La élite
(Danielle)
Cap 1
EL CAMBIO
Me mire al espejo, analicé cada centímetro de mi cuerpo, los zapatos que eran
negros de charol y acaban en punta, seguía por las calzas color beige que parecían
una segunda piel, luego inspeccione la falda, que me llegaba por las rodillas, era
azul marino, pare la mirada en la camisa de botones blanca, me quedaba bastante
ajustada así que decidí abrirme los dos primeros botones de arriba pero creo que
fue una mala idea, ya que el nuevo instituto era muy estricto y no dejaban llevar
escote muy prominente.
-¡¡DANIELLE!! Sal ya del baño-me grito mi hermano tyler desde el otro lado de la
puerta-ME CAGO.
-Voyyyy-dije como modo de respuesta mientras me peinaba con los dedos mi pelo
negro, me miré al espejo y vi un destello de miedo en mis ojos verdes.
Termine de retocarme y salí del baño, mi hermano entro corriendo como una bala al
baño.
Mi madre nos había cambiado de un instituto público a un privado, que es de pijos
por cierto, me quede pensando en si podría encajar en un sitio como ese, al fin y
al cabo nunca hemos tenido mucho dinero y no es que hayan famosos en mi vida
cotidiana y yo soy una don nadie.
-Vas a llegar tarde- me dijo mi madre sacándome de mis pensamientos y devolviéndome
a la realidad.
Mire el reloj y tan solo quedaban 10 minutos para que pasara el autobús a la parada
más cercana que Justo estaba a unos 10 minutos de aquí, NO NO NO VOY A LLEGAR TARDE
MI PRIMER DÍA DE CLASE, corriendo cogí mi mochila y salí corriendo de casa sin
siquiera despedirme, intenté auto convencerme de que llegaba mientras corría
desesperada por la calle hasta que una gran sombra me absorbió, giré mi cara hacia
la derecha y lo vi, el autobús me acaba de adelantar
-MIERDA, MIERDA- grité a todo pulmón mientras intentaba correr más rápido, estaba
cerca de la parada pero el autobús me había adelantado, seguí corriendo lo más
rápido que podía hasta que se frenó en la parada, me hice ilusiones y baje el ritmo
pero al rato, arranco y se fue dejándome a 2 metros de la parada. No me podía estar
pasando esto, estresada, llame a mi a madre para decirle que me había quedado
plantada mi primer día de clases, apénas estaba marcando su número de teléfono
cuando de causalidad estaba el marido de mi madre viniendo de comprar café
-Mickel- le llame, Mickel era el nuevo espeso de mama, desde que papa se fue, se
apuntó a un curso de cocina y ahí conoció a mickel-giro su cabeza hacia mi y
frunció el ceño- me ha dejado el autobús tirado, de casualidad no me podrías
llevar?- dije poniendo mi mejor cara- no quiero llegar tarde mi primer día.
-Cl-Claro danielle.- respondió extrañado, pues desde que nos mudamos con él y su
hijo, no le había si quiera dirigido la palabra.
Me quede pasmada al ver la enorme puerta de metal negra, la adornaban dos gárgolas,
que de tanto tiempo tienen hasta plantas propias, se ve que no mantienen mucho la
entrada, ¿debería entrar? ¿Encajaría en este sitio? ¿Y si mejor me…
-¿Vas a entrar?- me dijo una voz que provenía de mi izquierda, giré la cabeza hacia
esa dirección y me mostró un hermoso rostro rubio y ondas - o te vas a quedar
admirando la entrada toda tu vida
Estaba desconcertaba, me decía a mi? Pues claro que te decía a ti idiota
-Ehh- me aclare la garganta- si, si, perdón, es que soy nueva y mi antiguo
instituto no era tan lujoso- expliqué- me he quedado un poco intimidada al ver la
enorme entrada- bromeé
-Me llamo violet, y tú?- me dijo con tono amable
-Yo danielle- sonó el timbre y nos interrumpió a ambas- creo que deberíamos ir a
clase, que te toca ahora?- le pregunte, pues me parecía agradable la conversación y
me gustaría seguirla
-Creo que matemáticas o dibujo- se paro un momento pensativa- o no lo sé- dijo y me
eché a reír- oye de que te ríes- exclamo entre ofendida y divertida
-Ay, perdón es que probablemente no sepas ni en qué día estamos- ahora se rio ella
-cierto, que te toca a ti?- me pregunto
-Ehh, creo que dibujo- me pare un momento a pensar bien que me tocaba y entonces le
pregunte- a que curso vas?
-A 4- me respondió ella
-ALÁ!- exclamé- yo también y qué letra??
Porfavor que sea el c que sea el c que sea el
-El c- hizo una pausa viendo por dónde iban los tiros y preguntó- y tú?
-YO TAMBIÉN- dije llena de alegría
-Que guayyyyyy- dijo esa cabecita rubia mientras enganchaba su brazo con el mío-
ahora vamonos a lo que sea que nos toque ahora- se rio y yo le seguí
-si, si sería buena idea.