ómo se reza el rosario:
1. Signo de la Cruz: Comienza con la señal de la cruz.
2. Padre Nuestro: Se recita el Padrenuestro.
3. Ave María: Se recitan tres Avemarías y un Gloria al Padre.
4. Anuncio de un Misterio: Se anuncia uno de los misterios (Gozosos, Dolorosos,
Gloriosos o Luminosos).
5. Rezo de las Oraciones: Se recitan diez Avemarías, un Padre Nuestro y un Gloria
al Padre por cada misterio.
6. Misterios: Se repite este proceso para los cinco misterios del día.
7. Final: Al final, se recitan algunas oraciones adicionales, como la Salve, el Credo, y
una oración final.
Oraciones del Rosario:
Padre Nuestro: "Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre...
Amén".
Ave María: "Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo...
Amén".
Gloria: "Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio,
ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén".
Credo: La profesión de fe de la Iglesia.
Salve: "Dios te salve, Reina y Madre de misericordia... ¡Oh clementísima, oh
piadosa, oh dulce Virgen María!".
Oraciones Adicionales: La oración a Nuestra Señora del Rosario, entre otras.
Los Misterios:
Misterios Gozosos:
Se contemplan los acontecimientos de la vida de Jesús en su infancia,
especialmente el nacimiento.
Misterios Dolorosos:
Se contemplan los sufrimientos y la pasión de Jesús.
Misterios Gloriosos:
Se contemplan la resurrección de Jesús, la ascensión al cielo, la venida del
Espíritu Santo y la asunción de María.
Misterios Luminosos:
Se contemplan los eventos de la vida pública de Jesús, como el bautismo en el
Jordán, la primera boda de Cana, la proclamación del Reino de Dios, la
transfiguración y la institución de la Eucaristía.
rimer Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios
«Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea,
llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la
estirpe de David; el nombre de la virgen era María» (Lc 1,26-27).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima
Santa Isabel
«En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la región montañosa,
a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño
en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en
grito, dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno"» (Lc 1,
39-42)
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de
Belén
«Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando
que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar
siendo Cirino gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a su
ciudad.
Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad
de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para
empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que,
mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio
a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre,
porque no tenían sitio en el alojamiento» (Lc 2,1-7).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Cuarto Misterio Gozoso: La presentación de Jesús en el Templo
«Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de
Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el seno.
Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de
Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está
escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al
Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme
a lo que se dice en la Ley del Señor» (Lc 2, 21-24).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando
tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse,
pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres...
Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en
medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían,
estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas» (Lc 2, 41-47)
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Primer Misterio Luminoso: El Bautismo en el Jordán
«Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al
Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz
que salía de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me
complazco"». (Mt 3,16-17)
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Segundo Misterio Luminoso: Las bodas de Caná
«Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la
madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y,
como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús
su madre: "No tienen vino". Jesús le responde: "¿Qué tengo yo contigo, mujer?
Todavía no ha llegado mi hora". Dice su madre a los sirvientes: "Haced lo que
él os diga"». (Jn 2, 1-5).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Tercer Misterio Luminoso: El anuncio del Reino de Dios
"El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en
el Evangelio". (Mc 1, 15)
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Cuarto Misterio Luminoso: La Transfiguración
«Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano
Juan, y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su
rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la
luz» (Mt 17, 1-2).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Quinto Misterio Luminoso: La institución de la Eucaristía
«Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y,
dándoselo a sus discípulos, dijo: "Tomad, comed, éste es mi cuerpo"» (Mt 26,
26).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
rimer Misterio Glorioso: La resurrección del Hijo de Dios
«El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los
aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido
retirada del sepulcro, y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
No sabían qué pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres
con vestidos resplandecientes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos
les dijeron: "¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí,
ha resucitado"» (Lc 24, 1-6).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión del Señor al cielo
«El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha
de Dios» (Mc 16, 19).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Tercer Misterio Glorioso: La venida del Espíritu Santo
«Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De
repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso,
que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas
lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de
ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras
lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse» (Hch 2, 1-4).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de María al cielo
«Todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque el Señor ha
hecho obras grandes en mí» (Lc 1, 48-49).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Quinto Misterio Glorioso: La coronación de María como Reina y Señora
de todo lo creado
«Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna
bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12, 1).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Primer Misterio Doloroso: La oración en el Huerto
«Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a sus
discípulos: "Sentaos aquí mientras voy a orar". Y tomando consigo a Pedro y a
los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les
dijo: "Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad
conmigo". Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así:
"Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo
quiero, sino como quieras tú"» (Mt 26, 36-39).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Segundo Misterio Doloroso: La flagelación de Jesús atado a la
columna
«Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho
azotar, lo entregó para que fuera crucificado» (Mt 27, 26).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Tercer Misterio Doloroso: La coronación de espinas
«Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y
reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron
encima un manto de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la
pusieron sobre la cabeza, y en su mano derecha una caña, y doblando la
rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: "Salve, Rey de los judíos"».
(Mt 27, 27-29)
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Cuarto Misterio Doloroso: Jesús con la Cruz a cuestas camino del
Calvario
«Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el
padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. Lo condujeron al lugar del
Gólgota, que quiere decir de la "Calavera"» (Mc 15, 21-22).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.
Quinto Misterio Doloroso: La crucifixión y muerte de Jesús
«Llegados al lugar llamado "La Calavera", le crucificaron allí a él y a los dos
malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: "Padre,
perdónales, porque no saben lo que hacen"... Era ya eso de mediodía cuando,
al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la media tarde. El
velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito
dijo: "Padre, en tus manos pongo mi espíritu" y, dicho esto, expiró» (Lc 23,
33-46).
Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y
un Gloria.