Carta #01-2025 Cronograma de Charlas-Seguridad
Carta #01-2025 Cronograma de Charlas-Seguridad
Ejecución de Obras
Servicios en General
Peritajes y Valuaciones
Fondo Mi Vivivenda
Saneamiento Físico y Legal
Asesoria Técnica y Legal
CARTA Nº 01–2025–AJGD/FEVER
Señor:
Ing. Dell Fernando Vera Guerrero
RESIDENTE DE OBRA
FEVER INGENIEROS S.R.L
Presente.-
De mi especial consideración:
Atentamente,
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CRONOGRAMA
DE CHARLAS
(MES DE ENERO - 2025)
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ENERO
CRONOGRAMA DE CHARLAS 2025
1º SEMANA 2º SEMANA 3º SEMANA 4º SEMANA
M Mi J V S L M Mi J V S L M Mi J V S L M Mi J V
Nº TEMA CATEGORIA RESPONSABLE
7 8 9 10 11 13 14 15 16 17 18 20 21 22 23 24 25 27 28 29 30 31
1 La seguridad paga [Link]
Por qué tenemos un programa de
2 [Link]
seguridad
3 Los accidentes no son casuales [Link]
Los “casi-accidentes” son
4 GENERALIDADES [Link]
advertencias
Nadie trata de echarle la culpa a
5 [Link]
nadie
6 Inspecciones [Link]
7 Los avisos tienen un significado [Link]
8 La seguridad es cosa personal [Link]
9 Conservemos lo que tenemos [Link]
10 Trabajar en equipo evita accidentes [Link]
11 Piense primero y evite accidentes [Link]
12 Conozca su oficio CONDUCTA [Link]
13 Los buenos hábitos ayudan GENERAL [Link]
14 Las bromas pesadas son peligrosas [Link]
Qué hacer en caso de accidente
15 [Link]
grave
16 La ropa de trabajo [Link]
17 Baños y roperos [Link]
18 Qué tanto orden y limpieza ORDEN Y [Link]
Orden y limpieza en su lugar de LIMPIEZA
19 [Link]
trabajo
20 Pasillos y corredores [Link]
21 Vigile sus pasos [Link]
CAIDAS
22 No hay nada chistoso en las caídas [Link]
INDICE
Prefacio
Advertencia
GENERALIDADES
CONDUCTA GENERAL
CAIDAS
PREFACI O
- El manejo de carga
- Caídas de las personas
- Maquinaria
- Herramientas manuales
- Electricidad
- Incendios
- Vehículos
Estas son las causas más importantes de accidentes y lesiones de trabajo, según
la experiencia y para cumplir nuestro deseo de aumentar la defensa contra las que
constituye la mayor amenaza de lesión y daño que existe hoy en el trabajo.
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ADVERTE N CI A
Pero en seguridad, como en todo, hay varias clases de reuniones: algunas son
buenas; algunas son malas; algunas peores que si no hubiera habido reunión.
No canse a sus oyentes con largos discursos con los cuales al finalizar han quedado
peor enterados que antes.
Las reuniones así son un fracaso, porque nadie participa, excepto usted, obteniendo
como resultado que nadie contribuye al planeamiento de problemas o con sugerencias
que ayuden a resolver los problemas existentes.
Son un fracaso porque usted no está preparado para enseñar ni la gente para
aprender. Para esto también existe una técnica simple. Realizar una charla en la que
todos participen requiere cierta habilidad:
Sin embargo, usted hará el tonto si habla mucho de seguridad y no hace al mismo
tiempo algo práctico para corregir las condiciones y los actos inseguros. Hay que hacer
algo más que predicar: practicar personalmente la seguridad, demostrar con actos que
se cree en lo que se dice.
3. Reúna de antemano todos los materiales que intenta usar en la reunión (carteles,
literatura de reparto, tarjetas, etc.) Cuando sea posible utilice el equipo existente para
ilustrar sus puntos de vista. Por ejemplo, mangos rotos de martillos, herramientas
deterioradas para demostrar cómo pueden causar accidentes, extintores de incendio,
elementos de protección personal para demostrar su uso apropiado.
4. Dicte la charla en sus propias palabras, con sus propios ejemplos. Para
cada charla lleve sus apuntes o tenga a mano este folleto para consultas o referencias
fáciles, pero no lo use sino exclusivamente para recordar o esquematizar lo que usted
debe decir en su propio lenguaje.
5. Haga que la gente participe. El propósito de estas charlas es hacer que los
trabajadores piensen sobre los problemas de seguridad. Una de las mejores maneras
de obtener esto es convertir la charla en una discusión. Haga que nombren y señalen
los riesgos y los remedios que puedan ponerse. Estimúlelos para que presenten
sugerencias que mejoren las condiciones de seguridad de su departamento.
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Discuta:
Discuta:
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C H A R LA N ° 1
LA S E GU RIDAD P A GA
Y tiene que haber una magnífica moral si se quiere que haya magníficos productos.
Seguridad significa buenas condiciones de trabajo, ambiente saludable, trabajadores
que tengan todos los estímulos a su alrededor para rendir su máximo. Un buen producto
tiene que tener seguridad detrás de sí.
Tercero, LA SEGURIDAD GARANTIZA EL TRABAJO. Estamos hablando ahora
acerca de su habilidad para ganarse el sueldo, para llevar a casa cada semana dinero
que pagan el alquiler, alimentan los niños, engordan la cuenta de ahorros. ¿Se han
detenido ustedes a pensar acerca de lo mucho que su familia depende de su seguridad?
Sin quien se gane el pan de cada día se arruinan. ¡Claro que hay una compensación y
una indemnización! Pero no se puede estar pendiente toda una vida de un salario de
compensación o de una indemnización.
¡Claro que la seguridad cuesta tiempo, dinero y una gran cantidad de sano sudor ...
pero vale la pena! Porque la seguridad paga, tan realmente como pagamos impuestos.
Le paga a nuestra compañía en una operación lucrativa. Le paga a la comunidad en
más y mejores mercancías. Les paga a ustedes y a mí garantizándonos un trabajo
permanente en un ambiente seguro y saludable. Les paga a nuestras familias en
necesidades de la vida, en felicidad, en seguridad, porque cuando trabajamos con
seguridad llega el dinero y la felicidad.
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CHARLA N° 2
Pero hace unos años la gente empezó a darse cuenta que los accidentes y los
incendios podían prevenirse. Luego vinieron las leyes que colocaron la responsabilidad
directamente sobre los patronos. Y aún aquellos propietarios que combatieron dichas
leyes han tenido que conceder que la seguridad es un buen negocio. Que los accidentes
les estaban restando buenos trabajadores y que la producción se afecta y cuesta dinero
adiestrar nuevos obreros. Los accidentes estaban dañando también el equipo y el
material y que esas pérdidas no pueden asegurarse.
Después de todo, los empleadores son seres humanos y no quieren que la gente
se lesione. De tal manera que por todas estas consideraciones han estimado que es
necesario hacer seguridad.
Antes de que una planta se convierta en un lugar seguro para trabajar, cada
persona, desde el Gerente para abajo debe ser educado para creer que las lesiones y
los incendios pueden ser prevenidos. Y cada cual debe ser adiestrado para hacer su
trabajo en forma segura.
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de realizar cada oficio. La ingeniería incluye las guardas de todo el equipo, el diseño de
los edificios, la forma como deban hacerse las cosas.
Hay cosas raras en las lesiones. Algunas veces el trabajador se lesiona en un oficio
que ha estado desempeñando por años y luego la investigación demuestra que siempre
ha realizado ese oficio en forma insegura. Solamente que las circunstancias que
concurren a un accidente no se habían combinado al tiempo mucho antes.
Por esto es que tenemos que estar hablando de seguridad, por esto tenemos que
estar haciendo advertencias. Cada uno de nosotros cree que un accidente no puede
sucedernos a nosotros. Pero todos sabemos que, si alguien comete un acto inseguro
constantemente, habrá de ocurrir una lesión tarde o temprano.
Por eso una de las metas de nuestro programa de seguridad, -de los carteles, los
concursos, los comités de seguridad, las inspecciones, las reuniones, los premios y todo
lo demás-, es construir el entusiasmo y convencernos a cada uno de nosotros de la
necesidad de evitar accidentes y fuegos.
Hasta ahora hemos hablado del lado que corresponde a la empresa. Hablamos
también, del lado que le corresponde al empleado. Después de todo, al no practicar la
seguridad, el trabajador es el mayor perdedor. Casi todas las cosas importantes de la
vida están ligadas a la habilidad para ganarse la manera de vivir.
Trabajar con seguridad es una de las mejores maneras que el hombre tiene de
asegurarse a sí mismo, ¿y han notado ustedes que el hombre inseguro es el que tiene
menos probabilidades de promoción?
Nuestro programa de seguridad está para recordarnos que debemos hacer todo
esfuerzo posible para prevenirnos de las lesiones a nosotros mismos y a nuestros
compañeros. Por eso tenemos un programa de seguridad.
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CHARLA N° 3
LOS ACCIDENTES NO SON CASUALES
Cuando hay un accidente –ya sea la muerte de un hombre o que la señora rompe
un plato- siempre alguien pregunta: “¿Cómo sucedió?”
La respuesta será invariablemente la misma: no fue casual. Alguien o varias
personas causaron el accidente.
Los accidentes no son casuales. Siempre son causados, y la causa es casi siempre
que alguna persona o personas fallaron en su tarea en alguna parte. Supongamos que
usted se cae en las escaleras de su propia casa y se rompe una pierna. Esto no es una
casualidad. No había ningún diablito esperando allí para hacerle una mala jugada. Algo
hizo caer y ese algo fue el resultado de la acción de alguna persona o la falla de alguna
persona en actuar cuando debía haberlo hecho. Lo probable es que la caída se deba
a su propia falta. Tal vez usted estaba deprisa y bajó las escaleras más rápido de lo
que debía. Tal vez se había tomado algunas cervezas. Tal vez trató de llevar un bulto
voluminoso que le hizo perder el equilibrio. Tal vez su vista es defectuosa y no se
preocupó por ponerse los anteojos.
Pero tal vez alguien hizo algo para causar el accidente. Es posible que uno de los
niños olvidara sus patines o la señora dejara un balde. Tal vez hubiera una carpeta
enrollada o el pasamanos estuviera roto y nadie se hubiera preocupado por arreglarlo.
Tal vez estuvo oscuro y usted no se hubiera molestado en instalar su alumbrado.
O probablemente usted hubiera empezado a subir cuando alguien bajaba a toda
velocidad y el choque le hubiera hecho perder el equilibrio. Puede ser también que la
escalera se hubiera desplomado por estar mal construida. Y tantas otras cosas.
Pero en realidad, si usted se cayó y se quebró una pierna, lo más probable es que
esto sea una combinación de varias de estas cosas. Es posible que usted hubiera
estado deprisa, no viera el patín olvidado por el niño y al agarrarse a la baranda rota
esta cedió y le hubiera permitido caerse.
Esto es igualmente cierto en los accidentes de trabajo. Todo accidente se causa
por alguien y muchos de los accidentes son causados por combinación de fallas
humanas.
Voy a darles un ejemplo, de lo que ocurre con un fuego, aunque pudiera aducir
igualmente buenos ejemplos en la operación de máquinas, manejo de materiales, uso
de escaleras o cualquiera otra situación de trabajo. Yo enciendo este fósforo:
(Señor supervisor encienda una cerilla y muéstrela encendida)
Luego lo tiro al piso.
(Señor supervisor: tire la cerilla encendida en el piso limpio)
¿Ven lo que ocurre? Se apaga por sí misma. Pero supongamos que hago esto:
(Señor supervisor: Rompa y revuelva algunos pedazos de papel, póngalos en una
lata, encienda un fósforo y póngalo entre los papeles, asegurándose que los queme)
El primer fósforo se apagó por sí solo porque fue tirado a un lugar limpio, el segundo
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C H A RL A N ° 4
LO S “C A S I-ACCIDENTES” S O N A D VERTENCIAS
Compañeros: Mucho me han oído hablar sobre accidentes ocurridos, pero creo que
es la primera vez que hablo de los accidentes que no ocurrieron, que casi sucedieron.
Creo que me entienden. Quiero decir aquellos casi-accidentes, aquellos casos que lo
hacen pensar a uno que está de buenas, que es hombre de suerte.
¿Saben ustedes lo que evita que un casi-accidente sea un accidente real serio?
Ordinariamente es un décimo de segundo o la fracción de una pulgada de espacio.
Menos de un segundo o menos de una fracción de pulgada hubiera sido fatal. ¿Esta
diferencia se debe a la suerte? No muy a menudo. Supongamos que un automovilista
al ir a su casa, se precipita sobre un niño que corre a través de la calle detrás de su
pelota. ¿Fue buena suerte que no arrollara al niño en el último segundo? ¡No! Otro
conductor podría haberlo golpeado. Pero los reflejos de este fueron más rápidos; estaba
más alerta; es más precavido; el carro puede tener mejores frenos, mejores luces,
mejores llantas. De cualquier manera, no es solamente la buena suerte lo que separa
a un casi-accidente de ser un accidente real.
torbellino y una investigación. La conclusión es, pues, obvia, debemos darnos por
advertidos con los casi accidentes. En esta forma no caeremos en los accidentes reales.
Recordemos que los casi-accidentes son signos indiscutibles de que algo anda mal.
Por ejemplo, nuestro apilamiento es malo, nuestro aseo descuidado, nuestras
herramientas están en malas condiciones, nuestras guardas no operan correctamente.
Hay un sin número de indicaciones de ineficacia y trabajo inseguro. Ignorar las causas
de los casi accidentes es una indeclinable invitación a un accidente real.
Por lo tanto, compañeros, mantengamos nuestros ojos bien abiertos para ver las
pequeñas cosas que andan mal. No nos alcemos de hombros y hagamos algo acerca
de ellas: Corrijámosla o informemos. Tratemos los casi accidente como si fueran
accidentes graves: Desarraiguemos las causas mientras es tiempo. No
menospreciemos las advertencias.
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C H A R LA N ° 5
N A D IE TR A TA D E E C H A R LE LA C U LP A A N A D IE
izada después? ¿Trató de bajar la escalera con la cara hacia adelante? ¿Trató de
agarrar algo que se le cayó y perdió el equilibrio? ¿Quitó ambas manos para hacer algo?
Estas son, aunque ustedes no lo crean, algunas de las preguntas que podemos
hacer acerca de un simple accidente. Si todo lo que sabemos es que el hombre se cayó,
entonces no sabemos nada. Pero si podemos llegar a la causa (o a las muchas causas)
entonces podemos aprender algo para prevenir otros accidentes iguales.
Si yo trato de salir con un informe que diga “Trabajador descuidado”, seguro que el
encargado de seguridad me llamará para preguntarme: “¿Descuidado en qué forma?” y
es este el primer ejemplo de descuido de este tipo, y si no, ¿qué ha hecho usted para
corregirlo? Y sobre todo qué deseará saber si realmente fue por completo una cuestión
de simple descuido o hubo otras condiciones que ayudaron a la causa del accidente.
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CHARLA N° 6
INSPECCIONES
Mi tema para hoy es el de las inspecciones. El propósito de una inspección de
seguridad es, claro está, encontrar las cosas que causan o ayudan a causar accidentes.
Yo no sé si ustedes saben cuánta inspección se hace en esta planta. Yo no lo sabía
hasta que lo pregunté.
Esto parece que es mucho inspeccionar. Y lo es además que cuesta dinero. Pero
es necesario, pues de otra manera no lo harían. Los aseguradores no son tontos, no
gastan su dinero en cosas que no son necesarias. Tampoco lo hace la empresa. Por
lo tanto, podemos estar seguros que las inspecciones pagan.
Pero yo quiero llegar a convencerlos de que también pagarían por nosotros si cada
uno hiciéramos un poco de inspección. Yo hago ya bastante de ella en una forma u
otra, pero no tengo el tiempo suficiente de inspeccionar las cosas tan a menudo como
lo requieren. Por lo tanto, solo les pido ayuda en éste aspecto.
Tal vez ustedes no dan cuenta, pero muchas de las cosas equivocadas que
tenemos aquí pueden prevenirse por medio de una inspección apropiada. Y esto es
cierto para toda la planta y particularmente para los accidentes. No solamente aquellos
causados por una guarda defectuosa, una escalera en mal estado o la cabeza suelta de
un martillo. Una avería de cualquier clase aumenta la probabilidad de accidentes por
que causa confusión y ordinariamente crea riesgos.
Vamos al fondo. Cuando ustedes lleguen al trabajo en cada turno, deben mirar las
cosas. Mirar bien a su alrededor. ¿Hay algo que estorbe? Ustedes quieren suficiente
campo para lo que tienen que hacer. Quieren dónde pararse bien. Esto quiere decir,
un piso limpio, parejo, no deslizante, sin grasa ni manchas de aceite. Quiere decir,
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también, que no haya bajo sus pies nada que pueda hacerlos caer, como tubos, tornillos
o bloques de madera.
Controle su banco de trabajo para que esté ordenado y aseado. No debe tener allí
o en los cajones nada que no vaya a usarse. Las cosas tales como herramientas deben
estar en su sitio. La persona que pudo usarlo anteriormente tal vez lo dejó limpio y
ordenado, si no usted debe arreglarlo antes de empezar a trabajar.
Inspeccione cada herramienta o pieza de equipo que vaya a utilizar y esto se aplica
aun cuando la saque del almacén. Su doble control añade seguridad y si encuentra
algún defecto no le eche la culpa a los demás, pues, siempre se puede cometer un error.
Lo razonable y lo cortés nunca sobran.
(Señor: Se puede mejorar esto haciendo que sus hombres sugieran cosas que s e
deben inspeccionar a menudo. También puede hacer que algunos le digan cuáles son
las cosas que ellos piensan que debe inspeccionarse y que mirarían en esas
inspecciones)
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CHARLA N° 7
(Señor: Puede suceder que en su departamento no haya los mismos avisos que se
mencionan en esta charla. Por lo tanto, haga sus observaciones refiriéndose a los
avisos que están allí)
Estos avisos dicen: “PELIGRO –use gafas al operar esta máquina”, “Alto voltaje”,
“No fume”, “Salida –no la bloqueé”, etc.
Hay dos reacciones de la gente frente a los avisos. Algunos se disgustan con las
prohibiciones y quieren hacer lo contrario. Son gente que no les gusta que se les diga
que es lo que deben o no deben hacer. Otros se dan cuenta que estos avisos tienen un
significado y que están allí porque hay una razón. Los toman como una advertencia
amigable y los recuerdan con gratitud.
Un aviso de “No fume”, no se pone solamente por impedirles que echen su fumada.
Se ponen allí para prevenir que puedan iniciar un incendio. Nadie cree que un gran
incendio pueda empezar con un cigarrillo o una cerilla, pero según los informes, muchos,
muchísimos incendios empiezan con una colilla o con un fósforo, causando incalculables
pérdidas en dinero, en heridos y en muertos.
(Señor Pregunte a una o dos personas para que le describan los cuadros que tienen
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en la sala de su casa)
Es difícil, ¿no es cierto? Están tan acostumbrados a esos cuadros que ya no los
miran ni les ponen atención. Y lo mismo pasa con los avisos que hay aquí en la planta.
Los avisos de “Peligro”, los avisos de precaución. Se acostumbra uno a ellos que ya no
los miramos más, y no mirar los avisos es peligroso.
Si hay un aviso que diga “No operar sin guardas”, el aviso dice lo que quiere decir.
La máquina sobre la cual está no es peligrosa, a menos, que las guardas estén en su
lugar. Si no le ponen atención al aviso porque piensan que no está diciendo claramente
lo que quiere decir, ustedes mismos se están exponiendo a un accidente.
No prestarle atención al aviso por cualquier motivo, operar la máquina sin guardas,
significa exponerse a la oportunidad de un accidente grave.
Si ustedes son gente que les gusta vivir peligrosamente, no lo hagan. Hay otros
que pueden sufrir por culpa suya.
Hay una buena razón para la colocación de cada aviso. Eso lo saben ustedes
también como lo sé yo. Tiene que haberla, de otra manera la gerencia no tiraría la plata
en avisos.
Los avisos se han puesto donde están para evitarles un accidente, una lesión. Este
es su verdadero sentido.
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CHARLA N° 8
Con tanto hablar de seguridad a veces olvidamos que cuando nos concierne, la
seguridad es cosa muy personal.
La máquina es que trabajamos puede tener guardas, pero no si las usamos no nos
beneficiamos mucho.
Se nos pueden dar cascos de seguridad, pero si no los usamos no nos protegerán.
Yo puedo llamarlos aquí todas las semanas y recordarles la manera segura de usar
llaves o de verificar su trabajo, pero si ustedes piensan que estoy hablando solamente
por el gusto de oírme a mí mismo, mejor sería que no viniera.
Ustedes y yo somos quienes nos lesionamos si metemos las manos en una sierra
cuando esta en operación. Y somos nosotros quienes pagamos el pato cuando
recibimos alguna lesión. Aún con el salario y las indemnizaciones de nada nos sirve
estar en el hospital.
Puede haber programas de seguridad por años. Podemos cubrir todas las paredes
con carteles de seguridad; poner guardas en las máquinas peligrosas; se nos puede
indicar continuamente cómo efectuar nuestro oficio con seguridad. Pero ninguna de
estas cosas puede librarnos de los accidentes si nosotros no queremos accidentarnos.
Eso nos toca a nosotros. Debemos aceptar la responsabilidad de nuestra propia
seguridad y no depender de guardas mecánicas o de otras personas.
Lo mismo es en el trabajo. Sus máquinas tienen guardas, pero aun así uno tiene
que ser cuidadoso, pese a que usted tiene que usar las guardas, lo mismo que usa los
frenos en el carro.
Tenemos que usar las guardas, usar los cascos, los anteojos, etc., cumplir los
reglamentos de seguridad y poner atención a los carteles. Nadie más puede hacer la
labor de seguridad para nosotros.
La seguridad es una cosa personal. Los accidentes nos ocurren a nosotros
individualmente.
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C H A R LA N ° 9
C ON S ER VEMOS LO QU E TE N E MOS
Me siento como un hombre rico.
Tengo dos brazos
Dos piernas
Dos pies
Dos manos
Diez dedos en los pies
Diez dedos en las manos
Tengo dos ojos
Lo que, es más: todas estas cosas están en buenas condiciones y deseo
mantenerlas así.
Cuando a una persona le falta una parte del cuerpo o no puede usarla
apropiadamente, le llamamos lisiado, inhábil. Un hombre con desventaja frente a la
vida.
En las carreras de caballos a veces uno lleva un peso muerto extra, la desventaja
(hándicap), dándole con esto oportunidades mejores a sus competidores para ganarle.
En el billar un jugador da un número de carambolas extras para que otros puedan
ganarle. Juega con desventaja.
En la vida, tener la desventaja de unos dedos menos o una pierna lisiada, ser ciego
o sordo, es algo que hace todo el negocio de vivir y de tratar más difícil y más rudo. Es
colocarnos un peso muerto extra (un hándicap), es dar un gran número de carambolas
en un partido de billar. Algunas personas con ciertas desventajas hacen grandes cosas,
pero esta gente tiene que trabajar más fuerte que el resto de nosotros para cumplir su
cometido.
No hay nada en nuestras operaciones de trabajo que necesite causar accidente que
nos dejan inhábiles. Pero no hay ninguna clase de trabajo en el cual no puedan ocurrir
accidentes que nos dejan lisiados.
Cualquier maquinaria puede invalidar si no se la maneja correctamente. Si usted
trata de aceitar, limpiar, ajustar o reparar máquinas en movimiento se están arriesgando
a hacerse pedazos una mano que no podrá nunca volver a realizar un buen trabajo.
Cuando se maneja algo pesado, se arriesga una lesión en las espaldas, a menos
que levanten con sus piernas en lugar de utilizar los músculos de la espalda o que
soliciten ayuda para una carga demasiado pesada. Las cargas muy pesadas pueden
también destrozarles un pie, a menos que las manejen correctamente y se protejan con
zapatos de seguridad.
La más leve cortada puede infectarse a menos que se le cure inmediatamente, y
una infección fuerza al médico a cortar el dedo o la mano o el pie infectado.
Un ojo se daña fácilmente, aún el pedacito más pequeño de metal o chispa de
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esmeril o de polvo puede perjudicarlos. Lo mismo pasa con los ácidos y otros químicos.
Por eso es que algunas de nuestras operaciones requieren protección de los ojos: para
evitarle a usted la grave desventaja de la ceguera.
(Sr. Supervisor: aquí puede hacer usted una lista de las operaciones de su
departamento que necesitan protección de la vista. Si hay otro riesgo más importante
cambie el párrafo para ajustarlo a esa necesidad).
Los accidentes que producen inhabilidades permanentes: caídas, quemaduras,
etc., pueden ocurrir en el trabajo o en la casa. Ninguno de ellos es particularmente de
aquí, ni tampoco de su casa. Pero pueden suceder y suceden. De tal manera que si
se quiere evitar incapacidades, debemos aprender a caminar con seguridad, respetar
las cosas que puedan quemar o explotar, mantener nuestros ojos abiertos al tráfico, ya
sea en las calles o en los corredores de la planta.
Las mujeres están más afectadas que los hombres por otra cosa: su buena
apariencia. Por su propio bien, por el de su esposo o su novio, quieren y deben
mantener su buena presentación. Por eso cuando les exigimos ponerse su gorra
lo hacemos en beneficio de su cabello. Y no olviden que una lesión puede causar
una cicatriz en esa linda cara o provocar un impedimento en su habilidad para
bailar.
Nadie quiere ser un lisiado, un inhábil para el resto de su vida. Yo menos que nadie.
De tal manera que conservémonos libres de accidentes, trabajando juntos en forma
sana y segura.
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CHARLA N° 10
Supongamos que usted está haciendo todo lo posible por mantener el piso limpio
de objetos extraños. Su propio sitio de trabajo conserva limpio y sus desperdicios van
al basurero. Supongamos ahora que usted ve a otro compañero que deja caer
accidentalmente un par de tornillos en un pasillo. ¿Qué hace usted? ¿Gritarle para que
regrese y recoja los tornillos? O, ¿agacharse y recogerlos antes de que alguien se
tropiece y pueda lesionarse? Puede usted decirle a su compañero que algo se le cayó
accidentalmente, pero, ¿no es lo más sensato recoger esas cosas antes de que alguien
tropiece con ellas y pueda lesionarse? Este es justamente un ejemplo de cómo puede
usted cooperar con los demás para evitar accidentes.
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He aquí otro ejemplo. Supongamos que usted tiene que quitar una guarda para
hacer un trabajo de reparación en una máquina. Mientras usted está haciendo su
¿No ha visto usted alguna vez a un par de compañeros transportar largas piezas
de tubería? Este es un buen ejemplo de trabajo en equipo. Toman el trabajo entre
juntos, tratan como piensan y cómo hacerlo mejor. Antes de empezar cada uno conoce
exactamente y caminan conservando el compás en el paso, cada uno observando al
otro para que no haya sacudidas o resbalones que puedan producir la caída de la carga
en los pies del otro.
3°. Si un trabajo es demasiado grande para usted solo, consiga ayuda, y ayude a
los otros compañeros que lo necesiten.
4°. Sobre todo, si tiene algo que sugerir para hacer más seguro el trabajo, no se lo
guarde, hágalo saber.
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CHARLA N° 11
Primero que todo, en estos últimos años hemos venido usando sinnúmero mayor
de máquinas y energía mecánica para hacer el trabajo manual. Sabemos que esto
significa un aumento en la producción y un mejoramiento del nivel de la vida en el país.
Pero, así como las máquinas y la energía mecánica han ayudado a producir más y
mejor, también han ayudado a reducir el número de víctimas de los accidentes.
Claro que las máquinas en sí mismas pueden causar una gran cantidad de
accidentes. Esto trae una segunda razón para la rebaja del índice de accidentes y es
que tanto los fabricantes como los industriales han empezado a usar guardas y otros
aparatos de seguridad. Muchas máquinas hoy en día están diseñadas y equipadas con
aparatos de seguridad bien construidos que protegen al operario de ser cogido por los
engranajes, cuchillas o rodillos, o protegerlos de partículas volantes, etc. La mayoría de
los accidentes serios que producen pago de indemnizaciones son causados por la
maquinaria, pero hace unos años, antes de que la protección de las máquinas fuera una
ciencia y una necesidad, este porcentaje era mucho mayor.
Ahora la tercera y más importante de las razones por las cuales han disminuido los
accidentes, que podemos resumirla en una sola palabra: PENSAR. Pensar, así con
mayúsculas.
Para realizar un progreso real en prevención de accidentes, mucha gente tiene que
gastar mucho tiempo PENSANDO seriamente. Pero cómo obtener equipo más seguro
y procedimientos de operación más seguros. Y no solamente eso, si no que a los
trabajadores hay que venderles la seguridad, convencerlos de que les conviene trabajar
con seguridad y esto también toma parte de su pensamiento.
Como ustedes ven, hasta hace poco tiempo el trabajador aceptaba llanamente que
lesionarse o matarse en el trabajo era un riesgo que tenía que correr. Adoptaba una
actitud fatalista, de que todo era cuestión del destino o de la suerte, o que arriesgarse
era un signo de valor y una demostración de su capacidad de trabajo. Ahora esto ha
venido cambiando. Cada día un mayor número de gentes entienden el porqué de un
programa de seguridad. Saben que pueden hacer algo contra los accidentes, que estos
no ocurren simplemente ni son una decisión de la suerte. Saben que la seguridad paga
y que deben contribuir con la buena voluntad y entusiasmo a disminuir la accidentalidad.
Pero esto no es obra tampoco del azar, ha habido necesidad de que muchas gentes
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piensen cómo disminuir la frecuencia de los accidentes para que hayamos llegado al
punto en que estamos hoy. Pero habrá que pensar mucho todavía, mucha gente tendrá
que estudiar y pensar y pensar para mantenernos en un índice bajo e ir reduciéndolo
más. Esto nos toca a nosotros también. Cada uno de nosotros tiene que PENSAR
acerca de su oficio si queremos mantenernos libres de accidentes y ayudar a los
compañeros a lo mismo. Cada uno de nosotros es un eslabón importante en la cadena
del pensamiento que ocupa a la prevención de accidentes en esta empresa.
Pero eso, antes de que regresemos al trabajo, deseo señalarles estos puntos
importantes sobre prevención de accidentes, para que piensen en ellos. Pensar con
mayúsculas.
1°. Mire cada operación de su oficio desde el punto de vista de cómo puede hacerse
sin lesionarse usted ni lesionar a otros.
2°. Esté alerta. Ningún oficio exige tanta rutina que no pueda sobrevenir algo que
cause un accidente.
3°. Aprovéchese de lo mejor que han pensado los hombres que han estudiado su
oficio. Siga los procedimientos de la planta. Use la guarda, los aparatos de protección
y el equipo protector especificado para su oficio. Úselo siempre y úselo adecuadamente.
4°. Desarrollo el hábito de la seguridad, la mira segura sobre las cosas. Si ustedes
piensan en la seguridad y la practican, esta se convertirá en un hábito, casi como
respirar.
5°. Finalmente, como ustedes conocen su oficio mejor, están en mejor posición
para saber si están trabajando en forma segura o si puede hacerse aún con mayor
seguridad y eficiencia. Si ustedes pueden pensar en una manera más segura de
hacerlo, me agradaría oír sus sugerencias y hablar sobre ello.
Si ustedes tienen en cuenta estas palabras, si aplican el sentido común –una cosa
que todos tenemos- a sus oficios, se convertirán en el mejor mecanismo de seguridad
que hay en nuestra industria: UN TRABAJADOR SEGURO Y EFICIENTE.
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C H A R LA N ° 1 2
C ON OZC A S U OFIC IO
Ya habrán oído hablar bastante sobre seguridad desde que están aquí. Hay avisos
para recordarles que no se debe fumar en ciertas zonas debido al peligro de fuego, hay
otros avisos que les advierten de alto voltaje. Tenemos carteles que les recuerdan usar
sus gafas y sus zapatos de seguridad cuando los necesiten. Realizamos estas charlas
para recalcar las mismas ideas. Y el resultado, así lo espero, es que todos –ustedes y
yo- tengamos una mayor conciencia de la necesidad de ser cuidadoso en nuestro
trabajo de manera que ni nosotros ni otros puedan lesionarse.
Pero últimamente han estado pensando que tal vez no hemos hablado lo suficiente
acerca de algo que puede hacer mucho para evitarnos accidentes más que cualquier
otra cosa. Conocer nuestro trabajo. Si ustedes saben lo que están haciendo hay
muchas probabilidades de que no sufran lesiones.
Conocer nuestro oficio incluye muchas cosas. Primero, tenemos la habilidad que
es necesario adquirir cuando se empieza a trabajar. No todo el mundo puede operar
una máquina con seguridad. Hay necesidad de aprender la forma correcta de usar el
equipo. Si usted no lo sabe todavía es una de las primeras cosas que debe aprender
aquí: cómo usar la máquina con la cual se va a trabajar.
Y tiene que aprender también lo que no se debe hacer con su máquina. Esto es
igualmente importante. Es importante saber que una grúa, por ejemplo, no puede alzar
más de un determinado peso en kilos. Es importante saber que una llave no ha sido
hecha para clavar puntillas.
Además de saber lo que usted puede hacer o no hacer con el equipo y los
materiales con lo cuales trabaja, además de tener la habilidad que necesita para
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desempeñar su oficio, se necesita conocer también cuales son los peligros de su trabajo.
Si está usando una rueda de esmerilar, sabrá que hay peligro de partículas volantes
y mantendrá en su sitio la guarda respectiva y usará sus gafas de seguridad.
Cuando usted sabe su oficio, sabe que hay buenas razones para los elementos
especiales de protección que se requieren usar y no encuentra excusas para dejar de
hacerlo. Algunas veces podrá hacer su oficio sin elementos especiales. Pero hay
muchos oficios que pueden ejecutarse sin la ropa de protección y que, sin embargo, no
deben hacerse.
Si hay alguna parte de su trabajo que no entiendan, si hay parte de su oficio que no
conozcan, pregunten. Para eso estamos aquí. Pág. 32
CHARLA N° 13
LOS BUENOS HABITOS AYUDAN
No voy a presentarme como un psicólogo, pero sí se como son de importantes los
hábitos en nuestras vidas. Por ejemplo, si usted maneja un automóvil y hay un aviso de
“Pare”, siempre en la misma parte, usted lo obedece sin pensarlo.
Mete el freno, saca la mano, se asegura que el camino esté libre y entonces voltea.
Y usted hace estas cosas automáticamente, lo hace decenas, cientos de veces al día.
No hay necesidad de que usted se detenga y se diga a sí mismo: “meta el carro en
el parqueadero, busque un espacio libre, dele una mirada al carro y cierre la puerta”.
Usted hace todas estas cosas sin pensarlo, porque es un hábito.
En el trabajo también los hábitos lo ayudan a uno todo el tiempo. Para quienes no
hemos manejado una grúa, nos parece que el trabajo de quien la maneja es uno de los
más complicados que existen. Pero para el hombre que está en la cabina, si es un
hombre capaz, no tiene nada de confuso. Su trabajo parece fácil. Mueve la grúa, ve
las señales, alza la carga, la baja, la coloca en su sitio. Ha adiestrado sus manos para
hacer las cosas de rutina automáticamente.
Nosotros podemos adquirir el hábito de estar seguros en cualquier clase de trabajo.
La seguridad se convierte en algo que se puede hacer sin pararse a pensar acerca de
ella.
Por ejemplo, si se adquiere el hábito de parar una máquina antes de ajustarla, el
hábito lo apartará de hacer una cosa insegura: intentar ajustar la máquina en
movimiento. Si se adquiere el hábito de alzar pesos con los fuertes músculos de las
piernas, el hábito no permitirá que se haga esto con los débiles músculos de la espalda.
El hábito nos recordará de la guarda que debe estar siempre en su sitio. El hábito
no permitirá que dejemos de curarnos una lesión, no importa lo pequeña que sea.
Pero no olvidemos que mientras hay seguridad en los buenos hábitos, tales como
aquellos de que hemos hablado, también hay peligro en los malos hábitos.
Tomen el caso de la persona que adquiere el mal hábito de bajar el carro por el lado
del tráfico, este hábito puede causarle un grave accidente.
(Sr. Supervisor: haga que sus hombres presenten otros hábitos malos y algunos
que son buenos).
¿Cómo se establece un buen hábito? Hay tres pasos simples:
1°. Primero, se empieza el trabajo correctamente. Se aprende el buen hábito de la
seguridad en el trabajo.
2°. Segundo, practica el hábito correcto. Se mantiene haciendo el trabajo
correctamente, apropiadamente y con seguridad, cada vez que lo ejecute.
3°. Finalmente, no se deja perder el hábito, haciendo siempre lo que se supone
que debe hacerse de manera correcta, en la forma segura.
Recuerdan ustedes cuando empezaron a trabajar ¿cómo tenían que pensar cada
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acto que ejecutaban? Ahora ya no necesitan hacerlo ni pensar para ejecutar cada acto
separadamente. Así es como se forman los hábitos.
Podemos tener buenos o malos hábitos, así sea que ustedes lo quieran o no. Esta
es la forma en que trabajan los seres humanos. Y así como es de fácil aprender la forma
correcta, la forma segura, así es de fácil aprender la forma equivocada. Seamos listos
y aprendamos la forma correcta.
A ustedes se les enseñó la forma correcta de hacer su oficio, no permitan, pues,
que pequeños cambios en la forma de hacer las cosas hagan inseguro su oficio. Esos
cambios se convierten en hábitos y tarde o temprano pueden causarles un perjuicio.
Haga su trabajo en la forma segura que le enseñamos.
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CHARLA N° 14
Muchos de ustedes habrán oído hablar o visto en las películas los bravos caballeros
antiguos que se lanzaban solos por los caminos a demostrar su valor y la fuerza de su
brazo. Salían a buscar el peligro, a crear disturbios. Desgraciadamente dentro de
nuestra organización tenemos también unos pocos caballeros andantes que
bravamente arriesgan sus cuellos y los de sus vecinos todos los días. Pero aquellos
que tenemos aquí solo lo hacen para lograr unas cuantas carcajadas.
Ya ustedes saben a qué clase de tipos me estoy refiriendo. Para lograr una
carcajada de los compañeros o ganarse una sonrisa de una chica se harán los tontos o
tratarán de poner a otro en ridículo.
Se usa mucho molestar a los recién entrados. Se les hacen toda clase de trampas,
para hacerles pagar la novatada. Eso es, en realidad, una cosa cruel. Casi todo hombre
recién instalado en su trabajo está un poco confuso, todo es nuevo y raro para él, es
fácil ridiculizarlo. Es el momento en que necesita una mano que lo guíe, alguien que lo
ayude. No sé de donde sacan algunos cierto placer en bromear con la gente nueva. No
lo entiendo. Deben tener una mente cruel y hay una palabra para esta clase de mentes:
sadismo. Sádico es un hombre que goza con el sufrimiento de los demás. No es bonito,
pero así es.
Hay otros que gozan quitándole el asiento al compañero. Esto es muy peligroso,
no solamente porque el perjudicado puede sufrir un golpe en el extremo inferior de la
espalda que es muy sensitivo, sino porque puede causar una reac ción de parte del
afectado que termine en tragedia para el malaventurado bromista.
Otros tienen el buen sentido de dejar sus bromas para las horas fuera de trabajo,
pero las hacen en los vestidores, o en el baño. Luchan, se hacen cosquillas, con la
mejor intención del mundo de divertirse un poco, pero olvidan que esto puede causar un
resbalón, un golpe, que puede resultar en un brazo o una pierna partida.
El punto es este: en la planta todo es trabajo y nada de juego. Tiene que ser así si
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queremos que ella sea un lugar seguro. Así que dejemos los chistes, las bromas
pesadas, los juegos de manos para quienes viven y ganan dinero con ello entreteniendo
No prestarle atención al aviso por cualquier motivo, operar la máquina sin guardas,
significa exponerse a la oportunidad de un accidente grave.
Si ustedes son gente que les gusta vivir peligrosamente, no lo hagan. Hay otros
que pueden sufrir por culpa suya.
Hay una buena razón para la colocación de cada aviso. Eso lo saben ustedes
también como lo sé yo. Tiene que haberla, de otra manera la Gerencia no tiraría la plata
en avisos.
Los avisos se han puesto donde están para evitarles un accidente, una lesión. Este
es su verdadero sentido.
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CHARLA N° 15
QUE HACER EN CASO DE ACCIDENTE
GRAVE
En nuestra serie de cortas reuniones de seguridad hemos hablado sobre muchos
temas y, de manera general, sobre la prevención de accidentes. Si pudiéramos cortar
cada accidente en embrión, se eliminarían muchas de nuestras preocupaciones.
Sin embargo, a pesar de todo lo que hacemos, algunas veces ocurren accidentes
que resultan en graves lesiones. Por eso de lo que quiero hablarles hoy es sobre lo que
debe hacerse a continuación de un tal accidente.
Creo que todos ustedes estarán de acuerdo que nuestro primer interés debe ser
por la persona lesionada. Por ejemplo, en caso de un accidente automovilístico, es
apenas natural que preguntemos: “¿se lesionó alguien?”. Así nuestro primer
pensamiento es para los que puedan estar heridos.
De tal manera que la primera cosa que hacemos es suministrar primeros auxilios al
lesionado. Si ustedes han leído o han recibido instrucciones sobre primeros auxilios,
sabrán lo que debe hacerse.
Los primeros auxilios, si se suministran correctamente, serán sobre todo para
proporcionarle comodidad a la víctima y también prevendrán una lesión posterior. No
hay que apresurarse a mover al lesionado hacia el hospital ni permitir que nadie lo haga.
Ahora después de haber prestado los primeros auxilios, llamen al médico y también una
ambulancia si la lesión es lo bastante grave para necesitarla.
Después de que la víctima del accidente esté adecuadamente cuidada por el
médico o se halle en el hospital, hay otras cosas que deben hacerse. Algunas de una
vez. Veamos estas cosas, pues alguno de ustedes puede ser el responsable de
efectuarlas en cualquier momento.
Algunas veces las situaciones que siguen a un accidente crean peligros para otras
personas. Por ejemplo, como resultado de un accidente el equipo o el material puede
presentar un peligro de choque eléctrico, de fuego o de tráfico. Asegurémonos que
cuidamos estas situaciones antes de que alguien más se lesione o por lo menos
mantengamos a la gente alejada hasta que el departamento de mantenimiento o contra-
incendios se hagan cargo de la emergencia.
Ya hemos cuidado al lesionado y hemos evitado que ninguna otra persona se
lesione ¿Qué sigue? Debemos notificar a la oficina sobre el accidente inmediatamente.
Esto es importante por varias razones definitivas. Por una parte, es necesario un
completo informe sobre el accidente; por otra parte, la empresa debe notificar a la
compañía de seguros, o a sus médicos y, por supuesto a la familia de la víctima.
(Sr. Supervisor: instruya a sus hombres a quién deben notificar el accidente).
He aquí otras cosas que ustedes deben tratar de buscar y conservar en la cabeza:
El nombre y la dirección de la víctima, la hora y localización del accidente, la naturaleza
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de la lesión y ¿qué se hizo como primeros auxilios? ¿Se condujo al lesionado al hospital
o fue llevado a la casa?
Es importante que ustedes recuerden todos los hechos acerca del accidente por
otra razón. Como ustedes saben no hay sino una sola cosa posible que podamos ganar
con un accidente: la información de cómo prevenir accidentes similares. Si vamos a
prevenir que ocurra el mismo tipo de accidente, debemos obtener todos los hechos de
los que ocurrió para que se causara el accidente.
Es por eso que la empresa hace una investigación y a veces la compañía de
seguros también. Habrá muchas preguntas. Recuerden que no se trata de inculpar a
nadie pues no se está buscando un culpable. Los hechos se necesitan para propósitos
estadísticos y como les decía hace un momento, para tomar las medidas correctivas del
caso a fin de evitar su recurrencia.
Tal vez ustedes no hayan pensado en todas las cosas que siguen a una lesión
grave. Todo accidente produce una gran cantidad de trabajo para todos, no solamente
para el pobre compañero que se ha lesionado. Pero no hay sino una sola manera de
evitarnos todas esas preguntas y molestias que siguen a un accidente: haber todo lo
que esté a nuestro alcance para evitar lesiones.
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CHARLA No 16
LA ROPA DE TRABAJO
Ustedes saben que usamos nuestra ropa de trabajo ocho horas diarias.
Sin embargo, cuán poco cuidado le ponemos. Las ropas de salir siempre están
listas. Limpias y planchadas; nos preocupamos por que nos ajusten bien; y nos
gastamos una cantidad de dinero en ellas.
Nuestras ropas de trabajo son tan importantes o más que ellas: nuestra
seguridad, nuestra salud, nuestra comodidad dependen de nuestra ropa de trabajo. A
pesar de esto, algunos de nosotros apenas si le ponemos cuidado.
Conozco personas con armarios llenos de ropas de salir, pero día tras día,
cotidianamente, usan la misma ropa de trabajo manchadas, sucias, andrajosas.
No quiero decir que vengamos al trabajo como banqueros, pero si que nuestra
ropa en el trabajo sea de buena calidad, que ajuste bien y esté limpia, porque esa es
una inversión muy buena.
Ustedes y todos nosotros deseamos algo que resista los ganchazos y el uso y el
abuso; algo que aguante la lavada y la refregada sin desteñirse ni dañarse. Ropas
reforzadas en el lugar conveniente y botones bien puestos o cierres perfectos.
Su diseño práctico es otro punto importante. Hay que conseguir ropas con las
cuales se pueda trabajar cómodamente y que estén diseñadas para la clase de trabajo
que desempeñemos.
No se trata de vestidos bonitos. Se trata de vestidos que nos ajusten bien y sirvan
para el trabajo requerido.
A menos que se trabaje en alguna máquina es una buena idea usar mangas
largas. Protegen los brazos contra raspones y mantiene la piel limpia, pero hay que
tenerlas abotonadas en el puño, no enrolladas, porque en esta forma se enredan en las
cosas y pueden romperse o causarnos un accidente. Es claro que al trabajar en
maquinaria se deben usar cortas, bastante arriba de los codos.
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Hay que usar pantalones lo suficientemente amplios para que sean cómodos y
de la longitud apropiada, bastante altos del piso de manera que quien los usa no pueda
enredar los talones allí y posiblemente caerse.
Los médicos dicen que la ropa exterior de trabajo debe cambiarse por lo menos
una vez a la semana y mucho más a menudo si se trabaja con elementos irritantes o
suda mucho. Claro está que las medias y la ropa interior debe cambiarse
frecuentemente.
Luego está el equipo de la cabeza. Hay que usar sombrero o gorra que conserve
el pelo limpio y fuera de la cara. Un sombrero o un gorro lavable de lo mejor, pues así
se puede mandar limpiar semanalmente con el resto de la ropa.
CHARLA N° 17
BAÑOS Y ROPEROS
Todos hemos oído historias de reparadores de chimeneas que se han roto el cuello
al caerse unas escaleras o de acróbatas que se han matado al caerse de un taburete.
Casos como estos ocurren naturalmente. La gente que ejecuta trabajos peligrosos
sin accidentarse y, de golpe, haciendo cualquier cosa simple tienen un accidente grave.
Pero no hay que ir tan lejos para encontrar algunos ejemplos. Aquí mismo tenemos
algunos trabajos que pueden ser peligrosos.
Y qué sucede? Los compañeros que hacen estos trabajos los ejecutan año tras
año sin ningún accidente y, luego, cualquier día, en el ropero o en el baño uno de ellos
se cae y se rompe la cabeza, se fractura una mano o una pierna.
Es raro y trágico que las cosas más simples, las que aparecen más seguras, puedan
causar accidentes graves. Creo que la razón estriba en que al hacer un trabajo,
conocemos y tenemos los riesgos. Dentro de la planta no jugamos con las guardas, no
regamos los cáusticos ni los ácidos, no esmerilamos sin gafas. Sabemos que los
accidente pueden ocurrir en nuestro trabajo y, por lo tanto nos cuidamos más. Tomamos
mayores precauciones.
Pero cuando termina el turno, cuando hemos dejado el trabajo, nos descuidamos y
bajamos la guardia. Y sucede el accidente. Tal vez vamos para la casa, o tal vez
haciendo algún pequeño arreglo en el hogar, o cuando nos estamos cambiando de ropa
y bañándonos aquí en la planta
Estos accidentes son difíciles de controlar. Porque en los baños y en los roperos
no suceden muchos accidentes. Después de todo no estamos allí sino unos pocos
minutos cada día.
Pero lo que es un hecho es que una caída al pisar un pedazo de jabón en los baños
puede quebrarle a uno un hueso, tan fácilmente como si se cayera de una escalera.
Uno puede cortarse o golpearse tan fuertemente contra un ropero como si se cayera
contra algún material en la fábrica.
Todo lo que les puedo decir a ustedes es que los accidentes pueden sucederse en
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cualquier parte y que los accidentes son malos donde quieran que ocurran. Fijémonos
donde ponemos los pies en los baños lo mismo que hacemos en nuestro trabajo.
Mantengamos nuestros baños y roperos libres como lo hacemos en el taller.
Hay algunas cosas que causan accidentes en los roperos y los baños. Deseo
mencionar algunos de ellos en particular.
Los papeles y periódicos viejos, las toallas de papel, las colillas de cigarrillos, las
botellas de leche o gaseosa, además de hacer aparecer el ropero como un basurero
son peligrosos contra la salud y riesgos de accidentes. Echen la basura a las canecas.
Las botellas ruedan y se quiebran. Hay que tenerlas en sitios donde esto no pueda
suceder, ya que pueden causar cortadas.
Las briznas de jabón que casi no se pueden ver son las más peligrosas. Cualquiera
puede resbalar en ellas y caer gravemente. Cuando una barra de jabón esté ya
demasiado pequeña, no la tiren al suelo.
Los vestidos viejos y unos pares de medias sucias en un ropero, son lo suficiente
para dañar el ambiente. Y los trapos grasientos y el desperdicio son peligros de fuego.
Bota el desperdicio y haga lavar la ropa.
Hagamos de los pocos minutos que estamos en el día al llegar o al salir en el cuarto
de roperos o en los baños, unos minutos placenteros y seguros. Mantengamos esos
sitios limpios, nítidos y libres de riesgo, por nuestro propio bien.
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CHARLA N° 18
Quien les diga que este departamento debe parecerse a un cuartel en día de
inspección está equivocado.
No voy a sostener aquí que los pisos deben estar limpios que se pueda comer en
ellos, o que ustedes deben andar por todas partes recogiendo suc ios y limpiando
manchitas como una acuciosa ama de casa.
Tampoco les voy a decir que tienen que tener sus zonas de trabajo tan ordenadas
y limpias como un cuarto de primeros auxilios.
Las siguientes son las cosas que debemos hacer para mantener el departamento
en forma.
(Sr. Supervisor : Si usted prefiere puede abrir aquí la discusión, haciendo que su
gente nombre las prácticas seguras que se enumeran abajo).
cabezas de los rociadores (sprinklers), los extintores, las mangueras, las puertas de
emergencia no deben estar tapadas ni escondidas. No las bloqueen de manera que
presenten dificultades para operarlos.
Queremos que este departamento sea ordenado de tal forma que podamos trabajar
eficientemente sin esforzarnos o lesionarnos.
No creo que una planta tenga que ser tan blanca y limpia como una panadería. No
soy un fanático de la limpieza y el orden, pero soy un fanático contra el fuego, contra los
riesgos de accidentes, contra los revoltijos que obstruyen el trabajo. Y si todos somos
fanáticos de estas cosas, tendremos un lugar de trabajo mejor y más seguro.
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CHARLA N° 19
Así, pues, tómense el tiempo necesario para mantener su propio lugar de trabajo
en orden.
El primer paso es tener un lugar para cada cosa y luego, conservar cada cosa en
su lugar. Las existencias, las partes, las herramientas, todo debe tener un lugar al cual
pertenezca. Cuando haya terminado con alguna cosa devuélvala a su lugar. La próxima
vez que la necesiten, ya saben que allí la encontrarán y, lo que es más importante, no
andará tirada por ahí donde puedan tropezarse, cortarse o caérseles en un pie.
Si hay cerca líneas de aire comprimido, no deben usarse para limpiar máquinas o
vestidos. Tengan cuidado porque a veces resultan lesiones de partículas volantes que
saltan a los ojos y la piel, impulsadas por las mangueras de aire.
de que se llene el recipiente, pare el trabajo y haga que lo reemplacen. Ninguna ayuda
está prestando si deja que el desperdicio se acumule alrededor de su lugar de trabajo
con la posibilidad de que lo haga caer o lo corte.
Pero estas son solamente las ventajas extras. La verdadera razón para un buen
orden y aseo es protegernos a nosotros mismos y a sus vecinos de planta contra
accidentes costosos, dolorosos y que pueden lisiarnos de por vida.
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CHARLA N° 20
PASILLOS Y CORREDORES
Si no fuera por las estadísticas, dudo que muchos de nosotros creyéramos que los
corredores y los pasillos son sitios donde suceden accidentes graves. Sin embargo, así
es, y contra los hechos no hay argumentos. Hablaremos, pues, de lo que se ha
aprendido de los accidentes ocurridos en estos lugares.
Naturalmente que no hablo solamente de los accidentes que hayamos tenido aquí,
sino de los ocurridos en las distintas plantas del país. Y estos accidentes que han
costado dinero en servicio médico, compensación e indemnización.
El mayor número es de caídas. Los pisos resbalosos llevan a mucha gente al suelo,
lo mismo las cosas con las cuales se tropiezan o que se deslizan o ruedan bajo los pies.
Los tacones altos hacen caer a muchas mujeres. Ordinariamente el único daño sufrido
es la vergüenza consiguiente, pero muchas señoras se han lesionado fuertemente una
rodilla o se han torcido un tobillo y, aún, se han quebrado un hueso. Correr por los
pasillos o corredores es buscar un accidente. Al mediodía o al salir de un turno es
siempre invitar o al accidente o a un disgusto, o a ambos. Si usted atropella alguna
persona, a lo mejor ésta se resuelve con ira y malas palabras, si acaso no entra en
acción directa.
Los accidentes con carritos o motos (mulitas) son graves porque casi siempre las
lesiones son muy serias. A menudo le rompen a uno una pierna o le causan una grave
concusión cerebral. Todos estos accidentes se pueden prevenir, pero se necesita una
gran conciencia de seguridad para acabar con ellos. Los conductores deben conocer y
seguir siempre las prácticas de manejo seguro. Es casi lo mismo que manejar un
automóvil, excepto que en la planta es más fácil chocarse con peatones que con otros
vehículos. Sin embargo, a veces los carritos chocan. También suelen precipitarse sobre
las máquinas, material apilado o las columnas del edificio. El manejo desc uidado,
demasiada velocidad y el no concentrarse en el manejo seguro son las causas.
Hay otra clase de accidentes en los pasillos. Uno que sucede de vez en cuando
es el de irse encima de algo. Parece tonto, pero así es. Es muy fácil distraer nuestra
atención cuando vamos caminando. Ustedes conocen el caso muy popularizado del
hombre que se distrae mirando cuando pasa una joven. Se mira para atrás y luego se
tropieza con cualquier cosa.
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Este es uno de los temas más simples y no tiene nada que ver con cosas diferentes
a mirar por donde se camina.
Parece una cosa tonta. Todos estamos caminando desde chiquitos, desde cuando
teníamos un año o cosa así. Tuvimos nuestra parte de golpes y resbalones mientras
estábamos aprendiendo. Claro que para estas fechas todos pensamos que sabemos
caminar. Pero hay un número sorprendente de personas que se lesionan al caminar.
Se resbalan, se tropiezan, se enredan, pisan cosas, caminan por donde no deben, como
los niños cuando están aprendiendo.
No debería ser así. No hay ninguna razón para que tengamos accidentes al
caminar, sin embargo, se suceden. Es conveniente, pues, que veamos algunas reglas
simples, de sentido común, para caminar con seguridad.
1°. Fíjense que no haya agua, aceite u otros líquidos en el piso. Si ven aceite o
grasa derramada, pasen por un lado. Si por algún motivo la pisan, límpiese las suelas
de los zapatos, luego limpien la mancha de manera que la próxima persona no se rompa
la nuca en un salto mortal! Sean particularmente cuidadosos en las duchas, donde los
pisos están siempre húmedos, pisen con cuidado y no dejen el jabón en el piso.
2°. Fíjense en los pisos defectuosos. Miren si hay tablas levantadas, puntillas que
sobresalen, pernos o tornillos en el piso y baldosines flojos. Los pisos deben estar
siempre libres de todos estos riesgos, en primer lugar, pero alguien puede resbalarse,
por lo tanto, informe las condiciones inseguras y... cuiden sus pasos.
3°. Fíjense en los objetos tirados en el suelo. Pedazos de tubería, alambre, pernos,
herramientas, cajas vacías, etc., siempre encuentran alguna forma de situarse en los
corredores y convertirse en serios riesgos de tropezones. Evítenlos y recójanlos para
que otros tropiecen. No los tiren de una patada a cualquiera otra parte, pues seguro
que irán a estorbar allá. Échenlos a la basura.
4°. Volteen despacio en las esquinas. Este consejo es válido no solamente para
los choferes, sino también para los peatones. Uno nunca sabe quien viene o quien va
en vía contraria: una persona con una carretilla, alguien con un tubo, etc. Disminuya su
rapidez y eviten un choque.
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5°. Tengan cuidado con las escaleras, subiendo o bajando. Usen el pasamanos,
de manera que puedan agarrarse a algo en caso de tropezar. Caminen despacio. No
lleven objetos que les impida su visión. Si un objeto es muy grande, muy pesado o muy
voluminoso para llevarlo cómodamente, consiga ayuda para subir o bajarlo por las
escaleras.
6°. Camine siempre por los pasillos. Los atajos de un corredor a otro, siempre
están obstruidos por maquinaria y material almacenado. Si no sufre dificultades, por lo
menos puede interferir a la gente que está trabajando. Y en lugar de ganar tiempo
probablemente lo pierde trepando sobre cosas y bordeando los obstáculos. Observe
los avisos y cuando le indiquen que no pase por allí es porque existe algún peligro.
Estos avisos se colocan para su protección.
7°. Cuando esté trabajando cerca de cargas suspendidas, mantenga sus ojos
para ver hacia dónde va la carga y hacia dónde va usted también. El peligro existe
encima y abajo, por lo tanto, sea doblemente cuidadoso.
8°. Tenga cuidado con sus pasos cuando trabaja cerca de pozos, excavaciones,
huecos y muelles de descarga. Una caída aquí es más peligrosa porque hay una mayor
profundidad antes de tocar fondo. No brinque de un nivel a otro, esto puede ocasionarle
una seria lesión en la rodilla o el tobillo.
Como ustedes ven no hay nada técnico ni complicado en esto de caminar con
seguridad. No he dicho nada que ustedes no conozcan. Esto sólo ha sido un
recordatorio. Vigile sus pasos, fíjese por donde camina.
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CHARLA N° 22
No hace mucho estuve viendo una película cómica. Esa clase de películas donde
la gente cae por las escaleras, las empujan al río, le meten zancadillas y todo el mundo
ríe satisfecho. Esto puede ser chistoso en las películas, pero no le encuentro nada de
chistoso cuando esto le ocurre a uno aquí en el trabajo.
Caerse no es cosa de broma. Hay mucha gente que se mata en la casa, en la calle,
en el trabajo a consecuencia de una caída. Esto es lo que nos concierne.
He creído que sería una buena idea que hiciéramos una lista de las causas de la
mayoría de caídas aquí en la planta y sacar nuestras propias conclusiones para
evitarlas.
(Sr. Supervisor: haga que la gente hable de la clase de caídas que conocen y son
más comunes en su departamento e indique qué se puede hacer para evitarlas. Use
los siguientes puntos como una referencia para usted mismo).
1°. Los paseos en carritos. Estos no se han hecho para transportar pasajeros. No
se debe montar en ellos, a menos que vaya conduciéndolos.
2°. Treparse en los arrumes. Estos no se han apilado para andar sobre ellos.
4°. Usar una escalera defectuosa o una escalera que no esté indicada para el
trabajo o en forma equivocada. Hay que asegurarse que la escalera está en buenas
condiciones y es lo suficientemente larga. Asegurarla bien para que no resbale y usar
las dos manos para subir o bajar.
5°. Subirse sobre la maquinaria. Las máquinas son se han hecho para subirse en
ellas. Úsese una escalera adecuada.
6°. Correr por las escaleras sin fijarse y sin agarrarse a la baranda. Suba y baje
despacio, fíjese dónde pisa y use la baranda.
8°. Caídas en las pozas de los elevadores. Manténganse las puertas cerradas
cuando el elevador no esté en el piso.
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Esta lista apenas cubre algunos de los riesgos más importantes de caídas.
Como le dije antes: uno se puede caer en cualquier parte. Incluso es lanzado de
cabeza contra alguien cuando uno viene parado y el bus para súbitamente. ¿O no se
han resbalado ustedes alguna vez en una cáscara en la calle?
Si uno se rompe una pierna, no importa que el accidente ocurra aquí o en la casa.
La pierna rota se queda.
No sé por qué uno piensa que caerse no es peligroso. Sin embargo, las caídas
causan muchas lesiones y muchas muertes y se calcula que ocupan un segundo lugar
en los accidentes, después de los automotores.
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