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Estudio SOMET

El Estudio SOMET, dirigido por Sebastián Fernández de Córdoba, se especializa en arquitectura y construcción, destacando por su enfoque en la ejecución de obras que permite un control detallado de los proyectos. Su obra emblemática, la Casa Gutiérrez, es un ejemplo de diseño modular y adaptativo que se integra armónicamente al terreno, utilizando materiales como metal, hormigón, madera y vidrio para crear espacios diáfanos y funcionales. A través de conceptos clave como regularidad, coherencia y adaptación contextual, SOMET busca generar experiencias estéticas profundas y duraderas en sus proyectos.
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Estudio SOMET

El Estudio SOMET, dirigido por Sebastián Fernández de Córdoba, se especializa en arquitectura y construcción, destacando por su enfoque en la ejecución de obras que permite un control detallado de los proyectos. Su obra emblemática, la Casa Gutiérrez, es un ejemplo de diseño modular y adaptativo que se integra armónicamente al terreno, utilizando materiales como metal, hormigón, madera y vidrio para crear espacios diáfanos y funcionales. A través de conceptos clave como regularidad, coherencia y adaptación contextual, SOMET busca generar experiencias estéticas profundas y duraderas en sus proyectos.
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Hoy les hablaré sobre el Estudio SOMET, fundado y dirigido por Sebastián Fernández

de Córdoba. Este estudio cuenta con un equipo de aproximadamente 25 personas y


se divide en dos áreas principales: arquitectura y construcción. La particularidad del
estudio es que no solo se dedica a diseñar, sino que también está profundamente
involucrado en la ejecución de las obras, lo que les permite tener un control más
cercano y detallado de cada uno de los proyectos. Esta visión les ha permitido
desarrollar una arquitectura que se basa en la resolución de problemas constructivos,
pero también en la búsqueda de una expresión estética coherente.
El enfoque de SOMET se basa en siete conceptos clave que guían todos sus
proyectos. Estos son:
1. Regularidad y Coherencia: El estudio utiliza la regularidad como una
herramienta para lograr composiciones ordenadas y estéticamente
agradables. La coherencia, por su parte, se refiere a que todos los elementos
del proyecto deben trabajar juntos de forma lógica y armoniosa.
2. Orden y Estructura: Para SOMET, la estructura no es solo un sistema
constructivo, sino que también se refiere al orden interno del proyecto. La
relación entre la forma, el espacio y la lógica estructural es esencial para darle
consistencia y sentido al diseño.
3. Consistencia y Tensión: Aunque buscan que sus obras sean visualmente
consistentes, también incorporan elementos de tensión para enriquecer la
experiencia estética. Esto se logra mediante la manipulación de los materiales
y la disposición de los elementos arquitectónicos.
4. Abstracción: SOMET apuesta por una arquitectura que no se queda solo en la
forma visible, sino que busca transmitir una experiencia más profunda. El
concepto de abstracción está relacionado con lo sublime, que según Kant, es
una experiencia estética que va más allá de la simple belleza, generando una
sensación de admiración e impacto emocional duradero.
5. Carácter Estético: La estética para el estudio no se refiere solo a lo visual, sino
también a cómo la arquitectura se materializa y se siente. El carácter estético
está ligado al uso preciso de los materiales, sus texturas y su capacidad para
generar sensaciones.
6. Carácter Contextual: SOMET entiende que cada proyecto debe adaptarse al
contexto específico en el que se encuentra. Esto incluye la elección de
materiales, la orientación de la construcción y su integración con el entorno
físico, cultural y climático.
7. Forma y Contenido: Finalmente, la forma arquitectónica para SOMET no
necesita ser simbólica o decorativa. La forma debe ser una expresión directa
de la estructura y el orden interno del proyecto. La coherencia entre forma y
contenido es clave para lograr una unidad visual y conceptual.
Una de las obras más representativas de SOMET es la Casa Gutiérrez, un proyecto
ubicado en las afueras de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La obra fue
comenzada en 2021 y se finalizó en 2023. La vivienda tiene una superficie construida
de 900 metros cuadrados y está ubicada en un terreno con una pendiente natural que
permitió organizar el proyecto en tres niveles. La casa se divide en dos volúmenes
que se superponen, adaptándose de manera armoniosa a la topografía del terreno.
El diseño del proyecto se resuelve mediante una grilla modular de 75x75 cm, que
organiza tanto la distribución interior como la estructura de la obra. Esta grilla no solo
define el tamaño de los volúmenes, sino que también regula la posición de las
ventanas y la disposición de las barandas. Esto le da una apariencia uniforme a toda
la construcción, creando una relación fluida entre el interior y el exterior.
Uno de los elementos más interesantes de esta obra es la utilización de materiales
como el metal, el hormigón, la madera y el vidrio, que no solo aportan coherencia
estética, sino que también responden a las necesidades constructivas del proyecto.
Además, la fachada cuenta con parasoles metálicos en las caras este y oeste, que
cumplen tres funciones importantes: reducir la incidencia del sol, generar mayor
privacidad y servir como tensores que corrigen la deformación de la estructura. En las
fachadas norte y sur, se incluyen balcones corridos que ayudan a controlar la luz solar
y permiten un fácil mantenimiento de la carpintería.
En cuanto a la estructura, el proyecto destaca por una planta libre y un sistema de
columnas y vigas que permiten grandes espacios abiertos sin columnas intermedias.
Esta disposición no solo ofrece mayor libertad en el diseño, sino que también genera
un ritmo visual que recorre toda la obra.
Lo más significativo de la Casa Gutiérrez, y de muchas de las obras de SOMET, es la
representación del sistema constructivo como parte de la estética. No se busca
esconder la estructura, sino que se hace visible, mostrando cómo se construye la obra
de manera transparente y honesta.
Finalmente, el estudio destaca la importancia de la belleza, la estética y lo sublime en
sus proyectos. No se trata solo de crear algo bonito, sino de generar una experiencia
profunda que conmueva y perdure en el tiempo. La belleza para SOMET está en la
coherencia, en la relación de los elementos arquitectónicos y en la capacidad de la
obra para generar una reacción emocional en quien la observa.
Muy buenas tardes a todos.
Hoy quiero compartir con ustedes el trabajo del arquitecto Sebastián Fernández
de Córdova, fundador del estudio SOMET, a través de una de sus obras más
emblemáticas: la Casa Gutiérrez. Pero antes de hablar de la obra en sí, me
gustaría introducir brevemente los conceptos que estructuran su pensamiento
arquitectónico.

1. Introducción del Proyecto


La primera obra que me gustaría presentar es la Casa Gutiérrez, un proyecto
desarrollado por nuestro estudio en las afueras de la ciudad de Santa Cruz de la
Sierra, dentro de una urbanización cerrada. El proyecto se inició en el año 2021 y fue
concluido en 2023. Se trata de una vivienda de 900 m² construidos.
2. Implantación y Composición Volumétrica
El terreno en el que se emplaza la vivienda presenta una depresión natural que
desciende desde su parte superior hacia la calle. Esta condición topográfica permitió
concebir el proyecto a partir de la superposición de dos volúmenes principales, los
cuales se adaptan armónicamente a la pendiente del terreno.
El volumen de planta baja alberga el área social, mientras que el volumen de planta
alta contiene la zona privada, conformada por los dormitorios. Adicionalmente, el
desnivel del terreno facilitó la incorporación de un tercer nivel en semisótano, donde
se ubican las áreas de servicio y apoyo.
3. Organización Modular y Estructural
El proyecto responde a una planificación modular basada en una grilla de 75 x 75 cm.
Esta modulación ordenadora permitió definir con precisión múltiples aspectos del
diseño:
• Distribución interna de los espacios
• Configuración de la crujía estructural
• Dimensiones de los volúmenes interiores
• Tamaños y ubicaciones de ventanas
• Posición de los montantes de barandas
• Relación entre los elementos interiores y exteriores
Gracias a esta grilla, se logró una apariencia uniforme y coherente en todo el conjunto.
4. Espacialidad y Planta Libre
El interior del proyecto se resuelve mediante una planta libre, generando espacios
diáfanos e interconectados. Las columnas estructurales se ubican en el perímetro del
edificio, lo cual libera completamente el espacio interior y otorga gran flexibilidad al
diseño arquitectónico.
La repetición de la crujía estructural de 3,75 m establece un ritmo que vincula interior
y exterior, reforzando la identidad formal del proyecto.
5. Tensiones Estructurales y Resolución Técnica
Una de las operaciones más relevantes en el proyecto se da en el sector de la
“chorrera”, donde se plantea un espacio abierto sin columnas intermedias, con una
luz de 11,20 m entre apoyos. Esta tensión estructural se resuelve mediante un sistema
en el que las columnas de planta baja se prolongan hasta la cubierta, conectándose
con dos grandes vigas invertidas de hormigón. Desde ellas, tensores metálicos
cuelgan la losa intermedia, dando soporte al volumen superior.
6. Lenguaje Formal y Materialidad
La imagen formal del proyecto se refuerza mediante el uso de perfiles metálicos en la
fachada, los cuales cumplen un doble propósito: recomponer visualmente la crujía
estructural y vincular interior con exterior.
Los materiales predominantes en esta obra son el metal, el hormigón, la madera y el
vidrio. Esta combinación refuerza la coherencia general del proyecto y otorga una
apariencia uniforme y sofisticada.
7. Carácter Estético y Sistema Constructivo
Uno de los elementos más significativos de la vivienda es la representación del
sistema constructivo como parte de la imagen final de la obra. Esta operación se logra
mediante la cuidadosa resolución de detalles constructivos y secciones estructurales,
así como a través de un proceso de estilización que transforma la percepción estética
del volumen.
La estructura se compone principalmente por una losa casetonada alivianada, cuya
expresión visual ha sido reinterpretada con el objetivo de comunicar el sistema
constructivo de forma conceptual y no literal.
8. Adaptación Contextual y Soluciones Climáticas
El proyecto responde específicamente a la orientación de sus fachadas e incorpora
materiales que dialogan con el entorno. En las fachadas este y oeste se colocaron
parasoles metálicos con un triple propósito:
• Reducir la incidencia solar directa al interior
• Aumentar la privacidad desde la calle
• Actuar como tensores para corregir posibles deformaciones estructurales
Por su parte, en las fachadas norte y sur se propusieron balcones corridos que
permiten controlar la entrada del sol, especialmente en invierno, y facilitan el
mantenimiento de la carpintería exterior.
Presentación del Estudio y la Obra: Casa Gutiérrez
Muy buenas tardes a todos.
Hoy tengo el gusto de presentarles el trabajo del arquitecto Sebastián Fernández de
Córdova, director del estudio SOMET, a través de una de sus obras más
representativas: la Casa Gutiérrez.
Este proyecto se desarrolló entre los años 2021 y 2023 en las afueras de Santa Cruz
de la Sierra, dentro de una urbanización cerrada. Se trata de una vivienda unifamiliar
de 900 metros cuadrados construidos, concebida con un enfoque arquitectónico
riguroso, sensible al contexto, y profundamente coherente con la topografía del
terreno.
Una de las principales características del lugar donde se emplaza la obra es una fuerte
pendiente natural que va desde la parte alta del terreno hasta la calle. Esta condición
se convirtió en el punto de partida para la composición del proyecto, que se resuelve
a través de dos volúmenes principales que se superponen y se adaptan
armónicamente al desnivel.
El volumen inferior, en planta baja, alberga el área social, mientras que el volumen
superior contiene el área privada con los dormitorios. Además, aprovechando el
desnivel natural, se genera un tercer nivel en semisótano donde se ubican las áreas
de servicio y apoyo.
La estructura del proyecto está organizada mediante una grilla modular de 75 por 75
centímetros, que actúa como sistema generador. Esta grilla permite ordenar todos los
aspectos del proyecto: desde la distribución de los espacios interiores, hasta las
dimensiones de los vanos, las crujías estructurales, los elementos de carpintería e
incluso los detalles constructivos en fachada. Gracias a esta modulación, se logra una
imagen uniforme, ordenada y coherente en todo el conjunto.
El interior se resuelve con espacios diáfanos, conectados entre sí, mediante una
planta libre que deja las columnas por fuera del plano habitable. Esta decisión permite
mayor flexibilidad espacial y una sensación de amplitud y fluidez.
Uno de los gestos más audaces del proyecto se encuentra en el sector de la
“chorrera”, donde se crea un espacio completamente libre de columnas intermedias,
con una luz estructural de más de 11 metros. Este desafío técnico se resuelve
mediante dos grandes vigas invertidas de hormigón que cuelgan el volumen superior
a través de tensores, generando una solución elegante y estructuralmente eficiente.
La expresión formal del proyecto también se complementa con elementos metálicos
en las fachadas, que no solo recomponen visualmente la grilla estructural, sino que
también ayudan a integrar el interior con el exterior.
En cuanto a la materialidad, el proyecto utiliza concreto visto, metal, madera y vidrio.
Estos materiales, seleccionados cuidadosamente, no solo responden a criterios
estéticos, sino también constructivos y contextuales. El carácter estético de la obra se
define por una decisión clara: hacer del sistema constructivo una parte visible y
representativa del lenguaje arquitectónico. A través de la estilización de elementos
como la losa casetonada, el sistema estructural se transforma en imagen, no de forma
literal, sino interpretada por el autor.
Por último, el proyecto responde de manera precisa a las condiciones climáticas del
entorno. Se colocaron parasoles metálicos en las fachadas este y oeste para reducir
la incidencia solar, garantizar privacidad y actuar como tensores estructurales. En las
fachadas norte y sur, los balcones corridos cumplen una doble función: controlan la
radiación solar en invierno y facilitan el mantenimiento de la carpintería exterior.
La Casa Gutiérrez es un claro ejemplo de cómo SOMET entiende la arquitectura:
como una disciplina que combina técnica, sensibilidad espacial y expresión formal,
sin perder de vista el contexto, el orden y la coherencia estructural. Es una obra que
demuestra cómo la arquitectura puede ser a la vez funcional, poética y rigurosamente
pensada.
Muchas gracias.
Este proyecto está ubicado en una urbanización cerrada rodeada de mucha
vegetación. La casa se construyó en la parte más alta del terreno para aprovechar
mejor las vistas y lograr una buena conexión con el entorno natural. Además, fue
diseñada de forma que desde la calle no se ve mucho, lo que ayuda a mantener la
privacidad y la armonía con el paisaje.
La casa tiene tres partes principales: dos volúmenes que se cruzan en forma de "L" y
un tercer volumen más pequeño, semi enterrado, que se usa como área de servicio.
Esta organización permite que las partes superiores se destaquen más. La estructura
está basada en una cuadrícula que se repite en todos los pisos, y en la parte alta se
usan tensores (especie de cables) que permiten crear espacios grandes y abiertos,
como el área de la churrasquera, sin necesidad de muchas paredes. Esto hace que
los espacios sean amplios, cómodos y bien conectados con la naturaleza.
La casa se divide en tres niveles: el subsuelo tiene las áreas de servicio; la planta
baja es para las zonas sociales como la sala y comedor; y la planta alta es la zona
privada, donde están los dormitorios. Esta distribución separa bien las funciones de
cada espacio, y permite que la casa se adapte fácilmente a diferentes usos con el
tiempo.
Para construirla, se usaron materiales de forma eficiente, evitando desperdicios y
reduciendo costos. Por ejemplo, los muros y muebles fueron diseñados con medidas
estándar para aprovechar mejor los materiales. También se pensó en el ahorro de
energía, usando mucho vidrio para que entre la luz natural y se necesite menos
iluminación artificial.
Por último, la casa se destaca por su calidad en la construcción y por tener un diseño
estructural innovador. Se usaron materiales como el hormigón, el acero y grandes
paneles de vidrio que no solo son estéticos, sino que también aíslan bien el ruido y el
calor. Además, cuenta con sistemas modernos que hacen que la casa sea segura,
duradera y sostenible en el tiempo.

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