Universidad Tecnológica de Santiago
=UTESA-
Recinto Santo Domingo de Guzmán
Asignatura: Ciudadanía y Globalización
Actividad Complementaria: Informe de lectura comprensiva
Por: Lassaimort Franchesca Chalas Reyes
Matricula: 1-24-4250
Fecha Junio 6, 2025
Docente Dr. José María Valenzuela Cabral
Santo Domingo, Distrito Nacional, Republica Dominicana
INFORME DE LECTURA COMPRENSIVA
Tema: Ciudadanía y derecho a través de la historia
Texto base: “Sobre el concepto de ciudadanía: historia y modelos” de Juan Antonio
Horrach Miralles
Introducción
La ciudadanía ha sido un concepto clave en la evolución política, moral y jurídica de la
humanidad. En el texto de Juan Antonio Horrach Miralles se analiza profundamente su
desarrollo histórico, desde sus orígenes en la Grecia clásica hasta su conceptualización
moderna, incluyendo sus distintas variantes y modelos. Este informe de lectura tiene
como objetivo presentar una comprensión clara del recorrido histórico de la ciudadanía y
su relación con el derecho, destacando los momentos más importantes y los cambios de
enfoque en diferentes civilizaciones.
Desarrollo
1. 1. Ciudadanía en la antigüedad: Grecia y Roma
En Grecia, especialmente en Atenas, surgió un modelo de ciudadanía democrática basado
en la participación directa del pueblo en la toma de decisiones. Durante la época de
Pericles, este sistema alcanzó su mayor desarrollo con la implementación de la
“democracia radical”. A pesar de su avance, este modelo excluía a mujeres, esclavos y
extranjeros.
En Esparta, por el contrario, el concepto de ciudadanía estaba ligado a la disciplina
militar y la pertenencia a una élite guerrera, lo que generaba una sociedad autoritaria y
jerarquizada.
Roma, por su parte, desarrolló un modelo más práctico y extendido en el tiempo. La
ciudadanía romana se basaba en la pertenencia legal y en una red de derechos y deberes.
Destacó la expansión progresiva del estatus ciudadano a esclavos liberados, soldados y
habitantes de territorios conquistados, hasta alcanzar su punto máximo con el edicto de
Caracalla en el año 212 d.C.
2. 2. Influencia del cristianismo y la Edad Media
Tras la caída del Imperio Romano, la noción de ciudadanía perdió fuerza y fue
reemplazada por estructuras jerárquicas eclesiásticas. El cristianismo, al enfocarse en la
salvación espiritual, relegó la dimensión política del ciudadano. No obstante, pensadores
como Santo Tomás de Aquino intentaron reconciliar la fe con una visión más positiva de
lo terrenal, sentando bases para futuros desarrollos. 3. 3. Renacimiento y la era de las
revoluciones
Durante el Renacimiento, las ciudades-estado italianas recuperaron prácticas republicanas
que reactivaron la noción de ciudadanía activa. Sin embargo, fue en el siglo XVIII, con
las revoluciones americana y francesa, que la ciudadanía moderna resurgió con fuerza.
Estas revoluciones promovieron el lenguaje de los derechos y consolidaron conceptos
como soberanía popular, libertad e igualdad.
4. 4. Ciudadanía en la modernidad
En el siglo XX, el sociólogo T.H. Marshall propuso una clasificación de los derechos
ciudadanos: civiles (siglo XVIII), políticos (siglo XIX) y sociales (siglo XX). Según su
visión, la ciudadanía representa la relación formal entre el individuo y el Estado, siendo
este último quien otorga y garantiza los derechos.
A lo largo del tiempo surgieron diversos modelos teóricos de ciudadanía:
- Liberal: Enfatiza los derechos individuales y la no interferencia del Estado.
- Republicano: Valora la participación activa y la educación cívica.
- Comunitarista: Prioriza la identidad colectiva sobre la individual.
- Diferenciada: Promueve políticas para grupos históricamente excluidos.
- Multicultural: Defiende el reconocimiento permanente de las diferencias culturales
dentro del marco político.
Conclusión
El concepto de ciudadanía ha evolucionado de forma significativa, ampliando sus
alcances y adaptándose a diferentes contextos históricos, culturales y políticos. Desde una
participación elitista en las primeras ciudades-estado hasta una ciudadanía más universal
e inclusiva en la actualidad, el derecho ha sido una herramienta fundamental para su
expansión y consolidación. El estudio histórico de la ciudadanía permite comprender la
importancia de la participación ciudadana para mantener y fortalecer los sistemas
democráticos actuales.