CURRÍCULO EN EDUCACIÓN INFANTIL Y DIVERSIDAD: UN TEMA
PENDIENTE.
Cada persona tiene su sello especial y eso hace la riqueza humana. Al decir niños y niñas
diversos nos referimos a sus características físicas, psicológicas, sus historias de vida, las
oportunidades de aprendizaje que han tenido, las características de su familia, de la localidad
donde viven, de su cultura u otros factores que lo conforman como ser humano. Todo ello puede
requerir planteamiento de objetivos de aprendizaje, estrategias didácticas, recursos o formas de
evaluación especiales.
El siguiente texto nos dice su idea principal, conecptos y argumento central que forma parte de
una investigación en la que se evidencian estrategias y orientaciones para las familias, algunas
muy diversas y otras homogéneas.
1. Idea Principal...
Los centros educativos deben ser espacios que fomenten el respeto a la diversidad, pero
muchas veces refuerzan las diferencias y desigualdades a través de prácticas explícitas o
implícitas. Para lograr una educación inclusiva, es fundamental que toda la comunidad educativa
ncluyendo docentes, familias y otros agentes educativos se involucre de manera colectiva en la
atención a la diversidad y las necesidades educativas especiales.
El concepto de currículo está estrechamente relacionado con la concepción de la infancia y la
educación, y que las prácticas pedagógicas deben evolucionar hacia un enfoque más inclusivo y
democrático. Se critica el modelo tradicional, donde el docente es el único poseedor del
conocimiento y el estudiante un receptor pasivo, proponiendo en su lugar un modelo en el que los
niños y niñas son participantes activos en su aprendizaje, con inteligencia dinámica y capacidades
propias. Además, se destaca la importancia de que toda la comunidad educativa reflexione sobre
sus concepciones de enseñanza y aprendizaje para favorecer la diversidad y la integración.
Como tambien nos menciona que la necesidad de revisar y rediseñar las prácticas pedagógicas
en la educación infantil para garantizar un currículo inclusivo, flexible y respetuoso con la
diversidad y singularidad de cada niño y niña. Se enfatiza la importancia de considerar no solo
los aspectos estructurales del currículo (organización del tiempo, espacio, planificación y
evaluación), sino también las interacciones entre educadores, estudiantes y la comunidad
educativa, especialmente la familia. Se critica la enseñanza homogeneizadora y se aboga por una
educación que valore la individualidad, fomente el aprendizaje activo y promueva una evaluación
formativa y equitativa.
2. Conceptos clavez...
• Currículo: Es el conjunto de objetivos, contenidos, metodologías y criterios de
evaluación que guían el proceso educativo. Define qué, cómo y cuándo se enseña en un
sistema educativo, reflejando valores, conocimientos y competencias esenciales para el
aprendizaje de los estudiantes.
• Diversidad: Se refiere a la variedad y diferencias entre las personas en aspectos como
cultura, capacidades, intereses, identidad, género y estilos de aprendizaje. En educación,
implica reconocer y atender las particularidades de cada estudiante para promover la
equidad y la inclusión.
• Responsabilidad familiar: Es el compromiso de la familia en la crianza, formación y
bienestar de sus integrantes, especialmente de los niños y niñas. Incluye aspectos como la
educación, el cuidado emocional y físico, la socialización y el desarrollo de valores.
• El currículo en la educación infantil: Es el conjunto de experiencias, aprendizajes y
metodologías diseñadas para niños y niñas en sus primeros años de vida. Su objetivo es
estimular el desarrollo integral a través de un enfoque lúdico, flexible y adaptado a sus
necesidades, respetando su ritmo de aprendizaje y promoviendo la creatividad, autonomía
y socialización.
3. Argumento central...
3.1 Metodoligía
Se utilizaron métodos mixtos en el desarrollo de la investigación El criterio para seleccionar a
la población de estudio fue que tuviesen hijos en Jardines Infantiles públicos y cuyas edades
estuviesen comprendidas entre tres meses y tres años. Dicho cuestionario constó con un total de
20 aspectos que fueron evaluados, divididos en un total de 28 ítems. Los ítems variaron en
función de sus tipos de respuesta.
3.2 Resusltados, análisis e interpretación
Se presentan algunos resultados, ya que son parciales del total de la investigación. Lo
increible fue que todos fueron contestados por las madres de los niños. Esto refuerza la idea de
que la madre, sigue siendo ella quien posee el rol tradicional de velar por el pequeño:
En la tabla se observa cómo de los 88 casos
válidos para esta pregunta, un 86,6%
corresponde a las madres. Los padres son el
siguiente grupo con mayor número de
encuestas respondidas (8%), pero la
distancia entre ambos resulta abismal.
Los adultos familiares que contestaron el cuestionario, llama la atención que sean en la
mayoría sean las madres, en pleno siglo XXI cuando se sabe la importancia de la
coresponsabilidad de toda la familia en la educación de los niños y niñas.
Como señalan De Angulo y Losada (2013) el modelo androcéntrico en las culturas
industrializadas ha buscado reducir el cuidado de los hijos de una forma exclusiva a la madre,
imponiéndole no solamente grandes sacrificios profesionales y financieros, sino un tipo de
responsabilidad que debiera ser compartida con el padre u otros y/o adultos de la familia.
Nos menciona que las estrategias que se deben de trabajar dentro de un aula son, en
general, sencillas, como hablar con el menor claramente, fomentar que nombre las cosas, trabajar
sus piernas o brazos, dejarlo ir al baño solo o avisar cuando esté sucio, entre otros. Algunas de las
recomendaciones que más se repitieron según lo señalado por los familiares fueron:
• Tener tiempo para ellos y paciencia • Ponerles música.
para que aprendan a sacarse los • Enseñar cosas durante licencia de su
pañales. hija, como: contar, reconocer colores y
• Ayudarlos a ir al baño. rasgar papel.
• Leerles cuentos. • Darle leche en taza.
• Apoyar en el lenguaje. • Tener más paciencia.
• Llevarlo al médico ante un • Dejar la mamadera.
decaimiento. • Apoyar en su desarrollo motor.
En los jardines se deben de dar orientaciones diversas a las familias según las necesidades, lo
que se reconoce como un valor. Así el educador no sólo trabaja las diferencias en el aula, sino
que se preocupa de responder a las diferentes necesidades de aprendizajes de las familias y de sus
niños y niñas.
3.3 Implicancias pedagógicas
Ahora bien me gustaria resumir algunas propuestas de mejora para los niños menores de tres
años en el currículo con una perspectiva de la diversidad podrían ser:
• La comunidad educativa
Este es un elemento clave del currículo y el más importante. El trabajo debe ser conjunto
y no el esfuerzo o aspiración de una persona aislada. Por tal motivo, se hace necesario que
toda la comunidad educativa conozca y reflexione frente a los diferentes principios que
implican una educación inclusiva, todo lo cual debiera plasmarse en el proyecto
educativo, el que, según lo planteado por Hineni–MINEDUC (2006) debe de contemplar
lo siguiente:
o La inclusión y la atención a la diversidad forman parte de la visión y la misión de
la escuela.
o La atención a la diversidad y las necesidades educativas de todos los estudiantes
se considera de forma transversal en los diferentes documentos y reglamentos
escolares.
o El Proyecto Educativo Institucional es suficientemente flexible para atender los
requerimientos de los diferentes grupos y estudiantes.
Señalan Santelices y Pérez (2001), es de relevancia para el desarrollo de una educación
inclusiva que la sociedad, en general, y la comunidad educativa, en particular, tengan una
actitud de aceptación, respeto y valoración de las diferencias.
• En cuanto a la organización del tiempo
Este elemento del currículo determinará qué es lo que sucederá y cómo
se ha organizado la jornada en que los niños y niñas van al centro educativo,
y también lo que se planifica en un periodo mayor como es en el semestre o año escolar.
Según Borghi (2010) el trabajo educativo de la escuela consiste sobre todo en que
cada individuo se adapte a la dimensión social del tiempo: la hora de la comida,
de juego y de las actividades en comunes y todos deben tener en cuenta los
tiempos de los demás. Para tal efecto es recomendable:
o Ofrecer diferentes tipos de interacciones: en asamblea o colectivas, pequeños
grupos o individuales, de manera de que cada día puedan relacionarse con
diferentes personas y exista la posibilidad de interactuar con más cercanía tanto
entre niños y niñas como niños/as y docentes.
o Tener presente el momento del día en que los niños y niñas están más
concentrados frente a diversos tipos de experiencias.
o Crear, en conjunto con los niños y niñas, periodos que representen al grupo de
acuerdo con sus intereses, características, necesidades y fortalezas. Ejemplo sería
el período del chiste, el de la creatividad donde se inventen juegos, aparatos,
canciones, manualidades y así buscar momentos que hagan del día una jornada
especial.
• En cuanto a la planificación
Planificar la enseñanza para responder a la diversidad supone seleccionar y organizar las
situaciones educativas de manera que sea posible individualizar las experiencias de
aprendizaje comunes para lograr el mayor grado posible de participación y aprendizaje de
todos los alumnos.
o Respondiendo a ello se debieran realizar acciones tales como: Seleccionar
aprendizajes esperados diversos. Así, los objetivos de aprendizaje específicos
deben ser individuales en algunos casos, adecuándose a las reales necesidades,
características, intereses y fortalezas de los niños y niñas.
o Identificar y ofrecer trabajar en subgrupos, los cuales no son permanentes, ello es
según sus requerimientos de acuerdo al Ámbito, Núcleo o sector del aprendizaje
que se vaya a potenciar.
o Diversificar las estrategias y tipos de planificaciones. Por ejemplo a través de
Proyectos de Aula, Métodos de Proyecto, Cuento Eje, Juego de Roles, Juego de
Rincones, juego Centralizador, Centros de Interés u otros.
o Desarrollar un trabajo diversificado de acuerdo con macro y micro proyectos que
tengan sentido para los niños/as donde se dé énfasis a la resolución de problemas,
la comprobación de hipótesis, búsqueda de alternativas, desarrollo de estas y
reflexión ante lo que vayan descubriendo y aprendiendo. Así se evita que todos los
niños y niñas realicen las mismas actividades, de la misma forma y durante el
mismo tiempo.
o Ofrecer alternativas de experiencias de manera que puedan escoger de acuerdo con
sus intereses, motivaciones y habilidades.
o Revisar lo planificado en función de la diversidad y lo acontecido de manera de
constatar si fue facilitado.
o Permanentemente ofrecer alternativas donde los niños y niñas escojan entre
diferentes experiencias, materiales, lugares y donde realizarlas o con quien
reunirse para trabajar o jugar.
• En cuanto a Recursos
Los materiales didácticos deben ser también variados, considerando diversidad en ellos;
naturales, manufacturados ros que sean propios de la cultura local o del país. Zabalza
(2008), denominando a los materiales polivalentes, señalando que en la sala en que están
los niños y niñas debe brindar experiencias estimulantes, capaces de facilitar y sugerir
múltiples posibilidades de acción, presentando materiales de todo tipo.
• En cuanto a la evaluación de aprendizajes
Es así como algunas estrategias que se podrían llevar a cabo desde la evaluación con un
enfoque en la diversidad podrían ser:
o Diagnosticar a los grupos de niños/as o estudiantes, en torno a sus características,
necesidades, intereses y fortalezas.
o Utilizar variadas estrategias de enseñanza para responder a los diferentes estilos de
aprendizaje.
o Integrar a otros agentes educativos al proceso de evaluación, especialmente, a los
adultos familiares de los niños y niñas. Para ello es preciso realizar entrevistas y
reuniones donde se les consulte en torno a su percepción con respecto al avance de
sus hijos.
o Buscar instrumentos y estrategias que permitan acoger la diversidad de tipo
cualitativos como los registros o portafolios donde se recolecte información
relevante en torno a los niños y niñas, analizando su historia de vida y su trayecto
curricular.
o Utilizar esencialmente como referente el propio niño o niña, sin compararlo con
estándares o con el grupo.
o Evaluar a los niños y niñas en situaciones naturales, juegos o actividades de la
jornada, no en situaciones artificiales o especialmente diseñadas para ellos en que
se sientan forzados u observados.
o Analizar la información recogida, distinguiendo a los niños y niñas que necesitan
diferentes tipos de ayuda, tanto porque no han logrado algunos objetivos de
aprendizaje, así como los que ya han avanzado y debemos de complejizarles las
experiencias presentándoles nuevos y variados desafíos.
o Tomar decisiones basándose en los resultados de la evaluación.
o Evaluar sistemáticamente los diferentes elementos del currículo que intervienen en
el proceso de enseñanza y aprendizaje y no centrarse solo en el que aprende. Así
es necesario evaluar las estrategias didácticas, la organización del tiempo y el
espacio como otros elementos que se consideren importantes.
4. Aprendizaje de la lectura...
Para tener una educación que favorezca la diversidad en educación infantil es necesario
revisar el desarrollo curricular, partiendo desde su conceptualización.
Gracias que al tocar el tema de como evaluar ya sea de manera cuantitativa como cualitativa deja
ver el valor agregado a la diversidad y a la inclusividad, que tanto las familias como la
comunidad otorgan a la educación de sus hijos.
Revisar las prácticas pedagógicas, especialmente por parte de cada educador, se hace
relevante para que exista una transformación pedagógica, muchas veces necesaria en los centros
educativos, los que en diversas realidades en muchos países y localidades sigue siendo, en
palabras de Freire, “bancaria” y además homogeneizante, donde todos aprenden lo mismo, con
las mismas estrategias, actividades y materiales, y se les evalúa además con el mismo
instrumento y con indicadores que solo se limitan a cotejar la presencia o ausencia de conductas,
sin recoger la riqueza espontánea y significativa de cada niño y niña.
En transcurso de la materia hemos debatido que se hace urgente implementar prácticas
pedagógicas que diagnostiquen, recojan, acojan y valoren la diversidad, acogiendo a todos y
todas las niñas y niñas no sólo aquellos con deficiencias o etiquetados como “con necesidades
educativas especiales”. Visto de este modo, la diversidad no se percibe como un problema a
resolver, sino como una riqueza para apoyar el aprendizaje de todos y todas, partiendo de los
mismos educadores.
REFERENCIA
Manhey Moreno, M., (2014). CURRÍCULO EN EDUCACIÓN INFANTIL Y DIVERSIDAD:
UN TEMA PENDIENTE. Investigación y Postgrado, 29(2), 113-135.