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Unidad 02

El sistema legal argentino sobre la propiedad del automotor se basa en el Decreto-Ley Nº 6582/58 y sus modificaciones, que establecen las normas para la transmisión y registro de vehículos. Este régimen incluye la obligatoriedad de inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor y regula aspectos como la buena fe en la adquisición y la documentación necesaria. Además, se detalla el funcionamiento de los Registros Seccionales y las obligaciones de los titulares de dominio en relación a sus automotores.

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Temas abordados

  • Certificados de estado de domi…,
  • Prendas sobre automotores,
  • Trámites de exportación,
  • Inscripción inicial,
  • Funciones del Encargado de Reg…,
  • Propiedad del automotor,
  • Normas de procedimiento,
  • Funciones de la DNRPA,
  • Normativa vigente,
  • Sanciones administrativas
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Unidad 02

El sistema legal argentino sobre la propiedad del automotor se basa en el Decreto-Ley Nº 6582/58 y sus modificaciones, que establecen las normas para la transmisión y registro de vehículos. Este régimen incluye la obligatoriedad de inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor y regula aspectos como la buena fe en la adquisición y la documentación necesaria. Además, se detalla el funcionamiento de los Registros Seccionales y las obligaciones de los titulares de dominio en relación a sus automotores.

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Temas abordados

  • Certificados de estado de domi…,
  • Prendas sobre automotores,
  • Trámites de exportación,
  • Inscripción inicial,
  • Funciones del Encargado de Reg…,
  • Propiedad del automotor,
  • Normas de procedimiento,
  • Funciones de la DNRPA,
  • Normativa vigente,
  • Sanciones administrativas

Unidad nro 2

El sistema legal argentino que regula la propiedad del automotor está integrado por un conjunto
complejo de normas de diversa jerarquía. En primer término corresponde ubicar al Decreto-Ley Nº
6582/58, ratificado por la Ley Nº 14.467, modificado por las Leyes Nº 22.977 y 24.673, al que
denominaremos “Régimen jurídico del Automotor”. En particular o en un sentido más amplio
considero que el Decreto 335/88 es parte del R.J.A., ya que contiene las regulaciones básicas de
este particular ámbito de las relaciones jurídicas. En segundo lugar nos encontramos con el
denominado “Digesto de Normas Técnico-Registrales” (D.N.T.R.), que es un compendio de normas
que regulan los trámites que pueden presentarse en los Registros Seccionales y que en la
actualidad se encuentra en formato web de la página de la Dirección Nacional de los Registros
Nacionales de la Propiedad del Automotor y Créditos Prendarios, dependiente del (hoy) Ministerio
de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación.

Pero volviendo al Decreto Ley se encuentra dividido en siete títulos para su mejor comprensión
que parte desde el propio carácter constitutivo, que bienes son considerados automotores, la
importancia de la inscripción de los mismos, la documentación y de las placas etc etc.

REGIMEN JURIDICO DEL AUTOMOTOR

-TEXTO ORDENADO-

Decreto Nº 1.114/97

Decreto-Ley Nº 6582/58, ratificado por la Ley Nº 14.467 (t.o. Decreto Nº 4560/73) y sus
modificatorias Leyes Nros. 21.053, 21.338, 22.019, 22.130, 22.977, 23.077, 23.261, 24.673, 24.721,
25.232, 25.345 25.677 y 26.348.

TITULO I Del dominio de los automotores, su transmisión y su prueba

ARTICULO 1º.- La transmisión del dominio de los automotores deberá formalizarse por
instrumento público o privado y sólo producirá efectos entre las partes y con relación a terceros
desde la fecha de su inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor.

ARTICULO 2º.- La inscripción de buena fe de un automotor en el registro confiere al titular de la


misma la propiedad del vehículo y el poder de repeler cualquier acción de reivindicación, si el
automotor no hubiese sido hurtado o robado.

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ARTICULO 3º.- Si el automotor hubiese sido hurtado o robado, el propietario podrá reivindicarlo
contra quien lo tuviese inscripto a su nombre, debiendo resarcirlo de lo que hubiese abonado si
la inscripción fuera de buena fe y conforme a las normas establecidas por este decreto-ley.

ARTICULO 4º.- El que tuviese inscripto a su nombre un automotor hurtado o robado, podrá
repeler la acción reivindicatoria transcurridos DOS (2) años de la inscripción, siempre que
durante ese lapso lo hubiese poseído de buena fe y en forma continua. Cuando un automotor
hurtado o robado hubiera sido adquirido con anterioridad a la vigencia del presente en venta
pública o en comercio dedicado a la venta de automotores, el reivindicante deberá resarcir al
poseedor de buena fe del importe pagado en la venta pública o en el comercio en que lo
adquirió. El reivindicante podrá repetir lo que pagase, contra el vendedor de mala fe.

ARTICULO 5º.- A los efectos del presente Registro serán considerados automotores los siguientes
vehículos: automóviles, camiones, inclusive los llamados tractores para semirremolque,
camionetas, rurales, jeeps, furgones de reparto, ómnibus, microómnibus y colectivos, sus
respectivos remolques y acoplados, todos ellos aún cuando no estuvieran carrozados, las
maquinarias agrícolas incluidas tractores, cosechadoras, grúas, maquinarias viales y todas
aquellas que se autopropulsen. El Poder Ejecutivo podrá disponer, por vía de reglamentación, la
inclusión de otros vehículos automotores en el régimen establecido.

ARTICULO 6º.- Será obligatoria la inscripción del dominio en el Registro Nacional de la Propiedad
del Automotor, de todos los automotores comprendidos en el artículo anterior, de acuerdo con
las normas que al efecto se dicten. La primer inscripción del dominio de un automotor, se
practicará en la forma que lo determine la reglamentación. A todo automotor se le asignará al
inscribirse en el Registro por primera vez, un documento individualizante que será expedido por
el Registro respectivo y se denominará “Título del Automotor”. Este tendrá carácter de
instrumento público respecto de la individualización del automotor y de la existencia en el
Registro de las inscripciones que en él se consignen, pero sólo acreditará las condiciones del
dominio y de los gravámenes que afecten al automotor, hasta la fecha de anotación de dichas
constancias en el mismo.

TITULO II Del registro.

ARTICULO 7º.- La Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y
de Créditos Prendarios será el Organismo de Aplicación del presente régimen, y tendrá a su
cargo el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor. El Poder Ejecutivo Nacional reglará la
organización y el funcionamiento del mencionado Registro conforme a los medios y
procedimientos técnicos más adecuados para el mejor cumplimiento de sus fines. Asimismo
determinará el número de secciones en las que se dividirá territorialmente el Registro y fijará
los límites de cada una de ellas a los efectos de las inscripciones relativas a los automotores
radicados dentro de las mismas; podrá crear o suprimir secciones, y modificar sus límites
territoriales de competencia.

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En los Registros Seccionales se inscribirá el dominio de los automotores, sus modificaciones, su
extinción, sus transmisiones y gravámenes. También se anotarán en ellos los embargos y otras
medidas cautelares, las denuncias de robo o hurto y demás actos que prevea este cuerpo legal o
su reglamentación. El Poder Ejecutivo Nacional podrá disponer que determinadas inscripciones o
anotaciones se cumplan ante la Dirección Nacional, en forma exclusiva o concurrente con los
Registros Seccionales, cuando fuere aconsejable para el mejor funcionamiento del sistema
registral.

ARTICULO 8º.- La Dirección Nacional controlará el funcionamiento de los Registros Seccionales,


realizará las tareas registrales específicas que determine la reglamentación, y dispondrá el
archivo ordenado de copias de los instrumentos que se registren. Con observancia de los
requisitos que se reglamenten podrán ser microfilmados dichos instrumentos y los respectivos
antecedentes que se archiven; los microfilmes autenticados por el Director Nacional o el
funcionario que se designe, tendrán a los fines registrales la misma validez que los originales.

ARTICULO 9º.- Los trámites que se realicen ante el Registro Nacional de la Propiedad del
Automotor, deberán abonar el arancel que fije el Poder Ejecutivo Nacional, salvo los casos
expresamente exceptuados por la reglamentación. No podrá restringirse o limitarse la inmediata
inscripción del dominio de los automotores o de sus transmisiones, por normas de carácter
administrativo ajenas a los aranceles del Registro. Las personas físicas o jurídicas registradas en
el Organismo de Aplicación como comerciantes habituales en la compraventa de automotores,
deberán inscribir a su nombre los automotores usados que adquieran para la reventa posterior.
En tal caso no abonarán arancel alguno por el acto y por su inscripción, siempre que dentro de
los NOVENTA (90) días contados desde esta última la reventa se realice e inscriba. Si ello no
ocurre, el arancel se deberá abonar dentro de los CINCO (5) días de vencido dicho plazo; y a
partir del sexto día el arancel se incrementará con el recargo por mora que fije el Poder
Ejecutivo Nacional. El beneficio que otorga este artículo no regirá cuando el adquirente y el
vendedor sean comerciantes habituales, y este último haya hecho uso de la exención al efectuar
su adquisición. El Organismo de Aplicación establecerá los requisitos que deberán cumplir los
interesados para inscribirse como comerciantes habituales en la compraventa de automotores, y
las causas por las cuales se suspenderá o cancelará esa inscripción.

ARTICULO 10.- En las inscripciones del dominio de automotores nuevos, de fabricación nacional o
importados, el Registro deberá protocolizar con la solicitud respectiva, el certificado de origen
del vehículo que a esos fines expedirá el organismo de aplicación, a petición de los respectivos
fabricantes e importadores. En el caso de automotores armados fuera de fábrica, o de sus
plantas de montaje, deberá justificarse fehacientemente el origen de los elementos utilizados,
los que podrán ser de fabricación artesanal, en la forma en que lo determine el organismo de
aplicación, quien resolverá en definitiva acerca de la procedencia o no de las inscripciones de
estos tipos de automotores. En todos los casos deberá acreditarse asimismo el cumplimiento de
las condiciones de seguridad activa y pasiva para circular en la forma que determine la
normativa específica en la materia. El incumplimiento de este recaudo no impedirá la
adquisición del dominio, sin perjuicio de lo cual el Registro no emitirá la correspondiente cédula
de identificación a la que se refiere el artículo 22 del presente.

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ARTICULO 11.- El automotor tendrá como lugar de radicación, para todos sus efectos, el del
domicilio del titular del dominio o el de su guarda habitual. Tales circunstancias se acreditarán
mediante los recaudos que establezca la autoridad de aplicación.

ARTICULO 12.- El cambio de radicación de un automotor podrá ser solicitado:

a) Por el titular de su dominio, presentando a tal efecto el título del automotor;

b) Por el adquirente radicado en otra jurisdicción que justifique su interés mediante la


presentación de la solicitud tipo de inscripción a que hace referencia el artículo 14.

En caso de existir medidas judiciales precautorias sobre el automotor cuyo cambio de radicación
se gestiona, sólo podrá autorizarse dicho cambio cuando obre en poder del Registro la
correspondiente orden judicial. El cambio de radicación no se tendrá por realizado, hasta tanto
no se reciba en el Registro Seccional de la nueva radicación el legajo del automotor donde
consten sus antecedentes, inscripciones y anotaciones, el que deberá ser remitido dentro de los
TRES (3) días de peticionado. La remisión del legajo podrá ser suplida por otros medios de
información, cuando los adelantos técnicos así lo permitan. En tal caso, por vía reglamentaria se
determinarán dichos medios de información, y la oportunidad en que se tendrá por realizado el
cambio de radicación.

ARTICULO 13.- Los pedidos de inscripción o anotación en el Registro, y en general los trámites
que se realicen ante él, sólo podrán efectuarse mediante la utilización de las solicitudes tipo
que determine el Organismo de Aplicación, el que fijará su contenido y demás requisitos de
validez. Cuando las solicitudes tipo no se suscribieren por los interesados ante el Encargado de
Registro, deberán presentarse con las firmas certificadas en la forma y por las personas que
establezca el Organismo de Aplicación. Dichas solicitudes serán expedidas gratuitamente por el
Organismo de Aplicación o los Registros Seccionales, según ante quien se realice el trámite, y
deberán ser presentadas ante ellos por los interesados dentro de los NOVENTA (90) días de su
expedición. Vencido ese plazo perderán su eficacia, excepto cuando instrumentaren el
otorgamiento de derechos, en cuyo caso una vez vencidos los NOVENTA (90) días, abonarán un
recargo progresivo de arancel por mora de acuerdo a lo que fije el Poder Ejecutivo Nacional. Lo
dispuesto en este párrafo no será aplicable a las solicitudes tipo por las cuales se peticione la
inscripción inicial de automotores nuevos de fabricación nacional. Los Encargados de Registros, y
las demás personas con facultad certificante, no podrán válidamente certificar firmas en
solicitudes que han perdido su eficacia, y las que hicieren en violación de esta norma carecerán
de valor, ello sin perjuicio de las sanciones a que pudiere dar lugar esa transgresión. Si las
solicitudes tipo no se encontraren suscriptas por las partes o por sus representantes legales, el
apoderado interviniente deberá acreditar su personería mediante mandato otorgado por
escritura pública. Los mandatos para hacer transferencias de automotores, o para realizar
trámites o formular peticiones ante el Registro o el Organismo de Aplicación, caducarán a los
NOVENTA (90) días de su otorgamiento, excepto cuando las facultades aludidas estén contenidas
en poderes generales o se tratare de poderes para interponer recursos administrativos o
judiciales.

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ARTICULO 14.- Los contratos de transferencia de automotores que se formalicen por instrumento
privado, se inscribirán en el Registro mediante la utilización de las solicitudes tipo mencionadas
en el artículo anterior, suscriptos por las partes. Cuando la transferencia se formalice por
instrumento público o haya sido dispuesta por orden judicial o administrativa, se presentará
para su inscripción junto con el testimonio u oficio correspondiente, la solicitud tipo de
inscripción suscripta por el escribano autorizante o por la autoridad judicial o administrativa. En
todos los casos se presentará el título de propiedad del automotor. En las transferencias
dispuestas por autoridad judicial, se transcribirá textualmente la parte pertinente del auto que
la ordena. Un duplicado del contrato de transferencia será presentado por el adquirente ante la
Municipalidad del lugar donde quedare radicado el vehículo.

ARTÍCULO 15.- La inscripción en el Registro de la transferencia de la propiedad de un automotor,


podrá ser peticionada por cualquiera de las partes. No obstante, el adquirente asume la
obligación de solicitarla dentro de los DIEZ (10) días de celebrado el acto, mediante la
presentación de la solicitud prescripta en los artículos 13 y 14. En caso de incumplimiento de
esta obligación, el transmitente podrá revocar la autorización para circular con el automotor
que, aún implícitamente mediante la entrega de la documentación a que se refiere el artículo
22, hubiere otorgado al adquirente, debiendo comunicar esa circunstancia al Registro, a los
efectos previstos en el artículo 27. Será nula toda cláusula que prohíba o limite esta facultad.
Idéntico derecho tendrá el propietario de un automotor que por cualquier título hubiese
entregado su posesión o tenencia, si el poseedor o tenedor no inscribe su título en el Registro en
el plazo indicado en este artículo. El Encargado del Registro ante el cual se peticione la
inscripción de la transferencia deberá verificar que las constancias del título concuerden con las
anotaciones que obren en el Registro y procederá a la registración dentro de las VEINTICUATRO
(24) horas de serle presentada la solicitud. Una vez hecha la inscripción el Encargado del
Registro dejará constancia de ella en el título del automotor, en el cual actualizará también las
demás anotaciones que existan en el mismo.

ARTICULO 16.- A los efectos de la buena fe previstos en los artículos 2º, 3º y 4º del presente, se
presume que los que adquieren derechos sobre un automotor, conocen las constancias de su
inscripción y de las demás anotaciones que respecto de aquél obran en el Registro de la
Propiedad del Automotor, aún cuando no hayan exigido del titular o del disponente del bien, la
exhibición del certificado de dominio que se establece en este artículo. El Registro otorgará al
titular de dominio o a la autoridad judicial que lo solicite un certificado de las constancias de su
inscripción y demás anotaciones que existan el que tendrá una validez de QUINCE (15) días a
partir de la fecha de su emisión y de cuyo libramiento se dejará nota en sus antecedentes. Este
certificado podrá ser requerido al titular del dominio en las transferencias del automotor o en la
constitución de gravámenes, por los interesados en dichas operaciones, las que se inscribirán
dentro del plazo de validez. Durante el mismo plazo de validez, los embargos y demás
anotaciones que se soliciten con respecto al automotor tendrán carácter condicional y sólo
quedarán firmes y producirán sus efectos legales una vez vencido dicho plazo, siempre que no
hayan modificado el dominio o la situación jurídica del automotor. Idéntico plazo de validez
tendrá el certificado a que se refiere el artículo 18, del Decreto-Ley Nº 15.348/46, ratificado
por Ley Nº 12.962, en los casos de transferencias de automotores sometidos al régimen presente.

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ARTICULO 17.- La inscripción de un embargo sobre un automotor caducará a los tres (3) años de
su anotación en el Registro. La inscripción de una inhibición general en el Registro Nacional de
Propiedad del Automotor caducará de pleno derecho a los cinco (5) años de su anotación en el
Registro.

ARTICULO 18.- El Estado responde de los daños y perjuicios emergentes de las irregularidades o
errores que cometan sus funcionarios en inscripciones, certificados o informes expedidos por el
Registro Nacional de la Propiedad del Automotor.

ARTICULO 19.- Cuando el Poder Ejecutivo Nacional disponga que las prendas sobre automotores
se inscriban en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor, se aplicarán las siguientes
normas:

a) La inscripción de la prenda con registro, sus anotaciones posteriores, certificaciones,


cancelaciones y demás trámites establecidos por el Decreto-Ley 15.348/46, ratificado por Ley
12.962, que afecten automotores incorporados al régimen del presente decreto-ley, se
efectuarán en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor, de acuerdo con las
disposiciones de los incisos siguientes y de las que en su cumplimiento dicte la autoridad de
aplicación;

b) La prenda sobre automotores se registrará con sujeción a las normas del presente decreto- ley
y su reglamentación. Los trámites posteriores relativos al gravamen constituido, se ajustarán a
las disposiciones del Decreto-Ley 15.348/46;

c) El Registro Nacional de la Propiedad del Automotor llevará un registro de acreedores


prendarios, que actuarán como tales ante el organismo de acuerdo con el artículo 5º del
Decreto-Ley 15.348/46;

d) La anotación de los endosos de contratos de prenda deberá hacerse en el Registro Seccional


donde se haya inscripto el contrato, pero el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor
(Registro Nº 1 de la Capital Federal) podrá, a requerimiento de los interesados, aunque el
contrato esté inscripto en otro registro, anotar los endosos y cancelaciones previa notificación,
al registro de origen, de los datos necesarios, siendo por cuenta del solicitante los gastos
respectivos;

e) Las certificaciones y trámites ulteriores correspondientes a contratos de prenda inscriptos


hasta el día anterior al cambio de régimen que disponga el Poder Ejecutivo Nacional, seguirán a
cargo del Registro Nacional de Créditos Prendarios.

TITULO III Del título del automotor

ARTICULO 20.- El título del automotor a que se refiere el artículo 6º deberá contener los datos
siguientes:

a) Lugar y fecha de su expedición;

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b) Número asignado en su primera inscripción;

c) Elementos de individualización del vehículo, los que serán determinados por la


reglamentación, incluyendo: marca de fábrica, modelo, número de chasis y/o motor, tipo de
combustible empleado, número de ejes, distancia entre los mismos, número de ruedas en cada
eje, potencia en caballos de fuerza, tipo de tracción, peso del vehículo vacío, tipo de carrocería,
capacidad portante;

d) Indicación de si se destinará a uso público o privado;

e) Nombre y apellido, nacionalidad, estado civil, domicilio, documento de identidad, y clave o


código de identificación otorgado por la Administración Federal de Ingresos Públicos o por la
Administración Nacional de la Seguridad Social, así como también razón social, inscripción,
domicilio y clave o código de identificación, en el caso de las personas jurídicas;

f) Indicación de los instrumentos y/o elementos probatorios en virtud de los cuales se anota el
dominio;

g) Modificaciones introducidas al vehículo siempre que ellas alteren algunos de los datos
previstos en el inciso c). Deberán consignarse, además, en el título del automotor, las
constancias de inscripción en el Registro de instrumentos públicos o privados: 1) de prenda o
locación referentes al vehículo, con indicación del nombre, apellido y domicilio del acreedor o
locatario, plazo y monto de la obligación prendaria; 2) de transferencia de dominio, con los
datos personales o sociales, domicilio, documentos de identidad y clave o código de
identificación del adquirente; 3) de toda inscripción que afecte el dominio, posesión o uso del
automotor, que estuviere vigente al presentarse el título en el registro y no figurase en él.

ARTICULO 21.- En caso de pérdida, extravío o destrucción involuntaria, deficiente conservación o


alteración material derivada exclusivamente del título o en cualquier otro caso, en que, sin
mediar la comisión de un delito, dicho documento quedara en condiciones ilegibles o motivara
dudas acerca de su legitimidad, el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor expedirá un
duplicado con indicación de la causa, y constancias de todas las inscripciones vigentes en el
registro, debiendo, en su caso, retener el ejemplar inutilizado.

ARTICULO 22.- Sin perjuicio de la expedición del título a que se refiere el artículo 20,
juntamente con la inscripción originaria, o con cada una de las correspondientes a las sucesivas
transferencias de dominio, el Registro entregará al titular del automotor una o más cédulas de
identificación de éste, en las que se consignarán los datos que, con respecto al automotor y a su
propietario, establezca la autoridad de aplicación. Dichas cédulas deberán ser devueltas por el
enajenante del automotor, expidiéndose nuevas para el adquirente. Su tenencia acreditará
derecho o autorización para usar el automotor, pero no eximirá de la obligación de justificar la
habilitación personal para conducir. La cédula, la licencia para conducir y el comprobante de
pago de patente son los únicos documentos exigibles para circular con el automotor, y las
autoridades provinciales o municipales no podrán establecer otros requisitos para su uso
legítimo. Será obligatorio exhibir esos documentos a la autoridad competente, pero no podrán

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ser retenidos si no mediare denuncia de hurto o robo del automotor u orden de autoridad
judicial.

ARTICULO 23.- El Organismo de Aplicación determinará los distintos tipos de cédulas que se
expedirán, su término de vigencia y forma de renovación. También podrá requerir la
colaboración de las autoridades que determine el Poder Ejecutivo Nacional para controlar que
los automotores circulen con la documentación correspondiente, para verificar cambios o
adulteraciones en las partes que lo conforman como tal, y para fiscalizar que las transferencias
se inscriban en el Registro dentro del término fijado por esta ley. Asimismo, podrá disponer la
exhibición de los automotores y su documentación y la presentación de declaraciones juradas al
respecto. El que se negare a exhibir a la autoridad competente la cédula de identificación del
automotor, o que no justificare fehacientemente la imposibilidad material de suministrarla,
será sancionado por el Organismo de Aplicación con una multa equivalente al precio de DIEZ (10)
a DOSCIENTOS (200) litros de nafta común.

TITULO IV De la identificación de los automotores

ARTICULO 24.- Cada automotor, durante su existencia como tal, se identificará en todo el país
por una codificación de dominio formada por letras y números, la que deberá figurar en el título
y demás documentación. Dicha codificación deberá ser reproducida en placas de identificación
visibles exteriormente, que se colocarán en las partes delantera y trasera del automotor. La
autoridad de aplicación podrá establecer, además, otros medios de identificación que considere
viables y convenientes.

ARTICULO 25.- Las características de la placa de identificación prevista en el artículo anterior,


serán determinadas por la reglamentación, dentro del sistema de combinación de letras y
números blancos sobre fondo negro.

ARTICULO 26.- La reglamentación determinará la forma de aplicar el sistema único de


individualización estatuido en el presente decreto-ley.

TITULO V Disposiciones Generales

ARTICULO 27.- Hasta tanto se inscriba la transferencia el transmitente será civilmente


responsable por los daños y perjuicios que se produzcan con el automotor, en su carácter de
dueño de la cosa. No obstante, si con anterioridad al hecho que motive su responsabilidad, el
transmitente hubiere comunicado al Registro que hizo tradición del automotor, se reputará que
el adquirente o quienes de este último hubiesen recibido el uso, la tenencia o la posesión de
aquél, revisten con relación al transmitente el carácter de terceros por quienes él no debe
responder, y que el automotor fue usado en contra de su voluntad. La comunicación prevista en
este artículo, operará la revocación de la autorización para circular con el automotor, si el
titular la hubiese otorgado, una vez transcurrido el término fijado en el artículo 15 sin que la
inscripción se hubiere peticionado, e importará su pedido de secuestro, si en un plazo de
TREINTA (30) días el adquirente no iniciare su tramitación. El Registro notificará esa

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circunstancia al adquirente, si su domicilio fuere conocido. Una vez transcurrido el plazo
mencionado o si el domicilio resultase desconocido, dispondrá la prohibición de circular y el
secuestro del automotor. El automotor secuestrado quedará bajo depósito, en custodia del
Organismo de Aplicación, quien lo entregará al adquirente cuando acredite haber realizado la
inscripción y previo pago del arancel de rehabilitación para circular y de los gastos de estadía
que hubiere ocasionado. Una vez efectuada la comunicación, el transmitente no podrá hacer uso
del automotor, aunque le fuese entregado o lo recuperase por cualquier título o modo sin antes
notificar esa circunstancia al Registro. La violación de esa norma será sancionada con la pena
prevista en el artículo. Además los Registros Seccionales del lugar de radicación del vehículo
notificarán a las distintas reparticiones oficiales provinciales y/o municipales la denuncia de la
tradición del automotor, a fin de que procedan a la sustitución del sujeto obligado al tributo
(patente, impuestos, multas, etcétera) desde la fecha de la denuncia, desligando a partir de la
misma al titular trasmitente.

ARTICULO 28.- El propietario del automotor que resuelva retirarlo definitivamente del uso por
no estar en condiciones de servir para su destino específico, deberá dar inmediata cuenta a la
autoridad competente, quién procederá a retirar el título respectivo y practicará las anotaciones
pertinentes en el registro. La autoridad policial y las compañías aseguradoras deberán
igualmente comunicar al Registro los siniestros que ocurrieran a los automotores, siempre que
éstos sean de tal naturaleza que alteren sustancialmente las características individualizantes de
los mismos.

ARTICULO 29.- El propietario que resuelva desarmar el vehículo de su propiedad para usar el
material por partes, alterando el destino natural del vehículo, deberá comunicarlo a la
autoridad competente con las mismas previsiones dispuestas en el artículo anterior.

ARTICULO 30.- Las aduanas de la Nación no darán curso a los trámites tendientes a la
exportación de automotores comprendidos en las disposiciones del presente decreto-ley, sin que
medie la exhibición del título e informe del registro sobre las condiciones del dominio y la
existencia de gravámenes. Una vez autorizada por éste la exportación, previa aprobación judicial
en su caso, las aduanas retendrán el título del automotor y lo remitirán al registro
correspondiente. Iguales requisitos deberán cumplirse con los automotores que salgan
temporariamente del país con fines turísticos, sin que, en cambio, se les retenga el título,
dejándose solamente constancia en éste de la autorización para salir de la República.

ARTICULO 31.- Los propietarios de vehículos introducidos al país en forma temporal deberán dar
cumplimiento a los recaudos exigidos por el presente decreto-ley en los casos en que dicha
introducción se considere efectuada con carácter definitivo. La reglamentación determinará las
circunstancias que darán lugar a la aplicación de la norma anterior.

ARTICULO 32.- Los automotores nuevos, sean importados o fabricados en el país, mientras se
hallen en poder de los importadores, fabricantes o concesionarios, solamente podrán circular
antes de su comercialización munidos de una placa provisoria. También podrán hacerlo, cuando
se hallen en poder de los adquirentes, durante el período de inscripción. La autoridad de
aplicación determinará los requisitos y la forma de uso de las placas provisorias.

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ARTICULO 33.- Para satisfacer exigencias de la policía de seguridad y a efectos de cumplir fines
estadísticos, los Registros remitirán al Registro Nacional de la Propiedad del Automotor informes
periódicos de las inscripciones cumplidas ante cada uno de ellos. Idéntica información se
remitirá a la Policía Federal y a los ministerios técnicos que lo soliciten.

TITULO VI Disposiciones Penales

ARTICULO 34.- Será reprimido con prisión de uno (1) a seis (6) años, siempre que el hecho no
constituya un delito más severamente penado, el que insertare o hiciere incorporar en las
solicitudes tipo o comunicaciones presentadas ante el Organismo de Aplicación o los Registros
Seccionales declaraciones falsas, concernientes a hechos o circunstancias que tales documentos
deban probar.

TITULO VII Disposiciones Complementarias

ARTICULO 35.- Todos los términos establecidos en el presente decreto-ley se computarán en días
hábiles.

ARTICULO 36.- Los jefes de los Registros Seccionales dependientes de los Registros Nacionales de
la Propiedad del Automotor y de Créditos Prendarios, serán designados y removidos por el Poder
Ejecutivo a propuesta de la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del
Automotor y de Créditos Prendarios, y permanecerán en sus cargos mientras mantengan su
idoneidad y buena conducta. Podrán ser removidos, previa instrucción de sumario con audiencia
del interesado por las siguientes causas:

a) Abandono del servicio sin causa justificada;

b) Falta grave de respeto al superior o al público;

c) Ser declarado en concurso civil o quiebra, salvo que concurran circunstancias atendibles;

d) Inconducta notoria;

e) Delito que no se refiera a la Administración Pública, cuando el hecho sea doloso y de


naturaleza infamante;

f) Falta grave que perjudique material o moralmente a la Administración Pública;

g) Delito contra la Administración Pública;

h) Incumplimiento de órdenes legales;

i) Negligencia manifiesta o faltas reiteradas en el cumplimiento de sus funciones;

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j) Indignidad moral. Además, podrán ser removidos cuando se resuelva la supresión del cargo que
desempeñan.

ARTICULO 37.- Las decisiones de los Encargados de Registro en materia registral, podrán ser
recurridas ante la Cámara Federal de Apelaciones con competencia territorial en el lugar donde
tenga su asiento el Registro Seccional contra cuya decisión se recurre. En la Capital Federal será
competente la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal de la Capital
Federal. También podrá recurrirse ante el tribunal mencionado en último término, de las
decisiones del Organismo de Aplicación en cuestiones de materia registral, relativas a conflictos
o casos de carácter individual, o en los supuestos de cancelación o suspensión en el registro de
los comerciantes habituales previstos en el artículo 9º o de aplicación de sanciones de multa
contemplado en el artículo 23. Las actuaciones se elevarán al Tribunal por intermedio del
Organismo de Aplicación. Cuando el recurso se interpusiere contra una decisión de este último se
hará por intermedio del Ministerio de Justicia. El Poder Ejecutivo reglamentará los
procedimientos y plazos para interponer el recurso y sustanciar su trámite. El plazo para dictar
sentencia será de sesenta (60) días hábiles judiciales desde que se encuentre firme el
llamamiento de autos. Dentro del plazo que el Poder Ejecutivo establezca para remitir las
actuaciones al Tribunal, quien dictó la resolución recurrida podrá revocarla por contrario
imperio. Dentro del mismo plazo, el Organismo de Aplicación, cuando se tratare de decisiones de
los Encargados de Registro, o el Ministerio de Justicia, cuando se tratare de decisiones de este
último, podrán dejar sin efecto el acto impugnado.

ARTICULO 38.- El Organismo de Aplicación queda legitimado para iniciar acciones con el objeto
de obtener la declaración de nulidad de las inscripciones registrales o de los documentos que las
acrediten.

11
DECRETO 335/88

Por otro lado o mejor dicho, en el mismo sentido nos encontramos con el Decreto 335/88 que
constituye la reglamentación del Régimen Jurídico del Automotor. En él se detallan las funciones
básicas de la DNRPA y de cada Registro Seccional; se disponen las regulaciones para los
Encargados y sus Colaboradores, incluyendo Suplentes y Suplentes Interinos; asimismo se regula lo
relacionado a los recursos administrativos y el funcionamiento de los registros seccionales.

SE REGLAMENTA EL REGIMEN JURIDICO DE LA PROPIEDAD AUTOMOTOR. SE DETERMINAN LAS


FACULTADES DE LA DIRECCION NACIONAL DEL REGISTRO DE LA PROPIEDAD AUTOMOTOR. SE
ESTABLECE, EL REGIMEN DE LOS ENCARGADOS DE LOS REGISTROS SECCIONALES Y DE LOS
SUPLENTES REGIMEN ARANCELARIO Y EXCEPCIONES DE PAGO.

Visto

El Decreto-Ley Nro. 6582/58 (t.o. 1973) ratificado por Ley Nro.

14.467 y sus modificatorias, y

Considerando

Que se hace necesario proceder a dictar una nueva reglamentación del Decreto-Ley Nro. 6582/58
(t.o. 1973) ratificado por Ley Nro. 14.467, como consecuencia de las modificaciones que le fueron
introducidas por la Ley Nro. 22.977 y por haber perdido eficacia algunas de las normas del Decreto
Nro. 9722 del 18 de agosto de 1960, cuyo objeto ya se encuentra cumplido.

Que el dictado del presente procede en virtud de las facultades otorgadas en el artículo 86, inciso
2), de la Constitución Nacional.

EL PRESIDENTE DE LA NACION ARGENTINA DECRETA:

ARTICULO 1.- La DIRECCION NACIONAL DE LOS REGISTROS NACIONALES DE LA PROPIEDAD DEL


AUTOMOTOR Y DE CREDITOS PRENDARIOS dependiente de la SECRETARIA DE JUSTICIA, será el organismo de
aplicación del Régimen Jurídico Registral de la Propiedad del Automotor.

ARTICULO 2.- La Dirección Nacional tendrá las siguientes facultades:

12
a) Organizar las prestaciones centralizadas y jurisdiccionales de los servicios establecidos por el Régimen
Jurídico de la Propiedad del Automotor y controlar su funcionamiento; disponer y realizar inspecciones y
verificaciones a los Registros Seccionales; impartir instrucciones generales o particulares a los Encargados de
Registro; entender en los recursos que se deduzcan contra las decisiones de los Encargados de Registro y
elevar, en su caso, las actuaciones a la Cámara Federal correspondiente; interpretar las normas aplicables en
la actividad registral automotor para unificar la actuación de los Registros Seccionales.

b) Celebrar y renovar convenios con autoridades nacionales, provinciales y municipales y con entidades
privadas, para la realización de tareas auxiliares o complementarias de las prestaciones a cargo de la
repartición, o para coordinar con ellas el suministro o la recepción de información y documentación, y
acordar los aranceles que la Dirección Nacional o los usuarios abonarán por esas tareas.

c) Dictar las normas administrativas y de procedimiento relativas a los trámites registrales y a la


organización y funcionamiento de los Registros Seccionales, y fijar los requisitos de la documentación que
expida el Registro y de las placas y otros medios identificatorios del automotor.

d) Realizar estudios estadísticos sobre el movimiento registral jurisdiccional y centralizado.

e) Proponer la fijación de los aranceles por los servicios que prestan los Registros Seccionales y las
retribuciones de sus Encargados y de las entidades contratadas.

f) Ejercer la superintendencia sobre los Encargados de Registro y fiscalizar que den cumplimiento a las
normas vigentes en materia registral y orgánico-funcional.

g) Organizar y dirigir reuniones generales y zonales de Encargados de Registro.

h) Coordinar con autoridades nacionales, provinciales y municipales los procedimientos a aplicar para una
mejor racionalización de los trámites registrales, en lo que hace a sus respectivas competencias, celebrando
los convenios que fuere menester.

i) Intervenir los Registros Seccionales y designar a sus interventores, en caso de acefalia, suspensión, licencia
prolongada, o ausencia injustificada de su titular, o cuando se comprueben o presuman graves
irregularidades, y en general, cuando ello sea indispensable para asegurar la continuación de la prestación
del servicio público a cargo de aquéllos.

j) Proponer la creación, modificación, unificación o supresión de Registros Seccionales y la designación y


remoción de sus Encargados.

k) Asignar funciones de Encargado Suplente o Suplente Interino de los Registros Seccionales y disponer su
desafectación.

l) Controlar que los automotores circulen con la documentación correspondiente; verificar o disponer que se
verifique que los automotores no hayan sufrido cambios o adulteraciones en las partes que los conforman
como tales; y fiscalizar que las transferencias se inscriban en el Registro dentro del término fijado por la ley.

13
m) Disponer la exhibición de automotores, su documentación y la presentación de declaraciones juradas. A
estos efectos y a los indicados en el inciso anterior, podrá requerir la colaboración de la POLICIA FEDERAL
ARGENTINA, y solicitar la de las demás fuerzas policiales y de seguridad.

n) Otorgar licencias ordinarias y extraordinarias a los Encargados de Registro.

ñ) Habilitar los locales donde funcionarán los Registros Seccionales, y disponer su desafectación al servicio
cuando no cumplan con las exigencias impuestas por las reglamentaciones pertinentes.

o) Ejercer las demás atribuciones que le otorga la ley y esta reglamentación.

ARTICULO 3.- Los Encargados de Registros Seccionales serán designados y removidos por el Secretario de
Justicia de conformidad a las normas vigentes en la materia.

La función del Encargado de Registro no constituye relación de empleo, y el desempeño de sus tareas será
personal e indelegable.

No obstante, podrán designar a su exclusivo cargo colaborador para que lo asistan en sus funciones.

Asimismo, deberán proponer a la Dirección Nacional que se asigne a uno de sus colaboradores las funciones
de Suplente, para que lo sustituya en caso de ausencia, licencia, o impedimento legal.

También podrán solicitar que se asignen funciones de Suplente Interino a otro colaborador, para que
reemplace al Suplente en caso de licencia o ausencia, o cuando éste deba reemplazar al Titular.

El Encargado de Registro será directamente responsable ante la Dirección Nacional por los hechos, actos u
omisiones del Suplente, Suplente Interino y demás colaboradores.

El Suplente y el Suplente Interino quedarán desafectados de sus funciones, cuando lo solicite el Encargado de
Registro; cuando el Encargado de Registro cese en su cargo; cuando se intervenga el Registro Seccional; o
cuando así lo disponga la Dirección Nacional.

Los colaboradores del Encargado de Registro carecen de toda relación con el Estado, y en consecuencia, no
podrán permanecer en la sede del Registro ni desempeñar tareas en él cuando el Encargado cese en el cargo;
o cuando se disponga la intervención del Registro, todo ello sin perjuicio de la relación laboral que podrán
continuar manteniendo con su empleador o sus derecho habientes.

Cuando mediaren causas justificadas, la Dirección Nacional podrá requerir a los Encargados de Registro que
desafecten de sus tareas a determinado colaborador.

Al hacerse cargo del Registro Seccional un Suplente, en los supuestos de licencia o ausencia del Titular, se
comunicará esa circunstancia a la Dirección Nacional y se anotará en el libro que se llevará a esos efectos en
cada Registro.

De idéntico modo se procederá cuando reasuma sus funciones el Titular. En los supuestos de impedimento
legal, se dejará constancia de ello en el acto respectivo.

14
La Dirección Nacional podrá autorizar a los Suplentes a realizar tareas registrales concretas y determinadas,
que especificará taxativamente, cuando la cantidad de trámites que se realicen en un Registro exijan la
adopción de esa medida para mantener una buena y eficaz prestación del servicio.

En caso de acefalía, suspensión o licencia prolongada del Titular de un Registro, la Dirección Nacional podrá
designar un Interventor, hasta tanto se designe al Titular, o éste reasuma sus funciones.

La SECRETARIA DE JUSTICIA establecerá la forma en que se procederá con los emolumentos que hubiesen
correspondido al Titular en caso de suspensión o intervención y fijará el modo de retribución de los
Interventores.

Los Encargados de Registro deberán residir a una distancia no mayor de CIEN (100) kilómetros del asiento de
su Registro, y únicamente podrán ausentarse de éste, sin licencia de la Dirección Nacional, durante CINCO (5)
días por mes.

ARTICULO 4.- Los trámites ante el REGISTRO NACIONAL DE LA PROPIEDAD DEL AUTOMOTOR se realizarán
previo pago del arancel que fije la SECRETARIA DE JUSTICIA.

Se exceptúan del pago del arancel:

a) Las medidas y pedidos de informes dispuestos por autoridad judicial, siempre que en la orden respectiva se
haga constar que han sido dictadas de oficio por el Tribunal; o que provengan de la justicia penal y tengan
carácter informativo o cautelar aunque no conste que han sido dictadas de oficio.

b) Las medidas y pedidos de informes dispuestos por autoridad judicial en cumplimiento de normas legales
que expresamente establezcan la gratuidad por la prestación de ese servicio, o que éste se realizará sin
previo pago. En este último supuesto el arancel se abonará en su oportunidad.

c) Las medidas y pedidos de informes dispuestos por las siguientes autoridades en ejercicio de sus funciones
específicas:

1) HONORABLE CONGRESO DE LA NACION y sus comisiones permanentes o especiales;

2) FISCALIA NACIONAL DE INVESTIGACIONES ADMINISTRATIVAS; 3) FUERZAS ARMADAS, de SEGURIDAD y


POLICIALES;

4) ADMINISTRACION NACIONAL DE ADUANAS;

5) SECRETARIA DE INTELIGENCIA DEL ESTADO;

6) DIRECCION GENERAL IMPOSITIVA;

7) Instructores en los sumarios que se instruyan a los agentes de la ADMINISTRACION PUBLICA NACIONAL,
PROVINCIAL y MUNICIPAL;

15
8) TRIBUNAL DE CUENTAS DE LA NACION.

d) Las medidas y pedidos de informes dispuestos por autoridades nacionales, provinciales o municipales, que
en mérito a las circunstancias del caso, la Dirección Nacional, por decisión fundada, estime que corresponde
la exención del arancel.

e) Los pedidos de informes con fines estadísticos, previa autorización de la Dirección Nacional.

ARTICULO 5.- Los Registros Seccionales de la Propiedad Automotor no inscribirán en forma inicial los
automotores de fabricación nacional o importados, sin tener a la vista los dos ejemplares del Certificado de
origen del vehículo que a esos fines expedirá la DIRECCION NACIONAL DE LOS REGISTROS NACIONALES DE LA
PROPIEDAD AUTOMOTOR Y DE CREDITOS PRENDARIOS, la que determinará su contenido, requisitos de
validez y características de seguridad. Los fabricantes e importadores de automotores solicitarán al
mencionado Organismo la expedición y entrega de dicho Certificado. Junto con la solicitud de expedición y
entrega, que deberá ajustarse al cumplimiento de los requisitos establecidos por la Dirección Nacional, los
fabricantes e importadores presentarán una certificación con carácter de declaración jurada conteniendo los
datos identificatorios de cada automotor que exija el citado Organismo, entre los que figurará,
necesariamente, la marca, tipo y modelo del automotor, el número de chasis, cuadro o bastidor; la fecha de
fabricación y la de nacionalización en su caso. Dicha declaración será acompañada por un soporte magnético
con los mismos datos informados en aquélla. En el caso de los automotores importados se presentará
además la constancia de la nacionalización del vehículo.

El trámite de inscripción inicial o posterior no requerirá la previa autorización de la Dirección Nacional,


excepto en los casos en que esta última así lo disponga por razones de seguridad registral.

ARTICULO 6.- La verificación física del automotor se ordenará practicar en forma previa a la inscripción,
cuando así lo solicitare cualquiera de las partes; cuando se tratare de la inscripción inicial de automotores
armados fuera de fábrica o importados; cuando mediare denuncia de robo o hurto; cuando se hubiese
comunicado un siniestro que haya alterado sustancialmente las características individualizantes del
automotor; y en los demás casos que así lo establezca la Dirección Nacional. Si como consecuencia de la
verificación practicada al automotor, la identificación del motor o del chasis apareciese adulterada, el
Encargado del Registro Seccional denegará la inscripción y comunicará la situación a la autoridad policial del
lugar. En el caso de que resultare dudosa la numeración y no obstante se resolviera proceder a la inscripción,
se dejará constancia de ello en el título y en la hoja del Registro, mediante la siguiente leyenda: "Inscripto
con numeración dudosa. Conste a los fines de la posterior calificación de la buena fe de la inscripción
(artículos 2, 3 y 4) y concordantes del decreto-ley".

La Dirección Nacional determinará los lugares y personas autorizadas para llevar a cabo la verificación de los
automotores, y acordará con ellos los aranceles que podrán percibir por ese servicio de la Dirección Nacional,
o en forma directa de los usuarios, según lo que estipule.

16
ARTICULO 7.- La documentación registral que se archive en la Dirección Nacional podrá ser microfilmada.
Deberá asegurarse la obtención de fotogramas íntegros y fieles a sus originales, quedando prohibida la
ejecución de recortes, dobleces o enmendaduras.

ARTICULO 8.- Cuando la introducción temporaria del vehículo se realice en propiedad por beneficiarios de las
categorías a) a e) inclusive del artículo 1 del Decreto Nro. 4891/61, se exceptuará a aquellas de la obligación
de inscribirse en el REGISTRO NACIONAL DE LA PROPIEDAD DEL AUTOMOTOR, mientras dure la calidad
temporal de su introducción y deberá circular provisto de la chapa especial que otorga la Dirección Nacional
de Ceremonial del MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES Y CULTO y con la documentación a nombre de su
propietario. Si el vehículo fuera nacionalizado, el beneficiario que lo introdujo al país deberá efectuar de
inmediato la inscripción en el citado Registro.

La Dirección Nacional de Ceremonial del MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES Y CULTO proveerá


asimismo de chapas especiales a los vehículos introducidos por beneficiarios de la categoría f) del artículo 1
del Decreto Nro.4891/61, en las condiciones que establece el artículo 7 del mismo decreto.

La mencionada Dirección comunicará a la DIRECCION NACIONAL DE LOS REGISTROS NACIONALES DE LA


PROPIEDAD DEL AUTOMOTOR Y DE CREDITOS PRENDARIOS la nómina de las chapas entregadas al cuerpo
diplomático, consular, organismos internacionales y misiones especiales, con los nombres de sus titulares y
con la especificación de las características individualizantes del vehículo al que corresponden.

ARTICULO 9.- A los efectos del cambio de radicación de un automotor, la remisión del legajo al Registro de la
nueva radicación podrá ser suplida por:

a) El envío de un certificado donde consten los datos del automotor y sus condiciones de dominio. La
Dirección Nacional establecerá las características y requisitos que deberá contener el aludido certificado. El
cambio de radicación se tendrá por operado al recepcionarse el certificado en el Registro de la nueva
radicación.

b) Cuando los adelantos técnicos lo permitan, por la incorporación del alta del dominio del automotor al
banco de datos del computador del Registro de la nueva radicación, a través de la comunicación que al
efecto reciba u obtenga del banco de datos de la Dirección Nacional o del Registro de la anterior radicación.
La Dirección Nacional establecerá los requisitos que deberán cumplirse para el empleo de este
procedimiento. El cambio de radicación se tendrá por operado al producirse la aludida incorporación del alta
del dominio.

Cuando la Dirección Nacional cuente con un sistema de computación que permita obtener información
actualizada desde todos o algunos Registros Seccionales conectados a aquél, el referido Organismo podrá
disponer que en su sede central, en terminales habilitadas al efecto o en determinados Registros Seccionales
se anoten medidas cautelares y denuncias de robo o hurto, se expidan certificados e informes de dominio y
se otorgue documentación registral respecto de automotores radicados en Registros Seccionales conectados
con el sistema de cómputos o se tome razón de anotaciones personales, las que sólo tendrán efecto en estos
Registros.

17
ARTICULO 10.- El Registro tendrá carácter público y cualquier interesado podrá solicitar informes sobre el
estado del dominio de los automotores inscriptos, y respecto de las anotaciones personales que obren en
ellos, previo pago del arancel correspondiente, y dando cumplimiento a los requisitos que establezca la
Dirección Nacional.

ARTICULO 11.- Para notificarse personalmente de las resoluciones de la Dirección Nacional o de los Registros
Seccionales, para consentirlas expresamente o para interponer recursos, el presentante deberá acreditar su
condición de parte, mediante la exhibición de documentos de identidad, o si se tratare de un representante,
mediante escritura pública, carta poder o constancia expresa en la solicitud tipo. En los dos últimos
supuestos la firma del mandante deberá estar certificada por alguna de las personas autorizadas para
certificar firmas en las solicitudes tipo o haber sido estampada en presencia del Encargado de Registro.

ARTICULO 12.- Presentada una petición al Registro, el Encargado procederá a su registración o despacho
favorable según cual fuere el contenido de la solicitud y siempre que se cumplan los recaudos exigidos por las
normas vigentes en la materia. En caso contrario observará la petición.

Las solicitudes de inscripción, anotación, expedición de certificado de dominio y de despacho de trámites en


general, con relación a un mismo automotor, se procesarán en el orden de prioridad que establecen los
respectivos cargos de presentación.

No se observará lo dispuesto en el párrafo anterior cuando algún acto gozare de reserva de prioridad, o
cuando por su naturaleza su registración o despacho no modifique la situación jurídica del automotor ni de
su titular.

La reserva de prioridad para la inscripción o anotación de un acto se otorgará:

a) por la expedición de un certificado de dominio;

b) en los supuestos previstos en el párrafo 3 del artículo 19.

La reserva de prioridad otorgada por la expedición de un certificado de dominio, beneficiará el trámite que se
presente acompañado por el correspondiente certificado, a cuyo efecto éstos serán individualizados en la
forma que establezca la Dirección Nacional.

ARTICULO 13.- En oportunidad de resolver o despachar una petición los Encargados de Registro deberán
analizar la situación jurídica registral del automotor y de su titular, la naturaleza del acto cuya inscripción o
anotación se peticiona, las peticiones que gocen de prioridad y los actos presentados con posterioridad al
trámite que se encuentra a resolución o despacho, cuando se trate de actos que de acuerdo a las
disposiciones legales vigentes producen efectos registrales mediante su sola presentación, todo ello, de
acuerdo a las normas que rigen la materia y a las disposiciones o instrucciones que imparta la Dirección
Nacional.

18
Las anotaciones personales no afectarán el registro de los actos cuya petición de inscripción se realizó con
anterioridad a la presentación del pedido de anotación de aquéllas.

La registración o despacho favorable de un trámite, llevará la fecha del día de su registración o despacho y la
firma y sello del Encargado de Registro.

La resolución por la cual se observe una petición deberá contener las formalidades previstas en el párrafo
anterior y los fundamentos de la medida. En el mismo acto se deberán formular la totalidad de las
observaciones que la petición pudiere merecer.

Dicha resolución se agregará a la solicitud y el interesado quedará notificado en forma auténtica en la sede
del Registro los días martes y viernes, o el siguiente día hábil si alguno de ellos fuere feriado administrativo.

De todo lo actuado se dejará constancia en el asiento respectivo, en la forma que lo establezca la Dirección
Nacional.

ARTICULO 14.- Observada una petición de inscripción o anotación no se podrá registrar otro acto que lo
suceda en orden de prioridad y que importe modificar la situación jurídica registral del automotor o de su
titular, hasta tanto no hubiere vencido el plazo para interponer el recurso previsto en el artículo 16 o, en su
caso, éste no fuere resuelto en forma definitiva.

No resultará de aplicación lo dispuesto precedentemente y en consecuencia los actos se podrán registrar sin
necesidad de aguardar el transcurso de los plazos o la resolución de los recursos mencionados, cuando la
observación se fundare en algunas de las siguientes circunstancias:

a) No haberse acreditado en debida forma la declaración de voluntad de las partes intervinientes, o la


personería de su representante legal o apoderado.

b) No ser el peticionario la persona legitimada para solicitar la inscripción o el despacho del trámite, o no ser
su titular, el disponente de un derecho.

c) Haberse omitido los recaudos extrínsecos de validez de una petición o de una orden judicial.

En dichos supuestos el Encargado de Registro deberá hacer constar expresamente en su resolución los
efectos de la observación efectuada.

ARTICULO 15.- Las solicitudes tipo que fueren objeto de observación y que deban ser retiradas del Registro
para su subsanación se entregarán al peticionario bajo constancia escrita, en la forma que lo determine la
Dirección Nacional.

ARTICULO 16.- El recurso previsto en la ley se deducirá y tramitará en la forma y dentro de los plazos que se
establecen en los artículos siguientes:
Este recurso es la única vía para impugnar las decisiones de los Encargados de Registro en materia registral,
y de la Dirección Nacional en la misma materia o cuando se trate de conflictos de carácter individual, o en los

19
supuestos de cancelación o suspensión en el registro de comerciantes habituales o de aplicación de las
sanciones de multa contempladas en el artículo 23 de la ley.

ARTICULO 17.- El recurso se interpondrá ante el Registro Seccional o ante la Dirección Nacional, según quien
fuere el organismo que dictó la resolución recurrida.
El plazo para la interposición será de QUINCE (15) días hábiles administrativos computados a partir del día
siguiente al de la notificación de la resolución recurrida. Las notificaciones se practicarán por los medios y
con los recaudos previstos en la reglamentación de la Ley Nacional de Procedimientos Administrativos,
excepto cuando se tratare de la notificación de resoluciones de los Registros Seccionales por los cuales se
observare un pedido de inscripción o anotación, las que quedarán notificadas a los interesados en la forma
establecida en el artículo 13.

ARTICULO 18.- El recurso se presentará por escrito, con patrocinio de letrado habilitado para actuar ante el
fuero federal, e incluirá su fundamentación y el ofrecimiento de prueba, y de manera particular expresará:

a) Denominación y domicilio real del recurrente, y la constitución del domicilio en la ciudad de la sede del
Tribunal.

b) El acto o situación que motiva el recurso.

c) La finalidad que se persigue.

d) Los hechos pertinentes, explicados con claridad.

e) El derecho aplicable, precisándose la ilegitimidad que se atribuye al acto o situación impugnada.

f) La prueba ofrecida.

Se agregarán los instrumentos originales que se invoquen y que no obren en las actuaciones administrativas.
Respecto de los instrumentos que no estén en poder del recurrente, se referenciará suscintamente su
contenido y se indicará el lugar donde se encuentren.

Del escrito y de los instrumentos originales adjuntos se acompañarán sendas copias.

ARTICULO 19.- Interpuesto el recurso mencionado en el artículo 16 se suspenderán los efectos de la


resolución recurrida y se extenderá la prioridad para registrar el acto observado hasta tanto se resuelva en
definitiva.
Cuando la observación se funde en alguna de las circunstancias previstas en el 2 párrafo del artículo 14 la
interposición del recurso no suspenderá los efectos del acto recurrido, ni extenderá la prioridad para registrar

20
el acto observado. Tampoco no se producirán estos efectos, si el recurrente no hubiere acreditado su
condición de parte o su personería en la forma dispuesta en el artículo 11.

Durante la vigencia de la prioridad para registrar el acto observado, el interesado podrá subsanar los
defectos que motivaron la observación, o hacer remover los obstáculos que impidieron su registro. En tal
caso, el registro del acto observado y de aquellos actos mediante los cuales se subsanaron los defectos o
removieron los obstáculos que oportunamente motivaron la observación, se practicarán con el mismo orden
de prioridad que gozaba el acto observado. De idéntico derecho gozará el interesado:

a) durante el lapso de vigencia de un certificado de dominio;

b) mientras no hubiere vencido el plazo para interponer el recurso, excepto en los casos contemplados en el 2
párrafo del artículo 14.

Si los actos mediante los cuales se pretende subsanar los defectos o remover los obstáculos, fueren a su vez
observados por el Registro, su orden de prioridad a todos los efectos previstos en este decreto se regirá por la
fecha de su cargo de presentación.

ARTICULO 20.- Interpuesto el recurso ante el Registro Seccional éste deberá elevar las actuaciones al
Tribunal por intermedio de la Dirección Nacional dentro de los CINCO (5) días hábiles administrativos
siguientes a su presentación. El Registro Seccional podrá revocar el acto impugnado. En caso contrario,
remitirá dentro de ese lapso las actuaciones a la Dirección Nacional, pudiendo acompañar un informe con las
observaciones que le merezca el recurso y ofrecer pruebas.
La Dirección Nacional podrá revocar el acto impugnado dentro de los DIEZ (10) días hábiles administrativos
siguientes a la recepción de las actuaciones. En caso contrario, dentro de ese lapso las elevará al Tribunal
competente, pudiendo ampliar el informe y la prueba ofrecida por el Registro Seccional o elaborarlo y ofrecer
prueba si éste lo hubiere omitido. Si el Registro Seccional o la Dirección Nacional revocaren el acto
impugnado, notificarán de ello al recurrente dentro del tercer día, personalmente, por telegrama
colacionado o carta documento remitidos al domicilio especialmente constituido, y a falta de éste, al real de
aquél. Si se hubiere omitido la constitución de domicilio especial y la denuncia del real, el acto se notificará
en la forma prevista en el artículo 13.

ARTICULO 21.- Interpuesto el recurso ante la Dirección Nacional, ésta deberá elevar las actuaciones al
Tribunal por intermedio de la SECRETARIA DE JUSTICIA dentro de los DIEZ (10) días hábiles administrativos
siguientes a la presentación del recurso. La Dirección Nacional podrá revocar el acto impugnado. En caso
contrario, remitirá dentro de ese lapso las actuaciones a la SECRETARIA DE JUSTICIA, pudiendo acompañar
un informe con las observaciones que le merezca el recurso y ofrecer prueba.
La SECRETARIA DE JUSTICIA podrá revocar el acto impugnado dentro de los TREINTA (30) días hábiles
administrativos siguientes a la recepción de las actuaciones. En caso contrario, dentro de ese lapso las
elevará al Tribunal competente, pudiendo ampliar el informe y la prueba ofrecida por la Dirección Nacional,
o producirlo y ofrecer prueba si ésta lo hubiere omitido. Si la Dirección Nacional o la SECRETARIA DE JUSTICIA

21
revocaren el acto impugnado notificarán de ello al recurrente en la forma y plazo establecido en el artículo
anterior.

ARTICULO 22.- Recibidas las actuaciones el Tribunal proveerá dentro de los DIEZ (10) días hábiles judiciales
siguientes la prueba ofrecida, desestimando la que juzgue impertinente. La resolución se notificará por
cédula o personalmente. Producida la prueba o desestimado su ofrecimiento, según el caso, el Tribunal
llamará a autos para sentencia, pudiendo disponer de oficio medidas para mejor proveer.
El plazo para dictar sentencia será de SESENTA (60) días hábiles judiciales desde que se encuentre firme el
llamado de autos.

Supletoriamente se aplicará el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

ARTICULO 23.- Derógase el Decreto Nro. 9.722/60, sus modificatorios y ampliatorios.

ARTICULO 24.- Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCION NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y
archívese.

Firmantes

ALFONSIN-SABATO

DIGESTO DE NORMAS TÉCNICO REGISTRALES


Formando una trilogía con las normas antes mencionadas, nos encontramos con el Digesto de
Normas Técnico Registrales (D.N.T.R.); un documento compuesto por varios tomos y que regulan
los trámites que se pueden peticionar ante los Registros Seccionales.

La Dirección Nacional en ejercicio de sus funciones ha ido dictando normas (Disposiciones,


Circulares etc) a lo largo del tiempo. Las mismas se encontraban dispersas, se superponían y hasta
se contradecían dificultándose el conocimiento y la aplicación de la normativa técnico-registral.

Por ello por resolución de la propia Dirección Nacional se puso en la tarea de reunir y compilar
dichas disposiciones y circulares en el mentado Digesto y que fuera aprobado por Disposición D.N.
119/93, posibilitando una mejor comprensión gracias a su división en tomos o títulos.

22
El primero de ellos denominado “Parte General” que contiene el conocimiento de las Solicitudes
Tipo, Peticionarios, Domicilio etc etc.

El segundo Título se denomina “Parte Especial” y contiene la mayoría de los trámites: Inscripción
Inicial; Transferencia; Cambio de motor etc etc.

Por último el título III, denominado “Normas Transitorias y apendice”, que contiene algunos casos
de inscripción inicial para motovehículos; convocatoria al parque automotor y algunas normas
como es la propia ley 6582/58.

En materia de automotores, el uso y costumbre provocan que las normas sean dinámicas y las
mismas actualizan el Digesto en forma prácticamente periódica mediante Disposiciones dictadas
por la Dirección Nacional en uso de las facultades otorgadas por el Decreto 335/88.

Las Disposiciones denominadas de Técnico-Registral constituyen no sólo la fuente


cuantitativamente más importante del Régimen Jurídico del Automotor, sino que desde el punto
de vista cualitativo permiten uniformar en todo el país la aplicación de las normas del Régimen
Jurídico del Automotor y de su decreto reglamentario. Además, si no se dictaran las Disposiciones
Técnico Registrales los particulares desconocerían el procedimiento para ejercer sus derechos y
cumplir sus obligaciones en esta materia y quedarían librados al criterio arbitrario de cada
Encargado de Registro. Se les asigna, por lo tanto, relevante importancia como fuentes del
régimen registral del automotor. No se concibe el análisis de esta materia sin el conocimiento
teórico y práctico de las Disposiciones Técnico Registrales dictadas por la Dirección Nacional.

Hoy en día el Digesto se encuentra incorporado en formato web en la propia página de la


Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor y Créditos Prendarios
([Link]).

PRINCIPIOS REGISTRALES
El Derecho es el conjunto de normas y principios generales que surgen de la sociedad como un
producto cultural generada dentro de leyes y que tienen la finalidad de regular la convivencia
entre los miembros de esa sociedad—las personas—y de estos con el Estado. En ese sentido ya se
ha analizado lo referente a las normas que regulan a los automotores. Ahora analizaremos los
principios registrales.
Son las reglas fundamentales que sirven de base al sistema registral de un país determinado. Son
una serie de criterios fundamentales, orientaciones esenciales o líneas directrices del sistema

23
registral. Son los juicios, reglas e ideas fundamentales que rigen u orientan un determinado
sistema registral

Rogación o instancia:

Este principio consiste en que “el Registrador no puede proceder de oficio respecto a la práctica
de los asientos regístrales, sino que tiene que actuar a instancia o solicitud de parte”. Es decir
para efectuar una inscripción inicial, transferencia, anotar medidas cautelares, etc, en el Registro,
es necesaria la previa solicitud de persona interesada. Sin este requisito el registrador no se puede
avocar a la calificación de un título. Menos a su inscripción.

La forma usual es solicitarlo mediante formulario impreso llamado Solicitud Tipo y el pago del
arancel correspondiente. En el caso de alguna medida judicial, la rogatoria le corresponde al juez
mediante el oficio que este remite al registrador.

Especialidad o determinación:

Como es regla de nuestro sistema legal, los derechos reales se ejercen sobre cosas (objetos
materiales) y ello exige una individualización del objeto, que se conoce como principio de
“especialidad”. Es propio de los sistemas registrales que la cosa (mueble o inmueble) se encuentre
claramente delimitada, en su género, especie, o superficie y linderos, para que la publicidad sea
adecuada. En un sistema registral, que además es constitutivo, la observancia del principio de
especialidad es fundamental. Es también llamado de Determinación y tiene por objeto
individualizar los derechos inscriptos en relación a los bienes y a las personas, es decir una
descripción lo más minuciosa posible del objeto (Automotor) con Nº de Dominio, modelo, motor,
chasis, etc, así como de su titular (dueño) nombre, apellido, DNI, domicilio, estado civil, Nº de Cuit,
profesión, etc.

Tracto sucesivo:

Este principio, también llamado de “previa inscripción”, o de “continuidad del tracto”, tiene su
fundamento legal en el principio consagrado en el artículo 399 del Código Civil y Comercial, es
decir que nadie puede trasmitir a otro sobre un objeto un derecho mejor o más extenso del que
gozaba y recíprocamente, nadie puede adquirir sobre un objeto un derecho mejor y más extenso
que el que tenía aquel de quien lo adquiere. En su aplicación registral exige que cuando se procesa

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un cambio en la situación del bien registrado, la persona que figure como transmitente sea la
misma que aparezca en el asiento registral previo como adquirente. Dicho de otro modo, debe
presentarse un encadenamiento regular de trasmitentes, los que previamente deben haber sido
registrados como adquirentes. Es decir que no puede inscribirse la transferencia de un automotor
si quien se presenta como trasmitente no figura como titular registral de dominio, lo que implica
que debió ser previamente adquirente en una transferencia anterior, o en una inscripción inicial.
El principio del tracto sucesivo persigue impedir que se produzca una ruptura o salto en la cadena
regular de transmisiones.

Tracto abreviado y presentación simultánea:

Es común aludir al llamado “tracto abreviado” como una excepción al principio del tracto sucesivo,
lo que no es exacto. En realidad, en el sistema de publicidad inmobiliaria, lo que se admite es la
unificación del trámite registral en un solo instrumento, donde sin embargo, debe aclararse cómo
se produce la transmisión, dejando constancia de cada uno de los pasos que integran el “tracto”.
En el “régimen jurídico del automotor”, existen ciertos casos que son asimilables al llamado
“tracto abreviado”, pero en los que, a diferencia de lo autorizado en el sistema registral
inmobiliario, no se omite ningún trámite formal. Lo que se admite en materia de automotores es
la presentación, en un mismo acto, de dos o más trámites de transferencia de dominio, o
transferencia y constitución prenda, en forma simultánea. Nos interesa destacar que en este
sistema es más evidente aunque las presentaciones de “transferencias simultáneas” no
constituyen una excepción al principio del tracto sucesivo.

Legalidad:

La aplicación de este principio es diferente en cuanto a su versión en el sistema de publicidad


registral inmobiliaria. Recordemos que en éste, por ser un sistema causal, lo que se inscriben son
instrumentos, que constituyen el soporte formal del título. En el régimen jurídico del automotor,
se inscriben hechos y derechos, no instrumentos, aunque su exhibición y aún agregación al Legajo,
se haya establecido reglamentariamente, por motivos fiscales, o de auditoría interna. En el
sistema de publicidad inmobiliaria, el análisis de legalidad se limita a las formas extrínsecas del
documento que se presenta al registro. En el régimen jurídico del automotor, a diferencia del
inmobiliario, estamos frente a un sistema de naturaleza “abstracta”, es decir que la inscripción
registral constituye el “título”, que nace con la registración, y no antes, cuando se llevó a cabo el

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negocio jurídico que le sirve de antecedente mediato. Para tener una idea más clara de las
diferencias entre ambos sistemas, es necesario recordar que los registradores inmobiliarios llevan
a cabo un doble análisis: en primer término verifican las formas extrínsecas del documento que se
presenta, pero además “califican” el título.

En el régimen jurídico del automotor, el registrador es parte del acto abstracto que se produce en
su Registro, momento en el que transmitente y adquirente exteriorizan su consentimiento al
suscribir las solicitudes tipo, y este acto jurídico abstracto, independiente del que pudo haber
ocurrido fuera del Registro (venta, donación, permuta, etc.), es el que da origen al título que
expide el Encargado del Registro del Automotor. Precisamente por esta razón es que el
Registrador del automotor no “califica” el título, porque es él quien lo expide. Sin embargo, el
registrador en el régimen jurídico del automotor tiene obligaciones muy claras que derivan del
principio de legalidad, tales como verificar el cumplimiento del pago de los distintos aranceles, la
realización de la verificación física cuando correspondiera, y el análisis de las inscripciones
especiales. También integra el principio de legalidad, el examen de la personería invocada tanto en
los casos de personas jurídicas, como de representados, y un heterogéneo y vasto conjunto de
actividades cuyo detalle excede el propósito de esta colaboración. Como síntesis, reiteramos que
en el régimen jurídico del automotor, el Registro no califica el título, sino que lo expide. Al Registro
no ingresan los instrumentos que soportan documentalmente el o los negocios jurídicos que
precedieron al procesamiento de la transferencia, y que serían motivo de calificación, si el régimen
fuera causal. Lo que ingresa al registro son formularios que contienen “Solicitudes tipo”, que
constituyen el único soporte documental admisible para registrar el acto jurídico negocial de
transferencia de dominio, aún la inscripción inicial, la constitución de prenda –aunque en este
único supuesto, sí se agrega el contrato prendario– y también los supuestos de extinción por baja,
desguace, robo, etc.

Publicidad:

Por el Principio de Publicidad se presume, sin admitirse prueba en contrario, de que todos están
enterados del contenido de las inscripciones. Nadie podrá alegar desconocimiento o ignorancia de
la situación jurídica del automóvil en el registro.

Entonces, por imperio de la ley, se presume que todos conocen el contenido de las inscripciones y
tal conocimiento se hace realidad, con la obligación que tienen los funcionarios de los Registros
Públicos de manifestar, informar a todas las personas, precisamente de ese contenido de las
inscripciones.

De lo expuesto, podemos apreciar que hay dos clases de publicidad: Material y Formal.

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Publicidad Material. Es la que se produce al inscribir los trámites en el registro, es decir que quien
inscribe una transferencia a su nombre además de convertirse en dueño, genera publicidad hacia
los terceros que quieran conocer esa situación.

Publicidad Formal, la misma que se hace realidad con la obligación de los funcionarios de los
Registros Públicos de informar a quién lo solicite del contenido de las inscripciones.

Prioridad:

Este principio exige que el registrador asigne prioridad en los asientos según el orden cronológico
de presentación de las solicitudes. La excepción es la llamada “reserva de prioridad”, que se
obtiene cuando se ha tramitado previamente un “certificado de estado de dominio”, que provoca
lo que incorrecta y habitualmente se denomina “bloqueo registral”. También pueden considerarse
excepciones al principio de prioridad, aunque en rigor no son tales, determinados trámites que no
modifican la situación jurídica del automotor, ni de su titular, tales como “certificados de
transferencia”, informes de dominio, consultas de legajo, duplicado de placas, cédula adicional,
etc. El principio de prioridad confiere un orden de preferencia de una situación jurídica sobre la
otra, sea por incompatibilidad (ejemplo: dos transmisiones de dominio, o dos prendas de igual
grado sobre el mismo automotor) o por oponibilidad (embargos sucesivos, transmisión de
dominio), otorgando prelación al trámite que ingresa primero al registro. Es la aplicación del viejo
aforismo “primero en el tiempo, primero en el derecho, después en el tiempo, posterior en el
derecho”. Este principio se aplica a solicitudes presentadas ante el mismo Registro. La llamada
“reserva de prioridad” funciona no sólo frente a un certificado de estado de dominio, sino también
cuando existe un trámite iniciado, que ha sido observado por el Registro.

Legitimidad y fe pública registral:

La “legitimidad registral” es el efecto de presunción que produce una inscripción para su titular. Es
decir que por aplicación de este principio, quien tiene inscripto un derecho a su nombre, se
presume que es su titular. La “fe pública registral” es la presunción que produce la información del
registro para el tercero, de que los asientos registrales son íntegros y exactos, lo que significa que
concuerdan con la realidad extra registral en cuanto a la existencia, extensión y plenitud de los
derechos registrados. Conforme lo establecido por el art. 289 del Código Civil y Comercial: “Son
instrumentos públicos respecto de los actos jurídicos:

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...1. Las escrituras públicas hechas por escribanos públicos en sus libros de protocolo, o por otros
funcionarios con las mismas atribuciones, y las copias de esos libros sacadas en la forma que
prescribe la ley.

2. Cualquier otro instrumento que extendieren los escribanos o funcionarios públicos en la forma
que las leyes hubieren de - terminado”.

En consecuencia, los asientos y cualquier otro instrumento que expidan los Encargados de
Registros del Automotor revisten el carácter de “instrumento público”, siempre que estos obren
en los límites de sus atribuciones, respecto de la naturaleza del acto, es decir cuando actúen
dentro de su competencia material. Es requisito también que el instrumento se expida dentro de
los límites territoriales que le han sido asignados para actuar, y que la designación no haya cesado
o caducado por alguna razón. Recordemos que los instrumentos públicos están revestidos de una
especial particularidad que les permite dar fe de lo que allí consta, salvo que sean argüidos de
falso, por acción civil o penal.

La plena fe que merecen los instrumentos públicos es oponible no sólo entre las partes sino frente
a terceros. A diferencia de lo que sucede en el sistema de publicidad registral inmobiliaria, en el
que la inscripción en el registro no convalida el título nulo ni subsana los defectos de que
adoleciera (art. 4º Ley 17.801), en el régimen jurídico del automotor, como es el propio Registro el
que expide el título, este adquiere la calidad de instrumento público y goza de la presunción de
legitimidad a la que hemos referido precedentemente. Vale la pena insistir una vez más, que
mientras el registro inmobiliario inscribe documentos, que son el soporte formal del título, que ha
nacido previamente, en el registro de la propiedad del automotor, el título y por lo tanto el
derecho, nacen con la inscripción. En el régimen jurídico del automotor, la llamada “fe pública
registral” con relación a los certificados de estado de dominio, implica una presunción “iure et de
iure”, es decir que no admite prueba en contrario, sobre la exactitud y veracidad de sus
constancias de dominio y demás anotaciones en referencia a los asientos registrales. La existencia
de buena o mala fe registral, es decir la existencia de un error de hecho excusable sobre la
legitimidad de la situación registral (buena fe) o su conocimiento cierto o posible (mala fe) inciden
en la llamada “fe pública registral”. Esto significa que el tercero que se ha convertido en titular
registral, sobre la base de un error que conoció o debió conocer, no puede ampararse en la fe
pública registral, porque carece de buena fe registral. Es fundamental en esta materia la
observancia de los recaudos establecidos por las normas que gobiernan el régimen de los
automotores, entre ellos la verificación jurídica, ya sea solicitando un certificado o un informe de
dominio o consultando el respectivo legajo del automotor (art.16, [Link] 6582/58) como mínima
diligencia que debe cumplir el concernido sobre la verdadera situación registral.

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Common questions

Con tecnología de IA

The Dirección Nacional de los Registros Nacionales is the governing body overseeing the automotive registry system. It manages registration operations, tracks registry section function, ensures proper archival of instruments, and administers technological improvements in the process. Additionally, it regulates registration fees and oversees compliance with the legal framework to maintain registry system integrity and efficiency. It has exclusive control over certain inscriptions and ensures the registrar's adherence to legal requirements and procedural standards .

The 'Principle of Priority' operates by giving precedence to the legal situation that is registered first. It relies on the doctrine of 'first in time, first in right,' meaning the earlier registered right will take precedence over a later one. This principle ensures that when there is a conflict, such as competing claims over ownership or encumbrances, the first to register their interest will have their right recognized initially. This prevents disputes and legal uncertainties by providing clear precedence based on chronological order of the registry entries .

Fees must be paid for most registration procedures, but habitual merchants re-registering used vehicles for resale within 90 days are exempt from these fees. If the vehicle is not resold within this timeframe, fees become due within five days after the deadline, with additional late penalties. However, this exemption doesn't apply if both the seller and purchaser are habitual merchants and the seller previously utilized this exemption .

The 'Principle of Legitimacy and Public Faith' is crucial as it instills confidence in the registry entries, implying that the holder of a registered right is presumed to be its legitimate owner. This presumption extends to third parties who can trust that the registered information is accurate and reflective of the real-world situation. For third parties, this means they can rely on registry entries when engaging in transactions, as these entries serve as public notice of rights and obligations associated with the vehicle. This principle also supports the presumption that registry entries are complete and truthful unless proven otherwise through legal proceedings .

Failure to comply with the active and passive safety standards does not prevent the acquisition of vehicle ownership but results in the registry withholding the issuance of the corresponding identification card. The vehicle can still be registered, but the lack of compliance with safety standards impacts its roadworthiness and the owner’s ability to lawfully operate it, as per the norms governing vehicle use and possession .

The 'Specialty Principle' necessitates a precise and detailed description of the vehicle to ensure individual identification. This includes information such as the vehicle's domain number, model, engine, chassis, and similar details about the owner's identity. The principle is applied to ensure that the registered rights are clearly delineated and leave no ambiguity regarding the vehicle's identity. By providing exhaustive descriptions, the registry system ensures legal clarity and efficient handling of vehicular information within the legal framework .

The 'Tracto Sucesivo' principle, also known as 'continuity of the tract,' ensures that no one can transfer a better or larger right than they possess over an object. This principle requires a regular chain of registered transmitters before a transfer can be registered. In essence, it prevents any gaps or jumps in the sequence of transmissions, ensuring that only those who have been previously registered as acquirers can transfer ownership. This stands as a safeguard to confirm the legitimacy and continuity of the ownership record .

The automotive registration system differs from the property registration system mainly in its nature and the roles of registrars. The automotive system is considered abstract, where registration itself constitutes the title, making no prior qualification necessary beyond formal requirements. In contrast, property registration requires the registrar to qualify the title based on extrinsic formalities of the document and causality. These distinctions arise because automotive registrations account for facts and rights; hence, the registrar in the automotive system does not 'qualify' titles but is involved in their creation. Additionally, the property system sees the document as the title, whereas in the automotive system, the registration act itself becomes the title .

To change a vehicle's registration location, the process can be initiated by either the domain holder presenting the vehicle’s title or the acquirer evidencing interest with the registration application. The change is not effected until the new location's registry receives the vehicle's complete dossier, including past antecedents, within three days. Judicial preventive measures may restrict the relocation unless an order is provided, and new methods, such as digital transmission, are being allowed progressively .

The 'Rogation Principle' is foundational in automotive registration, wherein no registration can be carried out without a prior application or request by an interested party. This principle ensures that the registrar does not act on their own initiative but only in response to a specific request, usually made through a standard application form and accompanied by the required fee. This ensures that registrations, transfers, and other entries are only made when officially solicited by someone with a vested interest, maintaining procedural integrity and responsibility .

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