una vez que se ha aprendido algo, esto pasa a formar
parte de nuestro repertorio conductual.

3.3. Los Procesos de Comunicación y la Motivación en la Institución Escolar

Una de las tareas más difíciles dentro de la institución escolar es la organización


del aula como grupo, o sea, no como acumulación de individuos que de forma pasiva
se integran en la actividad de aprendizaje, sino como sujetos en relación que se
caracterizan por el diálogo y la participación dentro de la actividad que realizan. El
grupo debemos verlo como una realidad procesual, que se organiza en la historia de
sus relaciones, pero donde, simultáneamente cada uno de los momentos actuales de
su expresión actúa como constituyente de la dinámica grupal.

Hasta el presente, el estudio de los diferentes grupos dentro de la institución


escolar, y en particular el estudio del aula como grupo, han sido temas poco
desarrollados, tanto dentro de la literatura psicológica, como pedagógica. El grupo

42 [Link]
SEMANA 5

aparece en la escuela más como agrupación de alumnos, que como organización


dinámica con funciones y procesos propios.

El aula se considera más como instancia pasiva que debe estar bajo control, que
como grupo productivo y generador de pensamiento. Este ha sido uno de los aspectos
distintivos del carácter individualista de la educación.

La educación comprendida como proceso regular, ordenado y orientado por


objetivos invariables, definidos por la cantidad de contenidos a ser aprendidos, es
incompatible con la aceptación del carácter irregular, activo y procesual que define el
funcionamiento del grupo como escenario de aprendizaje y desarrollo personal.

La escuela se siente con frecuencia amenazada por la presencia de un grupo


vivo, capaz de desplegar una actividad crítica y creativa dentro del aula. Esta
dimensión social del desarrollo ha sido ignorada y silenciada por un largo tiempo en la
escuela tradicional, así como en una buena parte de la literatura relacionada con la
educación.

Este grupo crítico y activo al que nos referimos, es el escenario dialógico de la


constitución del alumno como sujeto de su actividad escolar, condición estrechamente
relacionada con su capacidad generativa para crear nuevos espacios de sentido y
significación en sus relaciones con los otros, espacios que deben caracterizar todas las
actividades escolares, incluyendo el aprendizaje.

La escuela ha expresado una clara preferencia por fragmentar el grupo en


individuos, y convertir a estos en la unidad esencial de la enseñanza, lo cual ha
contribuido también a la fragmentación entre los procesos de desarrollo, socialización y
aprendizaje, pues el individuo en que se apoya esta fragmentación es un individuo
pasivo-reproductivo, colocado en una situación estandarizada de reproducción. En
nuestra opinión, la constitución de la subjetividad grupal en la sala de clase es una de
las tareas esenciales de la institución escolar, pues el grupo representa el mejor
escenario para el desarrollo de los alumnos y, consecuentemente, para el desarrollo
del aprendizaje y de la socialización de aquellos, momentos esenciales del desarrollo
general de la personalidad.

Una vez constituido, el grupo representa un espacio de sentido subjetivo para el


propio aprendizaje de los alumnos, el que tiene lugar de forma más participativa y
activa en un contexto grupal. Los sistemas de relaciones que se constituyen en el
grupo son facilitadores del sentido subjetivo de todas las actividades desarrolladas por
aquel. Dentro de la dinámica grupal los sujetos se van encontrado de forma
espontánea entre sí, lo que contribuye a la eliminación de las barreras sociales que
limitan la participación en sala de clase.

El profesor históricamente ha sido considerado más como expositor, que como


organizador y diseñador de los procesos grupales a nivel de aula. Sin embargo, a pesar

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SEMANA 5

de no haber sido preparados para ello, y de no ser estimulados por el desarrollo de esa
función, muchos profesores se preocupan por los aspectos de comunicación en sala de
clases, y expresan una total conciencia sobre la necesidad de desarrollar este aspecto
en la educación.

La constitución del proceso grupal dentro de una disciplina, presupone el


desarrollo de un diálogo que no se restringe a los contenidos de la disciplina, y que
permite la expresión de necesidades del grupo y de sus miembros en el espacio del
aula. El desarrollo de la subjetividad social de la sala se acompaña del desarrollo de los
alumnos como sujetos implicados en este proceso. Tanto el desarrollo social como el
individual, se implican de forma permanente, si uno termina anulando al otro, a la larga
se anula a si mismo.

La educación tradicional ha tenido una fuerte orientación pasivo - reproductiva,


dirigida básicamente a la reproducción lineal de lo expresado por el profesor, lo cual
responde, en buena parte, al carácter cientificista e instrumentalista que la ha inspirado.
Esta orientación se observa frecuentemente en los diferentes tipos de producción del
alumno, la que representa más un fragmento de lo expresado por el profesor que una
producción con ideas propias. La incapacidad para expresarse como sujeto de
pensamiento dentro de la sala de clase es uno de los factores que más obstaculizan la
comprensión y la creatividad de los alumnos y en esta misma medida limita el
desarrollo del alumno en el escenario de la escuela.

Las tendencias a la memorización y a la rutina en el aprendizaje son expresiones,


entre otras cosas, de la despersonalización del proceso de aprender. El alumno
mantiene su condición escolar asociada a determinaciones externas a él, lo cual, lejos
de ser resuelto por la escuela, se agudiza por el tipo de relaciones dominantes en ella.
En estas condiciones la escuela y sus diferentes actividades, no se configuran como un
motivo del alumno, quien mantiene una relación de externalidad con las actividades de
su vida escolar. El profesor, así como las diferentes asignaturas, resultan ajenos a los
intereses de los alumnos, para quienes la única opción ante esta situación es la
reproducción memorística de lo aprendido, unido a esto, el tipo de discurso social
dominante que se focaliza en la institución escolar, atribuye los problemas de
aprendizaje a los alumnos, colocándolos dentro de “etiquetas” que pasan a ser
constitutivas del proceso que describen, con los cuales se atribuye un sentido natural y
objetivo a un proceso que es, en gran medida, una construcción social.
Este proceso de clasificación que atraviesa toda la producción discursiva de la
escuela, así como los sistemas de relación generados en ella, desconoce la condición
del alumno como sujeto capaz de mejorar y luchar por sus objetivos dentro de la
escuela.

El buen funcionamiento de los procesos de comunicación en la sala de clases, es


una condición que favorece el desarrollo de la motivación en los escolares. La
comunicación dialógica en relación a los temas que son desarrollados por el profesor,
facilita la participación reflexiva de los alumnos, las cuales implican su emocionalidad

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SEMANA 5

en la actividad del aula; condición esencial para la aparición de los intereses hacia la
actividad escolar. El pensamiento sólo aparece como resultado de la personalización
de las actividades; la persona sólo piensa cuando siente como propio lo que hace. El
pensamiento humano es siempre un proceso motivado, no sólo por los contenidos
significativos que están en su base, sino por las emociones que se generan en su
propio curso.

Toda actividad o forma de comunicación humana genera múltiples emociones,


que son contradictorias en sus inicios, las cuales se van convirtiendo en sentimientos y
motivos bien definidos en el curso de las mismas. Esto también sucede en las
actividades escolares: el niño al entrar en la escuela puede experimentar miedo e
inseguridad, los que aparecerán como resultado de la incertidumbre ante lo nuevo, ante
aquello de lo cual no tienen control y que representa un desafío para él. A las
características de las nuevas tareas que el escolar deberá enfrentar, se suman las
configuraciones que éste ya trae a la escuela como resultado de los otros espacios de
la vida social. Emociones asociadas con el miedo y la inseguridad son totalmente
normales en el enfrentamiento con lo nuevo, con situaciones que el individuo siente
como decisivas en la constitución de su propia autoestima, pero su fijación o su
integración en configuraciones que las perpetúan, pueden convertirse en un proceso
patológico.

En nuestro marco conceptual los estados emocionales del sujeto son muy
variables, y dependen tanto de la situación, como de su estado en el momento de
entrar en contacto con la nueva experiencia. El sujeto no es una unidad monolítica y
mecánica de acción, que siempre es seguro, decidido, responsable, etc, como era
representado en las teorías de la personalidad organizadas sobre los rasgos, sino que
representa un sistema complejo, afectado de forma simultánea por innumerables
procesos donde lo personal y lo social se integran de forma permanente, generando
sentidos subjetivos diferentes que definen el valor de esta experiencia para el sujeto
que la vive. De esta diversidad dependerá la integración del sentido subjetivo de cada
una de sus nuevas experiencias.

En nuestra opinión, el contacto con el profesor debe representar para el niño un


momento cálido, agradable, que le facilite su expresión y le ayude a organizar sus
expectativas en relación con la escuela. Las vivencias iniciales de miedo e inseguridad,
explicables por la nueva situación que el escolar enfrenta, se eliminan con cierta
facilidad ante las emociones generadas por la aceptación, el interés y el bienestar que
los alumnos son capaces de sentir dentro de los nuevos sistemas de relaciones en que
se integran.

Pensamos que el profesor se debe presentar a sus nuevos alumnos, y hacer una
presentación de la disciplina que comenzará a impartir, aprovechando esa ocasión
para establecer un contacto emocional con ellos y generar un clima adecuado en la
sala de clases.

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SEMANA 5

En ese momento de presentación, el profesor puede facilitar diálogos que


contribuyan a la participación de los alumnos y la expresión de su curiosidad sobre lo
expuesto, y sobre el curso de forma general, lo cual es un momento esencial para el
desarrollo de los intereses.

El objetivo de la presentación de la disciplina es explicar de forma coloquial y


amena su contenido, y vincularlo con las representaciones que el alumno tiene en el
momento de comenzar el curso.

Además, la presentación de la disciplina en un espacio dialógico e informal, es un


momento esencial para el desarrollo de una emocionalidad sana en la sala de clase.

La emocionalidad es inherente a la existencia del sujeto y de los grupos


humanos, representa una condición para el desarrollo de los procesos de subjetivación
asociados al desempeño de cualquier actividad. Sin emocionalidad el individuo no se
constituye en sujeto de la actividad, con todas las implicaciones que eso tiene para su
desarrollo.
El contacto personal satisfactorio es una condición en el desarrollo de
emociones que estimulen el acercamiento entre las personas. La simpatía en relación
al profesor, es un elemento que facilita la comunicación profesor -alumno, la cual, con
frecuencia, se convierte en un antecedente de la curiosidad hacia los contenidos
presentados por el profesor en la sala de clase. Son estas emociones diferenciadas de
simpatía, curiosidad, aceptación, y otras, las que en su interrelación definen el proceso
de empatía, que representa el sentido subjetivo que esa comunicación tiene para el
escolar.

La empatía es un concepto que indica la cualidad emocional que caracteriza la


comunicación humana, y se convierte en un elemento definitorio para el logro de
cualquier objetivo mediatizado por el proceso de comunicación, lo que caracteriza
directa o indirectamente a todas las actividades humanas. En la escuela la empatía con
el profesor contribuye decisivamente en la definición de los sentimientos del escolar en
el aula, favoreciendo la seguridad emocional y la autoestima.

La empatía también va a influir de forma decisiva en el desarrollo de los diálogos


en la sala de clase. El diálogo es un elemento integrador de la dinámica participativa
que estimula la participación personalizada de los alumnos, condición esencial para la
implicación reflexiva en el tema a discusión.

El diálogo ha sido hasta el presente poco usado como recurso pedagógico, pues
la educación ha estado dominada por una ideología de “estímulo-respuesta”, la cual
coloca al alumno como agente de respuesta y no como sujeto de la construcción del
conocimiento.

La construcción del conocimiento no es una actividad individual y espontánea del


alumno, que aparece como resultado de una madurez individual, sino el producto de

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una actividad de relación que se mueve de forma permanente, dentro de lo que


Vygotsky denominó “zona de desarrollo próximo”, categoría que él utilizó más en su
significación instrumental, que en sus dimensiones comunicativa y emocional, aunque
por definición, representó una forma de contacto con el escolar en desarrollo que, en si
misma, es una forma de comunicación. Sin embargo, Vygotsky no desarrolló de forma
explícita el valor de la comunicación en la definición del concepto de “zona de
desarrollo próximo”, lo cual consideramos esencial para la definición de estas zonas
como espacios del desarrollo humano.

El desarrollo del diálogo en la sala de clases facilita la constitución de la


subjetividad grupal, la cual se refuerza en las diferentes actividades informales de los
alumnos. Este proceso de integración de la subjetividad grupal, se debe aprovechar
para la organización del aula en función de los objetivos educacionales, entre los
cuales están los objetivos de aprendizaje.

El aprendizaje no se puede reducir a procesos de fijación y reproducción de la


información, sino que es un proceso mucho más complejo que, según la opinión del
autor, debe comprometer la creatividad y la producción del escolar, atributos
definitorios de su carácter personalizado.

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Conclusión
Parece lógico llegar a establecer, construir y fortalecer liderazgos potentes en
organizaciones educacionales. El débil ejercicio del liderazgo educacional genera una
cadena de externalidades negativas a la gestión de un centro educacional, con las
consiguientes consecuencias que impactan en la calidad de la educación que reciben
los alumnos.

Por tanto, se requiere seguir avanzando en este sentido para profesionalizar la labor de
los docentes y de los directores en un liderazgo que promueve la responsabilidad
personal e institucional de los resultados educativos que obtienen los alumnos. Además
se deben considerar incentivos reales para motivar el trabajo docente.

Bibliografía

La orientación a la educación institucionalizada. La formación ética, García V.


RIALP, España 1994

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