República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria
Universidad Bicentenaria de Aragua
Escuela de Psicología
San Cristóbal – Edo. Táchira
La Planificación estratégica en las organizaciones
Informe interpretativo
Autor:
-
- C.I. V-
San Cristóbal, Febrero 2023
INTRODUCCIÓN
La planificación estratégica y ejecución de estrategias son las bases de
la administración ya sea de una organización con o sin fines de lucro, que
buscan resolver o dar respuesta a una serie de preguntas para facilitar el
trabajo del personal de la empresa -además de los directivos-, que radica no
solo en un proceso conceptual, sino que se necesita prestar atención a fijar
un rumbo que va desde establecer el curso estratégico, los objetivos de
desempeño y elegir una estrategia capaz de producir los resultados
deseados.
De esta manera, en la presente investigación se procederá a analizar la
planificación estratégica en las organizaciones: su conceptualización y fases
de desarrollo; así como el análisis de los beneficios de este proceso, el
desarrollo de la misión, visión y objetivos estratégicos, como componentes
de la planificación estratégica, como una tarea que corresponde a todo el
equipo de administración de una organización, para comprender su alcance,
relevancia y repercusiones en el sistema.
1.- La planificación estratégica en las organizaciones
Si se considera la planificación como proceso, están siempre
presentes determinados períodos de índole cíclica, que de acuerdo a las
características de una organización permiten el establecimiento de planes
de acción recurrentes para cada problema en el proceso de cambio
situacional, y facilitando las respuestas de atención a las dificultades y por
menores de la planificación y operación de las organizaciones.
1.1.- Concepto
En toda organización, se requiere una adecuada gestión, ya que
permite al gerente a mirar al futuro, anticipar cambios y sus repercusiones,
reduciendo la incertidumbre al cambio. Así, la planificación estratégica
posiciona a la organización según su entorno a partir de las potencialidades
internas y las metas, siendo un proceso permanente y continúo, que pone en
marcha la dirección de una organización para abordar con el mínimo de
riesgo el futuro. De esta manera, esta se fundamenta en un análisis de la
organización, desde lo interno, contemplando un análisis plasmado en
objetivos de largo plazo, viables y medibles, se materializa en estrategias con
sus indicadores y metas, y el seguimiento al proceso (García, Duran,
Cardeño, Prieto, García y Paz, 2017).
1.2.- Fases de la planificación estratégica
La gestión estratégica se fundamenta en tres etapas: la formulación,
ejecución y evaluación de acciones, que permiten que una organización logre
sus objetivos. Así, la formulación de estrategias como la primera de estas
etapas incluye la identificación de debilidades y fortalezas internas, la
determinación de amenazas y oportunidades externas, el establecimiento de
misiones y objetivos, además del desarrollo y análisis de estrategias
alternativas (García, Duran, Cardeño, Prieto, García y Paz, 2017).
El proceso de planificación estratégica es una herramienta que
permite obtener un diagnóstico preciso que permita, en función de ello, tomar
decisiones acordes con objetivos y políticas formuladas. Y cabe indicar,
representa una estrategia organizacional para producir y para actualizar
procesos conforme se necesite. Baste decir, la formulación de la estrategia
incluye la creación de una visión y misión, el establecimiento de objetivos a
largo plazo, la creación de estrategias alternativas y la elección de
estrategias específicas a seguir (García, Duran, Cardeño, Prieto, García y
Paz, 2017).
Por lo que los asuntos relacionados con la formulación de la estrategia
incluyen la toma de decisiones sobre los negocios a los que ingresara la
organización, los negocios que debe abandonar, la distribución de los
recursos, si se deben expandir o diversificar las operaciones, si es
conveniente entrar en los mercados internacionales, si es mejor fusionarse
con otra organización o formar una organización común, y la manera de
evitar una toma de control hostil, considerando los recursos limitados de la
organización.
Por su parte, la ejecución de la estrategia es la implantación de las
estrategias se conoce a menudo como la etapa de acción de la dirección
estratégica y significa movilizar a los empleados y gerentes para poner en
acción las estrategias formuladas anteriormente, siendo la etapa más difícil
ya que necesita disciplina, compromiso y sacrificio personal, así como de la
habilidad de los gerentes para motivar a los empleados, más un arte que una
ciencia, que radica en las habilidades interpersonales dado que esta etapa
afectará a todos los empleados y gerentes de una organización, necesitando
de su participación en los diferentes procesos orientados desde el plan
general de trabajo (García, Duran, Cardeño, Prieto, García y Paz, 2017).
Al final, la evaluación de la estrategia es la etapa final, siendo el
principal medio para obtener información, en donde los gerentes, que
necesitan saber cuándo ciertas estrategias no funcionan adecuadamente, y
se necesitan modificaciones futuras para su corrección, deben considerar los
factores internos y externos que cambian constantemente, y para ello se
requiere de esta etapa, así, se destaca que el éxito genera siempre
problemas nuevos y diferentes y las organizaciones complacientes
desaparecen (García, Duran, Cardeño, Prieto, García y Paz, 2017). En este
sentido, se debe generar procesos dentro del plan estratégico para promover
la competitividad en las empresas, la actualización de sistemas, adecuación
de las operaciones y optimización de los procesos.
2.- Beneficios, Misión, Visión y Objetivos estratégicos
Al establecer los beneficios de la planificación estratégica, resaltan la
ayuda a las organizaciones a plantear mejores estrategias por medio del uso
del abordaje sistemático, lógico y racional a la elección de la estrategia; así
como que el proceso, más que la decisión o el documento, es la contribución
más grande de la dirección estratégica dado que permite a las
organizaciones disponer de un soporte que les permite asumir los procesos
de cambio de manera eficiente, así como también que se encuentren
dispuestas para gestionar transformaciones, obtener beneficios y
permanecer en el mercado (García, Duran, Cardeño, Prieto, García y Paz,
2017).
2.1.- Beneficios
Un objetivo principal de proceso permite lograr la compresión y el
compromiso de todos los gerentes y empleados, y esto es quizás el beneficio
más importante de la planificación estratégica ya que así, los empleados
entienden lo que la organización hace y sus motivos, y se integran en la
organización, la apoyan y se crean vínculos entre su propia compensación y
el rendimiento de la organización, derivando en que los mismos se vuelven
sorprendentemente creativos e innovadores cuando entienden y apoyan la
misión, los objetivos y las estrategias de la organización. Por lo que, un gran
beneficio de la planificación estratégica es la oportunidad de que el proceso
otorgue poder a los individuos, además de estimular la eficiencia, animar y
recompensar la participación de decisiones (Thompson y Peteraf, 2012).
2.2.- Misión
Constituye una frase donde se establecen las opiniones de la alta
administración sobre el ser de la compañía, es decir, sobre la mezcla de
producto/mercado/cliente/tecnología o para simplificar, transmite con claridad
“quiénes somos, qué hacemos y por qué estamos aquí”. Las misiones bien
concebidas son distintivas y específicas, evitando afirmaciones genéricas o
aquellas solo centradas en la relación producto/ mercado/ cliente/ tecnología,
(Thompson y Peteraf, 2012), por lo que además deben de servir como
herramienta de la administración para dar a la organización un sentido del
ser.
Lo ideal es que la declaración de misión de una compañía sea lo
bastante descriptiva para identificar los productos o servicios de la compañía,
especificar las necesidades del comprador, identificar los clientes o
mercados a atender, precisar su enfoque para agradar a los clientes y
otorgar identidad a la organización, y cabe decir, la respuesta de la directiva
a “¿qué se hace para generar ganancias y para quién?” es lo que revela la
sustancia real de una empresa y su propósito de negocio (Thompson y
Peteraf, 2012).
2.3.- Visión
En este caso, la visión es la que menciona el futuro curso estratégico
de la empresa, y por ende, encamina a una organización en un rumbo
particular, y comunica las aspiraciones en los que canalizar la energía del
personal en una dirección común (Thompson y Peteraf, 2012). Así, esta debe
aclarar los puntos de vista de los propios ejecutivos sobre la dirección de
largo plazo de la empresa; reducir el riesgo de tomar decisiones caprichosas
y sin sentido; ganar el apoyo de los miembros de la organización ante los
cambios internos con que la visión se hará realidad; convertirse en faro para
los administradores de menor nivel al establecer objetivos departamentales y
diseñar estrategias sincronizadas; y ayudar a la organización a prepararse
para el futuro (Thompson y Peteraf, 2012).
2.4.- Objetivos estratégicos
Finalmente debe indicarse que, el propósito gerencial de establecer
objetivos es convertir la visión y misión en objetos de desempeño
específicos. Los objetivos bien establecidos son específicos, medibles y
contienen una fecha límite para su logro, siendo valiosos para la
administración dado que centran los esfuerzos y alinean las acciones de la
organización, sirven como patrones de medida para rastrear el desempeño y
los avances, y motivan e inspiran a los empleados a esforzarse más. Lo ideal
es que los administradores formulen objetivos desafiantes pero factibles, que
procuren que la organización se estire para alcanzar todo su potencial ya sea
de desempeño financiero o de desempeño estratégico (Thompson y Peteraf,
2012), siendo cada una de estas tipologías de objetivos, correlativa,
vinculante y dependiente para el logro de la misión y visión de una
organización a partir de sus objetivos.
CONCLUSIÓN
A partir de la información anterior, debe entenderse a la planificación
estratégica como un componente importante del proceso para alcanzar el
desarrollo de las organizaciones, ya que gracias a esta, se conjuga el papel
del gerente, como un determinante de gestión, con la capacidad para la
búsqueda del equilibrio indispensable entre la organización y su entorno, y
los empleados en la búsqueda de la resolución de problemas o
modificaciones de las condiciones internas y externas de la organización.
La planificación estratégica, y sus fases, así, se orientan hacia la
optimización de los recursos que se colocan bajo la responsabilidad tanto en
el ámbito tecnológico, de producción, administrativo, humano y social, de la
organización y sus componentes, considerando la capacidad y los recursos
finitos con los que cuenta una organización, pese a su tamaño, para
coordinar la optimización de los recursos en base a objetivos y a la función
de los criterios estratégicos adecuados orientados al desarrollo integral de la
organización y a la Misión, Visión y Objetivos estratégicos establecidos.
Lo que a su vez, nos hace prever y entender la relevancia de este
proceso (la planificación estratégica), como soporte que permite asumir los
procesos de cambio de manera eficiente y lógica, así como garante de la
calidad de servicio, de los beneficios para la organización, y del disfrute y
participación integral de los miembros de la misma en sus procesos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
García, J.; Duran, S.; Cardeño, E.; Prieto, R.; García, E. y Paz, A. (2017).
PROCESO DE PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA: ETAPAS
EJECUTADAS EN PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS PARA
OPTIMIZAR LA COMPETITIVIDAD. Revista espacios. Vol. 38 (Nº 52)
Año 2017. Disponible: [Link]
[Link]
Thompson, T. y Peteraf, G. (2012). ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA.
18va Edición. McGrawHill: México DF.