HIJOS DE DIOS JUAN 1:11-12
Contexto histórico
Este versículo se encuentra en el prólogo del Evangelio de Juan, el cual
comienza con una declaración trascendental acerca de la identidad de
Jesús. Es importante tener en cuenta que este evangelio fue escrito
para una audiencia gentil, es decir, para personas que no eran judías. El
propósito de Juan era presentar a Jesús no solo como el Mesías
prometido en la tradición judía, sino como el Logos o Palabra de Dios,
quien había venido al mundo para ser la luz que iluminara a toda la
humanidad.
Significado del versículo
En este versículo, Juan presenta una descripción concisa y poderosa de
la reacción de su propio pueblo a la llegada de Jesús a este mundo. La
expresión "a lo suyo vino" se refiere al hecho de que Jesús vino al
mundo como el Mesías prometido por Dios en el Antiguo Testamento en
la tradición judía. Sin embargo, "los suyos" se refiere a aquellos del
pueblo judío que rechazaron a Jesús, es decir, aquellos que rechazaron
su mensaje y su misión.
¿Por qué los judíos rechazaron a Jesús? Como se mencionó
anteriormente, las expectativas del Mesías dentro del pueblo judío eran
distintas a lo que Jesús les presentó. La gente esperaba un rey político
que los liberaría del poder romano, mientras que Jesús venía a
liberarlos de su pecado.
Creer y llegar Dos palabras clave de la fe cristiana
a ser
Hijos de Dios Un privilegio que Dios concede a quienes le creen y
lo reciben.
BENEFECIOS DE SER HIJOS DE DIOS
El beneficio de ser hijos de Dios es más
trascendental de lo que nos podemos imaginar, y
queda
demostrado en:
1. de Juan 3:2, Amados ahora somos hijos de
Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de
ser; pero sabemos que cuando él se manifieste,
seremos semejantes a él, porque le veremos tal
como él es.
Esto es una gran bendición, saber que tenemos la
esperanza de vernos cara a cara con nuestro
creador.
- Salvación
- Identidad-soy hijo de Dios.
- Autoridad
- Propósito- No pertenezco a la familia del mundo.
- Gozo-Contemplo Su Gran Amor.
- Seguridad- No debo dudar de cómo me ve o de cómo me tratará.
- Adoración genuina- Él me amó y llamó sin merecerlo.