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CAP. 003 - Tuerto, Maldito y Enamorado
La narradora se siente atraída por una biblioteca en un ambiente oscuro y sombrío, donde experimenta una extraña conexión con un espectro que le pide ayuda para recordar su pasado. Aterrorizada, la protagonista se enfrenta a la presencia inquietante que la retiene, pero finalmente escapa, dejando atrás la experiencia como un mal sueño. Al regresar a casa, lucha con sus pensamientos y la realidad de su vida cotidiana, sintiendo el peso de la angustia que le dejó el encuentro.
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CAP. 003 - Tuerto, Maldito y Enamorado
La narradora se siente atraída por una biblioteca en un ambiente oscuro y sombrío, donde experimenta una extraña conexión con un espectro que le pide ayuda para recordar su pasado. Aterrorizada, la protagonista se enfrenta a la presencia inquietante que la retiene, pero finalmente escapa, dejando atrás la experiencia como un mal sueño. Al regresar a casa, lucha con sus pensamientos y la realidad de su vida cotidiana, sintiendo el peso de la angustia que le dejó el encuentro.
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No sé si fue mi curtosidad, como yo pensaba, 0 acaso el
imayusculo poder del pasado que [Link] cada baldosa de
mi bartio, lo que dirigio mis pasos a la biblioteca del San
Isidro aquella tarde de oscuridad casi noctuma. Serian las
cinco, pero el cielo se mastraba como si fuesen las diez de
la noche,
“Mal presagio que no quise ver
‘No me llevé el paraguas y la capucha del anorak no
mpiais que legase caladaa la entraci del instituto, Maite,
ln conserje de por la tae, me abr la verja que da acceso
al claustro y que, aquella tarde, presentaba el aspecto del
‘escenario propicio para una pelicula de miedo,
Gris, todo era gris: desde las pied y as 4guilas que
‘oronabian los arcos has.a mis pensamientos, pasando por
cielo plomizo, culpable confeso del color que nes invadtia
alos vivos y alos objets.Subta la biblioteca dispuesta a desenmascarar al bro-
mista « descubrir el burdo truco con el que habian con-
seguido asustarme por la maitana. Unos pocos alumnos
tntentaban esti apoyand las cdo en ls mesa, la ma-
ya hacia esierzs para no dormirse ame los apuntes.
De nuevo los pailos de las estanterias vac, mudos.
Un silencio sobrecogecor envotvia el wlio pasill, el
de la ¥en el que el fri0 tha tomando consistencia hasta
‘convertirse en una presencia implacable, Me subfla crema-
Tera del anorak cast hasta los ojos yavanct despacio. como
Sino quistera despertar alos libros darmidos. Llegué al f-
+ nal, et bro de Lope lcie de nuevo en su lugar
De pronto note que se movialentamente, hacia fuer,
como si una mano invisible lo empusese desde dentro, des.
pacio,Elluoresceme del techo empez6 a zumbar con un
uido de insectos y parpaded aginico sin Negar a apagaree
de! toi. El ibrocay6 al suelo, asa tempo, otros cua
{t0 0 cinco vomenes ms rodaron a mis pes,
H miedo me parazo,
Cuando mire al otto lado, el hueco vacio hia ile-
nado con tuna presencia inquietante. Un rst haumang
sme miraba desde otro tiempo, era un joven eyes ania
nos se desdibujaban en el aire compac
ba. Su dinico ojo al descubierto, gris con i,t
sba con la fjeza de un guia asu pres. [Ht spat
tum parche negro que aftadiadesolacin tls ya v=jpanost
figura
No pude escaparme de su presencia ite snd jets
‘et inmovila mi peser. Una fuerza dk
y me obligaba a mirar en dizeccin al
‘uaba amenaza, mas bien expres
No consentiré que huyas de
Su vor acabo de sobresaltarme. Me esiemect hast tl
unto que obide el fio y tebe solo de miedo. Note como
1s mans, tanshieidas como el humo, me sujtaban por
los hombres, mpidindome escapar. Su sombraespectal
raves ka estanverayse ace tanto que peeib un alien-
‘de inclenso en mi cara
—Soy yo quien te rtiene. —Sui vox somal dentro de
sicabeza, dudaba de que nadie mas pudiese excucharla—.
1 tiempo se dilata en demasta, Cada ano es una nueva
tortura ¥ esta puede ser mi postrera esperanza, Ya solo
aun volumen, una tnica ported, Sino me ayudas
‘1, yamadie mds regresar a este lugar en el que me encuen-
uu prisiviro y malt.
“Tenia a misma estatana que yo, parecia joven y, Por st
vestimenta, sacado de otra época que no ext la nuestra.
Comprene, aterorizada, que no se trataba de un truco nk