PROYECTO: Monstruario
DESTINATARIOS: todos los alumnos de la EP y del jirimm.
FUNDAMENTACIÓN
Este proyecto articula propuestas de lectura y escritura en torno a un personaje de los cuentos e intenta
incluir a los niños en el mundo de la cultura escrita con el propósito tanto de avanzar en el conocimiento
del lenguaje escrito y en la adquisición de la lectura y escritura convencional, como de profundizar saberes
acerca del personaje y del género. universal.
El proyecto planifica la lectura de cinco cuentos con este personaje prototípico, para luego crear una
galería de personajes entre todos. Ésta, estará conformada por las obras, pequeños carteles con algunas
características de esos monstruos, relatos de episodios y descripciones.
Lo trabajaremos desde el Taller de Biblioteca dedicándole un encuentro semanal durante dos meses.
PRODUCTO FINAL: creación de una galería de personajes de los cuentos leídos.
OBJETIVOS:
- Disfrutar del mundo creado en los cuentos e intercambiar impactos y reflexiones con otros lectores.
- Formarse como lectores de literatura poniendo en juego prácticas que favorecen la construcción de
sentidos cada vez más elaborados de los cuentos.
- Favorecer la capacidad creadora y la imaginación.
CONTENIDOS:
-Leer, escuchar leer y comentar las obras de la biblioteca.
-Seguir la lectura de quien lee en voz alta.
-Leer, escuchar leer y comentar mientras de reflexiona sobre los géneros, personajes, autores.
-Expresar los efectos que las obras producen en el lector.
-Expresarse espontáneamente en la propia variedad lingüística y adecuarla a diversos contextos
-Reconocer lo que las obras tienen en común.
-Escribir textos en torno de lo literario, teniendo en cuenta el propósito de la escritura, el destinatario, y la
revisión del mismo hasta su producción final.
-Leer, escribir y tomar la palabra en el contexto de las interacciones institucionales, presentando uno,
respetando al otro.
-Comunicar lo aprendido.
LECTURAS:
«Cabeza de monstruo» de María Laura Dedé.
«Diario de un monstruo» de Mónica López y Valeria Dávila.
«Si yo fuera monstruo» de Mónica López y Valeria Dávila.
«Hay un monstruo debajo de mi cama» de Liliana Cinetto.
«Pototo 3 veces monstruo» de César Bandin Ron y Cristian Turdera.
«Candelaria y los monstruos» de Griselda Gálmez.
«Donde viven los monstruos» de Maurice Sendak.
«Fuera de aquí horrible monstruo verde» de Ed. Emberly.
SITUACIONES DE ENSEÑANZA:
- Sesiones de lectura en voz alta.
- Lectura con ayuda del docente.
-Lectura por sí mismos de textos con imágenes
-Intercambio sobre lo leído.
-Momentos de exploración y elección de obras, intercambio con pares.
-Escritura de listas.
-Descripción de personajes.
-Escritura de epígrafes.
-Copia con sentido de títulos y autores.
-Creación de la galería de personajes.
PROPUESTA DE ACTIVIDADES GENERALES A DESARROLLAR A LO LARGO DEL PROYECTO:
Arrancamos presentando a los nuevos personajes que nos van a acompañar por algunas clases: los
monstruos. Los chicos y chicas conocen muchos, ya sean de cuentos, de películas, de dibujitos animados o
de historias de tradición oral.
El primer libro que leeremos es «Cabeza de monstruo» de María Laura Dedé.
¿Alguna vez viste una cabeza de monstruo? En esta casa parece que hay una. La familia intenta ayudar,
pero… ¿podrá desaparecer tan fácil?
Después de comentar la lectura nos ponemos a hacer nuestras propias cabezas de monstruos usando
papeles cortados como aparecen en el cuento. Si los exponemos en el aula, poco a poco vamos a ir
teniendo nuestra decoración «mounstril«.
En la segunda clase leemos «Diario de un monstruo» de Mónica López y Valeria Dávila.
Diario de las intimidades nunca antes reveladas del monstruo más monstruo del Lago Negro.
Esta historia es bastante diferente a la que leímos la semana anterior. Nos brinda mucha información sobre
cómo es el monstruo, ya sea físicamente como su personalidad y datos de su vida cotidiana.
Aprovechando este recurso, hacemos entre todos, una lista de algunas características del monstruo que
nos presenta este cuento y la copian en sus cuadernos.
Volvemos a leer a Mónica López y a Valeria Dávila, pero esta vez con un monstruo distinto en el libro «Si yo
fuera monstruo».
¡Levante la mano el que quiera jugar a ser un monstruo! Pero no cualquier monstruo, ni uno de peluche que
asuste poco. Un monstruo de verdad, con dientes filosos y boca babosa, el más gruñón de todos, ermitaño y
capaz de comerse seis elefantes de un solo bocado.
Acá surgieron dudas y preguntas: ¿cómo son los monstruos? ¿son todos iguales? Repasamos algunas
similitudes y diferencias y acordamos que podía estar en la galería de monstruos.
En hojitas blancas cada uno se dibuja tal cual se vería si fuera un monstruo. ¡Más decoración monstruil!
Presentación del libro Dónde viven los monstruos de Maurice Sendak, lectura del texto escrito y de las imágenes.
Conversamos sobre lo leído, lo visto en las imágenes, qué le sucede a Max en las distintas partes del cuento y
comentamos entre todos.
Se puede releer y conversar sobre las dos páginas en las que Max manda a los monstruos a dormir: o ¿Por qué de
pronto envía a los monstruos “a la cama sin cenar”? ¿Qué le dijo la mamá a él cuando lo retó? (releer esta página).
También al finalizar, el rostro de Max aparece somnoliento y aparece una cena sobre la mesita de la habitación que
todavía está caliente, alguien la ha dejado y no ha advertido la ausencia de Max: o ¿Quién dejó la comida sobre la
mesita? o ¿Por qué esa persona no advirtió la ausencia de Max? o ¿Por qué la comida está aún caliente?
Como la lectura del libro es de largo aliento y demandará tiempo, al detenerse en las ilustraciones y luego la
conversación, la sesión quedará completada. Como siempre al finalizar las primeras sesiones se recomienda registrar
el título en el cuaderno y en la memoria lectora del aula.
Cuando el niño llega a donde viven los monstruos, ellos tratan de asustarlo con diferentes gestos amenazantes. Es
una oportunidad para revisitar o conocer nuevos atributos de los monstruos y conversar sobre el significado de
algunas palabras (crujir, rugir, garras…). Para ello, puede proponerse una actividad colectiva para desarrollarse en el
pizarrón. La tarea consiste en unir cada verbo con la parte correspondiente. Para poder realizarla, la maestra releerá
primero el fragmento del libro y luego, las opciones de una y otra columna. Por supuesto, releerá el fragmento del
libro todas las veces que sea necesario.
CRUJIERON SUS OJOS TERRIBLES
MOSTRARON SUS RUGIDOS TERRIBLES
RUGIERON SUS DIENTES TERRIBLES
MOVIERON SUS GARRAS TERRIBLES
Escritura colectiva de nuevos trucos para amansar a los monstruos. Una oportunidad de escribir frases cortas es
pensar palabras mágicas para monstruos que asustan de una manera particular. Así como los monstruos en la
historia que nos ocupa asustaban con sus movimientos de garras, ojos y bocas y el conjuro perfecto era ¡QUIETOS!,
la invitación es a escribir conjuros para monstruos que asustan, por ejemplo, haciendo ruidos ensordecedores. El
truco mágico puede consistir en decir ¡MUDOS! o ¡SILENCIO! O ¡SSSSHHHH!, en lugar de ¡QUIETOS!, agregando a la
palabra un rictus corporal definido por el sentido de la palabra. Para el ejemplo que estamos viendo podría ser
apoyando el dedo índice derecho en los labios y el brazo izquierdo en forma de jarra. ¿Cuáles podrían ser las
palabras y los gestos para estos monstruos? Por ejemplo: Para amansar monstruos que dan miedo con ruidos
espantosos, hay que decir ¡MUDOS!, mientras se lleva el dedo índice derecho a los labios y el brazo izquierdo se
apoya en la cintura en forma de jarra.
Como última lectura seleccionamos un libro un poco más extenso y con una estructura narrativa más
compleja: «Hay un monstruo debajo de mi cama» de Liliana Cinetto.
Parece ser que hay muchas clases de monstruos. Algunos son enormes; otros, no tanto. Algunos dan miedo,
mientras que otros son tímidos y andan en busca de cariño. En materia de monstruos, hay de todo, ¡hasta
los que se esconden debajo de la cama!
Después de leer abrimos un espacio para comentar el cuento y compartir opiniones y sensaciones. Por
supuesto, establecemos comparaciones entre los monstruos leídos anteriormente y el de este libro.
-Leeremos ¡Fuera de aquí, horrible monstruo verde!
-Presentación del libro y lectura en voz alta por parte del docente. Con el conocimiento de una historia de monstruos
en su haber, puede ser interesante mostrarle al grupo la tapa e indicarles que tras el cartel asoma parte de una cara.
-Después de leer el título en forma de apelación se invita al grupo a terminar de definir cuál será la expresión
completa de la cara del monstruo. Proponemos leer el libro, tratando de enfatizar los adjetivos que acompañan a los
atributos del rostro del monstruo. Al llegar a la mitad del relato se puede generar más expectativa cuando al quedar
la cara armada aparece ¡…un espantoso rostro verde!, pero anticipando que habrá cierta solución a la
materialización del monstruo. Luego destacar con la voz ¡NO ME ASUSTAS! y ¡FUERA DE AQUÍ, como fórmula para
ahuyentar a la criatura. Continuar leyendo y volver a este recurso de la voz al final del libro en ¡Y NO VUELVAS MÁS!,
mientras que Hasta que lo diga yo, puede ser leído creando un clima de complicidad con las chicas y chicos,
reafirmando el control sobre la aparición y desaparición del monstruo. En este momento, se puede reflexionar sobre
quién es ese “yo” que se referencia en el relato y, con esta pregunta, disparar la conversación sobre lo leído,
conversación que puede seguir en torno a que puede seguir conversando sobre la fórmula que utiliza ese niño o niña
y sobre qué busca espantar con ella: ¿al monstruo o a su miedo a los monstruos?
-Relectura para detenerse en las características del monstruo Para guiar la relectura con el propósito de identificar
las características del HORRIBLE MONSTRUO VERDE puede prepararse un afiche para realizar los registros escritos,
que por tratarse de primer grado, es oportuno producirlos a través del dictado al docente, aunque con la
colaboración de los niños y las niñas en aquellas palabras que, con mayor o menor ayuda de la maestra, pueden
escribir solos. Otra opción es que en el afiche se vaya armando el rostro del monstruo pegando, a medida que se
avanza en la lectura, las distintas partes del monstruo e indicar con flechas nombre y características de cada una. Si
se elige el cuadro, se sugiere que el nombre de cada parte vaya acompañado de su dibujo, para ayudar,
posteriormente, en su reconocimiento. Se propone que el docente relea y los chicos y las chicas detengan su lectura
cuando aparece nombrada la parte e indiquen los adjetivos recurriendo, nuevamente, a la lectura en voz alta del
docente.
Para reconstruir el relato leído y releído la clase anterior, el maestro puede alentar al grupo a apoyar la memoria en
la lectura del cuadro realizado en la clase anterior, al menos para la primera parte del libro. El docente les recordará
el recurso de armar y desarmar el rostro del monstruo que presenta el libro. Para ayudar al grupo a organizar el
relato de la segunda mitad del libro, se puede ofrecer a las chicas y chicos una plantilla como la siguiente, en la que
aparecen las siluetas de las diferentes partes del rostro y ellos deben completar primero oralmente y luego por
escrito, usando como ayuda el cuadro en el que están escritas convencionalmente las partes. El completamiento
puede concentrarse en el nombre de las partes del rostro. La lectura de la frase FUERA DE AQUÍ irán realizándola, en
cada imagen, de manera cada vez más autónoma, pues su ubicación les permitirá a los niños reconocerla sin apelar a
la lectura convencional, aunque este “hacer que leen” los ayudará a asociar algunas letras (por ejemplo, la primera)
con su sonido.
Proponer otras partes del horrible monstruo verde y palabras para describirlas.
Ahora que las chicas y chicos reflexionaron sobre el juego de nombrar las partes y agregarles palabras que las
describen de manera de generar estremecimiento y aprensión, es el momento de invitarlos a agregar más partes del
cuerpo y engordar el relato, sumando a la cadena las nuevas partes pensadas entre todas y todos. Se pueden pensar
primero las partes entre todos y registrar las acodadas en una imagen del monstruo (por ejemplo, cola, joroba,
patas, lunar…). Al agregar los adjetivos, el docente debe enfatizar que esas palabras tienen que causar en quien las
lee un poco de asombro o miedo (como: peludo, enorme, rugoso, azul…) Para generar los mejores resultados será
conveniente probar diferentes combinaciones y seleccionar entre todos cuáles generan los mejores efectos.
También es una buena oportunidad para sistematizar la correspondencia en género y número entre los nombres de
las partes y los adjetivos.
A medida que vamos avanzando en la lectura de los cuentos y descubriendo las características de los monstruos
podemos ir registrando en un cuadro comparativo cómo son estos personajes.
Llegó el momento de empezar a hacer nuestra galería de personajes. El primer paso va a ser crear las obras
de los personajes que conocimos. Cada uno va a seleccionar un monstruo y lo va a retratar. En este caso
decidimos simplemente dibujarlo y pintarlo con lápices de colores o marcadores.
Antes de comenzar siempre es bueno recordar entre todos a los monstruos y sus características, volver a
hojear los libros y tenerlos a mano para que puedan recurrir a ellos en caso de alguna duda.
Con las obras ya terminadas, empezamos con las producciones escritas.
En este proyecto cada uno escribirá las características de los monstruos según su nivel de
conceptualización de la escritura, palabras que describan al monstruo que habían elegido, en el caso de
jardin y niños de la unidad pedagógica; y en el caso de los alumnos de segundo ciclo realizarán
descripciones más extensas de los monstruos.
En una primera instancia acordaremos que va a escribir cada uno. En hojas blancas escriben como pueden
la o las palabras que eligieron.
En un segundo momento revisarán sus producciones consultando al compañero o compañera de banco
para corregir si faltaran letras o sobraran. Guardamos esos borradores para la próxima clase.
¡Llegamos a la última clase!
Retomamos los borradores y de a poco vamos revisando las producciones.
Otra opción es que los y las estudiantes trabajen en pequeños grupos poniéndose de acuerdo para hacer
escrituras colectivas.
Una vez que están listas ya podemos armar la Galería de Monstruos colocando las obras de cada personaje
con sus palabras descriptivas correspondientes.
Invitamos a las familias a la presentación de dicha galería.
RECURSOS: tiza, pizarrón, biblioteca o caja para guardar el material, libros de cuentos, agendas de lectura,
afiches.
TIEMPO: se llevará a cabo en dos meses aproximadamente, trabajando en el taller de biblioteca una vez
por semana.
EVALUACIÓN: Se tomará en cuenta para evaluar el proceso de aprendizaje de los alumnos a partir de los
propósitos planteados. Y se llevará a cabo por medio de la observación directa, permanente continua de
las tareas áulicas, la participación en clase, la resolución de los trabajos, el uso de la biblioteca,
manipulación, exploración de los materiales, búsqueda e identificación de la información requerida, la
responsabilidad frente a sus tareas.