INVESTIGACION DE CAMPO
Métodos para mejorar la productividad en la industria 4.0
Hoy en día la competencia es un factor muy importante en el mundo empresarial.
Aspectos como la globalización y las nuevas tecnologías hacen que aparezcan
empresas que realizan productos similares y cuyo objetivo es quedarse con la
mayor cuota de mercado posible. Esta fuerte competencia es la que hizo, y sigue
haciendo necesario, que las empresas mejoren su productividad día a día para no
perder cuota de mercado y terminar desapareciendo.
El objetivo de mejora puede quedar reflejado en dos puntos: desarrollar métodos
de trabajo más eficientes que los actuales y mejorar la productividad.
Dentro de esta tendencia de mejora y eficiencia el estudio del trabajo cobra un
papel fundamente en la productividad de cualquier empresa de productos o
servicios.
El estudio del trabajo es una evaluación sistemática de los métodos utilizados para
la realización de actividades con el objetivo de optimizar la utilización eficaz de los
recursos y de establecer estándares de rendimiento respecto a las actividades que
se realizan, permitiendo así una adecuada planificación, programación y
evaluación de la productividad.
Por consiguiente, se deduce que el estudio del trabajo es un método sistemático
para el incremento de la productividad, es decir, es una herramienta
fundamental para el cumplimiento de los objetivos del Ingeniero Industrial.
El estudio del trabajo como método sistemático comprende varias técnicas que se
encargan del cumplimiento de objetivos específicos en pro del general que es una
optimización de la productividad. Las técnicas más sobresalientes son
la ingeniería de métodos (estudio de métodos) y el estudio de tiempos.
Ingeniería de métodos: se define como el registro y examen crítico de los
diferentes modos de ejecución de las actividades, con el fin de encontrar
mejoras que permitan diseñar una forma de realizar esa actividad de forma
sencilla, rápida y segura, afectando positivamente a la calidad obtenida.
Estudio de tiempos: se define como la aplicación de técnicas para
determinar el tiempo que invierte un trabajador cualificado en llevar a cabo
una tarea según un método de trabajo preestablecido.
Para una realización completa del estudio del trabajo hace falta realizar sus ocho
etapas en la secuencia y forma descritas a continuación:
SELECCIONAR el trabajo o proceso que se ha de estudiar.
REGISTRAR o recolectar todos los datos relevantes acerca de la
tarea o proceso, utilizando las técnicas más apropiadas y
disponiendo los datos en la forma más cómoda para analizarlos.
EXAMINAR rigurosamente los hechos registrados con espíritu
crítico, preguntándose es justificado lo que se hace en función del
propósito de la actividad (el lugar donde se lleva a cabo, el orden en
que se ejecuta, quién la ejecuta, los medios empleados para tales
fines…).
ESTABLECER el método más económico, teniendo en
consideración todas las circunstancias y utilizando las diferentes
técnicas de gestión, así como los aportes de los dirigentes,
trabajadores y asesores cuyos enfoques deben analizarse y
discutirse.
EVALUAR los resultados obtenidos con el nuevo método en
comparación con la cantidad de trabajo necesario y establecer un
tiempo tipo.
DEFINIR el nuevo método, y el tiempo correspondiente, y presentar
dicho método, ya sea verbalmente o por escrito, a todas las
personas implicadas, utilizando preferiblemente demostraciones.
IMPLANTAR el nuevo método, comunicando las decisiones y
formando a las personas implicadas como práctica general aceptada
con el tiempo normalizado.
CONTROLAR la aplicación de la nueva norma siguiendo los
resultados obtenidos y comparándolos con los objetivos.
En la actualidad la incursión de las nuevas tecnologías en los entornos de la
producción y la llegada de la 4º revolución industrial, hace que sea necesario
buscar soluciones que permitan recuperar la información de los procesos
mediante herramientas digitales, de forma más eficiente y sistemática que con los
métodos tradicionales como por ejemplo el cronometraje de las tareas por operario