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Cadena Perpetua

El documento analiza la implementación de la cadena perpetua revisable en Nicaragua, destacando su conflicto con los derechos humanos y la rehabilitación de los reclusos. Se argumenta que esta medida no solo deshumaniza a los condenados, sino que también perpetúa ciclos de violencia y desigualdad, contradiciendo principios de justicia restaurativa. Se concluye que la abolición de la cadena perpetua es necesaria para promover políticas que prioricen la dignidad humana y la reinserción social.

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Cadena Perpetua

El documento analiza la implementación de la cadena perpetua revisable en Nicaragua, destacando su conflicto con los derechos humanos y la rehabilitación de los reclusos. Se argumenta que esta medida no solo deshumaniza a los condenados, sino que también perpetúa ciclos de violencia y desigualdad, contradiciendo principios de justicia restaurativa. Se concluye que la abolición de la cadena perpetua es necesaria para promover políticas que prioricen la dignidad humana y la reinserción social.

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Facultad de ciencias médicas.

Trabajo de psicología forense.

Título: Cadena perpetua en nicaragua.

Curso: Sabatino de pregrado.

Docente: Msc. Julio César Izcano Chavarría.

Alumnos.

➢ Bernabé Sánchez.

➢ Jacquelinne Denisse Mejía Reyes.

Managua, 27 marzo 2025.


Introducción.

La cadena perpetua, como máxima expresión del castigo penal, ha sido


históricamente un tema polémico en el ámbito jurídico y social. Su implementación
en Nicaragua bajo la figura de "cadena perpetua revisable", en medio de un contexto
marcado por crímenes de alto impacto mediático, plantea una encrucijada entre la
demanda social de justicia y la obligación del Estado de respetar los derechos
humanos y los principios psicológicos de rehabilitación. Según datos de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, Nicaragua enfrenta desafíos estructurales
en su sistema penitenciario, como el hacinamiento y la falta de programas de
reinserción, lo que agrava las condiciones de los reclusos.

A nivel global, países como Alemania y Portugal han abolido la cadena perpetua por
considerarla incompatible con la dignidad humana, mientras que otros, como
Estados Unidos, enfrentan críticas por su uso masivo. En este marco, el caso
nicaragüense sirve como estudio de cómo una medida aparentemente disuasiva
puede convertirse en un mecanismo de deshumanización sistemática. A través de
teorías psicológicas y evidencias empíricas, se argumentará que la cadena
perpetua no solo socava la posibilidad de redención individual, sino que perpetúa
ciclos de violencia y desigualdad, alejándose de los principios de una justicia
restaurativa
Desarrollo.

El poder legislativo enfatizó que la nueva norma "no infringe los derechos humanos"
ya que se establece una "cadena perpetua revisable". Esto significa que la persona
condenada tendrá la posibilidad de solicitar libertad condicional después de cumplir
30 años de prisión, incluso en casos de delitos de violencia. Esta situación ha
llevado a la necesidad de modificar la Ley Integral contra la Violencia hacia las
Mujeres, así como el código penal y la constitución política de Nicaragua.
Ahora bien, ¿cuál es el impacto del establecimiento de la cadena perpetua en los
derechos humanos? Es fundamental señalar que quienes operan en el régimen
parece que no comprenden, desconocen o simplemente no les interesa la relación
entre el derecho internacional de los derechos humanos y la constitución. El tema
no radica en que la cadena perpetua esté permitida por la constitución, sino en que
debe ser compatible con los compromisos internacionales que ha asumido el
Estado.
La readaptación o reinserción social es un derecho fundamental que tienen aquellas
personas que han infringido la ley, el cual les garantiza recibir un tratamiento integral
que respete su dignidad y les proporcione las herramientas necesarias para
reincorporarse efectivamente a la comunidad, una vez que hayan cumplido con su
deuda ante la sociedad. Este proceso incluye, entre otras cosas, la rehabilitación,
que se traduce en un acompañamiento psicosocial para ayudarles a enfrentar
adicciones y otros problemas psicológicos que puedan aquejarles. Además, se les
debe garantizar el acceso a la educación y a la capacitación laboral. Sin embargo,
cuando una persona no tiene la posibilidad legal de recuperar su libertad, su
derecho a la reinserción social como persona privada de libertad pierde su sentido,
ya que ello convierte la pena en una medida discriminatoria. Esto implica que no
todas las personas encarceladas son tratadas de la misma manera.
La suma de estos elementos da lugar a una antinomia constitucional. En cualquier
caso, será necesario esperar la reforma al Código Penal para regular su aplicación,
ya que intentar su implementación directa infringe las normas más básicas de un
Estado de Derecho, lo que, en mi opinión, resulta excesivo incluso para el propio
régimen. Solo mediante esta reforma se podrán establecer mecanismos legales que
busquen revertir la medida.
Cabe destacar que la reforma al Artículo 37 de la Constitución Política de Nicaragua,
que establece la cadena perpetua, coincidió con la presentación de los sospechosos
de un crimen que ha generado consternación e indignación en el país.
Por último, la pena perpetua se considera cruel e inhumana debido a la profunda
angustia que provoca el conocimiento de que no existe un mecanismo legal que
permita alcanzar la libertad. La desesperanza inherente a esta condena convierte el
futuro en un horizonte oscuro, impidiendo incluso la posibilidad de concebir un
proyecto de vida en libertad. Uno de los mayores y más dignificantes retos que
puede enfrentar un ser humano es el de confrontar las consecuencias de sus
acciones, asumir la responsabilidad y buscar redención a través de la enmienda.
Por ello, la cadena perpetua no solo hiere la dignidad humana, sino que la despoja
completamente de ella.
Además, la teoría de la autodeterminación Deci y Ryan, destaca que la autonomía,
la competencia y las relaciones sociales son pilares del bienestar psicológico. La
cadena perpetua niega estos elementos al eliminar la posibilidad de proyectar una
vida fuera de prisión. Estudios en psicología penitenciaria demuestran que la
privación prolongada de libertad incrementa trastornos como depresión, ansiedad y
psicosis, especialmente en ausencia de programas de rehabilitación integral.
La teoría del etiquetado de Becker, añade otra dimensión crítica, el estigma de una
condena perpetua internaliza en el individuo una identidad delincuencial,
obstaculizando su reinserción. Si el sistema penal etiqueta al recluso como
"irrecuperable", se legitima la exclusión social, violando el derecho a la
rehabilitación. La Constitución de Nicaragua reconoce este derecho, pero la cadena
perpetua lo vacía de sentido al negar herramientas educativas y laborales
esenciales para la reintegración.
La pirámide de necesidades de Maslow, también resulta relevante, la seguridad
física y la autorrealización son incompatibles con un encierro indefinido. Sin
esperanza de libertad, los reclusos no pueden aspirar a metas personales, lo que
deshumaniza la pena y la convierte en un castigo cruel. La Corte Interamericana de
Derechos Humanos ha señalado que las penas perpetuas sin revisión violan la
prohibición de tratos inhumanos, respaldando así estos argumentos psicológicos.
Conclusión.

La implementación de la cadena perpetua en Nicaragua no es solo un retroceso en


materia de derechos humanos, sino un fracaso ético y científico. Las teorías
psicológicas analizadas desde la indefensión aprendida hasta la estigmatización
social revelan que esta condena genera un deterioro irreversible en la salud mental
de los reclusos, transformando las cárceles en espacios de desesperanza más que
de rehabilitación. Organizaciones como Amnistía Internacional y la ONU han
alertado que las penas perpetuas sin revisión efectiva constituyen tratos crueles,
contrarios al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
La abolición de la cadena perpetua no implica impunidad, sino la adopción de
políticas basadas en evidencia. Programas de justicia restaurativa, acceso a
educación superior en prisiones y terapias psicosociales deben ser pilares de una
reforma penal que priorice la dignidad humana. Como señaló el psicólogo Viktor
Frankl: "El ser humano no solo necesita un porqué para vivir, sino también un cómo".
Eliminar la esperanza de libertad niega ambos, convirtiendo la pena en una
sentencia de muerte en vida. Nicaragua tiene la oportunidad de liderar un cambio
hacia una justicia que, sin dejar de ser firme, crea en la capacidad de transformación
de las personas. Solo así se honrará el verdadero espíritu de los derechos humanos:
no castigar para destruir, sino corregir para reconstruir.

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