Aquí tienes una descripción detallada de cada sección y subtema del
documento, conservando todo el contenido y los detalles expuestos
en el documento original.
Introducción.
Este lineamiento es emitido por la Agencia Nacional de Defensa
Jurídica del Estado (ANDJE) de Colombia y tiene como propósito
establecer normas de protección para las personas defensoras de
derechos humanos (DDHH). Los defensores de DDHH en Colombia
enfrentan altos niveles de violencia, y el Estado debe cumplir con sus
obligaciones internacionales y nacionales para protegerlos. Este
documento brinda lineamientos para prevenir la vulneración de sus
derechos y reducir la litigiosidad ante el Sistema Interamericano de
Derechos Humanos (SIDH).
El lineamiento se estructura en tres partes principales:
1. Generalidades sobre las personas defensoras de DDHH: se
define y contextualiza su papel.
2. Obligaciones internacionales del Estado: se describen los
compromisos que debe cumplir Colombia bajo el SIDH.
3. Conclusiones y recomendaciones: se proponen medidas
específicas para las entidades estatales.
Parte I: Generalidades sobre las Personas Defensoras de Derechos
Humanos
1. Definición e Importancia de los Defensores de DDHH
• Los defensores de DDHH son fundamentales para
proteger los derechos civiles, políticos, económicos, sociales,
culturales y ambientales. Cumplen roles de vigilancia, denuncia y
educación en derechos humanos, y su actividad es considerada como
un derecho en sí mismo debido a su relevancia en una sociedad
democrática.
• La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH)
reconocen a los defensores de DDHH como esenciales en la
construcción de una sociedad democrática. Su labor permite la
eliminación de violaciones de derechos y contribuye al respeto de los
derechos humanos en general.
2. Definición de los Defensores de DDHH según Organismos
Internacionales
• Son individuos, grupos e instituciones que promueven los
derechos humanos y las libertades fundamentales, actuando tanto en
el sector público como privado. Los defensores de DDHH pueden ser
líderes comunitarios, indígenas, afrodescendientes, mujeres,
sindicalistas, personas de la comunidad LGBTI y abogados defensores
de derechos humanos.
• La Corte IDH ha establecido que la labor de defensa no
depende de la autodenominación, sino de la actividad de promoción y
protección de los derechos humanos. La CIDH incluye en su definición
de defensor de DDHH a cualquier persona que promueva o procure la
realización de derechos humanos, sin importar si esta actividad es
intermitente o constante.
3. Diversidad de los Defensores de DDHH
• Los defensores pueden tener diferentes identidades de
género, edades, procedencias y contextos profesionales. Esta
diversidad no limita su condición de defensor de DDHH, que se
reconoce por la actividad que realiza.
• Las personas defensoras de DDHH en Colombia están
sujetas a un riesgo elevado debido a su labor, y se requiere una
evaluación de sus situaciones de vulnerabilidad en función de
contextos comunes para visualizar patrones y brindarles protección
diferenciada.
4. Grupos en Situación de Riesgo Mayor
• En Colombia, los defensores de DDHH enfrentan
amenazas específicas y continuas. Los grupos identificados con
mayor riesgo incluyen:
• Líderes comunitarios, campesinos, indígenas y
afrodescendientes.
• Mujeres defensoras.
• Defensores de la comunidad LGBTI.
• Sindicalistas y abogados defensores de derechos
humanos.
• Tanto la Corte Constitucional como la CIDH destacan la
necesidad de medidas de protección diferenciadas para estos grupos
vulnerables, especialmente en contextos de violencia y amenazas
reiteradas.
5. Obligación del Estado de Cumplir Estándares
Internacionales
• A partir del SIDH, el Estado colombiano tiene el deber de
proteger a los defensores de DDHH y de implementar medidas
preventivas, de protección, investigación, sanción y reparación
cuando se produzcan violaciones de derechos.
Parte II: Obligaciones Internacionales del Estado frente a las Personas
Defensoras de DDHH
El Estado colombiano debe cumplir con varias obligaciones para
proteger a las personas defensoras de DDHH. Estas obligaciones
incluyen:
1. Obligación de Investigar, Juzgar y Sancionar
• Las autoridades deben investigar cualquier amenaza o
violación de DDHH contra defensores, analizando el contexto en el
que trabajan. Esto implica:
• Evaluar el perfil del defensor y la naturaleza de su trabajo.
• Considerar factores como su visibilidad, el tipo de
agresión recibida, los temas en los que trabaja, los actores
interesados en silenciarlo y el contexto de vulnerabilidad.
• Asegurar una respuesta oportuna y efectiva a las
denuncias para garantizar el acceso a la justicia y la verdad.
• La Corte IDH ha señalado que muchos Estados, incluido
Colombia, enfrentan un contexto de impunidad que agrava las
violaciones a los DDHH de defensores, por lo que el Estado debe
esforzarse en sancionar adecuadamente estas agresiones.
• Se deben implementar líneas de investigación específicas
y garantizar el acceso a la justicia con perspectiva diferencial,
considerando factores como el género, edad y etnia.
2. Obligación de Prevenir
• La prevención requiere la coordinación de todas las
entidades del Estado, tanto a nivel nacional como territorial. Además
de investigar, juzgar y sancionar, es fundamental esclarecer la verdad
en los casos de amenazas.
• La falta de sanción para los responsables genera una
sensación de impunidad que desincentiva la labor de los defensores y
afecta a la sociedad en su conjunto.
• El Estado colombiano reconoce cuatro derechos
esenciales para los defensores:
• Derecho a la seguridad personal.
• Derecho al debido proceso.
• Derecho a ejercer su liderazgo social.
• Derecho a una justicia efectiva.
3. Obligación de Proteger
• Las autoridades deben adoptar medidas de protección de
forma inmediata cuando se denuncia una amenaza. Estas medidas
deben ser:
• Coherentes con los riesgos denunciados y adaptadas a la
situación del defensor.
• Eficaces y supervisadas mientras persista la amenaza.
• Las entidades deben asegurar que los funcionarios tengan
la capacitación necesaria para evaluar y gestionar las medidas de
protección.
• La protección debe incluir un enfoque de género y un
monitoreo continuo para garantizar la seguridad del defensor.
4. Obligación de Reparar
• Esta obligación surge cuando el Estado incumple con sus
deberes de protección, investigación o sanción. Existen casos
específicos en los que el Estado debe reparar:
• Cuando el defensor solicitó protección y el Estado no la
otorgó, produciéndose el daño.
• Cuando la vulnerabilidad del defensor era ampliamente
conocida, pero no se tomaron medidas preventivas.
Parte III: Conclusiones
El documento concluye con recomendaciones concretas para las
entidades del Estado, con el fin de garantizar el cumplimiento de los
estándares internacionales en la protección de los derechos de las
personas defensoras de DDHH y evitar violaciones. Estas son las
principales conclusiones:
1. Evaluación exhaustiva de las denuncias: Las entidades
deben revisar minuciosamente las denuncias de amenazas a
defensores y asegurar que se brinde protección mientras persista la
amenaza.
2. Medidas de protección inmediatas: Es necesario que las
medidas de protección se implementen desde el primer momento en
que se identifique un riesgo, y que la Unidad Nacional de Protección
(UNP) active los protocolos de evaluación.
3. Regla de respuesta inmediata: Una vez que las
autoridades tienen conocimiento de un riesgo, deben actuar de
inmediato para prevenir su materialización.
4. Enfoque diferencial en la evaluación de riesgo: La
evaluación debe incluir un enfoque diferencial, recordando que la vida
y la integridad de los defensores están en riesgo constante por la
naturaleza de su labor.
5. Recursos judiciales efectivos: Las autoridades deben
asegurar el acceso a la justicia y a la verdad para las víctimas,
respondiendo de manera pronta a sus demandas.
6. Obligación de reparar por omisión del Estado: Si se
demuestra que el Estado no actuó adecuadamente ante una solicitud
de protección o una situación de vulnerabilidad conocida, debe
asumir su responsabilidad y reparar a las víctimas.
En resumen, el documento subraya que el Estado colombiano tiene la
responsabilidad de proteger y reparar a las personas defensoras de
DDHH, y que las entidades deben trabajar coordinadamente para
garantizar su seguridad. Esto implica actuar rápidamente en caso de
riesgo, ofrecer protección adecuada, investigar y sancionar las
violaciones de derechos, y asegurar justicia y reparación en casos de
omisión.