Dedicatoria
El presente trabajo es dedicado a mi familia y a mis amigos,
quienes han sido parte y que para esta investigación los errores son
los que me dieron grandes enseñanzas.
Agradecimiento
Agradezco a Dios, ya que sin su bendición y su amor todo sería un
fracaso.
También a los profesores, quienes gracias a sus conocimientos y
ayuda puedo concluir con éxitos.
A mi papá, mamá y también familiares que estuvieron todos los días
pendientes y apoyándome para que nada salga mal y todo este bien
elaborado.
Introducción
El bullying es un tipo de violencia presente en el ámbito
escolar, este tipo de violencia lo llevan a cabo los mismos
alumnos, ya sea entre iguales o no, sus conductas son de
intimidación, acoso, amenazas, burla o insultos contra otros.
Aunque la sociedad misma trata de justificar este tipo de
conductas, diciendo o creyendo que esto es algo “normal” o que
simplemente es una forma de defenderse.
Además el entorno social ve a la violencia como algo
atractivo, esto se puede notar en los juegos y programas de
televisión que son de contendido agresivo.
Marco Teórico
Bullying
¿Qué es?
El acoso escolar o bullying es la exposición que sufre un niño a daños
físicos y psicológicos de forma intencionada y reiterada por parte de
otro, o de un grupo de ellos, cuando acude al colegio. El acosador
aprovecha un desequilibrio de poder que existe entre él y su víctima
para conseguir un beneficio (material o no), mientras que el acosado
se siente indefenso y puede desarrollar una serie de trastornos
psicológicos que afectan directamente a su salud o incluso, en
situaciones extremas, conductas autodestructivas.
El bullying escolar se suele producir durante el recreo, en la fila para
entrar a clase, en los baños, los pasillos, los cambios de clase, al
entrar y salir del centro, en el transporte escolar o en el comedor.
También puede ocurrir en el aula, cuando el profesor está escribiendo
en la pizarra o mientras está atendiendo a otros alumnos.
Prevalencia
Es difícil estimar la prevalencia del acoso escolar, pero los expertos en
la materia coinciden en señalar que se trata de un problema muy
frecuente. "Se estima que entre un 15% y un 50% de los niños y los
adolescentes pueden haber sido víctimas de acoso escolar en algún
momento", señala Covadonga Díaz-Caneja, investigadora del Instituto
de Psiquiatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón. "Los datos
de prevalencia son muy variables porque dependen mucho de los
estudios y de los instrumentos que se utilicen. Hay medidas que se
basan en lo que dice el alumno; en lo que dicen el resto de
compañeros…". En todo caso, agrega, "la mayor parte de las
personas tenemos riesgo de estar expuestas a este problema a lo
largo de la vida".
Algunos colectivos son más vulnerables y tienen mayor riesgo de ser
víctimas de acoso escolar. Son aquellas personas percibidas como
diferentes, como los niños con discapacidad, trastornos del espectro
autista (TEA), obesidad o dificultades de integración social.
Causas
Las causas que originan el bullying dependen de cada caso concreto,
aunque suelen tener unas características comunes: el acosador
escolar no tiene empatía y, por tanto, es incapaz de ponerse en el
lugar del acosado y ser sensible a su sufrimiento
El origen de la violencia del acosador puede venir causado por
problemas sociales o familiares, que pueden provocar que el niño
desarrolle una actitud agresiva y que en la adolescencia sea violento.
"En muchas ocasiones, los acosadores son personas que también han
sido acosadas", precisa Díaz-Caneja.
Otros factores que pueden incidir son una situación socioeconómica
desfavorable en casa, poca organización en el hogar o tensiones entre
los padres.
También influyen factores relacionados con el colegio y los
profesionales que allí trabajan. "El clima escolar es clave", afirma la
experta. La psiquiatra resalta los elementos que más inciden: "La
convivencia y el hecho de que haya una cultura que no solo prevenga
el bullying, sino que promueva otros valores". A largo plazo, se ha
comprobado que se obtienen mejores resultados al fomentar lo
positivo que al prevenir lo negativo.
Síntomas
Existen una serie de indicadores que el niño acosado puede
presentar y alertar a los padres y profesores en caso de que esté
sufriendo bullying escolar:
Problemas de memoria, dificultad en la concentración y atención
y descenso del rendimiento escolar.
Depresión, ansiedad, irritabilidad, falta de apetito, dolor de cabeza,
malestar generalizado, cansancio, sensación de ahogo, etc.
Dificultades para dormir, pesadillas o insomnio.
Aislamiento social, apatía e introversión.
Mantenerse en estado de alerta de manera constante.
No querer ir al colegio, ni juntarse con otros niños.
Faltar al colegio de forma recurrente.
Sentimientos de culpa y asunción de responsabilidad de los
hechos.
Conductas de huida y evitación.
Negación de los hechos e incongruencias.
Llanto incontrolado, respuestas emocionales extremas.
Miedo a perder el control o a estar solo.
Síntomas como temblores, palpitaciones, inquietud, nerviosismo,
pesimismo, etc.
Ideas e intentos de suicidio.
Prevención
La prevención del harassment o acoso escolar es fundamental para
minimizar y reducir sus efectos cuanto antes. Dado que las causas
que motivan el bullying son muy diferentes hay que buscar soluciones
al problema mediante una propuesta amplia y abierta contando con
el diálogo como la principal herramienta para atajarlo.
Las estrategias tienen que ir enfocadas a:
Reducir la incidencia
Los profesores y los padres o tutores de los adolescentes tienen que
llevar a cabo medidas que impidan la aparición de nuevos casos
de bullying. Para conseguirlo deben identificar los factores de
riesgo que los generan y actuar sobre ellos. Pueden realizar acciones
como campañas de sensibilización sobre el maltrato infantil, talleres
formativos para explicar a los padres los modelos educativos
adecuados, etc.
Reducir los casos
Llevar a cabo actuaciones que dificulten que el maltrato se siga
produciendo y que el adolescente tenga mayores problemas. En este
sentido, es necesario que exista una relación de comunicación fluida
entre las familias y el profesorado del centro.
Además, los profesores deben aumentar la vigilancia a la entrada y a
la salida del colegio, así como en los lugares donde es frecuente que
se produzca el acoso.
Por otro lado, la compañía constante de dos o tres personas de la
confianza del acosado hasta que desaparezca el sufrimiento puede
ser muy beneficiosa para el alumno.
Bullying en tiempos de distanciamiento
social
¿Cómo definimos bullying o acoso escolar?
En Paraguay, de acuerdo a la ley 4633 del año 2012, el acoso escolar
se define como toda forma de violencia física, verbal, psicológica o
social entre los alumnos y alumnas, que se realicen de manera
reiterada en el ámbito educativo, generando en la persona afectada un
agravio o menoscabo en su desarrollo integral.
Además de la víctima y el victimario, existe un tercer individuo o grupo
que es el cómplice o testigo, que funge de público, para que el
acosador pueda concretar ese tipo de violencia contra el acosado.
Produce el menoscabo o disminución de la autoestima de la persona
que es agredida y puede acarrear una serie de consecuencias de
distinto nivel de gravedad.
CONCLUSION
Al terminar la investigación llegamos a las siguientes conclusiones:
- El bullying es el acoso escolar es la exposición que sufre los niños
con daños físicos o psicológicos de forma intencionada y reiteradas
por otro o de un grupo de ellos, cuando acude al colegio.
- Los síntomas del Bullying son la depresión, la ansiedad, irritabilidad,
falta de apetito, dolor de cabeza, mal estar generalizado, cansancio,
sensación de ahogo, etc.
- Por eso es importante la concientización en el colegio y en nuestro
día a día.
ANEXO
DI NO AL BULLYING